Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Medicina
Licenciatura en Ciencia de la Nutrición
Humana
Nutrición Clínica y Dietoterápia I
Practica 2: Paciente con Dispepsia
Equipo 2:
Camacho Puga Luis Ernesto
Figueroa Márquez Sara Sofia
Magaña Gómez Brenda Ximena
Ortega Rodríguez Graciela Maya
INTRODUCCIÓN
La dispepsia funcional se caracteriza por al menos un mes de malestar en la zona
epigástrica sin signos de enfermedad orgánica detectados en una endoscopia
superior, representando el 70% de los casos de dispepsia(1). Sus principales
síntomas incluyen sensación de plenitud después de comer, saciedad precoz y dolor
o ardor epigástrico(1). Dado que se trata de un diagnóstico de exclusión, es
necesario descartar enfermedades más graves, como el cáncer gastrointestinal(1).
En pacientes menores de 60 años, los síntomas de alarma no siempre indican
malignidad, por lo que la endoscopia no es obligatoria, salvo en casos con múltiples
o graves señales de advertencia(1). En estos pacientes, se recomienda primero una
estrategia de prueba y tratamiento para Helicobacter pylori antes de iniciar la
supresión ácida. En mayores de 60 años, la endoscopia superior es necesaria(1).
Los criterios actuales para diagnosticar la dispepsia funcional son los de Roma IV,
desarrollados por expertos en trastornos gastrointestinales funcionales(2). Estos
criterios clasifican la dispepsia funcional en dos subgrupos: síndrome de dolor
epigástrico y síndrome de angustia postprandial, basados en la relación de los
síntomas con la alimentación y en estudios de análisis factorial(2).
Dado que la dispepsia funcional requiere excluir causas orgánicas, los estudios que
incluyen endoscopia antes del diagnóstico ofrecen las mejores estimaciones de
prevalencia(2). Hasta ahora, sólo tres estudios han seguido este enfoque, dos en
Escandinavia y uno en Italia, con una prevalencia reportada entre el 10% y el 16%.
Sin embargo, como aproximadamente el 80% de los adultos con dispepsia no
presentan patología orgánica en la endoscopia, encuestas basadas en síntomas sin
endoscopia también brindan una estimación razonable de su prevalencia(2).
La dispepsia funcional tiene una fisiopatología compleja y variada, con múltiples vías
bidireccionales que contribuyen a sus síntomas(2).
1. Alteraciones en la señalización central: Factores como la hormona
liberadora de corticotropina y ciertos neurotransmisores pueden influir en la función
gastrointestinal, afectando el sistema inmunológico, el microbioma y el metabolismo
de los ácidos biliares(2).
2. Disfunción inmune intestinal y microbioma: Un equilibrio inestable
entre factores ambientales (infecciones, antígenos alimentarios, ácido y capsaicina)
y la microbiota intestinal puede alterar la barrera epitelial, aumentando la
permeabilidad de la mucosa y desencadenando una respuesta inflamatoria de bajo
grado(2).
3. Hipersensibilidad visceral y disfunción motora: La activación de
eosinófilos y mastocitos intestinales libera mediadores inflamatorios y citoquinas,
sensibilizando los nervios entéricos y contribuyendo a los síntomas dispépticos(2).
Las alteraciones en la microbiota intestinal pueden afectar la permeabilidad
intestinal, el metabolismo de los alimentos y la función sensomotora duodenal,
contribuyendo a la dispepsia funcional(3). Por ello, restaurar la microbiota es una
posible vía de tratamiento(3). Aunque los pacientes suelen identificar
desencadenantes dietéticos como el gluten y la grasa, las dietas de exclusión no
han demostrado ser efectivas(3).
La dieta baja en FODMAP ha sido estudiada principalmente en el síndrome de
intestino irritable (SII), pero también podría beneficiar a quienes padecen dispepsia
funcional, especialmente dado su frecuente solapamiento con el SII(3). Un ensayo
clínico reciente comparó esta dieta con consejos dietéticos tradicionales y encontró
mejoras significativas en ambos grupos. Sin embargo, en pacientes con síndrome
de angustia postprandial (PDS), la dieta baja en FODMAP mostró mejores
resultados(3).
Dado esto, se sugiere personalizar las recomendaciones dietéticas según el subtipo
de dispepsia funcional(3). Aunque la dieta baja en FODMAP puede ser una opción
viable, se necesitan más estudios para entender mejor su impacto, ya que la
evidencia sobre intervenciones dietéticas en la dispepsia funcional sigue siendo
limitada(3).
