PRIVILEGIOS CONCURSALES
I. INTRODUCCIÓN: Noción. Importancia. Fuente. Clases.
Diccionario Jurídico
En la clase de verificación de los créditos vimos que la resolución
verificatoria de los créditos debía pronunciarse tanto respecto del monto y
existencia del “crédito” como del “privilegio”. Por lo tanto lo que vamos a ver
hoy se aplica tanto en el concurso preventivo como en la quiebra.
Ahora bien, no caben dudas de la importancia de este tema en la
quiebra, porque de la graduación con la que se verificó el crédito depende
en qué orden va a cobrar cada acreedor y a veces determina si directamente
los fondos a distribuir van a alcanzar para cancelar alguna parte de su crédito.
Sin embargo, también es importante definir este tema en el concurso
preventivo, porque de acuerdo a si un privilegio ha sido verificado o no
sabremos en qué rango participa ese acreedor. Es decir, en el concurso
preventivo tiene mucha importancia verificar el crédito y el privilegio porque
de él dependerá en qué categoría de acreedores estará incluido el mismo y
cuándo o de qué manera va a cobrar ese acreedor.
Otro punto importante a destacar es que NO CABE CONFUNDIR el
privilegio con el “derecho al pronto pago” del que gozan los créditos
laborales privilegiados, por cuanto este último NO ES UN PRIVILEGIO y solo
importa una preferencia temporal, pero no en el orden de
cobro, como ya vimos al estudiar ese tema.
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Los privilegios concursales están regulados exclusivamente en la ley de
concursos y quiebras por lo que las disposiciones existentes en otros
ordenamientos (por ejemplo el CCyCN) no resultan en principio aplicables
cuando se trata de cobrar un crédito adeudado por una persona en concurso
preventivo o quiebra, salvo que la ley concursal se remita a alguna norma.
Pero antes de adentrarnos en el análisis de la norma concursal,
tenemos que armarnos un “diccionario jurídico” y aprender el significado de
ciertos términos aplicables a este tema en particular.
un privilegio es una
En principio, debemos saber que
“preferencia en el orden de cobro”. Es decir que a la hora de
distribuir los fondos que ingresan a un proceso falencial se elabora una
“pirámide” de cobro en la que cada acreedor ocupará su lugar según la
graduación que tenga.
Por otro lado, cuando hablamos de la “graduación” de un
crédito, nos referimos a su clasificación como “quirografario” (común) o
“privilegiado”. En este último caso puede tener un privilegio general (aquel
que recae sobre todo el patrimonio del deudor: por ejemplo el privilegio
general del crédito laboral) o un privilegio especial (que recae sobre algún o
algunos bienes en particular: por ejemplo, el privilegio del acreedor
hipotecario, es un privilegio especial que recae sobre el bien hipotecado).
También debemos recordar que su fuente es siempre de
origen legal, es decir que las personas no pueden “crear” privilegios más
allá de los regulados normativamente.
En este diccionario jurídico tenemos que agregar dos conceptos más:
1) el “asiento” del privilegio y 2) la “extensión” del privilegio.
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Cuando preguntamos sobre el asiento del privilegio nos
estamos refiriendo “al bien o los bienes” sobre los cuales recae el mismo. En
el caso del privilegio general, el asiento será todo el patrimonio, como vimos.
En el caso de un crédito con privilegio especial, habrá que analizar en cada
caso cuál es el asiento de su privilegio, debiendo precisar que en el ejemplo
que vimos del acreedor hipotecario, el asiento es el bien hipotecado. Esto
significa que cada vez que estudiemos un privilegio especial debemos
también aprender cuál es el asiento del mismo.
El último término a incorporar antes de ingresar de lleno al tema que
hoy nos ocupa es el de “extensión” del privilegio. Cuando nos
referimos al mismo, estamos preguntando “¿qué conceptos, partes o rubros
de un crédito tienen privilegio?” Los créditos se componen de rubros: capital,
intereses y costas. No siempre todos esos rubros gozan de privilegio. Cuando
la ley no aclara, sólo el capital de los créditos goza de privilegio, por lo tanto,
en ese caso afirmamos que “la extensión del privilegio alcanza solo al
capital”.
