En el capítulo 7 de Maristella Svampa, se explora la evolución de los movimientos sociales en
América Latina, enfatizando su naturaleza plural y la emergencia de nuevas formas de
resistencia en un contexto de crisis estructural. A pesar de que la historia de la lucha colectiva
ha estado ligada tradicionalmente a la clase obrera y a estructuras organizativas, los
movimientos recientes han ampliado su base social para incluir a distintas clases medias y
grupos marginales. Svampa analiza cómo estos movimientos, que incluyen feministas,
ecologistas y movimientos de derechos humanos, se articulan en torno a demandas de justicia
social y derechos. La autora destaca el contraste entre los nuevos movimientos y los
tradicionales, argumentando que la centralidad del conflicto ha desplazado y diversificado la
hegemonía del sindicalismo clásico. También se observa un cambio en la movilización social en
Argentina durante las décadas de 1970 y 1980, donde se expresó una notable politización de la
sociedad y un growing compromiso con temas de derechos humanos frente a las dictaduras. En
resumen, el capítulo subraya la complejidad de las dinámicas sociales actuales en América
Latina, marcadas por la pluralidad y la interacción de diversos actores en la búsqueda de un
fortalecimiento de la sociedad civil.
Aquí tienes una red conceptual del documento, con títulos, subtítulos y párrafos explicativos,
diseñada para ayudarte en tu examen universitario:
**I. CRISIS ESTRUCTURAL Y NUEVAS FORMAS DE RESISTENCIA **
* **A. Contexto Histórico de la Acción Colectiva **
1. Tradicionalmente, las luchas y formas de resistencia colectiva en América Latina
estuvieron asociadas a las estructuras organizativas de la clase obrera, considerada el actor
principal del cambio histórico. El concepto de "movimiento social" se aplicaba a la acción
organizada de la clase obrera como expresión de una alternativa al modelo capitalista.
2. Sin embargo, la pérdida de centralidad del conflicto industrial y la multiplicación de las
esferas de conflicto evidenciaron la necesidad de ampliar las definiciones y categorías
analíticas. En América Latina, el referente empírico del movimiento social histórico no fue
solo la clase obrera, sino las clases populares en un sentido amplio, incluyendo indígenas,
campesinos y trabajadores informales.
3. Surgió la categoría de "nuevos movimientos sociales" para caracterizar la acción de
movimientos feministas, ecologistas, estudiantiles y pacifistas, entre otros. Estos
movimientos expresaban una nueva politización de la sociedad, abordando temas antes
considerados del ámbito privado y con una base social policlasista, con importante
presencia de las clases medias.
* **B. Movimientos Sociales en Argentina: Transformaciones y Desafíos **
1. Durante las décadas de 1970 y 1980, en Argentina se observó una notable politización
de la sociedad y un creciente compromiso con los derechos humanos frente a las
dictaduras. Los movimientos sociales urbanos, ligados a la lucha por la tierra, la vivienda y
los servicios públicos, emergieron en este contexto.
2. Los movimientos de derechos humanos, con sus demandas de justicia por las
violaciones cometidas durante la dictadura, también adquirieron gran relevancia. Tanto los
movimientos sociales urbanos como los de derechos humanos contrastaban con el
movimiento sindical tradicional al colocar al Estado en el centro de sus reclamos.
3. En la década de 1990, la implementación de reformas estructurales neoliberales en
Argentina generó nuevas formas de acción no institucional y organizaciones. Surgieron
asociaciones ligadas a la defensa de los derechos humanos frente a la violencia
institucional, y se reavivó el tema de los derechos humanos con la aparición de nuevos
actores como H.I.J.O.S.
**II. LAS DIMENSIONES DE LA EXPERIENCIA PIQUETERA **
* **A. Condiciones de Emergencia de las Organizaciones de Desocupados **
1. Históricamente, la Argentina se caracterizó por una tendencia a la integración social.
Sin embargo, la crisis económica y la implementación de políticas neoliberales en la década
de 1990 llevaron a un aumento del desempleo y la exclusión social.
2. La sociedad argentina no contaba con redes de contención ni centros de formación
laboral, y el Estado no los desarrolló adecuadamente al aplicar medidas de flexibilización y
despidos masivos. Los sindicatos, en muchos casos, no acompañaron a sus afiliados y
avalaron las reformas estructurales.
