Moneo-Rafael Inquietud Teórica
Moneo-Rafael Inquietud Teórica
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EN LAOBRADE OCHOAROUITECTOS
CONTEMPORÁNEOS
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Para B.F., por tantas cosas, _
a quien bien sé cuánto la arquitectura le apasiona.
RO EC
EN LAOBRADE OCHOARQUITECTOS
CONTEMPORÁNEOS
Contenido
Prefacio 2
James Stirling ?
Siempre he creído que las escuelas de arquitectura deberían prestar atención a la escena con- el despliegue de formas a que nos tiene acostumbrados Frank Gehry. Quizás fuese más difícil el
temporánea, a aquellos arquitectos que todavía no han pasado al olimpo de los manuales. De extender el término a arquitectos como Álvaro Siza y Herzog & De Meuron, pero, aún así y todo,
ahí que, a comienzos de los años noventa, ofreciera a los estudiantes de la Harvard Graduate creo que tanto la personalísima caligrafía arquitectónica de Siza como la obsesión de Herzog &
School of Design un curso sobre la obra de arquitectos contemporáneos, a algunos de los cuales De Meuron por hacer que su arquitectura coincida con unos determinados materiales, todavía nos
considero todavía mis mayores, mis maestros, en tanto que otros son para mí colegas, amigos permitirían hablar de mecanismos al referirnos a ellos.
cuyo trabajo admiro. Hecha esta aclaración a propósito de cuáles son las razones que nos han llevado a titular
Este libro recoge lo que fueron aquellas lecciones. La obra de Stirling, Venturi & Scott el libro de este modo, trataré de explicar ahora qué sentido tiene el agrupar arquitectos tan dis-
Brown, Rossi, Eisenman, Siza, Gehry, Koolhaas y Herzog & De Meuron se examina en ellas. Tiene pares. Mi intención era el estudiar aquellos arquitectos cuya influencia se ha hecho sentir más
como título Inquietud teórica y estrategia proyectual en la obra de ocho arquitectos contempo- en estos últimos años; aquellos arquitectos que en un determinado momento del último cuarto
ráneos. Introduzco en el título el término "inquietud", ya que el modo de abordar el estudio de la de siglo acapararon la atención de los estudiantes en las escuelas; aquellos cuya obra se ha dis-
arquitectura en estos últimos tiempos ha dado lugar más bien a ensayos críticos dictados por la cutido y ha interesado más, convirtiéndose así los libros en que se documentan sus trabajos en
inquietud que a la elaboración de una teoría sistemática. El libro de Robert Venturi Complejidad y tácitos tratados de los que aprender. Comenzar con James Stirling era poco menos que obligado.
contradicción en arquitectura justificaría una afirmación como ésta. El texto citado es un examen Su figura daba pie para establecer la conexión entre lo que puede ser considerada la herencia
casuístico que da pie a la reflexión crítica. Es una disquisición teórica y no una teoría. El libro de lingüística de las vanguardias -viva todavía a comienzos de los años sesenta- y el gusto por lo
Aldo Rossi La arquitectura de la ciudad, por el contrario, nos muestra el drama de quien habién- complejo que vino después. Menos frecuentado hoy en día, pienso que es forzoso comenzar con
dose embarcado en la ambiciosa redacción de un tratado urbanístico, termina ofreciéndonos un él cuando se pretende estudiar la evolución de la última arquitectura. Robert Venturi y Aldo Rossi
texto al que cabe calificar de_purodesahogo personal. A estas alturas apreciamos más la obra de vienen inmediatamente después. Y, aunque muchas veces se les ha asociado, dado que sus libros
Aldo Rossi por lo que tiene de expresión de las ideas de un arquitecto que se sirve de la palabra Complejidad y contradicción en arquitectura y La arquitectura de la ciudad se publicaron el mismo
que por su contribución a establecer una teoría. Inquietud teórica es un término más preciso que año, la obra del arquitecto americano debe preceder a la del italiano, ya que el influjo de Robert
el de teoría cuando nos referimos a los escritos de Peter Eisenman, escritos que nos muestran Venturi fue inmediato y dominó los últimos años sesenta y el comienzo de los setenta, en tanto
su capacidad intelectual para transferir a la arquitectura conceptos adquiridos en la lectura que la obra de Aldo Rossi, bien conocida en Europa, no pasó a ser universal hasta el fin de los años
de filósofos contemporáneos. En cuanto a Rem Koolhaas, el último de los arquitectos que dan setenta, cuando Rossi divulgó su pensamiento en América. Uno y otro ilustran sus ideas con su
pie a que hablemos de disquisiciones, hay que entender su Delirious New York, todavía su obra trabajo. Venturi, intentando explorar la disciplina desde lo construido para mostrarnos cuánto ésta
escrita más valiosa como un libro de ensayos, como una reflexión original y propia acerca de los se resiste a la norma y está atenta a lo singular; Rossi, por el cont,rario, tratando de establecer
principios implícitos en la arquitectura de la ciudad de los rascacielos. El término "estrategia", el ésta tras haber descifrado las claves que explican la arquitectura de la ciudad. Su influjo en el
otro concepto que ha dado pie a que estas lecciones se hayan convertido en un libro, se entiende modo de pensar la arquitectura en estas últimas décadas todavía se hace sentir hoy. La expresa
aquí como mecanismos, procedimientos, paradigmas y artilugios formales que aparecen con voluntad de hacer que la teoría precediese a la práctica caracteriza la obra de un arquitecto como
recurrente insistencia en la obra de los arquitectos actuales: de ellos entiendo que se valen para Peter Eisenman. Responsable del contenido teórico que justificaba el trabajo de los arquitectos
configurar lo construido. Y de ahí que hable de mecanismos formales tanto cuando pienso en la neoyorquinos que componían el grupo de los Five Architects, fue también inspirador del IAUSy de
manipulación de plantas y secciones en la arquitectura de James Stirling como cuando considero Dppositions, jugando un papel definitivo en la cultura arquitectónica americana. No siempre bien
entendido, pero siempre escuchado, sus cambiantes escritos teóricos ocupan un lugar destacado Habiendo dado razón de cuál ha sido el criterio con el que se ha llevado a cabo la elección de los
en el panorama de arquitectos influyentes que estas lecciones se proponen describir. Siza y Gehry arquitectos, pasaré a explicar brevemente de qué modo, lo que en un primer momento fueron
dominan la escena arquitectónica de los años ochenta. Con ellos la teoría parece ceder terreno a lecciones, se ha convertido en el libro que el lector tiene en sus manos. Como dije, estas lecciones
una arquitectura que se explique desde la obra. Aunque Gehry es algunos años mayor que Siza, se dictaron durante los cursos de 1992-93 y 1993-94 en la Harvard School of Design y se convir-
pienso que Siza debe antecederle. Su arquitectura siempre ha sido admirada y su influencia en la tieron en una serie de conferencias durante el mes de noviembre de 1995 en el Círculo de Bellas
cultura arquitectónica europea se ha hecho sentir con fuerza desde el comienzo de su carrera, Artes de Madrid, a instancias de José Manuel López-Peláez: sin él es posible que el material que
cuando fue descubierto por las revistas italianas. Su obra siempre se ha seguido con enorme aquí se presenta no hubiese visto la luz y quiero por ello expresarle mi agradecimiento. Las confe-
interés y cabe decir que ha ido evolucionando a través de los años, sin que ello haya supuesto el rencias del Círculo, recogidas en cinta, han dado pie al texto que aquí se publica: el libro conserva,
olvidar los compromisos sociales y teóricos anteriores. A Gehry le costó trabajo imponerse, pero por tanto, algo de la complicidad con los alumnos que se produce en el ámbito de una clase. De ahí
su impacto en lo que fue la arquitectura de los años ochenta nadie lo pondrá en duda. Su delibe- que se haya procurado mantener en lo posible el tono coloquial de las mismas. Se han utilizado
rado pragmatismo por un lado y la novedad con que se acercaba tanto a los materiales como a las imágenes que en ellas se proyectaron, ya que a ellas se refieren los comentarios. Como bien
las formas, alejándose de cualquier sumisión al contexto, pronto le convirtieron en indiscutible comprenderá el lector, hacer congruentes el texto y las imágenes tiene una crucial importancia
término de referencia. Tendremos ocasión de ver el increíble itinerario que le lleva de ser un arqui- en un libro como éste. De ahí el valor que se ha dado al diseño gráfico, tarea que ha puesto de
tecto provocador y cuasi marginal a convertirse en el arquitecto preferido por las instituciones manifiesto la competencia de Rarrion Prat, director de ACTAR,responsable de esta publicación.
durante los años noventa en los que su carrera se consolida definitivamente con toda una serie Todavía debo hacer un par de observaciones. En primer lugar, decir que en el Círculo no hablé
de obras entre las que destaca el Guggenheim como ejemplo más destacado. Los intereses teó- ni de Venturi & Scott Brown ni de Herzog & De Meuron. Sin embargo, cuando pensé publicar las
ricos y profesionales cambian radicalmente en la década de los noventa, siendo la figura de Rem lecciones como libro me pareció indispensable el incluirlos, ya que tanto los arquitectos ameri-
Koolhaas el paradigma de lo que este cambio significa. Rem Koolhaas pretende que los arquitec- 4
canos como los suizos son fundamentales para explicar la arquitectura de los últimos años, y de
tos recuperen la racionalidad implícita en la arquitectura que, libre de prejuicios intelectuales, ellos me había ocupado en algún que otro curso lectivo. Así es que, haciendo uso del material y
construyen los promotores.'Allí están las raíces de una arquitectura viva, no desvirtuada por de las notas de aquellas clases, ha quedado compuesto el texto que aquí se publica. Forzoso es
las disquisiciones teóricas de quienes reclaman una arquitectura culta. Allí está la clave para la también hacer notar que al preparar la publicación del libro he tenido la tentación de extender los
arquitectura de un mundo globalizado que no ve la historia con el respeto nostálgico que por ella comentarios a obras que los arquitectos han construido en fechas posteriores a 1995. Al final he
demostraron las generaciones precedentes. Oelirious New York, un texto publicado por primera optado, sin embargo, por mantener lo que fueron aquellas lecciones en su día, respetando la fecha
vez en 19?8, tiene un efecto retardado en los años noventa, complementándose más tarde con de 1995 como frontera temporal, si bien alguna licencia me he tomado al citar, por ejemplo, una
el popularísimo S,M,L,XL, con el que se consagra un tipo de libro que presta más atención a la ima- publicación tardía de Eisenman. Tal fecha tampoco se ha respetado .alpresentar la obra de Herzog
gen y al esquema que al texto. Como contrapunto a esta arquitectura cabe ver las primeras obras & De Meuron, ya que el texto que aquí se ofrece -no incluido, como quedó dicho, en las lecciones
de Herzog & De Meuron, que proclaman la condición trascendente de los sólidos elementales. del Círculo- procede de una clase dictada en el GSDaños más tarde.
El contacto con el mundo figurativo de los artistas minimalistas se hace sentir en su obra, recu- Y ya no mucho más. Quisiera terminar esta introducción agradeciendo a Peter Rowe,
perando así la tradición que enlaza el trabajo de los arquitectos con el de los pintores. Su influjo Director del G.S.D.,la ayuda que siempre prestó a la publicación de estas lecciones, y mencionar
en las escuelas fue inmediato y su capacidad de abordar cualquier programa y de adaptarse a las a Carmen Díez Medina, quien me ha ayudado a revisar el texto: sin su talento, sensibilidad y gene-
más diversas circunstancias explica la atención con que los estudiantes han seguido su trabajo. rosa entrega al proyecto puede que el libro no estuviese en manos del lector.
No creo equivocarme al incluirlos en este puñado de arquitectos a los que considero influyentes.
Comenzar esta serie de lecciones hablando de James Stirling no es fruto de quizá la capacidad creadora de los arquitectos modernos italianos de los años
la casualidad y mucho menos de un cierto afán por atender simplemente a la treinta, habían asimilado los principios del Movimiento Moderno en arquitectura,
cronología. Es posible que Stirling no despierte hoy el interés que suscitó en su utilizándolos profusamente hasta el extremo de poder decir que los habían p~pu-
momento, pero también es difícil, por no decir poco menos que imposible, encontrar larizado. Stirling se dio cuenta de que la popularización del provocador lenguaje
otro arquitecto cuya obra ilustre todo un ciclo de la historia reciente de la arqui- vanguardista lo banalizaba y lo agotaba. Un edificio como el nuevo Royal Festival
tectura con tanta elocuencia como lo hace la suya. Stirling, que era una persona a Hall de R. Matthew y J. L. Martín, de 1951, expresa claramente adónde conducía la
la que gustaba presentarse como un tipo instintivo, directo, espontáneo, como la instrumentalización de lo moderno. Stirling, a mi entender, pretendió, desde los pri-
antítesis del arquitecto intelectual, estaba, sin embargo, pendiente de lo que eran meros años de su carrera, encontrar nuevas vías para la arquitectura moderna. Una
las tendencias e intereses de sus contemporáneos. Su obra puede entenderse hoy actitud que comparte con algunos de sus contemporáneos. Y entre ellos habría que
como el más completo registro de lo que fue la historia de la arquitectura durante recordar el papel jugado por Alisan y Peter Smithson como instigadores y propulso-
los años en los que ejerció su profesión. Y así, la arquitectura de Stirling va a pre- res del Team X. Son ellos quienes, en pleno entusiasmo por lo moderno, comienzan
sentársenos durante esta clase como el fondo sobre el que proyectar las obras de a detectar fisuras que, si bien no se manifiestan explícitamente, se hacen patentes
los arquitectos que examinaremos a lo largo de estas lecciones 1. al observar cuáles son las arquitecturas que despiertan su interés. El urbanismo
1 Todaslas
Stirling se gradúa como arquitecto en el año 1949. Colín Rowe describe imágenes de este medieval, la arquitectura pintoresca inglesa del siglo XVIII-que culmina en la obra
precisa y vivamente el ambiente arquitectónico de la escuela de Liverpool, ciudad capítulo dedicado de los paisajistas- las construcciones industriales del siglo XIX, los proyectos de
a James Stirling
que puede ser considerada como paradigma de la Inglaterra profunda 2 . Sus edifi- se han utilizado
los constructivistas rusos, se cuentan entre aquellas arquitecturas que suscitan la
cios hacen ver a Stirling el valor que tiene la construcción en la arquitectura. Y, en con el permiso admiración [Link] arquitectos que se reúnen en torno a los Smithson. Stirling será
de Fonds
efecto, la solidez que encontramos en la arquitectura de los muelles de Liverpool 8
sensible a estos estímulos y tendremos ocasión de ver cómo en muchos de sus
James Stirling,
siempre fue una constante en su obra. Pero junto a esta experiencia de la ciudad, Centre Canadien primeros proyectos atiende directamente a ellos. Consciente de que hay que ir más
d'Architecture / allá de las normas que dicta lo moderno, Stirling es un arquitecto que, en los años
que sin duda está presente en la formación de Stirling, el conocimiento de la obra
Canadian Centre
de Le Corbusier se convierte en obligado contrapunto que se mantendrá presente far Architecture, cincuenta y sesenta, hace un esfuerzo admirable por dar una estructura nueva al
durante toda su carrera. Colín Rowe nos dice que tal entusiasmo lecorbusieriano Montréa/ lenguaje de la arquitectura moderna.
fue fruto del azar, pues tan solo a la casualidad cabe hacer responsable de que en 2 ROWE,[Link] Y así Stirling descubre, en los diez primeros años de su carrera, el potencial
aquellos años la escuela de arquitectura de Liverpool se convirtiera en refugio de Stirling. Buildings que encierran la sección y el desplazamiento lineal de la misma para la construc-
and Projects.
la de Varsovia, cuyos profesores eran lecorbusierianos de estricta observancia: la NuevaYork, Rizzoli
ción de la arquitectura. Si Le Corbusier había dicho en alguna ocasió.n que la arqui-
voluntad de estar más próximos a occidente que a oriente justificaba el fervor por lnternational, 1984 tectura es la planta, que el arquitecto gobierna su obra desde el plano horizontal,
(Edición española:
Le Corbusier de los profesores polacos. En todo caso, hay que hacer notar que el Stirling descubre en las secciones de los edificios industriales decimonónicos la
James Stirling.
precocísimo arquitecto que iba a ser Stirling ya no se cría a los pechos de la tradición Obras y proyectos. matriz de una nueva arquitectura, que no es ajena, sin embargo, a las imágenes con
académica, dado el valor que para él tuvo, desde el primer momento de su carrera, Barcelona,Gustavo las que nos habían familiarizado los constructivistas rusos. Construir es dominar
Gilí, 1985).
el mensaje del maestro suizo. También:"Eulogy" la sección, y con ella nos extenderemos por el plano siguiendo estructuras lineales
En los años cincuenta, la sociedad inglesa había hecho de la llamada y "Jim Stirling" en capaces de definir recintos y clusters como aquellos que sus colegas del Team X
ROWE,[Link]/ Was
arquitectura moderna su estandarte y emblema: se piensa en lo moderno como saying, Cambridge,
le habían enseñado a ver en el urbanismo de la Inglaterra rural. Si la arquitectura
lenguaje aceptado, como algo que no se discute. Son años en los que brillan arqui- Mass.,MITPress, beaux-artiana había hecho hincapié en la planta, la arquitectura moderna lo hacía
1996, a cargo
tectos como Frederick Gibberd, Basil Spence, Erich Lyons, Powell & Moya, Robert de Alexander
en la sección. Por una parte, en ella quedaban reflejados todos los problemas téc-
Matthew, Leslie Martín, etc., toda una serie de personajes que, sin manifestar Caragonne nicos y constructivos del edificio -con ella la arquitectura alcanzaba el grado de
conocimiento positivo que los tiempos requerían- y por otra, al extenderse en el instituciones, la posibilidad de expresar esta nueva actitud. Y así se le presenta la
espacio linealmente, el espíritu de libertad que acompaña a la modernidad quedaba ocasión propicia en tres proyectos: el museo de Düsseldorf. el museo de Colonia y
debidamente representado. el museo de Stuttgart. Los tres celebran el triunfo de la planta y veremos, cuando
Stirling explota el potencial que la sección encierra a lo largo de brillantes más tarde los examinemos, cómo en ellos un arquitecto capaz -a pesar de tener a
proyectos que cimentaron la admiración y el respeto que siempre suscitó su sus espaldas una obra tan diversa- puede transformar el utillaje metodológico del
trabajo. Pero, a final de los años sesenta, el manejo de la sección se convierte en que se ha servido y pasar a uno nuevo sin aparente esfuerzo. Esto ha ocurrido con
simple extrusión de la misma, y cabe advertir una cierta redundancia que hace frecuencia en la historia de la arquitectura, y con ello Stirling se nos presenta, una
que los proyectos sean menos atractivos. Stirling será sensible a este problema y, vez más, como paradigmática figura de lo que puede ser un arquitecto.
atento como estaba a los cambios de opinión que se habían producido en los años El éxito del que Stirling disfruta en Europa se extiende a todo el mundo y
sesenta en lo que a teoría de la arquitectura se refiere, da entrada en su estudio a los últimos 15 años de su actividad profesional contemplan un amplio abanico
un jovencísimo Lean Krier, quien había demostrado en algunas de sus propuestas de proyectos en los que -y no creo exagerar con ello- domina la planta. Si, como
y proyectos estar en completa sintonía con los arquitectos de la Tendenza italiana, dije, la sección terminó por convertirse en procedimiento, el manejo de la planta
que pretendían hacer de la ciudad la razón de ser de la arquitectura. En efecto, con se transformará en rutina, perdiendo aquella tensión que hace de la Staatsgalerie
la llegada de Krier cabe advertir en la obra de Stirling un cambio radical en lo que de Stuttgart una obra definitiva. Tendremos ocasión de detenernos en ello y no me
hasta entonces había sido su modo de pensar y hacer la arquitectura. Sin duda extenderé más en subrayar estos excesos ahora. Stirling, arquitecto de singular
Stirling había leído con interés el texto de Colin Rowe y Fred Koetter Collage City, instinto, había comenzado a darse cuenta del riesgo que corría, y el que puede con-
en el que, quien había sido su mentor al comenzar la carrera, declaraba su admi- siderarse último proyecto de su carrera, la Fábrica Braun en Melsungen, muestra ya
ración por la ciudad antigua 3 . Los proyectos no estarán a partir de ahora domina- 3 ROWE,C.y KOET- síntomas de lo que hubiera podido ser el cambio. En Braun hay, en efecto, muchos
10 11
TER,[Link]/ageCity.
dos por la sección y la estructura lineal. En ellos va a prevalecer la planta: y con elementos diversos y un afán por simplificar la presencia de los mismos y por
Cambridge,MIT
ella se harán presentes la ciudad antigua, el collage, el paisaje. Un viejo principio Press, 1978 reforzar su autonomía que hubiera llevado a la liberación de la tiranía de la planta.
lecorbusieriano-la promenade architecturale-se convertirá en el hilo conductor Desgraciadamente, la muerte prematura de Stirling no nos deja ver cuál hubiera
del diseño. Sirviéndose de ella, la arquitectura de Stirling pasa a ser narrativa, sido su futuro destino, pero de lo que no cabe duda es de que Stirling, como atento
pedagógica. Stirling encontrará en un país como Alemania, que está rehaciéndose arquitecto al devenir de la historia que era, ya había cambiado de rumbo cuando se
y que insiste todavía en que la arquitectura sea representación y reflejo de las interrumpió su carrera.
2 ViviendasDom-inorígido
[proyecto), 1951
ha establecido una senda que cruza a lo largo de todo el edificio, siendo la rampa el controvertido despiece en dovelas del arco; la ventana de ángulo en la que una
semicircular en el patio la ocasión para que advirtamos con mayor claridad cuáles caprichosa columna de esquina, rematada en un capitel troncocónico y pintada de
42 43
eran las intenciones del arquitecto. El proceso de hibridación entre promenade y un rabioso amarillo, protagoniza la escena; el balcón brutalista sobre el muelle de
movimiento congelado de que hablábamos al comentar Düsseldorf hace acto de descarga; la irregular marquesina en la que la evidencia de la construcción preva-
presencia también en Stuttgart. lece, pasando a segundo término toda cuestión de forma; el corte violento de los
Por otra parte, la trama de referencia se completa con toda una serie de paramentos, etc. Todo esto como un solo episodio: la densidad de arquitectura es
construcciones adyacentes en las que el arquitecto trata de establecer contacto tal, que todo afán por alcanzar el nivel de lo preciso resulta ocioso.
con las áreas circundantes, abriendo el juego sobre la autopista al dejar preparado, Como ocurría en Oüsse/dorj, el edificio no necesita de las secciones. Estas
mediante una "U" quebrada, el encuentro con la extensión futura. Con absoluta proporcionan información para explicarnos de qué modo la Staatsgalerie se inscribe
consciencia Stirling ha pretendido reducir la presencia de estos edificios subsi- en el entorno urbano. Necesitamos la sección para saber cómo nos moveremos
diarios, biblioteca y teatro fundamentalmente, por un lado acudiendo a formas a lo largo del edificio. Pero la sección no es, en modo alguno, un instrumento de
ondulantes que parecen aludir una vez más a Le Corbusier y por otro utilizando un diseño. Lo que cuenta es la planta. En ella se nos muestra la maestría de Stirling
material -el enfoscado- de menor presencia que la barroca piedra arenisca de que para pensar un edificio desde la planta. Talvez, y así ha sido señalado en numerosas
se sirvió en el museo. ocasiones, Stirling tuvo presente la labor de arquitectos como Schinkel en el A/tes
El interior del museo proporciona, sin embargo, una experiencia menos Museum o Asplund en la Biblioteca de Estocolmo. Poco nos importa ahora. Puede
atractiva. No es que falten emociones espaciales fuertes en algunos momentos que unos y otros reconociesen el valor que el círculo tiene como figura desde la que
-sobre todo en los alrededores del patio- pero las salas del museo son más bien engendrar una planta. Que Stirling lo había intuido, es algo de lo que no cabe duda;
tristonas, por no decir vulgares. No es éste el único reproche que se le puede hacer y que la Staatsgalerie le proporcionó la ocasión de demostrarlo, tampoco.
6 5-6 6 La maestría de Stirling con La indiferencia de la planta frente a la
el manejo de la planta llega a su apo- función, frente al uso, es lo que aquí se
geo en este proyecto de 1979 para el afirma. Al principio era la planta y sólo
Wissenschaftszentrum en Berlín. Debo ella. Pensemos por un momento en
confesar que la primera vez que lo vi no cómo llevaría adelante una propuesta
alcancé a entender la profundidad que como ésta un arquitecto postmoderno,
encerraba su propuesta. Los críticos lo seducido por el potencial que encierra
presentaban como una muestra más el kitsch a lo Disney. El resultado del
de aquella ironía de que con frecuencia encuentro de tan diversas arquitec-
hacía gala James Stirling. El edificio, sin turas hubiese sido grotesco. El modo
embargo, es cualquier cosa menos una en que Stirling resuelve este problema
broma, ya que se trata del paradigma a habla una vez más de su potente ins-
que lleva la exaltación de aquello que la tinto como arquitecto. La diversidad de
planta significa en arquitectura. En el las plantas se elimina al hacer que todas
Wissenschaftszentrum Stirling parece ellas acepten una misma fenestración:
querer decirnos que la estructura con- plantas diferentes, lenguaje único. En
tinua que persigue puede conseguirse un proyecto como éste Stirling podría 68 Centro de Arte Dramático,
enlazando la planta de una basílica haber prescindido de aquellos acciden- Universidad de Cornell, 1982-87
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con un teatro romano, con un castillo tes con que gustaba aderezar su obra.
normando y con una torre- carolingia, a No fue así y la potencia de la propuesta
los que da remate y contiene un bloque se debilita un tanto con los pórticos
longitudinal que cabe entender como un acristalados, las marquesinas, etc., que
edificio racionalista contemporáneo. se añaden gratuitamente a una fábrica
de elementos que actúan en diversos frentes a un tiempo, que son "dobles", que convierten en asimetrías e inesperadas yuxtaposiciones, en quiebros y rupturas, El significado que
los teóricos de la
admiten el que los veamos servir a diversos menesteres y que hacen posible, por en fragmentaciones y cambios de escala. Venturi muestra cómo, por mor de la arquitectura dan
tanto, el que quepa hablar de "ambos y a un tiempo", de elementos "both-and". coherencia y por el deseo de entender su trabajo como consistente, los arquitectos al término "layer"
no encuentra
han perdido contacto con una siempre deseable naturalidad. La recuperación de la
En efecto, no le resulta difícil a Venturi presentar numerosos ejemplos de arquitec- claro equivalente
turas en las que cabe advertir tal duplicidad. Venturi se siente cómodo con ellas, perdida naturalidad llevará a que, allí donde el formalismo había exigido la tiranía en castellano.
He optado por
pues, como bien recordamos, nos dijo que prefiere "ambos y al mismo tiempo" a de lo ortogonal, pueda ahora el arquitecto incorporar diagonales en sus plantas y
duplicarlo, utili-
a que, allí donde la composición aprendida en las escuelas había requerido rígidos zando "capas y
"uno u otro". La inclusión frente a la exclusión. Se queda antes con la generosa
diversidad que con la singularidad desde la norma excluyente. La duplicidad de esquemas impuestos a priori, haya lugar para abrir huecos con libertad si así lo estratos" como
traducción más
significado, la ambivalencia y la incierta interpretación, frente a la obviedad de exige el programa. El extenso viaje que Venturi emprende por la historia de la arqui- adecuada
la forma intransferible. Los elementos con doble función, de los que abundan los tectura le lleva a explorar contrastes y encuentros, complaciéndose en aquellas
ejemplos en la historia de la arquitectura -Hawksmoor, Borromini, Le Corbusier, arquitecturas en las que la libertad prevalece sobre lo establecido. Arquitecturas
entre otros- permiten que Venturi haga explícito el fenómeno de "both-and" que bien precisas -catedrales góticas, palacios renacentistas- nos aclaran en qué
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nos lleva a dar entrada a la contradicción como principio en que fundamentar el piensa Venturi cuando habla de contradicción en el proceso de adaptación y ajuste
trabajo del arquitecto. 0
cuando es el resultado de obligadas yuxtaposiciones.
La multitud de casos que Venturi nos muestra en los que la contradicción
Por otra parte, y en clara referencia a la voluntad de invención que
prevalece nos conduce insensiblemente a explorar las categorías de interior y exte-
caracteriza a los arquitectos del Movimiento Moderno, Venturi insiste en la impor-
tancia de aceptar y manipular los elementos convencionales. "Mediante la orga- rior. "El contraste entre el interior y el exterior puede ser una notable manifestación
de la contradicción en la arquitectura': 15 El principio de la ortodoxia moderna que
nización no convencional de partes convencionales [el arquitecto] es capaz de
crear nuevos significados dentro del todo.[ ...] Cosas u objetos familiares vistos en hacía de la continuidad entre interior y exterior su fundamento queda destrozado
tan pronto como se contempla la historia de la arquitectura sin prejuicios. Venturi
un contexto inesperado se convierten en algo perceptiblemente nuevo a pesar
lo hace, y poco le cuesta ofrecer decenas de ejemplos en los que la "continuidad
de ser viejos': 12 El americanismo de Venturi no está sólo en el método, en la acep- 12 VENTURI,R. op.
tación de la casuística como sistema, sino también en la voluntad de ser realista cit., pág.
50 del espacio" no se da y sí, por el contrario, una deliberada diferencia entre la arqui-
algo que se traduce en la importancia que da al trabajo y en un imperioso propó~ tectura del interior y la del exterior. Venturi se recrea en presentarnos cúpulas y
linternas configurando espacios que en modo alguno se adivinan al contemplar su
sito de utilizar los materiales que proporciona la vida cotidiana. La coherencia y 15
consistencia que reclamaba la arquitectura orgánica, con Wright a la cabeza, arquitectura exterior; edificios estructurados mediante "capas" y "estratos" de
muy diversa naturaleza; "cerramientos redundantes" y "espacios residuales" que
excluía la presencia de lo cotidiano, al hacerlo equivalente a lo vulgar. Todo debía
ser singular, específico, dictado por la inevitable individualidad de la obra. Venturi producen en la arquitectura esa sensación de encontrarnos en un medio complejo,
no evidente, con el que entablamos una relación en el tiempo no inmediata. Por otra
reacciona enérgicamente frente a este idealismo. Y lo extiende a la relación entre
parte, el examen de la arquitectura desde estas dos categorías lo extiende Venturi
arquitectura y ciudad. "Modificando o añadiendo elementos convencionales a otros
a la ciudad: la ciudad establece recintos -murallas, cinturones varios, sistemas de '.Í<inflection"a toda la arquitectura. Venturi se coloca así en las antípodas del acade-
parques, etc.- para manifestar su presencia en el territorio, a un tiempo que, sir- micismo. La arquitectura está, por su propia naturaleza, abierta a lo inesperado, a
viéndose de complejos trazados, se adueña del suelo en el interior de los mismos. la respuesta singular que nos lleva a valorar la anomalía, pero todo ello sin olvidar
La arquitectura como muro entre el interior y el exterior se convierte en testimonio la individualidad del todo. La obligación para con el todo no implica el restar valor
físico de tal dualidad y del drama que ésta implica.
a lo no resuelto o incompleto. "Sin embargo, la obligación para con el todo de una
Tras esta evidente constatación de la complejidad de la arquitectura y de las arquitectura de la complejidad y la contradicción no implica que el edificio quede
numerosas y continuas contradicciones que en ella aparecen, Venturi se adentra en sin resolver. Poetas y dramaturgos reconocen que hay en sus obras dilemas sin
un territorio más especulativo, al recordarnos la importancia que en la arquitectura solución: la validez de las preguntas y la viveza del significado son quienes hacen
tiene "el todo". Y asíVenturi nos dice: "una arquitectura de la complejidad y el ajuste que las obras de arte vayan más allá de la filosofía. La meta de un poema puede
17
no ignora el todo" , y completa su reflexión con estas palabras de August Hecks- 17 Ibídem, pág. 89 ser la unidad de expresión tanto más que la consistencia en la presentación del
cher: "He enfatizado la unidad más que la simplificación como objetivo y meta en contenido.[ ...] Un edificio puede ser más o menos incompleto en la expresión de
el arte, cuya verdad está en la totalidad': 18 Venturi asume esta vieja pretensión 18 HECKSCHER,A. su programay en su forma''.23 Esta reflexión le permitirá extender sus afirmaciones
ThePub/ic Happi- 23 Ibídem, pág. 101
-aristotélica- de entender la realidad desde el todo y ello le lleva, una vez más, a ness, Atheneum
al territorio de la ciudad, al diseño urbano. Venturi puede, por tanto, decirnos que "el
24 Ibídem, pág.
explicarnos que cabe admitir la condición unitaria que el todo implica sin caer en Publishers, complejoprograma latente es un proceso continuamente cambiante y creciente en
Nueva York, 1962. 101-102
el reductivo proceso de la simplificación. Dicho de otro modo, la condición unitaria Citado en Venturi, el tiempo, si bien, en cada etapa y en cualquiera que sea el nivel relacionado con
puede darse sin que ello suponga el prescindir de la autonomía e independencia de op., cit., pág.89 25 Ibídem, pág. 102
el todo, debe ser reconocido como algo esencial en la escala del diseño urbano''.24
las partes. A Venturi le interesa tanto más "una dificultosa condición unitaria inclu- 19 Ibídem, pág. 89 Y,como confirmación de lo dicho, a renglón seguido, escribe"[ ...] un edificio es un 26 Ibídem, pág. 102
'
yendo, que una fácil, excluyendo." 19 De ahí que su atención se centre en identificar
20 Ibídem, pág. 90
todo en un nivel y un fragmento de un todo más grande, en otro''.25 La conciencia
58 59
los complejos mecanismos que acompañan a la condición unitaria que en último de estos diversos niveles hace que Venturi vea con más indulgencia la ciudad en
término tiene la obra de arte, acudiendo, una vez más, a la casuística. A Venturi le 21 Se mantiene la que vivimos que los críticos vinculados a la ortodoxia de la arquitectura moderna.
interesa más la dualidad que la trinidad -"tres es el número más común de partes palabra inglesa,
al no encontrar y de ahí que Venturi nos diga"[ ...] ¿no es cierto que el commercial strip de la Route
capaces de alcanzar la unidad monumental en arquitectura" 2 º- y las obras de su equivalente 66 está casi bien?" 26 Aunque el Venturi de los 60 no ha hecho la declaración de
Sullivan y Piero della Francesca, de Ellsworth Kelly y Morris Louis, son elocuentes en castellano. Tal populismo que encontraremos en sus escritos y en su obra de los años ?O -y de la
vez cupiera hablar
ejemplos para mostrar el atractivo que las composiciones duales tienen. Venturi de inflexión, pero que hablaremos más tarde-, Complexity and Contradiction termina con un elogio
introducirá más adelante el concepto de "inffection" 21 . lnflection en arquitectura "es el significado de de la Main Street que debe ser considerado toda una premonición.
estos conceptos
el modo en el que el todo acepta más el hacer uso de la naturaleza de los elementos es tan distinto al Complexity and Contradiction -y de ahí en buena parte su éxito- es un libro
individuales que lo componen, que de su posición o su número''.22 Las partes -autó- que Venturi nos altamente crítico. Venturi se subleva frente a la interpretación de la modernidad
propone, que he
nomas, libres, asumiendo funciones diversas- contribuyen al todo sin necesidad preferido mantener que ha llevado a que las instituciones -las escuelas, en primer lugar, sociólogos
de ser incluidas en su estructura, sin que sea preciso el que se nos presenten como el término inglés y políticos, más tarde- sueñen con una ciudad ordenada, conocida y prevista. A
elementos subordinados y subsidiarios, necesarios para definir la forma del todo. que él emplea tal interpretación hace, en último término, responsable de tantas arquitecturas
No le cuesta a Venturi acudir con ejemplos en defensa de su tesis: la arquitectura 22 Ibídem, pág. 91 en las que prevalecen la simplificación esquemática de la idea de estructura y
barroca inglesa de Vanbrugh, Montice/Jo, el Palazzo Pubblico de Siena, la Iglesia de la reducción lingüística. El afán proselitista de Wright, Le Corbusier y Mies, que
los Jacobinos en Toulouse, Lutyens, Moretti ... La unidad de la obra no implica una difundían slogans en los que se escudaban para defender así su trabajo, hace que
jerarquización que ignore la autonomía y libertad de los elementos. La diversidad
los considere como antagonistas, y Complexity and Contradiction insiste en mos-
de los ejemplos de que Venturi se vale muestra cuánto cabe aplicar el concepto de trarnos las exageraciones a que lleva la estricta observancia de principios formales
establecidos a priori. Los tres son blanco de sus críticas, justificadas en la mayor 6 Puede decirse que la casa que Venturi construye para su madre, la
parte de los casos. Con todo, hay momentos en que se advierte una inevitable sim- Vanna Venturi House en Chestnut Hill, Pennsylvania, de 1961, es todo un manifiesto.
patía y respeto hacia Wright y Le Corbusier, manifiesta en el hecho de que en oca- Coincidente en el tiempo con su trabajo en el libro de Comp!exity and Contradiction,
siones utiliza sus obras para confirmar sus opiniones, en tanto que para Mies y su esta casa es el paradigma, la ilustración, de todo el ideario venturiano. Pero, antes
trabajo apenas hay indulgencia. Y se explican estas diferencias si se recuerda que la de entrar en un análisis detallado de la misma, me gustaría hacer una consideración
arquitectura de Mies había dado origen a toda una serie de construcciones que, sin más general. Venturi nos propone en esta casa construir con todo aquello que es
contrapartida crítica alguna, literalmente transformaron las ciudades americanas ya patrimonio de nuestra experiencia arquitectónica. La Casa Vanna Venturi es el
bajo la bandera de un necesario urban renewal. Aalto es el único arquitecto moderno resultado de acumular imágenes, referencias, episodios, etc., que atesoramos en
cuyo trabajo cumple con los atributos que a Venturi le interesan. En el arquitecto nuestra memoria y que, si bien están presentes en ella, sólo pueden manifestarse
finlandés encuentra Venturi muestras de una arquitectura que es capaz de aceptar cuando quedan prendidos en la trama de un nuevo proyecto. Nuestra experiencia,
contradicciones y que responde con la complejidad debida al medio físico en el que nuestra relación con la arquitectura, se convierte en el material con el que cons-
se produce la obra y a las exigencias que requiere el programa. truir, es decir, la proyectamos en la estructura física de lo que construimos. Una
Venturi, por otra parte, descubre algunos posibles aliados entre sus contem- experiencia que, en el caso de Venturi, trasciende de lo familiar y conocido para
poráneos y así hace uso de las obras y de los escritos de arquitectos tales como incluir y abarcar toda la historia: el arquitecto no es tanto un profesional cuanto un
Kahn, Aldo van Eyck o Fumihiko Maki. Mucho se ha escrito acerca de la influencia connaisseur que disfruta con el ejercicio de la memoria. Cabría decir que la arqui-
de Louis Kahn sobre Venturi y, en efecto, nos encontramos en Complexity and tectura pasa así a ser una reflexión personal, intransferible: este primer Venturi,
Contradiction con abundantes citas kahnianas. De ahí que Venturi piense que sus que todavía no es el Venturi populista, transfiere al individuo, al arquitecto, toda la
principios, los atributos que él valora en la arquitectura, dan razón del enigmático responsabilidad. Lo construido es la pantalla que refleja el yo del arquitecto. Un yo
60
aforismo de Louis Kahn que dice: "la arquitectura debe tener buenos y malos espa- interiorizado, íntimo y propio, si bien alerta y preparado para espigar entre toda la
cios a un tiempo': 27 Ojustifican su modo de explicarnos "el papel del diseño como 27 Ibídem, pág. 31 arquitectura existente aquellos episodios que le interesan sin filtros ni exclusiones.
adecuación a lo circunstancial': 28 A Venturi también le impresiona el uso que Kahn El procedimiento es atractivo y novedoso. Implicaba una visión fragmentada y rota
28 Ibídem, pág. 54
hace de la estructura al entenderla como fuente de elementos de "doble-función" de lo construido y, si bien coincidía con algunas propuestas vanguardistas, la visión
y le complace poder encontrarse en su arquitectura con imprevistos espacios que tenía del todo era completamente diversa, abriendo un campo del que pronto
residuales. Sin embargo, y tendré ocasión de hablar de ello más tarde, el modo harían uso otros colegas. El resultado es ahora completamente distinto: la arqui-,
de acercarse a la historia de la arquitectura es muy diverso: en Kahn hay siempre tectura desde la experiencia de los individuos lleva indirectamente a la .arquitectura
asombro y respeto ante los componentes monumentales, mientras que, en su como sensación. Los vanguardistas preconizan la autonomía del objeto; Venturi, la
búsqueda de la complejidad y de la ambigüedad, Venturi siente menos respeto por del espectador. Por alguna oculta razón, me resisto todavía a mencionar al usuario:
la arquitectura monumental, es más, me atrevería a decir que no es ésta en modo el protagonismo, en el Venturi de estos primeros años, al menos, está en manos del
alguno la arquitectura con la que él se siente más identificado. Al hablar de su obra arquitecto. Pensemos en otra casa emblemática, distinta en el tiempo: en una casa
habrá ocasión de insistir en la huella que en la misma ha dejado el estudio de la del Le Corbusier maduro, en la Villa Stein, por ejemplo. Para Le Corbusier esta obra
iconografía kahniana. Venturi, por otra parte, está atento a la abierta actitud crítica de arquitectura -los espacios que define- se apodera de nosotros: la arquitectura
que los miembros del Team X mostraban por la arquitectura de sus mayores, y cita, se impone como realidad sensible, sin dar lugar a que aparezca la memoria. En Ven-
en más de una ocasión, a Aldo van Eyck, cuya reticencia para con la arquitectura turi, la arquitectura, desde la experiencia, se convierte en una continua operación
moderna convencional comparte. de re-conocimiento. No cabe escapar, queramos o no, de las redes de lo conocido.
Paradójicamente, la libertad está en el montaje. De él hablaremos ahora.
No creo que nadie se sorprenda al decir que la Casa Vanna Venturi está pen-
sada desde la planta. Venturi arranca de una forma genérica: un rectángulo que
supera ligeramente las dimensiones de un doble cuadrado. No hay, sin embargo,
alusión alguna al centro: si hubiera que hablar de él, cabría identificarlo en la chi-
menea, dejando bien claro desde el principio que, a pesar del peso iconográfico que
ésta tiene en la casa, no es, en modo alguno, una pieza estructural. El rectángulo
sí que parece aludir a una construcción convencional: las dimensiones son delibe-
radamente domésticas, anticipando esta figura la ortogonalidad que prevalece en -
la vivienda. La planta de la casa reconoce una doble frontalidad: la que se produce
en el plano vertical que celebra el acceso y aquélla que disfruta del ámbito privado
de un jardín interior. Es una planta que cabe ser entendida como el paso de una a
otra fachada. Sobre la fachada pública se asoman: la cocina, un c/oset, el acceso
-más o menos centrado- un baño y el dormitorio secundario; sobre la privada: el
comedor, el estar y el dormitorio principal. La pseudo-crujía sobre la fachada pública
es densa y apretada, mientras que los espacios sobre la privada son amplios y dila-
tados. El paso de una fachada a otra dibuja una geometría que nos permite incluir
un arco que da sentido a las diagonales: todo está preparado para que la planta se
entienda como un episodio que arranca del virtual pórtico de entrada y se desarrolla
de forma ondular hasta encontrarse violentamente interrumpido por la frontalidad
que demanda la fachada posterior sobre el jardín.
