LO QUE SE PLANTEA DE LLENO CON EL LIBERALISMO ES LA USURPACION
DE LOS PODERES
Visión general creada por IA
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El poder es la capacidad de hacer, producir o destruir algo. También se define
como la facultad de tener la potencia de hacer algo.
El poder puede ser personal o de posición, y se relaciona con la capacidad de
influir en los demás. En las sociedades, el poder se asocia con la autoridad y se
delega en instituciones políticas y sociales.
El poder puede ser coercitivo, de recompensa, legítimo, de referencia, experto o
informativo.
El poder se estudia en muchas ciencias sociales, como la sociología, la politología
o el derecho.
Ejemplos de poder
En un congreso, el poder puede estar en manos de partidos políticos que buscan
inversiones en determinados proyectos.
En una sociedad, el poder puede estar en manos de instituciones políticas y
sociales que toman decisiones en nombre de todos.
En una empresa, el poder puede estar en manos de una persona que designa a
otra como su representante para que actúe en su nombre.
Origen de la palabra
La palabra poder proviene del latín potere.
Poder - Qué es, concepto y cuáles son los tipos de poder
Concepto
EL CONCEPTO DE PODER Y SU INTERPRETACIÓN DESDE LA ...
El poder comprende atributos personales y de posición en jerarquía que se
constituyen en la base de la capacidad para influir en l...
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El poder y sus expresiones - SciELO México
Por su raíz latina potere, poder significa en primera instancia ser capaz o tener
potencia. La primera definición que aparece en e...
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La IA generativa es [Link] liberalismo se
presenta en la historia política
constituyendo una nueva versión de sociedad, la
sociedad
liberal, sobre la que se construye lo político y cuyos
cuadros pueden ser encerrados en las nociones básicas del
individualismo y libertad.
El liberalismo
surge como la síntesis de varios elementos: el inmovilismo
de la economía medieval, el antropocentrismo
renacentista, el racionalismo y
el utilitarismo, el protestantismo, que van conjugándose y
adaptándose recíprocamente durante varios siglos.
Pero los factores que actúan como catalizadores de
realidades e ideologías heterogéneas y divergentes
serán la concepción antropológica
individualista y la de una libertad
absoluta y omnímoda.
Hay un liberalismo
filosófico, liberalismo económico, liberalismo
político, neo-lieralismos. En la Historia de las ideas y de
las realizaciones políticas
argentinas, en la década del 80, se enfrentaron un tipo de
liberalismo
muy distinto por cierto, al
primero.
De allí, que al hablar de LOCKE – a quien
se considera en general como padre del liberalismo- debamos
precisar qué tipo de liberalismo es el preconizado por
En 1688 se produce la disposición del
último Estuardo. Jacobo II encontró grandes
resistencias
en Inglaterra por su
absolutismo, y
también por su catolicismo. Finalmente llega a Inglaterra
-que viene de Holanda- que es yerno de Jacobo
II, y se produce así, esta revolución
que los ingleses denominan "gloriosa" o "revolución
sin sangre"; que
significaba la consolidación del liberalismo
político en Inglaterra, o
mejor aún, la confirmación de la supremacía
del Parlamento frente a las prerrogativas de la Corona. Esta
revolución
de 1688, significa prolongar esa vieja línea inglesa que
se remonta a la Edad Media, y
que tuvo una clara expresión en 1215 al suscribirse
la Carta
Magna; y que periódicamente se pone de manifiesto a
través de la suscripción de Bills of Wrights. Los
privilegios que primero se defienden contra la Corona o contra
determinados sectores, paulatinamente van transformándose
en DERECHOS
INDIVIDUALES para toda la población. Todavía, en 1688, hay
discriminaciones
-particularmente con los católicos que son
minoría-, pero poco a poco, esta corriente liberal
irá propendiendo la preservación de los derechos individuales para
todos los habitantes de gran Bretaña. Este es el
liberalismo de. El liberalismo que afirma la existencia de
derechos
individuales anteriores al Estado;
liberalismo que es la antítesis del
absolutismo.
