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Costes y Gastos del Proceso Judicial

El documento aborda el costo de la administración de justicia, incluyendo gastos en infraestructura, personal, servicios externos, seguridad y tecnología, con el objetivo de garantizar el acceso a la justicia. También se detalla el concepto de costas procesales, que son los gastos derivados de un proceso judicial, y cómo se imponen a las partes según el resultado del litigio. Además, se menciona la posibilidad de justicia gratuita, que exime a ciertos justiciables del pago de costas, asegurando así el acceso a la justicia para todos, independientemente de sus recursos económicos.

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Costes y Gastos del Proceso Judicial

El documento aborda el costo de la administración de justicia, incluyendo gastos en infraestructura, personal, servicios externos, seguridad y tecnología, con el objetivo de garantizar el acceso a la justicia. También se detalla el concepto de costas procesales, que son los gastos derivados de un proceso judicial, y cómo se imponen a las partes según el resultado del litigio. Además, se menciona la posibilidad de justicia gratuita, que exime a ciertos justiciables del pago de costas, asegurando así el acceso a la justicia para todos, independientemente de sus recursos económicos.

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Lucía García Calderón

TEMA 8: EL DERECHO A LA GRATUIDAD Y CORTE DEL PROCESO


☆ COSTE DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA
Esto se refiere al conjunto de gastos en los que el Estado incurre para el
funcionamiento del sistema judicial. Estos costos cubren diversas áreas, como:
1. Infraestructura y mantenimiento: gastos de edificios y oficinas judiciales, su
mantenimiento, suministros, equipos y tecnología.
2. Personal judicial: sueldos y remuneraciones de jueces, magistrados, fiscales,
Letrados de la Administración de Justicia, funcionarios, y personal de apoyo
administrativo.
3. Servicios externos: honorarios de peritos, traductores, intérpretes y
otros expertos contratados por el sistema judicial.
4. Seguridad y custodia: gastos en seguridad dentro de los tribunales y para la
protección de jueces y testigos, como los costos de traslado de detenidos.
5. Costes procesales: en algunos casos, son los gastos derivados de la
administración de un proceso judicial, como tasas judiciales, notificaciones y
citaciones.
6. Tecnología y modernización: son inversiones en plataformas tecnológicas para
digitalizar expedientes, videoconferencias, y mejorar la eficiencia del sistema
judicial.
El objetivo de estos costes es asegurar el acceso a la justicia, el buen funcionamiento
de los tribunales y la garantía de los derechos de los ciudadanos dentro de un sistema
judicial eficiente.
☆ (***) GASTOS DEL PROCESO Y COSTAS PROCESALES (***):
Costas del juicio: gastos y costes.
Son todos los gastos derivados desde el inicio de la vía jurisdiccional hasta el completo
y definitivo archivo, en su caso, del proceso.
Gastos y costes del proceso: hay gastos extrajudiciales (consultas previas, recopilación
documental, incluso transporte y similares), y otros judiciales, que son los derivados de
las propias actuaciones del proceso (algunas voluntarias, como por ejemplo, un
dictamen pericial; y otros necesarios, como por ejemplo la contratación de Procurador
y/o abogado, la publicación de un edicto...).
Por tanto, cuando acudimos a pleitear a los Tribunales debemos valorar, de primeras, la
posibilidad de que si perdemos el procedimiento el Juez puede condenarnos en
costas (es decir, el coste del proceso); pero también, que si lo ganamos probablemente
el Juez a quien condenará en costas será a la parte contraria, que se vería así obligada
a pagar las nuestras.

¿QUÉ SON LAS COSTAS PROCESALES?


