MANUAL DE Doctrinario:
Pedro Antonio
MEDIACIÓN
Ruiz Martinez.
CRIMYCRI 11 04A
INTEGRANTES:
*Miriam Itzel Jimenez Chan.
*Paola Michelle Agüero Carreón.
*Emily Anelys Angulo Sarauz.
*Brenda Rosaldo Pérez.
INDICE
I.-Disposiciones generales.
1.-Definiciones.
2.-Procedimientos de mediación.
3.-Aplicación de reglas.
4.-Representante de parte.
II.- Iniciación de la mediación.
5.- Iniciación de la mediación sobre la base de un acuerdo anterior de las partes.
6.- Iniciación de la mediación en ausencia de acuerdo previo de las partes.
7.- Registro de la solicitud.
III.-Reglas procesales generales.
8.- Cálculo de los plazos.
9.- Costos de mediación.
10.- Confidencialidad de la mediación.
11.- Uso de la información en otros procedimientos.
IV.- El mediador.
12.- Cualidades del mediador.
13.- Número de mediadores y método de nombramiento.
14.- Aceptación del nombramiento.
15.- Transmisión de la solicitud.
16.- Renuncia y sustitución de un mediador.
V.- Tramitación de la mediación.
17.- Rol y obligaciones del mediador.
18.- Obligaciones de las partes.
19.- Presentaciones escritas iniciales.
20.- Primera sesión.
21- Procedimiento de la mediación.
22.- Terminación de la mediación
I.- DISPOSICIONES GENERALES.
1.- Definiciones.
1. Mediación
Es un proceso alternativo de resolución de conflictos en el cual un tercero neutral e
imparcial, conocido como mediador, asiste a las partes involucradas para que logren
resolver sus diferencias de manera voluntaria, pacífica y mutuamente aceptable. La
mediación se centra en facilitar la comunicación, identificar intereses comunes y
promover soluciones creativas. Este proceso no busca imponer decisiones, sino
empoderar a las partes para que tomen acuerdos consensuados.
2. Mediador
Es un profesional capacitado y certificado que actúa como facilitador durante el
proceso de mediación. Su rol principal es asegurar que el diálogo entre las partes
se desarrolle de manera respetuosa, estructurada y productiva. El mediador no toma
partido, no impone soluciones y no juzga a las partes. En cambio, fomenta la
identificación de intereses y la generación de opciones para resolver el conflicto.
Además, está obligado a mantener la confidencialidad y a actuar con neutralidad en
todo momento.
3. Partes en conflicto
Son los individuos, grupos o entidades involucrados en una disputa que buscan
resolver sus diferencias mediante la mediación. Estas partes deben acudir al
proceso con disposición de dialogar y participar de manera activa y voluntaria. Cada
una tiene sus propios intereses, necesidades y preocupaciones, las cuales se
trabajan durante la mediación para encontrar soluciones equitativas y satisfactorias
para todos los involucrados.
4. Confidencialidad
Es uno de los principios fundamentales de la mediación. Garantiza que toda la
información compartida durante el proceso sea estrictamente privada y no se pueda
divulgar ni utilizar fuera de la mediación sin el consentimiento expreso de las partes.
La confidencialidad fomenta un ambiente de confianza donde las partes pueden
expresarse libremente. En algunos casos, la confidencialidad está protegida por la
ley, y su violación puede acarrear sanciones legales.
5. Neutralidad
Se refiere al compromiso del mediador de no tomar partido, no mostrar favoritismo
y no influir en las decisiones de las partes. El mediador debe tratar a ambas partes
con respeto y equidad, independientemente de las circunstancias del conflicto. La
neutralidad implica que el mediador debe evitar cualquier tipo de prejuicio personal
o profesional y garantizar que el proceso sea justo y equilibrado para todos los
involucrados.
6. Acuerdo de mediación
Es el resultado del proceso de mediación. Este documento recoge los compromisos
y soluciones alcanzados por las partes de manera consensuada. El acuerdo puede
ser escrito o verbal, aunque es más común que se documente por escrito para
garantizar su claridad y validez. Dependiendo de la legislación local, un acuerdo de
mediación puede ser legalmente vinculante y, en algunos casos, ejecutable ante un
tribunal.
7. Voluntariedad
Es una característica esencial de la mediación. Significa que tanto las partes como
el mediador participan en el proceso de manera libre y sin coacción. Las partes
tienen el derecho de abandonar la mediación en cualquier momento si consideran
que no es productiva o si prefieren recurrir a otros métodos de resolución de
conflictos, como el arbitraje o la vía judicial. Esta voluntariedad fomenta un ambiente
de cooperación y compromiso genuino.
8. Intereses
Son las verdaderas necesidades, deseos, preocupaciones o aspiraciones
subyacentes de las partes en conflicto. A menudo, los intereses son diferentes de
las posiciones iniciales declaradas, ya que representan lo que las partes realmente
necesitan o valoran. Identificar los intereses es crucial en la mediación, ya que
permite desarrollar soluciones creativas que satisfagan a ambas partes, incluso
cuando sus posiciones iniciales parecían incompatibles.
9. Posiciones
Son las demandas o posturas explícitas que adoptan las partes al inicio del conflicto.
Las posiciones suelen ser inflexibles y reflejan lo que cada parte cree que quiere o
necesita para resolver el conflicto. A lo largo del proceso de mediación, el mediador
ayuda a las partes a ir más allá de sus posiciones para identificar los intereses
subyacentes que pueden permitir un acuerdo más satisfactorio para ambas partes.
10. Facilitación
Es una técnica utilizada por el mediador para estructurar el diálogo y guiar a las
partes en conflicto hacia una comunicación más efectiva. La facilitación incluye
establecer reglas básicas de interacción, clarificar mensajes, gestionar emociones
y mantener el enfoque en los intereses comunes. Esta herramienta permite que el
proceso de mediación sea más eficiente y productivo, ayudando a las partes a
trabajar juntas en lugar de enfrentarse.
11. Escucha activa
Es una habilidad fundamental en la mediación, tanto para el mediador como para
las partes. Implica prestar atención plena a lo que se dice, interpretar el mensaje
correctamente y responder de manera que demuestre comprensión. La escucha
activa incluye observar el lenguaje verbal y no verbal, hacer preguntas abiertas para
aclarar dudas y reformular lo dicho para confirmar el entendimiento. Esto fomenta
un ambiente de respeto y confianza durante la mediación.
12. Marco legal de la mediación
Son las normas y leyes que regulan la práctica de la mediación en un país o región.
Este marco establece los requisitos para los mediadores, las condiciones de validez
de los acuerdos alcanzados, las obligaciones de las partes y los límites del proceso
de mediación. En algunos sistemas legales, la mediación es un requisito previo para
llevar ciertos casos ante los tribunales, y los acuerdos alcanzados pueden tener
fuerza legal si cumplen con los requisitos establecidos.
2.- Procedimientos de la mediación.
La mediación es un proceso estructurado en el cual un tercero neutral, denominado
mediador, facilita la comunicación entre las partes involucradas en un conflicto para
ayudarlas a alcanzar acuerdos mutuamente satisfactorios. A continuación, se
describen detalladamente las etapas de este proceso:
1. Inicio del proceso y bienvenida
El mediador inicia la sesión dando la bienvenida a las partes y explicando el objetivo
de la mediación: lograr una solución consensuada al conflicto. Durante esta etapa,
el mediador:
• Se presenta y aclara su rol neutral e imparcial.
• Expone las reglas básicas de la mediación, como el respeto mutuo, la
confidencialidad y la importancia de no interrumpir al hablar.
• Verifica que las partes comprendan y acepten el procedimiento.
El mediador asegura un ambiente de confianza, indispensable para que las partes
se sientan cómodas al expresar sus puntos de vista.
2. Declaraciones iniciales de las partes
En esta etapa, el mediador invita a cada parte a compartir su versión del conflicto.
Este espacio está diseñado para que las partes expresen libremente sus
preocupaciones, experiencias y emociones relacionadas con la situación.
• Cada parte habla por turnos, mientras el mediador garantiza que no haya
interrupciones.
• El mediador escucha activamente y toma notas para identificar los puntos
clave del conflicto.
• Si es necesario, el mediador solicita aclaraciones o ampliaciones sobre
aspectos específicos.
El objetivo es permitir que ambas partes se sientan escuchadas y comprendidas.
3. Clarificación y resumen del conflicto
Una vez que ambas partes han expuesto sus declaraciones iniciales, el mediador
realiza un resumen de los puntos principales mencionados por cada una. Este paso
ayuda a:
• Confirmar que todas las partes tienen una comprensión común del conflicto.
• Identificar las cuestiones centrales que se abordarán durante el proceso.
El mediador utiliza preguntas aclaratorias para asegurarse de que no haya
malentendidos y para garantizar que se incluyan todos los aspectos relevantes del
conflicto.
4. Identificación de intereses y necesidades
En este punto, el mediador guía a las partes para que identifiquen los intereses y
necesidades subyacentes a sus posiciones.
• Mientras las posiciones reflejan lo que las partes quieren (por ejemplo, una
compensación económica), los intereses muestran lo que realmente
necesitan (como justicia, reconocimiento o seguridad).
• El mediador utiliza preguntas abiertas, como: "¿Qué es lo más importante
para usted en esta situación?"
Este paso es fundamental para encontrar soluciones que sean satisfactorias para
ambas partes, ya que se enfoca en lo que realmente importa.
5. Generación de opciones
El mediador facilita una discusión orientada a generar posibles soluciones al
conflicto. En esta etapa:
• Se fomenta la creatividad y se anima a las partes a proponer ideas sin
restricciones iniciales.
• El mediador se asegura de que todas las propuestas sean escuchadas y
registradas, sin evaluarlas de inmediato.
• Las partes trabajan en conjunto para explorar opciones que consideren los
intereses identificados previamente.
El mediador mantiene un ambiente constructivo y enfocado en la cooperación.
6. Evaluación y negociación de opciones
Una vez generadas las opciones, el mediador ayuda a las partes a evaluarlas y
negociarlas. En este paso:
• Se analizan las ventajas y desventajas de cada propuesta.
• El mediador fomenta un diálogo respetuoso y ayuda a ajustar las opciones
según las necesidades de ambas partes.
• Las partes seleccionan las soluciones más viables y trabajan en los detalles
de su implementación.
El mediador asegura que los acuerdos sean claros y equilibrados.
7. Formalización de los acuerdos
Cuando las partes llegan a un entendimiento, el mediador redacta un acuerdo de
mediación que incluye:
• Las soluciones acordadas y los compromisos específicos de cada parte.
• Los plazos para cumplir con los acuerdos.
• Cualquier detalle adicional relevante para la implementación de las
soluciones.
El mediador revisa el documento con las partes para garantizar que lo comprendan
y lo acepten plenamente.
8. Cierre del proceso
El mediador concluye el proceso revisando los acuerdos alcanzados y ofreciendo
un espacio para que las partes expresen sus reflexiones finales. Si no se ha llegado
a un acuerdo total, el mediador sugiere alternativas para continuar trabajando en la
resolución del conflicto.
Finalmente, el mediador agradece a las partes por su disposición y esfuerzo durante
el proceso, destacando la importancia del diálogo y la colaboración para superar el
conflicto.
3.- Reglas del proceso de mediación.
1. Inicio del proceso y bienvenida.
• Confidencialidad absoluta: Todo lo que se discuta en la mediación será
confidencial y no podrá ser utilizado en ningún otro ámbito sin el
consentimiento de las partes.
• Voluntariedad: La participación en la mediación debe ser libre y voluntaria;
ninguna parte está obligada a continuar si no se siente cómoda.
• Respeto mutuo: Las partes se comprometen a tratarse con respeto, sin
insultos, gritos o conductas agresivas.
• Igualdad de condiciones: Ambas partes tendrán las mismas oportunidades
para hablar y ser escuchadas.
• Rol del mediador: Las partes aceptan que el mediador es un facilitador
neutral y que no tomará decisiones por ellas.
2. Declaraciones iniciales de las partes.
• Sin interrupciones: Ninguna parte puede interrumpir mientras la otra
expone su versión del conflicto.
• Honestidad y claridad: Las partes deben ser sinceras en la presentación de
su punto de vista y expresarse de manera clara.
• Tiempo equitativo: Cada parte dispondrá del mismo tiempo para exponer
su posición inicial.
• Respeto a las emociones: Se permite la expresión de emociones, siempre
y cuando se haga de forma constructiva y sin dañar a la otra parte.
3. Clarificación y resumen del conflicto.
• Precisión en los puntos clave: Las partes deben colaborar para identificar
y validar los temas centrales del conflicto.
• Validación mutua: Cada parte tiene derecho a corregir o aclarar cualquier
malentendido durante el resumen del mediador.
• Foco en los hechos: Se debe priorizar el análisis objetivo de los hechos,
evitando ataques personales o distracciones irrelevantes.
4. Identificación de intereses y necesidades.
• Enfoque en las necesidades: Las partes deben esforzarse por identificar y
comunicar sus verdaderos intereses, no solo sus demandas inmediatas.
• Exploración respetuosa: Se fomenta la empatía y el interés por comprender
las necesidades de la otra parte, sin invalidarlas.
• Apertura al diálogo: Las partes deben estar dispuestas a explorar
soluciones que vayan más allá de sus posiciones iniciales.
