Desde los últimos años del siglo XX la comunicación fue sufriendo mutaciones en sus lógicas de
acción y sus actores que fueron mutando o nuevos protagonistas que fueron surgiendo a lo largo de
los años, especialmente en el área del mercado audiovisual.
En América latina se consolidaron grupos hegemónicos que son en el área info-comunicacional, los
principales fueron Televisa en México, TV Globo en Brasil, Grupo Cisneros en Venezuela y Grupo
Clarín en Argentina.
Contexto socio-político y económico
RECORRIDO HISTÓRICO
En los años ‘60 en pleno desarrollismo, la modernización económica y renovación
cultural, implicó la entrada de capitales extranjeros en las economías nacionales; los
medios se caracterizaban por llevar a cabo una gestión familiar, patriarcal y
artesanal. A fines de esta década el sistema productivo desarrollista cepalino sufrió
un agotamiento a la par que sucedía una fragmentación social en el marco de la
puja de los sectores populares por alcanzar un rol político protagónico. El fracaso de
los políticos de la región para brindar una salida a la crisis desembocó en la
aparición y consolidación de dictaduras militares que sentaron las bases para la
aplicación de políticas económicas capitalistas (internacionalización, concentración y
distribución regresiva de ingresos). En el campo de lo audiovisual sucedieron tres
cosas:
1) las cadenas norteamericanas se retiraron de la propiedad de los medios de la
región.
2) Surgen reclamos por un Nuevo Orden Mundial y un Nuevo Orden Informativo
3) Se desarrollaron las PNC (Políticas Nacionales de Comunicación)
En la década de los 80, caen las PNC por motivos vinculados a las particularidades
de la región y por un cambio en el contexto socioeconómico mundial donde las
comunicaciones pasan a ocupar un lugar primordial en la estructuración económica
de las sociedades. La televisión latinoamericana caracterizada por su aspecto
concentrado y comercial será funcional al desarrollo de proyecto orientados al
campo comunicacional que comienza a tener un rol preponderante en la economía
mundial.
Las transformaciones en la estructura económica de los sociedades a partir de este
momento es contemporánea a la consolidación de la Sociedad de la Información,
sostenida en el progresivo cruce entre informática, telecomunicaciones y
audiovisual. En este sentido, en las últimas décadas del SXX, podemos identificar
cuatro procesos que consolidan un nuevo sistema global comercial de
telecomunicaciones: salto tecnológico, desmantelamiento de empresas y entes
públicos, estrategias de mundialización de grandes grupos y expansión de la
publicidad.
Antes de los 90, para poder comprender la lógica de las actividades informacionales
había que analizar los contextos particulares, ahora resulta fundamental partir de las
lógicas de mercado mundializado.
Este es el contexto económico-político en el que van a surgir y consolidarse los
principales grupos económicos de la comunicación en América Latina: Televisa
(Mx), Globo (Br), Cisneros (Vz) y Clarín (Arg).
Estos grupos han sabido mantenerse en la cima a través de distintas estrategias
conforme cambiaron los contextos: El los ‘60 se valieron de sus vínculos e
influencias con el poder político y el capital extranjero para expandirse a nivel
nacional, y durante los ‘90 van a aprovechar esa solidez alcanzada en los mercados
regionales para adaptarse a las demandas del mercado económico global y encarar
su expansión. Se han ido diseñando alianzas entre grupos nacionales y empresas
transnacionales con el fin de promover y desarrollar servicios informacionales
novedosos.
Las políticas de privatización, desregulación y desnacionalización de la economía se
fijaron siguiendo las necesidades del mercado.
integración al mercado mundial Es a partir de los 90 que el sector de las
comunicaciones deja de ser concebido como “estático y protegido” y se convierte en
“dinámico, concentrado, transnacionalizado, de alta rentabilidad y donde los
volúmenes de capital son cada vez más altos”. Para comprender la integración y
ubicación de los grupos regionales en el mercado mundial resulta fundamental
distinguir 3 niveles de jerarquía en el Sistema Global Comercial Info-comunicacional:
1) Grandes Compañías y grupos transnacionales que operan con todo el planeta
como mercado (Disney, Time Warner, Sony, etc).