Liberalismo que encuentra su pontífice, su justificador,
su gran sistematizador, en J
En el siglo XVII, la enseñanza se impartía
todavía, según cánones rigurosamente
escolásticos. Además, si leemos este pequeño
libro de
Locke, "Dos tratados sobre el
Gobierno Civil",
o mejor dicho "Segundo ensayo sobre
el Gobierno Civil",
porque al primero ya no se lo edita, por cuanto se trata
simplemente de una refutación a Fillmer, que hoy no tiene
importancia. Si lo leemos veremos que periódicamente Locke
cita a Hooker. Y Hooker es justamente un Tomista anglicano
inglés
que se opuso al absolutismo de
Fillmer. Así, a través de Hooker, Locke se vincula
a la vieja tradición populista del medioevo
-particularmente a la sistematización de Santo Tomás de
Aquino-. Como consecuencia de esta influencia medieval
manifiesta, en Locke se advierten las limitaciones éticas
al ejercicio del poder; que son
por cierto ajenas a la línea absolutista de Hobbes. Pero
al mismo tiempo, Locke –
que ha residido en Holanda- ha recibido también el impacto
de la nueva filosofía de de
la crítica a la teoría
del conocimiento
tradicional, Locke en su ensayo sobre
el entendimiento humano, es un precursor del posterior empirismo
inglés,
que tiene expositores como HUME, y que paulatinamente va
evolucionando hacia un pragmatismo,
hacia un utilitarismo, hacia un hedonismo.
En Locke, hay una dosis de pesimismo en cuanto a
la posibilidad de conocer el mundo del espíritu. Es un
psicologismo precursor -como dijéramos- de ese empirismo
prototípico de Hume.
Y aquí, al computar estas dos influencias,
encontramos desde ya una contradicción importante en el
pensamiento de
Locke, porque la lectura de
su "Ensayo sobre
el Gobierno Civil"
nos revela la existencia de limitaciones éticas de gran
envergadura, que son como el sostén de todos sus tratados. Hay una
constante afirmación de la prioridad de la ley natural y de
la moral. Y
realmente, para hablar de ley natural y de
moral es
necesario tener una epistemología optimista, una
gnoseología que nos permita conocer las cosas en sí
mismas, conocer pautas de verdad, y no exclusivamente adherirnos
a una fenomenología que nos impida conocer
ontológicamente las cosas en sí mismas. Salvo que
lleguemos a esta ética
práctica, a través de un juicio práctico, al
estilo de KANT. Lo cierto
es que el posterior empirismo
inglés,
evoluciona más bien hacia un hedonismo, hacia un
egoísmo, hacia el cálculo
del placer como elemento único para distinguir el bien
individual.
En Locke, aún cuando le falta una adecuado
sustento filosófico, sin embargo, las limitaciones de
carácter ético se encuentran presentes a lo largo
de toda su obra.
Locke toma como punto de partida una
noción, una ficción política compartida
por los voluntaristas: el ESTADO DE
NATURALEZA,
el estado
pre-social, el estado
pre-político. Y esto, porque Locke es profundamente
individualista; y considera que incluso el acceso a la
politicidad se opera como consecuencia de un acto de voluntad
libre.
Los hombres – en este estado de
naturaleza-
viven en situación relativamente feliz. Es un estado de
naturaleza que
difiere del descrito por Hobbes. La
antropología de Locke no es tan pesimista
como la de Hobbes. Este
pretendía que "el hombre es
un lobo para el hombre".
Tampoco incurre Locke, en las desviaciones mitológicas de
Rousseau sobre
la bondad del hombre en
el estado de
naturaleza. La
concepción de Locke es una concepción
judeocristiana. El hombre
tiene una naturaleza
caída, como consecuencia del pecado original. Y los
hombres – en el estado de
naturaleza – viven en situación de relativa felicidad y
son titulares de derechos individuales, que
Locke – en su libro – a
veces engloba bajo en que mal traducido
figura en la edición castellana, como "propiedad". El
mismo en otras páginas aclara que en esta palabra
involucra: derecho a la vida, derecho a la seguridad,
derecho a las libertades individuales y el derecho a la propiedad.