II. PIRAMIDE DE COBRO
II. i. GENERALIDADES.
El orden dispuesto por la ley concursal surge de los arts. 239 y
siguientes. Debemos anticipar que si bien lo que veremos ahora es un orden
estático, el mismo varía según cual es el origen de los fondos que se están
distribuyendo. Es decir, si los fondos a distribuir provienen de la venta de un
bien que es el asiento de un privilegio especial, el acreedor que esté
verificado con ese privilegio cobrará en el primer orden que veremos a
continuación. Empero si lo que se está repartiendo provino de la venta de un
bien distinto del que es asiente de ese acreedor con privilegio especial,
entonces el orden que veremos a continuación se modifica y el acreedor
verificado como privilegiado especial pero cuyo asiento no es el que fue
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vendido en la quiebra va a cobrar como cualquier quirografario o acreedor
común.
También es importante tener en cuenta que cuando un crédito es
verificado con un determinado privilegio en un concurso preventivo,
mantiene esa graduación en la quiebra indirecta que se declare cuando
fracase aquel proceso concursal.
II. ii. PIRÁMIDE DE COBRO.
El orden de cobro es el siguiente:
1. Créditos con privilegio especial (art. 241 de la LC)
2. Gastos de conservación y Justicia (art. 240 de la LC)
3. Créditos con Privilegio General (art. 246 de la LC)
4. Créditos quirografarios (art. 248 de la LC)
5. Créditos subordinados (art. 250 de la LC)
II. iii. CRÉDITOS CON PRIVILEGIO ESPECIAL: RESERVA DE
GASTOS
a) De conformidad con lo previsto por la LC este tipo de acreedores se sitúa
en la cima de la pirámide de cobro (siempre y cuando, cabe recordar, los
fondos que se distribuyan son los que provienen de la venta del bien que es
asiento de ese privilegio especial).
Los créditos que gozan de este tipo de privilegio están enumerados en el
art. 241 de la LC y ellos son:
1. “Los gastos hechos para la construcción, mejora o
conservación de una cosa, sobre ésta, mientras exista en
poder del concursado por cuya cuenta se hicieron los gastos”.
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Dentro de esta categoría podemos incluir el crédito por expensas
comunes que adeuda el concursado al consorcio de copropietarios, o bien los
honorarios que se le adeuden al pintor que pintó un inmueble del
concursado, o bien al honorario del arquitecto o albañil que le agregó una
habitación a un inmueble del deudor. El asiento del privilegio de estos
créditos será el departamento del edificio sobre el que se devengaron las
expensas, el inmueble pintado, o la construcción nueva realizada.
2. “Los créditos por remuneraciones debidas al trabajador por 6
(seis) meses y los provenientes por indemnizaciones por
accidentes de trabajo, antigüedad o despido, falta de preaviso
y fondo de desempleo, sobre las mercaderías, materias primas
y maquinarias que, siendo de propiedad, del concursado, se
encuentren en el establecimiento donde haya prestado sus
servicios o que sirvan para su explotación”.
Este crédito es el único que posee doble privilegio en la ley concursal, por
cuanto además de privilegio especial que poseen algunos rubros del crédito
No confundir
laboral, la gran mayoría tiene también privilegio general.
estos privilegios con el derecho al pronto pago, que es otro
beneficio del trabajador pero que como vimos, no constituye un privilegio.
Ahora bien, no todos los rubros del crédito laboral tienen privilegio
especial. Solo hasta 6 (seis) remuneraciones debidas, las indemnizaciones
por accidentes de trabajo, antigüedad, despido, falta de preaviso y fondo de
desempleo. El asiento de este crédito está constituido por M.M.M.
