0% encontró este documento útil (0 votos)
69 vistas14 páginas

Cristología en El Evangelio de Juan

El documento presenta un análisis detallado de la Cristología en el Evangelio de Juan, estructurado en secciones que abarcan desde la introducción hasta la resurrección de Jesús. Se examinan los testimonios sobre Jesús, su vida pública, enseñanzas, y la relación entre Dios Padre y el Hijo. Además, se destacan los eventos clave de la vida de Jesús, incluyendo su muerte y resurrección, así como la importancia de su mensaje y su conexión con el Padre.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
69 vistas14 páginas

Cristología en El Evangelio de Juan

El documento presenta un análisis detallado de la Cristología en el Evangelio de Juan, estructurado en secciones que abarcan desde la introducción hasta la resurrección de Jesús. Se examinan los testimonios sobre Jesús, su vida pública, enseñanzas, y la relación entre Dios Padre y el Hijo. Además, se destacan los eventos clave de la vida de Jesús, incluyendo su muerte y resurrección, así como la importancia de su mensaje y su conexión con el Padre.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CRISTOLOGÍA EN EL EVANGELIO DE JUAN

Pastor ISMAEL INFANTE

Por: MARTHA LILIANA ANAYA R.


Correo: [email protected]

ISUM - INSTITUTO DE SUPERACIÓN MINISTERIAL

Módulo III
Barranquilla - Colombia
Julio 2024
BOSQUEJO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

I. INTRODUCCIÓN 1:1-18
A. El principio de todo 1:1-3
B. El testimonio de la luz 1:6-8
C. El propósito del verbo en la tierra 1:9-18

II. LOS TESTIGOS DEL VERBO 1:19-51


A. El testimonio de Juan el Bautista 1:35-39
B. El testimonio de sus propios discípulos 1:40-51

III. VIDA PUBLICA Y SEÑALES MILAGROSAS DE JESÚS 2.1-11:46

A. Prodigios y principios del Reino 2:1-11:46


1. Una boda, un milagro: agua en vino 2:1-12
2. El respeto por la casa del Padre 2:12-22
3. La necesidad del nuevo nacimient0 2:23-3:15
4. El amor de Dios y la vida eterna 3:16-36
5. Evangelismo en Samaria 4:1-42
6. La sanidad del hijo del noble en Galilea 4:43-54
7. Jesús y el Padre trabajan 5:1-18
8. Jesús y su dependencia del Padre 5:19-47
9. La prueba para los discípulos 6:1-15
10. Jesús domina las aguas 6:16-21
11. El pan del cielo que da vida al mundo 6:22-59
12. Reacciones ante las palabras de Jesús 6:60-71
13. El señalamiento de los hermanos Jesús 7: 1-13
14. Enseñanzas en la fiesta de los tabernáculos 7:14-36
15. El Espíritu Santo anunciado 7:37-39
16. División entre los oyentes de Jesús 7:40-53
17. La mujer sorprendida en adulterio 8:1-11
18. Conocer a Jesús es conocer al Padre 8:12-30
19. La verdadera libertad 8:31-38
20. ¿De quién son hijos? 8:39-47
21. Jesús mayor q Abraham 8:48-59
22. Conflicto por la sanidad de un ciego 9:1-41
23. El buen pastor y el asalariado 10:1-21
24. Jesús se identifica como uno con el Padre 10:22-42
B. Reacciones ante la resurrección del amigo de Jesús 11:1-12:11
1. Muerte y Resurrección de Lázaro 11-1-44
2. La furia de los fariseos 11:45-57
3. El agradecimiento de María 12:1-8
4. la persecución religiosa 12:9-11
5. Incredulidad de los judíos. 12: 12-50.

IV. LOS ÚLTIMOS DIAS DE JESÚS EN LA TIERRA 13:1-16:33


A. Pascua y Cena. 13:1-38.
1. Jesús lava los pies de sus discípulos. 13:1-17.
2. anuncio de la traición de Judas. 18:1-30
3. el mandamiento del amor. 13:31-35
4. Pedro también lo traicionará 13:36-38

B. Últimas palabras para sus discípulos


1. Jesús: camino, verdad y vida 14:1-13
2. El otro Consolador: El Espíritu Santo 14:15-31
3. La permanencia en la vid para ver fruto 15:1-11
4. De siervos a amigos 15: 12-17
5. El mundo los aborrecerá por causa de su amistad con Jesús 15:18-16:4
6. El Espíritu Santo y el ruego de Jesús ante el Padre 16:5-17:1-26