Nos interesa explorar ahora cómo quedan prendidas en la red geométrica
planteada por el rectángulo y en el arco virtual las "experiencias arquitectónicas"
de que hablaba al comenzar estos comentarios. No cabe duda de que, cuando nos
esforzamos en descubrir los atributos de esta arquitectura, el rectángulo que con-
tiene el porche, la puerta de entrada, la escalera y la chimenea son. los episodios
que más justifican el hablar de "densidad". El porche, clave para entender la fachada
pública de la casa, no enmarca una puerta centrada: Venturi entiende que la puerta
-como en las viejas fortificaciones-debe ser manejada con naturalidad tan solo por
los dueños. Ahora cabría asociar cada elemento con una particular "experiencia":
así la puerta conecta con el closet y deja al visitante en condiciones de dominar por
entero el ámbito del estar, en el que la presencia de la escalera abrazando la chime-
nea se afirma como un elemento arquitectónico con valor en sí mismo. En efecto,
nadie tendrá dificultad en admitir que el contrapunto al diafragma-fachada que nos
conecta con el mundo exterior del paisaje suburbano americano lo constituye toda
la escenografía que escalera y chimenea establecen. La planta de la casa parece
desplazar las piezas con actividades más conocidas -y, por tanto, más estanda- en el estudio de la arquitectura histórica. La fachada no ha perdido con los años
rizadas- a la periferia: cocina y dormitorios se apoderan de tres de los vértices la energía arquitectónica que tanto impresionó a críticos y profesionales cuando
del rectángulo. Venturi ni solapa ni superpone superficies como los arquitectos se comenzó a publicar a principios de los años 60. La fachada posterior, la fachada
influidos por los cubistas que tan elaborados mecanismos nos enseñaron. Venturi, privada, no es, sin embargo, tan interesante. El recurso moderno de asimilar los
al mantener la independencia y autonomía de los elementos, se ve forzado a hacer huecos que reflejan simplemente lo que son los espacios interiores no funciona tan
uso de los cortes y diagonales para resolver ajustes y accesos: el arco virtual que eficazmente cuando la "figura" que los recibe ha perdido valor. Y así, el hueco del
nos traslada de un plano vertical frontal a otro se convierte así en eficaz aliado para porche, el del estar y el compartido por estar y dormitorio no son capaces de vivifi-
resolver el programa. Venturi ve las piezas en el todo como escenas diversas: la car un polémico -y poco convincente- corte horizontal de la fachada que da paso
habilidad del arquitecto radica en hacerlas convivir sin destrozar un cierto sentido en un segundo plano, a la ventana pseudotermal del dormitorio de la planta alta. El
unitario que garantice la identidad de la obra. Pero, aunque el proyecto está pen- sistema de molduras horizontales que contemplamos en la fachada de acceso se
sado desde la planta, donde esta arquitectura adquiere su más alto grado de interés repite aquí, dando así una cierta continuidad a los alzados, que deliberadamente
es en las fachadas. De ellas hablaré ahora. Indudablemente la fachada del acceso parecen ignorar cualquier otro elemento común.
es la más atractiva. Impone la decidida frontalidad. La alusión a la arquitectura El interés que tiene el análisis de un caso como éste es mostrar lo que Ven-
clásica -frontones, simetrías, centralidad, etc.- es tan solo aparente. El presente turi entiende por arquitectura. La arquitectura como fin en sí mismo, aún a costa
equilibrio dictado por el potente eje de simetría del que depende el orden formal de de olvidar el medio en que se produce, un suburbio americano típico. Esta casa es
la fachada es, a lo sumo, un equilibrio virtual: las apariencias prevalecen. En torno deliberadamente ambigua, al ignorar el medio tanto social como físico en el que
al eje se "densifica" la arquitectura: al escueto pórtico lo acompaña una moldura se inscribe. El examen de la planta de situación no deja lugar a dudas. La fachada
curvada que pasa por encima de un dintel con provocador olvido de su existencia. frontal es ajena a cualquier referencia contextual: a este primer Venturi parece
Una presuntuosa verticalidad que poco tiene que ver con el modesto programa se importarle más hacer de la casa un manifiesto que responder directamente a lo
produce acumulando todos estos elementos que todavía se extienden sobre el que lugar y programa demandaban. De ahí su obsesión por convertir esta obra en
estricto volumen de la chimenea. Pero cuando nos detenemos a examinar la fachada un espectacular despliegue de episodios arquitectónicos no ajenos a experiencias
nos encontramos con una deliberada asimetría. Naturalmente en los huecos, que arquitectónicas que están muy vivas en su memoria.
siguiendo la tradición del modernismo reflejan la diversa condición de las piezas a
las que sirven: huecos horizontales para la cocina; uno centrado y singular para el 2 Coincidiendo en el tiempo con la Casa Vanna Venturi, la Residencia de ancia-
dormitorio; la ventana del arco indiferente -cuadrada- se incorporan a la escena nos Guild House en la Spring Garden Street, Philadelphia, de 1961 abre un nuevo
sin dificultad. El frontón partido -que inevitablemente nos remite al de la Palazzina frente programático: el del realismo, el de una arquitectura que ha de mantener
11Girasole de Moretti, que tanto Venturi admira- refuerza la simetría virtual, que sus atributos sin dejar de ser "normal y corriente." Sin sorprender, sin provocar, sin
pronto se hace visible cuando la chimenea se aparta del eje que el vacío define. La pretender ansiosamente la novedad. En los años en los que los arquitectos europeos
frontalidad parece explotar, por otra parte, la condición plana a la que llevan los sis- todavía estaban tratando de utilizar tanto los esquemas de dúplex practicados por
temas constructivos con los que se trabaja: la superposición de patrones formales Le Corbusier en su unité d'habitation como las experiencias del Team X encaminadas
procedentes de la arquitectura tradicional y una definición de los mismos sirvién- a buscar una dimensión urbana autónoma para la residencia, Venturi se obstina
dose de molduras, que no ocultan su naturaleza al mostrársenos como elementos en utilizar los elementos de una construcción no sofisticada, con la esperanza de
añadidos -ajenos a la estructura- contribuyen a generar una equívoca y ambigua que la presencia de la arquitectura los redima: pero la arquitectura -los auténti-
imagen: sin duda, Venturi quería que estuviesen presentes en su arquitectura todos cos mecanismos disciplinares- no requiere, en absoluto, la invención de nuevos
aquellos mecanismos e ingredientes que tan perspicazmente había descubierto elementos. Dicho de otro modo, siempre hay lugar para la arquitectura, incluso en
2 Residencia de ancianosGuildHouse,
Philadelphia, 1961
los estrechos márgenes en los que se públicos- están tratados en sus pro-
mueve la arquitectura comercial. La yectos residenciales y compararla con
GuildHouse es cuasi-simétrica, frontal: la actitud que ante ellos tiene Venturi. En
no media mucha distancia entre la casa Aalto los corredores son a menudo espa-
para Vanna Venturi y estos apartamen- cios con valor en sí mismos, singulares.
tos para gente mayor en Philadelphia. Y En la Guild House Venturi opta por no
así cabe hablar de haz y envés, de frente perder un pie cuadrado en los espacios
y revés. La estrategia de planta en la públicos, siguiendo así las directrices de
GuildHouse busca el disponer el mayor la más estricta arquitectura comercial:
número posible de apartamentos sobre prevalecen los espacios privados, si bien
la calle. Ello propicia un escalonado en estos no se distinguen por su singulari-
el que cabría advertir la admiración que dad; más bien por lo contrario: pretende
Venturi siempre ha sentido por Alvar ofrecer espacios regulares y de buenas
Aalto. Pero las diagonales descubren dimensiones, siendo el maximizar regu-
la condición inguinal de los encuentros, laridad y tamaño su meta.
encaminándonos a un hipotético cen- ¿Dónde radica entonces el interés
tro que habla de un edificio residencial, de la GuildHouse?Cabría señalar la astu-
macizo y denso: el anillo de baños y cia de Venturi al reducir la dimensión de
cocinas que se configuran en torno al la fachada: ello le permite centrar el área
corredor que da servicio a los aparta- de intervención en una fachada/escudo
mentos confirma lo dicho. Mencioné a la que carga de un denso contenido
hace unos instantes a Alvar Aalto: con- iconográfico. En efecto, sobre el con-
2 Residenciade ancianos GuildHouse, vendría recordar la atención y cuidado vencional plano de ladrillo de la fachada
Philadelphia, 1961
con que estos corredores -espacios Venturi dibuja toda una secuencia que,
arrancando del pilar cilíndrico del pórtico ha tenido la estrategia de cómo anunciar
de entrada, se extiende hasta terminar el acceso, haciendo de él, a menudo, el
en la antena televisiva, elemento de punto de origen de todo el proyecto.
coronación con el que la citada secuen-
cia termina y que parece recordarnos 13 La capacidad de actuar en cual-
-con un punto de humor rayano en el quier medio con sus principios es algo
sarcasmo- que los mayores hacen del que Venturi y Rauch tuvieron ocasión
la TV el centro de sus vidas. La secuen- de comprobar en este proyecto de 1965
cia citada que, sin duda, dota de un cierto para la pequeña ciudad de North Cantan,
sentido monumental a la serie de quie- Ohio. La condición discontinua de los
bros cóncavos-convexos de la fachada, edificios a construir no pareció intimidar
puede merecerse el calificativo de equí- a Venturi y Rauch cuando les propusie-
voca y contradictoria. Así, por ejemplo, ron la construcción de tres edificios: un
la tersa superficie de vidrio en el luneto ayuntamiento, un centro para jóvenes, el
que remata los balcones cabe ser vista YMCA, y la ampliación de una biblioteca
como gesto radicalmente opuesto a la existente. Venturi y Rauch respondieron
profundidad de los citados balcones; el a la cuestión planteada subrayando la
soporte cilíndrico difícilmente dialoga autonomía y la independencia de los edi-
con el muro perpendicular a la fachada y ficios, que "flotan" en un ámbito urbano
tan solo el gigantesco rótulo Guild House en el que la relación entre los mismos se
hace posible el que ambos vivan juntos; apoya en un sistema de vacíos, sin ata-
la yuxtaposición de texturas coloreadas duras a una geometría que condicione
se confía a un mismo material, al ladrillo, su existencia: los edificios se "observan"
sin utilizar mecanismos constructivos mutuamente y sirven a sus funciones sin
ortodoxos. La figura, sus perfiles, su voluntad de definir un todo.
contorno, podrían ser tachados de kahn- Vamos a comenzar examinando 13-16 Ayuntamiento, Centro para jóvenes y Biblioteca (proyecto), North Cantan, □·hio, 1965
ianos, pero el tratamiento tectónico al el ayuntamiento. Veamos lo que nos
que Kahn nos tiene acostumbrados es dice Venturi: "[ ...] El ayuntamiento es algunos de sus últimos edificios para dar imagen, unidad y escala monumental a 29 [Link],
Complexity and
tan diverso, que tal filiación debería como un templo romano en cuanto a sus edificios de las calles mayores de ciudades del mid-Western que eran importantes Contradiction
quedar ignorada. proporciones generales y en cuanto que pero de reducido tamaño." 29 Las palabras de Venturi ayudan, sin duda, a entender in Architecture,
citado en
Los tres croquis preparatorios edificio exento, pero -en contraste con el sus dibujos. El edificio tiene una fachada, un frente, una imagen pública, de la que
VONMOOS,
S.
muestran la importancia que en último templo griego- es un edificio direccional, cuelgan todas las áreas administrativas alojadas en un volumen cúbico con hue- Venturi, Rauch
& Scott Brown.
término Venturi dio a la entrada: la Guild cuya fachada es más importante que su cos cuadrados a los que podemos calificar de convencionales. Los arquitectos no
NuevaYork: Riz-
House y la Vanna Venturi House antici- espalda ... Me gusta el modo en que Louis se complican la vida a la hora de analizar el programa, haciendo recaer sobre sus zoli, 1987,
hombros la tarea de proyectar una expresiva fachada. El elemento que "da imagen, pág. 154
pan la importancia que para él siempre Sullivan hizo uso del arco gigante en
unidad y escala monumental" es una fachada aislada, libre, en la que se inscribe un 1 9 Los criterios de que Venturi y
arco quebrado por una placa, lo que da lugar a una solución geométrica en la que cabría Rauch se servirán para elaborar el pro-
advertir resonancias de geometrías kahnianas. La simetría que el arco establece se ecto de North Cantan son los mismos
y .
rompe -el gusto por justificar las "contradicciones" está siempre presente en su que se emplean en otro proyect_~ eJe-
obra- al perder el eje la puerta de entrada. Una gigantesca bandera elimina cualquier cutado años más tarde: la Estac,on de
posible confusión acerca del uso al que está dedicado el edificio. La fachada, segre- Bomberos núm.4 en Columbus, Indiana,
gada del volumen, es clara referencia a las misiones diversas que les son confiadas al de 1956. La planta es, en esta ocasión,
plano y al volumen, y es en ella donde han concentrado su intervención los arquitectos. simple. Refleja la geometría del lugar,
No hay estilo, puede la imagen, a la que en definitiva se debe aquella "unidad y escala mientras que la condición oblicua de la
monumental" que edificios como éste, en opinión de sus arquitectos, aún necesitan. fachada posterior se utiliza para intro-
El YMCAy la ampliación de la biblioteca, vuelven a ser, como la Vanna Venturi ducir una pseudo simetría que produce
House, edificios pensados desde la planta. En el YMCA la estrategia en planta está el "espacio complejo" de mayor interés
basada en distinguir los espacios amplios -gimnasios, pistas, piscinas, etc.- de en el proyecto: la pequeña cocina, cuyo
aquellos destinados a usos administrativos: a ello contribuye un corredor cuyo diseño interior incorpora el potente sólido de
parece deleitar al arquitecto. El espacio intersticial del corredor es el que cuenta. El la "hose tower" 3 º. Resuelta la planta,
resto acaba regularizándose, para terminar en un rectángulo que flota en el neutro Venturi y Rauch se ocupan de las facha-
espacio urbano del centro de North Cantan. das. Una vez más la idea de un edificio
En la ampliación de la biblioteca Venturi y Rauch proceden de muy distinto entendido como haz y envés, frente y
modo. Espacios de diversa escala conviven sin discontinuidad alguna. El conven- espalda, fachada anterior y posterior,
cional edificio del que los arquitectos parten explota, difuminándose sus contornos, se utiliza como matriz del proyecto. La
que ahora delimitan los ámbitos de un espacio que es, a un tiempo, sala de lectura y fachada principal explota de nuevo la
depósito de libros. Lo que hace interesante la obra de Venturi y Rauch no son tanto los frontalidad e incorpora la diversidad de
espacios intersticiales cuanto la investigación de las contigüidades a que dan lugar escalas: gran escala correspondiente a
los elementos con los que se dividen los espacios. Y así vemos cómo las diagonales los camiones de las bombas, pequeña
ayudan tanto a definir un recinto (sala de lectura/depósito) como a configurar la recep- escala capaz de recoger la actividad , 1?-19Estación d~ Bomberos núm. 4,
Columbus, Indiana, 1966
ción. La libertad con que se manipula el perímetro nos lleva a pensar una vez más en doméstica del ejercicio profesional:
Aalto. Pero el rectángulo tanto se abre con un arco de círculo que genera la entrada, cocina, sala de estar, guardarropa, etc.
como se esponja mediante patios que definen el carácter del edificio, subrayando su Conviven, por tanto, huecos horizon-
autonomía. El proyecto, por desgracia, no fue construido, pero tuvo un considerable tales (cocinas), con otros cuadrados
impacto: Venturi lo incluyó entre otros ejemplos de su arquitectura cuando publicó (cuarto de estar), y los monumentales
Complexity and Contradiction in Architecture. La lección en lo que a diseño urbano se (acceso al garaje), con los domésticos
refiere, es clara. Las pistas que el proyecto aporta en cuanto a posibles desarrollos (áreas privadas). Todos los huecos man-
lingüísticos, también: simetrías rotas, regularidad de base que luego se ignora, convi- tienen su autonomía: no se establece
vencia de diversos órdenes dimensionales, etc. El proyecto de North Cantan es, ya, la relación alguna entre ellos. Por otra
obra de un arquitecto maduro. parte, la superficie de la fachada, en la
24-2? Estas dos casas, Trubek y Wislocki, en Nantucket lsland, Massachusetts,
de 19?0, nos pueden servir de ejemplo para ilustrar la actitud de Venturi, Rauch
y Scott Brown ante un concepto como el de tipo arquitectónico. Su actitud no es
crítica -o teórica, si se quiere- como la adoptada por arquitectos como Muratori,
Argan, Rossi, Colquhoun, o los hermanos Krier. Venturi, Rauch y Scott Brown inten-
tan recuperar la casa tradicional americana -la balloon-Jrame house- sirviéndose
de los sistemas de construcción y de la imagen y olvidando por completo su estruc-
tura formal. Y así, mientras que Venturi, Rauch y Scott Brown se muestran extrema-
damente cuidadosos en respetar el aspecto exterior de la vivienda popular en que
se apoyan, no parece preocuparles tanto el tomarse libertades en el interior. Sólo
la imagen exterior persiste, aunque en esta imagen Venturi, Rauch y Scott Brown
introducen cuantos elementos necesitan -ventanas, cajas de escalera, etc.- sin
demasiados escrúpulos para con el modelo originario. Así estas casas, definidas por
la imagen, contienen numerosos elementos dispares a los que caracteriza su gene-
ralidad y, aunque se trata de elementos casi standard, son elementos desprovistos
de cualquier posible relación con la estructura formal de la casa. La arquitectura
los utiliza como material conocido, como episodios cuyo contenido termina en ellos
mismos, y las casas se presentan como acontecimientos singulares y precisos que
no pueden ser considerados ni como la expresión de un tipo conocido, ni como la
aparición de un nuevo pro-totipo.
Para Venturi, Rauch y Scott Brown el tipo se ha reducido a la imagen, o mejor,
la imagen es el tipo, siguiendo así la opinión de que la comunicación se produce
mediante imágenes. En cuanto tal, el tipo/imagen está más pendiente de ser
reconocido que de su propia estructura. El resultado es una arquitectura en la cual
hay una imagen responsable de su unidad, a un tiempo que los elementos que en
ella se dan cita pertenecen, indiscriminadamente, a la historia de la arquitectura;
pero la interdependencia entre los elementos y el todo -que encontrábamos en la
arquitectura del pasado- se ha perdido por completo. La estructura formal interna
del tipo ha desaparecido y, en tanto que los elementos arquitectónicos simples
adquieren a su vez el valor de imágenes-tipo, se los puede considerar, en lo que
tienen de unitarios, como fragmentos independientes y autónomos. en el espejo hecho añicos. La arquitectura que era en el pasado un arte de imi-
De hecho, estamos frente a una arquitectura fragmentada y deshecha. tación, una descripción de la naturaleza, vuelve a serlo, pero esta vez tomando
Venturi, Rauch y Scott Brown han prescindido deliberadamente de la idea de uni- como modelo la arquitectura misma. La arquitectura retorna pues a la mímesis,
dad tipológica que había dominado la arquitectura durante siglos, encontrando, pero de sí misma, reflejando la realidad de la historia, una historia que se nos pre-
no sin un cierto sobresalto, que la imagen de la arquitectura aparece de nuevo senta rota y fragmentada.
Tras el éxito de Complexity and Contradiction Venturi se propuso, algunos años capítulo entero a la arquitectura en su manual de lingüística La struttura assente- 33 ECO,[Link] strut-
33 tura assente, Milán:
más tarde, concretamente en 19?2, dar un paso adelante con la publicación de ara mostrar lo que los conceptos denotación y connotación significaban. Bompiani, 1968
un segundo libro, Learning Jrom Las Vegas, en el que arranca con un provocador p Pero, una vez que las cartas están sobre la mesa, Venturi, Scott Brown e lze-
34 VENTURI,R;
análisis del strip de la ciudad de las imágenes "en las que reina la ficción". Acom- nour se disponen a realizar un ataque frontal a lo que se entendía por arquitectura SCOTT BROWN,O;
pañan a dicho análisis reflexiones críticas para con la modernidad, terminando, aún de vanguardia en aquellos años. Se declaran en contra de una arquitectura IZENOUR,S.; op. cit.,
pág. 72
como en el caso de Complexity and Contradiction, con una presentación de su que busca comunicar tan solo desde la forma. La arquitectura moderna prescindió
obra que se convertirá así en ejemplo y paradigma de la actitud que propugna. del simbolismo y en su lugar"[ ... ] promovió el expresionismo, concentrando su 35 Ibídem, pág. 97
Sus propósitos se manifiestan con extrema claridad desde las primeras páginas atención en la expresión de los elementos arquitectónicos: en la expresión de la
36 Ibídem, pág. 99
del texto, y así puede leerse como encabezamiento de las mismas una afirma- arquitectura y la función." 34 Y un poco más adelante puede leerse: "La sustitución
ción como la de que "el símbolo en el espacio prevalece frente a la forma: Las de la expresiónpor la representación, manifiesta en el desdén por un nuevo sim- 37 Ibídem, pág. 73
Vegas como sistema de comunicación"31 . En efecto, lo que pretenden Venturi, 31 VENTURI,R; bolismo y por el ornamento, ha llevado a una arquitectura donde la expresión se
SCOTT BROWN, 35
Scott Brown e lzenour es hacernos ver que la arquitectura moderna ha olvidado ha convertidoen expresionismo." Para Venturi, Scott Brown e lzenour, el excesivo
O;IZENOUR, S.
la importancia que lo simbólico tenía en el pasado. Paradójicamente, una ciudad Learningfrom Las énfasis puesto por los arquitectos modernos en la forma ha derivado en estilo, de
como Las Vegas rescata el valor que los símbolos tienen y Venturi, Scott Brown Vegas, Cambridge, ahí sus esfuerzos por alcanzar un lenguaje libre de formalismos y ajeno al expresio-
Massachusetts:
e lzenour nos hacen pasear por su strip, mostrándonos cómo su arquitectura -la MITPress, 1972,
nismo. La obsesión por entender la arquitectura como un "arte del espacio" -actitud
de los aparentemente banales hoteles y casinos- manipula los signos, haciendo pág. 4 tan frecuentada por los críticos que siguieron las categorías wéilfflininanas- es
que lo construido se perciba como si fuesen artísticas maquetas en las que que- 32 Ibídem, pág. 71
duramente criticada por los autores a lo largo de todo el texto. "Quizá el elemento
dan prendidos los conductores. De ahí que los autores del libro puedan hablar de más tiránico de nuestra arquitectura ahora es el espacio. El espacio ha constituido
17
Las Vegas como de una ciudad en la que la arquitectura recupera la capacidad el trabajo de los arquitectos y ha sido definido por los críticos, llenándose así el
persuasiva que tuvo en-el pasado. Como bien sabemos, el final de los años 60 vacío creado por un fugitivo simbolismo." 35 Los arquitectos modernos han olvidado
estuvo caracterizado por el afán de convertir la teoría de la arquitectura en un toda la complejidad a que da lugar el asumir las muchas obligaciones que la arqui-
caso específico de una teoría general del lenguaje, dando lugar a un enfrenta- tectura tiene y el resultado es la búsqueda abstracta de los valores espaciales, algo
miento entre quienes abogaban por dar primacía a la sintaxis y los que se sen- que Learningfrom Las Vegas rechaza con energía: no puede entenderse la ciudad
tían atraídos tan solo por los aspectos semánticos. Está bien claro que Venturi, como una concatenación de espacios; no debe entenderse un edificio como simple
Scott Brown e lzenour se decantaron por valorar los aspectos comunicativos de manifestación expresiva de los espacios que se ofrecen. Venturi, Scott Brown e
la arquitectura, en su opinión de mucho más interés que aquellos a los que cabe lzenour reclaman la inclusión de todo lo que se ha olvidado cuando nos dicen: "Una
calificar de estructurales. Las Vegas era el paradigma de una arquitectura que segunda generación de arquitectos modernos reconoció tan solo los "hechos
hacía de la comunicación su razón de ser y de ahí que el libro comience con un constituyentes" de la historia, tal y como dice Giedion, quien sometió a un proceso
elogio de la misma. La influencia de la lingüística les lleva a emplear los términos de abstracción los episodios urbanos de la arquitectura tradicional, al entenderlos
"denotación" y "connotación" con extrema pulcritud al comentar la Guild House. como formas puras y como espacios bajo la luz. La preocupación de tales arqui-
Y así, nos dicen deliberadamente: "[ ... ] el signo gráfico GUILD HOUSEdenota el tectos por considerar el espacio como la cualidad arquitectónica les llevó a leer los
significado mediante las palabras; como tal, es el elemento heráldico por exce- edificios como formas, las plazas como espacio, y la gráfica y la escultura como
lencia. El carácter de la gráfica, sin embargo, connota la dignidad institucional, color, textura y escala." 37 Venturi, Scott Brown e lzenour se propusieron desmontar
mientras que, contradictoriamente, su tamaño connota un cierto comercia- una tal interpretación: la arquitectura moderna ha sido "totalitaria", abstracta, y al
32 pretenderque, desde un lenguaje capaz de reflejar el todo, manifestase también las
lismo." No hubiera encontrado mejor ejemplo Umberto Eco -que dedica un
obligaciones que la sociedad reclama de ella, ha confundido cuáles son los límites e lzenour piensan que la condición semántica de un edificio puede resolverse con
en los que debe producirse la disciplina. Para mostrarnos claramente en qué se economía, en las fachadas, sin afectar a la estructura, sin comprometer por tanto
ha convertido la arquitectura los autores de Learning from Las Vegas hablan con los programas. Paradójicamente, la arquitectura vulgar, la arquitectura conocida, la
elogio del "decorated shed" frente al "duck" que los modernos pretendían construir. arquitectura espontánea del "strip" era la heredera de la arquitectura antigua-de la
¿A qué llama Venturi un "duck"? A los artefactos que los arquitectos ofrecían con la arquitectura que Venturi había aprendido de maestros como Labatut y Paul Cret-,
pretensión de que fueran formas simbólicas capaces de asumirtodos los cometidos con la que ya se había encontrado en Roma y que con tanta energía y brillantez nos
que tradicionalmente se exigía a lo construido. La forma prevalece y tiene un valor había mostrado en Complexity and Contradiction. Si en su primer libro Venturi ataca
sintético, orgánico y global. En palabras de Venturi, Scott Brown e lzenour, pode- a la modernidad sirviéndose de la Academia, en Learningfrom Las Vegas lo hace
mos hablar de "duck" en aquellos casos en los que "los sistemas arquitectónicos empleando los argumentos y las obras de los populistas, de quienes abogan por la
de espacio, estructura y programa se encuentran sumergidos y distorsionados defensa de la "silentmajority" frente a los excesos elitistas de los intelectuales. De
por una forma simbólica global. A este tipo de edificios convertidos en esculturas ahí que Venturi se convierta en Learningfrom Las Vegas en el paladín del america-
lo llamamos en honor del drive-in con forma de "The lsland Duc- nismo, de la sociedad que ha generado el capitalismo, de una cultura de masas con
kling", que aparece como ilustración en God's Own Junkyard, de Peter Blake." 38 38 Ibídem, pág. 64 más contacto con la cultura antigua de lo que se podía creer.
En tanto que, en duro contraste, un "decorated shed" está presente allí "donde los El elogio que Venturi, Scott Brown e lzenour hacen de Las Vegas del strip, o
39 Ibídem, pág. 64
sistemas de espacio y estructura están directamente al servicio del programa y del "decorated shed", no es fruto tan solo de un afán polémico. Se resisten admitir
el ornamento aparece aplicado con independencia." 39 Para Venturi, Scott Brown e que haya que seguir diseñando "patos muertos" 4 º en aras de un heroísmo y una 40 Ibídem, pág. 109
lzenour la historia de la arquitectura está llena de "decorated sheds". Las Vegas es originalidad que no lleva a otra cosa que a exacerbar la vanidad de los arquitec-
una puesta al día de un mecanismo arquitectónico que cabe observar a lo largo del tos. Venturi, desde una posición ética que le lleva a identificarse, como dijimos,
tiempo. La catedral de Amiens es un "billboard", un panel publicitario con un edificio con la "silent majority", prefiere lo feo y lo ordinario. Allí está la auténtica vida y,
atrás. El palacio italiano es el "decorated shed" por excelencia. Strozzi, Rucellai, paradójicamente, también la arquitectura.
Farnese, son edificios cuyas fachadas tienen vida propia, tras las que ocultan
un dispositivo tipológico convencional. La arquitectura ecléctica del s. XIX es un
muestrario de "decorated sheds" y su propensión a confundir estética y función
es un buen ejemplo de lo que los arquitectos pretendían. La arquitectura moderna
prescinde del ornamento, y en el pecado llevó la penitencia: la "venustas" vitruviana
no es el resultado de hacer coincidir la "firmitas" y la "commoditas". Venturi reclama
la presencia de la "venustas", de un concepto que asocia, como Ruskin, con el "orna-
mento". Es un atributo con valor en sí mismo cuya pérdida se hace sentir en el vacío
despliegue formal al que Venturi con tanta energía ataca. Como tantas veces ha
ocurrido en la historia del arte, lo nuevo es el resultado de una decidida reacción
frente a lo que predomina sin análisis crítico alguno. Venturi ve con claridad cuáles
son los blancos sobre los que lanzar sus dardos, rebelándose contra la arquitectura
de sus colegas "académicos", la academia de las vanguardias, se entiende, respal-
dada por obras tales como la Escuela de Arquitectura de Yate,obra de Paul Rudolph,
o el nuevo Ayuntamiento de Bastan, de Kallman y McKinnell. Venturi, Scott Brown
28-31 Al len Art museum, nando las argucias de un arquitecto. La
Oberlin College, Ohio, 1973 figura neutra y esquemática del cua-
drado se transforma mediante interven-
ciones de dos tipos: de sustracción y de
corte. La pérdida de una de las esquinas
es la ocasión buscada para introducir la
provocadora imagen pop de la columna
jónica. El corte a que obliga el prescindir
de la esquina permite al visitante res-
catar el marco en el que la intervención
' se produce. El renunciar a otra de las
8 1 Allen esquinas propicia la introducción en la
t museum, Oberlin
-'-· r-· _· ___ _
1
ollege, Ohio, 1973 planta de esas directrices oblicuas a las
que Venturi, Rauch y Scott Brown son
28-31 Ampliar un edificio conlleva emular la arquitectura del Renacimiento respetuosa, al no exagerar su volumen, tan aficionados y que aquí se utilizan
siempre una profunda reflexión acerca que tanto admiraba, creció encadenado por una parte, y, por otra, al insistir en los para definir el carácter de la puerta de
de la arquitectura. La distancia en el a dos nuevos patios que, a diferencia del sistemas ortogonales de composición. entrada. La habilidad con que se mane-
tiempo se hace evidente al acercarnos de Cass Gilbert, olvidaban el esquema Pero, sin duda, Venturi, Rauch y Scott jan las diversas escalas permite trabar
a otras arquitecturas construidas, en claustral. Y así vemos al primero man- Brown son también conscientes de que los dos edificios, dando buena prueba
principio, con fórmulas que no coinci- tener dos brazos abiertos, en tanto que para adoptar esa actitud y salir airosos del talento del arquitecto.
den con aquéllas a las que estamos el segundo los transforma en simples de una empresa tal es preciso emplear Pero es, sobre todo, en los aca-
acostumbrados. ¿Qué hacer? ¿Tratar corredores. Resulta así un edificio que, la sutileza. O, mejor aún, la astucia. Y así bados exteriores, donde el esfuerzo por
de insistir en ellas repitiendo así lite- arrancando del que construyó Cass se apoyan en criterios estrictamente acercarse a la arquitectura existente
ralmente lo existente, con todos los Gilbert, se desarrolla en profundidad, funcionales cuando empaquetan, en se pone de manifiesto. Venturi, Rauch
riesgos que construir con otros medios conservando en común con el museo un edificio al que nadie dudaría en cali- y Scott Brown insisten er:i la decoración
implica? ¿Mantener respetuosamente originario la estructura claustral: ficar de convencional, todas aquellas de los muros, haciéndose ésta más
la escala, aceptando sin embargo un cualquier otro proyecto posterior de áreas del programa que no requerían rica allí donde aquellos se encuentran
nuevo lenguaje acorde con los intereses ampliación podía entenderse como un especiales atributos, encontrando en la con la cubierta. Naturalmente, el modo
del momento en el que se construye? Tal proyecto sin futuro, como una interven- construcción de un elemento neutro que de cubrir/decorar los muros es muy
parece ser la actitud de los arquitectos ción en un ámbito cuyo potencial estaba les permite conectar las viejas fábricas diverso: donde Cass Gilbert se había
que en 193? ampliaron la fábrica del ya agotado. La tarea de Venturi, Rauch y con el pabellón mencionado la clave para servido de la alternancia modular y de
Alfen Art Museum del Oberlin College, Scott Brown, por tanto, no era fácil. Sin añadir el volumen más característico. Un tarjetones enmarcados, Venturi, Rauch
en Ohio, construida por Cass Gilbert 20 magnificar el valor de la arquitectura de juego a tres bandas en lugar de a dos. y Scott Brown optan por un pattern en
años antes, en 191?. Y así, el edificio Cass Gilbert, los arquitectos adoptarán Recomendamos el estudio de la damero que, por alguna oculta razón,
patio con el que Cass Gilbert trataba de en su ampliación de 19?3 una actitud planta a todo aquel que disfrute exami- nos recuerda experiencias decorativas
de los años cincuenta. Venturi, Rauch 3 2-3 3 Sede central de ISI Corporation,
y Scott Brown muestran, exhiben su Philadelphia, 1978
,
Showroom, Oxford Val ley, Pennsylvania, 1977 • •
42-48 Interesa prestar atención a
este museo de Seattle, ya que puede
4 2-4 8 Museo de Arte, Seattle, 1984-91
claridad extrema las salas. Las dos plan-
tas superiores quedan dispuestas para
entenderse como precursor de un la exhibición, en tanto que las dos infe-
proyecto tan importante en la carrera riores recogen todos los servicios con
de Venturi y Scott Brown como fue la los que cuenta el museo. Venturi y Scott
construcción de la Sainsbury Wing en la Brown parecen recrearse en la super-
National Gallery de Londres. El proyecto posición de usos y funciones. Y así vere-
de Museo de Arte de Seattle (1984-91) mos cómo el acceso a las salas altas se
muestra, una vez más, la confianza produce desde un mezzanine en el que
que Venturi y Scott Brown tienen en la el acceso a los ascensores se sitúa en
40-41 El comentario para el proyecto del BASCOShowroom valdría para este planta y en el buen encaje del edificio en la misma área que el restaurante. Visio-
otro edificio, el BESTProducts Catalog Showroom en Oxford Valley, Pennsylvania,
el lugar. Así, en Seattle tratan de explo- nes perspectivas de alto aliento, como
de 19??, tal vez de mayor interés al mostrarnos la habilidad de los arquitectos para
tar la condición de esquina del solar. Y, la escalera, se mezclan con pseudo
el diseño gráfico.
al situar el acceso en dicha esquina, exedras y columnas, haciendo gala de
producen una estructura lineal que les nuevo de una admirable capacidad para
permitirá distribuir en la planta alta con aproximar episodios arquitectónicos
que nada tienen que ver entre sí. En verdad que el aroma ecléctico y decimonónico
que a veces parece desprender esta arquitectura poco tiene que ver con el orden y la
estructura en la planta: cabe decir que es a los elementos-una escalera, un corredor,
una serie de columnas alineadas, etc.- a quienes se hace responsables del orden
visual de la misma. Obsérvese, para valorar debidamente el trabajo de Venturi y Scott
Brown como arquitectos, el hábil modo en el que se produce el porche en la entrada.
La imagen de la fachada posterior del museo de Seattle proporciona una buena
ocasión para analizar cómo proceden Venturi y Scott Brown. Admitamos que en el
origen está la textura del paramento pétreo, en el que se ha instalado un inusual
ritmo estriado. En dicho paramento, que parece querer enfatizar el valor frontal de
la fachada, se incluirán ahora todos aquellos elementos que se juzgan necesarios,
encastrándose en ella, haciendo gala de una libertad no muy diversa a la que tendría
un niño recortando y pegando papeles de colores sobre un cartón. Detengámonos en
la serie de puertas que, a la manera de muñecas rusas, terminan permitiéndonos el
acceso a través de una convencional puerta de roble. La fachada se exfolia en dos pla-
nos. En el primero de ellos se encastra un complejo hueco en el que los órdenes adin-
telados se mezclan con arcos y con molduras incisas en él. Un dintel a media altura
soporta la inscripción "Seattle Art Museum". En las dos jambas que ahora respetan el
orden simétrico-en contrapunto con el asimétrico ritmo de la fachada pétrea y con la
estructura acristalada que engloba las puertas- se incrustan elementos de color que
nos hacen pensar en inexistentes capiteles. Asimetrías y decoración. Arquitecturas
históricas y elementos vulgares. Materiales naturales y pintura. Piedra labrada en
contraste con otra pulida. Cortes a modo de molduras que se interrumpen capricho-
samente, sin que lleguemos a entender su trazado como no sea en clave gráfica. La
esquina entre la Second Avenue y la University Street es buena muestr.a del modo de
proceder de Venturi y Scott Brown. Diríase que la esquina es el resultado de superpo-
ner planos con distintos propósitos formales. Así, en el genérico plano texturado de
piedra labrada se incrusta un arco mixtilíneo de granito pulido, quedando atrás-fuera
de eje- una estructura reticular vidriada en la que se encastran las puertas. Cada
uno de estos planos abstractos virtuales se sirve de una textura material diversa y
el resultado es una compleja superposición de estructuras autónomas que no permi-
ten identificar una forma dominante. Complejidad deliberada, ajena a toda supuesta
solución de un conflicto. La arquitectura de Venturi y Scott Brown es compleja, pero
no espontánea. Es más el resultado de un método que la respuesta a la necesidad.
No ocurría así con los ejemplos que Venturi nos enseñó a entender en su libro.
4 9- 5 8 Sainsbury Wing,
• los esquemas cruciformes del edificio original y las nuevas crujías la llevan a cabo
ampliación de la National Gallery, Venturi y Scott Brown sirviéndose de un eje que establece la continuidad con el
1986-91
edificio existente y que permite colonizar el nuevo solar. Tan solo después de haber
alcanzado el área sobre la que construir, una vez que se ha avanzado sobre este
eje, Venturi y Scott Brown prescinden del orden ortogonal definido por Wilkins,
introduciendo una línea oblicua que alude a la orientación de Whitcomb Street. Tal
orientación está en el origen de las tres crujías en las que se disponen las salas,
responsables de un orden genérico que pronto los arquitectos procuran hacernos
olvidar. Y así, buscando que el orden que imponen las crujías no prevalezca, se
definen los pasos de una sala a otra: únicamente la crujía central mantiene el eje
perspectivo; en las otras dos queda deliberadamente roto, dotando así a las salas
de su propia autonomía. Por último, el perímetro aparece tanto más dictado por las
circunstancias urbanísticas existentes que por la fuerza que, en cuanto forma, las
49-5 8 La ampliación de la National que las nuevas construcciones pueden crujías tuvieran. Este contraste interior/exterior, tan del gusto de Venturi y Scott
Gal!ery de Londres con la construcción ser calificadas como simples protu- Brown, da como resultado una gran diversidad de salas, algo a lo que los arquitectos
de la Sainsbury Wing entre 1986 y 1991 berancias. El concurso que ganaron parecen conceder sustancial importancia. De ahí que sea significativo observar
supuso para Venturi y Scott Brown la Venturi y Scott Brown contemplaba la cómo el poché en el edificio de Wilkins se produce en los espacios interiores, en el
ocasión de comprobar la validez de sus construcción de un nuevo edificio, más corazón mismo del edificio, en tanto que en la Sainsbury Wing lo vemos aparecer
teorías ante un problema arquitectónico comprometido, allí donde comienza en el perímetro. Volveremos a esta cuestión cuando hablemos de la articulación y
en el que se daban cita· cuestiones no el Pall Mall East, en el rincón norte- encuentro de uno y otro edificio.
sólo estrictamente disciplinares sino poniente de Trafalgar Square. Sin duda, Veamos ahora cómo este sistema de crujías -que, como dijimos está en el
también urbanísticas y simbólicas. A el proyecto buscaba una aproximación origen del edificio- afecta a las planta inferiores. En el nivel de acceso las crujías
primera vista se trataba simplemente literal a la arquitectura de la National han venido a transformarse en unos sistemas de columnas que el arquitecto tuvo
de yuxtaponer a la bien definida masa Gallery, una aproximación que pre- buen cuidado en manipular, bien sea asociándolas a la fachada, bien sea pareán-
de la Nationa/ Gallery que construyó tendía "vibrar por simpatía". ¿De qué dolas; algo que nada tiene que ver con la severidad de los muros paralelos. Otro
William Wilkins un nuevo edificio. Como modo proceden Venturi y Scott Brown? tanto ocurre con el mezzanine. Tan solo en la planta sótano los muros reaparecen,
verá quien se detenga a examinar la En primer lugar, aceptan el orden de si bien tímidamente. La voluntad de establecer distancias entre la planta que
planta, el edificio de Wilkins había medidas que las salas de la National generó el edificio y las otras se pone aún más de manifiesto si se interpreta el
sufrido dos ampliaciones que respe- Gal!ery establecen. El nuevo edificio complejo perfil que define la divisoria entre lo público y lo privado, como un juego
taban la fachada a Trafalgar Square, lo se debe entender como un conjunto en el que los arquitectos reflejaron arbitrariamente perfiles que, inevitablemente,
que implicaba construir adhiriéndose de salas, insistiendo así en una tipo- nos transportan a lo que era el manejo de las molduras en el momento de esplendor
a la fachada posterior. Quien observe logía museística bien conocida. Pero de la manera beaux-arts. Diríase que se trata de un juego en el que el arquitecto se
la planta advertirá qué poca atención las salas, a diferencia de lo que ocurre deleita comprobando, una vez más, la arbitrariedad de la disciplina.
prestaron los arquitectos responsables con el edificio de Wilkins, no se traban Interesa, sin duda, reconocer la importancia que para Venturi y Scott Brown
de la ampliación al edificio de Wilkins y siguiendo un pattern. La conexión entre tuvo tanto la articulación (yuxtaposición) de los volúmenes como la elección de
los materiales y, en última instancia, 4 9-5 8 Sainsbury Wing,
del lenguaje con el que se construyen ampliación de la National Gallery,
Londres, 1986-91
cerramientos y fachadas. La articu-
lación entre uno y otro volumen se
resuelve mediante un artificio en planta
al que habría que considerar cuasi con-
vencional. En efecto, la rotonda que a
modo de rótula conecta la última sala
del edificio de Wilkins con el rellano de
la escalera propicia la transición. Bien
es verdad que tal transición parece
más lograda en la planta noble que en
las intermedias, donde la construcción
de la rotonda ha dado lugar a un espa- Hasta ahora he hablado de articulación
cio que calificaría de ambiguo, sin que prestando atención tan solo a la planta. East. La serie de pilastras -manejadas del edificio se resuelva mediante radi-
en esta ocasión el término venturiano Habría que hablar de articulación en un más como elementos iconográficos que cales cortes que muestran con dureza
suponga elogio. Pero la articulación no sentido más amplio, aludiendo tanto como signos referenciales de un orden la voluntad del arquitecto al prescindir de
termina ahí. El ajuste entre la condición al volumen como a las texturas de los interno- se aplica al quebrado muro cualquier elemento de diseño que hiciera
oblicua de las crujías y la alineación cerramientos. En términos volumétricos poniendo fin a la secuencia iconográfica la operación menos dolorosa. El exhibi-
ortogonal definida por ·el edificio de la continuidad entre el edificio de Wilkins con una columna a la que, a modo de eco cionismo de la libertad como norma.
Wilkins da lugar a una crujía de transi- y la nueva construcción -la articulación o sombra, acompaña todavía una media Venturi y Scott Brown entienden
ción, no paralela, en la que se instala la visual- se consigue respetando cuasi pilastra, dando así pie a que los elemen- que cada una de las fachadas-situadas,
escalera. Observará bien pronto quien literalmente el orden horizontal del edi- tos corpóreos tradicionales se fundan en por otra parte, en condiciones urbanas
contemple la planta que esta escalera ficio. A las rígidas pilastras wilkinsianas un muro plano en el que cabría advertir muy diversas- demanda arquitecturas
utiliza el efecto perspectivo inverso a se confía la continuidad entre uno y otro la presencia de un cierto influjo de la diferentes. La consistencia formal del
aquel que puede considerarse como volumen. Bien es verdad que el orden arquitectura eduardiana. La cornisa se edificio no procede de su estructura
canónico en ejemplos tradicionales simétrico del edificio de Wilkins se pierde extiende protegiendo el paramento y interna. Bien por el contrario, Venturi y
del barroco, como la Sea/a Regia de para dar paso a un manejo sincopado de haciendo de la transición un episodio Scott Brown creen -y en la Sainsbury
Bernini. La lectura de las plantas nos las pilastras que se arremolinan en el imperceptible. Una vez más, Venturi Wing bien lo muestran- que la arqui-
muestra una vez más este deliberado singular punto de arranque que define y Scott Brown ponen de manifiesto la tectura es el resultado de responder a
uso que de las "contradicciones" hacen el encuentro entre un muro todavía para- condición eminentemente visual de la solicitaciones específicas y singulares,
Venturi y Scott Brown: el acceso lateral lelo al edificio de Wilkins y la libre curva disciplina: resuelto el impacto visual, lo que da lugar a un edificio capaz de
y modesto a la escalera se convierte con la que se establece la transición que cualquier licencia tiene cabida. Y de ahí asumir una diversidad no muy lejana a
en magnífico y espectacular pano- lleva a que el nuevo volumen respete la que, buscando una vez más polémica- la que nos encontramos en el collage
rama cuando uno se dispone a usarla. alineación que establece el Pall Mall mente las disonancias, el cuerpo bajo de los pintores. Bastará pasearse aire-
Los ejes que corren paralelos a los muros se producen de otro modo. El de
la crujía central tiene un desarrollo continuo y simétrico, enfatizando el espacio
perspectivo siempre presente en las pinturas que contiene. Los otros dos son dis-
continuos, dotando así de autonomía a las salas. Como verá quien observe la planta,
los muros con que éstas se configuran nada tienen que ver con los que establecen
las divisiones de la crujía central. Las crujías laterales reconocen la irregularidad
del perímetro y explican la eficacia de la estrategia empleada: la discontinuidad de
los ejes viene refrendada por la citada irregularidad. Tan solo en la crujía sobre Whit-
comb Street se intenta un episodio más continuo, al construirse las tres últimas
salas sirviéndose del eje a que da lugar la bisectriz de los muros.
La confianza que Venturi y Scott Brown tienen en una iconografía simplifi-
cada-como si sólo de groseras imágenes viviésemos- se pone de manifiesto en los
arcos de que se sirven para cubrir la escalera: en efecto, la estructura manejada se
,, 4 9- 58 Sainsbury Wing, ampliación presenta como simple ampliación de un modelo de cartón con lejanas resonancias
' de la National Gallery, Londres, 1986-91
tanto de las arquerías de la arquitectura tradicional como de la asimilación que del
arco hicieron los ingenieros de principios del siglo [Link] que vea cómo los
elementos estructurales se entregan en los muros laterales coincidirá conmigo en la
prevalencia de lo iconográfico. Por otra parte, la falta de respeto al orden que impo-
dedor de la Sainsbury Wing para encon- las crujías. Venturi y Scott Brown evitan nen las ventanas permite una vez más a Venturi y Scott Brown exhibir la libertad con
trarnos con la fachada que respeta a el efecto de lo sesgado cortando las cru- que proceden, su falta de prejuicios y la inevitabilidad de las "contradicciones".
Wilkins, con un muro cortina, con una jías con un hueco que recuerda la ven- La sección muestra, una vez más, el modo de proceder de Venturi y Scott
fachada simétrica sobre la plazuela que tana serliana y que le permite que el arco Brown. Diríase que tratan de mostrar, una vez más, su pragmatismo. De ahí el énfasis
da a St. Martin's Street que incorpora incida sobre los muros con total libertad que en la misma tiene el tratamiento dado a los tragaluces. La independencia con que
la tipografía y las rejas de ventilación de prejuicios, lo que nuevamente da pie se resuelve el volumen interior de las salas se traduce en una cubierta asimétrica
como elementos plásticos, etc. La con- a las llamadas "contradicciones". Todos en la que la regularidad de los espacios internos es lo que cuenta. Pern, al haberse
tradicción domada, en una palabra. los espacios internos incluyen contra- dibujado todos los elementos del contorno con el mismo valor, tal regularidad no se
Pasemos a los interiores. Como dicciones, y bastaría tan solo detenerse hace evidente cuando uno se enfrenta con el dibujo. Una vez más, la "acción" es lo
ya dijimos, Venturi y Scott Brown insis- a examinar las proporciones y las moldu- que interesa al arquitecto: el edificio se nos presenta con los cuadros colgados, con
ten en una arquitectura que utiliza el ras con que se maneja el presunto orden la gente acudiendo al guardarropa, o subiendo las escaleras. La sección no tiene en
viejo mecanismo de los ejes perspecti- toscano de que Venturi y Scott Brown se Venturi y Scott Brown el valor que tenía en alguno de sus coetáneos, como veíamos
vos como procedimiento para dotar de sirven para mostrar la obstinación del al hablar de Stirling. La sección no dota de estructura al edificio. En el caso de la
estructura (al menos visual) al edificio. procedimiento. El hermosísimo cuadro National Gallery la sección muestra claramente que el proyecto arrancó de la planta
Dos son los ejes. El primero, que pro- de Cima da Conegliano con que nos [dela planta alta, se entiende). A ésta lleva la escalera monumental, como si tan solo
longa el eje del edificio de Wilkins, corta encontramos al terminar la enfilada de servirla se tratase. La planta de acceso, el mezzanine y el sótano son, simple-
sesgadamente los muros que definen justificaría el laborioso mecanismo. mente, planos horizontales que ayudan a encajar debidamente el programa.
-6 S Sospecho que Venturi y Scott Brown se sintieron halagados cuando
una institución como la orquesta de Filadelfia les encargó su auditorio. Fiel a sus
principios, Venturi y Scott Brown aceptan que un auditorio es un tipo de edificio
conocido y lo plantean siguiendo modelos que están en la mente de todos. Ecos de
la arquitectura del XIXque vio consolidar al auditorio como tipo aparecen tanto en la
geometría de la sala como en la serie de anfiteatros superpuestos. Encajar una sala
que tiene un carácter genérico y universal en unas específicas condiciones urbanas
parece haber sido el propósito de los arquitectos. Venturi y Scott Brown son extraor-
dinariamente sensibles para con la fábrica urbana de Filadelfia. Conocen bien la
ciudad y son completamente conscientes de cómo los edificios se comportan en
la trama. Para el Phíladeljía Orchestra Hall (1987-96) Venturi y Scott Brown optan
por mantener el perímetro de la manzana, pero en uno de sus flancos-en Delancey
Street, allí donde el auditorio se enfrenta a la Universidad de las Artes- aprovechan
la presencia de un edificio institucional para crear un ámbito más tranquilo, más
recogido que el que propicia la calle, espacio que permite el acceso en coche al
auditorio y que evita posibles conflictos con el tráfico de Broad Street. Así y todo, se
mantiene una entrada al auditorio por Broad Street: de este modo, Delancey Street
proporciona un acceso en coche confortable, en tanto que sobre Broad Street se
produce la fachada que recuerda el peso que la institución tiene en la ciudad. Con
su proyecto Venturi y Scott Brown nos muestran cómo el respeto a una estruc-
tura urbana bien conocida, la manzana, no impide la aparición de lo específico: en
efecto, este proyecto hay que entenderlo más como hábil modelado del volumen
de una manzana que como edificio exento. Una vez definido el volumen atendiendo
a las condiciones urbanísticas, el interés de los arquitectos parece trasladarse al
problema de cómo resolver la inclusión en el mismo de la predeterminada sala. Y
así nos encontramos con una sala perfectamente simétrica, pero, en este caso, la
simetría que en un esquema decimonónico un elemento arquitectónico tal impon-
dría a los espacios que le sirven no aparece. El diseño del foyer muestra cómo la
simetría de la sala no se extiende indiscriminadamente a los espacios adyacentes.