(mercaderías, materias primas y maquinarias) que estaban en el
establecimiento donde prestó tareas el trabajador o que sirvan para la
explotación donde trabajó este acreedor. Este agregado de la norma ha sido
cuestionado por cuanto en algunos supuestos si se trata de un concursado
con varias sucursales o establecimientos y en alguno de ellos no hay ninguno
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de los bienes asiento del privilegio, en tanto en el otro sí los hay, el crédito
del trabajador que prestó tareas en el primero no tendrá ningún asiento
sobre el que recaiga su privilegio especial, el que se tornará en un derecho
abstracto.
3. “Los impuestos y tasas que se aplican particularmente a
determinados bienes, sobre éstos”
En este inciso la norma no se refiere a todos los créditos fiscales, sino
solamente a aquellos que recaen sobre un bien en particular. Así, por
ejemplo, el impuesto de “Alumbrado, Barrido y Limpieza” que genera un
inmueble, tendrá privilegio especial el cual recaerá y percibirá su acreencia
como tal cuando se repartan los fondos provenientes de la venta de ese
inmueble. Ocurre lo mismo con la “patente” del automotor, crédito fiscal
privilegiado especial cuyo asiento es el vehículo.
4. “Los créditos garantizados con hipoteca, prenda, warrant y los
correspondientes a debentures y obligaciones negociables con
garantía especial o flotante”
Estos créditos poseen garantías reales, por lo que el asiento del privilegio
especial será el bien inmueble o mueble gravado con hipoteca o prenda. En
el caso del warrant, el mismo es un título asociado a un certificado de
depósito garantizado con frutos o productos agrícolas, ganaderos, forestales,
mineros o de manufacturas nacionales, depositados en almacenes fiscales o
de terceros (ley 9643), por lo que el asiento de ese privilegio especial serán
esos granos, cereales, etc. En relación a los debentures u obligaciones
negociables, los mismos son títulos de crédito que pueden emitir las
sociedades por acciones y en comandita por acciones en el primer caso (art.
325 y sig. de la Ley General de Sociedades) y éstas más la sociedad de
responsabilidad limitada, cooperativas y asociaciones civiles, para el segundo
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supuesto (art. 1° de la ley 23.576) para documentar préstamos de dinero que
se fraccionan y que se comprometen a devolver en un plazo determinado
(mediano o largo) y pueden estar garantizados con bienes muebles o
inmuebles (con garantía especial) o mercadería u otro tipo de bienes
(flotante) de la empresa (conf. art. 327 de la ley general de sociedades). Se
llama flotante porque afecta a todo o parte de ciertos bienes en general y no
se inscribe en un registro.
5. “Lo adeudado al retenedor por razón de la cosa retenida a la
fecha de la sentencia de quiebra. El privilegio se extiende a la
garantía establecida en el Artículo 3943 del Código Civil”
El derecho de retención está regulado en el art. 2587 y sgtes. del CCCN
y otorga a su beneficiario el derecho a retener cierto bien en su poder hasta
tanto le sea abonado su crédito. Dado que ante la quiebra se produce el
desapoderamiento de todos los bienes del deudor, ningún acreedor puede
retener ningún activo del fallido, pues todo su patrimonio será administrado
por el síndico falencial. Ante ello, la ley concursal obliga al retenedor a
entregar la cosa retenida la síndico, empero le otorga a cambio un privilegio
sobre la misma, sujeto a las condiciones expresadas en la norma, a saber:
que el derecho de retención se esté ejerciendo a la fecha del decreto de
quiebra y que el crédito haya nacido por razón de la cosa retenida. También
se extiende a la garantía que haya sustituido la retención de la cosa.
6. “Los créditos indicados en el Título III del Capítulo IV de la Ley
N° 20.094, en el Título IV del Capítulo VII del Código
Aeronáutico (Ley N. 17.285), los del Artículo 53 de la Ley N.