El manejo de la dispepsia funcional implica descartar causas estructurales, explicar
la fisiopatología y evolución del trastorno, y tratar los síntomas predominantes con
expectativas realistas sobre las terapias disponibles(2).
No hay suficiente evidencia de que los cambios en el estilo de vida o el ejercicio
mejoren los síntomas, y aunque ciertos alimentos pueden desencadenarlos, los
ensayos sobre intervenciones dietéticas son limitados(2). Por ello, la terapia médica
es la base del tratamiento, aunque su eficacia suele ser moderada y ninguna opción
ha demostrado cambiar la evolución a largo plazo de la dispepsia funcional(2).
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Paciente femenina de 47 años, con diagnóstico de dispepsia por gastroenterología.
Presenta antecedentes personales patológicos de hipertiroidismo desde hace 10
años, sin tratamiento en los últimos 3 años, y un pólipo en el colon hace un año. Su
glucosa en ayuno hace un año fue de 105 mg/dL.
Refiere haber presentado síntomas previos como saciedad temprana, dolor en la
boca del estómago, náuseas cuando no come, inflamación y sensación de una
bolita en la boca del estómago, los cuales han mejorado con el tratamiento actual
con Norutec, Histofil, Medibitim, Nitaxozanida y Birdman.
Su nivel de estrés percibido es alto (10/10), con un promedio de 6 horas de sueño
por noche. Realiza entrenamiento con pesas 5 días a la semana durante una hora
por sesión. Su ingesta de agua es de aproximadamente 3 litros al día.
En su historia dietética, su alimentación incluye huevos, verduras, tortillas, café o té
en el desayuno, semillas en la colación, y pechuga de pollo con arroz y tortillas en la
comida. La cena suele consistir en pan tostado con plátano.
Niega consumo de tabaco y alcohol. No tiene antecedentes quirúrgicos y presenta
alergia respiratoria al cacahuate.
DIAGNÓSTICO NUTRICIO (PES)
● Ingestión
○ NI-1.2 ingestion energética deficiente, relacionado a conocimiento
insuficiente en temas relacionados con alimentos, evidenciado por
Ingestión energética estimada, proveniente de la dieta, menor a las
necesidades basadas en la tasa de gasto metabólico en reposo.
○ NI-5.7 Ingestión deficiente de proteína relacionado a conocimiento
insuficiente relacionado con temas de alimentos y nutrición acerca de
la cantidad de proteína evidenciado por Ingestión de proteínas
insuficiente para cubrir los requerimientos, consumiendo 0.7 g/kg/día
○ NI-5.8.4 Ingestión inconsistente de hidratos de carbono
relacionado a limitaciones en el cumplimiento de la alimentación y la
nutrición, por ejemplo, falta de voluntad o falla en la modificación del
momento de la ingestión de hidratos de carbono en respuesta a las
recomendaciones de un nutriólogo, médico o cuidador, evidenciado
por Ingestión de hidratos de carbono diferentes a los tipos
recomendados o que se ingieren de forma irregular 68%
○ NI-5.8.5 Ingestión deficiente de fibra relacionado a Conocimiento
insuficiente relacionado con temas de alimentos y nutrición acerca las
cantidades deseables de fibra evidenciado a conocimiento inexacto o
incompleto.
○ NI-5.9.1 (9)Ingestión deficiente de vitaminas (D) relacionado a
conocimiento insuficiente relacionado con alimentos y nutrición acerca
de alimentos y fuentes suplementarias de vitaminas evidenciado por
Vitamina D: ↓ 25(OH)D < 50 nmol/L, Clínico
○ NC-1.4 Alteración de la función gastrointestinal, relacionado
a,Alteración en la estructura y/o función del tracto gastrointestinal
evidenciado por resultados de los exámenes: endoscopia y biopsia.
● Comportamiento-medio ambiente
○ NB-1.7 Elecciones no deseables de alimentos relacionado a Falta
de contacto previo con información precisa relacionada con nutrición
evidenciado por condiciones relacionadas con el diagnóstico y
tratamiento de dispepsia
CÁLCULO DE LOS REQUERIMIENTOS (JUSTIFICANDO EL MÉTODO)
Recordatorio de 24hrs: 2000 kcal aproximadamente
kcal % g
Prote 220 18 55 g
Lípidos 234 19 26 g
HCO’s 788 63 197 g
TOTAL 1267.5 100 -
Requerimiento calórico calculado: 2130 kcal
Requerimiento de agua: 2.6 L
Para el cálculo energético del paciente, utilizamos la fórmula Mifflin St Jeor.