5. Generación de opciones.
• Creatividad sin juicios: En esta etapa, todas las ideas son válidas; ninguna
propuesta será descartada inmediatamente ni será criticada.
• Participación activa: Ambas partes deben contribuir con propuestas o
comentar sobre las opciones presentadas.
• Registro de opciones: Todas las ideas planteadas deben ser anotadas para
su evaluación posterior, sin omitir ninguna.
6. Evaluación y negociación de opciones.
• Análisis conjunto: Las partes deben evaluar cada opción con honestidad,
considerando los beneficios y posibles inconvenientes.
• Flexibilidad: Ambas partes deben estar dispuestas a ajustar sus demandas
para acercarse a un acuerdo equilibrado.
• Compromiso realista: Las soluciones propuestas deben ser viables y
cumplir con las necesidades de ambas partes.
• Respeto a los tiempos: Se debe evitar presionar a la otra parte para tomar
decisiones rápidas o impulsivas.
7. Formalización de los acuerdos.
• Claridad y detalle: Los acuerdos deben ser redactados de manera
específica, evitando ambigüedades que puedan generar conflictos futuros.
• Aceptación libre: Ninguna parte puede ser forzada a aceptar un acuerdo
con el que no esté completamente de acuerdo.
• Compromisos alcanzables: Los compromisos asumidos deben ser
realistas y posibles de cumplir dentro de los plazos establecidos.
• Firma del acuerdo: Ambas partes deben firmar el documento, mostrando su
conformidad con los términos pactados.
8. Cierre del proceso.
• Revisión del acuerdo: Antes de finalizar, las partes deben revisar el
documento para confirmar que comprenden y aceptan todos los puntos.
• Seguimiento opcional: Si lo desean, las partes pueden acordar un
seguimiento para verificar el cumplimiento de los acuerdos.
• Cierre respetuoso: Aunque no se llegue a un acuerdo total, el proceso debe
concluir en un ambiente de respeto y reconocimiento mutuo.
• Agradecimiento: Se fomenta un cierre positivo, agradeciendo a las partes
su participación y compromiso durante el proceso.
4.- El Representante de Parte en la Mediación.
En algunos casos, las partes en conflicto eligen contar con un representante que los
asista durante el proceso de mediación. Este representante puede ser un abogado,
un asesor técnico o cualquier persona en quien la parte confíe para apoyar sus
intereses. A continuación, se detalla el rol, las responsabilidades y las reglas que
debe seguir un representante de parte en la mediación:
Rol del Representante de Parte
El representante de parte actúa como un asesor y apoyo estratégico durante la
mediación. Su función principal es:
• Asistir a la parte que representa: Brindar orientación, apoyo emocional y
técnico a lo largo del proceso.
• Facilitar la comunicación: Ayudar a la parte a expresar sus puntos de vista
de manera clara y efectiva, asegurándose de que sus intereses sean
comprendidos.
• Proveer información técnica o legal: Explicar conceptos relevantes al
conflicto, como leyes, regulaciones o aspectos técnicos que puedan influir en
la negociación.
El representante no toma decisiones en lugar de la parte ni interfiere en la
comunicación directa entre las partes.
Responsabilidades del Representante de Parte
Para contribuir de manera positiva al proceso de mediación, el representante de
parte debe:
1. Conocer y respetar las reglas del proceso de mediación: Incluyendo la
confidencialidad, el respeto mutuo y la imparcialidad del mediador.
2. Fomentar la resolución pacífica: Evitar actitudes confrontativas o agresivas
que puedan dificultar el diálogo.
3. Empoderar a la parte representada: Ayudar a la parte a tomar decisiones
informadas sin imponer su opinión personal.
4. Evitar interrupciones innecesarias: Permitir que las partes dialoguen
directamente siempre que sea posible, interviniendo solo cuando sea
necesario para clarificar o apoyar.
5. Asegurar la comprensión del acuerdo: Verificar que la parte representada
comprenda plenamente los términos y las implicaciones de cualquier acuerdo
alcanzado.
Reglas y límites del Representante de Parte
El mediador debe establecer desde el inicio las reglas específicas para la
participación del representante de parte. Estas pueden incluir:
• Participación limitada: El representante debe permitir que la parte tenga la
voz principal durante el proceso.
• Conducta respetuosa: El representante no puede intimidar, interrumpir o
descalificar a la otra parte o al mediador.
• Confidencialidad: Al igual que las partes, el representante debe
comprometerse a no divulgar la información discutida durante la mediación.
• No tomar decisiones: Las decisiones finales deben ser tomadas
exclusivamente por la parte representada.
Beneficios de la Presencia de un Representante de Parte
Cuando se respetan las reglas y límites, el representante de parte puede ser una
valiosa adición al proceso, ya que:
• Aporta claridad y comprensión técnica o legal.
• Ofrece apoyo emocional y confianza a la parte representada.
• Contribuye a estructurar propuestas y argumentos de manera efectiva.
Intervención del Mediador con los Representantes
El mediador debe manejar la interacción con los representantes de manera
equilibrada, asegurándose de que:
• No se desvíe el enfoque hacia los representantes en lugar de las partes.
• La mediación siga siendo un proceso centrado en la comunicación directa y
en los intereses de las partes.
• Los representantes respeten los principios fundamentales del proceso.
Si el representante de parte no cumple con estas reglas, el mediador tiene la
autoridad para intervenir, aclarar los límites o, en casos extremos, solicitar que el
representante abandone el proceso.
II. INICIACIÓN DE LA MEDIACIÓN.
5.- Iniciación de la Mediación sobre la Base de un Acuerdo Anterior
de las Partes.
Cuando las partes han acordado previamente someterse a un proceso de
mediación, este acuerdo sirve como punto de partida para estructurar y dar
formalidad a la mediación. Este tipo de inicio se caracteriza por su enfoque en el
cumplimiento de los términos preestablecidos, con el objetivo de facilitar una
resolución eficiente y alineada con las expectativas de las partes.
A continuación, se describen los aspectos clave y pasos necesarios para iniciar la
mediación sobre la base de un acuerdo previo:
1. Revisión del Acuerdo Previo
El mediador debe analizar el documento o comunicación donde las partes
establecieron su intención de someterse a la mediación. Este acuerdo puede incluir:
• La aceptación expresa de las partes de participar en la mediación.
• Los temas o conflictos específicos a abordar.
• Cualquier regla, límite o condición establecida por las partes (como plazos,
confidencialidad, o lugar de reunión).
El mediador asegura que las disposiciones del acuerdo sean claras y viables dentro
del proceso de mediación.
2. Verificación del Consentimiento
Antes de iniciar formalmente, el mediador confirma que las partes:
• Reconocen y aceptan el acuerdo anterior.
• Están plenamente informadas sobre el proceso de mediación y sus
implicaciones.
• Mantienen su voluntad de resolver el conflicto mediante este mecanismo.
En caso de que alguna parte tenga dudas o preocupaciones, el mediador ofrece
aclaraciones antes de proceder.
3. Adaptación de las Reglas del Proceso
Si el acuerdo anterior incluye reglas específicas, el mediador debe:
• Incorporarlas dentro del marco general de la mediación, siempre que sean
compatibles con los principios del proceso.
• Explicar cualquier ajuste necesario para garantizar la imparcialidad, equidad
y confidencialidad.
El mediador asegura que las partes entiendan cómo estas reglas se aplicarán
durante la mediación.
4. Establecimiento de un Marco de Trabajo
Con base en el acuerdo previo, el mediador colabora con las partes para definir:
• Los objetivos concretos de la mediación.
• El orden del día o los temas a tratar, alineados con lo establecido en el
acuerdo.
• Los roles y responsabilidades de cada parte, así como las posibles
intervenciones de representantes o asesores.
Este marco ayuda a mantener el proceso enfocado y estructurado desde el principio.
5. Confirmación de las Condiciones de Confidencialidad y Neutralidad
Incluso si el acuerdo anterior incluye cláusulas de confidencialidad, el mediador
refuerza este principio al inicio del proceso, recordando que:
• Toda la información compartida durante la mediación será confidencial.
• El mediador actuará de manera neutral e imparcial, sin favorecer a ninguna
de las partes.
Esto refuerza la confianza en el proceso y en la figura del mediador.
6. Inicio Formal del Proceso
Una vez revisados y aceptados los términos del acuerdo previo, el mediador:
• Declara oficialmente iniciada la mediación.
• Invita a las partes a expresar sus expectativas y necesidades en relación con
el proceso, creando un ambiente de apertura y colaboración.
• Establece las pautas para avanzar hacia la resolución del conflicto.
Consideraciones Especiales
• Cumplimiento de lo pactado: El mediador debe garantizar que el proceso
respete fielmente los términos del acuerdo previo, salvo que ambas partes
acuerden modificarlos.
• Flexibilidad: Aunque existe un marco preestablecido, el mediador puede
adaptarse a las circunstancias siempre que las partes lo consientan.
• Resolución colaborativa: El objetivo es construir acuerdos que respeten y
refuercen lo ya pactado, promoviendo soluciones sostenibles para ambas
partes.
6.- Iniciación de la Mediación en Ausencia de Acuerdo Previo de las
Partes.
Cuando las partes no han alcanzado un acuerdo previo para someterse a
mediación, el proceso de iniciación requiere un enfoque más estructurado y
persuasivo para establecer las bases del diálogo. Esta situación puede darse en
conflictos donde una o ambas partes no consideran inicialmente la mediación como
una opción viable, o cuando el proceso es sugerido por una autoridad, institución o
un tercero imparcial.
A continuación, se detallan los pasos necesarios para iniciar la mediación en
ausencia de un acuerdo previo:
1. Acercamiento Inicial
El mediador, o la institución que lo respalda, realiza un primer contacto con las
partes para:
• Explicar el concepto, los objetivos y las ventajas de la mediación como
método alternativo de resolución de conflictos.
• Despejar dudas sobre el proceso, enfatizando la confidencialidad, la
imparcialidad y el carácter no vinculante del mediador.
• Invitar a las partes a participar voluntariamente, destacando los beneficios de
alcanzar una solución mutuamente satisfactoria.
2. Verificación de la Voluntariedad
Es esencial confirmar que ambas partes participan de manera libre y voluntaria.
Esto implica:
• Identificar posibles objeciones o resistencias de las partes.
• Trabajar con las partes para abordar sus inquietudes y reforzar la confianza
en el proceso.
• Garantizar que ninguna de las partes se sienta forzada a participar, ya que la
mediación debe basarse en el consentimiento mutuo.
3. Definición de las Reglas del Proceso
En ausencia de un acuerdo previo, es necesario construir un marco normativo claro
antes de iniciar la mediación formal. El mediador debe:
• Explicar los principios básicos de la mediación: confidencialidad, neutralidad,
respeto mutuo y enfoque colaborativo.
• Proponer reglas específicas para la interacción, como tiempos de
intervención, manejo de interrupciones y conductas esperadas.
• Asegurarse de que ambas partes entiendan y acepten estas reglas antes de
continuar.
4. Identificación de los Temas a Tratar
El mediador facilita un primer diálogo con las partes para identificar los temas
centrales del conflicto, lo cual incluye:
• Permitir que cada parte exprese su perspectiva sobre el conflicto y sus
preocupaciones principales.
• Escuchar activamente y resumir los puntos de vista para construir una
agenda preliminar de los temas a abordar.
• Asegurarse de que ambas partes se sientan representadas en la definición
de los temas.
5. Establecimiento de la Confianza
En casos donde no existe un acuerdo previo, puede haber un mayor nivel de
desconfianza entre las partes. El mediador debe:
• Crear un ambiente seguro para el diálogo, reforzando la confidencialidad y
su papel imparcial.
• Reconocer y validar las emociones de las partes sin tomar partido.
• Fomentar pequeños acuerdos iniciales, como aceptar horarios o métodos de
comunicación, para construir confianza mutua.
6. Formalización de la Participación
Una vez que ambas partes aceptan participar en la mediación, el mediador formaliza
este compromiso mediante:
• Un acuerdo inicial, donde las partes reconocen su disposición a participar y
las reglas básicas del proceso.
• La programación de las siguientes sesiones, definiendo los objetivos a corto
y mediano plazo.
Consideraciones Especiales
• Manejo de resistencias: El mediador debe estar preparado para abordar
objeciones o escepticismos de manera empática y profesional.
• Flexibilidad en el enfoque: Dado que las partes no han consensuado
previamente el proceso, el mediador puede necesitar ajustar su estrategia
para fomentar la participación activa.
• Énfasis en los beneficios: Es crucial resaltar las ventajas de resolver el
conflicto mediante un acuerdo mutuamente satisfactorio.
7. Registro de la Solicitud.
El registro de la solicitud es un paso crucial en el proceso de mediación, ya que
formaliza la intención de las partes de participar en el proceso y permite que el
mediador o la institución encargada comience a organizar las condiciones del
procedimiento. Este paso se realiza una vez que las partes han expresado su
voluntad de mediar, ya sea mediante un acuerdo previo o en ausencia de este. El
registro debe ser claro, preciso y reflejar fielmente las condiciones acordadas por
las partes para evitar malentendidos o confusión en las etapas posteriores de la
mediación.
