0% encontró este documento útil (0 votos)
48 vistas17 páginas

Análisis de FESP en Salud Pública

El trabajo analiza tres Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) cruciales para fortalecer los sistemas de salud: desarrollo de recursos humanos, acceso a medicamentos y financiamiento equitativo. Se destacan las FESP como herramientas fundamentales para evaluar y mejorar la salud de la población, involucrando a diversos actores sociales. La actualización de estas funciones responde a nuevos desafíos en salud pública, enfatizando la necesidad de un enfoque integral y la participación multisectorial.

Cargado por

Ailin Gonzalez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
48 vistas17 páginas

Análisis de FESP en Salud Pública

El trabajo analiza tres Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) cruciales para fortalecer los sistemas de salud: desarrollo de recursos humanos, acceso a medicamentos y financiamiento equitativo. Se destacan las FESP como herramientas fundamentales para evaluar y mejorar la salud de la población, involucrando a diversos actores sociales. La actualización de estas funciones responde a nuevos desafíos en salud pública, enfatizando la necesidad de un enfoque integral y la participación multisectorial.

Cargado por

Ailin Gonzalez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad Americana de Panamá

Facultad de Ciencias Médicas y de la Salud

Licenciatura en Nutrición y Dietética

Salud Pública

Trabajo #1

Integrantes:

Kimberlin González 2-746-1354 Gabriela Cedeño 6-728-6

Lineth Broce 8-1021-349 Jazmín Sánchez: 8-1008-915

Lineth Pérez 8-980-665

Profesora:

Rachel de Leon

Fecha de entrega:

16/02/25
Introducción

Este trabajo se centra en analizar tres funciones esenciales de la salud pública (FESP) que
resultan cruciales para el fortalecimiento y la sostenibilidad de los sistemas de salud en la
región: el desarrollo de recursos humanos para la salud (FESP 6), el aseguramiento del
acceso y el uso racional de medicamentos y otras tecnologías sanitarias esenciales (FESP
7), y el financiamiento de la salud de manera eficiente y equitativa (FESP 8). Estas
funciones se erigen como pilares fundamentales para garantizar la calidad y continuidad
de la atención en salud, en un contexto marcado por cambios epidemiológicos,
demográficos y socioeconómicos. El análisis de estos componentes permite identificar
tanto las fortalezas existentes como los desafíos que enfrentan los sistemas de salud para
responder de manera integral a las necesidades de la población, orientando así la
formulación de políticas públicas que promuevan la equidad y el bienestar colectivo.
DEFINA QUE SON LAS FESP

Las Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) son un conjunto de capacidades y


acciones fundamentales que el Estado, a través de sus instituciones y en conjunto con la
sociedad civil debe garantizar para proteger y mejorar la salud de la población. Estas
funciones son esenciales para fortalecer los sistemas de salud y asegurar el ejercicio pleno
del derecho a la salud, actuando sobre los factores de riesgo y los determinantes sociales
que influyen en la salud de las personas.

En otras palabras, las FESP son las herramientas que permiten a las autoridades sanitarias
evaluar y monitorear la situación de salud de la población, identificar los problemas y
riesgos, diseñar e implementar políticas y programas de salud efectivos, y garantizar el
acceso a servicios de salud de calidad para todos.

Las FESP se organizan en torno a once funciones esenciales, que abarcan desde la
vigilancia y el análisis de la situación de salud, hasta la promoción de la salud, la
prevención y el control de enfermedades, la gestión de los servicios de salud, y la
investigación y el desarrollo en salud pública.

Es importante destacar que las FESP no son exclusivas del sector público de la salud, sino
que involucran a todos los actores sociales que tienen un papel en la protección y mejora
de la salud, incluyendo a las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, y la
comunidad en general.