Con relación a la propiedad
inmueble, dice que también ante la primitiva
no-ocupación, el hombre ha
cercado y ha mezclado su trabajo personal con
la tierra,
generándose así el derecho de propiedad. Por
cierto, descarta que este derecho de propiedad
podrá ser compartido por muchos.
Todo esto nos indica que Locke tenía una
noción no-absoluta e ilimitada del derecho de propiedad,
no obstante ser – como es – el padre del
liberalismo.
Los hombres pues, para preservar y disfrutar
mejor de estos derechos individuales,
resuelven abandonar la etapa pre-social y pre-política, formulando
así un contrato
multilateral que es distinto al de Hobbes y al de
Rosseau. Porque aquí, los hombres no se alienan, no se
enajenan totalmente, no entregan la totalidad de los derechos
individuales.
La única atribución que los hombres
entregan, es esa de
que pasará ahora a ser patrimonio del
Estado que se
forma en este contrato
multilateral. Justamente, para garantizar la segura
represión de la violación de los derechos
individuales. Y, aunque Locke no distingue claramente dos etapas
primero, un contrato
multilateral para formar la comunidad
política.
El segundo, un pacto bilateral con obligaciones
recíprocas para gobernantes y gobernados, tendiente a
determinar quién ha de ejercer el poder
estatal.
Hemos visto que los hombres han salido del
estado de
naturaleza para mejor preservar los derechos individuales. Y
aquí es interesante señalar que el aspecto negativo
– si se quiere – del liberalismo primigenio, no es justamente la
afirmación de los derechos individuales; sino la ausencia
de una clara noción – en Locke – de bien común. Y
en este sentido, no aprovecha cabalmente las enseñanzas de
Sto. Tomás de Aquino, a pesar de conocerlas por su
formación escolástica. Hay en Locke, una presencia
constante de la Justicia
conmutativa, que regula las relaciones entre los ciudadanos. Y
también la Justicia
distributiva conforme a la cual, la autoridad
está
en su
clasificación tripartita de la Justicia. Si
leemos algunos escritos del Papa Pío XI, o la
encíclica "Pacem in Terris" de Juan XXIII, veremos que
desde la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia se
dice que en nuestro tiempo se
considera logrado el bien común cuando se encuentran
preservados y garantizados los derechos y los deberes de la
persona
humana.
Pero la diferencia grande entre la
posición del liberalismo primigenio y esta otra
posición, radica en que aquí, estos derechos
personales y sociales, son encarados en función del bien
común. Para ello, el gobernante es un servidor de la
comunidad; es
alguien que debe promover el bien común.
En el liberalismo primigenio de Locke, el
gobernante ha recibido exclusivamente la facultad de reprimir las
violaciones que los hombres hagan, de los derechos individuales
del prójimo. Locke no está diseñando el
esquema del estado gendarme, del estado policía; del
estado arquetípico del Liberalismo; que no interviene ni
en lo económico ni en lo social, que cuida el orden en las
calles. Y en esta perspectiva preserva la existencia de los
bienes
particulares, tal cual se encuentran. Y esto, en la
práctica, se traduce en el disfrute de esos derechos
individuales, exclusivamente por el sector que de hecho puede
ejercerlos.
