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Escultores Ecuatorianos Destacados

El documento presenta una breve biografía de varios escultores y pintores ecuatorianos, destacando sus contribuciones al arte en Ecuador durante los siglos XVII y XIX. Se mencionan figuras como José Miguel Vélez, Manuel de Samaniego, Miguel de Santiago, José Olmos, Bernardo de Legarda y Manuel Chili, resaltando sus obras más importantes y su impacto en la cultura artística del país. A pesar de sus humildes orígenes y limitaciones educativas, estos artistas lograron establecerse como referentes en la escultura y pintura religiosa en Ecuador.

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Escultores Ecuatorianos Destacados

El documento presenta una breve biografía de varios escultores y pintores ecuatorianos, destacando sus contribuciones al arte en Ecuador durante los siglos XVII y XIX. Se mencionan figuras como José Miguel Vélez, Manuel de Samaniego, Miguel de Santiago, José Olmos, Bernardo de Legarda y Manuel Chili, resaltando sus obras más importantes y su impacto en la cultura artística del país. A pesar de sus humildes orígenes y limitaciones educativas, estos artistas lograron establecerse como referentes en la escultura y pintura religiosa en Ecuador.

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JOSÉ MIGUEL VÉLEZ

Escultor ecuatoriano, nacido en Cuenca en 1829, donde también murió en 1892. Hijo de padre
desconocido, tuvo una educación muy rudimentaria. A pesar de ello, y tan solo con su propio esfuerzo,
logró tal perfección en la escultura que puede ser considerado como uno de los fundadores de este arte en
el Ecuador. A los 14 años entró como aprendiz de pintor en el taller del maestro Eusebio Alarcón, quien
le dio algunas nociones de dibujo y del dorado de molduras. Su inclinación a la escultura fue casual: en
cierta ocasión el maestro Alarcón le confió una deteriorada imagen del Niño Jesús que un cliente le
entregó para que la restaurara. La imagen fue robada del taller, y el muchacho fue responsabilizado de la
desaparición de la misma, y obligado a pagar su valor. Ante la imposibilidad de reunir tal cantidad de
EL CALVARIO (1891)
dinero, el joven José Miguel tomó una estampa e intentó tallar otra imagen. Ésta gustó al dueño de la
perdida, y al propio maestro Alarcón, de forma que desde entonces éste prestó todo su apoyo al joven y En la iglesia de San Alfonso (San Agustín)
recien descubierto escultor. Siguió, pues, tallando imágenes religiosas (los doce Apóstoles, un crucifijo
para su madre, etc.) hasta que a la edad de 19 años contrajo matrimonio y montó su propio taller, donde
se dedicó por completo a su arte. En 1860, el presidente Gabriel García Moreno pasó por Cuenca y recibió
como obsequio un primoroso Cristo de Vélez; en Quito el mandatario mostró la obra a sus amigos, dando
así a conocer el nombre del artista y proporcionándole nuevos clientes que deseaban imágenes como
aquélla. El mismo presidente le ofreció su apoyo para que, junto con otros artistas quiteños, viajara a
perfeccionar su arte a Roma. No obstante Vélez declinó la invitación y prefirió permanecer al lado de su
esposa e hijos.

Algunas de sus obras importantes son:

INMACULADA CONCEPCIÓN (1861)


Catedral Vieja De Cuenca
GASPAR DE SANGURIMA

Escultor ecuatoriano, nacido en Cuenca en 1829, donde también murió


en 1892. Hijo de padre desconocido, tuvo una educación muy
rudimentaria. A pesar de ello, y tan solo con su propio esfuerzo, logró tal
perfección en la escultura que puede ser considerado como uno de los
fundadores de este arte en el Ecuador. A los 14 años entró como aprendiz
de pintor en el taller del maestro Eusebio Alarcón, quien le dio algunas
nociones de dibujo y del dorado de molduras. Su inclinación a la
escultura fue casual: en cierta ocasión el maestro Alarcón le confió una
deteriorada imagen del Niño Jesús que un cliente le entregó para que la
restaurara. La imagen fue robada del taller, y el muchacho fue
responsabilizado de la desaparición de la misma, y obligado a pagar su
valor. Ante la imposibilidad de reunir tal cantidad de dinero, el joven José
Miguel tomó una estampa e intentó tallar otra imagen. Ésta gustó al
dueño de la perdida, y al propio maestro Alarcón, de forma que desde
entonces éste prestó todo su apoyo al joven y recien descubierto escultor.
Siguió, pues, tallando imágenes religiosas (los doce Apóstoles, un
crucifijo para su madre, etc.) hasta que a la edad de 19 años contrajo
matrimonio y montó su propio taller, donde se dedicó por completo a su
arte. En 1860, el presidente Gabriel García Moreno pasó por Cuenca y
recibió como obsequio un primoroso Cristo de Vélez; en Quito el
mandatario mostró la obra a sus amigos, dando así a conocer el nombre
del artista y proporcionándole nuevos clientes que deseaban imágenes
como aquélla. El mismo presidente le ofreció su apoyo para que, junto
con otros artistas quiteños, viajara a perfeccionar su arte a Roma. No
obstante Vélez declinó la invitación y prefirió permanecer al lado de su NIÑO DIOS
esposa e hijos.
Monasterio del Carmen de la
Asunción, en Cuenca PIEDAD
Algunas de sus importantes obras son:
Catedral Vieja de Cuenca
MANUEL DE SAMANIEGO