A continuación, se detallan los aspectos clave para llevar a cabo el registro de la
solicitud en la mediación:
1. Recepción de la Solicitud
La solicitud de mediación puede provenir de una o ambas partes involucradas en el
conflicto, o de una autoridad que sugiera la mediación como opción. El proceso de
registro comienza cuando:
• Las partes presentan la solicitud formalmente, ya sea de manera escrita
o verbal, a la institución mediadora o al mediador individual.
• La solicitud debe contener información básica sobre el conflicto, como
los temas a mediar, las partes involucradas, y el contexto general del
conflicto.
2. Verificación de la Admisibilidad de la Solicitud
Antes de proceder con la mediación, el mediador o la institución mediadora debe
verificar que la solicitud sea admisible, lo que implica:
• Confirmar que las partes están dispuestas y son capaces de participar
de manera voluntaria en la mediación.
• Verificar la competencia del mediador para manejar el tipo de conflicto
presentado, es decir, asegurarse de que el mediador tiene la capacitación y
experiencia necesarias para abordar el tema.
• Revisar que el conflicto es mediable, es decir, que puede resolverse
mediante el diálogo y no involucra temas que por su naturaleza no sean
adecuados para la mediación (por ejemplo, casos de violencia grave o
cuestiones legales que solo pueden ser resueltas por un tribunal).
3. Detalle de la Información en el Registro
El registro de la solicitud debe incluir todos los datos relevantes sobre el conflicto, y
es esencial que ambas partes proporcionen la información necesaria. Entre los
datos a registrar se encuentran:
• Identificación de las partes: Nombres, apellidos, direcciones, y otros
detalles de contacto de las personas involucradas.
• Descripción del conflicto: Un resumen claro del conflicto, indicando los
puntos en disputa y los intereses de cada parte.
• Motivo de la solicitud: Explicar brevemente por qué se solicita la mediación,
incluyendo cualquier acuerdo o intento previo de resolución que no haya
tenido éxito.
• Condiciones y requisitos: Cualquier requisito adicional o condición que las
partes deseen que se considere, como la inclusión de un representante de
parte, el lugar de la mediación, o la necesidad de recursos adicionales como
la presencia de un experto.
4. Confirmación de la Recepción de la Solicitud
Una vez que la solicitud se ha registrado, el mediador o la institución encargada
debe enviar una confirmación a las partes, que puede incluir:
• Confirmación formal de la recepción de la solicitud y la disposición para
iniciar el proceso de mediación.
• Propuesta de fechas y horarios para la primera sesión de mediación, que
debe ser acordada por ambas partes.
• Información adicional sobre el proceso, como las reglas básicas de la
mediación, los derechos y obligaciones de las partes, y cualquier documento
o preparación requerida para la primera reunión.
5. Organización de los Primeros Pasos del Proceso
Una vez registrada la solicitud, el mediador organiza las siguientes fases del
proceso de mediación, que incluyen:
• Selección de la fecha y lugar de la mediación.
• Envío de las invitaciones a las partes para confirmar su participación y
hacer las coordinaciones logísticas necesarias.
• Revisión de los detalles del conflicto para preparar adecuadamente la
mediación, asegurándose de que los temas a tratar sean claros y que el
mediador esté preparado para abordarlos.
6. Confidencialidad en el Registro
Es importante recordar que toda la información registrada está sujeta a los principios
de confidencialidad de la mediación. Esto implica que:
• Ningún dato relacionado con la mediación puede ser divulgado sin el
consentimiento expreso de las partes, excepto en circunstancias específicas
establecidas por la ley.
• El mediador debe asegurar que el registro esté protegido para evitar
filtraciones o uso indebido de la información contenida en la solicitud.
Consideraciones Especiales
• Claridad en la solicitud: Es importante que las partes sean claras y
específicas al presentar la solicitud para evitar confusión y asegurar que los
temas relevantes se aborden de manera adecuada.
• Falta de acuerdo previo: En casos en los que no haya un acuerdo previo
para mediar, el registro es un paso clave para que el mediador inicie el
proceso de manera efectiva, estableciendo la base de la mediación.
• Responsabilidad del mediador: El mediador debe asegurarse de que la
solicitud sea debidamente registrada y que se mantenga un seguimiento
adecuado del proceso para garantizar la transparencia y el respeto de las
normas.
III. REGLAS PROCESALES GENERALES.
8. Cálculo de los Plazos.
El cálculo de los plazos en la mediación es un aspecto clave para asegurar que el
proceso se desarrolle de manera eficiente, organizada y dentro de los términos
establecidos. El cumplimiento de los plazos permite que el proceso de mediación
se realice sin demoras innecesarias, lo que contribuye a la resolución oportuna de
los conflictos. Sin embargo, debido a la naturaleza flexible y voluntaria de la
mediación, los plazos deben ser manejados con un enfoque que permita ajustes
según las circunstancias, sin comprometer la eficacia del proceso.
A continuación, se detallan las consideraciones clave para calcular y gestionar los
plazos en el contexto de una mediación:
1. Definición de los Plazos
Los plazos en la mediación deben ser establecidos de manera clara y precisa para
todas las fases del proceso, desde la solicitud inicial hasta la resolución final del
conflicto. Algunos de los plazos más comunes incluyen:
• Inicio del proceso: Después de la aceptación de la solicitud, el mediador
debe establecer un plazo para la primera reunión.
• Intervalos entre sesiones: Si el proceso de mediación requiere varias
sesiones, el mediador debe establecer plazos razonables entre ellas.
• Plazo para la presentación de propuestas: En algunos casos, puede ser
necesario que las partes presenten sus propuestas o soluciones antes de
una sesión de mediación.
• Plazo para la firma del acuerdo final: Si las partes alcanzan un acuerdo,
se debe determinar un plazo para formalizar dicho acuerdo.
Los plazos deben ser adaptados a las circunstancias del caso, considerando la
complejidad del conflicto y la disponibilidad de las partes.
2. Cálculo de los Plazos
El cálculo de los plazos en la mediación debe hacerse tomando en cuenta varios
factores, entre ellos:
• Plazos laborales y festivos: Los plazos deben ser calculados considerando
los días laborales, excluyendo festivos y fines de semana. Si el plazo termina
en un día no laborable, este se extenderá hasta el siguiente día hábil.
• Tiempo razonable: Los plazos deben ser suficientes para que las partes
puedan reflexionar sobre los temas tratados y, si es necesario, buscar
asesoría. Sin embargo, los plazos no deben ser excesivos para evitar
demoras innecesarias.
• Plazos flexibles: Aunque los plazos deben ser claros, también deben tener
flexibilidad para permitir cambios si las partes lo solicitan o si surgen
circunstancias imprevistas que justifiquen una prórroga. Esta flexibilidad
debe ser acordada por las partes y reflejada en el registro de la mediación.
3. Comunicación de los Plazos a las Partes
Una vez que los plazos se han definido, el mediador debe asegurarse de que ambas
partes comprendan y acepten los plazos establecidos. Esto implica:
• Notificación formal de los plazos: El mediador debe notificar a las partes
sobre los plazos establecidos de manera clara y formal, preferentemente por
escrito, para evitar malentendidos.
• Confirmación de aceptación: El mediador debe recibir la confirmación de
las partes de que entienden y aceptan los plazos. Si alguna parte tiene alguna
dificultad para cumplir con los plazos, el mediador debe buscar soluciones
colaborativas.
4. Prórrogas o Modificación de los Plazos
En casos excepcionales, los plazos pueden necesitar ajustes. Algunas razones
comunes para modificar los plazos incluyen:
• Dificultades logísticas: Como la imposibilidad de encontrar un horario que
convenga a todas las partes para las sesiones.
• Circunstancias imprevistas: Como eventos imprevistos que impidan a las
partes o al mediador cumplir con los plazos establecidos.
• Solicitudes de las partes: Si una de las partes pide más tiempo para
analizar las propuestas o discutir con su asesor, el mediador puede conceder
una prórroga.
Es importante que cualquier modificación en los plazos sea documentada y
aceptada por ambas partes para evitar conflictos posteriores.
5. Cumplimiento de los Plazos
El mediador debe velar por que las partes respeten los plazos establecidos y
mantener el proceso en marcha. Algunas estrategias para garantizar el
cumplimiento de los plazos incluyen:
• Recordatorios oportunos: El mediador puede enviar recordatorios a las
partes sobre los plazos que se aproximan, especialmente si hay etapas que
requieren preparación previa.
• Seguimiento: El mediador puede hacer un seguimiento del cumplimiento de
los plazos a medida que el proceso avanza, para asegurarse de que las
partes no se retrasen.
• Consecuencias de incumplimiento: Aunque la mediación es un proceso
voluntario, el incumplimiento de los plazos puede afectar el progreso del
proceso. El mediador debe informar a las partes sobre las posibles
consecuencias de no cumplir con los plazos, como la terminación del proceso
de mediación o la intervención de un tribunal.
6. Plazos para la Elaboración de Acuerdos
Si las partes llegan a un acuerdo durante la mediación, debe establecerse un plazo
para formalizar dicho acuerdo. Esto incluye:
• Redacción del acuerdo final: El mediador debe dar tiempo a las partes para
que revisen y firmen el acuerdo de manera detallada.
• Plazo para la firma: El mediador debe garantizar que todas las partes firmen
el acuerdo dentro de un plazo determinado para asegurar la validez del
mismo.
Consideraciones Especiales
• Plazos establecidos por la ley: En algunos casos, la legislación o un
tribunal puede imponer plazos específicos para la mediación, los cuales
deben ser respetados estrictamente.
• Equilibrio entre urgencia y flexibilidad: El mediador debe equilibrar la
urgencia de resolver el conflicto con la flexibilidad necesaria para garantizar
que las partes tengan tiempo suficiente para tomar decisiones informadas.
El cálculo adecuado y la gestión eficiente de los plazos en la mediación es
fundamental para el éxito del proceso. Un manejo adecuado de los tiempos no solo
garantiza que el conflicto se resuelva de manera oportuna, sino que también ayuda
a mantener la cooperación y el compromiso de las partes a lo largo del proceso.
9. Costos de Mediación.
Los costos de mediación son un aspecto importante a considerar en cualquier
proceso mediador, ya que influyen en la accesibilidad del proceso y en la disposición
de las partes para participar. A diferencia de otros métodos de resolución de
conflictos, como el litigio judicial, la mediación suele ser más asequible, pero
siempre implica ciertos gastos que deben ser gestionados de manera transparente
y equitativa.
A continuación, se describen los aspectos clave sobre los costos de mediación, los
cuales deben ser claramente establecidos desde el inicio del proceso.
1. Tipos de Costos de Mediación
Los costos asociados a la mediación pueden dividirse en varios componentes,
dependiendo de las circunstancias y de la institución mediadora:
• Honorarios del Mediador: Los honorarios que recibe el mediador por su
tiempo y esfuerzo en facilitar el proceso de resolución del conflicto. Este costo
puede ser fijado por la institución mediadora o acordado entre las partes y el
mediador.
• Costos Administrativos: Incluyen los gastos relacionados con la
organización del proceso de mediación, tales como la gestión de citas, el uso
de salas de mediación y otros recursos administrativos necesarios para la
realización del proceso.
• Costos Logísticos: Dependiendo del lugar donde se realice la mediación,
pueden surgir costos asociados al alquiler de la sala, transporte, o tecnología
necesaria para las sesiones virtuales (si corresponde).
• Honorarios de Expertos o Asesores: Si durante la mediación las partes
deciden consultar con un experto o asesor (por ejemplo, en áreas técnicas,
jurídicas, psicológicas, etc.), los costos de estos profesionales también deben
ser considerados.
2. Determinación de los Costos
La determinación de los costos de mediación debe ser clara y acordada desde el
principio para evitar malentendidos durante el proceso. Existen varios modelos para
establecer los costos:
• Pago por hora: El mediador cobra una tarifa por cada hora de trabajo. Este
modelo es común cuando el proceso se prolonga durante varias sesiones.
• Tarifa fija por sesión o por proceso: El mediador establece un costo
determinado por cada sesión de mediación o por todo el proceso,
independientemente de la duración de las sesiones.
• Costo compartido entre las partes: En general, los costos de mediación
suelen dividirse entre las partes, aunque esto puede variar dependiendo del
acuerdo alcanzado. En algunos casos, el mediador puede sugerir un reparto
equitativo de los costos, mientras que en otros, una de las partes puede estar
dispuesta a asumir una mayor proporción de los costos si se considera
apropiado.
3. Forma de Pago
El proceso de pago debe ser acordado antes de iniciar la mediación para evitar
disputas posteriores. Las posibles formas de pago incluyen:
• Pago anticipado: Las partes pueden acordar el pago de los honorarios del
mediador antes de comenzar el proceso de mediación, lo cual asegura el
compromiso de las partes y proporciona seguridad financiera al mediador.
• Pago por sesión: En este modelo, las partes pagan por cada sesión que se
lleve a cabo, lo cual puede ofrecer más flexibilidad si el proceso se extiende
o se interrumpe.
• Plan de pagos: Si los costos son elevados o el proceso se alarga en el
tiempo, las partes pueden acordar un plan de pagos a plazos.