Investigue sobre las FESP

La FESP 1 contiene las acciones que aseguran la disponibilidad y el uso de información


sobre la salud y bienestar de la población, así como la equidad en salud y los
determinantes sociales que la afectan. Se destaca la necesidad de fortalecer las
capacidades de las autoridades de salud para implementar procesos de monitoreo y
evaluación, utilizando tecnologías de la información y gestión de datos. Esto permite
analizar la información y formular políticas y planes que respondan a las necesidades de
salud de la población.

FESP2 Esta tarea se ocupa de fortalecer las capacidades de las autoridades sanitarias para
monitorear y gestionar eficazmente las amenazas a la salud, como brotes de enfermedades
o emergencias. FESP2 trata actividades como la vigilancia epidemiológica, la promoción
de la salud y el monitoreo de determinantes específicos en un área determinada. También
incluye la vigilancia de la producción y el consumo de bienes y servicios de salud, así
como la salud ambiental para la identificación de factores que pueden afectar la salud.

FESP3 Esta función se centra en la generación de evidencia científica y su integración


en la formulación de políticas de salud, lo cual es crítico para mejorar los sistemas de
salud y la salud pública. El énfasis está en construir capacidad técnica para diseñar
políticas que aborden los problemas subyacentes de mala salud y fortalezcan el sistema
de salud. Y asegurar que haya una participación activa de los tomadores de decisiones
importantes y estructuras de rendición de cuentas que permitan la implementación
efectiva de estas políticas y estrategias.

FESP4 La función comprende dos estas fundamentales: la primera está relacionada con
el desarrollo de capacidades en las autoridades de salud para poder formular e
implementar políticas que resuelvan los problemas de salud de la población y la segunda
se refiere a la salud de la población. Todos los elementos deben estar orientados al logro
de la cobertura universal en salud como respuesta, entre otros, a los problemas de salud
de la población. Para ello es necesario entender las causas de la inequidad en salud,
proponer estrategias y tener la capacidad tanto técnica como política.

FESP5 La función se relaciona con la acción de los actores sociales que, con la capacidad
y la oportunidad, identifican problemas y necesidades en la esfera de la salud, definen
prioridades y negocian propuestas de manera democrática. Abarca también la acción
colectiva de la sociedad civil y las comunidades organizadas que intervienen y demandan
en la organización, control, administración y fiscalización del sistema de salud.

FESP6 Esta FESP incluye la ejecución de políticas, reglamentos e intervenciones


relacionados con la capacitación, el empleo y las condiciones de trabajo, la movilidad
interna y externa, y la reglamentación de la educación y la práctica profesional, así como
la distribución de los recursos humanos para la salud pública. Aunque dichas acciones
están bajo la rectoría de las autoridades de salud, la función también requiere acciones de
planificación estratégica con capacidad técnica y política para elaborar e implementar
intervenciones sinérgicas en sectores distintos al de la salud, cada uno de los cuales
incluye a actores diversos con responsabilidades, objetivos e intereses específicos.
FESP7 esta función tiene acceso equitativo a medicamentos y tecnologías sanitarias:
global y resolución de la OPS. La necesidad de un mejor acceso equitativo a los
medicamentos y tecnologías de la salud es una prioridad reconocida recientemente a nivel
mundial, formulada en objetivos de desarrollo sostenible, así como regionalmente, por
ejemplo, en una reciente resolución de la OPS que señala la necesidad de fortalecimiento
de la función. El aseguramiento del acceso a estos recursos tiene un impacto social
significativo y se extiende a toda la comunidad, beneficiándose de programas como la
vacunación. Este acceso es considerado un derecho a la salud y está respaldado por
regulaciones que garantizan la seguridad, calidad y eficacia de los productos médicos. Es
fundamental desarrollar capacidades en los sistemas de salud universales, abordando tres
dimensiones esenciales:

• regulación y fiscalización de la seguridad, calidad y eficacia

• selección, evaluación e incorporación de medicamentos

FESP8 Esta FESP aborda la importancia del financiamiento en el sector salud y cómo se
estructura para garantizar el acceso a servicios de salud de calidad. La función de
financiamiento se expresa a través del presupuesto sectorial y se enfoca en integrar
acciones de salud pública para mejorar la equidad y eficiencia del sistema. Se destacan
tres funciones esenciales:

• Acceso a servicios integrales de salud: Asegurar que las intervenciones de salud


pública, tanto individuales como colectivas, sean efectivas y accesibles.