Tomamos en cuenta “1.5" como coeficiente en el nivel de actividad física debido a
que es una paciente que realiza actividad de levantamiento de pesas 5 veces por
semana.
En cuestión de los macronutrimentos, utilizamos rangos normales para su grupo de
edad ( 55% de Hidratos de Carbono, 31 % de Lípidos y el resto de Proteínas)
kcal % g
Prote 298.2 14% 74.6g
Lípidos 660.3 31% 73.4 g
HCO’s 1171.5 55% 292.2 g
TOTAL 2130 100% -
MENÚ DE 24 HORAS
Desayuno Snack 1 Comida Snack 2 Cena
Equivalentes 2 AOA mag 2 frutas 2 verduras 1 fruta 1 AOA mag
2 verduras 1 CyT s/g 1 fruta 1 AyG s/p 2 CyT s/g
2 AyG 2 AyG c/p 4 CyT s/g 1 leche 1 AyG s/p
3 CyT s/g 2 AyG S/p entera 1 AOA
1 AyG c/p 1 CyT s/g mbag
1 leguminosa
Kcal del 430 kcal 335 kcal 620 kcal 330 Kcal 370 kcal
tiempo de
comida
Porcentaje 20% 16% 30% 16% 18%
(de las kcal
totales)
Hidratos de 53 g 51 g 121 g 42 g 30 g
carbono
Proteína 24 g 8g 23 g 9g 18 g
Lípidos 10 g 10 g 16 g 7g 12 g
Menú:
Desayuno:
Omelette de champiñones con papas y zanahoria salteadas
- 2 huevos
- 210 g de papa
- 1 tortilla
- 62 g de zanahoria
- 105 g de champiñones
- 2 cditas de aceite de aguacate
Snack 1:
Hotcakes de avena con plátano
- 1 plátano
- ⅓ de taza de avena triturada
- 1 taza de leche de coco
- 1 cda crema de almendras
Comida:
Ensalada de garbanzo y manzana con nueces de postre
- ½ taza de garbanzo
- 1 jitomate
- ½ taza de lechuga
- ½ taza de pepino crudo
- ½ taza de papa
- 60 g de quinoa
- ⅔ de aguacate
- 1 manzana
- 7 mitades de nueces pecanas
Snack 2:
Bowl de yogurt con papaya
- 1 taza de yogurt natural sin azúcar
- 8 g de coco
- 1 taza de papaya picada
- a⅓ de avena tostada
Cena:
Quesadillas con pollo y espinacas
- 40 g de queso oaxaca
- 30 g de pechuga de pollo
- ½ taza de espinacas cocidas
- ⅓ de aguacate
- 2 tortillas
RECOMENDACIONES NUTRICIONALES
- Comer en porciones pequeñas y frecuentes.
- Masticar bien y comer despacio.
- Evitar acostarse inmediatamente después de comer.
- Beber suficiente agua (pero evitar grandes cantidades en las comidas).
- Mantener un horario regular de comidas.
- Evitar alimentos que pueden empeorar la dispepsia, tales como:
- Alimentos grasosos y fritos (embutidos, salsas, frituras).
- Cítricos y tomates (pueden aumentar la acidez en algunas personas).
- Lácteos enteros y quesos curados (difíciles de digerir).
- Legumbres enteras (pueden generar gases, aunque en puré pueden
tolerarse mejor).
- Bebidas gaseosas, alcohol y café (pueden irritar el estómago).
- Alimentos muy condimentados o picantes (salsas, chile, ajo en exceso).
PROCEDIMIENTO DE LA PRÁCTICA
Primero lavamos la papa, las zanahorias y los champiñones. Para después pelar la
papa y cortar sus 210g en cuadritos juntos a los 65g de zanahoria y los 105g
champiñones.
Después, vamos a calentar 250 ml de agua y cuando hierva vamos a cocer la
zanahoria, para después de unos minutos agregar la papa en cuadritos.
Luego, vamos a romper los dos huevos y les vamos a agregar los champiñones en
cuadritos para revolverlos
Por último vamos a poner en la sartén con una cucharadita de aceite para cocinar
los huecos con champiñones y hacer un omelette con ellos, por otro lado vamos a
agregar otra cucharadita de aceite y se va a sofreír la papa y la zanahoria con un
poco de especias. Para al final hacer un agua de pepino y emplatar.