4. Costos en Casos de Mediación Judicial
En algunos casos, las mediaciones son ordenadas o facilitadas por un tribunal. En
tales circunstancias, los costos pueden estar regulados por la ley o la institución que
supervisa la mediación judicial. Sin embargo, aún en estos casos, las partes pueden
tener que asumir ciertos costos adicionales como:
• Costos de administración judicial: Algunos tribunales pueden cobrar
tarifas administrativas relacionadas con la organización de la mediación.
• Gastos derivados del caso: Si el conflicto requiere la intervención de
expertos o la evaluación de evidencias, los costos de dichos servicios
deberán ser cubiertos por las partes.
5. Exoneración de Costos o Subsidios
En algunas situaciones, las partes pueden no estar en condiciones de cubrir los
costos de mediación. Esto puede ocurrir en contextos de mediación familiar o en
casos donde los implicados tengan limitaciones económicas. En estos casos, es
posible que se ofrezcan opciones de exoneración de costos o subsidios:
• Subsidios gubernamentales o institucionales: Algunos gobiernos o
entidades públicas pueden ofrecer subsidios o exoneraciones de costos para
ciertos casos de mediación, especialmente en contextos de interés público,
como la mediación en disputas familiares o laborales.
• Reducción de tarifas: Algunos mediadores o instituciones mediadoras
pueden ofrecer tarifas reducidas para personas de bajos recursos o para
casos de interés social, a fin de garantizar el acceso al proceso.
6. Transparencia en los Costos
Es esencial que los costos de mediación sean transparentes desde el inicio del
proceso. Las partes deben recibir una explicación detallada sobre los honorarios y
los gastos relacionados, así como sobre las formas de pago disponibles. Para ello,
se recomienda que:
• Se proporcione un desglose claro de los costos desde el primer contacto
entre el mediador y las partes.
• Se acuerde un contrato o acuerdo escrito en el que se especifiquen los
costos, el calendario de pagos y las consecuencias del incumplimiento de los
pagos.
7. Implicaciones de los Costos en la Decisión de Participar en Mediación
Los costos pueden influir en la decisión de las partes de someterse o no a
mediación, especialmente en casos donde hay una disparidad en los recursos
financieros. Es fundamental que el mediador sea consciente de este factor y que:
• Exponga claramente los beneficios de la mediación, en términos de
ahorro de tiempo y dinero en comparación con los procedimientos judiciales.
• Ofrezca alternativas para que las partes se comprometan al proceso, tales
como ajustes en los costos o modalidades de pago flexibles.
Consideraciones Finales.
El manejo adecuado de los costos de mediación es esencial para el buen desarrollo
del proceso. Una estructura de costos clara y equitativa fomenta la confianza entre
las partes y el mediador, asegurando que ambas se comprometan al proceso de
resolución de conflictos. Además, permite que la mediación siga siendo una
alternativa accesible y eficaz frente a otros métodos más costosos y formales de
resolución de disputas.
10. Confidencialidad de la Mediación.
La confidencialidad es uno de los pilares fundamentales en el proceso de
mediación, ya que garantiza un ambiente seguro y de confianza para que las partes
puedan comunicarse abierta y sinceramente. La naturaleza confidencial de la
mediación asegura que las partes puedan explorar soluciones y discutir sus puntos
de vista sin el temor de que esta información pueda ser utilizada en su contra en el
futuro. A continuación, se detallan los aspectos clave de la confidencialidad en la
mediación:
1. Principio de Confidencialidad
La confidencialidad en mediación implica que toda la información compartida
durante el proceso, ya sea de manera verbal, escrita o implícita, no será revelada a
ninguna persona ajena a las partes involucradas, sin el consentimiento expreso de
las mismas. Este principio tiene como objetivo proteger la privacidad de las partes
y fomentar la confianza en el proceso.
2. Alcance de la Confidencialidad
La confidencialidad cubre todos los aspectos del proceso de mediación, incluyendo
pero no limitándose a:
• Las declaraciones realizadas por las partes: Todo lo que se discuta
durante las sesiones de mediación no puede ser utilizado fuera del contexto
de la mediación, ya sea en un juicio posterior o en negociaciones ajenas al
proceso mediador.
• Los documentos entregados: Cualquier documento o evidencia
presentada durante la mediación es confidencial y no puede ser utilizada en
otros procedimientos legales sin el acuerdo expreso de las partes.
• Las propuestas de solución: Las propuestas realizadas por las partes o el
mediador, ya sea en sesiones de mediación o en conversaciones privadas,
son confidenciales y no deben ser reveladas sin autorización.
• Las notas del mediador: Cualquier anotación o resumen realizado por el
mediador durante las sesiones no debe ser compartido con personas ajenas
a las partes involucradas.
3. Excepciones a la Confidencialidad
Aunque la confidencialidad es una regla fundamental, existen algunas excepciones,
que deben ser detalladas y aceptadas por las partes desde el inicio del proceso de
mediación:
• Riesgo de daño inminente: Si durante la mediación el mediador tiene
conocimiento de que existe un riesgo grave e inminente de daño a una de las
partes o a terceros, como en casos de violencia, abuso o amenazas, el
mediador puede estar obligado a romper la confidencialidad para proteger la
seguridad de las personas involucradas.
• Declaraciones fuera del contexto de mediación: Si una de las partes
realiza declaraciones fuera de las sesiones de mediación (por ejemplo, en
redes sociales o en una audiencia judicial), esas declaraciones ya no están
protegidas por la confidencialidad.
• Acuerdo expreso de las partes: Las partes pueden decidir, por mutuo
acuerdo, levantar la confidencialidad en casos específicos o compartir
información con terceros si consideran que es necesario para el proceso.
4. El Papel del Mediador en la Confidencialidad
El mediador tiene la responsabilidad de garantizar que la confidencialidad se
respete durante todo el proceso. Algunas de las obligaciones del mediador incluyen:
• Informar a las partes sobre la confidencialidad: Desde el inicio de la
mediación, el mediador debe explicar claramente a las partes el alcance y las
limitaciones de la confidencialidad, asegurándose de que ambas partes
comprendan y acepten este principio.
• Asegurar que no se divulgue información confidencial: El mediador debe
tomar todas las medidas necesarias para proteger la información compartida,
asegurándose de que no se filtren detalles del proceso fuera del contexto de
la mediación.
• Guardar los registros de manera segura: El mediador debe almacenar
cualquier registro, nota o documento relacionado con la mediación de
manera segura y confidencial, y debe eliminar o destruir esta información una
vez que el proceso se haya completado.
5. Confidencialidad después de la Mediación
La confidencialidad no termina cuando el proceso de mediación llega a su fin. Si
bien las partes pueden elegir hacer públicos los acuerdos alcanzados, lo que se
discuta y se negocie durante el proceso de mediación sigue siendo confidencial.
Esto implica:
• Protección de la información en el acuerdo final: Si se llega a un acuerdo,
el acuerdo en sí puede hacerse público si las partes lo desean, pero los
detalles específicos de las negociaciones, las propuestas y las discusiones
que llevaron a ese acuerdo siguen siendo confidenciales.
• Uso en procedimientos judiciales: Las declaraciones realizadas durante la
mediación no pueden ser utilizadas como prueba en un juicio u otro proceso
legal, incluso si las partes no llegaron a un acuerdo. Esto incluye todo lo
relacionado con el proceso de mediación, como las posiciones de las partes,
las ofertas y las discusiones que se realizaron en privado.
6. Acuerdo de Confidencialidad
Para garantizar que las partes estén completamente informadas sobre las
implicaciones de la confidencialidad, es recomendable que se firme un acuerdo de
confidencialidad antes de iniciar la mediación. Este acuerdo debe incluir:
• El compromiso de mantener la confidencialidad: Las partes deben
aceptar explícitamente que toda la información compartida durante la
mediación será confidencial.
• Las excepciones a la confidencialidad: El acuerdo debe detallar
claramente las circunstancias en las que se puede levantar la
confidencialidad, como la necesidad de proteger a las partes o a terceros de
un daño inminente.
• Duración de la confidencialidad: Aunque la confidencialidad se mantiene
durante todo el proceso, las partes deben acordar si esta se extiende
después de la mediación y bajo qué condiciones.
7. Consecuencias de la Violación de la Confidencialidad
El incumplimiento de las normas de confidencialidad puede tener graves
consecuencias, tanto para las partes involucradas como para el mediador. Las
consecuencias pueden incluir:
• Pérdida de confianza: Si se viola la confidencialidad, las partes pueden
perder la confianza en el proceso de mediación y en el mediador, lo que
puede hacer que el proceso fracase.
• Consecuencias legales: En algunos casos, el incumplimiento de la
confidencialidad puede dar lugar a sanciones legales, como demandas por
daño o violación de privacidad.
• Descalificación del mediador: Si un mediador viola la confidencialidad,
puede ser descalificado o incluso enfrentar sanciones profesionales o
disciplinarias.
8. Confidencialidad en la Mediación Virtual
En el contexto de la mediación virtual, la confidencialidad debe ser gestionada con
especial cuidado. Algunos puntos clave a considerar incluyen:
• Seguridad de las plataformas digitales: El mediador debe asegurarse de
que la plataforma utilizada para la mediación virtual sea segura y cumpla con
los estándares de privacidad para proteger la información confidencial.
• Protección de la información almacenada digitalmente: Los registros,
notas y cualquier otra información compartida durante las sesiones virtuales
deben ser almacenados de manera segura y de acuerdo con las normas de
confidencialidad.
Consideraciones Finales.
La confidencialidad es esencial para el éxito de la mediación, ya que fomenta la
apertura y la honestidad entre las partes. Mantener un ambiente confidencial ayuda
a que las partes se sientan cómodas al compartir sus preocupaciones y explorar
posibles soluciones sin temor a que su información sea utilizada en su contra. Al
garantizar la confidencialidad, el mediador contribuye a la eficacia y la integridad del
proceso de mediación.
11. Uso de la información en otros procedimientos.
El uso de la información obtenida durante la mediación en otros procedimientos
es un tema delicado y está regulado por principios de confidencialidad y protección
de la privacidad de las partes involucradas. La mediación, al ser un proceso
voluntario y confidencial, tiene como objetivo facilitar la resolución de conflictos sin
que las discusiones y propuestas realizadas en dicho proceso sean utilizadas en
procedimientos judiciales o administrativos posteriores, salvo en determinadas
excepciones que se detallan más adelante.
1. Principio General: Prohibición del Uso de Información en Otros
Procedimientos
De acuerdo con los principios fundamentales de la mediación, la información
obtenida durante el proceso de mediación no puede ser utilizada en ningún
otro procedimiento o proceso judicial, administrativo o arbitral, sin el
consentimiento expreso de las partes involucradas. Esto incluye todas las
discusiones, propuestas, acuerdos preliminares, documentos compartidos y
cualquier otro tipo de información confidencial obtenida durante la mediación.
Este principio busca garantizar que las partes puedan participar en el proceso con
la tranquilidad de que lo que se diga en la mediación no será usado en su contra en
una futura demanda o procedimiento legal, protegiendo así la naturaleza voluntaria
y exploratoria del proceso mediador.
2. Información Prohibida para Ser Utilizada en Procedimientos Posteriores
Específicamente, lo siguiente no puede ser utilizado en otros procedimientos:
• Las declaraciones de las partes: Todo lo dicho por las partes durante la
mediación, ya sea en sesiones privadas con el mediador o en reuniones
conjuntas, no debe ser revelado ni usado en juicios o procedimientos fuera
del proceso de mediación.
• Las ofertas de acuerdo: Las propuestas o concesiones que una parte pueda
haber hecho durante la mediación, incluso si no se alcanzó un acuerdo, no
pueden ser presentadas como evidencia en procedimientos judiciales o
arbitrales posteriores.
• Los documentos presentados durante la mediación: Cualquier tipo de
documentación, pruebas o evidencias proporcionadas por las partes durante
la mediación no podrán ser utilizadas en otro procedimiento judicial o
administrativo, a menos que se acuerde lo contrario.
• Las notas del mediador: Las notas tomadas por el mediador sobre el
proceso, los intereses y las posiciones de las partes, no deben ser reveladas
o utilizadas en procesos judiciales posteriores.
3. Excepciones a la Prohibición del Uso de Información
Aunque el principio general es que la información obtenida en mediación no debe
ser utilizada en otros procedimientos, existen algunas excepciones bajo
circunstancias específicas:
• Riesgo de daño o peligro inminente: Si durante la mediación el mediador
recibe información que indique un riesgo inmediato de daño a una de las
partes o a un tercero, como en casos de violencia o abuso, el mediador puede
tener la obligación de romper la confidencialidad y utilizar esa información en
procedimientos legales relacionados con la protección de la seguridad o los
derechos de las personas.
• Acuerdo expreso de las partes: Las partes pueden decidir, por mutuo
acuerdo, que cierta información obtenida durante la mediación sea utilizada
en otro procedimiento, como en un juicio. Esto debe ser acordado de manera
explícita, y se debe realizar un consentimiento por escrito de todas las partes
involucradas.
• Ejecución de un acuerdo de mediación: Si las partes alcanzan un acuerdo
durante la mediación y deciden llevarlo a cabo, ese acuerdo puede ser
presentado en un tribunal para su ratificación o para dar cumplimiento a los
términos acordados. Sin embargo, los detalles de las negociaciones previas
a ese acuerdo (como las ofertas y contraofertas) siguen siendo
confidenciales.
