CONCLUSION
En conclusión se ha considerado con especial interés a los diferentes estudios e
investigaciones efectuadas sobre las identidades culturales investidas de las
manifestaciones culturales propiamente dichas, que han existido a lo largo de la historia
de la humanidad, pero también se hace curioso cómo las culturas se fortalecen o se
manifiestan de diferentes maneras como se identifican los seres humanos de una región.
Las manifestaciones culturales en sí mismas son manifestaciones o productos del
sistema cultural, que se reflejan en las creencias y valores básicos de cada uno de sus
miembros.
Por otro lado se habla sobre la relación entre patrimonio cultural y el turismo, bueno se
dice que entre los motivos que impulsan el turismo, se destaca la curiosidad por los
aspectos históricos y culturales de un lugar. Supongamos en este caso sobre la industria
turística que incluye los valores culturales como parte del producto turístico,
integrándolos así al patrimonio turístico. Por ello, se propone una vinculación directa
entre el patrimonio cultural y el turismo, por un lado protegemos la riqueza cultural e
histórica del territorio, y por otro lado, realizamos actividades que ponen en valor este
patrimonio y contribuyen a su rescate y la protección de diversos valores culturales. Las
expresiones, incluidas las tangibles y las invisibles, contribuyen a ella y la transmiten.
Por tanto, los valores culturales e históricos se convierten en atractivos turísticos ideales
que pueden enriquecer los productos turísticos y ampliar las rutas y recorridos turísticos.
También se entiende que el turismo cultural puede ser una gran oportunidad para
promover el desarrollo local y ayudar a preservar, proteger y conservar el patrimonio de
una ciudad o país, ya que puede proporcionar recursos y oportunidades de empleo a la
comunidad. Pero para ello, se debe desarrollar un plan que oriente dicho turismo
cultural a los intereses del patrimonio cultural y sus habitantes.
En otras palabras, el turismo cultural también trata de sumergirse en la historia y en la
vida misma de un sitio.