Lucía García Calderón
El artículo 241 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, señala:
“1. Salvo lo dispuesto en la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, cada
parte pagará los gastos y costas del proceso causados a su instancia a
medida que se vayan produciendo.
Se considerarán gastos del proceso aquellos desembolsos que tengan
su origen directo e inmediato en la existencia de dicho proceso, y costas la
parte de aquéllos que se refieran al pago de los siguientes conceptos:
1. Honorarios de la defensa y de la representación técnica cuando sean
preceptivas.
2. Inserción de anuncios o edictos que de forma obligada deban publicarse en el
curso del proceso.
3. Depósitos necesarios para la presentación de recursos.
4. Derechos de peritos y demás abonos que tengan que realizarse a personas que
hayan intervenido en el proceso.
5. Copias, certificaciones, notas, testimonios y documentos análogos que hayan de
solicitarse conforme a la Ley, salvo los que se reclamen por el tribunal a
registros y protocolos públicos, que serán gratuitos.
6. Derechos arancelarios que deban abonarse como consecuencia de actuaciones
necesarias para el desarrollo del proceso.
7. La tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional, cuando sea preceptiva. No
se incluirá en las costas del proceso el importe de la tasa abonada en los
procesos de ejecución de las hipotecas constituidas para la adquisición de
vivienda habitual. Tampoco se incluirá en los demás procesos de ejecución
derivados de dichos préstamos o créditos hipotecarios cuando se dirijan contra
el propio ejecutado o contra los avalistas”
Por tanto, podemos considerar como costas procesales los gastos que se producen por
el desarrollo de un procedimiento judicial, y conviene tenerlo claro ya que algunas
veces su impacto económico es casi tan trascendente como el del propio pleito.
Desde el inicio del litigio los intervinientes deben saber que están gravados por la
obligación de ir satisfaciendo las costas que se vayan provocando a su propia
instancia, salvo los supuestos de reconocimiento del derecho a pleitear gratuitamente,
y que al finalizar el pleito, el Juez expresará en su resolución lo que determine en orden
a quién debe soportar, en definitiva, esa carga. Por lo que, en una hipotética CONDENA
EN COSTAS, dicha obligación podría serle traspasada a la adversa, es decir, que uno
cargue con las de la contraparte.

En ese sentido, el art. 394 de la LEC dice:


Lucía García Calderón
“En los procesos declarativos las costas de la primera instancia se
impondrán a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo
que el Tribunal aprecie, y así lo razone, que el caso presentaba serias dudas
de hecho o de derecho”.
Según señala la norma, la imposición de costas se hará sobre la parte que haya visto
rechazadas sus pretensiones, lo que significa que también habrá supuestos en que el
Juez o Tribunal, si no hay rechazo total de pretensiones, pueda resolver que cada parte
deba abonar las suyas propias, o incluso las comunes por mitad.
También sería factible que el juzgador no hiciera especial pronunciamiento en costas,
lo que significaría que cada parte debiera asumir las suyas, independientemente de
que hubiera o no ganado el pleito.
En este sentido, los Juzgados no suelen condenar en costas en los procedimientos de
familia (separación, nulidad, divorcio... etc.) ni cuando el litigio contiene serias dudas
de hecho o de derecho (lo cual debiera reflejarse expresamente en la resolución).
Ocurre lo mismo en los casos de estimación parcial de la demanda, es decir, cuando la
sentencia sólo reconoce parte de las peticiones solicitadas.
Además, también es necesario resaltar que la postura que mantengamos en el proceso
puede resultar esencial a la hora de determinarse la imposición de costas.
Por ejemplo:
En supuestos de desistimiento o renuncia del demandante a continuar con el proceso,
antes de la sentencia, habría que estar a la respuesta del demandado, que podría
aceptar el desistimiento o renuncia, en cuyo caso ninguno de los dos sería condenado a
pagar costas, o bien podría no aceptarlos, en cuyo caso el demandante deberá con
toda probabilidad hacerse cargo de las mismas.
También cabría que el demandado aceptara lo que se solicita en la demanda (se
allanara), en cuyo caso, si lo hace antes de contestar a la demanda muy
probablemente no será condenado en costas (salvo mala fe).
De cualquier modo, una condena en costas supondría asumir las del contrario y, por
supuesto, las propias. Esta carga que se vería acrecentada si la condena se hiciera con
expresa declaración de temeridad y mala fe, que es una consideración subjetiva del
Juez asociada a la estimación de una falta de fundamento de la parte en sus
pretensiones o argumentos.
La declaración sobre costas se realizará en cada instancia procesal pues, si contra una
Sentencia o un Auto se interpone, por ejemplo, recurso de Apelación, la resolución que
ponga fin al mismo puede contener a su vez una nueva condena en costas derivada de
la tramitación de ese recurso. Por tanto, se debe valorar antes de pleitear la
posible condena en costas, que a veces tiene un impacto económico muy significativo.
☆ LA TASACIÓN DE COSTAS:
Lucía García Calderón
Dictada la resolución que, en su caso, condenara en costas (que obligará a una parte a
pagar las de la adversa), llamaríamos tasación de costas al proceso por el cual el
abogado y el procurador van a intentar justificar, por medio de Minutas y facturas, los
gastos que consideran del procedimiento, a fin de que sean tasados  ser tasados es
que sean valorados por el Secretario Judicial en la instancia que correspondiera para
poder obtener así su cobro del condenado.
Este proceso se inicia mediante solicitud o demanda formulada por el abogado y
procurador que han intervenido en el procedimiento ante el Juzgado o Tribunal
correspondiente, a la que acompañarán sus minutas y facturas justificativas de los
gastos profesionales o por servicios que, podrían tener la consideración de costas del
procedimiento.
La tasación de costas que ha de practicar el Secretario Judicial no debe incluir los
correspondientes derechos a diligencias, escritos y actuaciones que sean considerados
inútiles, innecesarios o superfluos, ni las partidas que no se hayan expresado
detalladamente o se refieran a honorarios que no se hayan devengado en el pleito o,
simplemente, no se hayan justificado.
Además, el Sr. Secretario reducirá de oficio el importe de los honorarios de los
abogados y demás profesionales, en los siguientes casos:
- Si las cuantías superan los límites establecidos en Normas o Criterios
orientadores en vigor: para tasaciones de costas los Colegios de Abogados o
Consejos autonómicos de la abogacía suelen tener fijados unas normas
orientadoras sobre importes a percibir de conformidad al usus fori de la
jurisdicción de que se trate, sin perjuicio del actual debate promovido por la
Comisión Nacional de la Competencia renuente a la existencia de tales criterios.