• Protección de la salud: Implementar políticas que reduzcan factores de riesgo y


promuevan entornos saludables.

Así, se busca garantizar que todos los miembros de la población tengan acceso a los
servicios necesarios, compartiendo equitativamente los riesgos y costos asociados con la
atención sanitaria.

FESP9 esta función incluye la importancia de garantizar el acceso a servicios de salud


pública integrales y de calidad, adaptados a las necesidades de las personas, familias y
comunidades. Se enfatiza la atención centrada en la persona, que va más allá de la
consulta clínica, integrando aspectos sociales y comunitarios. La calidad de los servicios
debe basarse en las mejores prácticas y en la equidad, con especial atención a poblaciones
vulnerables.
FESP10 esta función completa las acciones de garantizar el acceso a intervenciones de
salud pública que reduzcan los factores de riesgo y promuevan entornos saludables. Se
mencionan políticas específicas, como impuestos sobre tabaco, alcohol y bebidas
azucaradas, regulaciones sobre la comercialización de estos productos, etiquetado de
alimentos, y promoción de la lactancia materna y la actividad física. También se abordan
políticas relacionadas con el saneamiento, transporte seguro, control de vectores,
contaminación del aire, seguridad alimentaria y adaptación al cambio climático.

FESP11 Esta función abarca el conjunto de iniciativas intersectoriales que están


enfocadas en abordar factores estructurales de tipo socioeconómico que afectan la salud,
aunque gran parte de estos no se encuentren bajo el control directo del sector de la salud.
Si bien el propio sistema de salud es un determinante importante, otros determinantes,
como la calidad de la educación, la fortaleza del mercado laboral, la seguridad del
ambiente laboral y la calidad de los vecindarios, deben ser abordados de forma
intersectorial.

La actualización de las Funciones Esenciales de la Salud Pública (FESP) en las


Américas

1. Cambios en el panorama de la salud pública: La aparición de nuevas amenazas


sanitarias, como el COVID-19, el virus del Zika, la chikunguña y el Ébola, ha
evidenciado la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas
de salud. Estos cambios requieren un enfoque más integral y actualizado para
enfrentar los desafíos del siglo XXI.
2. Nuevas condiciones epidemiológicas y socioeconómicas: El envejecimiento
poblacional y el aumento de enfermedades no transmisibles, como la diabetes y
las enfermedades cardiovasculares, demandan un enfoque más amplio que
considere la equidad y los determinantes sociales de la salud.
3. Fortalecimiento de la rectoría y gobernanza en salud pública: Se ha
identificado la necesidad de mejorar la función rectora de las autoridades
sanitarias, asegurando la implementación de políticas de salud pública basadas en
evidencia y con una mejor coordinación intersectorial.
4. Estrategias regionales y globales recientes: Documentos como la Declaración
de Astaná sobre atención primaria de salud y la Declaración de Río sobre
determinantes sociales de la salud han impulsado la actualización de las FESP
para alinearlas con nuevas metas y estrategias de salud global.
5. Lecciones aprendidas y adaptación local: Desde su implementación en 2002,
varios países han adaptado las FESP a sus contextos nacionales. La revisión de
2020 permite consolidar estas experiencias y mejorar su aplicabilidad regional.

En conclusión, la actualización de las FESP en las Américas responde a la necesidad de


fortalecer la capacidad de los sistemas de salud pública para responder a nuevos desafíos,
garantizar la equidad y mejorar la gobernanza en salud.

