Autobiografía
Siendo sincera no recuerdo mucho de mi infancia, pero crecí en una familia unida mis
padres siempre jugarán un rol importante en mi formación ya que siempre me apoyan y
motivan para seguir estudiando, salir adelante y cumplir mis metas. Mis padres me
inculcaron el valor de la educación, al igual que siempre me han brindado la formación
académica que debo tener, desde pequeña asistí a escuelas en donde me brindaban la
formación adecuada, mi economía nunca interfirió en mi formación académica por lo tanto
nunca tuve esas carencias o limitaciones para gozar de una buena educación.
Primera infancia (0-6años)
Durante mi primera infancia mi familia estaba compuesta por cinco personas: mi mamá, mi
papá, mi hermano y mi hermanito. Mis padres fueron el mayor apoyo para mi educación,
mi madre siempre ha estado pendiente de mis necesidades emocionales mientras que mi
padre me inculcaba una buena ética y me otorgaba una economía. Como familia siempre
hemos sido muy unidos, sabemos trabajar en equipo, debido a la poca diferencia de edad
que tenemos entre los tres desde mi punto de vista esto ha sido un factor beneficiario ya que
entre nosotros siempre nos hemos apoyado tanto académicamente como emocionalmente,
al igual que mi madre estaba al pendiente de nosotros.
Segunda infancia (6-12 años)
Durante la segunda etapa que ya es donde recuerdo un poquito más de mi vida, algo que me
llevo a desarrollar una personalidad tímida o cerrada fue gracias a que mi primaria la
atravesé en 3 instituciones diferentes y eso para mi era algo más aburrido que difícil, pero
nunca me limitó a seguir aprovechando las enseñanzas que los maestros me otorgaban.
Mi primer año de vida.
Me llamo Isis Yahely Manrique May y nací el 10 de marzo del 1006 en Umán, mis
primeros años de vida fueron llenos de amor, todas las personas que me rodeaban estaban al
pendiente de mis necesidades y todos me consentían es especial tía y abuelitas.
Mi inicio de escolarización.
Mi mamá me contó que yo era muy callada, no socializaba y era mala con mi hermano por
lo que decidió inscribirme en una guardería para que yo conozca a niños de mi edad y así
poder convivir tranquilamente con ellos, en la guardería aprendí a hacer cosas por mi
propia cuenta y realizábamos actividades que desarrollaron mi creatividad. Después entré a
preescolar para mi no fue nada difícil ya que había convivido con niños anteriormente, veía
a los niños llorando y gritando por sus mamás, eso me molestaba un poco, estando
preescolar aprendí al igual que desarrollé un gusto por las manualidades, pero me tuvieron
que cambiar al kínder Yucatán ya que un compañero me había arrebatado mi arete y me
lastimó la oreja, en el kínder Yucatán fue diferente porque los niños ya estaban
acostumbrados, eso me gustaba mucho más, por lo tanto hice muchos amiguitos me gustaba
participar en muchos bailables hasta fui la niña aniversario de la escuela y desfilé.
Ingreso a la primaria.
Al ingresar a la primaria fue algo extraño para mi ya que había muchos mas niños de los
que yo estaba acostumbrada a ver, mi primer año lo estudié en dos escuelas diferentes ya
que por motivos de seguridad nos mudamos a Mérida, por lo que para ser sincera no hay
recuerdos ni fotos de esos primeros años. Solo recuerdo que desfile de enfermera.
Mi segundo año de primaria lo estudié en una escuela la cual no me gustaba porque era
muy lejos de mi casa, en mi segundo año solo tengo vagos recuerdos de que siempre me
elegían para ser la maestra de ceremonias en los homenajes al igual que hacíamos
demasiada caligrafía, en cuanto a la lectura y escritura mi mamá siempre estuvo al
pendiente de eso así que mi aprendizaje fue demasiado rápido y entretenido.
Al pasar a tercer grado mi padre me volvieron a cambiar de escuela esta vez a una mas
cercana a mi casita, esa escuela se llama Venustiano Carranza, hace poco fui de nuevo a
visitar esos lugares en donde crecí y llegue a ver la escuela de nuevo, en esa escuela eran
algo estrictos y muy disciplinados para mi eso no era una molestia, mi maestro Osiris
siempre estaba al pendiente de mi y me apoyaba en todo, el me enseñó muy bien las
matemáticas incluso ganamos un concurso sobre las tablas de multiplicar, al igual que
participaba en concursos de deletreo y compresión lectora.
Mi cuarto de primaria y quinto de primaria no lo recuerdo, ya que en ese año regresé a vivir
en Ticul, me inscribieron en la escuela donde había empezado la primaria por los cambios
de escuela constantes no era muy buena socializando y los niños y niñas eran muy
diferentes a los de Mérida, sentía que eran pesados y poco amigables, en cuarto no hice
tantos amigos y hablando sobre la educación la escuela no era disciplinada y las clases de
los maestros eran monótonas. Al pasar a quinto me operaron y me quitaron el apéndice y
eso dificulto mi aprendizaje ya que falte por mucho tiempo a la escuela, aunque el maestro
me apoyaba claramente no fue lo mismo. Entre esos dos años mi papá me enseñó a nadar y
desarrollé un gusto por las piscinas
En sexto grado mejoré mucho más, aunque igual fue un año muy triste ya que perdí a mi
abuelita materna y eso me afecto demasiado, pero en ese año estuve en cuadro de honor ya
tenía más amigos y una maestra muy cariñosa a la cual si le entendía sus clases, fue un año
corto debido a la clausura y todo eso igual casi no tengo fotos de eso ya que existían
celulares mas modernos y todo era digital.