21.526, los de los Artículos 118 y 160 de la Ley N. 17.418”
Son los créditos privilegiados previstos en la Ley de Navegación, en el
Código Aeronáutico, la Ley de Entidades Financieras y la Ley de Seguros. El
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asiento del privilegio especial dispuesto en esos ordenamientos será el
buque, en el primer caso o la aeronave en el segundo. En relación a la Ley de
entidades financieras, el asiento serán las sumas garantizadas a los ahorristas
por el órgano de contralor de las mismas (el B.C.R.A.) En cuanto a las
aseguradoras, el asiento está conformado por las sumas que otorga a los
asegurados el órgano de contralor, la Superintendecia de Seguros de la
Nación.
Es que si bien hemos visto que los privilegios concursales son una
especie de “numerus clausus” que solo están regulados en la ley concursal,
también se aplican otros ordenamientos, siempre y cuando la ley concursal
se remita a ellos, como es el caso de este inciso.
b) En cuanto a su EXTENSIÓN (recordar el significado dado a este término en
nuestro diccionario jurídico dado al principio de la clase), el art. 242 de la L.C.
dispone que el privilegio solo alcanza al capital de los créditos, empero
establece dos excepciones:
En los créditos laborales, el privilegio especial alcanza al
capital y a los intereses por dos años.
En los créditos con garantías reales, el privilegio alcanza
al capital, los intereses por dos años preconcursales, las costas y los
intereses posconcursales hasta el efectivo pago, con la condición de
que alcancen los fondos provenientes de la venta del asiento de esos
privilegios. La ley establece el siguiente orden de cobro: 1° las costas,
2° todos los intereses por dos años anteriores a la quiebra, 3° el capital
y 4° los intereses compensatorios posteriores hasta el efectivo pago.
Es importante recordar la diferencia entre intereses
compensatorios y moratorios o punitorios. En relación a los
intereses devengados antes de la quiebra, el acreedor tiene derecho a
percibirlos en su totalidad por dos años con las sumas que se obtengan de la
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venta del asiento de su privilegio. Sin embargo, en relación a los devengados
después de la falencia, solo puede cobrar los intereses compensatorios, y
siempre y cuando alcancen los fondos. En caso contrario, esos intereses
posfalenciales se extinguen y no pueden cobrarse en el proceso falencial. Ello
se diferencia de los intereses prefalenciales que, si no pueden cancelarse con
el dinero que se obtuvo por la realización del bien asiento del privilegio, se
convierten en quirografarios.
Otra excepción a la regla está conformada por los privilegios
previstos en el inciso 6°, pues tendrán la extensión que establezca
cada uno de los ordenamientos allí mencionados.
c) En relación con el ORDEN de cobro, el art. 243 de la L.C. dispone que los
créditos que tienen como asiento el mismo bien, cobraran como regla según
el orden de los incisos y si pertenecen al mismo inciso, cobraran a prorrata.
La prorrata se refiere a la proporción que tiene el monto de cada crédito
en relación a las sumas obtenidas de la liquidación de los bienes que
conforman el asiento de ese privilegio especial.
Sin embargo, esta regla tiene DOS EXCEPCIONES:
Los créditos enumerados en el inciso 4° y 6°, pues el orden de cobro es
el que surge de los respectivos ordenamientos.
El crédito del retenedor prevalece sobre otro crédito con privilegio
especial sobre la cosa retenida si el derecho de retención había
comenzado a ejercerse antes de nacer esos otros créditos
privilegiados.
Así, por ejemplo, según la regla general, un acreedor prendario (inciso 4°)
sobre un auto debería cobrar cuando se distribuyen la sumas provenientes
de la venta del auto prendado antes que el mecánico que lo arregló y estaba
ejerciendo el derecho de retención (inciso 6°), empero según la excepción si
la prenda se constituyó DESPUES de que el mecánico hubiera comenzado a
ejercer su derecho, este último cobraría primero.
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d) En relación a la SUBROGACION REAL, es decir si la cosa que es asiento del
privilegio es sustituida por una suma de dinero, por ejemplo, si se incendió y
el seguro paga la indemnización correspondiente, el privilegio se traslada de
la cosa a esos fondos.
e) Por último, hay que destacar que si bien hemos colocado a los acreedores
con privilegio especial en el primer lugar de la pirámide, esto no es absoluto,
por cuanto el art. 244 de la LC dispone que antes de pagarle a los acreedores
con privilegio especial debe reservarse las sumas necesarias para cancelar los
gastos de a) conservación, b) custodia, c) administración y d) realización que
se hayan realizado durante el trámite del concurso en relación a los bienes
que son el asiento de sus privilegios.