3. El tejido comunitario, aunque con desarrollos incipientes, era insuficiente y estaba
atravesado por los intereses del Partido Justicialista, lo que dificultaba la amortiguación del
impacto de la crisis. Estos factores explican la emergencia de un movimiento de
desocupados con características únicas en el mundo.
* **B. El Doble Origen del Movimiento Piquetero **
1. El movimiento piquetero no fue homogéneo, sino que estuvo marcado por diferentes
tradiciones organizativas y corrientes político-ideológicas. Reconoce dos afluentes
fundamentales: las acciones disruptivas de los cortes de ruta y levantamientos populares en
el interior del país a partir de 1996, y la acción territorial y organizativa en el Conurbano
Bonaerense.
2. Los conflictos en el interior del país representaron el punto inicial de una nueva
identidad ("los piqueteros"), un nuevo formato de protesta (el corte de ruta), una nueva
modalidad organizativa (la asamblea) y un nuevo tipo de demanda (los planes sociales).
Estos elementos se asociaron y transformaron los repertorios de movilización de la
sociedad argentina.
3. La acción colectiva en el Conurbano Bonaerense contribuyó al desarrollo de modelos
de organización a escala nacional y a la producción de nuevos modelos de militancia,
asociados al trabajo comunitario en los barrios. Se establecio una tradición política
organizativa, en parte asociada a vertientes clasistas, cuyos militantes actuaron por fuera de
las estructuras sindicales vinculadas al Partido Justicialista.
* **C. Diversidad, Organización y Demandas del Movimiento Piquetero **
1. Las organizaciones piqueteras desarrollaron una creciente autonomía de acción, con
una dinámica asamblearia que buscaba conjugar horizontalidad y diversidad de
competencias. La inclusión de los planes sociales en las lógicas de construcción política fue
más un producto de la presión de las bases que una decisión de las organizaciones.
2. La centralidad de la política asistencial generó una fuerte dependencia de las
organizaciones piqueteras en relación con el Estado, ya que los planes sociales constituyen
su principal recurso para responder a las necesidades de sus miembros y para dotarse de
una estructura mínima.
3. La CCC (Corriente Clasista y Combativa) se convirtió en una de las organizaciones
piqueteras más numerosas, con una matriz ideológica ambivalente. La CCC llevó a cabo
numerosas movilizaciones y cortes de ruta, logrando el reconocimiento de las
organizaciones de desocupados como un interlocutor político-social importante por parte del
gobierno nacional.
**III. RELACIONES ENTRE EL ESTADO Y LOS MOVIMIENTOS PIQUETEROS **
* **A. Estrategias Estatales: Entre la Cooptación y la Criminalización **
1. Las relaciones entre los sucesivos gobiernos y los movimientos piqueteros
combinaron diferentes estrategias, alternando la negociación, la cooptación, el control, el
disciplinamiento y la represión.
2. El Estado desarrolló estrategias de contención de la pobreza mediante la
distribución de planes sociales y asistencia alimentaria, pero también reforzó el sistema
represivo institucional, apuntando al control de las poblaciones pobres y a la criminalización
del conflicto social.
3. Se impulsó la estigmatización de la protesta, contraponiendo la movilización
callejera a la exigencia de "normalidad institucional", y se promovió la difusión de un
consenso negativo contra las organizaciones piqueteras, avalando la criminalización del
reclamo y soslayando la existencia de episodios represivos.
* **B. Realineamientos y Divisiones Internas del Movimiento Piquetero **
1. El cambio en las oportunidades políticas y los realineamientos internos del espacio
piquetero evidenciaron las diferentes matrices ideológicas de los movimientos. Se
distinguen tres configuraciones: las agrupaciones de matriz nacional-popular, las
organizaciones ligadas a los partidos de izquierda y el espacio independiente de las nuevas
izquierdas.
2. Las agrupaciones de matriz nacional-popular desarrollaron una expectativa
(re)integracionista, apostando a la reconstrucción del Estado nacional desde un nuevo
liderazgo encarnado por el presidente Kirchner. Las organizaciones ligadas a los partidos de
izquierda mantuvieron una lectura del gobierno de Kirchner en términos de continuidad con
los anteriores, mostrando dificultades para reconocer el cambio de oportunidades políticas.
3. El gobierno de Kirchner tuvo "éxito" en sus estrategias de integración e
institucionalización de las corrientes afines, y de aislamiento de las corrientes opositoras. Se
apoyó en el estado de la opinión pública, apuntalado por los grandes medios de
comunicación, que realizaron una cruzada antipiquetera.