- Si exceden del máximo del límite legal de la condena en costas que viene
determinado en una tercera parte del importe reclamado en el procedimiento
que establece que cuando se impusieren las costas al litigante vencido: sólo
estará obligado a pagar, de la parte que corresponda a los abogados y demás
profesionales no sujetos a tarifa, una cantidad total que no exceda de la tercera
parte de la cuantía del proceso.
No obstante, con reducción o sin ella, una vez practicada por el la
correspondiente tasación de costas, el importe al que ascienden las mismas se
comunicará a las partes para que, si no están conformes, las puedan impugnar
si a su derecho conviene.

Si no hubiera impugnación, la tasación se aprobaría por Decreto del sr.


Secretario. Si la hubiera, el plazo para impugnar es de 10 días (art. 244 LEC).

Los motivos de impugnación que pueden alegarse son de dos tipos:


Lucía García Calderón
1. Que las costas sean consideradas excesivas
2. Que las costas sean consideradas indebidas

i. Impugnación por Excesivas:


Esto es que los honorarios fijados por los Secretarios judiciales están por encima de las
normas orientadoras o aranceles de sus respectivos Colegios o del usus fori, o no se
corresponden realmente con el trabajo efectuado, según el impugnante.
Una vez admitido el escrito de impugnación, que debe expresar la consideración del
exceso y concretar lo que el impugnante cree que sería el importe debido, se oye por el
plazo de 5 días a la parte que solicitó la tasación con la finalidad de que manifieste si
acepta o no la reducción propuesta de adverso.
Si el solicitante no aceptara dicha reducción se daría traslado al Colegio de Abogados
para informe (en igual sentido respecto a peritos, pasándose al Colegio o Corporación
correspondiente). En todo caso, el informe que emitiera el Colegio o Corporación
correspondiente no sería vinculante.
Emitido el informe e incorporado este a los autos, el Sr. Secretario dictará Decreto
manteniendo o modificando la tasación, según su apreciación.
Si la impugnación es desestimada, se impondrán las costas del incidente de tasación,
al impugnante; si la impugnación es estimada (total o parcialmente), las costas del
incidente se impondrán al letrado o perito que tasó y no se avino a la reducción.
Contra el Decreto que resuelva este incidente de tasación de costas sólo cabrá recurso
de Revisión, y contra el Auto que resuelva tal recurso no cabrá ningún otro.
ii. Impugnación por Indebidas:
Esto ocurre cuando se han incluido partidas de gastos que no tienen el carácter de
costas del juicio (desde el punto de vista del vencido), o que no se han incluido
partidas que sí debieran estarlo, esto último desde el punto de vista del victorioso,
claro, que sería quien hubiera solicitado la tasación.
Si el perjudicado o condenado en costas es quien impugna la tasación, por entender
que se han incluido partidas, derechos o gastos indebidos, habrá de expresar en su
escrito qué partida o partidas entiende que no son debidas.
Si es la parte favorecida por la condena quien lo hace, por entender que no se han
incluido gastos justificados o la totalidad de la minuta de abogado, perito, profesional
o funcionario no sujeto a arancel o por entender que no se han incluido correctamente
los derechos de su procurador, deberá expresar cuáles debieron incluirse.
En ambos casos, una vez admitido el escrito de impugnación se dará traslado del
mismo a la otra parte por término de 3 días para que realice alegaciones.
Lucía García Calderón
Con alegaciones o sin ellas, transcurrido ese plazo, resolverá el Sr. Secretario mediante
Decreto frente al que cabrá recurso de Revisión.
Contra el Auto que resuelva dicho recurso ya no cabrá ningún otro.
No obstante, también cabe una impugnación simultánea por entender que la tasación
es indebida y/o excesiva a la vez, en cuyo caso se tramitarán ambas impugnaciones
concurrentemente (con arreglo a lo prevenido para cada una de ellas), si bien antes de
la resolución sobre si son excesivas, que quedará en suspenso, se resolverá sobre si son
o no debidas, y una vez resuelta esta materia, si se entendiera que son debidas, se
pasará a resolver sobre si son o no excesivas.