Pilares

La salud pública ha ampliado su enfoque para abordar los determinantes sociales de la


salud y las necesidades colectivas de la población, pero falta un marco analítico claro para
guiar las acciones de las autoridades de salud y la sociedad civil. Esto ha generado debates
sobre los límites operativos de la salud pública y su relación con otros sectores. Aunque
proteger y mejorar la salud sigue siendo su objetivo central, el reto es cómo llevarlo a la
práctica de manera efectiva.

Cuatro pilares se proponen para fortalecer las Funciones Esenciales de la Salud Pública
(FESP):

1. Aplicar valores éticos para reducir las inequidades en salud.


2. Abordar los factores sociales, económicos, culturales y políticos que afectan la
salud.
3. Garantizar acceso universal a servicios de salud pública integrales.
4. Fortalecer la capacidad de las autoridades para enfrentar los desafíos de la salud
pública.

El enfoque actual también reconoce los derechos humanos, la solidaridad y la equidad


como principios fundamentales para transformar los sistemas de salud, destacando la
importancia de eliminar desigualdades injustas y mejorar el acceso a la salud para grupos
vulnerables.
El Pilar 1 de las Funciones Esenciales de la Salud Pública (FESP) se centra en la
evaluación y monitoreo de la salud pública como un componente fundamental para
asegurar el bienestar de la población. Este pilar subraya la importancia de contar con
sistemas eficaces para recopilar, analizar y utilizar datos sobre la salud, con el objetivo
de tomar decisiones informadas y fundamentadas en evidencia.

El pilar destaca que la evaluación constante de la situación de salud y la identificación de


los principales problemas y riesgos son clave para planificar e implementar acciones en
salud pública. Las autoridades deben contar con la capacidad de identificar inequidades
en salud, examinar sus causas y establecer prioridades para la intervención.

Este pilar aboga por un enfoque multidimensional y multisectorial, donde los datos no
solo provienen del sector salud, sino también de otros sectores que influyen en el bienestar
de la población, como el medio ambiente, la educación y el trabajo.

En resumen, el Pilar 1 busca garantizar que las autoridades de salud tengan la capacidad
de recopilar y utilizar información precisa y oportuna para guiar las decisiones en salud
pública y, de esta manera, mejorar la calidad de vida de la población de manera equitativa

El Pilar 2 de las Funciones Esenciales de la Salud Pública (FESP) trata sobre la vigilancia
de la salud pública, investigación y control de riesgos y amenazas para la salud pública.
Este pilar busca identificar, prevenir y mitigar riesgos para la salud mediante la vigilancia
continua, el análisis de datos y la investigación. Involucra la detección temprana de
emergencias de salud, el control de enfermedades, la investigación científica y la gestión
de amenazas como epidemias y desastres naturales. La información obtenida guía las
respuestas rápidas y efectivas a problemas de salud pública.

El Pilar 3: Promoción de la salud de las Funciones Esenciales de la Salud Pública


(FESP) tiene como objetivo crear condiciones que favorezcan la salud y el bienestar de
las personas y comunidades. Este pilar busca abordar no solo los comportamientos
individuales, sino también los factores sociales, económicos y ambientales que influyen
en la salud.

En general, el Pilar 3 pone énfasis en la promoción del bienestar integral, la equidad en


salud y la reducción de desigualdades, tomando en cuenta que la salud es un derecho
humano que debe estar al alcance de todos.
El Pilar 4 de las Funciones Esenciales de la Salud Pública (FESP) destaca la importancia
de expandir la función de rectoría de las autoridades de salud para abordar los crecientes
desafíos en salud pública. Aunque tradicionalmente se ha considerado que la salud
pública es una responsabilidad exclusiva del Estado, en la actualidad se reconoce que esta
tarea requiere la participación multisectorial, abarcando actores del gobierno, el ámbito
académico, el sector privado y otros sectores.

Este enfoque multisectorial es fundamental para enfrentar problemas complejos como las
enfermedades crónicas, el envejecimiento, la violencia y el cambio climático. La
Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha enfatizado la necesidad de ampliar la
protección social en salud para garantizar el acceso equitativo a servicios de salud y
mitigar los efectos negativos de eventos adversos, tanto personales como generales,
especialmente en poblaciones vulnerables.

