3°Ley: Jesucristo es la única provisión de Dios para el pecador.
Solo en Él puede
usted conocer y experimentar el amor y el plan de Dios para su vida.
Él murió en nuestro lugar:
Hace muchos años, un capitán cruza el océano con su gran velero. Después de
varias semanas en alta mar se le informa que un pasajero ha robado de los
alimentos estrictamente racionados. El capitán sabe que si no hace nada al respecto,
tarde o temprano morirán de hambre. Entonces junta a toda la tripulación y les
advierte que cualquiera que robe comida será azotado. Poco tiempo después, un
marinero informa al capitán que el ladron fue descubierto y atrapado. “Sin
embargo, hay un problema-agrega el marinero-¡Es tu vieja y frágil madre a la que
amas tanto!” El capitán no sabe que hacer. Si llevaa cabo el castigo, su madre
morirá, si deja pasar por alto la falta, la tripulación haría un motin. Después de una
noche sin dormir, el capitán manda que su madre sea atada al mástil. Luego ordena
que comiencen los azotes. Entonces sucede lo increíble: en el momento en que el
marinero da inicio, el capitán se lanza delante de su madre y recibe los azotes en su
lugar. De esta manera, se ejerció justicia y, por otro lado, el capitán demostró el
amor que tiene por su madre y le salvó la vida. De igual manera Jesús resuelve el
problema con nosotros los humanos, especialmente, el del pecado:
“Mas Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores Cristo
murió por nosotros” (Romanos 5:8)
Breve explicación: la mayoría conocemos la historia sobre Jesús muriendo
en la cruz; sin embargo, algo que a veces no recordamos es que tú y yo,
como pecadores, merecíamos ese sufrimiento, esa cruz, pero en Su
asombroso, eterno, completo amor, Jesús murió en nuestro lugar, Él no
merecía estar allí porque Él no peca, pero lo hizo tomando tu lugar, tomando
mi lugar, para que podamos tener una relación con Dios, con el único que
nos comprende y nos ama completamente. Él murió en esa cruz por ti, Él
sabe lo que es sentir dolor, no solo en su cuerpo, sino también en el corazón.
Por esa misma razón, no es indiferente al dolor que hayas atravesado en el
pasado, o el que estés pasando en la actualidad, o, incluso, el que podrías
pasar en el futuro.
Él resucitó: “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que
Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado,
y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y
después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los
cuales muchos viven aún, y otros ya duermen” (1° Corintios 15:3-6)
Breve explicación: Jesús no solo murió por ti, sino que también resucitó
¿Qué significa eso? Significa que Él volvió a vivir, en Su poder Jesús
resucitó de entre los muertos, hoy, ahora, en la actualidad y por siempre, Él
vive. Debido a que Jesús vive hoy, todo lo que dijo e hizo tiene validez
ahora; así como Él dijo que moriría y lo cumplió, así como Él dijo que
resucitaría y resucitó, asimismo cumplirá todas Sus promesas. Promesas que
puede disfrutar al conocerle
Es el único Camino: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie
viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6)
Breve explicación: No hay ningún camino para que llegues al Padre, para
que puedas tener una amistad con Dios, que no sea a través de Jesús. Eso
significa que no es lo bueno que seaa, no es alguna religión, es simplemente
a través de Jesús. Aparte de Jesús, no hay nada, absolutamente nada, que
puedas hacer o dejar de hacer para tener esa amistad con Dios. Jesús es el
camino porque el cual puedes hacer de Dios tu mejor amigo, porque Él te
comprende completamente, te acompaña en todo momento, te protege del
mal, te da paz, te enseña lo que es verdaderamente el amor, te da gozo, te
abraza, te enseña cual es la verdad en una sociedad donde casi todo es falso.
Solo Jesús te permite tener esa relación, esa amistad, con Dios.
Dios ha cruzado el abismo que nos separa de Él al enviar a Su Hijo, Jesucristo, a morir en
la cruz en tu lugar.
Como eres incapaz de cruzar ese abismo para tener una relación con Dios
por ti mismo, Dios lo cruzó por ti, porque Su deseo es tener una relación
contigo, y lo cruzó al enviar a Jesús a morir por ti.
No es suficiente conocer estas tres leyes y aun aceptarlas intelectualmente.
No basta simplemente aprender esas leyes, o memorizarlas, es necesario que
ellas formen parte de quien eres