Ésta se mantiene en el desarrollo del programa, pero se aceptan de buena gana
las anomalías a que lleva el ajuste al tan precisamente establecido perímetro o el
cumplimiento de las normas: obsérvese cómo las escaleras de emergencia man-
tienen un comportamiento simétrico, confiando en que la escalera que lleva del
foyer inferior al superior destroce por completo la lectura que del conjunto pudiera
hacerse sirviéndose de la simetría. A reforzar el interés que Venturi y Scott Brown
-
59-6 5 Philadelphia Orchestra Hall, 1987-96
Para Rossi el tipo "es la idea misma de arquitectura, es aquello que está más Conocer y sentir. Una imaginaria línea divide en dos partes la clase de hoy:
próximo a su esencia y que, por tanto, y a pesar de los cambios, se ha impuesto 3 ROSSI, A. aquella que permite ver al primer Rossi como esclavo del conocimiento, y la que ve
siempre sobre la razón y el sentimiento como el principio de la arquitectura y la L'architettura al segundo Rossi como víctima del sentimiento. A examinar cómo nuestro arqui-
della citta. Padua,
ciudad" 3 . El tipo sobre la razón y el sentimiento. El tipo como origen y principio de la Marsilio Editori, tecto aprende a construir dedicaremos buena parte de esta clase. La otra nos lle-
arquitectura y la ciudad, como sustancia que la constituye. Con el tipo se trama y se 1966, pág. 33. La vará a ver cómo la sed de conocimiento se transforma en imperiosa expresión del
selección de citas
teje aquella realidad que conocemos como ciudad. El tipo garantiza aquella continui- que aparecerá a
sentimiento. Veremos prevalecer el sentimiento al llegar a la conclusión de que, sor-
dad que es, quizá, el más valioso de sus atributos. Pero hay que dejar lugar también continuación en el prendentemente, uno es más capaz de sentir que de conocer. Cabe decir que en el
texto ha sido tra-
a lo singular, a lo que es único y exclusivo. Aquella realidad que en un momento examen de la obra de arquitectura de Rossi, en el que nos vamos a embarcar ahora,
ducida del original
dado cataliza y da sentido propio y diverso a un determinado acontecimiento/lugar. por RafaelMoneo nos encontraremos con un desplazamiento del conocimiento al sentimiento.
Comencemos entonces deteniéndonos en los orígenes de su carrera. Una
carrera que está también, como tantas veces ocurre, marcada por las relaciones y
por las afinidades electivas. Así hay que hacer constar que, al empezar su carrera,
Rossi está próximo a Gianugo Polesello, con quien firma alguno de sus primeros
proyectos. Con el riesgo que siempre implican estas simplificaciones, hay en estos
primeros proyectos rossianos una auténtica obsesión por el análisis y lo objetivo,
que se traduce en el empleo de formas primarias, simples y elementales. Se trataría
de una objetividad no muy lejana a aquélla que encontramos en la arquitectura de
los constructivistas rusos. Proyectos como el Centro Direccional de Turín valdrían -------------
para confirmar lo dicho. Un cierto cambio aparece en proyectos como el Polígono
de San Rocco en Monza o la Escuela en San Sabba en Trieste, donde tal vez se haga
sentir la presencia de un arquitecto tan próximo a Rossi en aquellos años como Viviendas populares
(proyecto), Caleppio, 1961
Giorgio Grassi. La ávida búsqueda de formas arquitectónicas que hagan aparecer
los rasgos característicos de un tipo con más fuerza se persigue ansiosamente en
estos proyectos, que cabe entender como ilustraciones del libro L'architettura della 1-2 El proyecto para unas viviendas métricos al uso, cabe percibir en él un
citta. El apogeo de Rossi -manifiesto en el respeto y la admiración de sus coetá- populares en Caleppio, de 1961, no cierto deseo de establecer una conexión
neos- se produce, tras la publicación de su libro, con el proyecto del Cementerio de anticipa lo que será Aldo Rossi. Se trata entre la ciudad antigua y este nuevo
Módena, concurso que ganó en 19?1 y que no se construirá hasta muy entrados los de un proyecto de viviendas populares fragmento de ciudad, lo que nos habla
ochenta. Quizá el proyecto más próximo a la ideología contenida en el Cementerio como tantos otros que hubiésemos del propósito que el arquitecto tiene
de Módena sea el de las Viviendas del Gallaratese en Milán. Y aún me atrevería a podido encontrar en la práctica pro- de dotar a la ciudad moderna de todos
decir que éstas representan mejor lo que era el pensamiento de Rossi en aquellos fesional italiana, incluso española, de aquellos caracteres y atributos que
años que el cementerio. No hay que olvidar que éste se construyó con 15 años de aquellos años. Un polígono -con todo lo pertenecen a la ciudad antigua.
retraso con respecto a la fecha del proyecto. que ello significaba en la jerga urbanís-
En 19?6 Aldo Rossi viaja a América. Un viaje que se convierte en auténtica tica de los años sesenta- recibe unos 3-4 Pero Caleppio es realmente un
caída en el camino de Damasco ya que, en cierto modo, fue el viaje a América el que lo bloques de vivienda en los que cabe proyecto tibio si se lo compara con este
descabalgó de su afán científico y lo llevó a pensar que tan solo era posible trabajar advertir una cierta contundencia. La otro del año 1962 presentado, en cola-
con las imágenes. Seguiremos este itinerario a lo largo del comentario de su obra. agrupación de los cuatro cuerpos cons- boración con Gianugo Polesello, al con-
tructivos da lugar a un episodio urbano curso para el Centro Direccional de Turín
que va un poco más allá de la mera gra- bajo el lema Locomotiva 2. El proyecto
mática de bloques o del simple juego de de Rossi y Polesello es un proyecto radi-
volúmenes con el que otros arquitectos cal. Un proyecto en el que la devoción
hubieran resuelto en aquellos años un que ambos sienten por sociedades con
problema arquitectónico como éste. A ideales solidarios y comunitarios se tra-
pesar de que se trata de un proyecto duce en rotundas y definitivas formas
que está lleno de compromisos volu- de arquitectura. Sería fácil tomar una
, se nos pide que nos adentremos en el cubo, sirviéndonos del plano inclinado
ASI, , d
de las escaleras, y que ascendamos sin saber a_dó~[Link] el fondo se trataria e
un ejercicio simétrico al descenso de Dante a l~s infiernos, ya que, tan solo cuando
amos a la inesperada plataforma, el espacio se abre, y nos encontramos solos
11
a~~eel cielo. Pero una vez que la alcanzamos, se nos ha_cepresente la hendidur~
que restablece contacto con el mundo exteri?r, que algo tiene _queve_rcon las arqui-
tecturas de los búnkers y que nos habla sutilmente de la resIstencIa, de lo que es
el defenderse encerrándose en una ciudadela.
El cubo de Cuneo nos ha obligado a despojarnos de toda conexión con el
3-4 Centro Direccional
(proyecto), Turín, 1962 mundo exterior y de ahí el alivio que supone el encuentro con la horizontal que nos
one en contacto con las montañas en las que lucharon los guerrilleros a los que
postura crítica frente a esta totalitaria tura idealista de los constructivistas
p , ºbl
se pretende honrar con el monumento. En este pr?~:cto esta pos, em~nte p_r~-
idea, pero al mismo tiempo hay que rusos, si bien no quepa establecer cri- sente la obra de un artista como Max Bill, hay una vIsIon que pretende la llberac1on
hacer constar la admirable voluntad terios de similitud formales. respecto a lo que entendemos como memoria histórica. Por eso hemos habla~~ de
de que los arquitectos dan muestra. una arquitectura abstracta. Pero al mismo tiempo hay algo muy escenograf,co,
Voluntad de que la forma arquitectónica 5-6 Un proyecto también de 1962 muy teatral, que está en el corazón mismo del pensamiento rossiano cuando, de
no quede reducida a simple volumetría. como el Monumento a la Resistencia repente, todo el mundo, toda la vida, toda la historia, se nos ofre~e panorámic~-
Dotar a la arquitectura de un contenido en Cuneo, pequeña ciudad al norte de mente en aquella teatralización del horizonte. Y todo ello ocurre, sin embargo, sir-
simbólico parece ser la intención de Milán, da lugar a que Rossi insista en viéndose de una manipulación geométrica de la forma en la que no hay referencia
este proyecto. Y así, la_energía social aspectos que ya estaban presentes en figurativa alguna, y que parecería alimentar la fantasía de que es posible llevar a
de la vida en común se manifiesta en el proyecto de Turín. Rossi explora aquí cabo una arquitectura esencial pura, ajena por completo a cualquier tipo de com-
la semiesfera en torno a la cual parece lo que puede dar de sí una arquitectura placencia en el lenguaje. .
girar todo el diseño urbano. abstracta en términos formales, a la Rossi había sido responsable de un importante número de Casabe/la dedi-
La conexión de este poderosí- que, sin embargo, se dotará, en cuanto cado a Adolf Loos 5 . El impacto que Loas causó en Rossi va a estar siempre presente 5 ROSSI,A. "Adolf
Loas, 1870-1933",
simo fragmento de ciudad con Turín se sea posible, de contenido simbólico. El en su obra; y en este caso puede decirse que la investigación espacial de Cuneo Casabe/la Continui-
produciría a través de un complejo sis- cubo, pues, como figura simbólica capaz está más próxima a los intereses del arquitecto vienés que a las investigaciones ta 233 [monográ-
fico sobre Laos),
tema de vías que nada tienen que ver de contener en su rotundidad todos los lingüísticas lecorbusierianas. Milán, 1959
con los abstractos volúmenes propues- atributos del planeta. En él se interviene
tos y que nos hablan de una visión en la mediante operaciones geométricas ele-
que componentes ilustrados se mezclan mentales, ajenas por completo a una
con otros mecanicistas y tecnológicos, actitud condescendiente con lo visual.
5-6 Monumento a la
Resistencia (proyecto),
de carácter bien distinto a lo que será la Y, sin embargo, puede apreciarse que Cuneo, 1962
20-24 Y otro tanto ocurre con una obra como la del Gal/aratese en Milán (1969-
73). Rossi, que buscaba una manipulación pseudocientífica -o "científica", entre
comillas- de la arquitectura, se encuentra con que la práctica de la profesión, en
un terreno como el de la '(ivienda en un barrio proletario, acaba materializándose en
una arquitectura que lleva a que confundamos las casas con los cuarteles. El coraje
de Rossi está una vez más en asumir la dureza con que la arquitectura afronta los
programas, en no falsear la realidad. Y de ahí que la vulgaridad de la fábrica, en la
que tan solo cuestiones relacionadas con la repetición y la escala cuentan, trate
de equilibrarse con un espacio en el que predomina lo escenográfico, el pórtico, en
el que uno está esperando ver aparecer una figura como la de Monica Vitti, a la que
tanto nos tenían acostumbrados las películas de Antonioni. Los desnudos espacios
que Rossi proyecta parecen estar a la espera de aquel singular momento que los
rescatará, al convertirlos en marco de una situación inesperada. Entonces el espa-
cio se iluminará y adquirirá una condición exclusiva y única, tal y como lo concibió
la mente del arquitecto. Ese momento justificaría la sordidez de lo cotidiano. Tal vez
en el caso del Gallaratese, las visitas de los peregrinos a quienes atrae, desde hace
tantos años, han dado lugar a que este momento se haya visto multiplicado.
25-31 Cuando la carrera de un arquitecto se contempla retrospectivamente
aparecen proyectos -a veces tan solo un proyecto- en el que se condensan todos
sus intereses y sentimientos. Si consideramos la carrera de Rossi, tal edificio es,
sin duda, el Cementerio de San Cataldo en Módena (1971-84). San Cataldo permitió
a sus coetáneos ver la estatura de un arquitecto como Rossi.
Exigiendo las bases del concurso ampliar un cementerio, Rossi no entenderá
el proyecto como resultado de aplicar un mecanismo de agregación. El Cementerio
de Módena es un edificio en sí mismo, completo, que se resiste a sufrir una inter-
vención que lo amplíe. Rossi propone duplicarlo. Y lo hará de una manera realmente
sutil y compleja. Lo duplica ayudándose de toda una serie de construcciones inter-
medias situadas sobre un eje que permite esta virtual reflexión especular. Pero lo
duplica astutamente, sin que la simetría se haga presente. Rossi no ve el Cemente-
rio de Módena como resultado de este mecanismo de duplicación, sino bien al con-
trario, obliga a una lectura unitaria del todo. Y tal lectura lleva a que nos presente un
drama visual. Uno entra por el ambiguo doble acceso y se encuentra con una casa
despojada de todos aquellos elementos que una vez la hicieron habitable. Un cubo
sin techo, desolado, un cubo que nos hace pensar en aquella experiencia primera y
primaria de Rossi en [Link] la casa no oculta el camino. Se trata de un camino
dJ
que avanza entre espacios intersticiales que nos hablan de la infinitud de la eter-
nidad, de la pérdida de valor del tiempo que implica la muerte. Esta presencia de
la muerte nos lleva al punto en el que culmina el drama, el cono descabezado que
tan obsesivamente nos persigue, como si de un fantasma constante se tratase,
en la obra de Rossi. ¿Es el interior de la Mole Antonelliana de Turín la memoria que
se apoderó para siempre de la mente de Rossi? ¿O es el impacto que le produjo
un día el encontrarse en el interior de una de aquellas chimeneas indtJstriales que
engendran en nosotros la irresistible sensación de vértigo? ¿Oson estas imágenes
intelectual reflejo de aquellos hornos cerámicos que nos hablan de la muerte como
de un fenómeno ligado indefectiblemente a la cremación? Lo cierto es que esta
arquitectura cuenta con un dibujarse en el azul del cielo, lema con el que Rossi se
presentó al concurso.
El edificio tiene una dureza espeluznante. El proyecto dio la vuelta al mundo
suscitando admiración, por un lado, y levantando críticas, por otro. Cuando se
construyó a mediados de los ochenta, 15 años después, Rossi fue aún capaz de
manipular la vulgaridad de los mecanismos constructivos, empleándolos más pro-
vocadoramente todavía de lo que sus dibujos insinuaban. Y la casa para los muertos
que es un cementerio se construyó sin
otra preocupación que no fuese aqué-
lla del almacenaje. Se almacenan vidas
olvidadas, gastadas, historia. Quien por
allí pasea así lo siente, al encontrarse
con todas aquellas fotografías esmal-
tadas que tanto nos impresionan y
que son hoy testimonio de la amorosa
devoción y respeto que los italianos
tienen por sus muertos.
Y así Eisenman distinguirá entre aspectos superficiales de la arquitectura "Dall'oggetto alla • de apo11o- conceptos tales como ad1c1on y sustracc1on, llenos y
relazionalita: la que, le sirve ·, n 11traslación
::1 . •
capas y niveles, estratos y desplazamientos, etc.,
que se manifiestan a través de la percepción sensorial del objeto: textura, color, Casadel Fasciodí vac1os,rotac10 ::J , . .r
forma, etc., que engendran respuestas ligadas a tal percepción sensorial; pero Terragni",Casa- , a la aparición de una arquitectura que, s1rv1endose de los elementos
be/la 344, Milán, daran 1ugar . . .
también existen otros aspectos profundos que no se perciben sensorialmente, . retende ser abstracta, ajena a cualquier posible referencia externa,
enero 1970, pág. descritos, P .
tales como la frontalidad, la oblicuidad, el retranqueo, el alargamiento, la compre- 38-41
libreen ma::1 110r O menor grado de contaminación. Lo que ocurre es .
-y E1senman lo
sión, el deslizamiento, que entendemos con la mente. Una vez más aparece una . d sde sus primeras obras- que esta propuesta de arquitectura que lleva
4 RDWE,C.''Trans- advierte e . . .
visión maniquea de buenos y malos, que se manifiesta en este enfrentamiento de parency: Literal ob'eto abstracto y distante -y al decir obJeto entiendo algo que no es fruto de
and Phenomenal" a un J - , n personal sino que habla de una "m1sm1 • ·dad" casi• on t o 1og1ca
, • que h ac e
lo mental y lo sensorial. Eisenman reclama una arquitectura que pueda ser leída, Jaexpres10 . .,
[con Robert
entendida y juzgada como si se tratase de una operación estrictamente mental. Slutzky), The struido se aleJ·ede la persona responsable de su apanc1on- no da lugar
que1o Con . .. . . .
Paradójicamente, las categorías o atributos que él busca infundir a su arquitectura Mathematics of ealidad construida fácilmente 1dent1f1cabley v1s1ble,susceptible, por tanto,
the Ideal Villa and a una r . . • • d
son de carácter puro-visual: pues, ¿acaso no hay una fuerte componente sensorial other Essoys, de ser nombrada. Tal conciencia crea, naturalmente, una extraordinaria 1nqu1etu ,
y perceptiva en conceptos tales como frontalidad, oblicuidad, deslizamiento, etc.? Cambridge,Mass., viéndose Eisenman obligado a introducir el concepto de process: el proyecto s~
MITPress, 1976.
No sería difícil establecer un puente entre los principios y mecanismos que utilizará Escrito en 1955/
entiende a través de lo que ha sido la secuencia en el tiempo que lo ha he~ho posi-
Eisenman y los de críticos como Wolfflin o van Hildebrand, que han explorado la 56, fue publicado ble. El objeto, por sí sólo, no comunica las intenciones, o si_se qu!ere, las 1dea_s
del
por primera vez en
visión de la obra de arte en general y de la arquitectura en particular en términos arquitecto y de ahí que para hacerlas perceptibles sea pr~c~so deJ~r constancia del
Perspecta núm. 8,
abstractos puro-visuales. Es natural que así sea, si pensamos que al establecer New Haven,Yale proceso. Representar la arquitectura no será tan solo definir el obJ~to. Represe~tar
School of Architec- la arquitectura significa dar cuenta de lo que fue el proceso. Y as1v~rem~s como
tales categorías Peter Ei5enman no está lejos de los conceptos que manejaban ture, 1964
Colin Rowe y Robert Slutzky, en su famoso artículo "Arquitectura y transparencia" 4 la retícula ideal sobre la que se va a trabajar está activada por un primer impulso
-ahora quizá menos frecuentado, pero hace quince años de obligada lectura-, en formal que da origen a una serie de transformaciones e intervenciones que _se
el que se examinan los mecanismos formales para entender la pintura y, por ende, documentan en todas y cada una de las fases. Documentar el proceso permite
la arquitectura cubistas. hacer que éste se haga visible: el registro de lo que fueron las di_stintas etapas
Para definir las categorías a las que nos referíamos -frontalidad, oblicui- del mismo permite entender cuál fue el desarrollo de las operaciones form~les
dad, desplazamientos, giros, traslaciones, etc.- Eisenman rechaza cualquier tipo dictadas por la mente en el tiempo. Algo a lo que el objeto en sí mismo se resiste,
de soporte figurativo asociado con los elementos de construcción tradicionales. en la medida en que lo vemos tan solo en su estado final. El interés de Eisenman
Hay, por tanto, en este primer Eisenman una resistencia a la figuratividad que por dejar constancia de lo que él llama las "ideas" que gen~r~ron la arqu_itectura,
conviene subrayar: la geometría como alternativa a la figura, a la imagen. Una le lleva a confundir éstas con el proceso: tan solo el conoc1m1ento del mismo nos
geometría en la que los elementos abstractos de la retícula -el punto, la línea y el permitirá tener acceso a la esencia de la arquitectura. .
plano- se utilizan como mínimos notacionales que permitirán la aparición de las La influencia que, en los últimos años, el concepto de proceso ha tenido
categorías citadas. Categorías que, dicho sea de paso, bien pronto se transforman para establecer una teoría del proyecto ha sido importantísima. O~ien como Yº;
en mecanismos de diseño, adquiriendo así una condición instrumental y operativa. por ejemplo, lleve veinticinco o treinta años en las escuelas de arquitectura pod¡a
Así, el espacio abstracto sobre el que se trabaja es un espacio todavía cartesiano dar testimonio de cuánto tanto arquitectos como estudiantes insisten hoy en el
-aunque la voluntad de Eisenman sea superarlo-, capaz de ser dinamizado y acti- proceso a la hora de presentar el proyecto: el proceso, por tanto, como responsable
del proyecto. ¿Cuántas veces hemos escuchado que de lo que se trata es de regis- "Eisenman ha introducido la idea importante de la gramática generacional
trar el proceso, de tener presente toda aquella sucesión de estadios formales que transformacionalen la que el lenguaje es visto como actividad generadora, a
0
se ofrecen como justificación de un estadio final y último? Lo que interesa, más diferenciade un entendimiento de la gramática como mera descripción de relacio-
que la propia obra de arquitectura, es la "biografía" del proyecto, y de ahí el interés nes sintácticas. Desde este modo de comprender el lenguaje, la sintaxis adquiere
en que se conserve vivo el testimonio de lo que fue su proceso de gestación. Del un nuevo significado, donde la estructura sintáctica misma es entendida como
mismo modo que ocurriría en una partida de ajedrez o en una pintura sí se pudieran generadora del lenguaje. Eisenman incorpora este concepto a la arquitectura
mantener visibles y transparentes los movimientos que hicieron los jugadores, o porque le ayuda a establecer lo que ve como un proceso de síntesis similar a la
los distintos momentos del desarrollo del cuadro, una obra de arquitectura debe arquitectura,el proceso mediante el que se genera la forma arquitectónica." 5 5 GANDELSONAS,
M. "On Reading
mantener vivas y dar razón de todas las etapas intermedias del objeto latente en el El proceso mediante el que se genera la forma arquitectónica no sería
Architecture. Peter
proyecto. Curiosamente Eisenman -que ha reclamado para la obra de arquitectura muy distinto de aquel que describían los lingüistas al establecer las normas de la Eisenman:The
Syntactic Dimen-
su condición de objeto, distanciando así al arquitecto de lo construido-, al hacer del gramática generacional inmanente en el lenguaje.
sion", Progressive
proceso el corazón de la arquitectura, traslada al arquitecto toda la responsabili- Naturalmente, esta idea de arquitectura como proceso nos lleva en Architecture 3:?2,
seguida a preguntarnos dónde radica la realidad de la arquitectura. ¿Está en la obra pág. 82
dad de la misma. A pesar de la pretendida abstracción, a pesar del deseo de que el
objeto prevalezca, lo cierto es que lo importante es relatar cómo actúa el arquitecto: construida? ¿Está en la maqueta? ¿Está en el dibujo? ¿Está en el entendimiento
lo que interesa es la descripción de la trayectoria del proyecto, la aventura de la del proceso? Y de ahí que para Eisenman, al hacer del proceso la sustancia de la
gestación. Si para Rossi el tipo -esa imagen o sombra platónica estable que él, de arquitectura, la obra terminada sea irrelevante. Acuñará así el provocador término
repente, captura con el rasguño de su pluma y con el color que le proporcionan sus de cardboard architecture, -arquitectura de cartón- para calificar su trabajo. Y no
pinceles- es donde la arquitectura vive y aparece, para Eisenman la arquitectura se es que la llame arquitectura de cartón porque se construya con paneles de cartón/
nos manifiesta en su gestación. La producción -la producción del proyecto en este yeso, sino porque de cartón son aquellas maquetas que cuentan la historia del pro-
caso- es lo que cuenta. Rossi frente a Eisenmann: contemplación frente a acción; yecto. Y es en ellas, en definitiva, donde la arquitectura reside. Todo ello, sin que la
una arquitectura que se recibe frente a una arquitectura que se inventa. Una vez expresión de cardboard architecture se entienda en sentido peyorativo, sino como
más hemos caído en la tentación de enfrentara europeos y a americanos. El proceso el reconocimiento provocador del material con el que se describe el proceso.
hace de la arquitectura, por otra parte, sustancia didáctica. En el pasado, la arquitec- El programa eisenmaniano, tan ambicioso como el que veíamos al hablar
tura era ocasión de placer o respuesta a la necesidad; es decir, de fruición estética, de Rossi, aunque de signo opuesto, se hace presente en las once casas que consti-
lo que nos hacía ver que se trataba de una operación mental, o de protección y tuyen su trabajo desde finales de los años sesenta hasta principios de l,osochenta.
refugio en la adversidad, lo que nos hacía ver, a su vez, su condición instrumental. Años de vida oscura, dedicada, empeñada, activa, generosamente entregada a la
Ahora la experiencia arquitectónica se ha transformado en material didáctico. El arquitectura y a hacer que los demás sintiesen por ella el mismo interés que a él le
proceso enseña el "cómo". La arquitectura como proceso es la arquitectura de las [Link] a examinar estas once casas para insistir en los conce~os expues-
escuelas, lugares en los que aprendemos a "cómo hacer". tos, conceptos capaces de hacer que la arquitectura olvidase lo que hasta entonces
Esta importancia que el proceso tenía para Eisenman fue pronto advertida habían sido sus obligaciones, para poder, de este modo, recuperar su ser.
por quienes más tempranamente se ocuparon de su trabajo. Mario Gandelsonas,
por ejemplo, nos decía:
1-6Este es el primertrabajo de Peter Eisenman, la HouseI de 1968, una ampliación
de la pequeña casa de un coleccionista de juguetes en Princeton. La admiración por
Terragni está presente en una obra como ésta. Como Terragni, Eisenman descom-
pone el cubo, asociándolo en esta ocasión con una trama que, inevitablemente, nos
transporta a los diagramas que dibujaba Wittkower para explorar Palladio. Sobre
esta trama ideal se asentarán los elementos: columnas, ventanas. Pero tanto las
columnas como las ventanas se han despojado de lo que son las imágenes tradi-
cionales que nos permiten recordarlas como tales. Y así, el pilar -más que pieza
constructiva capaz de soportar cargas- es el resultado de la intersección de dos
planos (cuando se quiere que todavía cumpla con lo que fue su misión estática) o
simple vacío que mantiene la vigencia de la retícula (cuando se nos quiere decir
que puede haber soportes virtuales sin carga). Y la ventana abandona el papel de
elemento arquitectónico preciso que ha ido jugando a lo largo de años de evolución,
convirtiéndose en nueva extensión del espacio, espacio "negativo" que aflora y
adquiere su propia entidad: las ventanas en modo alguno son elementos aislados
y autónomos, sino que se integran en una estrategia formal general más amplia,
necesaria para explicar la estructura formal, la invención formal que hizo posible
el nacimiento de un específico cubo que llamamos House l.
Al dejar constancia, mediante vacíos, de posibles elementos virtuales, Eis-
enman introduce en esta casa la noción de ausencia, noción que siempre estará
presente en su arquitectura. Desde esta primera obra Eisenman nos muestra que,
con su arquitectura, pretende borrar y eliminar todo rasgo que haga coincidir la
definición de los elementos formales con la)e los constructivos. Si la arquitectura
tradicional, por ejemplo, se ha esforzado en resolver mediante una moldura -con
una cornisa- el encuentro entre materiales de cubrición y el muro, ,aquí sim:ple-
mente se trata de dar solución a un problema práctico, que se asume pero que se
desearía que no existiera. De ahí que, al no ser posible eliminar los rastros físicos
(ytambién formales) que acompañan a la construcción, haya que admitir un cierto
nivel de inconsist~ncia en la casa, algo que advertimos tan pronto como un detalle
constructivo se hace necesario. Pero tal inconsistencia puede ser pasada por alto
a la vista de la densidad de episodios formales que se dan cita en ella. Si aten-
demos a lo que es la estrategia formal establecida por Peter Eisenman, veremos
que somos capaces de reconocer el cubo ideal sobre el que pronto detectaremos
aquellos impulsos que activarán y darán origen al episodio arquitectónico motor de
este proyecto: un fenómeno de superposición (el término overlapping aparece con
frecuencia en los escritos de Eisenman) que nos permite ver la intersección de los
elementos abstractos -planos, columnas, suelos y techos, etc- que el arquitecto
maneja.
La casa tiene una voluntad decidida de frontalidad que lleva a que el muro
-al que cabe calificar de fachada- se nos presente como diverso. En él advertimos
el desplazamiento al que antes aludíamos, desplazamiento que da lugar a que apa-
rezcan muchos episodios plásticos, tantos como encuentros y superposiciones.
Para Eisenman es en el desplazamiento que ha producido toda la cadena de diver-
sos episodios formales donde reside el interés arquitectónico. No se recrea en el
relieve o textura ni en la condición plástica final que el muro adquiere, sino que está
atento a todos aquellos movimientos que para él constituyen el juego estratégico
de la arquitectura que le interesa. Dos columnas ayudan a definir una escalera.
Una cocina y un aseo se convierten en anomalías dispuestas a ser absorbidas por
la marea formal.
Algo de esto es lo que estamos viendo en la planta. En ella puede advertirse
el muro de fachada, así como el lucernario que éste recoge. Apreciarán más tarde ?-13 Quizá sea la House II en Hard- cierto que Terragni está en ella presente.
que el elemento "desprendido", autónomo, refuerza la frontalidad, siendo toda wick, 1969-?0, la obra más lograda de Perotambién lo es que Eisenman tiene un
una serie de episodios transversales determinantes en la expresión de la misma. todo este primer grupo de proyectos modo peculiar de trabajar con la retícula
La malla estructural abstracta que soporta esta casa está enrarecida. Del mismo eisenmanianos. La nieve es, sin duda, que lo hace diverso. El modo en que los
modo que está enrarecida en Terragni, donde no se produce ese empleo discrecio- un manto que contribu~e a que la casa muros parecen plementar la estructura
nal de la estructura lecorbusieriana, sino que se somete el plano a una cuidadosa se nos presente como realidad ajena confirman lo que acabo de decir: hay un
elaboración de las mallas que lo generan y lo estructuran, mucho más compleja que por completo al suelo sobre el que explícito interés en subrayar la indepen-
la simple condición homogénea de la malla originaria. No son mallas indiferentes. se levanta. Al confundir sus blancos dencia entre plementería y estructura,
Bien al contrario, se trata de mallas activadas por aquellos primeros movimientos paramentos con el suelo nevado, la que se nos presentan, decididamente,
-desplazamientos, traslaciones- que dan lugar a que comience el proceso. Eisen- House II alcanza aquella condición como elementos con vida. propia. Por
man hablará de "estrategia arquitectónica" al referirse a los mismos. abstracta que Eisenman reclama para otra parte, el movimiento inicial -en el
Alguna de las imágenes que ilustran el proyecto nos permitirá hablar de su arquitectura. La House 11,por tanto, que coinciden la traza de una diagonal
la intersección de planos que hemos mencionado. Hay que aguzar los ojos para tan solo como forma arquitectónica, del cubo y un desplazamiento- se
advertir que, de repente, un plano abstracto que corre en esta doble crujía interfiere al quedar eliminada, en virtud de la manifiesta tanto en la planta como en los
con otra alineación. El mecanismo de sustracción se advierte al poner en relación nieve, cualquier posible referencia al alzados y secciones. El desplazamiento
las columnas que funcionan a modo de espacios llenos con los vacíos que, como paisaje circundante. diagonal que da origen al proceso formal
reflejo de una ausencia, se producen en el muro. Ha sido el hipotético y abstracto Un examen superficial del de la House II arrastra y tira de todos y
desplazamiento quien generó columnas y vacíos y fue este abstracto desplaza- proyecto podría llevarnos a decir que cada uno de sus elementos, dando lugar
miento quien dio origen al movimiento que desató el proceso. la arquitectura de la House II procede a hendiduras y relieves en los que es
de modelos como De Stijl o Terragni. Es fácil adivinar su presencia.
Cabríadecir que a Eisenman poco le importan los resultados. Lo que aquí se persi-
gue no es una arqui~ectura pr~det_erminada, _imaginada pr~viamente o sujeta a un
modelo del que se tiene conc1enc1a. La arquitectura es, simplemente, el final del
proceso. De ahí que podamos afirmar que para proyectar una casa como ésta no
se han "dibujado" ni fachadas ni secciones. Podrían dibujarse, pero ello no quiere
decir que se haya perseguido como meta una imagen final. Eisenman sigue sirvién-
dose de los sistemas convencionales -planta, sección, alzado- para representar
la arquitectura, pero no los utilií!'a como origen del proyecto.
Pero hablemos del proceso, ya que sin él la casa se convertiría en sim-
ple fruición de los espacios finales, y, como ya hemos mencionado, eso es algo
que Eisenman da por sentado, pero que no le interesa. Para comenzar a hablar
del proceso hay que establecer el marco de referencia del que se parte. Hay que
definir, por tanto, cuáles son los elementos notacionales mínimos: en este caso, la
3 House 11,Hardwick, Vermont, 1970 malla de columnas, que puede entenderse o constituida por elementos aislados o
como el resultado de la intersección de una serie de planos ortogonales. Tal malla
tiene como base el cuadrado. Pues bien, imaginémonos que la malla se desplaza y
que tal desplazamiento diese pie toda una serie de operaciones a las que hay que
entender como etapas de un proceso que está en el origen de la forma. La House 11
se apoya en un desplazamiento sobre la diagonal: sobre ella se producirá el movi-
miento y su influencia continuará manifestándose en la forma, tanto en planta
como en sección. Hay implícito en todo proceso un continuo solaparse de lecturas.
Así, la estructura tripartita del cubo a veces se presenta como sólida -el vacío se
solidifica-, mientras que en otras ocasiones se nos muestra la condición lineal
de las columnas. La distinción entre elementos lineales verticales -columnas- y
Eisenman gobierna con extraor- respetado estrictamente y que afectan plementería -planos verticales- está siempre presente y se convierte en una de
dinaria consistencia la gramática de la tanto a aquellos elementos de la cons- las convenciones formales de mayor relieve. En la forma última siempre quedan
que se sirve para construir estas casas. trucción claramente identificables -la rastros del proceso: hendiduras, en la plementería; redundantes repeticiones de
No son casas sujetas al capricho de los malla de columnas, por ejemplo- como las columnas, en la trama. Rehacer las normas que han dictado el proceso no es
ojos. La estructura formal a que da lugar a aquellos otros virtuales -los espa- tarea fácil, pero tampoco imposible, y animo a quien esté interesado a que lo haga
el movimiento origen de la construcción cios internos considerados como sóli- con calma: los dibujos permiten entender el proceso.
se refleja en la obra ejecutada, a la que dos- que los dibujos de Eisenman nos Algunos de los elementos formales que estaban en el origen de la malla de
caracteriza el rigor. El ejercicio que muestran. El proceso ayuda a entender referencia cuando comenzó el proceso se han mantenido, utilizándose los espacios
estas casas demandan a quienes se la norma. La arquitectura como proceso intersticiales a que ha dado lugar el desplazamiento para incluir en ellos elementos
acercan a contemplarlas implica el des- implica un resultado en el que la forma de construcción conocidos -tales como escaleras-, o espacios de uso específico
cubrimiento de unas normas que se han es, hasta cierto punto, algo inesperado. -como cocinas o aseos-. Naturalmente, la entrada en juego de elementos identi-
ficables y conocidos como los citados da lugar a un cierto desajuste: la condición
abstracta que Eisenman pretendía para su trabajo se ve amenazada por la presen-
cia de usos tópicos. La experiencia de la arquitectura parece hacernos considerar
tan solo los espacios finales, entendiendo que el proceso nos llevó hasta ellos.
¿Es la fruición sensorial del último de los espacios lo que Eisenman persigue? Si
hablásemos tan solo de "sensaciones", no cabe duda que la House II proporciona
una viva escena arquitectónica, en la que la complejidad de las operaciones for-
males llevadas a cabo ha dado lugar a un espacio animado y diverso, rayano en lo
pintoresco. Pero ¿es esto lo que Eisenman busca? Me temo que no. Su insistencia
en valorar el proceso llevaría a pensar que lo que la House II reclama es una lectura
que conduzca a rehacerlo: la intelección del proceso como alternativa a la emoción
sensorial. Y así, en lugar de sentirnos atrapados por el espacio, de lo que se trataría
es de adivinar que en el origen de esta arquitectura estaba la malla de columnas,
sometida más tarde al desplazamiento. El espacio debería manifestársenos desde
la tensión que en él creó el desplazamiento: para Eisenman el desplazamiento sería
responsable de una experiencia intelectual y espacial precisa, aquella que percibi-
mos cuando nos encontramos en la House 11.
Todo aquello que escapa a este proceso formal no tiene valor para la arqui-
tectura. La construcción, el programa, el lugar, etc., están allí, son concretos, pero
pueden ignorarse. Es la·invención de la sintaxis de la que el arquitecto se sirve, y
aquel primer movimiento que desató el proceso, lo que cuenta. De ahí que, como
dijimos, los elementos programáticos -cocinas, chimeneas, escaleras, baños,
etc.- queden atrapados en los intersticios, permitiendo que la casa cumpla con su
función instrumental. Pero son anécdotas, coincidencias que no tienen valor. La 14-1? Si la House II era el resultado o veinticinco años contemplando este
necesidad de acoplar la práctica convencional al ejercicio de la arquitectura pura de agitar el cubo mediante una tras- tipo de rotaciones y, aún. hoy, todavía
se manifiesta en todo el proyecto. Así se advierte en la cubierta, en la disposición lación, en la House 111en Lakeville, de mecanismos sintácticos como éste
de las terrazas y de los lucernarios. La voluntad de ser consistente lleva a que el 19?1, Eisenman trabaja aplicando al están presentes en los tableros de
desplazamiento en planta tenga un paralelo en la sección y a que, como consecuen- mismo un mecanismo de rotación. Y arquitectos y estudiantes. Estamos,
cia, la cubierta manifieste este doble movimiento responsable de la forma. así los dibujos muestran claramente por tanto, curados de espanto, pero en
La House II se convierte así en un objeto que ha recogido -al materializar- cómo la forma es el resultado de girar aquellos años proyectos como éstos
las- todas las operaciones geométricas de que da cuenta el proceso. El resultado el tripartito cubo y hacer que el volumen tenían el valor de la novedad. El dibujo
es pura forma, que pretende ignorar todas las circunstancias que le rodean: buena originario y aquel que refleja el giro se de Eisenman de la House 111muestra cla-
prueba de ello es el modo en el que la casa se relaciona con el suelo. Un simple plano maclen. Naturalmente estos mecanis- ramente la rotación. ¿De dónde procede
horizontal, sin referencia alguna ni a la topografía, ni a las técnicas constructivas, ni mos están hoy más que digeridos y a este mecanismo de rotación y macla tan
a la dureza de las condiciones climáticas, que pudieran recomendar un podium. nadie sorprenden. Hemos pasado veinte popular en años pasados? Cabría hablar
de la naturaleza, y de las macias de los
cristales, cabría mencionar la labor
de los artistas, cabría por último citar
cuánto hay en él el deseo de condensar
el tiempo, pensando omnipotentemente
que está en manos del arquitecto la
posibilidad de escribir la historia al
hacer que en una forma arquitectónica
coincidan ficticios momentos diversos.
Pero posiblemente Eisenman no pen-
saba en ninguna de estas cosas, sino 18-19 House IV (proyecto], FallsVillage, 1971
su admirable consistencia.
El uso de la casa dio lugar a
transformaciones de los espacios que
fueron llevadas a cabo con el mayor
cuidado por sus propietarios, aunque no
siempre fueron del gusto del arquitecto.
Massimo Vignelli se ocupó de "decorar"
la casa con muebles y flores para ser
publicada en House & Garden. Pero, a
~¡-..~
pesar de la buen.a amistad existente
-- - - " ·--·- ---------- entre Vignelli y Peter Eisenman, éste
se sintió dolido porque, en su opinión, la
casa se desnaturalizaba: en realidad la
Hause VIpierde interés tan pronto como
adquiere el aroma que emana de la vida
cotidiana, resistiéndose a que sobre la
mesa aparezca un tiesto de flores o
26 House VIII (proyecto), 1975
a que en ella se apoye, preparado, el
desayuno. Todavía, lo que a Eisenman
interesa es el proceso que da lugar a un
la distinción entre espacios llenos y precisa cuál debe ser el modo en el que objeto, y, en la medida en la que éste 26 La House VIII, de 19?5, tampoco
vacíos, etc., se mezclan y se convier- las casas se encuentran con el plano se resiste al uso, adquiere -cuando se construye. La condición nucleizada
ten en mecanismos formales, nuevos horizontal del suelo. El vocabulario y la se somete a él- un aire casi surreal, que hemos visto en la. House VI se
útiles e instrumentos con los que sintaxis por él establecidos llegan a ser poniéndose claramente de manifiesto transforma en una división centrada
trabaja el arquitecto. La pretensión entendidos y manejados con familiari- que estas "casas" son, sobre todo, cuatripartita que puede considerarse
programática establecida al comienzo dad por sus colaboradores. El repertorio "cosas". como un precedente de los sistemas
de su carrera -elaborar una sintaxis de mecanismos gráfico/formales -que de vacíos que harán su aparición en la
que le permitiese la manipulación de alcanzan su cenit en proyectos como House X en Bloomfield Hills.
las figuras elementales- se había cum- el de la House VI- se consolida como
plido. Rodeado de fieles colaboradores, la sustancia de su arquitectura, sus-
discute con ellos medidas y distancias, tancia que impregnará y se mantendrá
más que proporciones; estudia el lugar presente en sus futuros trabajos: quien
adecuado para los desplazamientos; se embarque en la tarea de estudiar las
2 ?-3O La House X en Bloomfield Hills,
Michigan, de 1975, ofrece a Eisenman
por primera vez la ocasión de trabajar
para un cliente con ambición y recur-
sos que pretende construir una casa
que haga historia de la arquitectura.
Eisenman trabaja en ella a lo largo de
tres o cuatro años. No se llega a cons-
truir, pero sí sirve para proporcionarle
alguno de los elementos formales que
serán importantes en las posteriores
etapas de su carrera.
El cubo, que antes era una figura
contenida en sí misma, es ahora el resul-
tado de reunir cuatro cuadrantes que, en
forma de "L.",gravitan sobre los ejes que
establecen la división del cubo. Cada uno
de estos volumétricos cuadrantes defi-
niría otro cubo si el vacío que configura la 31-34 La House X no se construye, uno de los mecanismos formales más
'T' se completase. Al variar la dimensión pero puede considerarse que está en característicos de su trabajo y que se
de esos vacíos se transforma el volu- el origen de esta pequeña House 11a extenderá más tarde a los esquemas
1 men del cuadrante, pudiendo, en último en Palo Alto, California, de 1978, que basados en la banda de Mobius. Por otra
2 ?-3 Ü HouseX, Bloomfield
¡l
'
......... manifiesto la particular historia del lugar; lo que implica hacer visibles sus memo-
rias específicas, reconocer que en alguna ocasión tuvo su propia identidad, que
BID
fue un lugar. El segundofue reconocer que Berlín hoy pertenece al mundo en el
,_·-~-
!!I más ampliosentido de la palabra."16 1s 1bídern,pág. 74
- !!!
Peter Eisenman renunciará, por tanto, a la continuidad implícita en el "infi-
Jling"y se lanzará a explorar el solar. La cuadrícula en que se apoyan los restos de
los edificios existentes, el orden de alineaciones vigente, no era la única geometría
que afloraba en aquel lugar. El Berlín del siglo XVIIIhabía establecido otra trama que
el arquitecto conoce pero de la que no puede hacer uso. El arquitecto se convierte
entonces en arqueólogo que excava con su imaginación la ciudad que pudo ser.
Las retículas abstractas con las que Peter Eisenman trabajaba en los años setenta
quieren convertirse en los ochenta en retículas que adquieren su sentido en la his-
toria. Peter Eisenman materializará la cuadrícula con gruesos muros de ladrillo que
nos hablan de una trama que pudo dar soporte a la ciudad. Y que, en modo alguno,
coincide con la trama utilizada para que veamos alineados, sometidos a un orden,
los restos de los edificios que han llegado hasta nosotros. Ambas tramas convivirán
en el proyecto eisenmaniano
Pero Berlín quiere también referirse a un orden más amplio, a un orden
universal. Y Peter Eisenman lo encuentra en la retícula de Mercator. Desde el siglo
XVIel mundo que conocemos ha quedado definido con la ayuda de las tramas. O,
dicho de otro modo, las tramas han permitido su representación. La trama de Mer-
cator enlaza Berlín con el universo. Las tramas decimonónicas utilizadas para el
ensanche de las ciudades no pueden ignorar la presencia de otras más amplias,
más generales. En la propuesta de Eisenman para el CheckPoint Charlietodas estas
tramas están vivas merced a un proceso de excavación que no es ahora tan solo
metafórico proyecto, sino literal modo de construir. Y así las tramas se transforman
en pasajes y corredores, que nos permitirán hacer uso de un denso subsuelo en el
que la retícula predomina. Una vez más es preciso recordar el influjo que en la obra
de Eisenman tienen los años de experimentación formal siguiendo los principios
de superposición de planos propios de los pintores cubistas: Berlín es el resultado
de un proceso formal que sólo así encuentra explicación.
El Wexner Center en Columbus, Ohio (1983-89), puede considerarse
heredero de los proyectos de Berlín y Cannaregio. Es, hasta ahora, la obra más
sustanciosa en la carrera de Peter Eisenman. Las imágenes nos permiten ver cómo
en el campus universitario de 1920 el gran óvalo va dando pie a la construcción de
toda una serie de edificios universitarios. El concurso planteaba la posibilidad de
encontrar un mejor entronque entre el óvalo y la ciudad. Eisenman descubrirá en
el Wexner Center que el largo aprendizaje formal llevado a cabo en los años setenta
puede aplicarse a las tramas y retículas de una ciudad como Columbus. En el lugar
en que debía hacer su propuesta se daba, en efecto, un conflictivo encuentro de
alineaciones procedentes de distintos planes: las tramas registran la historia y el
arquitecto está obligado a interpretarlas, como si de una operación previa al pro-
yecto se tratase. Hay también accidentes en los que apoyar la arbitraria decisión
formal que dará origen al proyecto. En este caso, Eisenman tomará como referencia
el eje de la elipse del campus, eje que también ha servido de base para el trazado
del campo de baseba/1. Dicho eje le ayudará a identificar una trama en la que se
dibuja un pasaje. La trama, por otra parte, engloba los dos edificios existentes
que, al ser rebasados y envueltos, cobran un nuevo significado. La invasión que la
latente trama lleva a cabo del espacio lo transforma radicalmente. Todo se orienta
de otro modo al referirlo a unos nuevos ejes de coordenadas. Los edificios, por
otra parte tan convencicmales, cobran una nueva vida al convertirse en episodios
peculiares, en realidad contingente. Ahora no están solos. Son miembros vitales
de un nuevo tejido urbano, difuso y extenso, que constituye la nueva puerta de
acceso al campus.
Insistiendo en esta "reconstrucción" del contexto a la que habíamos alu-
dido antes, Eisenman literalmente reedifica las torres del antiguo cuartel demolido
al construir el campus. Esta conciencia de que se están inventando las condiciones
de trabajo, de que se está dando vida a un nuevo contexto que puede llegar a incluir
un pasado que ya sólo está en la memoria, es la que lleva a Eisenman a construir las Por otra parte, el interior del Wexner Center es un claro ejemplo de la natu-
torres, trasladándolas a una posición más ventajosa y sometiéndolas más tarde a ralidad con que Eisenman se mueve en el terreno de la manipulación formal de los
cortes y fisuras, que ayudan a subrayar el artificioso manejo que de ellas se hace. elementos abstractos -tramas, planos, prismas, etc.-, que pierden la condición
En realidad, me atrevería a decir que Eisenman siente la necesidad de exagerar la de tales al quedar materializados en su arquitectura. Así y todo, la condición abs-
iconografía de las torres para hacer más patente la condición abstracta de su arqui- tracta de la misma prevalece, y Eisenman la exhibe hasta llegar al extremo de, por
tectura. Eisenman, que rehúsa toda figuración, no tiene sin embargo inconveniente ejemplo, hacer que algunos prismas suspendidos, que en una lectura superficial
en pedir prestado a la memoria la imagen de unas torres que ayuden a establecer constructiva podían haber sido tomados por columnas, no lleguen al suelo.
la referencia ideológica de su proyecto.