C. Entrega, pasión y muerte de Jesús 18:1-19:42


1. Aprehensión de Jesús 18:1-12
2. Juicio ante Anás y negación de Pedro 18:13-27
3. Condenado a muerte por Pilato18:28-19:1-16
4. Consumación y entrega del espíritu 19:17-37
5. Sepultura de Jesús 19:38-42

D. Resurrección y apariciones de Jesús 20:1-21:25


1. ¡¡¡No está en la tumba¡¡¡ 20:1-10
2. Aparece ante: María Magdalena, los discípulos y Thomas 20:11-21:14
3. Llamado a Pedro: apacentar la grey 21:15-19
4. Una pregunta sobre el discípulo amado 21:20-25
2. Dios Padre en el Evangelio de Juan:

A. La relación entre el Padre y Jesús

1:18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le
ha dado a conocer.
1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de
Dios, que quita el pecado del mundo.
1:34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
1:36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.
1:49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de
Israel.
2:16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de
mi Padre casa de mercado.
3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que
el mundo sea salvo por él.
3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado,
porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
3:35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.
4:34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe
su obra.
5:17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.
5:18 Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el
día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual
a Dios.
5:20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores
obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.
5:22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
5:23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no
honra al Padre que le envió.
5:30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es
justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
5:36 Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre
me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que
el Padre me ha enviado.
5:37 También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí.
5:43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio
nombre, a ése recibiréis.
6:27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna
permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.
6:32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo,
más mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.
6:38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del
que me envió.
6:39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere,
no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
6:40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y
cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
6:45 Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.
6:46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al
Padre.
6:53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del
Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
6:57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me
come, él también vivirá por mí.
7:33 Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que
me envió.
8:16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me
envió, el Padre.
8:18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da
testimonio de mí.
8:19 Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni
a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.
8:28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces
conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el
Padre, así hablo.
8:29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque
yo hago siempre lo que le agrada.
8:38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído
cerca de vuestro padre.
8:42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais;
porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que
él me envió.
8:49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me
deshonráis.
8:54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre esel
que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.
8:55 Pero vosotros no le conocéis; más yo le conozco, y si dijere que no le conozco,
sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra.
9:4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la
noche viene, cuando nadie puede trabajar.
10:18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para
ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
10:30 Yo y el Padre uno somos.
10:36 ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas,
porque dije: ¿Hijo de Dios soy?
10:38 Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis
y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.
11:27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has
venido al mundo.
11:42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está
alrededor, para que crean que tú me has enviado.
12:26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi
servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
12:28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado,y
lo glorificaré otra vez.
12:49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me
dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
13:3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que
había salido de Dios, y a Dios iba.
13:31 Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del
Hombre, y Dios es glorificado en él.
14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera
dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sinopor
mí.
14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y
le habéis visto.
14:10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os
hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace
las obras.
14:11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por
las mismas obras.
14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará
también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.
14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea
glorificado en el Hijo.
14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros
para siempre:
14:20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y
yo en vosotros.
14:28 Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os
habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que
yo.
14:31 Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó,
así hago. Levantaos, vamos de aquí.
15:1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
15:9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi
amor.
15:10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he
guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero
os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a
conocer.
15:21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que
meha enviado. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho,
no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.
16:28 Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
16:32 He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su
lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
17:11 Y ya no estoy en el mundo; más éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre
santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como
nosotros.
17:13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo
cumplido en sí mismos.
17:24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos
estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde
antes de la fundación del mundo.
17:25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han
conocido que tú me enviaste.

B. La relación entre los hombres y el Padre

3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que
el mundo sea salvo por él.
3:21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus
obras son hechas en Dios.
3:33 El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz.
3:34 Porque el que Dios envió, la palabra de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu
por medida.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no
verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Jesús y la samaritana
4:21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en
Jerusalén adoraréis al Padre.
4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al
Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que
leadoren.
5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene
vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida.
5:28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los
sepulcros oirán su voz;
5:38 Ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no
creéis.
5:42 Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.
5:44 ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no
buscáis la gloria que viene del Dios único?
6:28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de
Dios?
6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha
enviado.
6:32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo,
más mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le
resucitaré en el día postrero.
6:45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios.
6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del
Padre.
7:28 Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y
sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero,
a quien vosotros no conocéis.
8:19 Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni
a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.
8:47 El que es de Dios, la palabra de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no
sois de Dios.
8:54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre esel
que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.
9:3 Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de
Dios se manifiesten en él.
9:31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios,
y hace su voluntad, a ése oye.
11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?
12:43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.
14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que
me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le
amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
15:8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis
discípulos.
15:16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto
para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que
pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
15:21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que
meha enviado. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho,
no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.
17:6 He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran,
y me los diste, y han guardado tu palabra.
17:21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos
sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

C Las cosas que Jesús y el Padre tienen en común.