En todo caso, resuelta definitivamente la impugnación y fijada con exactitud la
cantidad que debe abonar el condenado, quedará abierta la vía de apremio conforme a
lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil si el condenado no las abonara
voluntariamente.
☆ LA EXENCIÓN DEL PAGO DE LOS GASTOS PROCESALES: JUSTICIA GRATUITA:
En algunos supuestos, el Estado concede al justiciable el derecho a la justicia gratuita,
que supondrá que, además de serle designado un abogado de oficio y/o un
procurador para que asuma su defensa y le represente, en el segundo, también se le
otorgará el derecho a la exención del pago de las costas causadas a la otra parte para
el supuesto de que pierda el pleito y fuere condenado al pago de estas.
El sentido de la justicia gratuita es asegurar que todas las personas,
independientemente de sus recursos, tengan acceso a la justicia en situaciones donde
sus derechos estén en juego. Si bien, la exención del pago sólo perdurará mientras que
el beneficiario a la justicia gratuita no viniere en mejor fortuna dentro del plazo de los
tres años siguientes a la concesión (art. 36 de la Ley 1/1996, de 10 de enero, de
Asistencia Jurídica Gratuita).
Es decir, si la persona que ha sido declarada como beneficiaria de la justicia gratuita
viniere a mejor fortuna dentro de los tres años siguientes a la terminación del
proceso y hubiese sido condenado en costas, tendrá que pagar las de la parte
contraria además de las de su abogado y procurador, a pesar de que fueron
nombrados de oficio.
Evidentemente, en el caso de haberse tasado costas contra un beneficiario de la justicia
gratuita, el favorecido por la tasación no podrá pedir la ejecución de las costas hasta
tanto no se acreditara que aquél ha venido en mejor fortuna, pues una cosa es que el
favorecido por las costas solicite del LAJ que practique la correspondiente tasación, y
otra cosa muy distinta es que pueda ejecutarlas.
Lucía García Calderón
Por su parte, los gastos cubiertos por la justicia gratuita son:
- Asesoramiento y orientación jurídica previa al proceso.
- Defensa y representación gratuitas por un abogado y procurador.
- Publicación de edictos en procesos judiciales.
- Exoneración del pago de tasas judiciales y depósitos necesarios para la
interposición de recursos.
- Asistencia pericial gratuita.
En España, la Ley señala los casos en los que procede la justicia gratuita, que son:
1. Personas físicas con insuficiencia de recursos económicos: personas cuyos
ingresos brutos anuales, por unidad familiar, no superen el doble del Indicador
Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) en el momento de presentar la
solicitud. No obstante, se considerarán los ingresos de todos los miembros de la
unidad familiar.

2. Personas físicas que superen el límite económico pero con circunstancias


especiales: no obstante, puede concederse si las circunstancias personales o
familiares, como el número de hijos, discapacidad, enfermedad, o estado de
vulnerabilidad, lo justifican.

3. Colectivos especiales con derecho a justicia gratuita, independientemente de


sus recursos económicos:
 Trabajadores y beneficiarios de la Seguridad Social
 Víctimas de violencia de género, terrorismo y trata de seres humanos en
procesos derivados de su condición de víctimas, siempre que estén
relacionados con los hechos sufridos.
 Menores y personas con discapacidad psíquica o intelectual, cuando son
víctimas de abusos o maltratos.
 Personas con discapacidad y personas que soliciten tutela judicial para
el reconocimiento de su derecho a la asistencia a personas
dependientes.

4. Personas jurídicas sin ánimo de lucro: son las asociaciones de utilidad pública y
las fundaciones inscritas en el registro correspondiente, cuando acrediten
insuficiencia de recursos económicos.

5. Otros casos específicos:


 Procesos de extranjería como la expulsión, devolución, o denegación de
entrada, y los relativos a la protección internacional.
 Reclusos para la defensa de sus derechos en procesos judiciales.
 Solicitantes de indemnización por errores judiciales cuando el afectado
sea quien reclama la reparación de daños derivados de esos errores.

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