• Incorporación del acuerdo a un proceso judicial: Si las partes logran un
acuerdo y deciden formalizarlo en un proceso judicial (por ejemplo, en un
juicio de divorcio o en una demanda laboral), dicho acuerdo puede ser
utilizado en el tribunal, pero la información confidencial relacionada con las
negociaciones previas no puede ser revelada.
4. Mediación en el Ámbito Judicial: Procedimientos Judiciales Posteriores
En aquellos casos en los que la mediación es parte de un procedimiento judicial, las
reglas sobre el uso de la información en otros procedimientos pueden variar
dependiendo del sistema legal y de las disposiciones específicas del tribunal que
supervise la mediación.
• Mediación Judicial: En muchos sistemas jurídicos, si la mediación es
ordenada por el tribunal, se requiere que las partes participen bajo la premisa
de que la información obtenida en la mediación no será utilizada en el juicio.
Esto fomenta la cooperación y la disposición de las partes para llegar a una
solución sin temor a que sus palabras sean usadas en su contra.
• Ratificación del Acuerdo: Si las partes logran un acuerdo durante la
mediación y desean que este acuerdo tenga fuerza ejecutoria, es posible que
el tribunal pueda ratificar el acuerdo. En este caso, el acuerdo se convierte
en parte del expediente judicial, pero no las negociaciones o conversaciones
previas. La confidencialidad sigue siendo clave para asegurar la integridad
del proceso mediador.
5. Mediación y Arbitraje: Uso de la Información
En la mediación vinculada al arbitraje, la situación es ligeramente diferente, ya que
el arbitraje tiene un carácter más formal y vinculante que la mediación. No obstante,
los principios de confidencialidad aplican de manera similar:
• Confidencialidad en el proceso de mediación: Si las partes han mediado
antes de llegar al arbitraje, la información obtenida durante la mediación
sigue siendo confidencial y no puede ser utilizada en el arbitraje, a menos
que las partes acuerden lo contrario.
• Aplicación del acuerdo de mediación en el arbitraje: Si se llega a un
acuerdo durante la mediación que las partes desean hacer vinculante, ese
acuerdo puede ser presentado ante el árbitro para su formalización. Sin
embargo, el contenido de las negociaciones previas no podrá ser utilizado
como evidencia en el arbitraje.
6. Consecuencias del Uso Indevido de Información en Otros Procedimientos
El uso indebido de la información confidencial obtenida durante la mediación puede
tener graves consecuencias tanto para el mediador como para las partes
involucradas. Algunas posibles consecuencias incluyen:
• Descalificación del Mediador: Si un mediador revela o utiliza información
confidencial sin el consentimiento de las partes, puede enfrentar sanciones
profesionales y perder su licencia o habilitación para ejercer.
• Sanciones Legales: En algunos sistemas jurídicos, el uso inapropiado de
información confidencial obtenida durante la mediación puede conllevar
sanciones legales, como multas o acciones legales por violación de la
privacidad.
• Pérdida de Confianza en el Proceso de Mediación: Si las partes sienten
que la confidencialidad no está siendo respetada, pueden abandonar el
proceso mediador o rechazar el uso de la mediación en el futuro, lo que
disminuye la efectividad del sistema de resolución de conflictos.
Consideraciones Finales.
El uso de la información obtenida durante la mediación en otros procedimientos está
estrictamente regulado para proteger la confidencialidad y la privacidad de las
partes. Este principio garantiza que las partes puedan participar libremente en el
proceso de mediación sin temor a que lo que se discuta o se proponga sea utilizado
en su contra. Sin embargo, las excepciones deben ser claramente definidas y
aceptadas por las partes desde el inicio del proceso. El respeto a este principio no
solo preserva la integridad de la mediación, sino que también promueve un entorno
de resolución de conflictos más justo y eficiente.
12. Cualidades del Mediador.
El mediador juega un papel fundamental en el proceso de mediación, ya que su
función es facilitar la comunicación entre las partes en conflicto, ayudándolas a
encontrar soluciones de manera colaborativa y consensuada. Para ser efectivo en
su tarea, el mediador debe poseer una serie de cualidades personales y
profesionales que le permitan manejar los diversos desafíos del proceso. A
continuación, se describen las principales cualidades que debe tener un mediador:
1. Imparcialidad
La imparcialidad es una de las cualidades más esenciales en un mediador. Este
debe ser completamente neutral y no tomar partido en el conflicto que se está
mediando. Debe evitar cualquier tipo de sesgo, favoritismo o influencia externa que
pueda afectar su capacidad de facilitar una resolución justa y equitativa. Un
mediador imparcial asegura que ambas partes se sientan tratadas de manera justa
y con el mismo nivel de respeto.
• Importancia: Si el mediador no es imparcial, las partes podrían sentir que el
proceso está sesgado, lo que podría llevar a una pérdida de confianza en la
mediación y a la interrupción del proceso.
2. Escucha Activa
El mediador debe ser un buen oyente, capaz de escuchar con atención y empatía
a todas las partes involucradas. La escucha activa no solo implica oír lo que se
dice, sino también comprender las emociones, necesidades e intereses
subyacentes detrás de las palabras. Esta cualidad permite que el mediador
identifique puntos de convergencia entre las partes y facilite la comunicación
efectiva.
• Importancia: La escucha activa ayuda a crear un ambiente de confianza y
respeto, y permite que el mediador identifique los temas clave que necesitan
ser resueltos, así como las posibles soluciones.
3. Empatía
La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, comprender
sus emociones y perspectivas, y comunicar esa comprensión de manera sincera.
Un mediador empático puede reconocer las preocupaciones y los intereses de cada
parte, lo que fomenta un ambiente de respeto y colaboración. Además, la empatía
permite que el mediador se conecte emocionalmente con las partes, ayudando a
aliviar tensiones y promoviendo un clima de cooperación.
• Importancia: La empatía facilita que las partes se sientan comprendidas y
validadas, lo que aumenta la probabilidad de que estén dispuestas a negociar
y llegar a un acuerdo.
4. Paciencia
La paciencia es una cualidad crucial para un mediador, ya que los conflictos pueden
ser complejos y las soluciones pueden no surgir rápidamente. El mediador debe
estar dispuesto a tomar el tiempo necesario para escuchar a las partes, explorar sus
intereses, y permitir que se den las oportunidades necesarias para alcanzar un
acuerdo. La paciencia también es esencial cuando las partes no logran ponerse de
acuerdo de inmediato o cuando surgen tensiones.
• Importancia: La paciencia permite al mediador manejar situaciones difíciles
y asegurar que todas las partes tengan la oportunidad de expresar sus puntos
de vista sin sentirse presionadas.
5. Capacidad de Comunicación
El mediador debe ser un comunicador efectivo, capaz de expresarse de manera
clara, precisa y respetuosa, así como de adaptar su estilo de comunicación según
las necesidades de las partes involucradas. Además, debe saber cómo hacer
preguntas que fomenten la reflexión y el entendimiento mutuo, y cómo reestructurar
las declaraciones confusas o conflictivas para facilitar el diálogo.
• Importancia: La comunicación clara es esencial para evitar malentendidos y
garantizar que todas las partes entiendan el proceso y las soluciones
propuestas. Un mediador debe ser capaz de articular conceptos complejos
de manera comprensible.
6. Flexibilidad
El mediador debe ser flexible y estar dispuesto a adaptarse a las circunstancias
cambiantes durante el proceso de mediación. La flexibilidad le permite ajustar el
enfoque según el contexto y la dinámica del conflicto, explorar diferentes formas de
resolución y modificar su estrategia para satisfacer las necesidades y expectativas
de las partes.
• Importancia: Los conflictos son únicos, por lo que un mediador debe estar
dispuesto a cambiar su enfoque para encontrar la mejor manera de ayudar a
las partes a llegar a un acuerdo.
7. Capacidad para Manejar el Estrés
La mediación puede ser un proceso emocionalmente intenso y puede involucrar
situaciones de alta tensión. El mediador debe ser capaz de manejar el estrés de
manera efectiva, sin dejarse afectar por las emociones o los conflictos de las partes.
Esto incluye la habilidad para mantener la calma en momentos de crisis y ayudar a
las partes a gestionar sus propias emociones de manera constructiva.
• Importancia: Un mediador que sabe manejar el estrés puede mantener el
control del proceso y contribuir a la creación de un ambiente más sereno y
cooperativo.
8. Creatividad
La creatividad es una cualidad importante para un mediador, ya que le permite
encontrar soluciones innovadoras y adaptadas a las necesidades específicas del
conflicto. A menudo, las soluciones tradicionales no son suficientes para resolver
disputas complejas, por lo que el mediador debe ser capaz de pensar fuera de lo
común y generar opciones que puedan satisfacer a ambas partes.
• Importancia: La creatividad permite encontrar soluciones viables para
conflictos difíciles, lo que incrementa las posibilidades de que ambas partes
lleguen a un acuerdo satisfactorio.
9. Confianza en el Proceso
El mediador debe tener una gran confianza en el proceso de mediación y en su
capacidad para guiar a las partes hacia una resolución. Esta confianza también
debe ser transmitida a las partes involucradas para que confíen en el proceso y
estén dispuestas a participar de buena fe.
• Importancia: Si el mediador no tiene confianza en el proceso, las partes
pueden perder la fe en la mediación y optar por otros métodos de resolución
de conflictos, como el litigio.
10. Toma de Decisiones Objetiva
El mediador debe ser capaz de tomar decisiones objetivas y no permitir que sus
opiniones personales influyan en la resolución del conflicto. Aunque no debe
imponer soluciones, es crucial que el mediador tenga la capacidad de tomar
decisiones y sugerir opciones con base en los intereses de las partes y los principios
de equidad y justicia.
• Importancia: La toma de decisiones objetiva asegura que el proceso sea
justo y equitativo para todas las partes, y ayuda a crear un ambiente en el
que las partes se sientan respetadas y comprendidas.
11. Compromiso con la Confidencialidad
El mediador debe ser comprometido con la confidencialidad del proceso de
mediación. La información compartida durante las sesiones debe ser tratada con el
más alto nivel de privacidad y no debe ser utilizada fuera del contexto de la
mediación sin el consentimiento de las partes.
• Importancia: La confidencialidad es esencial para crear un ambiente seguro
y de confianza en el que las partes puedan hablar libremente sin miedo a que
su información sea utilizada en su contra.
12. Competencia Profesional
El mediador debe contar con una formación adecuada y un conocimiento profundo
del proceso de mediación, así como de las leyes y principios que lo rigen. Esto
incluye conocer las técnicas de resolución de conflictos, la gestión de la dinámica
de las conversaciones y el manejo de la relación entre las partes.
• Importancia: La competencia profesional garantiza que el mediador pueda
manejar de manera efectiva y ética los procesos de mediación y brindar una
solución que sea tanto justa como legalmente viable.
El mediador debe ser una persona equilibrada y hábil en diversas áreas, como la
comunicación, la empatía y la resolución de conflictos. Las cualidades descritas
anteriormente aseguran que el mediador pueda desempeñar su función de manera
eficaz, facilitando un proceso de mediación que favorezca la resolución pacífica de
los conflictos y permita que las partes lleguen a acuerdos satisfactorios para ambas.
13. Número de Mediadores y Método de Nombramiento.
El número de mediadores y el proceso mediante el cual son nombrados son
aspectos fundamentales que influyen en la dinámica y la efectividad de la
mediación. Estos aspectos deben ser cuidadosamente considerados para asegurar
que el proceso sea justo, equitativo y eficiente, promoviendo un ambiente de
colaboración y entendimiento entre las partes involucradas.
1. Número de Mediadores
En un proceso de mediación, el número de mediadores puede variar dependiendo
de la complejidad del conflicto, el contexto del proceso de mediación y las
preferencias de las partes involucradas. Sin embargo, la práctica más común es que
la mediación se realice con un solo mediador. A continuación, se detallan los
posibles escenarios:
• Mediador Único: En la mayoría de los casos, un único mediador es
suficiente para conducir el proceso de mediación. Un solo mediador facilita
la comunicación directa con las partes y la gestión más sencilla del proceso.
Además, este tipo de mediación suele ser más eficiente en términos de
tiempo y costos.
• Panel de Mediadores: En situaciones más complejas, o cuando las partes
lo solicitan, puede designarse un panel de mediadores. Este panel
generalmente está compuesto por tres mediadores: uno principal y dos
auxiliares o suplentes. Un panel de mediadores es más común en casos que
involucran disputas de alto nivel o cuando las partes tienen intereses
múltiples que requieren una intervención más variada y experta. La
participación de un panel también puede ser útil cuando las partes tienen
diferentes perspectivas culturales, legales o técnicas que podrían ser
abordadas mejor por un grupo diverso de mediadores.
• Mediadores en Caso de Multiconflictos: En situaciones donde existen
múltiples partes con conflictos diferentes o altamente complejos, como en
disputas laborales entre sindicatos, empleadores y empleados, o en
mediaciones internacionales, se puede recurrir a un grupo más amplio de
mediadores. Sin embargo, esto debe ser acordado por las partes
involucradas desde el principio y debe estar reflejado en el acuerdo de
mediación.
2. Método de Nombramiento de los Mediadores
El método de nombramiento de los mediadores es crucial para garantizar la
imparcialidad, la profesionalidad y la aceptación de las partes hacia la mediación.