PREPARACIÓN Y EVALUACIÓN SENSORIAL
Observaciones adicionales:
El platillo fue preparado siguiendo las recomendaciones para pacientes con
dispepsia, priorizando ingredientes de fácil digestión y evitando condimentos
irritantes. Se controló el método de cocción para minimizar la producción de grasas
y compuestos que pudieran generar malestar gástrico.
Durante la evaluación sensorial, se verificó que la textura fuera homogénea y sin
grumos, facilitando la deglución y reduciendo el riesgo de malestar. La temperatura
y el sabor fueron ajustados para mejorar la aceptabilidad del paciente sin generar
irritación. Se observó una respuesta positiva en la tolerancia digestiva, aunque se
recomienda continuar con un monitoreo para realizar ajustes si es necesario.
ANÁLISIS DE LAS MEJORAS, LA INTERVENCIÓN Y ASPECTOS
DESTACABLES (OBSERVACIONES EN CLASE) (
SOAP
Subjetivo
Paciente femenino de 47 años de edad, se dedica gerente de ventas, refiere no
tener ningún antecedente quirúrgico, una alergia respiratoria al cacahuate, ningún
consumo de tabaco y alcohol. Además refiere realizar entrenamiento de pesas 5
días a la semana e ingerir 3L de agua al día. Presentó pólipo en colon hace 1 año,
hipertiroidismo desde hace 10 años pero sin tratamiento hace 3 años ya que no
presenta alteraciones. Por último muestra diagnóstico por un gastro de dispepsia,
actualmente ya mejoraron, sin embargo, sus síntomas refería saciedad temprana,
dolor en la boca del estomago, náuseas cuando no come e inflamación, siente una
bolita en la boca del estomago.
Objetivo
Tiene un peso de 74.6kg, estatura 166 cm, IMC 27 sobrepeso, masa grasa 32.7%
sobrepeso, masa magra 29.3%, glucosa de 103mg/dL resistencia a la glucosa,
colesterol LDL 116mg/dL elevado, vitamina D 20.80 ng/dL baja, celulas epiteliales
escamosas moderadas, filamento mucoide escaso, bacterias escasas, heces color
marrón con consistencia pastosa y moco escaso, pH 5.0 bajo, presencia de
Blastocytis spp. Referido por el R24 consume 1267.5kcal de las cuales el 18% son
proteínas, 19% lípidos y 63% hidratos de carbono. En el informe de estudio
endoscopio presenta una hernia hiatal, gastropatia crónica de cuerpo y antro PB. De
origen biliar, reflujo duodenogástrico, duodenitis leve y PB. volvulo gástrico.
Análisis
El paciente presenta síntomas de dispepsia caracterizados por malestar abdominal,
saciedad temprana y digestión lenta. Se observa una ingesta insuficiente de
alimentos debido a la intolerancia a ciertas preparaciones, lo que puede estar
afectando su estado nutricional. Además, se reportan antecedentes de consumo
elevado de alimentos irritantes y alta carga de grasas saturadas, lo que puede estar
exacerbando los síntomas. Se evidencia una posible alteración en la motilidad
gástrica y deficiencia en la digestión de ciertos nutrientes, lo que podría estar
contribuyendo a la persistencia de la dispepsia.
Plan
● Implementar una dieta de fácil digestión, baja en grasas saturadas y
alimentos irritantes, priorizando preparaciones suaves como alimentos
cocidos, cremas y proteínas magras.
● Fraccionar la alimentación en porciones pequeñas y frecuentes para evitar la
distensión gástrica y mejorar la tolerancia digestiva.
● Aumentar la ingesta de fibra soluble proveniente de frutas y verduras cocidas
para mejorar la función digestiva sin generar irritación.
● Favorecer la hidratación adecuada con agua y evitar bebidas gaseosas,
cafeína y alcohol.
● Evaluar la respuesta del paciente a los cambios dietéticos y realizar ajustes
según la tolerancia y evolución de los síntomas.
CONCLUSIÓN (Luis)
BIBLIOGRAFÍA (Bren)
1. Mounsey A, Barzin A, Rietz A. Functional dyspepsia: Evaluation and
management. Am Fam Physician [Internet]. 2020 [citado el 19 de febrero de
2025];101(2):84–8. Disponible en:
[Link]
2. Ford AC, Mahadeva S, Carbone MF, Lacy BE, Talley NJ. Functional
dyspepsia. Lancet [Internet]. 2020;396(10263):1689–702. Disponible en:
[Link]
3. Olson CG, Travers P, Lacy BE. Current opinion: functional dyspepsia. Curr
Opin Gastroenterol [Internet]. 2024;40(6):470–6. Disponible en:
[Link]