55-5 8 El proyecto Romeo y Julieta
para Verana de 1985 es, en mi opinión,
del máximo interés, ya que en él Peter
Eisenman trata de aplicar al pie de la
letra el concepto de "de-construcción"
-tal y como se entiende el término en la
crítica literaria- a la arquitectura. Y así,
siguiendo lo preconizado por aquellos
críticos literarios que entienden que
el acto de creación se produce en la
lectura e interpretación de los textos,
Eisenman introducirá el concepto de
"texto arquitectónico". La arquitec-
tura como invención intelectual de un
texto, sin que la redacción del mismo
imponga la realidad de lo construido.
El arquitecto, por tanto, como alguien
que ofrece un "texto arquitectónico"
que cobrará vida con la lectura de
quien a él se aproxime: e_nsus manos dibujos tres propuestas proyectuales término scaling con el que trata de
queda la interpretación, la lectura, del a diferentes escalas. Estas se solapan hacernos ver la equívoca voluntad de
"texto arquitectónico". La "realidad" y superponen sin perder por completo univocidad que el concepto de escala
de la arquitectura está, por tanto, a su identidad y sin que, naturalmente, encierra. Puede que al acuñar un tér-
merced del lector, que se convierte se pretenda dotar de sentido propio al mino como el de scaling Eisenman no
en auténtico protagonista, pasando la Del Monte? ¿De las resonancias que complejo objeto que resulta. La arqui- fuese ajeno a episodios de la historia
obra -el texto- a un secundario lugar. produce en nosotros? Difícil, por no tectura, materializada literalmente en de la arquitectura como ei'manierismo,
Hay, pues, tantas "realidades" como decir imposible, individuar dónde radica la maqueta, queda a disposición de que en el que el uso de elementos de dis-
lectores. Tomando como referencia la la "realidad" de la historia. Se entiende, llegue el lector y comience a descifrar tintas escalas en un mismo edificio es
historia de Romeo y Julieta, Eisenman por tanto, que los de-constructivistas el sentido que tienen la superposición frecuente. Pero la maqueta ahora nada
se pregunta qué sentido tiene hablar de insistan en la independencia y autono- de formas e imágenes. Topografía, tiene que ver con la representación de
ella. ¿De qué estaríamos hablando en mía del lector. ciudades, edificios, etc., se confunden un objeto futuro: la maqueta, en la que
realidad? ¿Del episodio que dio origen a Eisenman tratará de trasla- al quedar registrados a un tiempo en se entrelazan proyectos representados
la leyenda? ¿De la versión de la misma dar estas reflexiones al campo de la la maqueta. Para hacer posible la vida a distintas escalas, es el pretexto para
que inmortalizó Shakespeare? ¿De la "construcción arquitectónica". Y hace conjunta de tan diversas categorías el discurrir mental en que se convierte
interpretación operística del libretista coincidir literalmente en maquetas y proyectuales Eisenman introduce el la experiencia de la arquitectura.
6 63 Casa Guardiola
[proyecto], Cádiz, 1988
LJ
-6 Ü Biocentrum,
J. W. Goethe Universitat [pro•
yecto], Frankfurt, 1986-87
Gehry- está soportada por un volumen aquellos elementos diferenciales que ignorados, Peter Eisenman procede a catalogar su obra disponiéndola en una tabla
denso y complejo, en el que se alude a harán posible la construcción de dicho que le lleva a ver la primera etapa de su carrera como fiel a "diagramas de interio-
la banda de Mobius. Curiosamente, los volumen. La propuesta para la Max Rein- ridad" y la segunda dictada por "diagramas de exterioridad". La tabla en la que se
estudios iniciados en los últimos años hardt Haus nos anuncia una vez más lo inscriben sus obras nos muestra que hasta Cannaregio la interioridad prevalece.
setenta en los que se exploraban las que parece ser una característica de los La primera arquitectura de Eisenman está caracterizada por el afán de encontrar
relaciones cóncavo/convexas se hacen noventa: la resistencia a trabajar con normas y mecanismos dentro de la disciplina, sin pretender que tenga un signifi-
presentes en un proyecto como éste, volúmenes y espacios cartesianos. cado, sin contacto con un mundo exterior que tan solo contamina un mundo ideal
en el que cabría hablar más de volumen de formas. Tras el Cannaregio la "exterioridad" prima, salvo en alguna excepción
como la Virtual House. A partir de entonces la arquitectura hay que entenderla como
resultado de la conjunción de aceptar y aplicar estímulos externos a bien conocidos
esquemas formales, a los que el arquitecto se siente afín y que, o bien encuentra
en los textos de los últimos filósofos, o bien en las más recientes investigaciones
científicas. Afortunadamente para él, siempre la experiencia de lo que fue la etapa arrancan de un generative diagram queda de manifiesto en una expresión como
anterior de su carrera hace acto de presencia y la arbitrariedad de los estímulos se ésta: "en la House II el objeto construido se convierte en un diagrama del proceso.
nos oculta tras el bosque de formas que con tanta habilidad despliega el arquitecto. El objeto y el diagrama son tanto lo uno como lo otro; la casa, en cuanto realidad,
En otras palabras, la arquitectura que hoy nos ofrece Peter Eisenman utiliza tanto operasimultáneamente como diagrama". El objeto -en cuanto que resultado del
sus propios recursos formales, aquellos que había explorado en los años setenta, proceso- es el diagrama: lo que es tanto como afirmar que en el origen no estaba 21 Ibídem, pág. 67
a los que cabe calificar como próximos al concepto de "interioridad", como los 21
la noción de "diagrama" .
incentivos del mundo en torno, a los que cabe entender como próximos al concepto A mi entender, el concepto de "diagrama" tampoco es pertinente para los
de "exterioridad". proyectos que Eisenman agrupa bajo el nombre de "lugares de excavaciones arti-
Para dar la debida continuidad a su carrera Peter Eisenman se ha visto ficiales". La metafórica vuelta a la tierra, la puesta en duda de todos los principios,
obligado a acuñar un nuevo término: "diagrama". El concepto de diagrama no algo que, sin duda, está presente en tan significativos proyectos, difícilmente
es nuevo. De él se han servido no sólo quienes han explicado la arquitectura puede quedar asumido por el concepto de diagrama. Estaría más dispuesto a
en términos puro-visuales y formales, como es el caso de Wittkower, sino tam- entender que en alguno de estos proyectos sí actúa con la pretensión de introducir
bién funcionalistas como Gropius. Pero Peter Eisenman trata de extenderlo y la noción de arquitectura "de-compuesta". Sobre todo un proyecto como Romeo y
ampliarlo. "Genéricamente un diagrama es una abreviatura gráfica. Aunque sea Julieta -en mi opinión uno de los más interesantes de toda su carrera-, escapa a
un ideograma, no es necesariamente una abstracción. Es la representación de la noción de diagrama para convertirse en un brillante ejercicio académico de apli-
algo que no es la cosa en sí misma''. 18 Peter Eisenman entiende que el "diagrama 18 Ibídem, pág. 27 cación a la arquitectura de los conceptos y criterios utilizados por los críticos lite-
no es solamente una explicación o algo que viene después, sino que actúa como rarios de-constructivistas. ¿Cuándo siente Peter Eisenman la urgente necesidad
19 Ibídem, pág. 28
un intermediario en el proceso de generación del espacio y del tiempo real." 19 El de incorporar la noción de diagrama a su arquitectura? En mi opinión, cuanto más
papel del diagrama como generador de la arquitectura es lo que parece interesar 20 Ibídem, pág.28 fuertes se hacen las presiones externas más necesaria se hace la utilización de un
ahora a Peter Eisenman, pero en el buen entendimiento de que"[ ...] como genera- concepto como el de "diagrama", entendiendo como presiones externas conceptos
dor no existe necesariamente una correspondencia biunívoca entre el diagrama tales como programa y escala. Me atrevería a decir que en un proyecto como el del
y la forma resultante''. 20 Aunque Peter Eisenman amplía el concepto de diagrama • Biocentrum la noción de diagrama se hace imprescindible. La arbitraria elección de
hasta el extremo de identificarlo con la neutra estructura de los "nine square grid", la forma -en esta ocasión los signos que los bioquímicos utilizan para describir la
entiendo que la primera etapa de la carrera de Peter Eisenman difícilmente puede cadena del ADN- lleva a dar al concepto de diagrama tanto valor. Naturalmente el
explicarse desde el "diagrama". Hasta ahora Peter Eisenman había hecho hincapié diagrama no significa para Peter Eisenman la directa aplicación de la abreviatura
en el proceso que seguía a un arbitrario primer movimiento que agitaba la masa gráfica a la arquitectura, si bien es cierto que en el caso del Biocenirum el compo-
neutra y genérica de cuadrículas y retículas, entendidas como estructuras forma- nente gráfico del diagrama está más presente que en otras ocasiones.
les. A tal primer movimiento se le denominaba "estrategia formal" y, a mi entender, Peter Eisenman tiene buen cuidado en decirnos que el diagrama es el ori-
tal modo de calificar el comienzo de un proceso era más acertado que el hablar gen, la matriz generativa de la que arranca toda arquitectura. Siempre hubo -en
-para explicar esta primera etapa de su carrera- de "diagramas". Dar testimonio toda la trayectoria profesional de Peter Eisenman- una cierta sacralización del
del proceso -registrar lo que había sido la evolución formal de una arquitectura en método. Y, en los tiempos que corren, cualquier propuesta metodológica pasa por
su hacerse- era lo que Peter Eisenman buscaba, y bastaría con acudir al modo en incorporar el ordenador. Eisenman ve, entiende, que el ordenador ofrece un increí-
el que sus proyectos se nos ofrecen para entender que la arquitectura de aquellos ble potencial para la transformación y manipulación de la forma; pero tal potencial
años está atenta al concepto de proceso y pendiente de estrategias formales tanto necesita de un punto de arranque, de una abreviatura gráfica, de un diagrama.
más que de "diagramas". Que algunas de estas investigaciones en modo alguno Cabría decir que para Eisenman el diagrama es a la arquitectura generada por el
~
ordenador lo que el "parti" fue a la arquitectura regida por criterios de composición . ramacomo un sesgado grado de la representación" 25 • En su afán por presentar 26 Ibídem, pág.42
diag
académicos. Consciente de la necesidad del ordenador, Eisenman piensa que es u obra haciendo uso del concepto de d.,agrama, E.1senman d.1v1 'd e su carrera entre
27 Ibídem, pág. 214
5
posible presentar lo que fue el comienzo de su carrera haciendo uso de esta noción uellas obras que se sirven de "diagramas de interioridad" -mallas, cubos, formas
28 Ibídem, pág. 207
que con tanto entusiasmo presenta en este último libro. aq "'" barras-y "diagramas de exterioridad" -lugar, texto, matemáticas, ciencia-,
en L,
Por otra parte, Diagram diaries supone un valioso esfuerzo por reconciliar oíncidiendo así, como decíamos, con los puntos de vista que manteníamos hasta 29 Ibídem, pág. 214
presente y pasado. De ahí que el libro incluya un interesante capítulo -Diagramas :hora. No es de extrañar que, a medida que la obra de Eisenman ha ido haciéndose
de anterioridad- donde Peter Eisenman ofrece una visión sintética de toda la másamplia en el sentido más libre de la palabra, se haya producido un natural des-
historia de la arquitectura occidental en unas pocas cuartillas. Fiel a este tono lazamiento de la interioridad a la exterioridad. Por último, digamos que el libro de
reconciliatorio Peter Eisenman escribe: "en la interioridad de la arquitectura hay ~isenman ha dado pie a estos últimos comentarios que juzgamos del mayor interés
también una historia a priori, el conocimiento acumulado de todas las arquitec- 22 Ibídem, pág.37 paraentender la situación en que hoy se encuentra la arquitectura. "El diagrama
turas previas" 22 . A tal conocimiento histórico acumulado en la interioridad de la como una forma de escribir,ya que introduce una no-presenciacomo ausencia en
23 Ibídem, pág.38
arquitectura es al que Peter Eisenman aplica el término "anterioridad". Dispuesto la presencia,hace posiblesuperar la idea de signomotivado"27, nos dice Eisenman
una vez más a entender su obra como la última vuelta del camino por el que discu- 24 Ibídem, pág.38 en el último capítulo del libro. El diagrama, por tanto, como oculta matriz originaria
rrió la arquitectura occidental, Peter Eisenman comienza recordándonos el papel 25 Ibídem, pág.42
queda pie a los desplazamientos internos. La reciente práctica profesional de Eis-
jugado por Vitruvio, quien en su tratado establece lo que "la arquitectura había enman le ha permitido escribir estas inquietantes líneas: "Parece irónico que sólo
sido y debía ser". Tras una larga desaparición del arquitecto como responsable ahora, en estos últimos años, cuando los diagramas han vuelto a hacer acto de
de la arquitectura -"las catedrales comenzaban en un estilo, en un determinado presenciaen los estudios teóricos, nuestro trabajo sobre este asunto a lo largo
siglo, y terminaban tres siglos más tarde en otro completamente diferente" 23 - el de tantos años haya vuelto a ser relevante. En un sentido, este libro es una crítica
arquitecto como sujeto reaparece con Alberti. Peter Eisenman tiene buen interés de aquel renacer. Y en otro, es un reconocimiento de que cuanto más grandes son
en dejar claro que "Alber_tisugiere que Vitruvio no quiere decir que los edificios los proyectos menor es el control que el arquitecto tiene de los mismo cualquiera
debían ser estructurales, sino que debían parecer estructurales ... Con Alberti la que sea el proceso" 28 . El diagrama, por tanto, como oculto espíritu que la arquitec-
arquitectura por primera vez está pendiente no sólo de ser -de su hacerse, de tura infunde en los edificios. Como soplo afectivo, sentimental, de quien no quiere
su estructura- sino también de la representación a un tiempo dentro y fuera de perder la capacidad crítica, aquella "presencialidad" que Eisenman asociaba con
su ser" 24 . Dicho de otro modo, los arquitectos quieren hacer presente, visible, la el diagrama. "En este contexto el diagrama comienza a separar forma de función,
interioridad de la arquitectura. Interioridad que, como ya quedó dicho, incluye la forma de significado, y al arquitecto del proceso del diseño. El dia~rama trabaja
anterioridad, la historia. Eisenman ve como riesgo implícito en la noción de ante- para difuminar la relación entre el sujeto que desea -el diseñador, el usuario- y
rioridad la "normalización", la sumisión a la norma que trae consigo la historia. Y el objeto deseado. Porque uno y otro -sujeto y objeto- se mueven hacia una con-
para oponerse a la misma acuña la noción de "presencialidad" (presentness]. Para dición inmotivada. Pero como Cacciari ha señalado es problemático actuar como
Eisenman "la presencia es la condición que permite al objeto no ser absorbido en unagente negativo desde la arquitectura" 29 . Eisenman concluye diciéndonos que
la normalizada interioridad de la arquitectura ... La presencia hace posible que el este modo de entender las cosas da lugar a que se produzca "una nostalgia de la
objeto permanezca fuera de su tiempo como un instrumento crítico" 25 . El diagrama plenitud". El diagrama sería el consuelo: la oculta figura que tan solo los ojos del
dotaría de estructura formal a la arquitectura, haciendo posible la presencia. De ahí arquitecto ven y en la que todas sus fantasías se cumplen y satisfacen.
que Eisenman pueda escribir: "es en el nivel crítico de la presencia donde habita el
Álvaro Siza Vieira es un personaje complejo, una figura poliédrica, sin duda un a arquitectura. Y es ese "olor a arquitectura" -o, si se quiere, a lo que enten-
arquitecto bien diverso de aquellos que hemos visto en las clases anteriores. demos como arquitectura, a aquello que se nos enseñó era la _arquitectura-:! ~ue
Para algunos es el más genuino representante de una arquitectura entendida en respira en sus obras. La arquitectura en sus manos se convierte en algo prox1mo
continuidad con lo que fueron el pensamiento y los principios de los arquitectos la poesía. Ante ella, sobre todo en sus primeras obras, tenemos la sensación de
del Movimiento Moderno. Y en verdad que cabe considerar la obra de Álvaro Siza encontrarnos frente a la realidad transcendente: una sensación no muy distinta
como la quintaesencia del Movimiento Moderno. Alvar Aalto está muy presente en la que experimentamos con la lectura de un poema. Y, a un tiempo, tal y como
la arquitectura de Siza. Y también lo están, sobre todo en un primer momento de ocurre con un famoso escritor portugués con el que con frecuencia se le compara,
su trabajo, arquitectos como Wright y Le Corbusier. Por otra parte, un arquitecto a Fernando Pessoa, Siza trata de convencernos de que él no actúa, de que él simple-
quien conoce bien y cuya influencia se respira en su trabajo es Adolf Laos. Tendre- mente desvela aquello con lo que luego nos sorprende. A Siza no le gustaría que se
mos ocasión de verlo en algunas de las imágenes que mostraré a lo largo de esta le considerara el protagonista de la escena, aunque es verdad -y ocasión habrá
clase. Sin duda, como decía hace un momento, la arquitectura y los arquitectos de verlo más tarde- que ama dominar la situación, que quiere controlar el guión.
del Movimiento Moderno están bien presentes en su obra. Pero Siza también es, Deahí que su última arquitectura nos permita establecer la analogía con lo que es
en opinión de otros, el máximo representante de aquella arquitectura que engrana una obra teatral, con la trama y con lo que representan los distintos personajes
con lo popular, con el sentido de la construcción tradicional. Ha sido -como bien se en ella intervienen. Al final su obra está poblada de personajes que él gobierna.
sabe- Kenneth Frampton quien más atención ha prestado a aquellos que, viviendo Personajes que intervienen en este juego -en este drama o en esta comedia de la
en países relativamente periféricos, han conseguido desarrollar una arquitectura arquitectura- a los que él maneja y utiliza como autor, aunque pretenda decirnos
de alto nivel cultural. Sobre todo en la medida en que han logrado hacer, desde sus y hacernos creer que todo es poco menos que inevitable. El poema ha dado paso a
culturas marginales, de la resistencia virtud. Y tal resistencia comienza por valorar una comedia o, si se prefiere, a un drama.
la realidad inmediata, por tratar de transformar el medio desde dentro, desde el A pesar de que Siza no se ve próximo a Fernando Pessoa, citaré ahora unos
conocimiento que se tiene de los entresijos más íntimos del mismo. La crítica -la párrafos del escritor portugués que me parece pueden contribuir a esclarecer quién
autocrítica, se entiende- no es ajena a tal resistencia, y hay que reconocer que, es Siza. Comprendo que establecer un paralelo entre ambos pueda resultar un tanto
cuando se produce, se convierte en un instrumento profundo y operativo en manos tópico, pero creo que en ocasiones es lícito acudir a un recurso de este tipo, siempre
de quienes hacen uso de él. que sea útil para caracterizar y dibujar el perfil intelectual de la persona que nos
La conciencia de la realidad comienza con el "conocimiento del lugar". Si al interesa, como es el caso ahora de Álvaro Siza. Dice Pessoa:
estudiar a Rossi nos encontrábamos ante imágenes prototípicas, ante una visión "Me gusta decir. Diré mejor: me gusta palabrear. Las palabra.s son para mí
platónica del mundo, y si en el trabajo de Eisenman advertíamos la obsesión por cuerpos tocables, sirenas visibles, sensualidades incorporadas. Tal vez porque la
el modo, el deseo del método, en el caso de Siza estamos ante un arquitecto que sensualidad real no tiene para mí interés de ninguna especie -ni siquiera material
atiende a lo contingente, a lo inesperado, sin olvidar el valor que tiene el encuentro o de ensueño-, se me ha transmutado el deseo hacia aquello que crea en mí ritmos F.
1 PESSOA,
Libro del desaso-
con lo que fue el origen de la arquitectura. Es como si, ante la obra de arquitectura verbales, o los escucha de otros." 1 siego. Barcelona,
de Siza, descubriésemos lo más esencial, aquello que con más fuerza caracteriza Démonos cuenta, este "pala brear" nos permitirá ver la obra de Siza como un Seix Barral, enero
al fenómeno arquitectónico. En su obra, la arquitectura en estado puro se convier- compuesto de toda una serie de vocablos autónomos, ligados entre sí vía la trama 1996, pág. 38.
Primera edición:
te siempre en protagonista. En la arquitectura de Rossi hemos tenido ocasión de que el arquitecto ha urdido en torno a ellos. En cuanto reconozcamos la existencia abril 1984. Título
apreciar su insistencia en servir a las ideas primeras. En la de Eisenman, el interés de tal trama, seremos capaces de reconocer en la obra de Siza esas palabras que original: Livro do
Desassossego.
por resolver problemas lingüísticos explorando el significado de la sintaxis. Siza tanto celebraba Pessoa. Hasta me atrevería a decir que saltan y se mueven en el Traducciónde
simplemente parece querer advertirnos de que lo que persigue es que su trabajo espacio de lo construido con la misma entereza con que las vemos aparecer en un Ángel Crespo
l!I""
pictograma. Y así, al modo en que un poeta disfruta mostrando la condición eufónica un olvidarse de riachuelo en el que las olas se mezclan e indefinen, volviéndose
de ciertos vocablos al aproximarlos a otros, Siza, al desplegar los elementos que ha _,_,...,.
...,....otras, sucediéndose a sí mismas. Así las ideas, las imágenes, trémulas
escogido para construir su arquitectura en el espacio, nos hace entender aquello de expresión, pasan por mí en cortejos sonoros de sedas esfumadas, donde una
que quería decir Pessoa cuando hablaba de "cuerpos tocables". De este modo, ante 4
claridad lunar de idea oscila, batida y confusa." 4 Ibídem, pág.
la arquitectura de Siza nos embarga la sensación de estar sometidos a la experien- 38-39
A nadie escapará la importancia que el sentir tiene para Pessoa, prueba de
cia fenomenológica de lo que es la arquitectura. Este sentimiento de tangibilidad aquella "realidad fluida", tan bien representada por las olas, tuvo una forma 5 Ibídem, pág. 235
que produce la arquitectura de Siza -y que no encontramos ni en la de Rossi ni en recisa, si bien estaba llamada a esfumarse en el todo, en el tiempo. Sin duda un
la de Eisenman- nos empuja a poner en práctica nuestra capacidad táctil, estimu- párrafo como este último ayuda a proponer una lectura de la arquitectura de Siza
lados por el manejo y uso de los materiales que de ellos se hace. De ahí que poda- ~ntendida como captura de aquello que se mueve, como presencia de lo contin-
mos aplicar a lo construido las expresiones que usaba Pessoa: "sirenas visibles" o como alusión continua a esa condición cambiante que da lugar a la sucesión
"sensualidades incorporadas". temporal y que nos permite gozar de los instantes: de esos momentos específicos
Las últimas líneas del texto citado son más difíciles de entender y, por ende, a los que dio vida la arquitectura al congelarlos en un preciso momento, en una obra
de utilizar para interpretar la obra de Siza: "[ ...] porque la sensualidad real no tiene concreta. Eltiempo, en Rossi, estaba representado al quedar suspendido el instante
para mí interés de ninguna especie -ni siquiera material o de ensueño-, se me ha la esfera del reloj. En Siza quedó atrapado por aquella arquitectura que se nos
transmutado el deseo de crear en mí ritmos verbales, o los escucha de otros." Y,sin hace presente sensorialmente al sentirnos afectados, tangible y materialmente,
embargo, ¿acaso no cabe decir que las palabras de la arquitectura -a las que Siza por ella. Nada mejor que este último párrafo de Pessoa, que considero imprescindi-
sometió a cautiverio en su obra- no están organizadas acudiendo a ritmos y refe- ble, para describir la arquitectura de Siza. Va pues, sin comentarios, en la confianza
rencias que inmediatamente nos hacen pensar en lo que ya hemos escuchado? de que ya no son necesarios:
Dice Pessoa: "Tal página de Fialho, tal página de Chateaubriand, hacen hor- "¡Benditos sean los instantes, y los milímetros, y las sombras de las cosas
miguear a mi vida en [Link], me hacen rabiar trémulamente quieto de un placer pequeñas, todavía más humildes que ellas! Los instantes, ( ... ) Los milímetros
inaccesible que estoy teniendo. Tal página, incluso, de Vieira, en su fría perfección -qué impresión de asombro y de osadía me causa su existencia, uno al lado del
de ingeniería sintáctica, me hace temblar como una rama al viento, en un delirio otro, muy próximos en una cinta métrica-. A veces sufro y gozo con estas cosas.
pasivo de cosa movida." 2 2 Ibídem, pág. 38 Tengoun/ orgullo tosco/ en esto.
No puedo por menos que pensar en Siza al leer estas líneas: como Pessoa, Soy una placa fotográfica prolijamente impresionable. Todos los detalles se me
3 Ibídem, pág. 38
que nos habla del delirio ante aquella "cosa movida", Siza se esfuerza por capturar, cruzan desproporcionadamente y forman parte de un todo. Sólo me_ocupo de mí.
en su arquitectura, el instante. De nuevo Pessoa: El mundo exterior me resulta siempre evidentemente una sensación. Nunca olvido
"Como todos los grandes enamorados, me gusta la delicia de la pérdida de lo que siento." 5
mí mismo, en la que el gozo de la entrega se sufre completamente. Y, así, muchas Tras esta lectura obligada de Pessoa, es forzoso preguntarse: pero, ¿cómo
veces escribo sin querer pensar, en un devaneo exterior, dejando que las palabras trabaja Siza? Siza trabaja -y él lo ha dicho muchísimas veces- reconociendo la
me hagan fiestas, niño pequeño en su regazo." 3 realidad. Está atento al paisaje, a los materiales, a los sistemas de construcción,
También en Siza se da esta sensación de que todo lo que conoce y toca, a los usos, a las gentes que ocuparán lo construido. La arquitectura contribuye a
todo aquello a lo que fue capaz de dar vida, lo poseyó antes a él -como nos posee definir la realidad de la que es preciso partir. De ahí que sea obligado conocerla. Siza
ahora a nosotros-, convirtiéndole en ese "niño pequeño en su regazo" del que nos ha insistido sobre este concepto en múltiples ocasiones. Por citar una de ellas, en
habla Pessoa. su escrito "Essenzialmente", último capítulo de Álvaro Siza. lmmaginare l'evidenza
"Son frases sin sentido, que corren mórbidas, con una fluidez de agua senti- Siza nos dice: "Comenzar (un diseño) con la obsesión de la originalidad corres-
6
pondea una actitud inculta y superficial." Pessoa, como saben, fue un autor que 6 SIZA,A. lmma- ordando lo que dijeron pensadores como Heráclito o Bergson: las obras de Siza
utilizó cuatro o cinco heterónimos para publicar su obra: son otros quienes escriben ginare l'evidenza.
re: ofrecen siempre experiencias arquitectónicas inesperadas y diversas.
Roma,Laterza
y actúan por nosotros. Y eso es lo que Siza pretende. Al observar, por ejemplo, el Bari, 1998, pá~. no Pero volvamos a la pregunta que nos hacíamos antes: ¿cómo trabaja Siza?
Pobladode Evora,se puede llegar a pensar que aquello se produjo sin arquitecto. La 133. Traducciónde Trataremosde responder a la misma si_rviéndono~ de sus propias pala_bras.Aunque
esta cita y de las
figura de Siza, en cuanto que arquitecto, habría desaparecido. Y, efectivamente, en siguientes, Rafael haescrito relativamente poco, sí es cierto que disponemos de una cincuentena o
Evora Siza desaparece, virtual y realmente. Aquellas frágiles casas se transforman, Moneo ás de páginas suyas -densas y todas ellas aprovechables- en las que nos habla
se destruyen, se rehacen. Tan solo queda la estructura que Siza pidió prestada
a la propia ciudad. La personalidad del arquitecto no se impone violentamente.
7 SIZA,A. "Sulmio ;e cómo trabaja, haciendo hasta ocho consideraciones acerca de lo que cabría cali-
lavara", publicado ficarcomo su método. Creo que bien vale la pena que nos detengamos ante ellas,
en Álvaro Siza.
La estructura es la que prevalece y, atrapados en ella, son los accidentes lo que utilizándolas como preámbulo a su obra:
Tuttele opere.
percibimos. Dice Siza: "Cada uno de mis proyectos pretende apoderarse, con el Milán, Electa,
mayor rigor,de una imagen fugaz con todas sus sombras; en la medida en la que se 1999, pág. ?3.
Traducciónde la
1. "Comienzo el proyecto cuando voy a ver el terreno (el programma y los
consigue aferrar esta cualidad que escapa a la realidad,el diseño resultará más o cita, RafaelMoneo condicionamientos son, casi siempre,genéricos).Otras veces comienzo a partir
menos claro y será tanto más vulnerable cuanto más preciso sea." 7 Esas sombras dela idea de un lugar,una descripción,una fotografía, algoque me han dicho. Todo
de las que hablaba Pessoa, "las sombras de las cosas pequeñas, todavía más humil- tiene un comienzo. Un lugarvale por lo que es y por aquello que quiere ser, cosas
des que ellas." Las sombras hablan del sol, de la luz, del momento, del instante. Del a veces opuestaspero nunca sin una cierta relación. Mucho de lo que he diseñado
"hacerse" de las cosas y no de "cómo las cosas se hacen", que es aquello que le hasta ahora (mucho de lo que han diseñado otros por mí) fluctúa en el interior
preocupa a Gehry, obsesionado por enseñarnos cómo se hace la arquitectura. Siza del [Link]. Tanto, que bien poco permanece del primer
tiene otros intereses. Le atrae el ser testigo de cómo una estructura es capaz de lugar que evoca el todo. Ningún lugar está desierto. Puedo siempre ser uno de sus
capturar el tiempo fugitivo, quiere demostrarnos su continuidad. El tiempo dota a habitantes. El orden es el acercarse de los opuestos." 8 8 SIZA,[Link]-
la realidad de aquella condición contingente en la que el arquitecto se recrea. De ahí tecture Writings.
La arquitectura de Siza nace muchas veces de la dialéctica que genera el
Milán, Skira, 19??,
que la arquitectura de Siza reconozca el valor del instante, que se sorprenda ante encuentro de los opuestos. Un programa y el suelo, por ejemplo. Las piscinas de editado por Anto-
un ser de las cosas que podría haber sido de otro modo. Nada en la arquitectura de Lera da Palmeira valdrían para justificar lo dicho. El hacer de la dificultad virtud nio Angelillo, pág.
203. Traducción:
Siza reclama la condición de lo inevitable. Ello provoca nuestro agradecimiento, al podría valer como lema para entender buena parte de la obra de Siza Vieira. Dekryptos, Bru-
reconocer que Siza, con su arquitectura, abrió nuestros ojos a un preciso y especí- selas
fico instante que, para nuestro asombro, quedó materializado en ella. 2. "Dicen que proyecto en el café[ ...] El café es un lugar, aquí en Oporto, que 9 Ibídem, pág. 205
Aristóteles distinguía entre acto y potencia. En la arquitectura de Rossi permite el anonimato y la concentración[ ...] Se trata de conquistar las bases para
contemplábamos la plenitud del acto. En él se agotaba la idea de la que se partía, el trabajo." 9
al consumirse su imagen en el proceso de materialización al que obliga la construc- Siza va a trabajar a los cafés porque allí siente físicamente que su persona
ción. En Siza disfrutamos de la condición potencial de sus obras, y éstas reclaman se funde y confunde con la de todos aquellos que buscan en el espacio público el
que les den fin quienes a ellas se acercan: las obras sólo adquieren la condición de respeto a la condición privada que acompaña al individuo, sin que ello suponga
tales con la fruición que de ellas se haga. A pesar de que a menudo contemplamos perder de vista al "otro". Los cafés en Oporto no son tanto para Siza lugares de
las obras de Siza en un estado de completa decrepitud física que las hace estar esparcimiento como la ocasión de entender lo que significa el cuerpo social. De ahí
próximas a la ruina, nunca llegan a alcanzarla, ya que siempre son capaces de ofre- que los sienta como el lugar adecuado para alumbrar un trabajo como la arquitec-
cernos algún descubrimiento. De ahí que estemos en condiciones de afirmar que tura. Concentrarse significa, para Siza, sentir el peso de las obligaciones que para
la obra de Siza nunca es ajena a quien la contempla y que entendamos su fluidez con los demás tiene como arquitecto.
3. "Algunos de mis proyectos han pasado a través de una larga discusión 10 Ibídem,pág.2o5 6. "No querría ejecutar yo mismo lo que dibujo. Ni trabajar solo. [ ...]" 13 13 Ibídem, pág. 206
con inquilinoso futuros inquilinos.[ ...]" 1º Siza transmite con esta frase cuán importante es que los demás establez-
11 Ibídem,pág.205 14 Ibídem, pág. 206
Con ello Siza insiste una vez más en la importancia instrumental que la can la distancia entre nosotros y la obra. No se trata de dar entrada a los demás
arquitectura tiene. El usuario, quien utiliza una obra de arquitectura, no puede ser 12 Ibídem,pág.20G
orrespeto a la solidaridad. Cuando él dice que no quiere trabajar solo, lo que está 15 Ibídem, pág. 207
olvidado, sobre todo sabiendo que en sus manos va a quedar la obra en la que el ~iciendo es que no quiere que la arquitectura sea el resultado de lo que hacen sus
arquitecto depositó tantas ilusiones. manos. Algo muy distinto a lo que veremos en Gehry, para quien, por el contrario, la
arquitectura debería producirse sin discontinuidad alguna, con absoluta inmediatez,
4. "De algunas de mis obras dicen que se basan en la arquitectura tradi- dandocomo resultado que las obras se nos presenten sin rastro alguno de lo que
cional de la región [ ...] La tradición es un desafío a la innovación. Está hecha de fue el proceso de construcción, manteniendo la directa impronta del arquitecto, que
contribuciones sucesivas. Soy conservador y tradicionalista: me muevo entre manifiesta su presencia con la misma energía con que vemos los dedos del escultor
conflictos, compromisos,mestizajes y transformaciones." 11 presentes en el barro -más tarde transformado en bronce- con el que trabaja.
Otra vez Siza nos habla del valor que concede al conflicto y, junto con él, a los 1
"compromisos, mestizajes y transformaciones". Siza desconfía de la pureza y está 7."Mis obras no acabadas,interrumpidas,modificadas,no tienen nada que il
dispuesto a aceptar como punto de partida la condición híbrida que la arquitectura ver con la estética de lo no acabado, o con la estética de la obra abierta. Tienen
tiene. Para él la arquitectura no se produce partiendo de una tabula rasa. Hacer quever con una angustiosa imposibilidad de llevar a buen término los riesgos que
arquitectura es, para Siza, transformar lo que se conoce, alcanzando, desde el no acierto a superar." 14
compromiso, el mestizaje. En mi opinión, Siza trata de salir al paso de una posible interpretación de su
trabajo como obra abierta, inacabada, en la tradición del más puro modernismo. Y
5. "Me dicen algunos amigo.s que no tengo ni una teoría ni un método, que así confiesa que, si algunas de sus obras no alcanzan el nivel de plenitud debido, la
no soy un pedagogo, que soy una nave a merced de las olas. No pongo a prueba responsabilidad es achacable a las circunstancias y no a la estética.
la madera de la nave en el mar. Los excesos la destruirían. Estudio las corrientes,
los remolinos [ ...] Puedo ser visto paseando a solas en la cubierta. Pero toda la 8. "[ ...] Redescubrir la mágica extrañeza, la singularidad de las cosas
tripulación y todos los medios están allí. [ ...] No me atrevo a poner las manos en evidentes." 15
el timón cuando apenas se ve la Estrella Polar. Y no indico cuál es la vía clara. Los Tras recordarnos cómo atiende a las observaciones que le hacen los arte-
caminos no son nunca claros." 12 sanos, Siza termina reconociendo el valor que tiene la presencia de las cosas, algo
Se trata de un párrafo especialmente hermoso y revelador para entender que, consciente de su singularidad, se hace evidente en un modo de sentir al que
cómo trabaja Siza. Le gusta no ver la Estrella Polar, no saber bien adónde va, no duda en calificar como de mágica extrañeza.
encontrarse con la solución del problema inesperadamente, disfrutando de la Las observaciones de Siza podrían simplificarse, con el riesgo que toda
sorpresa. Sabe que lo contingente implica multiplicidad y ambivalencia. Le gusta reducción comporta, de este modo:
ser consciente de los conflictos, ya que es a través de ellos como se manifiesta lugar: origen de toda arquitectura.
la contingencia: sólo desde el reconocimiento de ésta cabe la respuesta a los distancia: la proporciona el hecho de que son otros quienes construyen.
problemas específicos que plantea la arquitectura. discusión: hay que atender a quien va a hacer uso de la obra.
el arquitecto encuentra en los conflictos que acompañan a la realidad
en la que trabaja la respuesta a los problemas específicos que cada obra plantea.
incertidumbre: ante la falta de claridad de la meta que se persigue cuando se
comienza el trabajo. No se trata de resignación, sino bien al contrario, hay una cier-
ta satisfacción al saber que toda obra bien hecha terminará siendo una sorpresa.
mediación: la arquitectura como algo que exige el trabajo colectivo, la aceptación de
unas limitaciones (constructivas, funcionales, legales, etc.) que implica la renuncia
a la directa expresión personal.
insatisfacción: al constatar que toda obra de arquitectura es, para el arquitecto,
inacabada, al sentir que no pudo dar una respuesta capaz de conjugar todos los
conflictos en torno a la realidad.
evidencia: la arquitectura como ocasión para experimentar esa singularidad de las
cosas, que en su evidencia nos hacen entrever su condición más sustancial. Hay un
cierto parentesco en esta propuesta que Siza plantea con la agustiniana definición
de belleza que nos hablaba del resplandor de la verdad: con tono más franciscano,
Siza nos recuerda la hermosura de "la singularidad de las cosas evidentes", sugirien-
do que entre ellas hay lugar para la arquitectura.
A continuación examinaremos cómo se ha ido desarrollando la obra de Siza a lo
6 Restaurante Boa Nova,
Lei;a da Palmeira, 1958-63
largo del tiempo, y creo que en este examen seremos capaces de encontrar adecuados
ejemplos para ilustrar los principios manifiestos en los párrafos anteriores. Al hablar
de Siza hay que pensar en un arquitecto extraordinariamente dotado para el ejercicio
profesional. Si admitiésemos que la arquitectura tiene que ver con las artes visuales y
con una cierta capacidad de manipulación plástica de la realidad, y si tuviésemos que
hablar de los cuatro arquitectos de quienes nos hemos ocupado hasta ahora en térmi- 6 Hay que pensar que Siza tenía veinticinco años cuando empezó a proyectar
nos de capacidad y dotes para el desarrollo de su profesión, no habría ninguna duda en este pequeño restaurante Boa Nova en Lec;a da Palmeira (1958-63), en el que
señalar a Stirling y a Siza como los más capaces y dotados. Rossi y Eisenman han hecho demuestra una maestría que justifica los comentarios anteriores acerca de su
un gran esfuerzo por alcanzar una expresión plástica propia, y cabe decir que su obra precocidad. Elemento fundamental en el perfil que dibuja el paisaje es la pequeña
ha ido ganando en coherencia y complejidad a lo largo de los años, pudiendo afirmarse ermita que, al reposar en una plataforma que introduce la horizontal en el medio,
que su arquitectura primera estaba más llena de buenas intenciones que de logros. Pero adquiere, a pesar de su modestia, una condición de objeto artificial y autónomo.
tanto en el caso de Stirling como en el de Siza su maestría como arquitectos se ha hecho A Siza no se le escapa que la ermita será inevitable referencia para su restaurante
sentir desde sus primeras obras, y así cabe decir que no son muy diversas, en lo que a y, dispuesto a subrayar las diferencias, insiste en que tanto su volumen como los
calidad se refiere, a las últimas. Es cierto que tanto en Stirling como en Siza hay un cami- muros que lo arraigan se produzcan de un modo fragmentado, haciendo de la fractu-
no ascendente que alcanza su cima en obras como la Facultadde ingeniería de Leicester ra y de la discontinuidad la substancia de la forma. El suelo se convierte en elemento
o el Banco de 0/iveira de Azeméis, pero es forzoso reconocer en ambos una asombrosa clave, confirmando esta obra la importancia que para Siza tendrá, desde el comien-
precocidad. Y ahora pasemos, sin más preámbulos, al examen de sus obras. zo de su carrera, el lugar. El suelo, las rocas manifiestan literalmente el valor que
. Se trata de una obra extraordinariamente elaborada, teniendo en cuenta
::·una de las primeras: Siza lleva cuatro o cinco años de ejercicio profesional
andoconstruye este restaurante, al que cabe ver como pu_ntode arranque de
carr era • Ouizás lo más relevante sea el modo en el que el sistema de muros se
uelve hasta el extremo de hacernos olvidar su existencia. Pero, al margen de
comentario, que atiende a los aspectos más estructurales del proyecto, far-
es llamar la atención sobre la cuidada articulación del acceso y de la conexión
as cocinas. Se trata de una arquitectura en la que la manipulación del espacio
[Link] ahí la importancia de las secciones, que nos permiten comprobar
·~ hábil uso que de los intersticios producidos entre las cubiertas se hace. Por
:tra parte, Siza explora el valor de los materiales, haciendo de la madera un uso
txtenso, hasta el punto de que a ella se confía la creación de una cierta atmósfera,
~laque podría calificarse de doméstica y privada, y que, sin duda, Siza perseguía
enesta ocasión.
Una arquitectura atenta a la más ligera inflexión, al mínimo sesgo. Me parece
importante insistir en el valor que Álvaro Siza ha concedido siempre a las alineacio-
nes. Él sabe que los espacios cambian -tanto interna como externamente- cuando
seabandona la ortogonalidad y, sin duda, la suave oblicuidad de este proyecto
contribuye de modo definitivo a la definición de su forma. Tal oblicuidad, por otra
parte, establece una cierta continuidad con las cubiertas que, a pesar de estar
construidas siguiendo modelos tradicionales, se manejan con tanta libertad como
cuidado. De este modo consigue dibujar un perfil roto y pintoresco que permite al
edificio vivir en buena armonía con el paisaje. Tal vez convenga decir que no estoy
la cimentación tiene en tanto que ope- que aludimos al comenzar esta clase. pensando en un pintoresquismo a la inglesa, en el que el volumen se controla desde
ración primera de toda construcción. El La idea de hueco desaparece, no hay la manipulación aditiva de elementos, sino más bien en una actitud ligada a una
edificio, por tanto, como encuentro de lo ventanas. Por un lado, nos encon- percepción pictórica del paisaje. •
construido y del suelo que, en esta oca- tramos con plataformas a distintos Por último, desde esta obra primeriza, Siza Vieira muestra cuánto la cons-
sión, es también el cimiento y que nos niveles sobre las que se disponen las trucción le atrae. Y, si bien muchas veces se sirve de sistemas tradicionales, otras
habla de una naturaleza expectante mesas, que disfrutan de espléndidas se esfuerza en poner en directo contacto unos materiales con otros, dando lugar
sobre la que se levantará lo construido, vistas. Por otro, aparece la cubierta, a inesperados encuentros de indudable interés. En manos de Siza los materiales
estableciendo una dialéctica que se ligada a un sistema de muros que quieren ser ellos mismos, pretenden mantener su integridad sin pasar por la
recrea en el contraste. establece con ella una relación comple- mediación que supone aceptar el uso tradicional que de ellos se hace, condición
No es difícil advertir en este tamente diversa, por no decir opuesta, que no será difícil identificar en algunos elementos -ventanas, por ejemplo-
proyecto los ecos wrightianos a los a la que considerábamos al hablar de la de este proyecto.
7-11Las piscinas de Lefa da Palmeira, una obra de 1961, demuestran ya una gran
[Link] nuevo nos encontramos ante esta capacidad de sacar provecho del
encuentrode los opuestos, entendiendo como tales el medio natural y el agitado
océano,por un lado, y el artificio de lo construido, el reposado recinto en que se
produce el baño, por otro. El océano qued~ re_presentado en las rocas -q~e algo
tienen de fósiles olas-, en tanto que las p1sc1nasse apoyan en todo un sistema
de muros verticales que da lugar a la creación de un mar artificial, de un Atlántico
cautivoque permite el baño al haber conseguido aislar y apaciguar una porción
del mismo. La transformación del paisaje no hace uso, en este caso, de elementos
convencionales como pórticos o pérgolas. Se ha construido un sistema de platafor-
?-11 Piscinas en Le~ada mas que modifica la percepción que teníamos de las rocas al dotarlas de un relieve
Palmeira, 1961-66
queantes no tenían. Las plataformas introducen un orden horizontal en el paisaje,
_e:¡____¡
~--'~I
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antes inexistente, que dialoga con el plano horizontal de los recintos que definen
' '
las piscinas. Es en este nuevo territorio horizontal donde se produce el encuentro
de opuestos del que hablábamos, y que en esta ocasión da lugar a la aparición de
la vida social.
Esta obra de Siza Vieira anticipa la arquitectura minimalista de los años
ochenta, al conseguir, con escuetas intervenciones, importantes transformaciones
en el medio. Tan solo con la construcción de un muro de hormigón que nos protege
y nos separa de la carretera se logra un aislamiento que facilita este encuentro con
la naturaleza, en el que radica el interés de este proyecto. El muro hace olvidar el
panorama de una costa contaminada con el que nos encontramos al otro lado de la
carretera, a la vez que nos conduce, insensiblemente, a un plano inferior, oscuro,
en el que iremos descubriendo los vestuarios, las duchas, los servicios, etc. Todo lo
construido en este plano se constituye en filtro que nos dirige al mar, alejándonos
del mundo de lo cotidiano al sentir la apacible soledad que produce,el encuentro
de los humanos con la naturaleza. Podría insistirse una vez más en las matrices
wrightianas que hacen continuamente acto de presencia en estas primeras obras
de Siza. Todas estas horizontales, todos estos muros retranqueados, toda esta
repetición de las vigas de madera -madera frente a hormigón- nos hablan de cuán-
to Siza ha estudiado a Wright. Siempre hay alguien que pretende dar la versión del
Siza instintivo-otra vez "el buen salvaje"-, oponiéndolo al arquitecto cultivado que
ha hecho del conocimiento el soporte de su profesión. Ni que decir tiene que pienso
de otro modo. La carrera de Siza, desde estas primeras obras, es la carrera de un
arquitecto extraordinariamente bien educado, culto, que admite la influencia de
aquellos arquitectos a quienes admira. de frente y con la mano izquierda una
Hay en Siza, sin duda, un potente ins- y otra vez, va resolviendo los distintos
tinto que le permite ir más allá de las episodios con los que nos encontramos
arquitecturas aprendidas. Liberar su al recorrer el volumen de la casa, insis-
propio instinto es quizás una de las más tiendo en la frontalidad, dibujando en
necesarias y difíciles tareas que tiene ella su arquitectura. Así ocurre cuando,
ante sí un arquitecto. Tal vez el examen desde la calle, nos enfrentamos con la
de la obra de alguien tan liberado como fachada. O más tarde, cuando un nuevo
Siza nos ayude a conseguirlo. plano frontal aparece al descubrir la
puerta de entrada. Todo está fronta-
1 ? Como en el proyecto anterior lizado y, sin embargo, trabado en un
cabría hablar aquí de un Siza que acep- conjunto de líneas y planos -muros y
ta la realidad, los límites en los que va a volúmenes-, asistiendo así a la trans-
quedar encerrado su trabajo, y que con formación de una serie de episodios
una actitud, a la que bien pudiera califi- plásticos abstractos en algo tan coti-
carse de posibilista, la transforma, con- diano y real como una casa.
virtiendo aquellos condicionantes que Detengámonos ahora en la plan-
parecían limitarla en el origen de lo que ta. Siza nos lleva hasta el fondo de la
será su obra. Y así es preciso considerar parcela, donde sitúa el garaje. Con ello
el modesto barrio residencial de Oporto consigue colonizarla, usarla intensa-
en que va a construirse la Casa Magal- mente, haciendo que toda ella se incor-
haes (196?-?0) para valorar la interven- pore a la casa. Mediante el pavimento se
ción de Siza, quien nos sorprenderá una establece una distinción entre el jardín
vez más al mostrarnos el potencial que y el territorio de lo construido, haciendo
encerraba el perímetro de la parcela. De una vez más uso de una sutil geometría
ello hablaremos más tarde al estudiar la oblicua que, merced al leve giro que
planta. Pero, antes de seguir adelante, introduce, propicia una relación dialécti-
querría llamar la atención de quienes me ca entre el vacío del jardín y el pleno de la
escuchan acerca de la importancia que casa. Este giro sutil es responsable del
para Siza tiene el pensar la arquitectura acceso sesgado, doblemente sesgado si
de esta casa desde la frontalidad. Este se considera que también cabe entrar
proyecto de Siza coincide en el tiempo desde el garaje. La estructura de la
con las más sutiles lecturas críticas que casa queda perfectamente definida con
en aquellos días se hacían de Le Corbu- la pieza de estar, ensimismada, mirando
sier. Y, como un torero dispuesto a citar hacia el jardín/patio al que también se
eración de arquitectos portugueses y en el que se incluía un extenso análisis de 16 Hogar y Arqui-
genbra
0
de Siza Vieira 15 . Pronto lo descubriría el atento Vittorio Gregotti, y cabe decir tectura, Revista
bimestral de la
desde entonces Siza Vieira ha sido uno de los arquitectos que más interés ha Obra Sindical del
Hogar, enero-febre-
de5 pertado entre estudiantes y profesionales. Nada
d
hay de extraño en ello. La Casa
, d , . .d ro 1967, núm. 68,
Maga/hoes era ya una obra de sorprendente ma urez, mas to av1as1se, cons1 p s·
era pág. 34-84
su arquitecto tenía tan solo treinta y cuatro años cuando la proyecto. ero iza
es ya un auténtico maestro. Si hemos hecho referencia a la dialéctica que introduce
con el sutil manejo de las alineaciones y de la geometría, no podremos por menos
destacar ahora el uso que de la misma hace al enfrentar, en el acceso a la casa,
dos materiales tan diversos como el hormigón y el metal. El brillante blanco de la
chapa metálica contrasta violentamente con el hormigón del mu_ro,~stableciendo
unos términos lingüísticos que definirán, al extenderse con continuidad, el mundo
figurativo de la casa. Esta conciencia del valor que 1~dialé~tica tiene se p?ne una
vez más de manifiesto si se piensa que este mundo f1gurat1vo de la frontal1dad -el
blanco metálico y el hormigón-tiene como fondo la sordidez de las casas vecinas.