Existen diferentes formas en que los mediadores pueden ser nombrados, y cada
una tiene sus propias características y procedimientos.
A continuación, se detallan los métodos más comunes de nombramiento:
• Nombramiento por las Partes:
En muchos casos, las partes involucradas en el conflicto tienen la
posibilidad de elegir al mediador o mediadores. Este método es preferido en
aquellos procesos de mediación donde las partes tienen confianza en la
persona que va a facilitar la resolución del conflicto. El nombramiento puede
realizarse de diversas formas:
o Acuerdo Directo: Las partes acuerdan de manera conjunta a quién
designarán como mediador, basándose en su experiencia y en la
percepción de imparcialidad de la persona.
o Lista de Mediadores: En algunos casos, las partes pueden
seleccionar al mediador de una lista de profesionales
preseleccionados o aprobados por una entidad mediadora. Esta lista
puede ser proporcionada por una institución, una cámara de comercio
o un organismo que administre el proceso de mediación.
o Rotación o Elección de Uno de los Mediadores del Panel: Si se
trata de un panel de mediadores, las partes pueden acordar el
procedimiento para elegir a uno o varios mediadores dentro de un
grupo preestablecido.
• Nombramiento por una Institución Mediadora o Entidad Reguladora:
En situaciones en las que las partes no logran ponerse de acuerdo sobre el
mediador o cuando se trata de mediaciones institucionalizadas (por ejemplo,
mediación judicial, mediación en conflictos laborales o en situaciones
internacionales), el mediador puede ser nombrado por una entidad
mediadora. Esta entidad puede ser una organización profesional, una
cámara de comercio, un tribunal o cualquier otra organización especializada
en resolución de conflictos. En este caso, las partes generalmente aceptan
la nominación de la institución que proporciona el mediador, aunque pueden
tener la oportunidad de impugnar a un mediador que consideren parcial o
inapropiado.
• Nombramiento Judicial:
En algunos casos, particularmente en mediación judicial o cuando se trata
de conflictos que están relacionados con procesos judiciales, el mediador
puede ser nombrado por el juez. Esto es común cuando se utiliza la
mediación como un mecanismo alternativo de resolución de disputas dentro
de un proceso judicial. En estos casos, el mediador debe ser imparcial y
calificado, y las partes generalmente deben aceptar el mediador nombrado
por el tribunal.
• Nombramiento por una Institución con Funciones de Mediación
Específica:
En algunas situaciones, un organismo especializado en mediación (como
una institución educativa, una asociación profesional o una ONG) tiene la
autoridad para designar a los mediadores. Este tipo de nominación puede ser
particularmente útil en mediaciones de naturaleza social, comunitaria o
familiar, donde el contexto requiere mediadores con una formación y
experiencia específicas en esa área.
3. Requisitos para la Designación de Mediadores
Independientemente del método de nombramiento, es importante que los
mediadores cumplan con ciertos requisitos de formación, experiencia y ética. Estos
requisitos son clave para garantizar que el mediador sea competente y pueda
manejar el proceso de manera eficaz y equitativa. Algunos de los requisitos
comunes para la designación de mediadores son:
• Formación y Certificación: El mediador debe haber recibido formación en
mediación y contar con una certificación o acreditación profesional que
garantice su competencia en la resolución de conflictos. Esta formación
puede incluir cursos específicos sobre técnicas de mediación, ética, derecho
y habilidades de comunicación.
• Experiencia en Resolución de Conflictos: El mediador debe tener
experiencia práctica en la resolución de conflictos, lo que le permite abordar
los problemas con una perspectiva amplia y encontrar soluciones adecuadas.
• Imparcialidad y Ética Profesional: El mediador debe ser imparcial, ético y
respetuoso con las partes involucradas. No debe tener conflictos de interés
y debe seguir los principios fundamentales de la mediación, como la
confidencialidad y la neutralidad.
• Especialización: En algunos casos, el mediador debe tener una
especialización en un área particular (por ejemplo, mediación familiar,
mediación empresarial, mediación laboral, mediación en conflictos
internacionales, etc.), especialmente si el conflicto es complejo o técnico.
4. Impugnación del Mediador
Si una de las partes considera que el mediador no es imparcial o no está cualificado
para llevar a cabo el proceso, puede impugnar su nombramiento. Las razones
comunes para impugnar a un mediador incluyen la sospecha de parcialidad, la falta
de cualificación, la existencia de un conflicto de interés o la falta de experiencia en
el tipo de conflicto específico.
En muchos sistemas de mediación, existe un procedimiento formal para la
impugnación del mediador, que generalmente implica la presentación de una
solicitud por escrito a la entidad responsable del nombramiento o a la autoridad
judicial que supervisa el proceso. Las partes deben presentar evidencia clara que
justifique la impugnación y, si procede, se puede designar un nuevo mediador para
el proceso.
El número de mediadores y el método de nombramiento son aspectos clave que
garantizan la eficacia y la justicia del proceso de mediación. Ya sea que se designe
un mediador único o un panel de mediadores, y ya sea que el mediador sea
nombrado por las partes, una institución o un tribunal, lo más importante es que el
mediador sea competente, imparcial y acepte las reglas éticas del proceso. Las
partes deben estar de acuerdo con el mediador designado para asegurar la
confianza mutua y fomentar un ambiente de colaboración durante todo el proceso
de mediación.
14. Aceptación del Nombramiento.
La aceptación del nombramiento es un paso fundamental en el proceso de
mediación. Este procedimiento asegura que tanto el mediador como las partes
involucradas en la mediación estén de acuerdo con la designación del mediador, lo
cual establece la base para el desarrollo de un proceso imparcial y transparente. A
continuación, se detallan los aspectos clave que involucran la aceptación del
nombramiento del mediador:
1. Acuerdo de las Partes sobre el Nombramiento
Una vez que el mediador ha sido nombrado, ya sea por las partes directamente,
una institución o un tribunal, las partes deben confirmar su aceptación del
mediador. Esta aceptación es esencial para garantizar que el mediador pueda
comenzar a trabajar en el proceso de mediación. Sin la aceptación de las partes, el
mediador no puede intervenir de manera efectiva en el conflicto.
En el caso de una mediación donde las partes eligen al mediador, el nombramiento
debe ser mutuamente acordado. Si hay desacuerdo sobre la elección, es posible
que se deba recurrir a un mediador adicional o un proceso alternativo para resolver
el desacuerdo.
2. Manifestación Formal de Aceptación por Parte del Mediador
El mediador también debe manifestar formalmente su aceptación del
nombramiento, para asegurarse de que está dispuesto y es capaz de asumir la
responsabilidad de liderar el proceso de mediación. Esto incluye la aceptación del
conflicto específico a mediar, la aceptación de las condiciones de la mediación y la
conformidad con los principios de imparcialidad y confidencialidad.
Este acto de aceptación puede realizarse de diversas maneras:
• Escrita: El mediador puede firmar un documento o acuerdo formal en el que
se compromete a actuar como mediador en el proceso. Esta firma también
puede incluir una declaración en la que el mediador asegura no tener
conflictos de interés relacionados con las partes involucradas en el conflicto.
• Verbal: En algunos casos, el mediador puede aceptar el nombramiento de
manera verbal, especialmente si es parte de un proceso informativo o de
conocimiento previo con las partes.
3. Evaluación de la Idoneidad del Mediador
Antes de la aceptación formal, tanto las partes como el mediador deben llevar a
cabo un proceso de evaluación de idoneidad. Esto incluye que el mediador analice
su disponibilidad, competencia y experiencia para manejar el tipo de conflicto que
se presenta. Del mismo modo, las partes tienen la oportunidad de verificar que el
mediador no tiene conflictos de interés, tiene la formación adecuada y que su estilo
o enfoque sea compatible con sus expectativas.
Este paso también permite que las partes formulen dudas o preocupaciones antes
de aceptar formalmente al mediador. Si el mediador no cumple con los requisitos o
expectativas acordadas, las partes pueden sugerir otro mediador para que se haga
el nombramiento.
4. Formalización del Acuerdo de Mediación
Una vez que tanto las partes como el mediador han aceptado el nombramiento, se
procede a formalizar el acuerdo de mediación. Este acuerdo puede ser un
documento firmado por todas las partes, que incluye:
• La aceptación del mediador designado.
• Las condiciones del proceso de mediación.
• El compromiso de las partes de participar de buena fe.
• El reconocimiento de las reglas de confidencialidad, imparcialidad y ética
profesional.
La formalización de este acuerdo también puede implicar la firma de un contrato
o cláusula de mediación en el que se defina el alcance, los plazos y los objetivos
de la mediación.
5. Desafíos en la Aceptación del Nombramiento
En ocasiones, pueden surgir desafíos que impidan una aceptación rápida del
nombramiento. Estos desafíos pueden incluir:
• Desacuerdo sobre la elección del mediador: Si una de las partes o ambas
no están de acuerdo con el mediador designado, se puede abrir un espacio
para renegociar el nombramiento o presentar alternativas.
• Conflictos de interés: Si el mediador descubre que tiene un conflicto de
interés no identificado previamente, debe rechazar el nombramiento y las
partes deben proceder a designar un nuevo mediador.
• Falta de disponibilidad del mediador: Si el mediador no puede
comprometer el tiempo necesario o tiene otras obligaciones que lo impiden
llevar a cabo el proceso, se debe nombrar a otro mediador.
En cualquier caso, el proceso debe garantizar que todas las partes tengan plena
confianza en el mediador y que el nombramiento se haga en condiciones de
transparencia.
6. Rechazo del Nombramiento
En el caso de que las partes o el mediador rechacen el nombramiento, es necesario
que el rechazo sea comunicado de manera clara y formal. El rechazo puede estar
basado en diversos motivos:
• Imparcialidad: Si las partes sienten que el mediador no es imparcial o tiene
algún sesgo.
• Conflicto de interés: Si se descubre que el mediador tiene algún vínculo
previo con una de las partes que podría comprometer su objetividad.
• Disponibilidad o compromiso: Si el mediador no tiene el tiempo necesario
o no se compromete suficientemente con el proceso.
En estos casos, el proceso de mediación debe ser suspendido temporalmente
mientras se lleva a cabo un nuevo nombramiento.
La aceptación del nombramiento es un paso crucial que asegura que todas las
partes involucradas estén de acuerdo con el mediador y que se establezcan las
condiciones adecuadas para que el proceso de mediación sea efectivo. Este
proceso debe garantizar la transparencia, la neutralidad y la imparcialidad,
estableciendo una base sólida para la resolución del conflicto. Tanto el mediador
como las partes deben asegurarse de que el nombramiento sea aceptado de
manera formal y que todas las expectativas sean claras antes de comenzar con la
mediación.
15. Transmisión de la Solicitud.
La transmisión de la solicitud es un paso clave en el proceso de mediación que
asegura que todas las partes involucradas reciban la información necesaria para
iniciar el procedimiento de manera formal. Este proceso establece el marco inicial y
garantiza que las partes comprendan los términos, objetivos y el alcance de la
mediación. A continuación, se detallan los aspectos fundamentales de la transmisión
de la solicitud:
1. Definición y Propósito de la Solicitud
La solicitud de mediación es un documento formal presentado por una de las
partes o por ambas, con el fin de iniciar el proceso de mediación. En ella se detalla
la naturaleza del conflicto, las partes involucradas, y la solicitud de que un mediador
intervenga para ayudar a resolver la disputa. La solicitud puede ser presentada en
diversos contextos, como mediación judicial, mediación extrajudicial, mediación
comercial o comunitaria, entre otras.
La transmisión de la solicitud tiene como objetivo principal poner en conocimiento
del mediador y de la otra parte la intención de resolver un conflicto mediante la
mediación, proporcionando los elementos básicos del mismo. Este paso es
fundamental para dar inicio al procedimiento y establecer la base de la
comunicación entre las partes y el mediador.
2. Proceso de Transmisión de la Solicitud
Una vez que la solicitud ha sido presentada por una de las partes o por ambas, debe
ser transmitida de manera formal al mediador y a la otra parte involucrada. El
proceso de transmisión debe realizarse de manera que se asegure que todas las
partes tengan acceso al mismo nivel de información y tengan tiempo suficiente para
revisar el documento antes de que el proceso de mediación comience.
Pasos del proceso de transmisión:
1. Presentación de la Solicitud al Mediador:
La solicitud debe ser transmitida al mediador o al organismo responsable de
la mediación (por ejemplo, un centro de mediación o una institución judicial).
Esta transmisión puede hacerse de manera escrita (por correo electrónico,
fax, o por medio físico) o a través de plataformas electrónicas si el sistema
de mediación lo permite.
2. Transmisión a la Otra Parte:
La solicitud también debe ser transmitida a la otra parte involucrada en el
conflicto. Esta transmisión puede realizarse directamente por la parte que
presenta la solicitud o a través de un mensajero oficial del proceso (por
ejemplo, un abogado, un organismo de mediación o incluso a través de los
tribunales, dependiendo del contexto). Las partes deben recibir la solicitud de
forma simultánea o dentro de un plazo razonable.
3. Confirmación de Recepción:
Es esencial que tanto el mediador como la parte receptora de la solicitud
confirmen la recepción del documento. Esto puede hacerse mediante una
confirmación por escrito, como un acuse de recibo o una firma de recepción.