Resoluciones internacionales como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la


Declaración de Río sobre los determinantes sociales de la salud y la Declaración de
Astaná sobre la atención primaria de salud instan a las autoridades de salud a asumir
un rol de liderazgo en la coordinación de actividades de salud pública junto con una
amplia gama de socios externos.

Este pilar subraya que, aunque se deben involucrar diversos actores en la acción colectiva,
la función rectora de las autoridades de salud no puede ser desplazada. Estas autoridades
tienen la responsabilidad de garantizar que los actores sociales cumplan con sus funciones
y presenten resultados medibles.
MAPA CONCEPTUAL DE LOS INDICADORES EN SALUD (ASIS DE SALUD)
FESP 6: Desarrollo de recursos humanos para la salud
Descripción
La FESP 6 se enfoca en el desarrollo de los recursos humanos para la salud, abarcando
diversas políticas, reglamentos e intervenciones que tienen que ver con la capacitación,
el empleo, las condiciones laborales, la movilidad y la regulación de la educación y
práctica profesional. Su principal objetivo es garantizar una fuerza laboral de salud
competente y distribuidora de manera equitativa, capaz de responder a las necesidades de
la población.

Situación
En la Región de las Américas, se han logrado avances significativos, especialmente en la
disponibilidad y distribución del personal en el primer nivel de atención. Sin embargo,
persisten importantes desafíos, como la subinversión en recursos humanos, problemas de
gobernanza y regulación, desigualdades en el acceso y la calidad de los profesionales, así
como dificultades para retener personal en zonas rurales. También se observan
condiciones laborales precarias y un enfoque desmedido en especialidades en lugar de
fomentar competencias en salud pública para la atención [Link]ás, la falta de
coordinación intersectorial entre los sectores de salud, educación, trabajo y finanzas
complica la formación, profesionalización y regulación del personal de salud, así como
la integración de equipos interprofesionales.

Mecanismos:

Aborda la importancia de fortalecer la formación y el desarrollo del personal de salud


para elevar la calidad de atención. Pone énfasis en la gobernanza de los recursos humanos,
la regulación de la formación y el mercado laboral, así como en la labor de supervisión
de las autoridades de salud.

Resalta la necesidad de asegurar que el personal de salud adquiera competencias


actualizadas y adecuadas para un modelo de atención centrado en las personas, sus
familias y comunidades. Se sugiere reforzar la regulación de la formación, establecer
perfiles de competencias, acreditar y supervisar a los profesionales, y crear mecanismos
de colaboración entre autoridades, instituciones académicas y comunidades.
Además, se subraya la relevancia de que los profesionales en salud pública desarrollen
nuevas habilidades para el trabajo intersectorial y las políticas públicas. Esto incluye el
disciplinas.

En resumen, la FESP 6 es crucial para fortalecer los sistemas de salud y garantizar el


acceso a servicios de calidad. Aunque se han análisis de la situación de salud, la vigilancia
y el control de riesgos, la promoción de la salud, la participación social, el desarrollo de
políticas y legislación, así como una comprensión del concepto de salud global y los
determinantes sociales de la salud.

Por último, se menciona que las escuelas de salud pública requieren formadores con
experiencia y que es vital que la epidemiología incluya nuevas competencias y se abra a
la colaboración con diversas

realizado progresos, es esencial continuar trabajando para superar los desafíos que aún
persisten y lograr una fuerza laboral de salud competente, equitativa y bien distribuida en
toda la región.