Manuel de Samaniego nació en Quito alrededor de 1767, en el barrio de


San Blas, y murió en 1824. Tanto su interés en validar su genio individual
como su inclinación hacia el trabajo intelectual sugieren el surgimiento de
una nueva conciencia artística hacia fines del período colonial.
Muchas de las obras de Samaniego se encuentran en el Convento
Mercedario de Quito. Entre éstas destacan dos lienzos que representan a
la Virgen de la Merced, otro que muestra a la Inmaculada Concepción, y
un cuarto dedicado al tema de la Divina Pastora. Junto con Bernardo
Rodríguez, Samaniego se encargó también de la decoración de la celda del
provincial de la Orden en el Convento. Los colores pasteles que
predominan en la pintura mural, la abundante ornamentación floral, así
como el repetido uso de rocallas, dan fe de los nuevos intereses formales
que marcan su época.
Es interesante anotar que Samaniego mostró interés en conocer sobre las
teorías artísticas elaboradas por los grandes maestros europeos del pasado.
Él mismo escribió un Tratado de Pintura en el que, además de proporcionar
recetas prácticas sobre el uso de pigmentos y sobre la combinación de
colores, también transcribe textos originales del Arte de la Pintura de
Francisco Pacheco así como de los escritos de Karel van Mander. Copió
también el capítulo sobre los órdenes clásicos del tratado de arquitectura
de Vignola.
Algunas de sus obras más importantes son: ASUNCION DE LA VIRGEN

DIVINA PASTORA Catedral de Quito


MIGUEL DE SANTIAGO

Santiago, Miguel de. Quito (Ecuador), p. s. XVII – Ecuador,


1706. Pintor.
Miguel de Santiago nació en Quito en las primeras décadas del
siglo xvii, en el tradicional barrio de Santa Bárbara, y murió en
1706. De acuerdo a datos proporcionados por su testamento,
otorgado en 1705, el artista era hijo natural de Lucas Vizuete
LA DOCTRINA CRISTIANA
y de Juana Ruiz, los dos “originarios” de la misma ciudad. En
1633 fue adoptado por Hernando de Santiago, regidor y fiel Museo Fray Pedro Goseal, Convento de
ejecutor de la villa del Villar de Don Pardo, de quien tomó su San francisco Quito.
apellido. Contrajo matrimonio con Andrea Cisneros y
Alvarado, con quien procreó cuatro hijos.
La obra de Santiago se encuentra distribuida entre diversos
conventos e iglesias de la ciudad de Quito.
Santiago exportó muchas de sus obras más allá de los límites
geográficos de la Real Audiencia de Quito.
De entre éstas, cabe resaltar la singularidad de diferentes
lienzos que parecerían haber servido una función
mnemotécnica y didáctica

Algunas de sus obras más importantes son:

EL CRISTO DE LA AGONIA
Museo de la Orden de los Descalzos, en
Lima, Perú.
JOSÉ OLMOS

José Olmos, más conocido como Pampite, fue un escultor e


imaginero ecuatoriano del siglo XVII que perteneció a la afamada Escuela
Quiteña de arte. Nació en la ciudad de Quito alrededor de 1670, aunque se
desconoce la fecha exacta. Es considerado uno de los mejores escultores de
su época en el continente.
Algunos historiadores aseguran que fue discípulo del taller
de Caspicara, pero eso supondría un gran desfase temporal en su año de
nacimiento. Entre sus obras más notables están el Señor de la Agonía que
adorna uno de los retablos del monasterio de San Roque, el altar de la Sala
Capitular del convento de San Agustín, el calvario del monasterio de El
Carmen antiguo y un Cristo en la iglesia de San Francisco. Sus Cristos
crucificados son únicos en nivel de detalle y realismo exagerado, sobre todo
en las heridas y llagas. CRISTO SACRISTICO
Pampite trabajó además en varios retablos para la iglesia de La Iglesia de San Francisco
Compañía junto al padre Carlos y se le atribuyen varios crucifijos de
estilización italiana. Murió en la ciudad de Quito en 1730.
Algunas de sus obras más importantes son:

SEÑOR DE LA AGONIA
Iglesia de San Roque
BERNARDO DE LEGARDA

Escultor, imaginero, pintor, dorador, platero y espejero quiteño nacido a finales del
siglo XVII, hijo del Sr. Lucas de Legarda y de la Sra. María del Arco.

A pesar de haber pertenecido a una familia de escasas posibilidades económicas, pudo


ingresar, gracias a los esfuerzos de su padre, en algunas de las escuelas de arte que
afloraron en el Quito Colonial entre los siglos XVII y XVIII, donde aprendió de sus
maestros todos los secretos del arte de la época.

Su invalorable obra artística alcanzó su mayor esplendor entre 1730 y 1773, y se


caracterizó por los temas religiosos, retablos y calvarios que aún adornan, en calidad de
reliquias, algunos de los más antiguos templos quiteños. MARIA MADRE DEL AMOR HERMOSO
Museo Nahim Isaías(Guayaquil)
Dedicado a sus creaciones artísticas hasta el último día de su vida, Bernardo de
Legarda murió en su ciudad natal, Quito, el 31 de mayo de 1773.

Algunas de sus obras más importantes son:

SAN JUAN DE DIOS


Convento de Santo Domingo (Quito)
MANUEL CHILI

El escultor indígena Manuel Chili, apodado Caspicara, probablemente nació en Quito, hacia
1723, y los especialistas suelen situar su fallecimiento en 1796. Fiel a la norma áurea de la
imagineria barroca, cultivó los motivos religiosos, tanto en madera como en mármol.
Entre sus maestros más influyentes figuran Diego de Robles y Bernardo de Legarda. Son
numerosas las piezas que se le atribuyen, y varias de ellas figuran entre las predilectas de los
ecuatorianos. Por la belleza de la forma con que las elaboró.

Algunas de sus obras más importantes son:


VIRGEN DE LA ASUNCIÓN
Catedral de Popayán

CRISTO YACENTE
Museo Nacional de Quito

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