El Apóstol Pablo escribe la segunda carta a Timoteo, quien fuera su discípulo y su amado hijo
espiritual (v 2), probablemente hacia mediados de los años 60 DC. Esta fue la última carta que
escribió. Es extraordinario notar que en el pasaje 2 Timoteo 3:16, Pablo nos dice de dónde
procede la Biblia: "Toda la Escritura es inspirada por Dios". La idea de la palabra "inspirada" es
mucho más profunda y poderosa, realmente es: "exhalada por Dios".
Hace mucho tiempo vi la película titulada: “Al filo del peligro” que trata de una situación de
supervivencia. La avioneta en la que viajaban cuatro personas cae, el piloto muere en el impacto,
otro es asesinado por un oso y los dos restantes buscan sobrevivir.
Lo interesante es que Charles Morse, que es uno de los sobrevivientes, es una persona que “sabe
todo”, al gustarle leer libros tenía bastantes conocimientos: hizo una brújula improvisada para
darse cuenta de qué camino debía seguir, trampas para cazar su alimento, armas para defenderse
y otras cosas que le permitieron subsistir en el bosque.
Cuando llegó la ayuda, sólo este hombre fue encontrado con vida, lo que hubiera sido imposible si
no hubiese estado preparado.
¿Qué pasaría si hubieras estado en su lugar? Posiblemente estarías muerto de hambre o por el
ataque de algún animal, lo que nos enseña lo importante que es nuestra preparación.
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para
instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra.” 2 Timoteo 3:16-17 (RVR 1960)
La Palabra de Dios, conocida como “la Biblia”, es fundamental para la preparación de un hijo de
Dios, porque: enseña, corrige, adiestra y perfecciona, con la finalidad de que estemos preparados
para el trabajo que tenemos como cristianos.
El Señor quiere que en su camino seamos como Charles Morse y “sepamos todo”; es decir, que
seamos competentes espiritualmente y no nos hundamos o desesperemos en el camino, que
sepamos enseñar o corregir al que lo necesita, y ser sabios para actuar cuando enfrentemos una
situación inesperada, siendo guiados por lo que dice la palabra de Dios porque solamente de este
modo saldremos victoriosos
Con esto en mente, leamos esta carta y entresaquemos algunos mensajes que nos indiquen cómo
desea Dios que yo camine en esta vida, cuáles son sus consejos para salir adelante de una forma
positiva, con buen éxito.
No dejes de usar esa capacidad especial que Dios te dio. (1:6)
Dios nos dio espíritu de poder, de amor y dominio propio, para que podamos vivir una buena vida
cristiana. (1:7)
Has creído en Jesucristo. Esfuérzate. Pídele fuerzas para soportar cualquier cosa. (2:1)
No te enredes en los negocios de la vida. Agrada a Cristo no a los hombres. (2:4)
Prepárate y entrénate de la misma forma como lo hace un atleta. (2:5)
Lucha legítimamente siguiendo las reglas. Anda conforme al Espíritu. No se puede ganar el premio
si no se obedecen las reglas de la competencia. (2:5)
Trabaja con esmero, esfuérzate en tu trabajo, para poder disfrutar de la cosecha. (2:6)
Soporta cualquier cosa con amor. (2:10)
No te pelees por palabras. (2:14)
Haz todo lo posible por ganarte la aprobación de Dios. (2:15)
Si pones la fe exclusivamente en el Señor Jesús y lo que Él hizo en la Cruz nunca tendrás deshonra.
Dios te aprobará como un hijo que no tiene de qué avergonzarse. (2:15)
Prepárate para explicar correctamente la palabra de verdad, enseñar el mensaje verdadero. (2:15)
Apártate de la maldad. (2:19)
Mantente puro, limpio, sin contaminarte. Si dejamos de hacer lo malo y nos olvidamos de las
falsas enseñanzas, seremos como esos objetos útiles y muy especiales. (2:21)
Toda nuestra vida le será útil a Dios, que es su dueño, y estaremos preparados para hacer toda
clase de bien. (2:21)
Busca la justicia, el amor y la paz, los atributos del Espíritu Santo y que sólo Él puede producir en
nuestras vidas y corazones. (2:22)
Disfruta el compañerismo con otros hermanos. Únete a los que, con toda sinceridad, adoran a
Dios y confían en él. (2:22)
Se bondadoso con todos, capaz de enseñar y ser paciente con las personas. (2:24)
Para soportar las dificultades, desarrolla la fe, la paciencia, el amor y la constancia. (3:10)
Leamos la Biblia, sus enseñanzas pueden hacernos sabios, para que aprendamos a confiar más en
Jesucristo y así seamos salvos. La mejor educación que alguien pueda tener. (3:15)
Busca la madurez, sea completamente apto. (3:17)
Prepárate para hacer toda buena obra, para hacer el bien. (3:17)
Anuncia el mensaje de Dios en todo momento. Anúncialo, aunque ese momento no parezca ser el
mejor. (4:2)
Muéstrale a la gente sus errores, corrígela y anímala; instrúyela con mucha paciencia. (4:2)
Mantén la mente clara en toda situación, mantén la calma en todo momento. (4:5)
Háblales a otros del Evangelio de Jesús. (4:5)
Haz bien tu trabajo. (4:5)
Obedece a Dios en todo, llega a la meta, y en ningún momento dejes de confiar en Dios. (4:7)
Para ponerlo en práctica en mi vida:
¿Me identifico con algunas de estas recomendaciones?
¿Hay algunas de ellas que no estén operando en mi vida?
¿Qué impide que pueda poner en práctica estas enseñanzas de mi Padre Celestial?
El seguir estas recomendaciones atraerá enormes y eternas bendiciones a mi vida. ¿Sientes que
estás en posibilidad de recibirlas? Si eres hijo de Dios ya tienes la confirmación positiva de ello.
Dios desea que todos nos arrepintamos genuinamente de nuestros pecados contra Él y que
recibamos al Señor Jesucristo como nuestro único Señor y único Salvador.