La confirmación garantiza que todas las partes están al tanto de la solicitud
y están comprometidas a seguir con el proceso de mediación.
4. Plazo para la Respuesta:
Una vez transmitida la solicitud, la parte receptora tiene un plazo razonable
para expresar su aceptación de la mediación. Este plazo puede variar según
el acuerdo previo entre las partes o la normativa del proceso de mediación.
Generalmente, el plazo para responder oscila entre 5 y 10 días hábiles
dependiendo del contexto y las reglas del procedimiento.
3. Contenido de la Solicitud
La solicitud debe ser clara, completa y contener toda la información relevante sobre
el conflicto. Esto incluye:
• Datos de Identificación de las Partes: Nombres completos, direcciones y
otros datos de contacto de las personas o entidades involucradas en el
conflicto.
• Descripción del Conflicto: Un resumen claro y conciso de la naturaleza del
conflicto, los temas que se desean resolver y cualquier contexto relevante
(por ejemplo, la relación entre las partes, el origen del conflicto, los intentos
previos de resolución, etc.).
• Solicitud de Mediación: La solicitud debe especificar que las partes desean
resolver el conflicto a través de la mediación y que están dispuestas a seguir
el proceso de mediación conforme a las reglas y principios establecidos.
• Declaración de Imparcialidad del Mediador: Las partes deben aceptar que
el mediador seleccionado actuará de manera imparcial y neutral, y que no
tendrá ningún interés personal en el resultado del proceso.
• Condiciones del Proceso de Mediación: Si ya se han acordado ciertos
términos de la mediación, como la fecha, el lugar, el tiempo estimado del
proceso o el tipo de mediación (por ejemplo, confidencial, voluntaria, etc.),
estos deben ser incluidos en la solicitud.
4. Tiempos y Plazos de la Transmisión
La transmisión de la solicitud debe realizarse de manera oportuna, asegurando que
todas las partes tengan tiempo suficiente para revisar la solicitud antes de la
mediación. La normativa del proceso de mediación generalmente establece plazos
específicos para cada fase del proceso. Algunos aspectos relacionados con los
tiempos incluyen:
• Plazo para la Transmisión: Una vez que se ha redactado la solicitud, esta
debe ser transmitida dentro de un plazo razonable (generalmente entre 1 y 3
días después de su redacción) a todas las partes involucradas y al mediador.
• Plazo para la Respuesta: Tras recibir la solicitud, la otra parte debe tener
suficiente tiempo para evaluar la propuesta y responder. Este plazo varía
según el tipo de mediación, pero generalmente es de 5 a 10 días hábiles.
• Plazo para la Aceptación de la Mediación: Después de la transmisión de
la solicitud, las partes deben confirmar su aceptación de la mediación
dentro del plazo acordado. Si una de las partes no responde en este plazo,
el proceso de mediación puede no proceder.
5. Rechazo de la Solicitud
Si una de las partes no está de acuerdo con la mediación o no desea participar,
tiene la opción de rechazar la solicitud de mediación. El rechazo debe ser formal
y comunicado por escrito a la otra parte y al mediador, especificando los motivos del
rechazo. Dependiendo de las reglas del procedimiento, la mediación puede no
continuar si una de las partes se niega a participar.
6. Implicaciones de la Transmisión de la Solicitud
Una vez que la solicitud ha sido transmitida correctamente y aceptada por ambas
partes, el proceso de mediación puede proceder según lo establecido en el acuerdo
de mediación. Es importante que el mediador mantenga una actitud imparcial
durante todo el proceso de transmisión, asegurando que ambas partes reciban la
misma información de manera equitativa.
Además, el mediador debe asegurarse de que todas las comunicaciones se
manejen de manera confidencial, sin revelar detalles de la solicitud o del proceso
sin el consentimiento de las partes.
La transmisión de la solicitud es un paso inicial y esencial en el proceso de
mediación. Permite a todas las partes involucradas comprender el conflicto,
establecer las bases para la resolución y garantizar que el proceso se desarrolle
con el debido respeto, transparencia y legalidad. Una correcta transmisión de la
solicitud asegura que todas las partes estén debidamente informadas y
comprometidas con el proceso, lo que es fundamental para una resolución efectiva
del conflicto.
16. Renuncia y Sustitución de un Mediador
La renuncia y sustitución de un mediador son procedimientos que pueden ser
necesarios en el transcurso de un proceso de mediación por diversas razones, como
conflictos de interés, la incapacidad del mediador para cumplir con sus
responsabilidades, o la preferencia de las partes involucradas por un nuevo
mediador. Estos procesos aseguran que la mediación continúe siendo justa,
imparcial y efectiva, a pesar de la necesidad de un cambio en la persona encargada
de dirigirla. A continuación, se detallan los aspectos clave relacionados con la
renuncia y sustitución de un mediador.
1. Renuncia del Mediador
La renuncia del mediador ocurre cuando el mediador decide retirarse del proceso
de mediación antes de que se haya alcanzado una resolución. Este retiro puede ser
voluntario, y debe hacerse por razones que afecten su capacidad para desempeñar
el rol de mediador de manera imparcial o profesional. Las causas más comunes
para la renuncia incluyen:
• Conflictos de interés: Si el mediador descubre que tiene vínculos previos o
intereses personales que podrían influir en su imparcialidad, deberá
renunciar inmediatamente para preservar la integridad del proceso.
• Incapacidad para cumplir con el rol: El mediador puede renunciar si no
puede cumplir con sus obligaciones debido a circunstancias imprevistas,
como problemas de salud, falta de tiempo o conflictos de agenda.
• Imposibilidad de continuar la mediación: Si el mediador considera que las
partes no están dispuestas a colaborar de manera constructiva o que el
proceso de mediación se ha vuelto insostenible, puede decidir retirarse.
Procedimiento de renuncia:
1. Notificación formal: El mediador debe notificar su decisión de renunciar
formalmente a las partes involucradas en la mediación, así como al
organismo o institución que lo designó (si corresponde). Esta notificación
debe realizarse por escrito, detallando las razones de la renuncia y, si es
posible, proponiendo un tiempo razonable para la sustitución.
2. Plazo para la notificación: El mediador debe dar una notificación anticipada
para evitar que el proceso quede suspendido sin una dirección clara.
Generalmente, el plazo de notificación es de 5 a 7 días hábiles, pero puede
variar dependiendo de las circunstancias.
3. Confidencialidad: Aunque el mediador renuncie, sigue estando obligado a
mantener la confidencialidad sobre toda la información obtenida durante el
proceso de mediación, según lo estipulado por las reglas de confidencialidad
previamente acordadas.
2. Sustitución de un Mediador
Cuando un mediador renuncia o no puede continuar con el proceso, es necesario
nombrar un nuevo mediador para garantizar que la mediación continúe. La
sustitución puede ser acordada por las partes o decidida por una autoridad
competente, dependiendo del tipo de mediación (voluntaria, judicial, etc.).
Pasos para la sustitución del mediador:
1. Notificación de las partes: Cuando un mediador renuncia, las partes deben
ser notificadas de la necesidad de sustituirlo. Si el mediador ha sido
designado por una institución o una autoridad judicial, esa entidad también
debe ser notificada.
2. Selección de un nuevo mediador: El proceso de sustitución debe asegurar
que el nuevo mediador sea imparcial, neutral y capaz de manejar el conflicto
en cuestión. Si el mediador fue elegido de manera conjunta por las partes,
ellas tienen el derecho de seleccionar un nuevo mediador entre sí. Si el
mediador fue designado por una institución o tribunal, será esta entidad quien
se encargue de la sustitución.
3. Confirmación de la aceptación: El nuevo mediador deberá ser aceptado
formalmente por las partes involucradas en el proceso. Esto puede implicar
una revisión de la idoneidad del nuevo mediador, asegurando que las partes
no tengan objeciones razonables sobre su capacidad para continuar con la
mediación.
4. Redefinición de los términos y plazos: La sustitución de un mediador
puede requerir que se redefinan algunos términos de la mediación, como los
plazos o las condiciones acordadas previamente. El mediador sustituto
puede proponer modificaciones si lo considera necesario para asegurar la
eficiencia del proceso.
3. Causas Comunes para la Renuncia y Sustitución del Mediador
Las causas para la renuncia o sustitución del mediador pueden variar dependiendo
del contexto, pero algunas de las más comunes incluyen:
• Falta de imparcialidad: Si las partes perciben que el mediador tiene un
sesgo o que favorece a una de las partes, esto puede justificar la sustitución.
La imparcialidad es una de las características fundamentales que debe
mantener el mediador.
• Conflictos de interés no revelados: Si se descubre que el mediador tiene
relaciones previas con alguna de las partes o cualquier otro conflicto de
interés que comprometa su objetividad, el mediador debe renunciar o ser
reemplazado.
• Falta de competencia o habilidades necesarias: Si las partes consideran
que el mediador no posee las habilidades o la experiencia necesarias para
manejar el tipo de conflicto que están mediando, pueden solicitar su
sustitución.
• Incompatibilidad con las partes: A veces, las partes pueden sentir que no
tienen una buena relación o comunicación con el mediador. Aunque la
incompatibilidad no siempre es suficiente para la renuncia, si ambas partes
coinciden en esta percepción, se puede optar por un mediador distinto.
• Emergencias personales o profesionales: En algunos casos, el mediador
puede verse imposibilitado para continuar debido a razones personales o
profesionales. Esto también puede dar lugar a su sustitución.
4. Implicaciones de la Renuncia y Sustitución
La renuncia y sustitución de un mediador tiene varias implicaciones para el proceso
de mediación:
• Suspensión temporal del proceso: El retiro de un mediador puede generar
una suspensión temporal del proceso de mediación mientras se lleva a
cabo el nombramiento de un nuevo mediador.
• Revisión de los acuerdos previos: Es posible que el mediador sustituto
deba revisar los acuerdos previos y asegurarse de que las partes estén de
acuerdo con continuar bajo los términos establecidos o si se necesita hacer
ajustes.
• Posible impacto en la relación entre las partes: Aunque la sustitución de
un mediador no debería influir en la mediación, puede generar tensiones
adicionales entre las partes si no se manejan adecuadamente. Es esencial
que el mediador sustituto establezca una relación de confianza y
transparencia desde el principio.
• Confidencialidad: El nuevo mediador debe garantizar que la
confidencialidad de la mediación sea respetada, incluso en relación con la
información compartida durante el tiempo en que estuvo el mediador anterior.
5. Conclusión
La renuncia y sustitución de un mediador son procedimientos necesarios para
garantizar que el proceso de mediación sea efectivo, imparcial y justo. Es crucial
que tanto el mediador que renuncia como las partes involucradas sigan los pasos
establecidos para garantizar una transición adecuada, preservando la
confidencialidad, la transparencia y el respeto por todas las partes. Al gestionar
adecuadamente estos procesos, se asegura que la mediación continúe de manera
fluida, manteniendo el compromiso con la resolución del conflicto de manera
pacífica y equitativa.
V. TRAMITACIÓN DE LA MEDIACIÓN.
17. Rol y Obligaciones del Mediador.
El rol y las obligaciones del mediador son fundamentales para el éxito del
proceso de mediación. El mediador es un facilitador imparcial y neutral, cuyo
objetivo principal es ayudar a las partes a encontrar una solución mutuamente
aceptable al conflicto que están enfrentando. El mediador no impone decisiones ni
juicios, sino que guía el diálogo, fomenta la comunicación y crea un entorno en el
que las partes puedan resolver sus diferencias de manera efectiva y voluntaria.
A continuación, se detallan los aspectos clave sobre el rol y las obligaciones del
mediador:
1. Rol del Mediador
El mediador desempeña varias funciones a lo largo del proceso de mediación,
siendo siempre un facilitador del diálogo entre las partes involucradas. Su rol es
esencialmente el de un tercero imparcial que crea las condiciones adecuadas para
que las partes puedan alcanzar un acuerdo sin necesidad de recurrir a
procedimientos judiciales o adversariales. Los roles principales del mediador
incluyen:
• Facilitador de la comunicación: El mediador debe garantizar que todas las
partes tengan la oportunidad de expresarse y ser escuchadas de manera
equitativa. Actúa como un puente de comunicación, promoviendo un
diálogo respetuoso y constructivo.
• Guía del proceso: El mediador es responsable de estructurar y guiar el
proceso de mediación, asegurando que las sesiones se desarrollen de
manera ordenada, respetuosa y eficiente.
• Imparcialidad y neutralidad: El mediador debe mantenerse neutral e
imparcial en todo momento, sin tomar partido ni influir en las decisiones de
las partes. Su objetivo es ayudar a que las partes lleguen a un acuerdo de
forma autónoma.
• Promotor de la autocomposición: El mediador fomenta la
autocomposición, es decir, la búsqueda de soluciones por parte de las
mismas partes, respetando su autonomía y capacidad de decisión.
• Confidencialidad: El mediador debe garantizar que todo lo que se discuta
durante las sesiones de mediación se mantenga en estricta
confidencialidad, promoviendo un ambiente de confianza en el que las
partes se sientan seguras para compartir información relevante.