FESP 7. Asegurar el acceso y el uso racional de medicamentos y otras tecnologías


sanitarias esenciales de calidad, seguras y eficaces
Descripción de la función

La igualdad en el acceso a medicamentos y a tecnología sanitaria son prioritarios a nivel


mundial, ya sea en los ODS o en una resolución de la OPS. Constituyen recursos clave
para la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, la rehabilitación, el
cuidado paliativo y en general, para el bienestar de la comunidad. La función de asegurar
este acceso implica crear capacidades en los sistemas de salud y aborda tres dimensiones
clave:

• Regulación y fiscalización de la seguridad, calidad y eficacia de los


medicamentos.

• Selección y uso racional de medicamentos y tecnologías esenciales.

• Promoción, provisión y financiamiento de estos recursos.


Situación de la función

Medir insuficientemente la disponibilidad de medicamentos y tecnologías de salud en la


región de las Américas es un desafío considerable que complica un diagnóstico preciso.
Aún persisten desafíos en el acceso en términos de desigualdad tanto entre como dentro
de los países, a pesar de los intentos destinados a erradicar el problema.

Puntos claves importantes son los siguientes:

• Aproximadamente 2 mil millones de personas carecen de acceso a medicamentos


importantes, y en economías emergentes o de bajos ingresos, los gastos
farmacéuticos representan entre el 20% y el 60% del gasto total en salud.

• Existe una gran incompletud en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades


como la Hepatitis C; solo el 25% de los pacientes son diagnosticados y solo el
16% ha recibido tratamiento.

• Para reducir las necesidades no satisfechas, es igualmente importante un mayor


énfasis en el uso racional de medicamentos y la innovación.

• Debido a la adopción creciente de dispositivos de tecnología de salud costosos y


las ineficiencias en la cadena de suministro, los presupuestos de salud se ven
presionados.

• Mientras que el mercado de medicamentos genéricos tiene el potencial de mejorar


el acceso afectado por una baja penetración en varios países, enfrenta el desafío
de los medicamentos controlados.

Mecanismos para fortalecer la función

La OMS subraya la importancia de tener políticas en cada país que integren salud pública
y desarrollo social y económico, promoviendo la cooperación intersectorial y creando una
buena base legal. Los productos que permiten el acceso a servicios de salud son:

1. Fortalecimiento de la Supervisión Sanitaria:

• Legislación: Diseñar y hacer cumplir leyes para la protección de la salud de las


personas y la eficiencia de medicamentos.

• Entrenamiento: Suministrar recursos a los sistemas regulatorios


2. Enfoque Estratégico en Selección y Uso Racional:

• Responsabilidades en la Toma de Decisiones: Especificar los roles de las agencias


gubernamentales en la prescripción de medicamentos.

• Guías Clínicas: Desarrollar guías basadas en evidencia para su uso en la


prescripción y dispensación.

3. Capacidad de Coordinación Nacional:

• Abogacía y Financiamiento: Gestionar el suministro y el presupuesto para


medicamentos esenciales sin incurrir en gastos directos adicionales en los
servicios de salud.

4. Fomento de Medicamentos Genéricos:

• Generar competencia para los genéricos para reducir los costos en el mercado.

5. Desarrollo e Innovación en Sistemas de Suministro de Medicamentos:

• Establecer políticas para garantizar una adecuada transparencia en la propiedad


intelectual y todos los requisitos para el desarrollo de innovaciones.

6. Fortalecimiento de Capacidades Industriales y Tecnológicas:

• A través del proceso, establecer iniciativas más sólidas para potenciar la


producción farmacéutica local de medicamentos necesarios.

7. Mecanismos de Adquisición y Asignación:

• La transparencia en la fijación de precios y el establecimiento de oportunidades


iguales para la adquisición de recursos necesitan ser mejorados.
FESP 8: Financiamiento de la salud eficiente y equitativo

Descripción
La Función Esencial de Salud Pública (FESP) 8 se centra en el financiamiento eficiente
y equitativo del sector salud. Incluye la recaudación de ingresos de diversas fuentes, la
mancomunación de recursos para garantizar equidad y solidaridad, la asignación eficiente
de fondos a los servicios de salud y la planificación financiera para asegurar sostenibilidad
y priorización de inversiones.