Es decir que todos los créditos que nacen DURANTE el proceso
falencial y se refieren a la conservación, custodia, administración y
realización de un bien del deudor que es el asiento de un privilegio especial
(por ejemplo gravado con hipoteca) cobran ANTES que el acreedor con
privilegio especial (por ejemplo el crédito por expensas del edificio en el que
se encuentra un departamento gravado con hipoteca, o el impuesto de
alumbrado barrido y limpieza o la comisión del martillero que subastó el
bien), siempre que todos esos gastos se hayan devengado después del
decreto de falencia.
También debe reservarse una suma de dinero para cancelar los
honorarios de los funcionarios intervinientes en el proceso falencial, en la
proporción que corresponda a las tareas efectivamente realizadas en relación
a esos bienes. Así, por ejemplo, si bien el síndico tendrá una regulación de
honorarios al finalizar el proceso que retribuya todas y cada una de las
labores profesionales desarrolladas durante el mismo, de esa regulación el
juez deberá indicar qué proporción pertenece a los honorarios devengados
por tareas realizadas en relación a los bienes asiento del privilegio especial.
Ello por cuanto esas sumas de dinero son las que se abonarán antes que el
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crédito con privilegio especial cuando se distribuyan los fondos provenientes
de la venta del asiento del privilegio.
II. iv. CRÉDITOS DE CONSERVACIÓN Y JUSTICIA
Los créditos que siguen en el orden de cobro son los mencionados en
el art. 240 de la LC. Se trata de créditos que tienen dos características, a
saber: 1) una temporal y 2) otra conceptual.
La primera es que nacen con posterioridad a la resolución de apertura
de concurso preventivo o a la sentencia de quiebra. La segunda es que se
trata de créditos que se originan en actividades que tienen por finalidad
beneficiar a todos los acreedores concursales.
Es por eso que algunos autores los denominan “créditos contra el
concurso” para diferenciarlos de los “créditos contra el deudor” que
menciona la ley concursal. Lo cierto es que estos créditos tienen un régimen
propio, ya que por ser de causa posterior a la presentación del concurso o
decreto de falencia, no se verifican. Son pagaderos a su vencimiento, por lo
cual si no se abonan en término, generan intereses. Es por ello que si hay
fondos suficientes deberían ser cancelados ni bien vencen, empero dado que
podría suceder que si son muchos los créditos de esta categoría luego los
fondos disponibles sean insuficientes para cancelarlos a todos, normalmente
se aguarda a tener un panorama claro de quienes integrarán este escalón de
la pirámide o bien a que se formule un proyecto de distribución de fondos
para todos los acreedores concursales.
Si luego de cancelados los créditos con privilegios especiales, el saldo
de fondos disponibles no alcanza para cancelar a todas estas acreencias, se
distribuyen entre ellos a prorrata. En esta categoría están incluidos los
honorarios del síndico en su totalidad, las tasas, servicios de luz y gas,
expensas comunes que se devengan durante el trámite del concurso sobre
los bienes del fallido, el precio de los edictos que se publican durante la
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quiebra, la tasa de justicia, los honorarios de los auxiliares que se designen
durante el proceso concursal, etc.
Como vemos estos créditos tienen las mismas características que los
descriptos en el art. 244 de la L.C. Se diferencian de aquellos en que estos
créditos benefician a TODOS los acreedores, en tanto aquellos benefician
particularmente al acreedor con privilegio especial y por eso pueden ser
cancelados antes de aquel.
II. v. CRÉDITOS CON PRIVILEGIO GENERAL
Estos créditos están enumerados en el art. 246 de la LC. Tienen la
particularidad de que cobran de los fondos provenientes de la venta de todo
el patrimonio del deudor y no de un bien en particular.