La habilidad de Siza -que se sirve de los mismos materiales que aquéllas emplean,
garantizando así que nadie se sienta ofendido-, radica en saber distanciarse de
ellas tan solo con recursos formales. Quienquiera que contemple las imágenes que
asoma la cocina. Observen el cuidado insensible paso desde el vacío generado
ilustran estos comentarios comprobará que en verdad lo logra.
con que Siza ha tratado el pequeño por la calzada que conduce al garaje-un
El interior es prueba también de su madurez. Cabe hablar de sofisticación
recinto que prolonga el ámbito domés- vacío todavía público- al que configuran
en el modo de entrar en la casa, en el diseño de las puertas, en la manera en que la
tico de la cocina, separándola un tanto las tapias que contienen el volumen de
ventana articula el encuentro de dos planos diversos, etc. La construcción se exhi-
del área del jardín sobre la que gravita la casa, el vacío del jardín -un vacío
se nos muestra literalmente manteniendo, sin embargo, su condición abstracta:
el estar. Por otra parte, hay que hacer privado- que se convierte en el corazón
véase por ejemplo el encuentro de los muros con el suelo. Y, como siempre ocurrirá
notar la íntima relación entre el estar y de la arquitectura de esta casa. Visto
con la arquitectura de Siza, y a pesar de la modestia de esta vivienda, el espacio
los dormitorios, agrupados con singular de este modo se entiende mejor la per-
interior tiene entidad propia. Obsérvese, por ejemplo, esa entrada de luz cenital que
talento. Ante la Casa Magalhctes cabe tinencia del desarrollo frontal del que
parece, una vez más, un homenaje a Le Corbusier. Con ella nos encontramos ante
hablar de una destrucción de la figura antes hablaba.
la evidencia de lo posible, de lo contingente. ¿De cuántas otras maneras hubiera
cúbica (véanse las casas vecinas), que Estamos en los últimos años de
podido ser tal entrada de luz? Nada está inevitablemente ligado a la estructura de
tiene un cierto sabor neoplástico. Se la década de los sesenta. El talento de
la casa. Muy al contrario, ante toda esta serie de episodios singulares tenemos la
pueden identificar en ella mecanismos Siza fue pronto reconocido. La gente
sensación de que son simplemente el resultado del deseo puntual, en un instante
que nos recuerdan a Wright como, por de mi generación recordará el número
preciso, del arquitecto. De ahí su gratuidad, ese sentido de lo contingente del que
ejemplo, los accesos quebrados, tanto de la revista Hogar y Arquitectura en el
hablábamos. Un mundo fluctuante en el que, indefectiblemente, nos encontramos
a la casa como a las habitaciones. Pero que Nuno Portas daba por primera vez
con la continua presencia del arquitecto, a pesar de que él insista en no pretender
lo verdaderamente sorprendente es el a conocer en nuestro país una nueva
ningún protagonismo.
5 CasaAlcinoCardoso,
Moledodo Minho,1971-73
18 Ü Viviendas en Caxinas,
Vila do Conde,1970-72
18-2 O Siza, por otra- parte, tiene la sabe que estas casas serán alteradas y, 21-25 El proyecto de Moledo do de los muros parece estar disponible
sensación de estar obligado a aceptar consciente de ello, manipula su perfil y Minho, la Casa Alcino Cardoso (19?1- para aceptar nuevos usos, implica la
programas más modestos, como estas su volumen allí donde sabe que no llega- ?3), es especialmente clarificador para transformación de la condición inerte
viviendas en Caxinas, Vila do Conde rán las intervenciones de los vecinos. De mostrarnos la complacencia que Siza de los espacios. Para ello Siza se sirve
(19?0-?2) al comienzo de la revolución ahí el valor que adquieren la proporción siente ante el conflicto. Se trata de una de los espacios intersticiales, subra-
portuguesa. Se pondrá decididamente de las ventanas, las hendiduras que pequeña casa que, entre tapias y cami- yando su valor al añ[Link] serie de
al lado de los progresistas portugueses, separan los bloques, o el remate de los nos, domina un pequeño viñedo, y en la habitaciones convencionales -dormi-
ayudándoles a desarrollar su política mismos, que se resuelve a la manera que el propietario quiere añadir unos torios-, que aprovechan la alineación
de vivienda. Para mejor entender los aaltiana. Hay, por otra parte, una insis- dormitorios y construir una pi:scina. de los bancales. El conflicto se resuelve
programas se comunicará con la gente, tencia en el ritmo -y aquí no podemos Siza acepta el encargo y decide vitali- como encuentro, sin que el carácter de
lo que le llevará a aceptar que sus casas por menos que recordar una vez más a zar y transformar la crujía convencional lo inacabado y fragmentario prevalezca.
han de ser susceptibles de incorporar Pessoa- que hace que la lectura de esta mediante la apertura de nuevos huecos Y así, la nueva construcción -ligera, no
transformaciones que quizás no siem- pieza oscile entre lo individual y lo unita- y la introducción de una cocina, un tanto costosa-:- insiste en la geometría defi-
pre van a ser coincidentes con su idea rio. Posiblemente sea a esta condición ajena al orden ortogonal de los muros de nida por los bancales, orientándose sin
de arquitectura. Un proyecto como éste ritmada a quien se confíe la expresión piedra. Un proyecto como éste, en el que prestar atención a la construcción exis-
muestra claramente esta actitud. Siza arquitectónica de este proyecto. el sistema establecido por la geometría tente. La cubierta, metálica y liviana,
? Siza merece el mayor de
nuestros respetos por su dedicación a
los programas de vivienda, sin que le
preocupe la modestia de los mismos.
En esta ocasión, las Viviendas Saal da
Bou~a,Oporto, de 19?3-??, el accidente,
el soporte primero de esta arquitectura
es una tapia en la que se incluye una
pequeña . muestra de arquitectura
antigua. Como en el ejemplo que ana-
lizamos hace unos momentos de las
viviendas en Caxinas, Siza va a servir-
se de los mecanismos de repetición
tipológica, contribuyendo la sección
definitivamente a definir las masas.
El hábil manejo de la misma permite a
este importante volumen adquirir una
viveza que le capacita para vivir con
contribuye a acentuar las diferencias cubierta de teja y de la metálica, etc. En el complejo mundo de lo construido a
entre ambas: las distintas pendientes la sorpresa que tales encuentros nos su alrededor. Por otra parte, hay que
dan lugar a que la vieja construcción y producen, esta arquitectura parece valorar el coraje que supone aceptar la
la nueva mantengan, desde el exterior, congelar, mantener vivo, el instante fragilidad como norma. Paradójicamen-
la distancia que entre las dos media en en que se gestó. La convivencia de dos te, en tal fragilidad radica su fortaleza.
el tiempo, si bien el espacio interno per- piezas de arquitectura tan diversas Una arquitectura construida con tan
mite hacer uso de él como si de un solo parece hablarnos de aquel instante, de modestos medios parece no demandar
edificio se tratase. aquel momento: la arquitectura hace un buen trato, no reclamar restaura-
Diríase que, una vez que el arqui- de esta captura del instante el pretexto ción alguna. Acepta el uso, la pérdida
tecto se atreve con este tipo de encuen- para justificar su permanencia. de aquella prístina condición que tuvo
tros, la realidad le premia con espacios el primer día. A diferencia de otras arqui-
inesperados, con arquitecturas que tecturas modernas -que forzosamente pérdida de su integridad. Se diría que
le sorprenden. En la casa de Moledo requieren el mantenimiento de su condi- reconoce y acepta que está cumpliendo
do Minho cabría hablar del inesperado ción inaugural- la arquitectura de Siza con la misión para la que fue construida:
contacto entre el vidrio y la piedra, del Vieira se siente cómoda con el paso del atender, ante todo, a lo que son las nece-
espacio oblicuo y del ortogonal, de la tiempo, incluso cuando éste supone la sidades de los usuarios.
28-33 La casa que voy a comentar ahora, la CasaBeires (19?3-?6), es coetánea
a todas estas otras que acabamos de ver y una muestra más de la capacidad que
Siza tiene para transformar los programas. Se trataba, en este caso, de construir
una casa en la periferia de Póvoa do Varzim para un comandante retirado que, tras
una vida profesional en las colonias, volvía a su país. Alguna de las imágenes ilustra
cuáles son las condiciones en las que se va a producir la arquitectura: la modestia
del entorno no parece ser obstáculo para que Siza plantee su obra con una ambición
realmente sorprendente.
Siza crea, en esta ocasión, un universo autónomo, haciendo que la casa
gravite, en la pequeña parcela, sobre un jardín que hay que considerar como algo
íntimamente ligado a su arquitectura. En efecto, el jardín -al que cabe entender
como una pieza más de la casa- se configura merced a un quebrado muro vítreo, en
el que podemos reconocer resonancias stirlingnianas. Siza parece querer explicar a
Stirling, sirviéndose de esta pequeña casa en Póvoado Varzim,cómo hubiera podido
resolverse el Oueen's College.Y así, la casa se nos presenta como una gigantesca
ventana que se vierte caprichosamente sobre el quebrado fragmento del jardín. Sin
embargo, tras haber hecho esta afirmación, inmediatamente nos asalta la duda:
quizá Álvaro Siza esté intentando con este proyecto no tanto poner de manifiesto el
valor que tiene la erosión de un volumen, cuanto enfatizar el poder de la línea -en este
caso de la quebrada- que establece el límite entre interior y exterior a que nos tiene
acostumbrados la arquitectura. Y aún voy más allá: la condición quebrada de la línea
parece adelantar la hipótesis de que entre el dentro y el fuera no cabe distinción.
De nuevo la entrada a la casa es muy importante. Como en otras ocasiones,
Siza se recrea en un acceso lateral, sesgado, necesario en este caso para no sacrifi-
car el estrecho frente de la casa. El acceso es doble. Por un lado, entramos a la cocina;
por otro, al cuarto de estar. Sobre el frente de la cocina -cuya ventana aparece pro-
tegida por una marquesina circular- se produce un espacio más o menos servicial,
que incluye un aseo, un dormitorio y un cuarto trastero. El programa de los servicios
en planta baja se completa con una habitación al fondo. Pero es la gran pieza de estar
-con un primer límite, la quebrada pared de vidrio, y un segundo y definitivo, el perí-
metro mismo de la parcela- quien protagoniza esta planta baja. Es en ella donde se
siente la autonomía de la casa: esta habitación parece querer decirnos que entre el
mundo natural-presente todavía en el jardín-y el mundo manipulado, artificial, de lo
construido, no cabe establecer distancias. Ambos son unificados por la arquitectura,
que los funde en uno solo: esta es la conclusión que se desprende al contemplar el
indisoluble espacio interno/externo que 34-39 Nos encontramos en 1974,
la pared de vidrio define. La planta alta próximos a la madurez de Siza, quien
se distingue por su flexibilidad y por la en este Banco Pinto & Sotto Mayor en
eficacia de los espacios intersticiales. Oliveira de Azeméis nos muestra su
La Casa Beires es un pequeño/ inquietante maestría. Es difícil encon-
gran ejercicio de geometría, en el que la trar un arquitecto tan dueño de todo
estrategia establecida en el proyecto lo que hace. A pesar de que él habla
prevalece. Una vez más, la condición de incertidumbre y de que se ve a sí
irrepetible de la arquitectura de Siza se mismo como un capitán de barco que,
hace sentir: será difícil encontrar otras caminando por la cubierta, no vislum-
circunstancias en las que, mediante un bra la Estrella Polar y que, por ende, no
mecanismo tan primario como el de sabe adónde va, ante proyectos como
practicar un bocado, se consiga abrir éste uno se inclinaría a pensar en él
tanto la fachada y que sobre ella se aso- como uno de los pocos que puede llevar 9 Banco Pinto 8cSotto Mayor,
el barco a puerto por muy cerrada que Oliveira de Azeméis, 1971-74
men la mayor parte de las habitaciones,
tal y como exigía el programa. esté la noche.
En cuanto al lenguaje, se trata de Otra vez nos encontramos ante
un ejemplo genéricamente moderno, en un programa mínimo. De nuevo aparece
el que lo más destacado tal vez sea la el acceso lateral, situación ésta que, al
justeza de las medidas-con las que se repetirse tantas veces en su carrera, modo en el que se quiebra el escalón forma que toma el espacio. Incluso cabe
trabaja. Ello da lugar a lo que cabe cali- nos hace pensar que deliberadamente que lo materializa. Desde la puerta de decir que lo estructuran. Su posición
ficar como proceso de miniaturización. no quiere que la visión frontal del edificio entrada se nos revela todo este espacio tangente es buena prueba de ello. Pero,
Recuerdo la sorpresa que me produjo se convierta en sistema generador de la que-siguiendo un proceso opuesto al de a diferencia de lo que ocurre cuando el
visitarla: la casa es minúscula. De ahí arquitectura. La entrada al banco -que miniaturización que antes hemos descri- espacio se entiende como promenade
que muchos elementos se transformen va a explotar la condición curvilínea con to- adquiere dimensiones gigantescas, architecturale las escaleras no son, en
en objeto de contemplación en sí mis- la que se resuelve la esquina- se pro- desconcertándonos por su inmensa el Banco Pinto & Sotto Mayor; los lugares
mos, y que nos sintamos apresados duce mediante un enérgico corte que complejidad. Esta magnificación del desde los que disfrutar de la arquitectu-
por la obligación de dar respuesta a las convierte dicha curva en un fragmento. espacio se consigue mediante la multipli- ra. Dicho de otro modo, el espacio de esta
preguntas implícitas en [Link]. En otras Un gesto que antecede en tantos años cación de niveles -a los que se accede a arquitectura de Siza Vieira no se percibe
palabras, es una casa que constante- a los mecanismos de fragmentación través de escaleras que los seccionan-y obligatoriamente desde el movimiento.
mente nos hace sentir la presencia de que más tarde se convertirán en tópico mediante la proliferación de los techos Y una última observación a propósito de
la arquitectura. Su geometría da lugar a durante los años ochenta. Al romperse que los acompañan, lo que da lugar a las escaleras: apreciará quien las mire
infinitas soluciones singulares que nos la continuidad de la curva el acceso interesantes situaciones formales. con atención que Siza se sirve de ellas
atraen y nos hacen admirar la sensibili- queda resuelto sofisticadamente, como Las escaleras son elementos para establecer una sutil distinción entre
dad del arquitecto. admitirá quienquiera que observe el clave. Desde ellas puede explicarse la los espacios públicos y los privados.
define este espacio. E incluso cabría discontinuo queda atrapada en una
hablar de instante cultural. Es como realidad más global. Las imágenes del
si las referencias arquitectónicas y banco Pinto & Sotto Mayor completan
las citas que percibimos en la obra y hablan, con mucha más capacidad
hubiesen quedado congeladas en este de convicción y elocuencia de lo que yo
instante concreto del que hablamos, en podría hacer, a propósito de lo que es
el momento mismo en que se construyó la arquitectura de nuestro arquitecto.
este edificio. Sin duda, en una obra como ésta nos
Los espacios interiores nos sub- encontramos ante el mejor Siza.
yugan desde su complejidad. Tratemos Y, siempre, con un asombroso
de imaginarnos subiendo la escalerita dominio de la escala que le permite
34-3 9 BancoPinto 8cSotto Mayor,
de que antes hablaba, y hagamos un entrar en contacto con las más diver-
Oliveirade Azeméis, 1971-74 esfuerzo por ver la importancia que sas arquitecturas sin sobresalto algu-
en la definición de los espacios tiene la no. A mi entender, es esta sensibilidad
El banco Pinto & Sotto Mayor experiencia de la misma desde aquello luz que, en este caso, literalmente los para con la escala del contexto en el
podría, a primera vista, considerarse que se piensa sea su propia esencia: el alumbra, los hace aparecer ante nues- que se trabaja quien actúa como manto
como un intento de exploración lingüís- espacio en su pureza en cuanto tal, el tros ojos. Todo es un continuo aconte- protector frente a arquitecturas que
tica, como una demostración de que espacio sin las limitaciones a que, en cer de arquitecturas. ¿Cabe hablar de bien podríamos calificar de opuestas.
el lenguaje racionalista está todavía los edificios, obliga el uso. De ahí que un espacio concreto? Nos sentimos Es interesante ver la relación que en
vigente. Bastaría detenerse a exami- podamos afirmar que Siza, siempre que atraídos por la variedad de episodios la arquitectura de Siza se da entre inte-
nar la rotulación, el énfasis dado a las puede, como en este caso, prescinde arquitectónicos que Siza nos ofrece y, rior y exterior. A primera vista parece
superficies curvas, el empleo de los de toda referencia tipológica. Yo que- sin embargo, la obra no ha perdido la que ésta viene dictada tan solo por el
tersos planos estucados, la ausencia de rría que me acompañasen a examinar unidad. En la próxima clase veremos interior. Pero no es así. La conciencia
elementos aplicados a ellos-ni una sola cómo conviven en esta arquitectura cómo en Gehry la búsqueda de la unidad del entorno también cuenta. Hay en
lámpara, ni un radiador que alteren los de Siza geometrías tan diversas que, se convierte en cuestión que incorpora su obra una extraordinaria habilidad
paramentos de esta arquitectura-, para aparentemente al menos, poco hacen en su carrera más tardíamente: hasta para jugar con las dos cartas al mismo
defender tal interpretación. Pero me por reconciliarse. Es el espectador, entonces se trataba de manipular tiempo, de manera que todos aquellos
parece que aún hay algo más: el intento aquel que se encuentra inmerso en este fragmentos. La obra de Siza, desde sus gestos que tienen valor fuera acaban
de mostrar en toda su pureza, en cuan- espacio, el que las dota de aquella con- primeros momentos, tiene presente un teniéndolo dentro, y viceversa. No
to que fenómeno o evento, lo que es la dición unitaria que nos permite hablar sentido de lo unitario que, sin embargo, debemos extrañarnos de que esta inevi-
arquitectura. La complejidad de este de la presencia de la arquitectura. Todo, no le lleva a prescindir de lo discontinuo. table continuidad redunde en reforzar la
espacio obliga a que vayamos más allá en cierto modo, nos lleva a entender Es hermoso ver cómo la presencia de lo condición unitaria.
de consideraciones exclusivamente lin- la arquitectura como algo perceptible,
güísticas. Es una arquitectura que habla como sensación tangible, consolidada
de arquitectura y que intenta ofrecer la en el específico y preciso instante que
-45 Con el Banco Pinto & Sotto Mayor puede decirse que termina la etapa del
joven Siza. La obra en la que nos detendremos a continuación, la casa para su her-
mano Antónío Carlos Síza, de 19?8, es ya una obra de extraordinaria madurez. Pero
habría que hablar también de tristeza, de profundísima saudade. Tan profunda es
la tristeza que, a mi entender, forzoso es también hablar de atrevimiento, pues tan
solo a un hermano puede ofrecerse una casa como ésta. Se trata, por otra parte, de
una obra premonitoria, ya que le va a permitir anticipar muchas de las propuestas
formales que le veremos desarrollar más tarde. Es una arquitectura curiosa, extra-
ña, y ello explica la poca atención crítica que se le ha prestado.
Siza nos ha dicho que el lugar está en el origen de su arquitectura, que las
circunstancias externas están siempre en el comienzo de lo que será un proyec-
to suyo. El lugar en que se emplaza esta casa parece carecer de atributos que lo
cualifiquen. Cabría decir que nos encontramos ante el "no-lugar", ante un suelo
cuyo único rasgo característico es su alterado perímetro. En él es donde Siza
va a encontrar los elementos con los que comenzar su proyecto. Y así, una línea
que podríamos considerar como el más arbitrario de los gestos, y que divide la
superficie encerrada por el perímetro, se convierte en motivo y fundamento de
esta arquitectura. Me atrevería a decir que, con dicha línea, Siza interviene en el
solar con la misma fuerza con la que Lucio Fontana activaba, mediante un corte,
la superficie rectangular d-eun lienzo. La arbitraria alineación será el instrumento
que Siza emplee para comenzar a estructurar la casa, a un tiempo que se convierte
en pista que le permite colonizar el fondo. Una vez más nos encontramos en esta
casa con una arquitectura que presta definitiva atención al acceso, a la puerta de
entrada. En esta ocasión, Siza hace coincidir a coches y personas: desde la dimen-
sión se reconocen las distintas funciones, poniéndose de manifiesto que el acceso
a la casa tiene algo de rito iniciático, y así se explica el quebrado movimiento al que
Siza nos obliga si queremos alcanzar la plataforma elevada en la que se construye
la casa. Desde la puerta de entrada a la misma se descubre por completo el juego:
una vez que se atraviesa el umbral, la casa queda disponible, sin que medie entre
los espacios transición alguna. Y así, desde el umbral mismo, descubrimos el área
de estar, el área del comedor y la cocina, y, por último, el patio, que nos conduce
al territorio de los dormitorios. Una habitación privada, en directa conexión con la
cocina, habla de un último reducto de la privacidad.
Quien observe la planta no se sorprenderá si se mencionan conceptos como
los de fragmentación, quiebro y ruptura. Tan solo la fuerza del bay wíndow, que se
hace sentir tanto en el patio de la fachada como en el más privado de servicio, dota Es una casa al borde de lo irracional y, sin embargo, hay que reconocer que
a la arquitectura de una cierta condición unitaria. Pero, en lo que en realidad el con absoluta consciencia tanto mecanismos geométricos como operacio-
arquitecto parece recrearse, es en la lucha por hacer convivir en la casa elementos s formales que tienen su origen en la teoría de la Gestalt. Y así cabría entender
dispares. Así la pieza de estar, cuya aparente regularidad establecida por la simetría º\asa como el resultado de activar un esquema convencional y simétrico en "U"
queda destruida mediante la sutil intervención en el techo; el complejo espacio ediante inclusiones, cortes o proyecciones. Los espacios singulares y específicos
del comedor, animado por la danza de dos columnas; los dormitorios de los hijos, ;e cada habitación mantienen su autonomía, pero se integran en la unidad que la
hábilmente agrupados, con algo de irónica referencia a una arquitectura moderna casa sin duda tiene, sirviéndose de las proyecciones visuales de que hablamos o
que parece, por otra parte, ser deliberadamente ignorada; y por último, ya que hay desplazamiento sobre la línea/origen. Por otra parte, si observamos el ámbito
que poner límite a esta descripción de espacios y elementos, los aseos, que en su del jardín privado como un todo, como fondo, veremos aparecer en él como figuras
simple trazado parecen ser el resultado del encargo directo al fontanero, con el tanto el sólido definido por los dormitorios de los hijos como el bay window de la
deseo de conseguir el mejor de los precios. Habrán advertido que nada he dicho del habitación próxima a la cocina. En mi opinión, se trata de una casa importantísima
patio, pieza clave en torno al cual giran todos los elementos anteriores, y que es entender lo que será la arquitectura de Siza a partir de este momento. La expe-
la que permite que la casa tenga un desarrollo acorde con el amplio programa. La riencia del patio, sin ir más lejos, aparecerá en una obra tan definitiva como el Pabe-
estrategia que lleva a organizar una arquitectura sirviéndose de un patio, hacien- llón de la Facultad de Arquitectura de Oporto, y se repetirá en otras como la Escuela
do que todos los elementos giren en torno a él, es un mecanismo del que Siza se de Educación de Setúbal, el Pabellón Carlos Ramos en Oporto, el Rectorado de la
servirá a menudo en el futuro. Hay un momento en el que resulta difícil discernir si Universidadde Alicante, etc. La CasaAntónio CarlosSiza es todo un programa, todo
es el patio quien dio origen a los espacios, o si se trata simplemente de un espacio un repertorio de lo que ha sido y de lo que va a ser su arquitectura a partir de ahora:
residual, de algo que puede considerarse tan solo el resultado de haber encajado sin duda en ella comprobó Siza una vez más el valor de los espacios intersticiales.
libremente un programa. Y, sin embargo, el patio se convierte en dueño y señor de Pero todavía me gustaría añadir un apunte más. Esta casa es toda una lección de
la casa. Es como si, en el vacío que genera, residiese el espíritu del todo. Las habi- independencia: la presencia de lo privado, de lo íntimo, anima y dota de espíritu a
taciones, las estancias, son otras "casas", cuyo carácter y significado dependerán esta arquitectura. Es, además, una muestra de lo que, a mi entender, es uno de los
de los usos que se les asignen. Y de ahí que no sea difícil descubrir en cada una de aspectos más valiosos de la obra de Siza: su convicción de que la arquitectura es
ellas rastros de arquitecturas de Siza que ya conocemos: en los dormitorios de un medio capaz de dar cabida a nuestros sentimientos. En la CasaAntónio Carlos
los hijos, el Banco Pinto & Sotto Mayor; en la relación entre el comedor y la cocina, Sizanos encontramos con espacios interiores que transpiran intimidad, una den-
experiencias que vimos en algunas de sus primeras casas; en la pieza de estar, la sidad de sentimientos que encuentra su expresión en toda una serie de diversos
tradición de una arquitectura doméstica que Siza aprendió en Wright. Pero la dis- episodios arquitectónicos en los que la disciplina llega a convertirse en testigo de
paridad de los elementos y de las arquitecturas desaparece desde aquel lugar en la historia, en estricto rastro de la vida. Se entenderá ahora por qué comenzaba el
el que la madre, dueña del área más privada de la casa, domina visualmente-como comentario acerca de esta casa hablando de atrevimiento ...
el vigilante controlaba a quienes estaban encerrados en el panóptico- las habita-
ciones de los hijos: la visión unifica y, al materializarse en trazado, se convierte en
tangible posesión de la casa, en sensación virtual y real a un tiempo de dominio de
la misma. Tan solo el cuarto de servicio que antes mencioné, y que está más allá
de la cocina, se libra de la tiranía del patio y de los trazados que lo cortan, haciendo
que la casa disfrute de un nuevo territorio, virgen, privado, aquél que se produjo con
la arbitraria línea que dio origen a esta arquitectura.
-51 Nos encontramos ahora frente a un proyecto, las viviendas sociales en
Ouinta da Malagueira, de 19??, que pertenece, como otros que hemos tenido ya
ocasión de comentar, a toda una serie de encargos ligados a la política de vivien-
da del régimen progresista en Portugal. En ellos aparece una arquitectura que, a
los ojos de Siza, se transforma en espejo de un grupo social, en paradigma de la
clase. Ni que decir tiene que Siza se identifica con el grupo para el que va a realizar
este encargo. Se trataba de construir en la periferia de Evora, una ciudad antigua
hermosísima, en la que, como en tantas otras, la dificultad que en nuestros días
plantea mantener la continuidad tipológica se pone de manifiesto en los proyectos
actuales. Siza recibe el encargo de edificar en un área en la que un proceso espon-
táneo de construcción ha dado lugar a que se consolidase una calle y toda una serie
de callejones perpendiculares a ella. A Siza se le pide que extienda el barrio. Y, al
hacerlo, ve con simpatía la lógica y la racionalidad de la construcción espontánea
e insistirá en ellas con las armas de la experiencia que le proporcionan obras tales
como la Casa Beires. Así plantea casas patio alineadas y organizadas según calles.
Siza intuye el potencial de transformación de estas casas: el patio es el recurso del
que Siza se sirve para no destruir la energía de un grupo social que, sin duda, ha de 4 6- S1 Viviendas sociales en Quinta
da Malagueira, Évora, 1977
sentir la necesidad de hacer crecer las casas. Con una capacidad de sistematización
admirable, Siza nos ofrece su versión de las distintas etapas de crecimiento. En un
momento en el que la pr"oliferación de casas unifamiliares adosadas ha repetido
• hasta la saciedad modelos triviales y, sin embargo, cerrados, esta capacidad de
ofrecer las semillas de lo que puede ser la evolución de la vivienda es algo que
considero del mayor interés.
Convendría hacer hincapié en lo que ha sido la estrategia urbanística de Siza:
la ocupación total del suelo. Tal estrategia hace que la continuidad entre la cons-
trucción espontánea y su proyecto se produzca. Tanto en aquélla como en ésta el
espacio público queda reducido al viario. Y esto nos lleva a observar la maestría de
Siza a la hora de establecer las medidas, las dimensiones de las cosas. La defini-
ción del ancho de la calle era, en un proyecto como éste, crucial: ni más ni menos
aquel que permite el aparcamiento de un coche y la circulación de otro. Alguien
podrá reprocharme este elogio y reclamar una solución para el aparcamiento más
generosa. A mi entender, Siza da muestras en este proyecto, una vez más, de su
extraordinario sentido de la realidad: estableciendo la medida justa de la calle se
consigue un aparcamiento organizado, sin confiar a normas restrictivas tan impor-
tante aspecto de la vida cotidiana.
,.,.
?8 Instituto de EducaciónSuperior,
?9-84 Centro Gallegode Arte Contem-
poráneo, Santiago de Compostela, 1988-93
Setúbal, 1986-94
?6-?? La Biblioteca Universitaria de Le Corbusier. Pero estos brillantes acen- 79-84 Con el proyecto para el Centro riza el volumen del convento, al que
Aveiro (1988-95) es un proyecto de tos se pierden, desaparecen al no poder Gallego de Arte Contemporáneo (1988- vemos como sólido sin fisuras, dialoga,
enorme interés, tanto en planta como en mantener el arquitecto la condición de 93) Siza se muestra, una vez más, por último, con la condición epitelial del
sección. Pero en seguida advertimos que espacio público en todo el ámbito del pro- maestro en integrar el edificio en el granito del Centro, edificio que, desde el
nos encontramos frente a un proyecto sin yecto. Como decíamos antes, la realidad, medio. La relación que establece entre primer momento, entendemos como un
sorpresas, que manipula lo conocido. Siza la presencia de lo cotidiano, la condición las masas de la nueva construcción conjunto de vacíos. Convento y Centro
es ahora el autor que sabe cómo reaccio- instrumental del edificio, acaba por pre- con las fachadas del convento de Santo disfrutan, conjuntamente, de las verdes
na el público. Si al comienzo de esta clase valecer, desvirtuando los aspectos más Domingo de Bonaval se resuelve dando laderas del abandonado cementerio. En
decía que la obra de Siza reclamaba el valiosos de esta arquitectura. lugar a un ámbito urbano intenso, en el ellas, la magistral grafía d.e los muros
público, que había que entenderla como que el uso de un material diverso -el sizianos define una sutil geometría que
experiencia insospechada que se ponía ?8 En el Instituto de Educación Superior granito- se convierte en protagonista. se disuelve en el sistema de sendas y
en marcha con la presencia del especta- de Setúbal (1986-94) encontramos otra Por otra parte, el violento contraste retículas previo: hábilmente Siza con-
dor, ahora habría que hacer hincapié en lo vez el mismo mecanismo formal que apa- entre los tejados del convento de Santo vierte el amplio ámbito compuesto por
contrario, en que nos encontramos ante recía en el patio del pabellón de la Escuela Domingo de Bonaval y la cubierta plana el Convento, el Centro y el nuevo parque,
espacios cuyo impacto conocemos. Sabe- de Arquitectura de Oporto. Hay episodios del Centro establece claramente la en un todo.
mos que en estos huecos pasan cosas sofisticados de vez en cuando, pero distancia en el tiempo, en tanto que las A mi entender, el mayor acierto
atractivas: alguien podrá hablar de ellos también un esquematismo del que se masas, próximas en sus proporciones, de Siza en Santiago está en esta capaci-
como nuevas versiones de lafenetre en resiente todo el proyecto y que se hace nos hablan de la estabilidad de los espa- dad de englobar distintas arquitecturas
longueur, como réplicas magistrales de patente ya en los dibujos. cios. La impenetrabilidad que caracte- en un todo. Porque el museo está lleno
de ese "olor a arquitectura" del que hablábamos antes, y de todo él emana esa
presencia de la arquitectura como fenómeno perceptible que tantas veces hemos
tenido ocasión de mencionar al comentar su trabajo; pero ahora se advierte, sobre
todo, la maestría, el dominio del material con el que se trabaja. Se ha perdido aquella
sensación de riesgo que advertíamos en sus primeras obras, cuando auténticos
accidentes estaban en el origen mismo de su arquitectura. Ahora se nos antoja que
los presuntos accidentes son tan solo invenciones arquitectónicas, juegos retóri-
cos, que ya no nos hacen pensar en la inevitabilidad del diseño, en la capacidad de
la arquitectura de dar solución a los opuestos. ¿Cómo podría interpretarse si no la
artificial hendidura que produce el cargadero metálico con que Siza soporta el muro
que configura el pórtico? ¿Qué otro sentido tiene el oblicuo dintel que acompaña
a la rampa? Todo el Centro está lleno de este tipo de intervenciones que reclaman
continuamente nuestra atención, aunque también entendemos que éstas no son
siempre necesarias.
Los espacios interiores son hermosísimos, si bien a ellos cabe también
extender las observaciones hechas hasta ahora. La eficacia de la oblicuidad como
mecanismo generador de espacios se pone de manifiesto en los violentos y siem-
pre bien resueltos encuentros de los impolutos paramentos. El museo como expe-
riencia arquitectónica en primer lugar. Dicho de otro modo, la arquitectura en su
? 9-84 CentroGallegode Arte Contemporáneo,Santiagode Compostela,1988-93
expresión más pura como marco para la obra de arte. De ahí que muchos aspectos
importantes en la arquitectura de los museos -iluminación, alturas, recorridos- no
tengan en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo la importancia debida: algunos
de los techos de las salas son dudosos, si se piensa que en ellas hay que colgar
cuadros y presentar obras de arte; los gálibos no siempre son los adecuados; los
movimientos, no siempre claros. A mi entender, el Centro es más la morada de un
coleccionista -una casa privada, singular y propia- que un espacio público. ¿Talvez
la casa que Siza soñaba como su fantástico "museo imaginario"? Pero, tras haber
puesto todos estos reparos, he de reconocer que yo no puedo olvidar la emocionan-
te experiencia de vislumbrar, a través de los sofisticados huecos del Centro Gallego
de Arte Contemporáneo, la ciudad de Santiago.
'85-90 La Escuela de Arquitectura de Oporto (1985-96) es, tal vez, la obra que
n más claridad nos habla de esta última etapa de la carrera de Siza. Arquitectura
:: arquitecturas: quizá sea ésta la definición que corresponda a una Escuela que
retende enseñar la disciplina. Ya no hay conflictos. Si todavía cabía pensar en
férrnínosde conflicto al construir el pabellón del que antes hablábamos cuando se
trataba de reducir el ámbito de la intervención -y, con ello, mejorar los espacios
abiertos-, ahora hay que admitir que la relación con el medio es menos importante.
Loque cuenta es el drama, el dar con el carácter de los personajes que en él inter-
vienen. Estamos ante una arquitectura eminentemente narrativa, una vez que Siza
sabeque está obligado al esquematismo, dado el ritmo con el que se produce su
trabajo.Y así manipula personajes casi antropomórficos, con ojos, nariz y boca,
figurasalusivas, por otra parte, a la historia de la arquitectura moderna. Sin duda
esta manipulación nos advierte que la modernidad ha dado paso a esta ambigua
situación de fin de siglo, postmoderna. Al apoyarse tanto en el diverso carácter
que las arquitecturas -los personajes- adquieren, aparece un cierto tono literario
hasta ahora ausente en la obra de Siza. Y en este andar en el filo de la navaja reside
el interés de esta arquitectura, que ahora ya no es tanto pura experiencia arqui-
tectónica como juego intelectual. Arquitectura de arquitecturas. Arquitectura de
referencias. Uno se siente atraído por la simplicidad provocadora de los personajes
y por la fingida torpeza con que se diseñan los elementos. Si se observa la violenta
aparición de una marquesina casi venturiana, los exagerados quiebros de los corre-
dores, las oblicuas ventanas, las convencionales carpinterías, etc., y si recordamos
lo que hasta ahora ha sido la carrera de Siza, su virtuosa capacidad para el diseño,
es preciso concluir que ahora estamos en tiempos de juego, que Siza se recrea en
dibujar la arquitectura con la mano izquierda. Todos sabemos que po,dría hacerlo
con la derecha, pero tal vez hubiese algunos que no se lo perdonasen.
Pero así y todo, convive en Oporto la arquitectura a la que Siza nos tenía
acostumbrados con la que nace de esta nueva sensibilidad de fin de siglo. Tal vez
sea preciso este camuflaje para poder pasar el testigo de lo que fue la idea de
arquitectura en la segunda mitad del siglo XX a las gentes que vivirán en el siglo
que estamos a punto de comenzar.
De todos los arquitectos cuya obra estamos analizando en estas clases, Frank de la propia vivienda, lo que implica el derecho a una arquitectura entendida como
Gehry es, probablemente, aquel que ha abierto una brecha más decidida y clara manifestacióninequívoca de la estética personal y privada de los ciudadanos y el
en lo que fue la cultura arquitectónica de los años 70. Y creo que puede afirmarse, rechazoa las restricciones formales que llevan a un solo estilo, aspiración última
con la seguridad de encontrarnos con un amplio consenso, que su obra ha sido la de las culturas ecuménicas.
que más influencia tuvo en los años ochenta sobre el resto de sus colegas. Voy a Pero, a un tiempo que se habla de pluralismo, uno debe subrayar la impor-
comenzar esta clase con una larga cita procedente de un artículo que, sobre Frank tancia de lo efímero en esta ciudad, la conciencia de la condición perecedera y
Gehry, publiqué en la revista A&[Link] releerlo, cuando preparaba esta clase, pensé volátil de todo lo que nos rodea, un cierto sentido de obsolescencia más llevado
que todavía mantenía su vigencia. Así que van a permitirme cinco minutos de lectu- al consumo que a una visión teleológica y finalista del universo. Podría llegar a
ra, ya que en el tono coloquial de una clase puede que se perdiese la precisión que al decirse que mortalidad y movilidad son términos complementarios. O bien llegar
redactar un texto se alcanza. Confío en que así ahorraremos algún tiempo, necesario a ta conclusión de que la presencia de la una implica la aparición de la otra. Es
para examinar más tarde la extensa obra del arquitecto americano. necesario afirmar que esta condición efímera del medio incluye a la arquitectura.
"Es difícil hablar de Frank Gehry sin mencionar inmediatamente su ciudad, Todoen Los Angeles, incluso lo construido, está en continuo movimiento. El cambio
Los Angeles." [-Al pie de la letra, Los Angeles no es su ciudad, ya que Frank Gehry constante favorece un clima de absoluta libertad de normas, hasta el extremo de
nació en Taranta en 1929. Tras vivir en distintas ciudades y estudiar en la Costa Este poderdecir que Los Angeles es el paradigma de la falta de normas, la prueba de
terminó por recalar, finalmente, en la ciudad que hoy se puede considerar como que la más alta de las convenciones es la falta de las mismas, la no convención.
suya-)1 "[ ...] Los Angeles es, ante todo, la expresión de la movilidad y la celebración 1 Los comentarios Los Angeles está en perpetua transformación y cambio. Es una ciudad diversa en
en cursiva son del
más entusiasta de los derechos y las libertades del individuo. El automóvil hace la que no existen términos de referencia. El arquitecto se encuentra sin el soporte
autor
posible tal movilidad y se convierte en último reducto de la persona en cuanto que, por lo general, proporciona el contexto, lo que significa que su trabajo en modo
individuo, asumiendo el papel de armadura y coraza que le permite ejercer sus alguno ha de identificarse con un cierto tipo de "consolidación". No hay que conso-
derechos y libertades." (-El coche, por tanto, como algo que al final nos protege y lidar nada en Los Angeles. Es más, consolidar sería negar uno de los atributos más
defiende, como último cascarón de la intimidad, como la más personal de nuestras característicos de Los Angeles y conceder valor a la permanencia, una cualidad en
posesiones. Así es que, en el ejercicio de esos derechos últimos y personales, el abierta contradicción con la cambiable, inestable, móvil condición de la ciudad.
coche se convierte en algo más que simplemente un instrumento, en algo que es Y, sin embargo, la arquitectura de Frank Gehry comienza por aceptar Los
todo un símbolo de este modo de entender la sociedad y de la relación de los indivi- Angeles. Está basada en el deseo de respetar y mantener su estructura, lo que
duos con ella-)"La ciudad refleja esta omnipresencia preponderante del automóvil. obliga a un profundo conocimiento de la ciudad y de los mecanismos [Link] que se
El resultado es una imagen en la que las autopistas dominan una topografía escon- construye en ella. El modo y manera con el que Gehry se integra en la ciudad no tiene
dida bajo el manto de infinitas casas unifamiliares que nos hablan con satisfacción nada que ver con el camuflaje, con procedimientos contextualistas. Ser contextual
de la diversidad de sus ocupantes." en Los Angeles es ignorar el contexto. Su integración es más profunda y más radical
"Si en las ciudades tradicionales la continuidad reside en lo construido, en porque supone construir como Los Angeles, no en Los Angeles. Su arquitectura
Los Angeles está fundada en el movimiento. Lo construido expresa el pluralismo puede ser entendida como una reflexión de cómo construir en la ciudad.
de todos aquellos seres que, agrupados en muy diversos grupos sociales, están Y así la arquitectura de Frank Gehry, como la arquitectura de Los Angeles,
inmersos en el incesante fluir de los automóviles. Un pluralismo que, sin duda, es ajena a lo monumental, ignora lo tipológico, y lleva la impronta, la marca, el
refleja la diversidad étnica de la sociedad americana pero que, obviamente, tam- estigma, de lo temporal y lo efímero. El arquitecto no se siente acorralado por
bién nos recuerda la indeclinable voluntad que sus miembros tienen de defender las circunstancias. Para él, las preexistencias ambientales no existen: respetará
los derechos individuales. Y como uno de los más valiosos, la expresión a través una manera de hacer, un procedimiento, pero jamás un determinado ambiente,
un contexto. Actúa sobre el suelo sin prejuicios, sabiendo que cuando pone la fuese aquella de encontrar significado a la expresión del propio lenguaje, olvidaban
primera piedra de un edificio se trata del origen de un organismo que crecerá toda esa profunda veta de entendimiento de la arquitectura ligada a la realidad que
en el futuro, en un futuro que, por otra parte, ya nadie podrá controlar. De ahí la caracterizaba a la arquitectura americana desde los tiempos de Jefferson y que
ausencia de interés por la composición. La forma no es algo cerrado y perfecto. hacía del buen sentido, del pragmatismo, su bandera.