1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
3:2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como
maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
5:17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.
5:18 Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día
de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
5:19 Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo
hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace,
también lo hace el Hijo igualmente.
5:20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores
obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.
5:21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los
que quiere da vida.
5:22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
5:26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener
vida en sí mismo;
6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 6:39
Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, nopierda
yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
7:16 Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.
8:18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio
de mí.
8:28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces
conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el
Padre, así hablo.
8:29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo
hago siempre lo que le agrada.
8:38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca
de vuestro padre.
8:42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais;
porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me
envió.
9:37 Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es.
10:15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las
ovejas.
10:25 Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre
de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;
10:29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la
mano de mi Padre.
10:37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.
14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le
habéis visto.
14:9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido,
Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: ¿Muéstranos el
Padre?
14:10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo,
no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
14:11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las
mismas obras.
16:15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará
saber.
17:5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo
antes que el mundo fuese.
17:10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.
17:22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos
uno.
3. Escriba un ensayo de mínimo 500 palabras, expresando lo que has
aprendido de este ejercicio.

Definitivamente el evangelio de Juan es un homenaje al amor, es un poema de amor del padre


manifestado en el hijo para una humanidad llena de maldad, sin esperanza, destinada al
fracaso. Solo leer este mensaje hace que el corazón se enchine de ternura, paz y ánimo, ya que
en cada palabra hay un detalle en el cual podemos reconocer el infinito y tierno gesto de
compasión de nuestro Padre. No teniendo nada que ofrecerle, es más no queriendo ofrecerle
nada, Él mismo ofreció a su único hijo, el mismo que se humilló, dejó su trono y majestad solo
por amor a nosotros. Que maravillosa unidad entre el padre y el hijo que hizo que elaboraran
y dieran realización al plan de salvación.

Mientras escribía podía sentir su amor, su bondad para con alguien que, perdido en el pecado,
no se da cuenta y poco a poco se va hundiendo en la tristeza, en el fango del mundo. Hoy
celebro la obra del Espíritu Santo (nuestro consolador), su paciente y delicado proceder con
personas obstinadas, tercas y autosuficientes. ¡¡¡¡Dios es real¡¡¡¡, Cristo es el salvador, El
Espíritu Santo es el guía, verdaderamente Él hace nacer de nuevo, regenera, hace una nueva
creatura, permite dar fruto en áreas que humanamente nunca se hubiera logrado, su poder se
ha manifestado y una vez más han triunfado sus buenas nuevas, ese mensaje renovador,
esperanzador, un mensaje de poder, pero un poder dulce, afable, un poder que obra sin
lastimar, saca espinas con el máximo cuidado, sana heridas con ungüento aromático, que
aunque causa un pequeño dolor, su resultado es maravilloso, su obra es perfecta. Qué Dios
hermoso que se ha hecho pastor de ovejas por amor y no por salario, que se apiada de la
extraviada, que le motiva a no separase de Él, que le ofrece vida eterna.

Este evangelio es desafiante, retador porque nos llama a dar de lo que hemos recibido, a dar
más allá de lo que estamos acostumbrados, a dejar el egoísmo y la vanagloria de la vida para
rendirnos ante el Padre de gloria, a renunciar a una vida fútil, a la comodidad, al confort al cual
nos hemos acostumbrado. El que dio a su hijo nos reta a dar más, el que entregó su vida nos
dice que siempre habrá algo que podemos sacrificar para agradarle y el que vive dentro de
nosotros clama para que vivamos una vida en santidad y comprometida. Padre e hijo luchando
para que no perdamos la vida eterna, para que seamos uno con ellos, para guardarnos del
mundo y para que compartamos su gloria.

No se puede leer y meditar en este mensaje sin que se humedezcan los ojos ante tanta entrega,
tan basto amor. Nos queda cumplir con el deber de vivir para el dueño de nuestras almas, con
la responsabilidad de seguir llevando las buenas nuevas y como dijo el Señor Jesucristo:” Mi
padre trabaja y yo trabajo”, “El labrador (Padre) nos limpia para que demos fruto y que ese
fruto permanezca.

También podría gustarte