Ellos son:
1. “Los créditos por remuneraciones y subsidios familiares
debidos al trabajador por SEIS (6) meses y los provenientes por
indemnizaciones de accidente de trabajo, por antigüedad o
despido y por falta de preaviso, vacaciones y sueldo anual
complementario, los importes por fondo de desempleo y
cualquier otro derivado de la relación laboral. Se incluyen los
intereses por el plazo de DOS (2) años contados a partir de la
mora, y las costas judiciales en su caso”
En este inciso se incluyen todos los rubros que componen un crédito
laboral. Es mucho más amplio que los conceptos enumerados en el art.241
inc. 2° de la LC, los que son taxativos, pues todo tipo de indemnización
laboral goza de este privilegio, tal como indica la norma al final del párrafo.
Existían dudas en torno a las multas previstas en las leyes laborales, cuestión
que fue disipada mediante el dictado del Fallo Plenario del Fuero Comercial
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de la Capital Federal en el fallo “Sociedad Alemana de Socorro a enfermos
Asociación Mutual s/incidente promovido por Santos Anibal” del 28/12/2015.
Se excluyen los intereses que excedan de los dos años y las remuneraciones
que excedan de los seis meses. Pero se incluyen las costas como vimos
anteriormente, las que tienen privilegio general y NO poseen privilegio
especial ni derecho al pronto pago.
2. “El capital por prestaciones adeudadas a organismos de los
sistemas nacional, provincial o municipal de seguridad social,
de subsidios familiares y fondos de desempleo”
Hay que incluir en este inciso las primas adeudadas a las ART, por cuanto
si bien son entidades privadas, cumplen una función pública que ha sido
delegada en aquellas. El servicio estatal se desarrolla en este ámbito a través
de la delegación en entidades privadas (las ART) que son objeto de control y
fiscalización mediante entes de regulación y supervisión por la
Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Es por ello que en el Fuero
Comercial de la Capital Federal se dictó un fallo Plenario en los autos “Garbin
S.A. s/ Concurso preventivo - Incidente de revisión promovido por Provincia
Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A.”, de fecha 20/12/2007, que zanjó
toda duda respecto de este tema incluyendo a estos créditos en esta
categoría. No se incluyen en este inciso las cuotas sindicales.
3. “Si el concursado es persona física: a) los gastos funerarios
según el uso; b) los gastos de enfermedad durante los últimos
SEIS (6) meses de vida; c) los gastos de necesidad en
alojamiento, alimentación y vestimenta del deudor y su
familia durante los SEIS (6) meses anteriores a la presentación
en concurso o declaración de quiebras”.
Al respecto cabe aclarar que cuando se refiere a los gastos funerarios
deben ser anteriores al concurso, y los gastos de enfermedad del concursado,
aluden a los honorarios de los médicos, enfermeras, medicamentos. En tanto
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cuando se mencionan los gastos por alimentos adeudados, solo alcanza a los
créditos originados en la provisión de alimentos al deudor y su familia y no a
los que el concursado adeude a sus hijos o cónyuge, los que
sorprendentemente no gozan de ningún privilegio en el concurso de quien
los debe.
4. “El capital por impuestos y tasas adeudados al fisco nacional,
provincial o municipal”.
Se refiere a todos los impuestos adeudados por el concursado de causa o
titulo anterior a la presentación en concurso que no recaen sobre un bien en
particular. Por ejemplo: el impuesto a los bienes personales, ganancias,
ingresos brutos o IVA. No tienen privilegio las multas, los recargos ni los
intereses.