2) Compañías y grupos dominantes de mercados regionales constituyendo el núcleo
dinámico del sistema global. A la vez que mantienen relaciones con el primer grupo,
adecúan las estrategias de los grupos mayores a las particularidades de las
regionales más rentables.
3) Confluencia de grupos que lideran mercados domésticos nacionales o
subregionales del que forman parte Televisa, Cisneros, Globo y Clarín.
Para los autores, estos grupos latinoamericanos se comportan con una lógica
similar a la de los grandes actores corporativos globales: negocios cruzados entre sí
y alianzas internacionales con sectores de mayor peso en el mercado mundial.
La superación de las fronteras geográficas e industriales es una cualidad inherente
al proceso de integración de lógicas y actores dominantes de América Latina
respecto al mercado mundial, porque plantea una objetiva articulación con el
carácter convergente y global de los cambios.
“En las últimas décadas del SXX los países latinoamericanos liberalizaron,
desregularon y privatizaron las principales áreas de información, incorporaron
capitales externos, permitieron cruces de capitales de una industria a otra y
profundizaron la erosión de la intervención estatal en el control de estas actividades”
(Mastrini y Becerra, 2002). La injerencia de los grupos dominantes globales en los
países latinoamericanos a partir de esas alianzas que los grupos dominantes
regionales fueron tejiendo, implica dos cuestiones: Para los grupos regionales, la
posibilidad de incorporación de tecnología, contenidos y una mejora financiera; para
los líderes globales, una reducción en el riesgo de inversión y aprovechamiento de
contactos e influencia política.
Caracterización de grupos regionales:
TELEVISA (MÉXICO) fundada por Emilio Azcárraga. La concentración de la
propiedad de la tv mexicana estuvo marcada por los estrechos lazos que mantenían
con el partido gobernante de turno (Partido Revolucionario Institucional). En los ‘60
el grupo establece emisoras en todo el país y se introduce al mercado
latinoamericano e hispano norteamericano desde 1976 a través de UNIVISION. Este
grupo se presenta como “la compañía de medios de comunicación más grande de
habla castellana” con más de 50 mil horas de producción televisiva al año. Al 2002,
Televisa posee 300 estaciones de televisión que recaudan el 60% de sus ingresos,
detenta del 51% de las acciones de Cablevisión y el 60% de la señal DTH Sky.
Globo (Brasil): La televisión en Brasil surge por varias iniciativas privadas. Una de
ellas sucede a mediados de los ‘60 (cuando se instaura la dictadura militar) bajo el
dominio del holding de la familia Marinho, quienes también eran dueños del diario O
Globo. Resulta innegable la complicidad entre este grupo regional y el Estado. A
partir de una alianza económica con el grupo Time Life, Globo logró desplazar a sus
principales competidores y expandirse. Su desarrollo interno fue a costa de una
cuantiosa inversión del Estado brasileño para desarrollar las comunicaciones a
través de la Empresa Brasileña de Telecomunicaciones. Su producto de
denominación son las telenovelas, constituyendo el principal proveedor de
contenidos de Brasil con la posibilidad de exportar a otros países del mundo. Este
grupo además tiene participación en la empresa de televisión digital Sky LA. A
comienzos del 2000, por medio de Globocabo, el grupo comenzó a experimentar la
posibilidad de brindar Internet a través de la TV por cable.
CISNEROS (Venezuela) El grupo se fundó en los ‘60 bajo el mando de Diego
Cisneros, proveniente de un holding empresarial que poseía la licencia de Pepsi
Cola. Al igual que Televisa y Globo, mantuvieron estrecha relación con el poder
político. A diferencia de éstos, no poseía ningún medio gráfico. En su expansión
mantiene participación en estaciones de Chile, Colombia y el Caribe. Es socio de
DirecTv y junto con American On Line, desarrolló AOL Latin America, empresa que
provee internet.