Pocos arquitectos más alejados hoy del ideal platónico que Gehry. No hay una De ahí que, cuando la arquitectura de Frank Gehry irrumpió en la escena
idea preliminar, una visión anticipada de lo que la construcción será. Un edificio americana rompiendo violentamente tanto con los entusiasmos historicistas
se entiende como evolución en el tiempo de lo que ha sido el primer encuentro, el de los postmodernos como con los devaneos lingüísticos de los Five, el público
diálogo entre formas elementales." 2 2 MONEO,
R."Per- americano celebrase su arquitectura entendiéndola como una bocanada de aire
manencia de lo
fresco, como una visión directa que de las cosas sólo tiene aquél que las mira con
efímero. La cons-
Tras esta larga cita, que todavía me parece adecuada para comenzar trucción como arte libertad, sin los prejuicios que impone la convención. Así cabe ver a Gehry asociado
este examen de la obra de Gehry, tal vez sea oportuno recordar cuáles eran las trascendente", a la imagen del pionero, a la imagen del hombre libre que se dispone a la conquista
A&[Link]ías
coordenadas temporales que contemplaron su aparición como arquitecto. Gehry de Arquitectura y de una nueva arquitectura. La cultura americana se reconoce en su pragmatismo
comienza a ser un arquitecto conocido a finales de los años setenta. La debilidad Vivienda núm. 25, y en su inmediatez. La arquitectura de Gehry es, en una palabra, la expresión del
"Frank [Link]
de las propuestas postmodernistas empezaba a manifestarse, a hacerse sentir. 1985-1990, individualismo con que nos encontrábamos en Los Angeles, un individualismo que
Y, tras la sorpresa que produjo en 1982 la construcción del edificio en Portland, Madrid, 1990, es, en último término, el mayor timbre de gloria de la sociedad americana. Vistas
pág, 9-12
Oregón, de Michael Graves -recibido con tanto entusiasmo- y los edificios que le así las cosas, la posición de Gehry se encuentra en las antípodas de la de Rossi. El
siguieron, tales como elAT&T de Philip Johnson (1984), por ejemplo, cabe decir que, arquitecto italiano perseguía ansiosamente la expresión arquitectónica colectiva,
a mediados de los años ochenta, la propuesta postmodernista pierde interés y, en aquella arquitectura anónima en la que una sociedad puede vivir sin dar protago-
efecto, el rechazo que en 1985 recibe un proyecto como la ampliación que Graves nismo a los individuos. Gehry, por el contrario, refleja y celebra en su arquitectura
plantea para el Whitney Museum indica ya el escaso entusiasmo que despertaba el individualismo americano. No hay que olvidar que los ochenta van a ser años de
aquella tendencia. (Digamos, en todo caso y entre paréntesis, que si la arquitectura profunda afirmación del americanismo.
de Graves desilusiona, aún decepcionaba más la arquitectura de sus seguidores El interpretar la obra de Gehry desde claves americanistas nos ayuda a ver su
en aquel momento). trabajo como el de un arquitecto cuyo mayor interés radica en mostrarnos "cómo se
Se tenía la sensación en América de que el postmodernismo era algo dema- hacen las cosas". Si al hablar de Siza llegábamos a la conclusión de que se trataba de
siado europeo, demasiado pendiente de los estilos históricos. A pesar de que cabría un arquitecto que pretendía que en lo construido hiciese acto de presencia la poesía,
advertir en él un oculto desdén para con la historia -lo que explicaría la condición sin mostrarnos las cartas de que tan hábilmente se servía para que así ocurriese, a
caricaturesca de la arquitectura postmodernista-, para una buena parte de los Gehry, por el contrario, le preocupa la materialidad del "hacer" y quiere mostrarnos
arquitectos americanos el postmodernismo significaba, como a principios de siglo el "cómo". El "hacer" prevalece, sin que a las circunstancias que acompañan a este
ocurrió con el academicismo que tuvo a McKim, Mead and White como maestros, "hacer" se les dé mucho valor. Construir en Los Angeles equivale a partir de cero, a
servidumbre a los lenguajes clásicos, innecesarios y obsoletos para una sociedad trabajar sobre una tabula rasa. De nuevo todo lo contrario a lo que ocurre con Siza,
como la americana. Curiosamente, el grupo de arquitectos que con más energía se quien siempre cuenta con la realidad de la que parte, siendo capaz de encontrar
oponía a los excesos postmodernistas podía ser considerado también europeísta. en ella los elementos suficientes para sustentar una arquitectura, por añadidura,
Estoy pensando, naturalmente, en los Five. Para el gran público americano, los poética. Y la otra cara de la moneda: Gehry no encuentra en la ciudad en la que su
arquitectos que componían aquel grupo eran intelectuales sofisticados que, ocu- arquitectura se levanta el apoyo que justifique y dé razón de lo que en ella se va
pados en la búsqueda de una arquitectura abstracta y sin otra preocupación que no a construir. De ahí que Gehry no tenga en cuenta las circunstancias en torno y no
trabaje ni con tipos, ni con imágenes, ni con ideas preconcebidas de cómo debe ser construir? Gehry, deseoso de que el arquitecto esté presente en la obra, procurará
un edificio. Y así dice: "Lo que más me gusta es romper el proyecto en tantas partes ªliminar cualquier mediación, haciendo que su trabajo se manifieste plenamente
como fuera posible ... en lugar de entender una casa como una sola cosa, yo la veo en ella. Esta presencia directa e inmediata del arquitecto se resuelve en la cons-
como si fueran diez cosas distintas ... ello permite un mayor compromiso del cliente :rucciónde la maqueta. Una vez establecida la colección de piezas con las que va a
con el proyecto''. 3 Para Gehry, esta ruptura de la unidad de la obra no es tan solo un 3 GEHRY,F.O. solventarlos distintos usos manifiestos en el programa, Gehry entra de lleno en el
presupuesto estético. La ruptura de la condición unitaria de la obra de arquitectura "Entrevista con campo de batalla de la arquitectura, anticipando en la maqueta su futuro. Esta se
Barbaralee Oía.
tiene otras valiosas implicaciones: sobre todo da lugar a un análisis más libre del mondstein", Ame. convierteen la práctica, en el vehículo del trabajo. El arquitecto palpa las piezas,
programa. A Gehry le gusta presentarse como un arquitecto instrumental, respe- rican Architecture tas siente, y es en el contacto directo con las mismas donde la forma se fragua. Es
Now, NuevaYork
tuoso con el programa y el presupuesto, útil para el cliente. Sus casas no son los Rizzoli, 1980 ' en este proceso de manipulación de las formas previamente establecidas donde
objetos para pura satisfacción estética que algunos piensan: a pesar de su aspecto, Gehrydetecta el lugar que ocuparán en el todo y donde vislumbra el potencial de
aquellas casas coinciden con los deseos de sus dueños, cumplen con un programa. tasmismas para romperse, erosionarse, maclarse, etc. Al arquitecto le interesa esta
Si para Siza era importante el lugar, para Gehry cabe decir que lo fundamental es el proximidad a lo que es el gestarse de la arquitectura. Se trata de eliminar cualquier
programa. Y de ahí que, tan pronto como se encuentra con un programa, comience mediación, cualquier efecto interpuesto. De ahí que quepa decir que para Gehry
a "desmembrarlo", proceso que el lenguaje refleja con una claridad meridiana y que las maquetas no son simplemente reducciones, versiones a otra escala de aquella
da origen a un concepto que va más allá de la fragmentación y de la ruptura. Los quese supone va a ser la realidad futura. Las maquetas para Gehry, en cuanto que
elementos con los que trabaja Gehry no proceden de la ruptura de lo unitario: más instrumentos en y con los que hacer, son, en sí mismas, arquitectura. El problema
que de fragmentación y ruptura habría que hablar del momento en el que elementos del arquitecto será, precisamente, el mantener aquella inmediatez en lo construido,
independientes, miembros de organismos remotos, comienzan a vivir juntos. algo que inevitablemente se escapa de sus manos.
El desmembramiento del programa en el origen de la construcción. Una casa Al hablar de Eisenman veíamos la ambigüedad que para él suponía el pasar de
se descompone, identificando usos con formas. Estar, cocinas, dormitorios, talleres, una escala a otra: la arquitectura era, en cierto modo, algo ajeno a la escala. No así
etc., se asocian con cubos, cilindros, pirámides, semiesferas ..., que se convierten en en Gehry, quien desearía quedar prendido en la construcción, quedar ligado irreduc-
elementos con los que construir. El arquitecto conoce y sabe cómo construir cada tiblemente a ella, como en la construcción de la maqueta acontece. La salvación del
uno de estos elementos a los que cabe calificar de formas geométricas abstractas. arquitecto está en mantener el valor del objeto en su inmediatez. A Gehry le interesa
A diferencia de lo que ocurría con la arquitectura de Rossi, esencialmente pendiente mantener el aura de lo individual y único que acompaña a toda obra de arte. Para-
de una calificación figurativa, la arquitectura de Gehry será abstracta. La arqui- dójicamente, la obra de Gehry se defenderá de su manifiesta debilida,d por el valor
tectura de Gehry no siempre tiene referencias figurativas, lo que hace que pueda de que la dota el ser considerada singular, única, obra de arte. En efecto, la obra de
ser entendida como una arquitectura respetuosa en cierto modo con la tradición Gehry, sobre todo al comienzo de su carrera, es extraordinariamente frágil, débil en
moderna. Ocasión tendremos más adelante de insistir en este punto. los términos más literales de la palabra. Pero aquel objeto frágil, consecuente con
Una vez desmembrado el programa e identificadas las figuras geométricas la condición efímera y cambiante de Los Angeles, tan solo perdurará si se reconoce
elementales que permitirán la construcción, el arquitecto deja que las mismas se como obra de arte: en Los Angeles un edificio merece que lo conservemos tan solo si
sometan a la acción del campo de fuerzas del medio en el que van a vivir, conso- es considerado una obra de arte. La durabilidad se adquiere no tanto por la resisten-
lidándose así la arquitectura. Saber "detectar" cómo los elementos se sitúan bajo cia de los materiales cuanto por el valor que a un edificio le confiere el ser entendido
los efectos del campo es, en cierto modo, la tarea del arquitecto. Pero, ¿cómo se como obra de arte. Paradójicamente el espíritu dura más que la materia.
enfrenta Gehry, en cuanto profesional, a un proyecto? ¿cómo "detecta" el lugar que Simplificando las cosas, uno podría decir que Gehry trabaja como un escultor.
deben ocupar sus figuras, aquellos elementos primarios con los que está dispuesto Resulta, sin embargo, más fácil individuar aquello que Gehry ignora que explicar
cómo trabaja. Así, me sentiría animado a decir que Gehry ignora la representación ¡mulacro. A los arquitectos postestructuralistas -a un arquitecto como Eisenman,
tradicional. El edificio, la arquitectura, no se piensa en términos de plantas, sec- :in ir mas lejos- les gusta pensar que la arquitectura es un mundo de ficción. Los
ciones y axonometrías. Insistíamos, al hablar de Eisenman, en cuánto la repre- ostmodernistas, e incluyo entre ellos a los venturianos, se recrean en otro tipo de
sentación iba ligada a la arquitectura y en cuánto en ella hay momentos en los ~ícción-que no por ello deja de serlo-, al convertir la figuración en camuflaje. Gehry
que representación y arquitectura se convierten en una misma cosa. Gehry, por es más moderno en cuanto que para él lo auténtico cuenta, y de ahí que nunca su
el contrario, prescinde de toda relación entre arquitectura y representación. A él arquitectura caiga en la ficción o se recree en el simulacro ..
le gustaría pasar directamente a la arquitectura, a la realidad última, sin atender Tal afirmación nos lleva a reconocer algo que es muy importante para enten-
al escalón intermedio que toda representación supone. Gehry intuye lo que serán der la arquitectura de Gehry: el deseo que ésta alienta de palpar la fisicalidad, de
las masas de sus edificios mediante dibujos voluntariamente imprecisos: con ellos encontrarse con la realidad del edificio construido. De ahí que haya que hablar
comenzará la construcción del modelo. Para Gehry el dibujo de las plantas -y sobre ahora del valor que para Gehry tienen los materiales. Gehry es un gran construc-
todo de las secciones- es un trámite con el que hay que cumplir, pero en modo tor, disfruta manipulando los materiales que la industria de la construcción pone
alguno ha pensado que la arquitectura tuviera allí su origen. Hacer arquitectura es, en su mano. Como algunos artistas plásticos de su generación, Gehry investiga el
en última instancia, saber y poder construir una maqueta. potencial que encierran los materiales cuando se abandona el uso convencional que
Este modo de aproximarse a la construcción implica conocer previamente ellos se hace. Así se explica la continua exploración de las texturas que aparece
las técnicas con las que aquellas figuras elementales van a ser construidas. Gehry en su obra. La mirada fresca sobre la construcción y los materiales se convierte en
es un profesional experimentado que conoce a fondo los procedimientos de los que fuente de inspiración para una nueva arquitectura. "Nos gustan más los edificios
se sirve la industria de la construcción en América. Es un arquitecto que ha hecho cuando los están construyendo que cuando están terminados Edificios cons-
su propia travesía del desierto en los 15 ó 20 años de vida profesional oscura que truidos por gente corriente, cuando están en proceso de construcción, tienen un
preceden a su descubrimiento. Entonces tuvo ocasión de aprender bien todo lo aspecto interesante"4, ha dicho en más de una ocasión Gehry. Hay toda una lógica 4 GEHRY,F.;ARNE-
LL, P."No, l'm an
que significaba la arquitec_tura comercial, ajena por completo a la sofisticación que de la construcción manifiesta en la visión de la obra inacabada que se pierde por
architect. A con-
vendrá más tarde. Gehry conoce bien lo que es el oficio del arquitecto y domina por completo cuando nos encontramos con la obra terminada, con la obra que alcanzó versation", Frank
Gehry, Buildings
completo el manejo de las técnicas de la construcción americana, técnicas a las ya estabilidad para siempre. En un edificio como éste en el que ahora nos encontra-
and Projects, a
que se podría calificar por otra parte de restringidas y simples. La construcción mos, el Círculo de Bellas Artes de Antonio Palacios, ya no hay lugar para imaginar cargo de Peter
americana es mucho más sencilla de lo que cabe suponer y establece con extremo todo el proceso de construcción que hay detrás de estas columnas de yeso, llenas Arnell y Ted Bick-
ford. Nueva York,
rigor las convenciones a respetar, siempre ligadas a la tiranía de los todopoderosos de molduras doradas. Y, sin embargo, hubo un momento, durante su .ejecución, en Rizzoli, 1985, XIII
presupuestos. De ahí que pueda afirmarse que la innovación y el cambio son algo el que la lógica de dicho proceso era patente: cuando estas columnas eran todavía
mucho más difícil de llevar a cabo en América que en otros países. Gehry asimiló bien pilares compuestos de perfiles de acero y la falta de un falso techo dejaba a la vista
la lección en aquellos oscuros años de su formación como arquitecto y, cuando llega el sistema de bovedillas y viguetas que daban forma al forjado. Hubiéramos podido
la hora de manifestar el significado de su propia arquitectura, no tiene dificultad en entonces preguntarle al arquitecto: ¿No le parece que los elementos esenciales
construir aquellas figuras elementales -prismas, cubos, cilindros, semiesferas-, de la arquitectura, las contigüidades, las proporciones, etc., están ya presentes y
sirviéndose de aquellas técnicas convencionales que aprendió en su momento. que, por tanto, ya no es preciso seguir adelante, alcanzar el académico punto final?
Gehry entiende bien la estructura del balloon Jrame, sabe qué tipo de cerramientos Gehry, sin duda, hubiera pedido al arquitecto Palacios que se detuviera. Gehry está
de shingles va a poder utilizar, conoce los productos industriales, las chapas de acostumbrado a que nada alcance la meta, el definitivo punto final, en Los Angeles.
metal, etc. Gehry es, por tanto, un arquitecto en contra de la ficción y del simulacro. A él le gustaría que sus edificios se mantuviesen en su más esencial materiali-
Los arquitectos americanos de los años setenta han flirteado continuamente con el dad. Y eso significa que no se acaben. La estética de lo inacabado como objetivo.
Gehry conoce bien el metal déployé, los tableros de contrachapado, las nuevas pin- ' da ·,nmediatez es posible. Por otro, la angustia de ver a la forma vaciarse de
•desea
turas, las piedras ... Gehry disfruta manteniendo en la obra la presencia de los mate- contenido, de ver el pez transfor~ado en discoteca, le transporta a un territorio
riales. Es más, trata de que se vean, de que se perciban en toda su plenitud. Incluso desconocido en el que todo es posible. . . . .
ahora las últimas experiencias en su estudio van ligadas a que el diseño establecido Gehry ha reaccionado frente a este inesperado descubrimiento pretendiendo
en el ordenador pase directamente a los talleres de robótica, permitiendo así que el hacernos ver que su trabajo no pertenece al mundo convencional de lo construido.
instrumento de diseño que tiene en sus manos sea capaz de incidir inmediatamente Dicho de otro modo, resistiéndose a que sus obras puedan ser entendidas como
en el proceso de construcción. A Gehry no le interesa tanto el concepto de proceso edificios. Le gustaría que fuesen otra cosa. Incluso, como habíamos dicho, que
-en los términos de secuencia en la elaboración mental del proyecto-del que hablá- su permanencia, aquello que justifica su duración en el tiempo, se debiese a que
bamos al comentar la obra de Eisenman. Le interesa quedar inmerso en un proceso son consideradas obras de arte. Como tales han sido asumidas por sus contem-
en el que el arquitecto resta dionisíacamente atrapado entre el diseño y la construc- poráneos, instituciones !::J ,p~ivados, que se han acercad~ a Gehry masivamente
ción. Si al comentar la obra de Siza hubo necesidad de introducir el concepto de dis- en estos últimos años. El ex1to de Gehry, en efecto, ha sido espectacular. Puede
tancia entre el arquitecto y la obra, cabría decir ahora que Gehry pretende ignorarla, que no haya hoy ningún arquitecto tan reconocido, y ello ha dado lugar a que nos
eliminarla. A Gehry le gustaría ser capaz de trabajar como sus amigos los artistas. Es encontremos frente a una obra extensísima, en la que no es tan fácil entrar con los
decir, ser capaz de ponerse la ropa de trabajo y de construir él mismo lo que pro!::Jecta, aparatos críticos convencionales. Cabe, sin embargo, apreciar una cierta evolución
sin necesidad de intermediarios, bien sean éstos dibujos o constructores. en su obra, a pesar de la lealtad al método. Es lo que me gustaría que quedase claro
Pero Gehry, que ha desmembrado el programa, que ha identificado las figuras tras la lección de esta tarde. Y así, a mí me parece advertir en el último Gehry una
con las que quiere construir, que ha explorado los alicientes del suelo sobre el que curiosa vía de salida, que me lleva a ver, sobre todo a partir del proyecto de Vitra, un
se va a levantar la obra, pronto descubrirá la importancia que la noción de "arbitra- Gehry interesado en recuperar una peculiar visión de lo que la arquitectura unitaria
riedad" tiene para la arquitectura. No debe sorprendernos, ya que es algo en lo que y continua significaba. Me atrevería a decir que Gehry ha advertido síntomas de
hemos ido insistiendo a lo [Link] todas estas lecciones. Rossi es muy consciente agotamiento en el mecanismo que llevaba a la recomposición de lo fragmentario,
de que la arquitectura se apoya arbitrariamente en figuras e imágenes. Toda su obra en el procedimiento que seguía a la desmembración de los programas, y que se
es un reconocimiento de este principio. Eisenman entiende la arbitrariedad de otro siente ahora atraído por una arquitectura en la que pretende que el soplo de lo
modo pero, sin duda, arbitrarias son las decisiones que gobiernan los lenguajes unitario se haga sentir. Bien entendido que esta voluntad de unidad nada tiene
que encontramos en el origen de toda su arquitectura. Quizás quepa decir que Siza que ver con una arquitectura totalitaria, y se comprenderá lo que pretendo decir
es menos arbitrario, ya que su respeto a lo contingente le hace no recrearse en la cuando asocie los conceptos de continuidad y unidad al de movimiento. Es cierto
invención caprichosa de las formas: no pide prestado a formas que no conoce, o que hay una contradicción de términos entre el modo en el que la arquitectura está
cuyo sentido ignora, que se conviertan en soporte de la arquitectura que pretende y lo que el movimiento es, pero también hay que reconocer que advertimos en los
construir. Gehry no abusará de lo arbitrario en la primera etapa de su carrera, cuando últimos edificios de Gehry una agitación -a la que cabe entender como movimien-
desde un catálogo de figuras elementales da forma a arquitecturas concretas. Pero to- que nos interesa sobremanera. Se trata, a mi entender, de algo nuevo. De una
más tarde, cuando el método va consolidándose y extendiéndose, Gehr!::J descubrirá idea de movimiento de la que quizás se perciben premoniciones en las fachadas
la posibilidad de convertir en arquitectura cualquier forma, encontrándose de bruces ondulantes de los arquitectos barrocos italianos, alemanes o austríacos, y que,
con la presencia ineludible de lo arbitrario. A ello le ha llevado su deseo de que sus sin duda, encuentra su antecedente en algunos proyectos de Alvar Aalto. Gehry ha
maquetas se transformen inmediatamente en arquitectura, y ello le permitirá ser hablado en alguna ocasión del movimiento en arquitectura como de una alternativa
testigo de la tiranía del arquitecto. Sentimientos encontrados de alegría y horror al ornamento. Si así fuese, nos encontraríamos a finales de siglo con un intento
le dominan. Por un lado, la conciencia de la arbitrariedad le lleva a pensar que la de reparar lo que ha sido una constante en la historia de la arquitectura del siglo
1 Casa Steeves [proyecto], 1958-59
1 Este primer trabajo que vemos ahora data del año 59. Gehry había estudiado
en la Costa Este, y después de hacer un Master en Harvard sobre Diseño Urbano
se trasladó a la Costa Oeste, a Los Angeles, al amparo de un tío suyo ligado a la
industria cinematográfica. Va a ser en Los Angeles, por tanto, donde encontrará sus
primeros clientes. En esta primera obra, la CasaSteeves,se respiran los vientos que 2-3 La Casa Danzinger, de 1965, es hacerle olvidar a su compatriota Loas.
corresponden al lugar y a los años en que se construye. Podríamos decir que hay en una obra más sofisticada. Se levanta en La intensa visión que del [Link] tenía
ella ecos de Wright y que resulta de superponer dos piezas iguales, aludiendo así a medio de esa jungla urbana que es la ciu- Schindler parece también estar presen-
la conveniencia de la repetición. La estructura cruciforme es de indefectible origen dad de Los Angeles, ignorando cualquier te aquí, en esta arquitectura escueta,
wrightiano, como también lo son algunos elementos orientalistas que caracterizan referencia estilística próxima, y propor- restringida, en la que el firme manejo del
su arquitectura. Se trata de una arquitectura muy estricta, que se recrea en la mani- ciona a Gehry la ocasión de manifestar volumen y de los huecos destaca como
pulación de la forma mediante una geometría en la que predomina el manejo de la cuáles son las arquitecturas por las que su más distinguida cualidad. La Casa
simetría. Pero, aunque son los años en los que la figura de Kahn domina la escena, se siente más atraído. Cabría hablar otra Danzinger habla de un arquitecto con
la CasaSteeves es fundamentalmente una casa californiana, en la que se deja sentir vez de Schindler, el inquieto arquitecto dominio de lo que está haciendo, pero
una cierta ligereza -siempre presente en las construcciones en madera - que la austríaco trasladado a California a quien que aún no ha alcanzado una expresión
emparenta con toda una tradición constructiva que ha hecho de la arquitectura de asombraron Wright y la arquitectura propia: se trata de una arquitectura
Schindler y Neutra sus modelos. japonesa, aunque no tanto como para todavía referencial. Si la comparamos
con una de las primeras obras de Siza
-la Casa Magalhéíes- hay que admitir
que el trabajo del arquitecto portugués
es más refinado, más elaborado, más
completo. De la Casa Danzinger nos
atrae la fuerza de la propuesta formal
tanto más que el detalle, adelantando
así lo que será más tarde su arquitectu-
ra. Dicho de otro modo, la arquitectura
de Siza alcanzó la madurez desde sus
primeras obras, en tanto que en las de ?-8 Edificio de oficinas ThornwoodMall
(proyecto), Park Forest South, lllinois, 1976
Gehry se vislumbran toda una serie de
intenciones que sólo más tarde, con el cen y vital izan. Gehry manipula el tejado toria. A diferencia de lo que ocurre con
paso de los años, conseguirán hacerse y actúa sobre él con la misma libertad Rossi -siempre dispuesto a magnificar
explícitas, dando lugar a una expresión con la que trabajaría un artista. Desde el el drama personal- Gehry renuncia a
de la arquitectura personal y propia. principio de su carrera ha querido sentir- la condición heroica y, en cuanto que
se próximo al mundo de los artistas, y así superviviente, acepta cualquier tipo de
4-6 El primer proyecto en el que Gehry como los pintores de aquellos años inclu- trabajo. Este Thornwood Mal/, de 19?6,
manifiesta abiertamente un programa yen en sus cuadros materias y texturas es un edificio de oficinas vulgar, con
de arquitectura diverso es éste que ter- ajenas al lienzo, Gehry se esfuerza por aparcamientos, espacios de trabajo,
mina en 19?2, una casa para el artista descubrir y explotar materiales que la una construcción muy simple y un
californiano Ron Davis. En· sus cua- industria produce y que la construcción cierto aparato plástico -aprendido en
dros, Ron □ avis dispone los objetos en no ha sido capaz de asimilar todavía. la casa de Ron □ avis- que le ayuda a
amplios espacios perspectivos, abiertos Estamos en 19?2, y Gehry nos muestra romper los espacios de modo que la
y distorsionados. Gehry tratará de hacer en esta casa cuán atraído se siente por tiranía de lo ortogonal no aparezca con
con su arquitectura algo no muy diverso. las posibilidades que los más diversos tanta fuerza. Una planta resuelta con
Cabe hablar en esta casa de una planta materiales ofrecen: para él, la arqui- toda libertad, pendiente tan solo de
abierta, en la que la generosidad de los tectura va a estar siempre ligada a la satisfacer el programa. Cabría hablar
espacios da pie a que en ella se produzca materialidad de la construcción. de agresiva complacencia en el uso
la vida sin demasiadas restricciones. La intensivo del espacio, exagerando así
casa no es, por tanto, una máquina para ?-8 Gehry ha hablado en alguna oca- la condición de servicio de la arquitec-
vivir, es un lugar para la vida. Un tejado sión de sí mismo como de un supervi- tura al sistema. El americanismo del
oblicuo y continuo unifica los distintos viente, como de una de esas personas que hablaba en la introducción está aquí
espacios y en él se producen toda una que, a través de generaciones de inmi- obviamente manifiesto: la instrumenta-
serie de cortes y fisuras que los enrique- grantes, flotan en las aguas de la his- lidad prevalece frente a la estética.
9 -1ÜSupermercado Santa Monica 13-14 Vivienda unifamiliar [pro- l
Place, Santa Mónica, California, 1972-80 yecto], Santa Mónica, California, 1979
9-1OEn el celebradísimo supermerca- to mediante una operación de camuflaje. 2 El Cabrilla Marine Museum en dirección que pretende tomar la investi-
do de Santa Mónica (1972-1980) Gehry La idea del "todo" prevalecía. El edificio Pedro, California, proyecto de 1979, gación de Gehry. En esta casa de Santa
parece decirnos: si Venturi hablaba de de Eisenman se instalaba en el ámbito un pequeño museo marítimo en el Mónica Gehry explora, por primera vez,
incluir la gráfica en los edificios, supe- existente "rehaciéndolo" desde el res- el tejado nos muestra cómo Gehry lo que puede ser un edificio al que se le
rando así el puritanismo estilístico de la peto a la forma, ignorando el influjo del que su arquitectura tenga ha despojado de la piel. Se nos muestra
arquitectura moderna, yo iré más allá y contenido. En este proyecto Gehry hace una presencia que le haga ir más allá así cuál es la estructura real de la super-
haré que todo el edificio se convierta en exactamente lo contrario. Construye el de lo que el cumplimiento estricto del ficie. Qué hay tras aquellos estucos de
una inmensa señal. Las letras -la gráfi- interior organizando el espacio según la programa reclama. Y así vemos cómo sus amigos neoyorquinos los Five. Y
ca- se apoderan ahora de todo el edifi- lógica dictada por el programa del super- elementos convencionales, comercia- así, vemos aparecer los entramados de
cio. La arquitectura no es otra cosa. Se mercado y luego envuelve la masa inerte modestos -una ventana, por ejem- madera, los paneles de metal déployé,
disuelve en la jungla de mensajes que es de lo construido y, sirviéndose del velo plo-, se vivifican mediante la astuta los eJementos aislantes, etc. Tras la
la ciudad. El otro día veíamos cómo Peter de la red metálica, lo hace presente en la adición de pantallas o diafragmas que superficie surge todo ese mundo de
Eisenman manipulaba los volúmenes del ciudad no como forma o gesto arquitec- los cubren y transforman. Pantallas y lo construido que tanto atrae a Gehry
Centro de Congresos de Columbus, pro- tónico y sí como gigantesco cartel en el diafragmas construidos con materiales y que nos permitirá hablar de su obra
curando integrar las masas en el contex- que leemos Santa Monica Place. industriales que, dado el uso inespe- como exploración anatómica. El mundo
rado que de ellos se hace, cautivan la de "músculos y huesos" que hay tras la
atención del espectador, convirtiendo imagen de la arquitectura construida
11-12 Cabrilla Marine Museum,
San Pedro, California, 1977-79 en interesante arquitectura algo que es lo que interesa a Gehry. Aparecen
estaba llamado a ser vulgar. los elementos oblicuos que acodalan y
arriostran los verticales. Hay una cier-
13-14 Pero va a ser en toda una serie ta inestabilidad en toda esta realidad
de casas unifamiliares -como la Casa construida que manifiesta su "hacerse"
unifamiliar en Santa Mónica, la Casa no ajena a la provocación. Una actitud
Gunther, la Casa Wagner, y su propia que insiste en hacer gala de la libertad
casa, la Casa Gehry, todas ellas de individual, en este caso de la libertad del
1978-, donde se hará patente cuál es la constructor. Una libertad muy distinta a
la que apreciábamos en las obras de Siza. El arquitecto portugués transmite toda la
carga que trae consigo lo personal a un objeto que, en último término, se nos presen-
ta como autónomo y propio, en tanto que Gehry, ya desde estos primeros trabajos,
manifiesta su voluntad de testimoniar que el arquitecto es el responsable último
de la obra y que ésta hay que entenderla como expresión de la libertad individual.
Hoy estamos curados de espanto tras ver todas las caprichosas construcciones a
que ha dado lugar la arquitectura "deconstructivista", pero uno se explica que estos
proyectos de Gehry produjesen a comienzos de los años setenta no tanto ansiedad
cuanto sorpresa y admiración.
Curiosamente esta arquitectura se produce tomando como inequívoca
referencia la arquitectura ortodoxa moderna. Uno puede imaginar en esta casa
unifamiliar el cubo íntegro originario o identificar en los elementos prismáticos
blancos la referencia lecorbusieriana. Pero este fantasma platónico de la arquitec-
tura ortodoxa moderna que está en el origen de las obras de Gehry se destruye al
9 Casa Gehry, Santa Mónica,
California, 1977-78
entrar en el campo de fuerzas específico en el que se trabaja. Y así, la imagen origi-
naria se distorsiona al buscar cómo captar la luz o cómo orientar la visión desde la fachada o si se trata de una extensión de La casa viene acompañada
casa hacia un punto concreto. Las dos masas que dan origen a la arquitectura de los paneles escalonados. por los recintos que al exterior crea
la Casa unifamiliar se fragmentan y rompen y es en la celebración del proceso de Después protegerá y ampliará la la envoltura de tela metálica. Quien
fragmentación y de ruptura donde esta casa encuentra su justificación. casa con la tela metálica que ya empleó ha visto esta casa sabe que Gehry
en el estudio de Ron Davis. Cuando hace trabaja eficazmente para extender
15-19 La experiencia de las casas anteriores la aplica a su propia casa con más falta, la tela metálica se corta para que espacios relativamente pequeños,
eficiencia aún, dado que, lo que veíamos como algo que se producía con cierta arti- mantenga sus vistas una ventana. Y produciendo un ámbito indefinido
ficialidad al hacer explotar el cubo, en este caso se produce tomando como base de ello sin prejuicio alguno. Gehry dice: sí, entre interior y exterior que le confiere
partida una casa existente, una casa que ha comprado Berta, su mujer. Gehry se pre- es una ventana lecorbusieriana, pero a un especial carácter. Como en Santa
senta como un americano más, ligado a su casa y a su familia. Se muestra satisfecho su lado están todas estas otras. Y no le Monica Place o en la Casa. unifamiliar
de la operación inmobiliaria que ha realizado su mujer y no quiere, en modo alguno, molesta- como vimos que molestaba a antes mencionada, la casa de Gehry
desgraciar la casa -como resultado de hacer explotar el cubo-que ella ha comprado Siza- que un muro de hormigón tenga se recrea en las superficies, en la piel.
con tanto entusiasmo. Entonces dice: bueno, yo te la arreglaré. Y se pone manos un remate, lo que los constructores Y de nuevo la explora, diseccionándola,
a la obra. Y Gehry, que se complace en mostrarse como carpintero, no construye españoles llaman una albardilla. A Gehry mostrándonos las capas o estratos
una réplica de la Biblioteca Laurenziana, pero carga de interés plástico esos cuatro no le molesta que el muro tenga el rema- de que se compone. A Gehry le gusta
escalones de acceso a la casa. No lo hace de una manera estática y ontológica mente te que reclama la costumbre. A Gehry no exhibir los elementos de construcción,
impecable, como hubiera hecho Tessenow, sino que realmente dota a los peldaños le molesta la albarda. Y la pone, sin que aquellos cuya presencia siempre le
de movimiento y disfruta al construir el primero en hormigón, pudiendo uno limpiar le produzca ningún escrúpulo el hecho sorprende en el proceso de ejecución y
en él el barro de los zapatos, en tanto que los otros nos conducen insensiblemen- de que no se acomode al perfil ondulado que son los que le han llevado a insis-
te hasta una puerta que, al final, uno no sabe bien si pertenece al paramento de que la chapa de la fachada tiene. tir en la idea de que la arquitectura es
más hermosa cuando está inacabada.
Hay en esta exhibición una cierta
voluntad didáctica que se traducirá
en mostrarnos cómo la arquitectura
convencional traiciona en última ins-
tancia a la construcción. Es preciso
rescatar la hermosura de la cons-
trucción sin prejuicio estético alguno.
Eso es lo que quiere que ocurra en su
arquitectura. Y así parece preguntarse:
¿Pero cómo esta gente, que cuando
construía esta casa disfrutaba de la
visión del cielo y de estos árboles,
la ha perdido? ¡Abramos el techo de
la cocina y gocemos de nuevo del
mundo en torno! Y otro tanto ocurre
cuando nuestros ojos se detienen
en un muro. ¿Cómo es posible que
21 Casa Gunther (proyecto),
Encinal Bluffs, California, 1978
para animar este plano deba comprar
un cuadro de Ellsworth Kelly por el 20-21 Estos proyectos se completan con los de la CasaGunther y la Casa Wagner,
que he de pagar cientos de miles de casas no construidas pero a las que se extienden los principios utilizados en su
dólares, si resulta que tengo a mano propia casa. La topografía contribuye a la inestabilidad de estos volúmenes, que
el cortar el muro, construyendo ven- se nos presentan como la antítesis de la arquitectura que persiguen sus amigos
tanas que cumplirían la misma fun- neoyorquinos, preocupados por la continuidad de la arquitectura moderna. Siempre
ción? ¿Por qué no pedir a las casas tienen estas arquitecturas una componente orgánica, un cierto aliento animista
acabadas este mismo gozo? Gehry que las hace escapar de cualquier referencia convencional. Y ello a pesar de que los
cree que es posible conseguirlo. Hay elementos y los materiales de los que Gehry se sirve se hayan pedido prestados a
una actitud optimista en Gehry que la industria de la construcción más frecuentada y convencional. En todo caso, hay
no encontramos tanto en otros arqui- en ellas una voluntad artística que las aleja de lo vulgar y que, dado el interés que
tectos. Cuando se toma como término la arquitectura moderna tuvo por lo estrictamente funcional, infunde a estas obras
de referencia a Gehry bien hay que un tono provocador, fresco y rupturista, que conquista a quien las contempla. Así el
decir que Siza es un estoico y que su espectador de estos modelos pronto queda cautivado por el modo en el que el volu-
arquitectura tiene la seriedad de un men asume los huecos, tan distinto a lo que cabría esperar. O ese afán por sistema-
Séneca o de un Lucano. tizar el uso de las columnas que, en las esquinas, llega a convertirse en canónico.
al uso. Pero detengámonos, antes de 24-25 Casa Benson, Calabas-
sas, California, 1979-84
seguir adelante comentando esta casa,
en los dibujos. Un dibujo de Gehry nada
tiene que ver con la condición acerada,
giacomettiana de los dibujos de ~iza. Se
trata, más bien, de un recordatorio de lo
que van a ser los distintos volúmenes
en los que se inscribirá el desmembra-
do programa. Y así podemos identificar
Venice, California, 1980 tanto una torre como un un cuerpo de
construcción bajo, dispuestos uno y
2 2-23 Pronto Gehry comienza a escaleras, ventanas, quiebros, etc., otro a asumir el uso que se les asigne.
hacerse ver en Los Angeles. Conscien- que enseguida se convertirán en prota- Con buena voluntad cabe advertir en la
grafía un adelanto de lo que serán los dimensión que se da al pasamanos de
te de lo arbitrariamente que las adscrip- gonistas, al ser ellos quienes imperio-
materiales. Pero ni una alusión a la pers- la escalera, hasta convertirlo en prota-
ciones estilísticas se producen, encaja samente reclaman nuestra atención.
pectiva, ni uso alguno de las sombras. El gonista de la casa. La transformación
con libertad plena la Casa Spiller entre Es preciso hacer notar la importancia
dibujo nos dice que la casa va a contar arbitraria de las secciones y el énfasis
una casa del primer cuarto de siglo y que en esta arquitectura tiene el color.
con unos pilotis. Todo es nebuloso, como puesto en exhibir la más elemental de
otra del segundo. Gehry muestra el La neutralidad del gris azulado le hace
si no se quisiera o no se pudiera anticipar las construcciones dan como resultado
conocimiento que tiene de lo que son no depender en modo alguno de aque-
lo que la arquitectura va a ser hasta el la aparición de un elemento inesperado
los espacios intersticiales, manipulán- llas dos casas entre las que se levanta.
momento mismo en que la construcción y con valor plástico y figurativo en sí
dolos hábilmente al situar el volumen de Gehry era bien consciente de que la
se produzca. Cuando así ocurre, Gehry es mismo. Gehry sabe que la construcción
la nueva construcción entre una y otra: independencia nada tenía que ver con la
capaz de hacer que nuestra atención se convencional de la baranda hubiera dado
el valor que los espacios intermedios, modestia de medios. Esta independen-
centre en aquellos elementos singulares lugar a que fuese lo que esperábamos,
los patios, tienen en un clima como éste cia y la fuerza de los accidentes a la que
que, dada su condición de tales, ha dise- no aquel nuevo episodio que en su
queda aquí bien probado. La Casa Spilfer; antes hemos aludido garantiza el inte-
ñado con especial interés. La imperiosa "hacerse" iba a ser capaz de acaparar
construida en 1980, nos habla, por otra rés de una arquitectura como ésta, que
presencia de los mismos prevalece. Así, toda nuestra atención. Se comprenderá
parte, de un Frank Gehry interesado en ha nacido en una parcela condicionada
por ejemplo, en los shingles ondulados ahora por qué Gehry no se interesa por
hacer algunos guiños a la arquitectura por la presencia de lo ya construido en
que enmascaran una construcción dibujos -plantas y secciones- conven-
culta. Y así cabría entender esta casa las dos contiguas.
simplísima, o en la potente imagen de cionales. Él sabe que no es anticipando
como un cierto homenaje a la arqui-
la realidad con dibujos como se proyecta
tectura moderna, si bien la necesidad 24-25 En la Casa Benson, de 1979, tras la baranda con que se protege una esca-
lera. Aquí Gehry parece querer decirnos: la arquitectura. El fenómeno arquitectó-
obliga a un continuo olvido de la norma. la recepción favorable que sus obras de
si las normas exigen una protección, yo nico está siempre próximo a lo directo e
Pronto los tersos paramentos origina- los últimos años setenta habían tenido,
os mostraré de qué modo puede hacer- inmediato, se manifiesta en el "hacerse",
rios comenzarán a sufrir la erosión a Gehry hace todo un manifiesto pro-
que da lugar el que en ellos se instalen se olvidar la norma. De ahí la exagerada en la construcción.
gramático contra el postmodernismo
6-2? El uso de los materiales le lleva, de que se valen otros profesionales. En
¡05 años ochenta, a lo que alguna vez este caso, Gehry quiere hacernos ver
.hallamado Experimental Edges, "inves- literalmente cuánto la arquitectura es
'tigacionesmarginales". Y así, en su afán algo no muy diverso a lo que los direc-
"porexplorar el potencial que encierran tores de cine entienden como montaje.
nuevos materiales, vemos a Gehry El modelo insistirá en mostrarnos, con
rediseñandotoda una serie de muebles auténtica voluntad didáctica, la casa
conun material insólito, el vulgar cartón como el resultado de acoplar y ensam-
[Link] cabe estable- blar distintos episodios: un estudio en
cer notables diferencias entre ellos. el que el director trabaja los días en los
Hayveces que se trata de una simple que se encuentra inspirado, una cocina
traducción,y así vemos reflejarse en la que le permite explorar sus aficiones
·propuesta de Gehry viejos modelos de culinarias, un cuarto de estar para
sHlasbauhausianas. En otras ocasiones, los amigos, una escalera para subir al
Gehryparece recrearse en el deterioro, ático ... todo son escenas separadas,
y nos encontramos frente a objetos episodios independientes que se enla-
-muebles en este caso- cuya pátina es zan al construir la casa. La arquitectura,
el mencionado deterioro. En todo caso,
transpiran estos muebles una fragilidad
próxima a la que encontramos en las
obras de los artistas conceptuales. Los
muebles de Gehry, paradójicamente, no
nos animan al uso y sí al respeto. Los
que en su origen eran puros objetos de
valor instrumental -sillas y sillones- se
han convertido, mediante la sutil opera-
ción de diseño que supone el alcanzar
una nueva forma utilizando un material
muy distinto al del objeto originario, en
obras de arte.
no muy diversos. Detengámonos, por consejos diseñada por un Scarpa, un en otra ocasión, en este proyecto para el Wa/t Dísney Concert Hall analizaba conjuntamente el auditorio de Los
Angeles de Gehry y el proyectado para Phi-
ejemplo en la sala de consejos. El espa- Hollein o un Castiglioni. Años de trabajo, de Los Angeles (1987-2003), proyecto en el que Frank Gehry se ha
ladelphia de Venturi. Wa/terGropiusLecture,
cio es, una vez más, convencional. Pero increíble esfuerzo. Gehry, respondiendo empleado a fondo durante años y que, afortunadamente, parece que 'Escuela Superior de Arquitectma, Universidad
se pondrá de nuevo en marcha tras haber superado las dificultades de Harvard, Bastan, EEUU,abril de 1990.
la exagerada lámpara, el gigantesco al espíritu de los tiempos, se mueve en ., s Publicada en El Croquis, 64, Madrid, 1994
cesto que invade y domina por comple- un terreno en el que no es preciso tal con las que se encontró en la primera fase de su construcc1on •
to el espacio, lo transforma al hacer que esfuerzo. La operación, como ocurre
nuestra atención gravite exclusivamen- con los artistas conceptuales, es men-
te sobre ella. El espacio no se modela, tal, ajena a toda actividad que requiera
se actúa sobre él: es esta acción la que un oficio específico. El resultado es,
cuenta. La distorsión que el cambio de sin embargo, espectacular: la lámpara
escala de la lámpara supone, da lugar a suspendida se apodera de nuestros
un nuevo espacio. El espacio convencio- sentidos, y no podemos por menos de
nal de que partíamos-se ha convertido sentirnos cautivados por ella.
64 Otro proyecto asociado con Disney,
en este caso para el Parque Temático de
Disney en París (1988-1993). El éxito
profesional en América parece llevar
inevitablemente a que el arquitecto tra-
baje para las grandes "corporations".
Gehry no ha escapado a esta norma y
ha recibido en estos últimos años pro-
yectos imposibles como es el caso de
éste. En esta ocasión su talento no ha
sido capaz de enmascarar al convencio-
nal programa. 66-6? El consolidado ambiente pari- Todo parece haber sufrido un cierto
sino en el que Gehry actúa al construir proceso de domesticación al aceptar
65 Este proyecto para el Nationale el American Center entre 1988 y 1994 normas constructivas y códigos lega-
Nederlanden de 1996 en Praga muestra no propicia el despliegue de su desmele- les. De ahí que nos cueste reconocer
las limitaciones de la arquitectura de nado lenguaje. Y así, el American Center al arquitecto que con tanta libertad
Gehry. A mi entender, no tiene sentido da la impresión de ser un compromiso se mueve cuando utiliza de manera
este baile de ventanas en una vecindad entre la arquitectura convencional que convencional los materiales que pro-
en la que el respeto a un cierto canon ha reclama un edificio administrativo y la porciona la industria de la construcción
dado lugar a una arquitectura en la que voluntad de ofrecer la arquitectura de francesa, bien se trate de los aplaca-
predominan la medida y el orden. Si en autor que parece exigir un edificio como dos de piedra o de las carpinterías. Los
el proyecto de Bastan apreciábamos éste, con el que se pretende dar razón acentos son tan solo eso, acentos que
cómo los acentos contribuían a vitalizar de lo que es la cultura americana en una nos hablan del deseo que el arquitecto
una estructura apagada por el tiempo y ciudad como París. La experiencia que tiene de hacerse ver con ocasión o sin
el uso, en éste tanto la volumetría como Gehry ha adquirido al construir para ella. A mi entender, hay momentos en
los anecdóticos ingredientes con los que compañías e instituciones -como es los que incluso llegan a perder su con-
se la pretende animar se nos antojan gra- el caso del Edificio Chiat/Day que antes dición y se integran en la masa de lo
tuitos e innecesarios. El discurso de la hemos comentado, del Instituto Psi- construido sin producir el efecto que se
"forma necesaria" y, por ende, el recha- quiátrico de Ya/e o de los Laboratorios pretendía. Así el "faldón" de la fachada,
zo de lo arbitrario hacen conjuntamente de Láser de la Universidad de lowa- se que en la maqueta era tan importante,
acto de presencia en este proyecto, en aplica aquí como si de un método se ha perdido por completo valor y se con-
el que se siente una cierta nostalgia por tratase. Pero en esta ocasión cabe decir vierte en gesto inútil. Diríase que todo
la racionalidad perdida. que la maqueta -allí donde Gehry pare- el proyecto es el resultado de asimilar
ce ser dueño y señor de sus actos- es innecesarias normas que el arquitecto
más atractiva que la obra construida. se ha impuesto, invirtiéndose de este
6 8-69 Museo Weisman, Minneapolis,
Minnesota, 1990-93
modo el proceso: una arq_uitectura que 6 8-6 9 Otro de los últimos proyectos ?0-74Tiene más interés a mi entender tria, y el paisaje ha perdido carácter,
parecía nacer de la libre manipulación de Gehry, el Museo Weisman en Minne- el que analicemos con cuidado el Museo hasta poder calificarlo de neutro y poder
de elementos y materiales queda aquí apolis, de 1993. No nos detendremos Vitra, 1987-1989, una construcción en decir incluso que el arquitecto no sien-
atrapada por las propias normas que el en él, al considerar que se trata de un territorio alemán, próximo a la ciudad te ante él el peso que tiene un contexto
arquitecto se ha creado, desaparecien- trabajo elaborado según procedimien- de Basilea. Como saben, se trata de una definitivo. Quiero decir con ello que, a
do esa sensación de libertad que hemos tos ya analizados y en el que se usan empresa dedicada a la construcción de diferencia de los proyectos en Praga y
sido capaces de advertir en algunas de los materiales de un modo con el que ya muebles que ha encargado a distintos en París que acabamos de ver, Gehry
las obras precedentes. Gehry nos ha familiarizado. arquitectos -Tadao Ando, Zaha Hadid, puede manifestarse aquí con entera
A mi modo de ver, lo más valioso Álvaro Siza, entre otros- el proyecto libertad, tal y como él es. En los pro-
del edificio son algunos de los espa- de diversos edificios en el recinto de la yectos de Gehry que hemos visto hasta
cios intersticiales interiores. Es allí factoría. A Gehry se le asignó el Museo ahora hemos asistido a un proceso de
donde el talento de Gehry aparece de de la Silla. Vitra se levanta en medio de desmembramiento y recomposición que
nuevo, allí donde Gehry se siente libre, una llanura que todavía mantiene los en algún momento incluso nos permitió
al poder olvidar la ciudad, al perder el atributos que caracterizan a los campos aludir a Morandi y a sus bodegones para
marco de referencia: la arquitectura de cultivados. Pero la agricultura está en explicarnos su idea de arquitectura. Una
la ciudad de París. regresión, dada la invasión de la indus- arquitectura en la que predominaban
De ahí que renuncie a establecer las referencias que nos llevarían a leer esta
·obra en clave expresionista, entendiendo como antecedentes las obras de Scha-
roun y de algunos de sus colegas en los años treinta. No quiero tampoco insistir en
algunos episodios menos afortunados -como la marquesina de la entrada- en los
que Gehry abusa de su experiencia y traslada a Vitra elementos que ha utilizado
en otros proyectos. Y, sin embargo, Vitra no sería posible sin el conocimiento que
de la arquitectura tiene un Gehry maduro. En Vitra Gehry trata, deliberadamente,
de adentrarse en un nuevo territorio, abandonando el que ya ha explorado. Y, sin
duda, la arquitectura de Vitra es hija de la experiencia previa, incluso en lo que tiene
de deliberado olvido de la misma. Gehry aprendió a lo largo de su carrera a trabajar
con libertad, pero tal libertad no es en Vitra simplemente negación, como en el
los valores plásticos y visuales, hasta proyectos. En este caso, el asunto es caso de algunos de sus seguidores que, amparándose en el de-constructivismo,
pintorescos, si se quiere, tal y como mucho más complejo. El estuco blanco y se muestran satisfechos y complacidos en el simple y mecánico quebranto de las
hemos visto en numerosos proyectos el cinc se manejan de modo que es difícil reglas. ¿Habrá que dejar constancia aquí de que nada más lejos de la simplificación
a lo largo de su carrera. La Casa Tract, distinguir entre interior y exterior, entre y de la repetición mecánica que la arquitectura de Vitra? Gehry ha conquistado a lo
la Casa Winton, la Casa Schnabel, o la vertical y horizontal. Al no poder identi- largo de su carrera una libertad que se nos presenta en Vitra en todo su esplendor.