estos derechos personales y sociales son concebidos en forma
integral para todos. Y el gobernante no tiene un simple rol de
espectador – como en el primigenio liberalismo – sino que
actúa en función de ese principio de subsidiaridad,
que nítidamente ya, describe Pío XI en
"Quadragessimo anno", conforme al cual, el estado interviene de
manera supletoria para promover, para coordinar, para suplir la
iniciativa privada de las personas y de los grupos; en orden
siempre, al bien común. Hay allí, una clara
visión de la Justicia Legal y del bien común, que
se encuentran por momentos esbozados por Locke, pero no
ahondados. Al menos, los seguidores y continuadores del
liberalismo, teóricamente
la
posibilidad de que quien ejerza el poder, en
lugar de promover el respeto a los
derechos individuales tal cual están, se transforme en
tirano. Y aquí estamos nuevamente en el plano de las
influencias tomistas. Incluso por momentos Locke utiliza el mismo
léxico – cuando habla de que sedicioso es, en estos casos,
no quien resiste al tirano sino el propio tirano -. Y Locke
está pensando aquí posiblemente en Carlos II o en
admite la posibilidad de que el rey se
transforme en tirano, en cuyo caso, agotados los medios
humanos, los hombres pueden apelar al cielo; así llama
él al derecho de resistencia. E
implícitamente lo admite contra el Parlamento, porque
afirma que éste está sujeto a las determinaciones
inviolables de la ley natural. En
esta resuelve la problemática de estado
y derecho, siguiendo esa vieja tradición, que se remonta a
los estoicos romanos, afirmando la prioridad del derecho. La
existencia de normas
éticas – porque el derecho en la perspectiva del hombre es una
rama de la ética –
irrenunciables, que deben ser observadas por los gobernantes.
Lamentablemente su débil gnoseología y epistemología, favorecerá la
evolución en Inglaterra de
este liberalismo
-no en función de pautas éticas-
sino más bien, en función del egoísmo y del
placer.
La influencia ha sido profunda y
manifiesta. Además de ser el padre del liberalismo, es el
padre y el propulsor del constitucionalismo. Porque el
constitucionalismo es una corriente jurídica y política, que
propende a la preservación de los derechos individuales, a
cuyo efecto recurre a la sanción d en los
cuales se declaran inviolables esos derechos y en los que se
establecen una división de las funciones, para
evitar que se entronice el despotismo. Locke, pues, es el padre
del constitucionalismo de Occidente. Su influencia en los [Link].,
para uno de cuyos estados proyectó incluso, un esbozo de
constitución, es manifiesta. La
declaración de la independencia,
cuyo texto se
está redactada en términos
que nos recuerdan de manera casi literal la obra. La
Constitución de Philadelfia de 1787
también es recipiendaria de su influencia. La
Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano de 1789, también nos pone de relieve la
presencia de Locke en el pensamiento
francés precursor de este movimiento.
Claro está que la revolución
de 1688 en Inglaterra, fue eminentemente política. "La
Historia Inglesa
un cauce a través del cual pasa
la vida". Y "los movimientos, con frecuencia se realizan no para
abandonar un cauce, sino para retornar a una cauce abandonado". Y
aquí, en este caso, los ingleses procuraban reencontrarse
. Libertades específicas: libertad de
reunión, libertad de palabra, libertad de movimiento;
libertades concretas. Esta afirmación de la libertad
frente al absolutismo,
al trasladarse a Francia,
de los franceses
precursores de la Revolución
Francesa se vinculan más bien a una libertad abstracta
un tanto distante y diferente de las libertades concretas de los
Sin embargo, en la Declaración de los
Derechos del Hombre y del
Ciudadano, advertimos la afirmación del derecho a la vida,
a la seguridad, a la
libertad, a la resistencia, a la
Claro está que en esta
Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, se advierten las dos influencias no distinguidas por
los contemporáneos: en un sentido, este liberalismo
precursor del constitucionalismo – que en Occidente
después evoluciona paulatinamente y se transforma de
constitucionalismo individual, en constitucionalismo social; y
que acuerda entonces, ahora sí, al estado, un rol
supletorio para la promoción del bien común -. Pero
tanto el constitucionalismo individual, como el
constitucionalismo social, tienen en común, la
afirmación de derechos personales anteriores al estado: la
Occidente.