CLARIN (Argentina): Durante la dictadura del 76 el Estado remitió a sí mismo los
derechos de radiodifusión por lo que este grupo participó en este rubro recién a
comienzos de los 80. Si bien esta situación retrasó la conformación de multimedios,
Clarín afianzaba su posición hegemónica en el mercado del periódico hasta
posicionarse como el diario de mayor tirada de habla castellana. Su fortaleza
económica se afianzará en 1980 posibilitando su conversión en uno de los
principales grupo de la región: compra Radio Mitre y canal 13. En los 90 adquiere
Multicanal (1.400.000 de abonados) e ingresa al mercado de la televisión por cable.
Los grupos cubren casi todas las ramas de la Industria Cultural, compiten y son
socios en otros mercados internacionales. También sucede un recambio
generacional que deja atrás el carácter patriarcal y artesanal de sus inicios. Si la
inversión extranjera ocupaba un lugar medular en el campo audiovisual de los 50-
60, ahora la propiedad de los multimedias más importantes pertenece a grupos
locales. La constitución de las industrias informacionales en latinoamérica se
sostiene en dos procesos:
1)El pasaje de una lógica divergente a una convergente que propicie la
concentración y al diversificación.
2) Ya no es posible explicar los procesos partiendo de las particularidades de cada
país para luego articularlas con los procesos económicos a nivel mundial. La
existencia de un mercado económico global invierte esa lógica porque es el sistema
hegemónico de medios a escala mundial el que encuentra en los mercados locales
una fuente de consolidación de su estructura de dominación.
Lugar de la sociedad civil
Con la importancia dada a la comunicación como un bien de servicio público, en
caso por ejemplo de la televisión a partir de los años 50, fueron surgiendo diversos
grupos o actores comunicacionales que manifestaron su interés en el área,
buscando realmente satisfacer sus metas lucrativas posicionándose en los
mercados regionales e invirtiendo en ellos.
En este marco, con el creciente poder de los medios de comunicación, la
intervención de financiamiento extranjero, la info-comunicación convertida en
mercancía sometida a los vaivenes del mercado global, la sociedad civil se va
transformando, obligada a adaptarse a esta nueva lógica no como un ciudadano-
usuario, sino como un mero cliente.
Cada región o país cuenta con sus particularidades sociales, económicas y políticas,
pero el factor común notable en América Latina es la desigualdad de oportunidades
en el acceso a los bienes y servicios informacionales.
Se presenta un gran abismo en la capacidad adquisitiva de los ciudadanos, lo cual
genera exclusión en las sociedades al no contar con una óptima disposición de
pago. Esto genera que muchos de ellos no puedan acceder siquiera a la categoría
de cliente.
Las regiones de América Latina siempre se encontraron en dependencia respecto a
los centros de poder, lo cual en la comunicación no es la excepción, desde una
dependencia por la necesidad de inversión de capital extranjero hasta la provisión
de los mismos equipamientos o productos comunicacionales a los que muchos
miembros de la sociedad no pueden acceder.
En muchos casos fueron los medios los que impusieron las reglas comerciales al
gobierno, en donde el Estado sólo aportó una estructura legal, normativa, a su
lógica de acción. Se convirtió este modelo, como sostiene Elizabeth Fox, en un
sistema comercial políticamente dócil.
Con un Estado débil ante el poder, que deja hacer a gusto y piacere, sin la capacidad de
fijar políticas comunicaciones, la desigualdad en el acceso a la información se demuestra en
la falta de un gobierno donde su primer obligación en la materia sería garantizar la equidad,
para favorecer a una pluralidad de voces y generar una sociedad informada y empoderada.