Casa Sirmai-Peterson podrían muy ficar los elementos que lo componen, el Tallibertad se manifiesta en los espacios, tan distantes de todo aquello que pueda
bien servir de ejemplo para comprobar edificio se nos presenta como pura rea- ser entendido como convencional. Y, por ello, tan distintos de los que ayer veíamos
lo dicho. Pero, repentinamente, aquí lidad espacial. Cabría establecer ciertos al estudiar la obra de Siza, nacida de la planta y potenciada en la sección. Aquí no
en Vitra Gehry abandon~ tal modo de paralelos con ejemplos escultóricos de se ha dibujado en primer lugar el interior-la sección-, como sin duda ocurre en la
pensar y producir la arquitectura. Y así las vanguardias, en las que el escultor iglesia de lmatra de Aalto, explicándose así la disociación existente entre las dos
en Vitra yo creo que nos encontramos -un Pevsner, un Naum Gabo, incluso un categorías de interior y exterior, siempre tan presentes en la historia de la arquitec-
ante una arquitectura a la que no cabe cierto Moore o un reciente Stella- inten- tura. Gehry no distingue entre espacio interior y exterior y, tal y como ocurre con un
calificar de fragmentaria y sí verla como ta mostrarnos la posibilidad de modelar guante -difícil establecer si es el vacío en el que cabe nuestra mano o la envoltura
una arquitectura unitaria, continua y los espacios. Esta idea de "modelar el que construye el vacío lo que prevalece-, no sería fácil dar preferencia a uno de
móvil. A este deseo de unidad se debe espacio" lleva, en último término, a una ellos en el proceso de creación. En el último Gehry asistimos al intento de disolver
el que el manto de estuco se extienda figuratividad en la que la unidad prevale- la distinción entre dentro y fuera, entre interior y exterior. Gehry pretende que en su
a lo largo del edificio, sin que en él ce y en la que el movimiento se nos pre- arquitectura no sea posible establecer ya tal distinción y nos muestra la posibilidad
advirtamos la diversidad de materiales senta como atributo indispensable. Es de construir una realidad en la que el exterior, adueñándose del movimiento, y el
con que nos hemos encontrado en sus un paso adelante notable que deja atrás interior, insistiendo en la continuidad y la unidad, sean el reflejo de una sola cosa:
otros edificios. Aquí es más difícil segre- los mecanismos formales derivados del un indefinible y fluido espacio.
gar, aislar, identificar cuáles fueron las cubismo y ello hace que, en mi opinión,
formas primeras, los elementos que haya que ver Vitra como un proyecto
tan claramente aparecían en sus otros clave en la carrera de Frank Gehry.
? 5-?9 Museo Guggenheim, Bilbao 1991-97
? 5-? 9 El proyecto del Guggenheim la sociedad, probando que es capaz de gente y habilidosa manera de conseguir El Guggenheim, por otra parte, ha
de Bilbao permite a Gehry comprobar asumir su condición de forma simbólica, que el edificio una literalmente las dos permitido a Gehry refinar y pulir el uso
que el programa establecido en Vitra es que puede "representar" un ambicioso orillas de la ría. Para ello, el arquitecto que el ordenador había venido haciendo
útil para llevar a cabo una obra de gran programa. Y así, el edificio de Gehry, al hace que el acceso se produzca en el en sus obras. La fluidez que advertía-
aliento. Pero hay más. La libertad de que estar presente en la ciudad, dado que nivel más bajo, lo que da pie a un bri- mos en las últimas y que tenía en Vitra
hace gala Gehry se convierte aquí en se ha convertido en el ombligo de la ría, llante episodio en el que el visitante se tan destacada presencia alcanza en el
forma simbólica del futuro de la ciudad. hace profesión de optimismo como si siente atrapado por las activas masas Guggenheim su apoyo. El ordenador -y
Si Bilbao se enorgullecía de una arquitec- pretendiera mantener presente en los del edificio, dando lugar a una expe- la aplicación de un programa que utili-
tura en la que la razón predominaba en la ojos de los ciudadanos la urgencia de riencia no muy diversa de aquella que zaba la industria aeronáutica, CATIA- le
forma de las construcciones industriales las nuevas metas que Bilbao persigue. vivimos en los desfiladeros de las mon- llevará a hacer uso de cualquiera que
de su ría y en la que la tradición urbana Así se explican los brillos del titanio que tañas. Ante el Guggenheim es imposi- sea forma, sin miedo a que el no poder
del siglo de las luces se hacía todavía hacen del edificio perpetua llama. ble no recordar la importancia que en representarla se lo prohíba: ahora, la
presente en su trazado, ahora la ciudad Pero no sólo se trata de recrear- la arquitectura ha tenido la analogía más caprichosa de las formas puede
es consciente de que aquel viejo mundo se en los valores simbólicos. El Guggen- orgánica. Que Gehry ha pretendido que describirse, puede ser representada,
en el que se complacía desaparece y que heim de Bilbao muestra, una vez más, el Guggenheim sea un nexo de unión y por ende, dar pie a su construcción.
es preciso alumbrar uno nuevo: la obra la astucia de Gehry como urbanista. Su en la fragmentada masa urbana que El extender lo que entendemos como
de Gehry, por tanto, como representa- contribución a la elección del solar fue hoy es Bilbao se pone de manifiesto en lenguaje arquitectónico a un mundo
ción de este nuevo espíritu que anhela decisiva: Gehry entendió desde el pri- el interior, desde donde se disfruta de infinito de formas que no necesitan
una nueva ciudad. La libertad de Gehry, mer momento el valor del puente como una visión cruzada de la ciudad que nos indefectiblemente poder ser descritas
exhibida como manifiesto arquitectónico elemento a incorporar a su arquitectura. hace sentir que el Guggenheimva a ser, con las geometrías convencionales
de la nueva ciudad. La arquitectura res- Pero donde su percepción de la realidad en efecto, el nuevo corazón, el centro amplía ilimitadamente el territorio en
cata de nuevo su condición de espejo de urbanística se hace patente en la inteli- de gravedad de un Bilbao renovado. que puede moverse el arquitecto. El
plano, los sólidos platónicos, se olvidan y las superficies se agitan en la más anima-
da de las danzas. La arquitectura deja de ser una realidad inmóvil para convertirse
en un cuerpo palpitante. Gehry puede así convertirse en lo que con tanto anhelo
buscaba, en inventor de formas, al no ser ya preciso servirse de formas geomé-
tricas preexistentes para infundirles contenido arquitectónico. El último Gehry, el
Gehry del Guggenheim, modela su arquitectura con libertad extrema. Gehry es
bien consciente de poderse tomar todas estas libertades porque dispone de una
tecnología que se lo consiente. Gehry ha ido poco a poco adquiriendo conciencia
de construir cualquiera que sea forma y de ahí que ahora, en el Guggenheim y en
las obras que vendrán después, aparezca el concepto de arbitrariedad en arquitec-
tura, haciendo uso de un mundo formal al que cabe calificar como propio. Si antes
podía transformar unos binoculares en una puerta de entrada -insistiendo una
vez más en que la forma es algo independiente de la función- ahora las formas,
arbitrariamente utilizadas, dejan de ser aquellas que conocemos y se convierten
en expresión personal y directa del arquitecto: el ordenador y el programa CATIA
asumen la tarea de definirlas, proporcionando así al constructor la información
necesaria. Un mundo de formas sin límites se abre ante nosotros.
Pero me gustaría, por otra parte, hacer hincapié en otros valores de la arquitectu-
ra de este museo. En él Gehry parece interesado en muchos de los atributos que
acompañan a la arquitectura antigua. En el Guggenheim volvemos a disfrutar de un
nuevo sentido de la monumentalidad que, sin caer en alusiones directas, nos hace
sentirnos próximos a experiencias vividas en obras de arquitectura del pasado.
Los continuos cambios de escala, saltos, quebrantos, interrupciones, luces, etc.,
bombardean nuestros sentidos y transforman la visita en una continua sorpresa
que no da pie a la reflexión. Como ya ocurría en Vitra, las posibles referencias arqui-
tectónicas -que son muchas: de los constructivistas rusos a los expresionistas
alemanes; de Tatlin a Mendelsohn; del lenguaje de los arquitectos racionalistas
como Le Corbusier al de arquitectos más sensibles como Aalto; de ambientes que
se nos antojan góticos a otros que entendemos como piranesianos- quedan en un
segundo plano ante la fuerza que el edificio posee como pura sensación. Gehry ha ido
acumulando experiencia a lo largo de la vida y, en una obra como ésta, parece haber
alcanzado la plenitud. Pues, en efecto, la obra disfruta de la continuidad unitaria que
advertíamos en Vitra, sin asomo alguno de jerarquías formales superestructurales
impuestas. Todo un logro.
Vamos a dedicar la clase de hoy a Rem Koolhaas. Con Koolhaas es preciso comenzar :benefició de sus enseñanzas y aprendió de él tanto a contar con la ciudad como
por la biografía, pues sin duda en ella se encuentran los orígenes de su arquitectura: obligada referencia para toda intervención arquitectónica como a ser consciente
su niñez gravita sobre su carrera. Koolhaas nace en Rotterdam en 1944. Vive hasta de la importancia que la cultura del Movimiento Moderno había tenido en la última
los diez años en Asia, en las colonias holandesas, y vuelve a su país como adoles- arquitectura. Ungers pronto advirtió el talento de Koolhaas, y buena prueba de ello
cente para comenzar muy pronto estudios de periodismo e interesarse por el cine. es que fue él quien lo introdujo en los círculos arquitectónicos neoyorquinos. Y
Koolhaas escribe, en efecto, algunos guiones y pronto descubre que la descripción así nos encontramos, a mediados de los años setenta, con un Rem Koolhaas que,
del universo en la segunda mitad del siglo XXrequería nuevas técnicas de expresión tras haber hecho algunos trabajos. conjuntamente con su maestro, deja Cornell
y representación: el marco estático en el que la arquitectura solía producirse ya para instalarse en Nueva York y trabajar en el lnstitute far Architectural and Urban
no tiene sentido, y el arquitecto ha de explorar nuevas vías, siendo tal vez el cine Studies, fundado y dirigido por Peter Eisenman. Durante años Koolhaas utilizará el
el medio a disposición más acorde con nuestro tiempo y nuestra cultura. La aten- Instituto como base desde la que trabajar en un libro que, aunque es de singular
ción que Koolhaas presta al cine no es, por tanto, desinteresada: entiende el cine importancia para el estudio de su obra, va más allá de la misma, una vez que se ha
y los mecanismos que en él se emplean como posible alternativa a utilizar para el convertido en clave para el entendimiento de lo que ha sido la arquitectura de este
ejercicio de la profesión de arquitecto. último cuarto de siglo. Me estoy refiriendo naturalmente a Delirious New York, libro
De esta formación literaria y cinematográfica, previa a su vocación de arqui- que, con seguridad, muchos de ustedes conocen.
tecto, procede el entusiasmo que siente por la ciudad. Puede que fuera el asombro Para Koolhaas Nueva York es la ciudad moderna por antonomasia. De ahí su
que le produce la ciudad el que le llevó a estudiar en la Architectural Association interés por explorarla para poder así entender cuáles son los auténticos principios
de Londres a finales de los años sesenta. En aquellos años la A. A. estaba comple- de un urbanismo contemporáneo. Interesado en hacer prosélitos, utiliza la habili-
tamente dominada por el influjo de los arquitectos del Archigram, que ofrecían, dad como acuarelista de su mujer, Madelon Vriesendorp, y la capacidad de trabajo
como bien saben, una visión de la arquitectura en la que prevalecían la acción y la de su primer colaborador, Elia Zenghelis, para difundir sus ideas. Los tres fundan
tecnología, con un delibergdo olvido de la forma. De Londres Koolhaas pasa a Esta- la Office far Metropolitan Architecture (DMA). Pronto se incorporan a la oficina
dos Unidos y recala en la Escuela de Arquitectura de Cornell, una escuela que, en inquietos estudiantes americanos, entre los cuales quizás convenga recordar a
aquellos años, daba cobijo a dos personalidades tan distintas como las de Dswald Laurinda Spear, que más tarde jugará tan destacado papel en Architectonica, uno
Mathias Ungers y Colín Rowe. La rivalidad entre Ungers y Rowe hacía de la Escuela de los primeros grupos de arquitectos que se sintieron atraídos por los principios
de Arquitectura de Cornell uno de los centros más vivos y atractivos de los Esta- de Koolhaas. Las siglas DMA son significativas, pues Koolhaas siempre ha querido
dos Unidos a principios de los años setenta. Rem Koolhaas pronto fue el discípulo presentar su trabajo como el fruto de un esfuerzo cooperativo y solidario, como una
preferido de un Ungers preocupado entonces por explicar la forma urbana. Tal vez y
alternativa a la labor solitaria del arquitecto artista. Para él, América Nueva York
fuese la importancia que siempre Colin Rowe ha dado a la historia el factor decisivo son la expresión de la auténtica modernidad, ya que la arquitectura moderna no
para que Koolhaas se decantase por Dswald Mathias Ungers; quienes vivieron en llegó a representar la cultura contemporánea fielmente. Hemos visto cómo Eisen-
Cornell en aquellos años podrían darnos razón más precisa para explicar cómo se man nos decía que la modernidad no había llegado a término, no había alcanzado
produjo el encuentro. Ungers había sido un arquitecto ligado a la tradición moderna su plenitud, y cómo Gehry pretendía liberarla de la rigidez que trae consigo toda
y había construido algunas obras de indudable interés en la década de los sesenta. ortodoxia lingüística. Lo que Koolhaas va a decirnos en su libro, lo que él descubre
Tras los disturbios universitarios del sesenta y ocho emigró a América. En Cornell en Nueva York, es que en ella -la ciudad moderna por antonomasia, construida
Ungers explicaba una teoría del diseño urbano no muy lejana a los principios de la simplemente bajo la presión de la economía y sometida a las fuerzas de un capita-
arquitectura de la Tendenza, sirviéndose del concepto de tipo, si bien no renegaba lismo desenfrenado- aparecen y se manifiestan en todo su esplendor las formas
de la educación modernista que advertimos en sus primeras obras. Koolhaas se del auténtico progreso. La tarea que Koolhaas se impone es mostrarnos cuáles
son los resultados formales cuando se pierde el respeto a los lenguajes y normas l~s inevitablestransformaciones que engendra este proyecto que ha estado vivo
convencionales y se atiende tan solo a las auténticas fuerzas que modelan el mundo • durante300 años. En otras palabras, para mí lo más importante es hacer coinci-
moderno: tecnología y economía. Hay, en este descubrimiento de América como dir y articular aquellas fuerzas, pero sin la pureza de los proyectos utópicos. En
cuna de la modernidad, un cierto "anti-intelectualismo". Un anti-intelectualismo que, ese sentido, mi trabajo es positivo frente a la modernización, pero crítico con el
naturalmente, tan solo puede permitirse quien disfruta de una educación intelectual modernismo entendido como movimiento artístico." 3 3 K00LHAAS,R.
Conversations with
que hace posible el distanciarse del grupo social al que pertenece. Y así, los nuevos Que Koolhaas es un intelectual perteneciente a la elite que ha perdido el
Students, edita-
héroes, los protagonistas de esta nueva historia de la modernidad, van a ser, en contacto con las masas se hace patente en sus palabras. Ellas nos hacen ver la do por Sanford
opinión de Rem Koolhaas, arquitectos tales como Harrison & Abramowitz, o incluso paradoja en la que se encuentran aquellos estudiosos que descubren que son sólo Kwinter. Houston,
Texas,Rice School
Portman de Atlanta, arquitectos comerciales, arquitectos a quienes sus colegas los intelectuales el motor del auténtico progreso. La acción, presente en la fuerza of Architecture y
ilustrados no valoran. La cultura de masas, presente con más fuerza en Nueva York con que se nos manifiestan las nuevas técnicas, es lo que cuenta. Las masas, en NuevaYork, Prin-
ceton Architectural
que en ningún otro lugar, es lo que a Koolhaas interesa. Es ahí donde Koolhaas cree último término, son más sensibles y actúan con más libertad ante las nuevas Press, 1996, pág.
que hay que explorar e indagar para encontrar los criterios y establecer las bases situaciones históricas que los arquitectos, que los intelectuales. En la expresión 65. Traducciónde
esta cita y de las
desde las que producir arquitectura. No se trata -como hace Gehry- de divertirse de su voluntad y no en los manifiestos de los pensadores se hace patente el nuevo que siguen de
con el manejo directo de las maquetas y de los materiales, ni tampoco de producir curso de la historia. Koolhaas es consciente de ello cuando nos dice al hablar de la RafaelMoneo
una arquitectura sutil y llena de referencias como la de Siza. Se trata de explorar construcción de una nueva ciudad, Marne-la-Vallée:
4 Ibídem, pág. 43
el impacto que ha tenido en la ciudad y en la arquitectura la cultura de masas, algo "En una ocasión como ésta se puede prescindir del arquitecto. Lo único
que, aunque parezca paradójico, se ha producido a un tiempo en las dos sociedades que hacen los arquitectos de cuando en vez es producir dentro de determinadas
en torno a las cuales se polarizó el curso de la historia a comienzos del siglo XX: circunstancias edificios más o menos magistrales. Hay una increíble sobrevalo-
Estados Unidos y Rusia. Koolhaas, que estudió cuidadosamente las vanguardias ración del poder de la arquitectura en términos de aquello positivo que con ello
rusas en sus años de juventud1, sabe que en Rusia se apostó por la utopía porque 1 K00LHAAS,R.; puede lograrse, pero aún más en términos del mal que ha provocado o que podría
00RTHUYS, G."lvan
las metas que se perseguían (sociales y, por ende, estéticas) estaban planteadas Leonidov's Dom
provocar. Los arquitectos han sido instrumentales al establecer la acusación de
con extrema claridad. De ahí que se escribieran manifiestos y se dibujasen y cons- Norkomtizjprom, que ha sido objeto la arquitectura moderna. En este círculo vicioso de quejas y
Moscow".Oppo-
truyesen espectaculares proyectos que el involucionismo stalinista se encargó críticas que se han producido durante los 60 y los 70 y en el aullido de lobos contra
sitions 2, Nueva
de enterrar en el monumentalismo del Palacio de los Soviets y del Metro de Moscú York,enero de los imaginados delitos del modernismo, pienso que los arquitectos han debilitado,
a mediados de los años 30. Los americanos, por el contrario, también aceptan la 1974 en gran medida, su propia profesión." 4
cultura de masas y, conscientes de los problemas que ello trae consigo, hacen de 2 K00LHAAS,R. A nadie escapará que este populismo de Koolhaas, esta voluntad de enlazar
la debilidad virtud aprendiendo a construir en Manhattan. Será, por tanto, a través Oelirious New con la cultura de masas, es muy distinta a la preconizada por Venturi. El populismo
York, A Retroac-
del estudio que de Manhattan hace en Oelirious New York donde Koolhaas ponga tive Manijesto
de Venturi es más indulgente con la iconografía: se complace en ella, celebrando
fin a su formación como arquitecto 2 . Allí es donde aprenderá a vivir sin caer en la far Manhattan, toda la rica parafernalia del strip americano. Es una posición intelectual, a mi modo
Nueva York,0xford
tentación de la utopía. Y así, Koolhaas ha podido decir, años más tarde: University Press,
de ver, que implica condescendencia. El populismo de Koolhaas es de raíz bien
"Mi trabajo es deliberadamente no utópico: intenta operar conscientemen- 1978 diversa. Para él la cultura de masas es capaz de producir, de construir una ciudad
te dentro de los límites de las condiciones prevalentes, sin el sufrimiento, las que tiene lógica, que tiene una razón de ser interna, aunque se nos presente sin
contradicciones o cualquier otro tipo de narcisismo, que no hacen otra cosa que rostro, como el resultado de intervenciones en las que el afán de lucro prevalece
justificar ciertos fallos internos. Por eso mi trabajo es crítico con ese tipo de utopía y en las que no hay, en modo alguno, voluntad de forma. Nueva York habla, con
moderna. Pero todavía está comprometido con la fuerza de la modernización y con mayor eficacia que cualquier tratado de urbanismo, de lo que es la ciudad moderna.
No pueden hacerse juicios de valor o establecerse criterios y principios a priori a actúa con fidelidad a ese principio. Un principio que insiste en que hay en los edi-
propósito de cómo entender la ciencia urbana, porque la ciudad de Nueva York va ficios una cierta disponibilidad que niega lo específico, una cierta indiferencia que
4
a negarlos todos. De ahí que sea oportuno en estos momentos recordar algunos les permite ser usados con mucha más libertad de la que cabría esperar. ¡Cuantas
párrafos de Delirious New York. Si los tratados de urbanismo tradicionales han veces los arquitectos estamos dispuestos a limitar y a restringir la forma del edi-
hablado de una ciudad equilibrada, en la que las densidades se distribuyen de una ficio en términos de respeto a la función! Y, sin embargo, el examen de la ciudad,
manera armónica, para Koolhaas Manhattan representa de una ciudad como Nueva York, nos hace llegar a la conclusión de que la forma del
"[ ...] la apoteosis de la densidadperse, tanto en lo que se refiere a población edificio es ajena a la exigencia funcional. O, dicho de otro modo, la ciudad nos hace
como a infraestructuras; su arquitectura promueve un estado de congestiónen ver que las funciones se acomodan con menos dificultad de la que nos parece a las
todos los niveles posibles y explota tal congestión para inspirar y soportar for- formas de los edificios. Koolhaas afirma:
mas precisas de relación social, dando lugar a que pueda hablarse de una cultura "Exteriores e interiores de tales estructuras -los rascacielos- pertenecen
de la congestión." 5 5 KOOLHAAS, R. a dos mundos arquitectónicos diferentes. El primero,el exterior, está preocupado
"Life in the Metro-
Koolhaas se asombra ante esta cultura de la congestión, que él descubre exclusivamentepor la aparienciadel edificio como objetoescultórico más o menos
polis or TheCulture
tanto en el parque de atracciones de Conney lsland como en las calles y avenidas, of Congestion", sereno. En tanto que el segundo,el interior,está en permanenteestado fluido,ocu-
en los edificios institucionales, en los grandes almacenes, en los teatros, en el Architectura/
Design, 5177,pág.
pando,con sus constantes programas e iconografías, la atención de los volátiles
metro, etc. La congestión y la densidad como valores en sí mismos con los que los 320 ciudadanosmetropolitanos,presos en sus sobre-estimulados sistemas nerviosos
arquitectos pueden y deben trabajar. Y así Koolhaas nos dice: y con la perpetua amenaza de ser dominados por el aburrimiento." 9 9 Ibídem, pág. 324
6 Ibídem, pág. 322
"Todo el potencial latente en el rascacielos como tipo está explotado en el Los textos son prolijos, pero en ellos está siempre presente ese ciudadano
'condensador social constructivista', como si se tratara de la pieza maestra de la ? Ibídem, pág. 322 metropolitano que protagoniza la escena y a quien Koolhaas pretende dirigir su
a13
cultura de la congestión, tal y como se ha materializado en Manhattan." 6 8 Ibídem, pág. 322 arquitectura. De ahí que ésta reconozca modelos. Curiosamente hemos visto nacer
Los constructivistas rusos han hablado mucho de los "condensadores socia- el trabajo de Siza lleno de referencias para con la arquitectura moderna, pero sin
les", de aquellos edificios capaces de provocar en las gentes una reacción intensa modelos. Los concepto de tipo y modelo en Rossi pertenecen al ámbito platónico
y positiva. Pero, en realidad, donde lo que reclamaban los constructivistas rusos de un mundo soñado. Los modelos de Eisenman dan forma a una fantasía en la
vio la luz fue en Nueva York, y ello de una manera inconsciente, no premeditada. que la estructura sintáctica primaria prevalece. Stirling está más preocupado por
Los auténticos "condensadores sociales" son los rascacielos y no los dibujos de los los estilos -en último término por la historia- que por los modelos. Gehry procura
arquitectos vanguardistas rusos. ignorarlos. Koolhaas es, con seguridad, el único de los arquitectos c,uyo trabajo
"El rascacielos es uno de los raros y escasos tipos de edificios del siglo XX estamos examinando que sabe a qué se tiene que parecer su arquitectura. Dicho
verdaderamente revolucionario, que ofrece toda una serie de transformaciones de otro modo, Koolhaas conoce cuáles son sus modelos y, como si de un pintor rea-
fundamentales, técnicas y psicológicas, que han dado lugar a la vida metropoli- lista se tratase, procura aproximarse a ellos. Se entenderá ahora por qué en alguna
tana y que han separado esta centuria de todas aquellas que la han precedido." 7 ocasión he tildado a la arquitectura de Koolhaas de "realista": se atiene a la realidad
Y añadirá Koolhaas: que toma como modelo. Así el modelo para Koolhaas es la ciudad espontánea, la
"La indeterminación del rascacielos sugiere que en la metrópoli no se ciudad fruto de un desarrollo no controlado, un prototipo que no se ha producido en
corresponden funciones específicas con lugares precisos." 8 ninguna parte con tanta potencia y energía como en las ciudades americanas.
Koolhaas insistirá muchísimo en subrayar la distancia que media entre la Para Koolhaas la arquitectura está muy ligada a la acción, al programa.
función y el lugar, pareciéndole que el mantener tal distancia es fundamental para Pero él interpreta el programa de una manera literal, de un modo bien distinto a
construir la arquitectura, aunque haya que dejar constancia de que él no siempre como lo entienden sus colegas. El programa en la arquitectura de Koolhaas juega
un papel muy diverso al que observamos en la obra de Gehry. Y, sin embargo, no tanto, de una arquitectura en la que los diferentes ingredientes que la componen
cabe duda de que es preciso establecer un lazo entre los dos, dado que éstos son • desaparecen en el todo. Sin que sea, sin embargo, imposible identificarlos. Alguien
los dos únicos arquitectos que hemos ido examinando para quienes el programa podría hablar de "mestizaje". Acompaña al mestizaje el concepto de fecundación
está en el origen de la arquitectura. Pero si para Gehry el programa estaba presente transformadora. En la arquitectura de Koolhaas no se alcanza una definitiva trans-
en términos extraordinariamente concretos y precisos -recordemos cómo decía: formación. Las referencias están presentes, a veces con literalidad estremecedora.
bueno, que me explique el cliente bien que es lo que quiere, que yo ya me encargaré y así nos encontramos, por un lado, con las imágenes de la ciudad espontánea
de encontrar las formas con las que producir el organismo arquitectónico que me por excelencia que es Nueva York. Pero también aparecen rastros de lo que fue su
pide-, para Koolhaas el programa es mucho más difuso y está mucho menos en educación modernista, manifiestos en una cierta nostalgia de la utopía fallida, con
relación directa con la arquitectura que hay que construir. El programa es toda una frecuencia presente en su trabajo. Así se explican las citas que en su obra hace de
categoría que propicia la construcción de edificios imprecisos y abiertos. Cabría los arquitectos vanguardistas rusos, o las referencias directas a los arquitectos
decir que es la excesiva dependencia del programa lo que Koolhaas trata de evitar. americanos de entreguerras. Koolhaas ha sido bien explícito al manifestarnos sus
Y de ahí que él identifique la contradicción existente entre programa y arquitectura: preferencias: tal vez el positivismo americano le atraiga más, pero la admiración
"Un máximo de programa y un mínimo de arquitectura': 10 Y completa tal aforismo 10 K00LHAAS,R.; que siente por los vanguardistas rusos aflora, sin cesar, en su arquitectura. Si bien
MAU,B.S,M,L,XL, formas diversas de arquitectura conviven en su obra, lo cierto es que los procedi-
con expresiones como ésta: "Donde no hay nada todo es posible; donde hay arqui-
editado por Jennifer
tectura ninguna otra cosa puede ocurrir." 11 Koolhaas parece querer decirnos que [Link]
mientos de construcción que utiliza proceden tan solo de la arquitectura comercial,
el arquitecto, en este final de siglo, tiene que construir edificios que no restrinjan Press, NuevaYork, vulgar, espontánea y convencional. En ella parece encontrar aquella racionalidad
1995, pág. 199
la libertad de acción, el movimiento que caracteriza la cultura de estos años. Y no que los modernos reclamaban, y reconocerlo será su timbre de gloria, no falto de
hay que hacer hincapié en que para él el concepto de movimiento es algo menos 11 Ibídem, pág.199 un cierto placer en la provocación y de una cierta satisfacción en el atrevimiento.
literal que para el último Gehry. Koolhaas entiende que la arquitectura termina con Alguien pensará que Venturi perseguía la misma meta. Hay, sin embargo, que hacer
12 Ibídem, pág. 692
la libertad, la agota. De ahí-que su propuesta para construir sea la no-arquitectura, constar las diferencias que entre uno y otro median. Koolhaas cree que en la ciudad
ya que, como él decía, "donde no hay nada todo es posible", y él quiere que en sus espontánea del siglo veinte hay estructura, y descubrirla es lo que le interesa. El
edificios así sea. Por eso hace falta una estructura capaz de absorber una serie segundo Venturi, el Venturi populista, está más atento a identificar los mecanismos
interminable de significados, una estructura -como dice Koolhaas al hablar del con los que esta estructura se enmascara. Descubrir la estructura latente de la
edificio de Karlsruhe- capaz de "generar densidad, explotar la proximidad, provo- ciudad contemporánea y aprender a utilizar los mecanismos que quienes en ella
car tensión, maximizar la ficción, organizar los espacios intersticiales, promover construyen utilizan parece haberse convertido en el propósito de su trabajo.
los filtros, alentar la identidad y estimular lo impreciso, el programa entero queda Por otra parte, aparece siempre en su arquitectura -y él insiste mucho en
absorbido por un container único de 43 x 43 x 58 metros." 12 ello, como si se tratase de una incontrovertible prueba de contemporaneidad-, el
Todo esto es de fundamental importancia para entender la obra de Koolhaas. deseo de mostrar su trabajo como producto. La arquitectura, por tanto, como bien
Pero lo cierto es que, cuando pretendemos acercarnos a ella reduciéndola mediante producido por la industria -el trabajo del arquitecto no es muy distinto al de los
los intentos de clasificación que todo examen crítico supone, la arquitectura de industriales-, el estudio de arquitectura como factoría. Algo que ya había persegui-
Koolhaas se escapa. Cabría calificarla de esquiva. E incluso me atrevería a compa- do un artista como Andy Warhol. La arquitectura de este modo volvería a disfrutar
rarla con un cocktail al considerar que en ella encontramos múltiples referencias, de la condición anónima que tuvo en el pasado. Así se explica el que el estudio de
muy diversos sabores. Y como ocurre con un cocktail, forzoso es reconocer la atrac- Koolhaas siempre haya sido más un taller que una escuela. La arquitectura es una
ción que una mezcla de sabores ofrece, pero también que difícilmente un cocktail empresa colectiva. El arquitecto no es una persona que diseña, un individuo que
puede competir con la integridad y entereza de un buen vino tinto. Se trata, por especula -como pudiera hacerlo Eisenman- buscando trazados ideales. Un arqui-
tecto es un catalizador que ayuda, desde la unidad productiva de diseño que es un masas. Koolhaas piensa que han sido los operadores espontáneos, los promotores,
estudio, a que se vayan cristalizando las formas y espacios capaces de albergar quienes han entendido m~jor esta nueva instrumentalidad de la arquitectura desde
los programas que la vida moderna reclama. A Koolhaas siempre le ha interesado el la adopción de la escala Justa. Y lo han hecho más que sus colegas arquitectos,
análisis de la producción. No olvidemos que en la A. A. de fines de los años sesenta entretenidos en una discusión académica que habla de construcción de la forma y
los estudios metodológicos eran parte fundamental del currículum. Koolhaas irá de iconografía, ignorando que es la dimensión de la arquitectura quien dicta y esta-
más allá, al conceder fundamental importancia a la estructura de su estudio y al blece las condiciones del proyecto. De ahí la voluntad explícita y manifiesta tantas
asimilar, llegando a identificarlos, producción y diseño. veces por Koolhaas de acercarse a la realidad. Una realidad que nada tiene que ver
Koolhaas pretende, además, como un rasgo complementario de contempora- con el uso de los materiales cotidianos que atrae a Gehry, y que es ajena a aquella
neidad, que su arquitectura sea global, universal, una arquitectura no ligada a unas realidad intangible y poética que Siza descubría en las arquitecturas populares. A
determinadas condiciones de lugar. Todo lo contrario a esa arquitectura atenta al Koolhaas le interesa la realidad más cruel, aquella que vemos reflejada en algunas
accidente, a lo específico, que descubríamos al examinar la obra de Siza. La arqui- películas americanas y con la que él se encontró al estudiar la ciudad de Nueva
tectura de Koolhaas desea ser útil -cumplir con su misión- tanto en Japón como York: la realidad que construyen los promotores. Ellos saben mejor que nadie lo que
en Holanda o en Estados Unidos ..., no importa el lugar. Hay una visión de globalidad significa construir hoy, ellos son quienes usan de la razón en su trabajo, tanto más
que está por encima de la condición del arquitecto como individuo. La arquitectura que aquellos arquitectos a quienes gusta que se les llame racionalistas. La "razón
de Gehry está en todo el mundo, pero no es una arquitectura con pretensión de práctica" desplaza hoy a todas las otras razones de que se ha servido la cultura
globalidad: las ciudades, las instituciones, desean contar con sus servicios como occidental tras Kant. Quienes mejor conocen la forma de la arquitectura son quienes
arquitecto, tener una obra suya; es una obra de Gehry lo que se busca, se la ve como trabajan en la industria de la construcción. Ser racionalista hoy significa reconocer
obra de arte que tiene un valor personal, apreciable en todo el mundo; pero esto en este modo de ver las cosas que se refleja en la ciudad contemporánea que tanto
modo alguno puede confundirse con la noción de globalidad. Koolhaas piensa que atrajo al joven Koolhaas. Y así, el Koolhaas maduro construye una "réplica" personal
lo que él produce -lo que-la industria conocida como DMA ofrece al mercado- es de la metrópoli que con tanto entusiasmo describió en Delirious New [Link] mundo
útil en cualquier lugar del mundo. La producción industrial se ajusta a ese deseo formal con que se encontró al estudiar la ciudad americana es la realidad que a él le
de indiferencia temporal, formal y, en último término, personal que, como hemos gustaría construir. Koolhaas, por tanto, como pintor realista. Pero también artistas
visto, Koolhaas siempre reclama. como Andy Warhol o David Salle pueden ser considerados realistas, si analizamos
Le preocupa a Koolhaas -y tendremos ocasión de hablar largo y tendido de su obra desde este punto de vista. Como Warhol, Rem Koolhaas intenta, sobre todo,
ello cuando comencemos a ver su trabajo- encontrar la escala adecuada. La escala ser distante. Para Warhol, las imágenes son estereotipos. Un retrato es para él el
para Koolhaas es algo ligado al uso que las gentes-individuos o masas-van a hacer retrato del retrato. No hay presencia personal. Todo entra en el mundo del consumo.
de la arquitectura. El título de su último libro, 5, M, L, XL, refleja esta preocupación Marilyn Monroe no es una persona, sino lo que significa para el público. La imagen
por acertar con la escala y sirve para que Koolhaas presente y ordene de_sdeella es lo que importa. Lo mismo se podría decir acerca de los elementos de arquitec-
su trabajo. En el fondo, este interés nos habla de la importancia que para Koolhaas tura. Koolhaas no está interesado en el diseño, ya que él trabaja con los elementos
tiene el uso que de la arquitectura se haga. La escala, por tanto, como categoría que recibe, bien de la industria de la construcción, bien del uso popular. No disfruta
que nos lleva de lo privado a lo público, que permite a la arquitectura satisfacer las con la invención. Le gusta preservar la iconografía existente. Tal y como le ocurría
necesidades que se producen en la esfera de lo individual y atender a las condicio- a Warhol, Koolhaas se complace en la fría presencia de la iconografía conocida.
nes espaciales que requieren las masas. La arquitectura recupera, desde esta hábil Ninguno de los dos ve razón alguna para añadir nada más. Como Warhol, Koolhaas
manipulación de la escala que Koolhaas reclama, la instrumentalidad que tuvo en se dirige agresivamente a la sociedad, insistiendo en reflejarla en su trabajo. Las
el pasado, al ponerse al servicio de una sociedad a la que caracteriza la cultura de obras de David Salle, por otra parte, son pantallas preparadas para recibir capas
se encuentra en la ciudad americana es una arquitectura en la que los edificios
responden de su forma desde la construcción y desde la escala que en la ciudad
les corresponde, sin hacer hincapié en la forma específica que dictan los programas
que contienen. Dicho de otro modo, la ciudad americana propicia la idea del edificio
como contenedor, noción tan importante para entender las últimas arquitecturas.
sin duda, la descripción que Koolhaas ha hecho de la ciudad de Nueva York ha
contribuido a reforzar tal modo de entender las cosas. A veces nos encontramos
con obras de Koolhaas en las que la dependencia de los modelos cuya réplica busca
le lleva a igualarse demasiado con ellos. Pero hay otras en las que el arquitecto es,
Andy Warhol, Marilyn, 1964 David Salle, My Dbjectivity, 1981 en último término, el inventor de la forma que adquiere el edificio transformado en
contenedor. Y de ahí que en sus manos quede la elección iconográfica que hace
diferentes de la realidad circundante. En los multifacéticos cuadros de Salle, los posible la presencia de un edificio autónomo y completo en el que la condición uni-
mecanismos de superposición prevalecen. Pero no me refiero a la superposición taria y global de la forma prevalece. Consciente de que así son las cosas, cabe decir
visual de planos o capas, sino a la superposición de experiencias, sensaciones y que Koolhaas tiene la osadía de recuperar una visión global, totalitaria y unitaria
sentimientos. Superposición, no como proceso visual, sino como forma de exis- de la arquitectura a través de la iconografía. Estoy pensando en proyectos como
tencia. Lo mismo me parece que ocurre con la arquitectura de Koolhaas: él ve la el del lntercambiador y el Centro de Congresos de Lille o el proyecto para un hotel
realidad compuesta por bandas -como el paisaje rural holandés- que constituirán en Agadit; obras extraordinariamente ambiciosas y que, a mi entender, merecen
la base para dar al mismo la forma que las vidas de la gente requieren. respeto y admiración.
De la lectura que Koolhaas ha hecho de la ciudad contemporánea se deduce Si a la descripción que Koolhaas ha hecho de la ciudad americana se añade
inmediatamente un conGepto que puede ser entendido como corolario de la misma el valor que tiene su interés por encontrar la escala justa, su contribución a una
y que, para mí, tiene singular valor: el concepto de sección libre. Al hablar de la nueva metodología del proyecto con la noción de "sección libre" y su ambiciosa
arquitectura de Stirling subrayaba la importancia que para él tenía la sección, que recuperación de la condición icónica del edificio, se comprenderá la positiva
se convertía en su obra en matriz de la forma. Para el primer Stirling, la sección valoración que hoy merece su arquitectura, quedando su inclusión en esta serie
determinaba la arquitectura. Conocer la sección era tanto como proyectar el edificio, sobradamente justificada.
establecer el programa. Koolhaas advierte, al estudiar el rascacielos americano,
que el edificio puede definirse con mayor independencia, que la sección no define la
forma. Si Le Corbusier nos enseñó a pensar en arquitectura en términos de "planta
libre", Koolhaas ha incorporado a la cultura arquitectónica de fines del siglo XX el
concepto de "sección libre". Koolhaas nos ha ayudado a pensar en arquitectura ver-
ticalmente, tal como parece reclamar la densidad de la metrópoli. Los edificios no
se estructuran superponiendo niveles horizontales: cabe pensar en ellos desde la
sección, bien entendido que ésta no establece cuál ha de ser su forma. Los edificios
la encuentran atendiendo a la escala, respondiendo al papel que juegan en la ciudad.
Curiosamente, este modo de entender las cosas lleva a recuperar la importancia
de la iconografía en la arquitectura. En efecto, la arquitectura con que Koolhaas
1The City of Captive Globe(proyecto), 1972
1-2 Estas dos primeras obras, The City aj the Captive G/abe y Exadus ar the Valun-
tary Prísaners aj Archítecture, ambas de 19?2, son fruto de su estancia en América
y en ellas se pone de manifiesto la influencia de Ungers. Una trama con claro origen 2 Exodusor the Voluntary Prisoners of Architecture (proyecto), 1972
en Manhattan ve fecundadas sus manzanas al introducir en ellas la más variada
colección de rascacielos. La fuerza de la estructura urbanística se pone de mani- El otro proyecto, Exadus ar the Valuntary Prísoners of Archítecture, habla
fiesto al admitir de buena gana la diversidad: proyectos lecorbusierianos conviven del interés que en Rem Koolhaas suscitaba en aquellos años tanto el trabajo de
con torres de clara filiación ungersiana y con otras próximas a obras inspiradas en los artistas conceptuales vieneses como las investigaciones del florentino Super-
el expresionismo alemán, edificios comerciales se confunden con otros de estirpe studío. En él se trata, simplemente, de explorar de qué modo una mega estructura
institucional, etc. La continuidad de la trama no es obstáculo para que el trabajo de arquitectónica, superpuesta sin contemplaciones, era capaz de vivir en dialéctica
los arquitectos se produzca sin trabas. con el drama de la ciudad existente.
3-4 Es en el examen del Downtown En este proyecto Koolhaas descubre el
Athletic Club donde Koolhaas encon- principio de la "sección libre", que será
trará -y siempre se ha mantenido fuente de inspiración para su futuro
fiel a lo que fueron estos primeros trabajo como arquitecto. El análisis que
descubrimientos- la prueba de que Koolhaas hace del New YorkAthletic Club
es posible una arquitectura ajena a la se convierte en método proyectual: de
obligación de mantener una relación ahora en adelante Koolhaas construirá
biunívoca entre exterior e interior, de los edificios de gran escala desde la
que no hay dependencia alguna entre la sección. La forma del edificio -incluso
forma arquitectónica y el uso. En cierto su imagen, su condición icónica- está
sentido, la condición de arquitectura implícita en la sección.
arbitraria de que hablaba al comentar
la obra de Gehry se hace aquí presente 5 El concurso de 1975 para la New
de otro modo: aparece cuando compro- Weljare lsland en Roosevelt lsland,
bamos que la variedad de funciones de Nueva York, sirve de pretexto a Kool-
un edificio queda absorbida por la forma haas para desplegar sobre la isla toda
arbitraria que el rascacielos toma en la una colección de rascacielos dispues-
ciudad. Así, en el New YorkAthletic Club, 3-4 Downtown Athletic Club (proyecto) tos a ser usados de diversos modos: 5 New Welfare lsland, Roosevelt
lsland (proyecto), NY,1975
tal y como vemos al contemplar su sec- como viviendas, como oficinas, como
ción, conviven gimnasios y-cafés, pisci- hoteles, etc. La "congestión" se pro-
nas y restaurantes, hoteles y oficinas. duce bajo/sobre el puente, siendo en un barrio autónomo y sí un fragmento
La idea de la planta como generadora este edificio donde la personalidad de Manhattan. Así parecen indicarlo
de la arquitectura del edificio desapa- de Koolhaas se manifiesta con mayor las fisuras que Koolhaas introduce en
/"/" /7
rece. En el rascacielos es la posición del libertad. A diferencia de lo que ocurre Manhattan: si un día el desplazamien-
núcleo de comunicaciones verticales y
600/h.,- con los otros proyectos presentados to de estas fisuras llegase, a producir
la estructura lo que cuenta. Uno y otro
, . íl
~":,!'///":_f 1
al concurso, el de Koolhaas nos ofrece otra isla, ésta no sería muy distinta a
definirán el espacio disponible, abierto una imagen de Roosevelt lsland más la que sirve de punto de partida para la
a recibir los más diversos usos. Son amplia, más dispuesta a entender que We!fare lsland.
éstos los que prevalecen. No importa la virtud radica en aceptar la primacía Al margen del valor que tienen
que aparezcan tortuosos corredores, de Manhattan concebida como un todo: estas propuestas en cuanto a alterna-
si la contigüidad necesaria entre los Roosevelt lsland tiene sentido desde tivas de diseño, hay que hacer constar
distintos espacios se mantiene. La Manhattan, cuando se la ve como un la fuerza plástica de las imágenes
forma del edificio queda, en esta oca- accidente en el Río Hudson que la ciu- que ofrece Koolhaas, ayudándose de
sión, liberada del programa. El arqui- dad integra mediante puentes o barca- la habilidad como perspectivista de
tecto no hace uso de él para definirla. zas. Roosevelt lsland no es, por tanto, Madelon Vriesendorp.
?-8 Uno de los primeros trabajos en
los que Koolhaas puso de manifiesto su
talento como arquitecto fue en el polé-
mico concurso de 1982 para el Pare de
ta Vil/ette. En este concurso -que como
saben ganó Tschumi con un proyecto
no muy distinto al de Koolhaas- nues-
tro arquitecto rechaza cualquier visión
pintoresca del parque, enfrentándose
así a lo que suele ser el método más
frecuentado por los paisajistas. Kool-
haas no entiende que haya que ofrecer
una visión final y completa de lo que
6 Boompjes: Slab Towers and Tower
el parque puede llegar a ser. Y prefiere
Bridge (proyecto], Rotterdam, 1980 verlo como la trama de un telar en con- definir una estructura a la que dotará
tinua evolución que, inevitablemente, de entidad física: la red de caminos
nos lleva a pensar en el panorama de y comunicaciones. La amorfa trama
6 Comentarios similares podrían hacer- de New We!Jare!stand, la idea del "todo" campos cultivados que contemplamos queda vivificada por la fuerza de dos
prevalece, bien entendido que el "todo" al sobrevolar los Países Bajos: en efec- ejes ortogonales abiertos, que poco
se acerca de este proyecto, Boompjes:
5/ab Towersand TowerBridge en Rotter- elimina cualquier alusión al contexto. to, la geometría de bandas que Koolhaas tienen que ver con los ejes finalistas
Los edificios de Koolhaas se levantan impone no parece muy diversa a la que del barroco, y a los que es más fácil
dam, de 1980. En él Koolhaas nos dice
así a la sombra de las grúas, como per- utilizan los campesinos holandeses. emparentar con los que encontramos
que los edificios que proyecta pueden
sonajes ajenos -pero no extraños- a Para Koolhaas, este Parede la Villette es en los cuadros de Mondrian, dispues-
vivir en la singular atmósfera que se
la escena urbana, que es, en última algo que no tiene que ver ni con ejes ni tos a definir campos y superficies pero
produce allí donde la ciudad se difumi-
instancia, el marco de referencia y con figuras y que, sin embargo, hay que no a jerarquizar trazados,. La idea de
na, en la desembocadura del río, en el
proyecto que a Koolhaas le importa. entender como áreas de actividades diseño como virtual programa de acti-
puerto, junto a los puentes, las grúas,
Toda esta reflexión exige un cierto definidas mediante bandas activadas vidades, como ocasión de establecer la
los diques, los hangares, etc. Explorar
esfuerzo, ya que la potente y atractiva por catalizadores específicos de los disponibilidad de un espacio-y no como
la belleza de lo que fue el trabajo de
imagen parece tener valor por sí misma: que el arquitecto será responsable. No definición estática de la forma- se hace
los ingenieros al construir la infraes-
en lo que tiene de ilustración no pone hay forma y, como contrapartida, se nos presente en este proyecto de La Villette
tructura que hacía posible el dominio
en duda que se trata de una represen- ofrece un catálogo de actividades que que servirá para reforzar la presencia
del medio (he dicho explorar la belleza
tación de un episodio de la realidad. van a concretar potenciales puntos de de Koolhaas en Europa.
donde quizás hubiera debido hablar de
admiración ante las obras que no la pre- El valor de la contribución de Koolhaas encuentro que -como hemos visto que
tenden), parece ser el interés que anima en la elección de dicha representación ocurría en algunos de los esquemas de
a Koolhaas. Como ocurría en el proyecto no se discute. Peter Eisenman- pueden servir para
9 S En 1986 el concurso presentado para el Ayuntamiento de La Haya muestra
con más evidencia que cualquier otro proyecto cuánto Koolhaas utiliza modelos
como referencia para la producción de su arquitectura. En el caso que nos ocupa,
a Koolhaas le gustaría ser capaz, en cuanto arquitecto, de ofrecer a la ciudad un
edificio con la dignidad del Rockefeller Center o del Waldorf Astoria. Nada mejor para
un edificio administrativo de una ciudad como La Haya que un edificio con la purita-
na solidez y contenida retórica de los buenos edificios neoyorquinos, americanos.