5. “El capital por facturas de crédito aceptadas por hasta veinte
mil pesos ($ 20.000) por cada vendedor o locador. A los fines
del ejercicio de este derecho, sólo lo podrá ejercitar el librador
de las mismas incluso por reembolso a terceros, o cesionario
de ese derecho del librador”
Se trata de una factura que se emite cuando el concursado hizo una
compra o celebró un contrato de locación y puede circular como un titulo de
crédito. Este inciso fue introducido por la ley 24.760 pero en su momento no
tuvo aplicación práctica. En 2019 se dictó la ley 27.440 que volvió a darle
impulso a este tipo de facturas de crédito denominándolas “electrónicas
MiPyMEs” que se utilizan como títulos de crédito y se encuentran ahora
reglamentadas. Son obligatorias cuando una empresa Pyme emite facturas a
una empresa grande y supera un monto determinado. Si bien la ley concursal
no se modificó en este inciso para darles cabida expresamente, la ley 27440
remite en su aplicación a lo dispuesto por la ley 24760 en tanto sea
compatible, por lo que podría considerarse subsumida en este inciso la nueva
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regulación normativa. El privilegio solo alcanza hasta un monto de $20.000 y
lo puede invocar el librador o su cesionario.
En cuanto a la extensión del privilegio, éste solo alcanza al capital de los
créditos, a excepción del crédito laboral, en el que también se extiende el
privilegio a los intereses preconcursales por dos años y a las costas.
Los honorarios profesionales de los abogados de causa o título anterior a
la presentación en concurso o declaración de quiebra no tienen privilegio
alguno en el proceso concursal, salvo que se trate de los honorarios
devengados en defensa del trabajador (art. 246 inc. 1° y 242 inc. 2° de la L.C.)
o de un acreedor con garantía real. En todos los demás supuestos los
abogados tienen un crédito quirografario según la ley concursal.
En cuanto a los intereses del crédito laboral, estos gozan de privilegio
general y también de privilegio especial, según ya vimos, pero siempre por un
periodo total dos años. Lo mismo ocurre con los rubros del crédito laboral
que tienen doble privilegio. Eso significa que si lo que se distribuye son
fondos provenientes del asiento de su privilegio especial (M.M.M.) cobran en
el primer lugar de la pirámide y si se distribuyen fondos provenientes de la
venta de otro activo del deudor, cobran en tercer lugar.
¿Cómo cobran estos créditos? ¿Pueden consumir el total
de los fondos a distribuir y dejar insatisfechos a los
acreedores quirografarios?
NO. De conformidad con lo previsto por el art. 247 de la LC la regla es
que estos créditos solo pueden consumir el 50% de los fondos a distribuir
una vez cancelados los créditos con privilegio especial, los del art. 244 de la
L.C. y los créditos del art. 240 de la LC.
Pero hay una excepción: solo las remuneraciones y salarios que hayan
sido verificados con el privilegio general y no hayan sido cancelados como
privilegiadas especiales porque no alcanzaron los fondos provenientes del
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asiento de su privilegio o porque no existían esos bienes en el patrimonio de
la quiebra, pueden consumir el 100% de los fondos a distribuir en esta etapa.
¿Qué ocurre con el resto de los créditos con privilegio general que al
consumir el 50% del activo no alcancen a ser cancelados en su totalidad? En
principio cobraran entre ellos a prorrata y el saldo impago de ese crédito se
convierte en crédito quirografario y pasa a engrosar el grupo que está en el
escalón siguiente de la pirámide.
II. vi. CRÉDITOS QUIROGRAFARIOS
Estos créditos están previstos en el art. 248 de la LC. Cobran a prorrata
del saldo de los fondos que quedan por distribuir, los comparten con los
acreedores que eran privilegiados generales pero no vieron satisfecho el
total de sus créditos y se convirtieron en quirografarios. Obviamente, solo
cobran el monto del capital de sus créditos con más los intereses verificados
hasta la declaración de falencia.
II. vii. CREDITOS SUBORDINADOS
Integran esta categoría todos aquellos acreedores que originariamente
pertenecerían a cualquiera de las anteriores, empero que voluntariamente y
han acordado postergar el cobro de sus acreencias relegándolas al último
escalón de la pirámide. Por ejemplo, podría suceder que algún accionista que
a su vez es acreedor de la sociedad por algún préstamo otorgado haya
convenido condicionar el cobro de su crédito al pago del resto de los
acreedores concursales.
¡Buen trabajo!
Nos leemos en la próxima clase virtual.
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