En la Región de las Américas, el financiamiento está fragmentado en subsistemas, lo que


limita la eficiencia y solidaridad. El gasto público es insuficiente, lo que obliga a muchas
familias a costear directamente su atención, generando barreras de acceso y riesgos
financieros. Además, la mayor parte del presupuesto se destina a atención individual y
tratamiento de enfermedades, dejando pocos recursos para salud pública.

Situación de la función
El impacto de las acciones de salud pública ha quedado demostrado por diferentes
intervenciones exitosas que han dado lugar a cambios positivos en relación con los
factores de riesgo y los resultados de salud. Sin embargo, muchas veces el financiamiento
inadecuado ha tenido como resultado estrategias no lo suficientemente sólidas para
proteger la salud de la población, que han conducido a pérdidas humanas y económicas
considerables.

Asimismo, se ha evidenciado una inestabilidad histórica en el financiamiento de la salud


pública y la ausencia de un compromiso a largo plazo por parte de legisladores y
tomadores de decisiones. A raíz de esta situación, se aboga por mayor financiamiento,
suficiente y estable, generado de manera sinérgica y colaborativa entre los gobiernos
nacionales y subnacionales. Si no se cuenta con un financiamiento adecuado para
garantizar todas las FESP, se debilita sustancialmente la capacidad de respuesta del
sistema de salud para proteger la salud de la población.
Mecanismos para fortalecer la función

La protección financiera en salud es clave para garantizar que todos tengan acceso a
servicios de salud, especialmente a nivel primario. Un enfoque importante es eliminar el
pago directo y promover mecanismos de financiamiento solidarios, como la
mancomunación de fondos, que permiten distribuir los riesgos de salud entre diferentes
grupos de población. Esto mejora la equidad y eficiencia del sistema de salud, ya que las
personas sanas y enfermas, así como los diferentes grupos socioeconómicos, contribuyen
al financiamiento de manera conjunta. Es fundamental asignar el gasto público de forma
equitativa y eficiente, incentivando la coordinación entre servicios y priorizando la
atención primaria de salud, es decir, centrándose en servicios cercanos a la comunidad.
Esto también implica que las autoridades de salud diseñen estrategias de financiamiento
que promuevan la colaboración entre distintos actores del sector salud.

Sin embargo, la salud pública sigue recibiendo un financiamiento insuficiente, a pesar de


su capacidad para proteger a la población. Es necesario que los sistemas nacionales de
salud sean más eficientes en el uso de los recursos disponibles y reconozcan la
importancia de invertir más en salud pública.

Finalmente, una planificación estratégica del presupuesto es esencial para asegurar que
los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente, y para garantizar que los
servicios sean sostenibles y accesibles para toda la población.
Conclusiones

En conclusión, las Funciones Esenciales de la Salud Pública (FESP) son fundamentales


para fortalecer los sistemas de salud y garantizar que todos los sectores de la sociedad
tengan acceso a servicios de salud de calidad. La rectoría de las autoridades de salud es
clave para coordinar los esfuerzos y recursos de diversos actores, tanto públicos como
privados, para enfrentar desafíos de salud cada vez más complejos.

El fortalecimiento de las FESP 6, 7 y 8 es esencial para consolidar sistemas de salud


resilientes y orientados a la equidad. La inversión en el desarrollo de recursos humanos
garantiza que el personal de salud esté adecuadamente capacitado para afrontar los retos
actuales, mientras que el acceso y uso racional de medicamentos y tecnologías sanitarias
aseguran una atención de calidad y segura para todos. Asimismo, un financiamiento
eficiente y equitativo se configura como el motor que posibilita la implementación de
estrategias integrales y sostenibles en salud. En conjunto, estas funciones no solo
potencian la capacidad de respuesta ante emergencias y crisis sanitarias, sino que también
constituyen la base para la construcción de políticas de salud pública más inclusivas y
efectivas, en beneficio de toda la sociedad.

También podría gustarte