Koolhaas va a proceder, en esta ocasión, siguiendo al pie de la letra la lección apren-
dida en la ciudad de los rascacielos y que con tanta pasión nos mostraba en su
libro Delirious New York. Fiel a tales principios, construye genéricas arquitecturas,
capaces de ser troceadas verticalmente con esa libertad que él ha descubierto en
la arquitectura neoyorquina: la arquitectura de Nueva York le cautiva por la riqueza
visual con que se produce, logrando superar lo pintoresco al aceptar sin escrúpu-
los la aleatoriedad volumétrica que la presión económica dicta sobre el uso del
suelo. Koolhaas pretende obtener los mismos resultados desde el conocimiento
de la generación de la forma arquitectónica a que llegó tras el análisis de aquella
ciudad, aunque no se den idénticas condiciones estructurales. Paradójicamente,
va a ser desde la forma -y no desde la evidencia de las estructuras- desde donde
Koolhaas se va a acercar a los modelos que admira. Y de ahí que, al contemplar
estas diapositivas, lo que celebremos sea su talento plástico. Curiosamente, una
persona como Koolhaas, que parece rechazar una arquitectura fundamentada en
aspectos visuales, se nos muestra, en este proyecto de La Haya, como un maestro
en la manipulación plástica de la forma.
Las fotos de las maquetas son de una fuerza plástica impresionante. Kool-
haas tiene la habilidad de fotografiarlas con una eficacísima ambivalencia, que nos
transmite, por un lado, la condición abstracta de los volúmenes de la maqueta y,
por otro, la pregnancia con que la conciencia de la inevitable realidad se manifiesta
en los detalles. Los volúmenes se estructuran mediante tramas y retículas que
permiten el desplazamiento de los mismos y, por ende, la vibración en el espacio.
Tal vibración los emparenta con los rascacielos neoyorquinos que también se
mueven libremente sobre la retícula de Manhattan. Como contrapunto, las venta-
nas contribuyen a completar la imagen, y la aleatoriedad con que se iluminan es
prueba de este deseo de no pensar en los edificios como algo ajeno a lo que ha de
ser su presencia en el mundo de la realidad cotidiana. La maestría con que Koolhaas
fotografía sus modelos nos habla de su devoción por el cine e insiste en acercarnos
en el que se manifiesta la libertad que tanto admiraba Koolhaas en Nueva York, para
•él paradigma de la auténtica arquit~ctura moderna. La mod:rnidad se manifiesta
en la disponibilidad, en el uso, con libertad plena, del espacio. Y eso es lo que nos
1cvcl - 6 (TechnlcoÍ services: J. Off1ces,2_ [Link] room
muestran estas secciones a las que acompañan unas maquetas presentadas como
a dije, mediante fotografías tan elocuentes que nos hacen volver a pensar en lo
~ue fueron los orígenes de la formación koolhaasiana, su educación como cineasta.
En efecto, se advierte que tras ellos hay una persona acostumbrada a entender
cómo se fotografía una escena en un plateau: el hábil manejo de las dobles luces
Level-31 CityHollreceptíon,[Link],[Link]::híves
hace que maquetas abstractas aparezcan tan próximas a la realidad.
Algo hay que decir también acerca de las plantas. No quisiera entretenerme
en ellas, pero adviertan cómo la sección fuerza la planta. Con ello no pretendo decir
que el desplazamiento manifiesto en la sección dé lugar a una planta de gusto eisen-
!.e:vel t 21. A1forneygencrol's office, 2. Commerdol ga!lery, 3_ Librory
rnaniano, pero sí es indudable que ese confiar a un mecanismo formal la generación
de todo el volumen del edificio no es ajeno a algunas de las experiencias con las que
nos hemos encontrado en las casas de Peter Eisenman. Por otra parte, hay una
cierta complacencia en erosionar y modelar el volumen, en manipularlo de acuerdo
con las exigencias del programa, que no podría explicarse sin recordar lo que sig-
nificó para la ortodoxia moderna el liberarse de la tiranía volumétrica establecida
OAyuntamiento de la Haya (proyecto]. La Haya, 1986
por criterios compositivos dictados desde el exterior. La libertad volumétrica que
a la imagen de la arquitectura sin perder lo que cabe advertir que se hace un uso aparece en la arquitectura de Koolhaas está así más cerca de ciertas experien-
contacto con la condición instrumental indiscriminado del suelo. Pero también cias neoplásticas que de la planta libre lecorbusieriana, aunque, como es natural,
que ésta tiene. contiene una gigantesca biblioteca, Koolhaas haga uso de ella en algunos momentos. Me gustaría hacer notar cómo
Nos encontramos una vez más así como la burbuja o esfera donde, la congestión, tan grata a Koolhaas, se manifiesta en una compacidad aprendida,
frente a una maqueta brillantísima, aludiendo a los espacios que proponían corno vimos, en edificios tales como el Athletic Club.
espléndidamente fotografiada, y ante la los arquitectos ilustrados, Koolhaas
que uno no sabe bien si admirar más el dispone la sala de sesiones. El edificio
realismo que aparece en detalles como es un contenedor activado por vacíos
las ventanas o el grado de abstracción que estructuran y dan forma al espacio
que muestran las masas. El proyecto interior de unos sólidos construidos sin
de Ayuntamiento para La Haya es toda contar con lo que dicho espacio interior
una ilustración de los principios con los va a ser. Hay una cierta dialéctica entre
que Koolhaas se encontró al analizar esta construcción del sólido-entendido
la arquitectura neoyorquina. El Ayun- como volumen autónomo que juega un
tamiento de La Haya es, ante todo, un determinado papel en la imagen de la
edificio administrativo -oficinas- por ciudad-y la manipulación de un interior
ro Nacional de
1981
35-38 Esta serie de proyectos autóno- final de los años cincuenta. Y así vemos una arquitectura a la que cabe calificar que no sean aquellos que surgieron de
mos, generalistas y globales, en los que cómo el espacio se estructura median- de abstracta, me atrevería a decir que servir a usos diversos.
Rem Koolhaas aplica su interpretación te una serie de elementos prismáticos hay en el proyecto de la Biblioteca de En la Biblioteca de Francia la
de Nueva York, culmina en los dos que verticales en los que se engloban Francia algo de metáfora zoomórfica, representación que Koolhaas hace
vamos a examinar ahora. El uno es un tanto la estructura resistente como si la entendemos como cuerpo que de su arquitectura alcanza su cenit.
concurso de 1989 para la Biblioteca de las instalaciones. Tales elementos contiene órganos y vísceras cuya posi- Tanto las maquetas como los dibujos
Francia; el otro es un encargo concreto verticales pautan el espacio, como si ción no parece afectar a la forma final son extraordinariamente expresivos.
del mismo año, el Centro de arte y técni- de un monumental sistema de coor- del edificio. También cabría hablar de A mí me gustaría llamar la atención
cas multimedia/es en Karlsruhe. Ambos denadas cartesianas se tratase. Este máquina para almacenar cultura, en la sobre el ambiguo uso que en este pro-
ofrecen, a distintas escalas, el desarro- se ocupa por completo: no olvidemos que las distintas piezas se acomodan yecto hace Koolhaas de los espacios
llo de un mismo proyecto. La estructura que se trata de una biblioteca y que el en un chasis predefinido. Quizás no llenos y vacíos. Así, en la maqueta y en
arquitectónica es lo que cuenta, y de ahí almacenaje y conservación de los libros haya contradicción en este doble modo alguno de los dibujos axonométricos
esta confianza en edificios con voluntad es lo que justifica su razón de ser. Con de entender la biblioteca, ya que no hay prevalecen los vacíos, poniéndose de
universalista, indiferentes al programa tal sistema de referencia como fondo que olvidar cuánto los inventores de manifiesto los elementos estructura-
y al lugar. Pero veamos en primer lugar se instalan en el espacio construido máquinas admiraron a los seres vivien- les sustanciales: en ellos aparecen las
la biblioteca. La arquitectura, en sus orí- burbujas que contienen elementos del tes, a la naturaleza. Pero cualquiera que formas sólidas que sugieren funciones
genes, es un sólido cúbico y translúci- programa tales como salas de lectura, sea la interpretación que de la obra de relacionadas con ellas. Sin embargo, en
do. Este sólido es, por tanto, el material auditorios, proyecciones, espacios Koolhaas hagamos, lo cierto es que, en las plantas y secciones, el espacio se
con el que trabaja el arquitecto. Se trata públicos, etc. Pero ello no excluye el el despliegue de formas que ilustran su llena y se construye mediante la crea-
ahora de estructurarlo, de organizarlo. que, en algunos momentos, los volúme- obra, éstas se resisten a ser juzgadas ción de vacíos, en los que se producirán
En él resuena remotamente la memoria nes que ocupa el espacio sean prismas, desde un punto de vista estético y que, aquellas funciones que la contempla-
de los conceptos de espacios servido- en caso de que la función así lo requie- fieles a su origen funcionalista, tratan ción de los sólidos de los que antes
res y servidos que Kahn introdujo al ra. Paradójicamente, ya que se trata de de presentársenos sin otros valores hablábamos nos adelantaba. También
me gustaría hacer constar que, a pesar de que Koolhaas se jacta de rechazar la
retórica de la arquitectura tradicional, su obra nos muestra una maestría plástica
que muchos de aquellos arquitectos que dicen servirse de los procedimientos del
pasado envidiarían. Quien se detenga a examinar las fachadas del cubo una por
una no podrá por menos de admirar la habilidad con la que Koolhaas introduce una
nota de color, o la importancia que en el plano adquieren las figuras -una elipse,
un cuadrado- que él dibuja con destreza poco común. Koolhaas es consciente de
la necesidad de vitalizar visualmente el plano, y los acentos plásticos que en él
introduce confieren a su obra un sabor personal y propio que no encontramos en
los trabajos de sus seguidores. Por último, me gustaría señalar la libertad con que
la arquitectura de Koolhaas se produce. El cristalino volumen del cubo soporta
todo, incluso elementos que empiezan a ser característicos en su arquitectura:
por ejemplo, la estructura romboidal que actúa en él como si de una columnata se
tratase, y con la que ya nos habíamos encontrado en Zeebrugge.
39-42 El edificio que vamos a comentar ahora, el Centro de arte y técnicas multi-
media/es en Karlsruhe, tiene, indudablemente, mucho que ver con la Biblioteca de
Francia y prueba, además, que las propuestas de Koolhaas tienen el valor univer-
sal del que hablábamos al examinarla. El proyecto -voluntariamente exagerado,
programático, con voluntad de manifiesto, que era el proyecto de la biblioteca- se
convierte aquí, aceptando el cambio de escala, en un edificio verosímil, en el que
se superponen teatros, salas de danza, cines, etc., tal y como vimos en el proyec-
to para París. Naturalmente la diferencia de escala lleva implícito un manejo muy
distinto del sistema de llenos y vacíos con el que nos encontramos en la biblioteca.
Ahora la estructura resistente se construye desde el perímetro, y es el sistema de
sólidos que éste define quien da lugar a los vacíos que permiten el desarrollo de
las funciones. Otra vez Koolhaas explora el potencial que hay en la idea de sección
libre que con tanta claridad se manifiesta en el modo en el que corta la maqueta.
Koolhaas, que dice prescindir de toda estética, se nos muestra como un formidable
escultor en sus elaboradas maquetas, en las que hay que valorar tanto la energía
con que se manifiestan los principios teóricos de su arquitectura como el manejo
que en ellas se hace de texturas y superficies. La voluntad modernista que siempre
alienta la arquitectura de Koolhaas -no olvidemos su iniciación en una Architec-
tural Association próxima al Archigram- aparece, una vez más, en este proyecto:
la superposición de usos y actividades no sería posible sin el empleo intenso de
escaleras mecánicas, rampas, etc., responsables de la vitalidad de un espacio en
el que se condensan todos los principios de la arquitectura de Koolhaas, principios
que, en último término, podrían reducirse a uno solo: la arquitectura es acción.
mecánicas y ascensores con el sombrío mundo de las dunas artificiales que tan
extraña continuidad establece -a pesar de la literal repetición de la topografía- con
toda el área en la que el hotel se inscribe y, en último término, con el Océano Atlán-
tico que podría verse al fondo.
Se trata de un proyecto difícil, en el que, y permítaseme insistir en ello
una vez más, se hace uso de los mecanismos lecorbusierianos con una orillantez
pocas veces alcanzada. Es el proyecto de un alumno extraordinario, un proyecto
que hubiese merecido construirse para ver, de una vez por todas, la vigencia de
43-5 Ü Hotel y Palacio de Congresos en Agadir unos principios: los pilotis, por ejemplo. Koolhaas maneja los pilotis -los nuevos
(proyecto], Marruecos, 1990
pi!otis si se quiere- con extraordinaria libertad. Las columnas no son iguales.
Los diámetros cambian y el conjunto tiene la viveza y la diversidad de un bosque.
A ello también contribuye el que en el proyecto de Koolhaas las columnas/cilindros
queden comprendidas entre dos superficies onduladas y no entre dos planos hori-
zontales, como aquellos a que nos tenía acostumbrados Le Corbusier. En el bosque
también nos encontramos con prismas que contienen funciones y que insisten en la
artificialidad del paisaje mucho más de lo que cabría pensar, dada la [Link] en
la literal réplica de la topografía. En verdad que el paisaje artificial que la hendidura
nos propone nos subyuga, y no es difícil imaginar la riqueza espacial del mismo, si
uno piensa en los efectos de luces y sombras a que hubieran dado lugar los vacíos
[Link],'-e1 • ◄ -18m
producidos en el hotel. La conjunción de los elementos del programa -hotel,
espacio abierto, congresos- ha dado lugar a una forma arquitectónica de singular
valor, en la que los elementos simbólicos, el lugar, las funciones, etc., no han sido
ignorados, sino todo lo contrario, han encontrado en dicha forma su plenitud. Algo
que, a pesar de lo atractivo del método, no ocurría en ninguno de los proyectos
examinados hasta ahora. Y todo frente al mar.
51-56 Aunque el Conjunto residencial
Nexus World de Fukuoka (1991) se
limita a un reducido grupo de vivien-
das en un complejo que incluye a muy
diversos arquitectos procedentes de Stedebouwkundige siiuatie
10MA
2StevenHoll
todo el mundo, Koolhaas aprovecha la 3MarkMack
40samulahiyama
inflexión que dinamiza la arquitectura. englobar lo específico. El entender el 6-? El gusto por la construcción más cámaras juega el diafragma. Convendría
Pero no hasta el extremo de pensar que trabajo de Herzog & de Meuron como depurada se advierte en una obra prestar atención a la planta y al cuidado-
la Casa Plywood debe su forma a la cir- ejemplo de una arquitectura que hace como ésta, el Estudio fotográfico en so ejercicio de articulación que implica
cunstancia. Nadie consideraría aquella de la circunstancia el punto de partida Weíl am Rhein (1981-82) en la que la el paso de la construcción existente
casa como la consecuencia de aquella sería malinterpretarlo. Bien al contra- arquitectura parece querer encontrar al taller. Cabría hablar de "puritanismo
específica circunstancia, el árbol. Lo rio, es la búsqueda de lo universal, de su fundamento en la función: cabe funcionalista" al contemplar una obra
que importaba a los arquitectos era lo primario, lo que parece preocupar a entender este edificio como una gigan- como ésta.
definir la construcción, establecer un los arquitectos desde estos momentos tesca cámara fotográfica en la que los
sistema capaz, en último término, de iniciales de su carrera. lucernarios jugarían el papel que en las
8 3 El programar un almacén en un que en cada uno se maneje una medida
• complejo industrial como el de Rico/aen diversa da pie al sentido ascensional
Laufen{1986-87} va a permitir a Herzog que nos permitiría hablar de ritmos: la
& De Meuron una radical propuesta de construcción estricta, el más puro tec-
arquitectura. Arquitectura como des- tonismo; nos lleva a recuperar nociones
pliegue visual de la construcción. Ni y conceptos que parecen haber estado
la planta, ni la sección, ni el concepto siempre presentes en la arquitectura.
de espacio serán los referentes de su Una observación como ésta se
trabajo. Hacer visible, tangible, la cons- verá refrendada al comprobar que los
trucción es lo que cuenta. Construcción tres intervalos crecientes que han defi-
que, en esta ocasión, se centra sobre el nido el ritmo ascensorial de que hablaba
más simple de los elementos, la pared. se rematan con una cornisa que, ine-
La piel del vacío que genera un rectán- vitablemente, nos lleva a pensar en la
gulo es lo que manipula el arquitecto, construcción tradicional en madera. La
y conscientes de ello, Herzog & De exploración de un posible nuevo modo de
Meuron, una vez aceptado el sistema trabajo con los paneles de madera pren-
de construcción -paneles de madera-, sada parece entrar en conflicto con un
exploran de qué modo pueden generar gesto antiguo. La forma del edificio nos
una forma. El estricto volumen se cons- hace pensar en aquellas construcciones
truye desde el artificio que supone el primitivas que todas las culturas han uti-
hacer visibles las juntas de los paneles, lizado para proteger el alimento que con
poniéndolas de manifiesto con unas tanto esfuerzo se arranca a la tierra.
piezas horizontales que llevan a que en La sofisticada pared que parece
los paramentos aparezcan números y ser el objeto último del proyecto nace
proporciones, parámetros para el dise- del manifiesto deseo de lqs arquitec-
ño, atributos de que siempre se sirvió tos de resolver todos los problemas a
la arquitectura. Las piezas horizontales un tiempo: la construcción adquiere así
sugieren que los arquitectos sienten la un nivel de generalidad que la convier-
nostalgia del espesor y la envergadura te en algo abstracto, no específico. Me
que tenían los muros de piedra del gustaría que prestáramos atención a un
pasado. La manipulación de la obligada singular detalle: la esquina. Herzog & De
repetición que la construcción impone Meuron no se enmiendan; la esquina no
invita a identificar tres intervalos defini- dará lugar a una reflexión acerca de
dos por la amplitud de la banda con que cómo se construye un sólido. Para ellos
se trabaja en cada uno y el hecho de está claro que se trata, simplemente,
del encuentro de dos planos diversos: así pues se produce el encuentro de las
dos paredes y un hermoso e inesperado detalle aparece. Nos atrae la inmediatez
del gesto, que se convierte en emblema de toda una manera de proceder. Pero, en
realidad, el gesto no es fortuito. Quienquiera que compare la solución dada en la
maqueta a la esquina bajo el alero con aquella que se construyó más tarde, reparará
en cómo los arquitectos refinaron la solución final del proyecto. Curiosamente, su
afán de elementalidad, su deseo de alcanzar la construcción esencial dan lugar a
que aparezca lo singular, lo único, como ocurre con este hermoso almacén para
Rico/a. Importante también el prestar atención al inquietante espacio intersticial
que se produce entre el almacén y la ladera. Por otra parte, hay que hacer notar el
provecho que los arquitectos sacan del encuentro entre un elemento vulgar-una
puerta-y el episodio que caracteriza esta arquitectura -el muro de paneles ligeros
de madera prensada-.
16-18 Edificio de apar- naturalmente, neutralizado por el modo en el que se manipula el plano horizontal más
tamentos en la Hebelstrasse, alto, el tejado. Herzog & De Meuron lo manejan dando prueba de una libertad extrema
Basilea, 1987-88
que poco tiene que ver con la puritana exhibición de una construcción inmaculada de
que la casa hace gala. Puede que en esta inconsistencia resida el encanto.
19-21 En esta obra se manifiesta la disponibilidad profesional de Herzog & De
Meuron. No se trata de un programa sofisticado: tan solo unas viviendas en una
esquina urbana, el Edificio de apartamentos Schwitter de Basilea (1985-88), que
deben atender a un sector de mercado más amplio que el de las gentes a quienes
interesa la arquitectura de la Hebelstrasse. Herzog & De Meuron se apoyan en la
experiencia adquirida al construir sus primeras obras en las que, como vimos, se
enfatizaba la construcción del plano horizontal y plantean el edificio como simple
superposición de planos. Otra vez la arquitectura se confía al cerramiento, que
en esta ocasión, y anticipando otros proyectos que pronto veremos, es vítreo.
Como en Hebelstrasse, el contraste entre dos perfiles -los perímetros del balcón
y del interior de las viviendas- es el responsable de la forma que el edificio toma.
A encuentro de opuestos se confía el que aquello que llamamos "arquitectura" se
nos haga presente. La dialéctica, pues, como instrumento para que la arquitectura
sea una realidad conspicua: Le Corbusier, entre otros, fue un maestro en el manejo
de este eficaz instrumento de creación de formas arquitectónicas.
parece poner en duda el gesto rotundo de los trazos arqueados. Por último, hay
que hacer constar cuánto un trazado urbano como el de Pilotengasse se propone
valorar los espacios intersticiales. Puede que el más potente de estos espacios
intersticiales sea aquel que define la condición convexa de la última de las hileras
de casas arqueadas y aquella que recupera el perímetro del suelo en el que las
casas de Pilotengasse se levantan: confío en que la imagen refrende el sentido
que tiene una afirmación como ésta. Pero, al margen de todas estas reflexiones
que nos harían centrar nuestros intereses en el trazado, Pilotengasse fue también
la ocasión para atractivas propuestas lingüísticas. Y así vemos cómo Herzog &
De Meuron se recrean en transformaciones epiteliales estrictamente lingüísticas
de los muros en busca de una diversidad que haga perder al barrio aquella visión
utópica de la sociedad futura que animaba a quienes construyeron las Siedlungen.
Tal vez haya que considerar esta experiencia arquitectónica como un síntoma del
cambio de los tiempos que ha hecho que los ideales socialistas tiendan a conver-
tirse en un nuevo credo socialdemócrata.
-3OProyecto próximo a Pilotengas- almacenaje -bien sea de los humanos
se en el tiempo, el Depósito para ferro- o de locomotoras- llevaría a que nos
carriles en Basilea {1989-95} permite a encontrásemos con la misma forma;
Herzog & De Meuron seguir operando pero aquí, en claro contraste con lo que
en la gran escala. Serialidad, repetición, ocurría en Viena, ya no se hace precisa
continuidad como cuestiones inevita- aquella búsqueda de la diversidad que 385
384
blemente presentes en la construcción en la Pilotengasse hacía que las vivien- plano horizontal del diedro- se levanta fondo en el que se enmarcan las aristas
y en la arquitectura. La volüntad de das se nos antojaran camufladas, y los el prisma que define la iglesia que se que definen el volumen de la iglesia,
asociar forma y construcción está pre- arquitectos se recrean en transformar nos presenta como un sólido liberado que se nos presenta majestuosa en su
sente en los monumentales elementos la utilitariedad de un espacio en vivencia de cualquier obligación para con las ali- reducida escala desde el plano inferior
estructurales con los que se salva la estética, al menos para los iniciados. neaciones del solar con el que los arqui- y que apenas si veríamos al caminar por
luz de la cubierta. Estos gigantescos tectos trabajan. Tal artificio hace que la la calle alta. El mínimo sólido, tan solo en
elementos, que parecen querer cele- 31-34 El proyecto para una Iglesia iglesia aparezca desligada, exenta, dis- apariencia, que alberga el espacio sacro,
brar la dimensión que corresponde a ortodoxa en Zurich (1989) es, a mi frutando de una autonomía volumétrica se construye con un doble muro de vidrio
la arquitectura de las infraestructuras, entender, una de las propuestas más que Herzog & De Meuron explotan en el que, como bien puede comprenderse,
resuelven la iluminación de la monu- logradas. ¡Es una lástima que no se proyecto de una arquitectura en la que lleva a proponer una hermosa fachada.
mental cubierta, convirtiéndose así en haya llevado a cabo! Comencemos el escueto sólido anticipa en sus enig- Diríase que se pretende que la iglesia
abstractas retículas en el espacio que observando con cuánta inteligencia máticas transparencias un complejo y ortodoxa asuma a un tiempo el espesor
nos permiten, una vez más, recordar el desnivel existente entre las calles sugerente espacio interior. de los muros románicos y la ligera trans-
los principios estéticos en los que la se aprovecha para inscribir un diedro Herzog & De Meuron utilizan con parencia del gótico. Y así, no es difícil
arquitectura de Herzog & De Meuron que da lugar a que en dos de sus caras talento los espacios que median entre imaginar un interior aéreo, en el que los
se basa. El aspecto nos hace pensar aparezcan las fachadas de los servicios el translúcido sólido y las paredes del sentimientos religiosos se asocian con
en la arquitectura de las Siedlungen: el anejos, en tanto que en la tercera -el diedro, a las que cabe entender como la fantasía de un espacio arquitectónico
386 38?
que levita. Pero si bien hemos mencio- se disuelve en la experiencia luminosa. 35-36 La referencia a Koolhaas y a una arquitectura en la que la actividad es lo
nado gótico y románico al comenzar a Herzog & De Meuron fueron de los pri- que prevalece, parecería adecuada al hablar del Centro cultural de Blois, de 1991.
hablar de la construcción y de .la atmós- meros en descubrir el valor que para la La consistencia del proyecto en planta no da lugar en esta ocasión, sin embargo,
fera de la iglesia, reconozcamos que es arquitectura de los noventa iba a tener a un volumen atractivo: el convencional diseño de la fachada no queda redimido
preciso admitir también la presencia de el cristal traslúcido, la luz difusa que por los prometidos mensajes a la Jennifer Holzner que los activos antepechos de
un cierto bizantinismo, ya que las imá- emana del propio muro. Esta luz difusa los forjados nos prometen; el uso -y abuso, más tarde- del edificio como emisor
genes en los vidrios hacen inevitable hubiera sido, sin duda, la protagonista de mensajes ha hecho que los mismos hayan perdido su condición de elementos
el que pensemos en los mosaicos y la de esta arquitectura ¿Fue el proyecto urbanos provocadores.
verticalidad que domina el espacio a de la Biblioteca de Francia su modelo?
que nos tienen acostumbrados las igle- Las fechas dan pie a que se establezca
sias de Rávena. Todo es luz; la materia una relación entre ambos proyectos.
Herzog & De Meuron desde el comienzo de su carrera. La eterna cuestión en arqui-
tectura que lleva a pensar a un tiempo en interior y exterior hace que los sólidos
mínimos con los que trabajan Herzog & De Meuron no sean masas impenetrables
macizas. Las masas de Herzog & De Meuron cuentan con el sistema de vacíos que
contienen y que en esta ocasión contempla la superposición de dos plantas cuasi
idénticas, a juzgar por las dimensiones y la posición de las ventanas, pero que se
fragmentan de diverso modo para definir los espacios que ocupan las obras de arte
de la colección Goetz. Una vez más cuenta la proporción, la medida, la construcción
del muro, reduciendo a la definición de las mismas la presencia del arquitecto. A
señalar la presencia de la ventana corrida, a la que tan solo podemos calificar como
tal por puro hábito o costumbre, ya que la intención de los arquitectos ha sido el
transformar una porción de los muros que definen el espacio público en una banda
continua de la que emana la luz. Esta continuidad de la banda luminosa lleva a
ignorar la esquin?, mecanismo al que se debe el inquietante alternarse del vidrio y
el hormigón, mostrándonos también en esta ocasión Herzog & De Meuron cuánto
Galería de arte Goetz, persiguen y buscan el que los materiales expresen su identidad sin atender a las
Munich, 1989-92
funciones estructurales que se les tienen asignadas.
388
La planta, una vez más, hermética y opaca, ajena al movimiento. Los pasos
389
que conectan los espacios se entienden como inevitables perforaciones que hacen
posible que nos movamos de espacio a espacio, de un modo no muy distinto al paso
que se produce a través de un diafragma, un fenómeno no muy distinto al que los
físicos llaman ósmosis: nada que ver con los corredores tradicionales. Estamos
ante un cuerpo arquitectónico al que en modo alguno podemos llamar orgánico.
Las secciones aclaran estos puntos y nos permiten apreciar el modo de utilizar el
espacio: los mecanismos utilizados están casi siempre más próximos,a la subdi-
visión que a la agrupación. Dos observaciones más todavía. La una tiene que ver
3 El hablar de minimalismo al enfrentarnos a la obra de Herzog & De Meuron
con la planta: como ocurría en la Casa de piedra, la división de los espacios no se
es obvio cuando nos encontramos con obras como la Galería de arte Goetz en Muni-
produce sirviéndose de elementos conocidos y se procura siempre eliminar cual-
ch [1989-92). Diríase que los arquitectos no han perseguido otra cosa que aislar
quier referencia posible a elementos; de ahí que los muros que materializan ámbitos
una porción de espacio abstracto, puro: en él es donde la obra de arte puede ofre-
diversos -salas- casi no tengan espesor y no quepa identificar ni jambas, ni puer-
cérsenos en todo su esplendor. Pero, ¿qué aspecto tiene, cómo se nos presenta?
tas. La otra nos llevaría a subrayar lo mucho que Herzog & De Meuron valoran el
o, si se quiere ¿se representa una atmósfera inerte, neutra, capaz de albergar las
modo en que se "encuentran" los materiales y ello nos conduce a un arquitecto que
artes plásticas de fin del siglo XX? Pregunta que, a renglón seguido, obliga a plan-
parece lejano en su sensibilidad y que, sin embargo, está presente en un aspecto
tear otra: ¿y qué aspecto va a tener el sólido que la contenga? Convertir este sólido
tan importante como éste: ni que decir tiene que estoy pensando en el uso que de
abstracto, genérico, en edificio ha sido la meta con tanto ahínco perseguida por
los materiales hace Louis Kahn.
intersticiales que sin duda hubiesen 46-49 Herzog & De Meuron vuelven a industrialización, puede convertirse en
jugado un definitivo papel en la expe- trabajar, diez años después, para Rico- mecanismo que hace posible incorporar
riencia arquitectónica de este proyecto, /a -el cliente que les permitió darse a de nuevo la imagen, la iconografía, a la
si se hubiera llevado a cabo. conocer a mediados de los ochenta- en arquitectura: veremos, pues, cómo un
un edificio que desarrolla un programa vulgar muro cortina parece adquirir un
44-45 Una prueba más de la pro- no muy diverso: un Pabellón industrial nuevo status al hacer los arquitectos
fesionalidad de Herzog & De Meuron en Mulhouse (1992-93). Aunque hay que los materiales industriales se
queda patente en este Edificio de ofici- puntos de contacto en la actitud ante incorporen a la obra aportando un com-
nas SUVAen Basilea (1988-93). Todo el el proyecto -nos encontramos con el ponente iconográfico inesperado: los
interés está puesto en el desarrollo de mismo pragmatismo en las plantas y vidrios serigrafiados parecen aludir, sin
la fachada vítrea que ahora debe asumir con la misma falta de prejuicios para pudor alguno, a la ornamentación perdi-
las prestaciones que exige un programa introducir nuevos usos de los materia- da. La insistente repetición de la figura
convencional. El resultado es un edifi- les- son más las diferencias y a ellas -llena, por otra parte, de resonancias
cio eficiente, en el que a la exhibición me gustaría referirme ahora: si en el arquitectónicas, la palmeta- nos hace
de los elementos construidos se le hace primer Rico/a cabía hablar de provo- pensar en un artista como Andy Warhol
responsable del contenido estético que cador arcaísmo, basado en hacer de la
4 2-43 Complejo museístico y nos transporta a la que fuera una
parece en esta ocasión recrearse en construcción la sustancia de la forma,
(proyecto], Munich, 1992 de sus obsesiones, la búsqueda de la
un minimalismo dictado por la obligada en este segundo Rico/aes la exploración expresión artística en una cultura de
42-43 En cierto modo cabe enten- sumisión a unas bien definidas condi-
390 391
del potencial de los materiales y proce- masas, a la que parece aludirse en la
der este proyecto para un ·Complejo ciones (aislamiento, protección frente dimientos de construcción convencio- obsesiva repetición. ¿Tiene esta repen-
museístico en Munich de 1992 como al sol, etc.) nales lo que parecía preocupar a los tina intromisión de lo figurativo algo que
una extensión del anterior, así que no
arquitectos. El nuevo pabellón de Rico/a ver con el interés que los arquitectos
nos entretendremos en él. A destacar
se utiliza como laboratorio para explo- parecían mostrarnos por hacer que la
tan solo la elementalidad de la planta:
rar cuánto la seriación, a que obliga la arquitectura industrializada no perdiera
frente a la Pinacotecade Leo van Klenze,
se levanta un edificio que da valor a las
masas según criterios de composición a
los que cabe llamar clásicos y que igno-
ra el perímetro del suelo sobre el que se
asienta. Herzog & De Meuron proponen
un conjunto de edificios que enfatizan
los límites del solar que ocupan y que
descomponen el área según una serie
de formas rectangulares, cuya autono-
mía se haría sentir desde unos espacios
4 6-4 9 Pabellón industrial para Ricola,
Mulhouse-Brunnstatt, 1992/93
5Ü- 52 Residenciapara
del siglo: Salvisberg, Moser, Bernoulli,
estudiantes, Universidadde que mencionamos en la introducción
Borgoña,Dijon, 1990/1992
a la obra de Herzog & De Meuron. Pero
en contraste con lo que ocurría en
SUVA-donde la eficiencia acababa por
prevalecer oscureciendo los logros
arquitectónicos- el proyecto de Oijon
muestra cuánto la estética minimalista
de Herzog & De Meuron, cuando alcanza
sus metas sin perder de vista su radical
propósito estético, da lugar a resulta-
dos inesperados que hay que entender
como auténticas contribuciones al
acervo de los conocimientos profesio-
nales. En Oijon, el radical encuentro de
la estructura de hormigón con los ele-
mentos metálicos de las ventanas da
lugar a una arquitectura que manifiesta
4 6-4 9 Pabellónindustrial 392 393
con claridad su pragmatismo. Y así, los
para Ricola,Mulhouse-Brunn-
statt, 1992/93 - dormitorios para estudiantes de Oijon
se mueven entre la arquitectura insti-
tucional y la privada, dando pie a una
construcción elocuente, al hacérsenos
transparente su condición instrumental:
nadie pondría en duda que $e trata de un
edificio universitario, en el que tanto la
soledad del individuo como la plenitud
de la vida social se manifiestan. Y todo
algunos de los atributos de la arquitec- arquitectura dé testimonio de "voluntad 50-52 Otra vez un proyecto que ello en un ejercicio de arquitectura en
tura antigua? ¿Es Warhol la fuente de artística", si bien los arquitectos que lo muestra la capacidad profesional de que tan solo el volumen de hormigón
inspiración para esta propuesta? Que- proclaman no hagan nada por ocultar la Herzog & De Meuron. Proyectos como activado por las ventanas, como obli-
dan las preguntas en el aire, entretanto vulgaridad de los sistemas de construc- esta Residencia para estudiantes en gado presupuesto formal, y la sintaxis
digamos que a la impronta serigráfica ción industrializada empleados. Oijon {1990/92) justifican el pensar en que se desprende de la construcción,
se le confía el deseo de que una obra de toda esa pléyade de espléndidos pro- parecen haber sido los medios de que
fesionales suizos de la primera mitad han hecho uso los arquitectos.
artefacto gigantesco que nos hace pen-
sar en aquellos transformadores eléc-
tricos que siempre nos asombraron por
sus colosales dimensiones. ¿De qué
modo procedieron Herzog & De Meuron
para llegar a tan potente resultado?
Aceptan los datos de partida, la volu-
metría de un edificio convencional que
alberga los equipos instrumentales y
lo envuelven con una piel de cobre:
una clara operación de empaquetado;
algo no muy diverso a lo que todos los
53-54 Bibliotecas para
aparatos electrodomésticos con los
Jussieu (proyecto], 1993
que vivimos nos tienen acostumbra-
dos. La Estación de señales de Basilea
53-54 No es difícil establecer inme- se convierte así en una exaltación del
diata relación entre este concurso cobre. Un material del que los arqui-
de Bibliotecas para Jussieu [1993) y tectos se han valido para construir la
el Centro Cultural de Blois. Aunque la cubierta pasa a tener entidad propia.
planta tiene interés -curiosamente Pero el aplicar a un sólido una piel de
una planta con ecos escurialenses- no cobre no es una operación literal, can-
siento entusiasmo por estas fachadas tada, prevista. Todo lo contrario, no hay
parlantes, en las que me parece advertir precedentes. Herzog & De Meuron han
el influjo de un arquitecto que me cons- procedido con la sofisticación a que nos
ta Herzog & De Meuron admiraban en tienen acostumbrados, y de ahí que las
aquellos años, Rem Koolhaas. lamas se produzcan según un esquema
en el que el paralelismo prevalece, para
55-58 Un Centro en el que se localizan pronto admitir una anomalía visual,
los mandos de una estación ferroviaria, aquella a la que da lugar un sutil esvia-
un edificio hermético por naturaleza es, je. El sólido revestido de aletas de cobre
sin duda, una ocasión óptima para pro- vibra, produciendo un equívoco óptico
yectar un sólido en todo su esplendor. que nos lleva a pensar en los reflejos
Herzog & De Meuron lo entendieron de una seda. Una vez más, la estética
así: el Centro de señales de la Estación minimalista hace posible que Herzog &
Ferroviaria de Basilea de 1994-98 como De Meuron exploren nuevas apariencias
de los sólidos construidos, lo que les hace abrir una puerta a un territorio que hasta
ahora ellos habían negado, el de la iconografía arquitectónica. La deuda con el mini-
malismo de la que hemos hablado es aquí, una vez más, evidente. El sólido en el que
Herzog & De Meuron transformaron el edificio del que partieron desea perder su
carácter de tal y exhibir tan solo la condición material de uno de los elementos del
sistema periódico. ¿Puede la arquitectura descubrir los atributos del cobre? Herzog
& De Meuron lo intentan. Lástima que al anochecer las lamas dejen pasar la luz de
los convencionales huecos, perdiéndose así el misterio de aquel sólido enigmático
que espera el amanecer de un nuevo día para volver a ser quien era. Pero siempre
queda viva en nuestra retina la fuerza iconográfica de aquel inesperado volumen.
-65 Sin duda las Bodegas Dominus (1995-9?) valdrían de una vez portadas
para justificar la afirmación de que "el vehículo de expresión de la arquitectura son
los materiales". El sólido primario, elemental, el más simple de los paralelepípedos,
en este caso, distante más que arrogante, silencioso y no locuaz, a que nos tienen
acostumbrados Herzog & De Meuron es ahora una muralla ciclópea formada por
gaviones de mampuestos. Diríamos que la obra de arquitectura es simplemente
exaltación y celebración de la materia, como acabamos de ver en el Centro de
396 397
señales de la Estación de Basilea. De una materia que no necesita de la forma -no
valdría para Dominus la obs_ervación que acerca de la iconografía hacía al hablar
de Basilea-, lo que equivale a decir que puede permanecer ausente y muda en el
medio, ajena a la algarabía del contexto. Tan solo la materia permanece, tan solo
ella tiene derecho a la expresión. Así ocurre en este proyecto en el que, sin duda,
la invención del material es su rasgo más característico. Pues, en efecto, en las tramos que el edificio respira, que las piedras enjauladas, encarceladas, garan-
Bodegas Dominus Herzog & De Meuron inventan el material de que se sirven: han tizan una protección climática que mantiene viva la presencia de un .aire sano,
llegado así al momento álgido de su carrera. Los gaviones de que hacen uso Herzog tan necesario para elaborar un buen vino? Muchas otras preguntas podríamos
& De Meuron solamente lo son a primera vista, ya que estamos acostumbrados a formularnos, pero preferimos que éstas se centren en los gaviones y en la materia
ver un gavión consolidado en talud, como un material opaco, nunca translucido tal que ellos contienen, tanto más que en otros aspectos disciplinares que en esta
y como Herzog & De Meuron nos proponen. Al intuir la condición translúcida de los ocasión no vienen al caso.
gaviones, Herzog & De Meuron han descubierto un nuevo material y merecen el Pero reconocer la importancia que el material tiene en este proyecto no
calificativo de inventores. implica ignorar el valor que tiene el diálogo con el medio que da sentido a lo cons-
Al hacer uso de tan atractivo material, ¿quieren Herzog & De Meuron recor- truido, con el paisaje, que no es otro que la geometría del viñedo en las suaves
dar el valor que tiene la materia primera, el suelo, para que la vida crezca? ¿Hablan laderas del Napa Valley. El sólido construido no altera el paisaje, el camino que da
las piedras cautivas con nostalgia de las grutas y cavernas de que los mortales origen al viñedo lo traspasa, produciendo un asombroso vacío en el que los con-
hicieron uso cuando instalaron en ellas las primeras bodegas? ¿Pretenden mas- ceptos californianos de interior y exterior se confunden. Es en este vacío donde
6 6-6? Biblioteca de la EscuelaTécnica
de Eberswalde, Alemania, 1994-97
por primera vez se descubre la "transparencia" literal del muro de piedras encarce- 66-6? El sólido que contiene el pro- coincidir con la dimensión de uno de
ladas: donde los muros adquieren su verdadera dimensión plástica al filtrar la luz, grama de la Biblioteca de Eberswalde los paneles, no hace desparecer una
398 399
produciendo un vivo y cambiante plano de sombras arrojadas. El edificio como reloj en Alemania (1994-9?] no encuentra cierta sensación de trivialidad, de falta
cósmico, que desde sus entrañas nos hace ver cómo corre el tiempo y nos enseña esta vez tan atractiva piel. La aleato- de inspiración, que nos lleva a que no
a valorar el instante. Que Herzog & De Meuron lo pretenden se pone de manifiesto riedad -tan eficaz, tan hermosa- con admiremos la biblioteca tanto como la
cuando observamos que en los gaviones que definen los corredores se utilizan que nos encontrábamos en Dominus Bodega Dominus. A pesar del pretendi-
mampuestos de mayor volumen para conseguir que se produzca el pretendido paso se convierte ahora en una mecánica do radicalismo, la estructura del edificio
de la luz a través y como resultado del cambiante mundo de sombras. repetición de vidrios serigrafiados con convencional subyacente se hace sen-
Simplificaríamos las cosas si dijéramos que todo el encanto de este proyecto imágenes que literalmente aluden al tir: y de ahí la resistencia a dar por buena
radica en la dialéctica que se produce entre el sólido pétreo y la ligera construc- libro y a la cultura. La radicalidad con una arquitectura que tan solo controla la
ción que lo define y a la que arropa. Pero forzoso es mencionarla: es en ella donde que el sólido se define, bien sea en el piel, que es, fundamentalmente epitelial,
esta arquitectura se agota y adquiere su plenitud. Herzog & De Meuron son bien encuentro con el plano horizontal, bien y que, por tanto, no alcanza la condición
conscientes de ello cuando se recrean en el procedimiento al enfrentar el plano sea en el panel último que lo acota, trascendente que nos pareció encontrar
horizontal de la mesa de madera de la sala de catas a las barricas o al hacernos bien en los huecos a los que se hace en otras obras.
caminar por los corredores en los que la ligereza del vidrio y el acero aceptan de
buena gana la aleatoriedad de las piedras encarceladas.
? O-? 1 Que Herzog & De Meuron quie- ? O-? 1 Casa Rudin, Leymen-HT Rhin,
ren escapar de la fórmula se manifiesta 1996-97
JAMESSTIRLING 51: Matt Wargo PETEREISENMAN 66, 68: Von der Vlugt & Claus REMKOOLHAAS Las imágenes publicadas en
1-9:CCA 52: Phil Starling 1-6, 7-13:Richard Frank 71, 73, 74: Luis FerreiroAlves 16, 18: Hans Werlemann el capítulo de James Stirling
10: James Stirling 53, 54: Cortesíade VSBA ( Five Architects) 76-80, 82-86, 89, 90: Hisao 51-53:Richard Barnes son cortesía de Fonds James
11-16:CCA SS:Matt Wargo 23: Norman McGrath Suzuki 57-59:Hans Werlemann Stirling, Centre Canadien
30, 34: RichardEinzig 56: Cortesíade VSBA 24: Judith Turner 62, 63: PeterAaron/Esto d'Architecture / Canadian Centre
49: John Donat 57: Matt Wargo 43-48: Cortesía de Eisenman [Link] 65: Hisao Suzuki far Architecture, Montréal.
62: PeterWalser 58-61: Cortesíade VSBA Architects 3: Yukio Futagawa 66, 69: Hans Werlemann
66: John Donat 62: Panoptic lmaging 51, 54: Jeff Goldberg/Esto 7: Gehry Partners, LLP. 70: Christian Richter Las fotografías de Hisao Suzuki
63-65: Cortesíade VSBA 55-59: Cortesía de Eisenman 9, 16, 22: Tim Street-Porter/ 71: HisaoSuzuki utilizadas en los capítulos
ROBERTVENTURI & Architects Esto 74: Hans Werlemann de Álvaro Siza y Herzog & de
DENISEsean BROWN ALDOROSSI 64: Jeff Goldberg/Esto 24, 26, 27: Gehry Partners, LLP. 76: Arnaud Carpentier Meuron han sido publicadas con
1, 2, 5: Rollin [Link] France 11: Robert Freno 66: Dick Frank Studio 40-42, 44, 45: Michael Moran el permiso de El Croquis.
7: Mark Cohn 19: Heinrich Helfenstein 67:Jeff Goldberg/Esto 46, 47: Jeff Goldberg/Esto HERZOG & DEMEURON
8: William Watkins 20, 22-24: RobertoSchezen/Esto 71, 72, 73: Cortesíade 48, 49, 51: Mark Darley/Esto 1: MargheritaSpiluttini Pedimos disculpas ante cual-
9, 10: Cortesíade VSBA 25: Studio Aldo Rossi EisenmanArchitects 52, 54, SS:Grant Mudford 2: HisaoSuzuki quier posible omisión de las
11, 12: GeorgePohl 26: Maria Ida Biggi 76: Dick Frank Studio 59: Gehry Partners, LLP. 3: MargheritaSpiluttini fuentes de las imágenes utiliza-
13: Rollin [Link] France 27: PeterArnell 60: Grant Mudford 6, 12, 13, 16, 19,21, 23:Hisao das en el libro. Se ha hecho todo
14-18,20-27: Cortesíade VSBA· 28: Studio Aldo Rossi ALVARO SIZA 61: Gehry Partners, LLP. Suzuki lo posible por localizar y pedir
28, 29: TomBernard 29: RobertoSchezen/Esto 2: GiovanniChiaramonte 62: Grant Mudford 25- 27: MargheritaSpiluttini los derechos de reproducción.
30: Cortesíade VSBA 32-35:Studio Aldo Rossi 3, 7: RobertoCollova 63, 65: Gehry Partners, LLP. 29-32, 34, 37: HisaoSuzuki
31-33:TomBernard 41: José Charters 12: Giovanni Chiaramonte 66: Scott Frances/Esto 38: MargheritaSpiluttini
34,35: Cortesíade VSBA 42: Robert Freno 17:RobertoCollova 68: DonWong 39-41, 44, 45, SO,52: HisaoSu-
36: TomBernard 43-45: Gianni Braghieri 24: Luis FerreiroAlves 70, 71: RichardBryant/Arcaid zuki
37: Cortesíade VSBA 46: Heinrich Helfenstein 34: RobertoCollova 72: Peter Mauss/Esto 59-63: Timothy Hursley
38-41: TomBernard 47,48: Robert Freno 35, 37: HisaoSuzuki 76: Jeff Goldberg/Esto 68-70, 73: MargheritaSpiluttini
42: Matt Wargo 49: GeorgeTice 41: RobertoCollova 74: Hisao Suzuki
43: Cortesíade VSBA SO:Robert Freno 46: Luis FerreiroAlves
44: Matt Wargo 51: EdouardStackpole 47: GiovanniChiaramonte
45, 46: Cortesía de VSBA 52-54:Antonio Martinelli 52: RobertoCollova
47: Susan Dirk/ UnderThe Light 56, 57: RobertoSchezen/Esto 53, 56: HisaoSuzuki
48, 49: Matt Wargo 67,70-81: Studio Aldo Rossi 62, 64: RobertoCollova
SO:Cortesíade VSBA 65: GiovanniChiaramonte
Edita:Actar
Autor: RafaelMoneo
Edición y corrección: CarmenDíezMedina
Documentacióngráfica: Sandra Domínguez
Diseño gráfico: Anja Trankel,MaxWeber
Coordinacióneditorial: Cristina Lladó,Anna Tetas,Lídia Gilabert
Impresión: lngoprint SA
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