2. Obligaciones del Mediador
Las obligaciones del mediador están claramente definidas para garantizar que su
intervención sea ética, justa y efectiva. Entre las principales obligaciones del
mediador se encuentran:
• Obligación de imparcialidad:
El mediador no debe tener ningún interés personal en el resultado del
conflicto y debe evitar cualquier tipo de parcialidad hacia una de las partes.
Su papel es facilitar el proceso, no tomar decisiones por las partes. En caso
de que el mediador perciba algún conflicto de interés, debe abstenerse de
intervenir y notificar su retiro del proceso.
• Obligación de confidencialidad:
Todo lo discutido durante el proceso de mediación debe permanecer en
estricta confidencialidad, a menos que las partes acuerden lo contrario o
haya una obligación legal de divulgar cierta información. La confidencialidad
es una de las piedras angulares de la mediación, ya que permite a las partes
sentirse seguras al compartir información sensible.
• Obligación de equidad y respeto:
El mediador debe asegurar que todas las partes tengan un acceso igualitario
al proceso, garantizando que ninguna de ellas sea excluida de la
conversación o se vea en desventaja. Debe fomentar un ambiente de respeto
mutuo, evitando cualquier forma de coerción o presión sobre las partes.
• Obligación de informar a las partes:
El mediador tiene la obligación de informar claramente a las partes sobre el
proceso de mediación, sus derechos y los límites de su intervención. Esto
incluye explicar los principios de la mediación, la naturaleza confidencial del
proceso y el hecho de que el mediador no tiene autoridad para tomar
decisiones vinculantes por sí mismo.
• Obligación de no tomar decisiones por las partes:
El mediador no tiene la autoridad para imponer soluciones o decisiones sobre
las partes. Su rol es exclusivamente el de ayudar a las partes a llegar a un
acuerdo que ellas mismas elijan y decidan. Si el mediador considera que no
puede lograr una resolución satisfactoria, puede sugerir la posibilidad de
suspender o terminar la mediación.
• Obligación de actuar con profesionalismo y ética:
El mediador debe actuar con el más alto nivel de ética profesional. Esto
incluye ser honesto, transparente y mantener un comportamiento que
promueva la confianza en el proceso. El mediador debe evitar cualquier
conducta que pueda perjudicar el proceso de mediación o dañar la relación
entre las partes.
• Obligación de asegurar la voluntariedad:
El proceso de mediación debe ser completamente voluntario. El mediador
debe asegurarse de que las partes estén participando de manera libre y sin
coacción. En ningún caso, la mediación debe ser utilizada como un
mecanismo para presionar a las partes a aceptar un acuerdo contra su
voluntad.
• Obligación de buscar soluciones constructivas:
El mediador debe esforzarse por fomentar soluciones constructivas y
mutuamente beneficiosas para todas las partes involucradas. Aunque el
mediador no toma decisiones, debe ayudar a las partes a explorar opciones
de solución que puedan satisfacer sus intereses y necesidades.
• Obligación de mantener la imparcialidad en todas las etapas:
Desde el inicio hasta el final de la mediación, el mediador debe mantener una
actitud neutral e imparcial, sin influir en las decisiones de las partes ni en el
resultado final. Si en algún momento el mediador siente que su imparcialidad
está siendo comprometida, debe renunciar y permitir que otro mediador lo
sustituya.
• Obligación de seguimiento:
En algunos casos, el mediador puede ofrecer seguimiento después de que
se haya alcanzado un acuerdo, para asegurarse de que las partes cumplan
con los términos establecidos. Aunque el mediador no es responsable de la
ejecución del acuerdo, su intervención puede ayudar a resolver cualquier
malentendido posterior al proceso.
3. Competencias del Mediador
Para cumplir con sus obligaciones, el mediador debe poseer una serie de
competencias clave que le permitan realizar su función de manera efectiva:
• Habilidades de comunicación: El mediador debe ser capaz de escuchar
activamente y expresar ideas de manera clara y concisa. Además, debe tener
la capacidad de interpretar las necesidades, intereses y emociones
subyacentes de las partes.
• Capacidad para gestionar conflictos: El mediador debe tener la habilidad
de manejar situaciones difíciles y potencialmente conflictivas, manteniendo
el control del proceso y evitando que las emociones desborden la mediación.
• Conocimiento del proceso de mediación: El mediador debe estar bien
informado sobre las técnicas y las fases del proceso de mediación, así como
sobre la legislación aplicable, especialmente en mediaciones judiciales.
• Sensibilidad cultural y ética: El mediador debe ser sensible a las
diferencias culturales, sociales y personales de las partes involucradas, y
manejar estas diferencias de manera respetuosa y profesional.
• Capacidad para generar confianza: El mediador debe ser capaz de crear
un ambiente seguro y de confianza en el que las partes se sientan cómodas
para compartir sus preocupaciones y trabajar hacia una solución.
Conclusión
El rol y las obligaciones del mediador son fundamentales para asegurar el éxito
de la mediación. El mediador debe actuar con imparcialidad, confidencialidad y ética
profesional, guiando a las partes hacia una resolución voluntaria y constructiva de
su conflicto. Además, debe ser un facilitador competente que promueva la
comunicación, gestione el conflicto de manera efectiva y asegure que las partes
tengan el control total sobre el acuerdo final. Al cumplir con estas obligaciones, el
mediador contribuye al logro de una resolución pacífica y equitativa que beneficia a
todas las partes involucradas.
18. Obligaciones de las Partes.
Las obligaciones de las partes son fundamentales para el éxito del proceso de
mediación, ya que garantizan que las sesiones se desarrollen de manera ordenada,
efectiva y en un ambiente de respeto mutuo. Cada una de las partes tiene un papel
activo en la mediación, y su colaboración con el mediador y con la otra parte es
esencial para alcanzar un acuerdo. A continuación, se detallan las principales
obligaciones que las partes deben cumplir durante el proceso de mediación.
1. Participación Voluntaria y Activa
Las partes tienen la obligación de participar de manera voluntaria y activa en el
proceso de mediación. Aunque la mediación es un proceso voluntario, las partes
deben estar dispuestas a participar de manera genuina en la búsqueda de una
solución. Esto implica:
• Asistir puntualmente a las sesiones de mediación acordadas, a menos que
exista una justificación válida para no hacerlo.
• Comprometerse a resolver el conflicto de manera pacífica, a través de
un diálogo constructivo y respetuoso.
2. Buena Fe y Cooperación
Las partes deben participar en la mediación con un espíritu de buena fe y
disposición para llegar a un acuerdo. Esto significa que deben actuar de manera
sincera, sin ocultar información relevante ni manipular el proceso. La cooperación
entre las partes es esencial, ya que ambas deben estar dispuestas a escuchar,
negociar y ceder en algunos puntos. Las partes deben:
• Ser sinceras y transparentes sobre sus intereses y preocupaciones, para
facilitar que el mediador las ayude a encontrar soluciones adecuadas.
• Estar dispuestas a considerar alternativas y posibles soluciones que se
ajusten a las necesidades e intereses de ambas partes.
• Mantener un comportamiento respetuoso y constructivo, evitando
actitudes que bloqueen el proceso de mediación, como el sarcasmo, la
hostilidad o la negativa a colaborar.
3. Confidencialidad
Las partes tienen la obligación de mantener la confidencialidad sobre todo lo
discutido en las sesiones de mediación. La confidencialidad es uno de los principios
más importantes de la mediación, ya que permite que las partes se expresen
libremente, sin temor a que la información compartida sea utilizada en otro contexto
o en un procedimiento judicial posterior. Las partes deben:
• No divulgar a terceros ninguna de las conversaciones, acuerdos o
información obtenida durante la mediación, a menos que se acuerde lo
contrario o exista una obligación legal para hacerlo.
• Respetar los acuerdos de confidencialidad establecidos por el mediador
al inicio del proceso, los cuales están diseñados para proteger el contenido
de las negociaciones y las posibles soluciones propuestas.
4. Compromiso con el Proceso y los Plazos
Las partes deben comprometerse con el proceso de mediación y cumplir con los
plazos establecidos. Esto incluye asistir a las sesiones en las fechas y horas
acordadas, cumplir con las tareas asignadas y actuar de manera oportuna durante
todo el proceso. Las partes deben:
• Cumplir con los acuerdos preliminares establecidos durante las sesiones,
como proporcionar documentación o realizar ciertas acciones necesarias
para avanzar en el proceso.
• Estar dispuestas a cumplir los plazos establecidos por el mediador para
las próximas reuniones o cualquier tarea adicional que se haya acordado.
• Evitar retrasos innecesarios o acciones que puedan obstaculizar el
progreso de la mediación.
5. Aceptación de la Imparcialidad del Mediador
Las partes deben reconocer que el mediador es imparcial y que su único objetivo
es facilitar el proceso para ayudarles a alcanzar una solución satisfactoria. Las
partes deben:
• Respetar la neutralidad del mediador, sin intentar influir en su conducta o
juicio durante el proceso.
• Aceptar las decisiones del mediador relacionadas con la organización y
desarrollo de las sesiones de mediación, así como las reglas del proceso,
siempre y cuando no infrijan las leyes aplicables o los derechos
fundamentales de las partes.
6. Responsabilidad de Cumplir con los Acuerdos
Una vez que las partes lleguen a un acuerdo durante la mediación, tienen la
obligación de cumplir con los términos de ese acuerdo de manera voluntaria. El
éxito de la mediación radica en que las partes acepten las soluciones propuestas y
se comprometan a implementarlas. Las partes deben:
• Firmar un acuerdo escrito que refleje los términos alcanzados, siempre que
hayan llegado a un consenso.
• Implementar de manera efectiva las soluciones acordadas, con el
compromiso de dar cumplimiento a las obligaciones que de ellas deriven.
• Resolver cualquier conflicto pendiente que surja en el futuro a través de
nuevas rondas de mediación o acuerdos adicionales, si fuera necesario.
7. No Obstaculizar el Proceso
Las partes deben actuar de manera que no obstaculicen ni retrasen el proceso
de mediación. Esto implica que deben ser flexibles en la resolución de sus
diferencias y evitar el uso de tácticas que impidan llegar a un acuerdo. Las partes
deben:
• Evitar actitudes de obstinación o de toma de postura rígida, que dificulten
la resolución del conflicto.
• No intimidar ni presionar a la otra parte para obtener una ventaja, lo que
podría llevar a la ruptura del proceso de mediación.
• Buscar soluciones razonables y constructivas, en lugar de centrarse
únicamente en ganar la disputa.
8. Cumplimiento de los Acuerdos Previo a la Mediación
Si las partes han acordado previamente ciertos compromisos o pasos a seguir antes
de iniciar la mediación, deben cumplir con esas condiciones. El cumplimiento de los
acuerdos previos facilita el progreso de la mediación y asegura que todas las partes
actúan de manera coherente con las expectativas establecidas. Las partes deben:
• Cumplir con cualquier compromiso previo que hayan establecido como
parte del proceso de mediación.
• Proporcionar la información solicitada de manera puntual y en la forma
acordada, para permitir que el mediador facilite la resolución del conflicto.
9. Respeto a las Decisiones del Mediador
Aunque el mediador no tiene autoridad para imponer una solución, las partes deben
respetar las decisiones que el mediador tome sobre la estructura y las reglas del
proceso, tales como la programación de sesiones, la identificación de temas de
discusión o el manejo de la información confidencial. Esto asegura que el proceso
se desarrolle de manera organizada y fluida.
Las obligaciones de las partes son clave para el éxito del proceso de mediación.
Para que el proceso sea efectivo, las partes deben comprometerse con la buena
fe, la confidencialidad, el respeto mutuo y la cooperación. Solo a través de un
comportamiento responsable y un compromiso genuino de las partes es posible
alcanzar un acuerdo duradero y beneficioso para todos. Las partes deben estar
dispuestas a ceder, considerar alternativas y respetar las decisiones del mediador,
creando así un ambiente en el que se puedan resolver los conflictos de manera
pacífica y satisfactoria.
19. Presentaciones Escritas Iniciales
Las presentaciones escritas iniciales son una parte fundamental del proceso de
mediación, ya que permiten que las partes expresen de manera clara y estructurada
sus posiciones, intereses y expectativas desde el inicio del proceso. Este
documento no solo facilita al mediador entender el contexto del conflicto, sino que
también ayuda a las partes a reflexionar sobre sus intereses y objetivos,
contribuyendo a un enfoque más constructivo y productivo en las sesiones de
mediación.
A continuación, se detallan los aspectos clave sobre las presentaciones escritas
iniciales:
1. Propósito de las Presentaciones Escritas Iniciales
Las presentaciones escritas iniciales tienen como objetivo proporcionar al
mediador y a la otra parte una visión clara del conflicto desde la perspectiva de cada
una de las partes involucradas. Este documento sirve como punto de partida para
el proceso de mediación y debe incluir lo siguiente:
• Descripción del conflicto: Un resumen de los hechos que dieron lugar al
conflicto, de manera clara y objetiva.
• Posiciones y reclamos: Expresión de las demandas o preocupaciones de
la parte que presenta el documento, así como los puntos clave del
desacuerdo.
• Intereses y necesidades: A diferencia de las posiciones, los intereses
reflejan lo que la parte realmente necesita o desea lograr a través de la
mediación. Esto puede incluir aspectos emocionales, económicos o de
relaciones.
• Posibles soluciones: Algunas partes pueden proponer soluciones tentativas
o las áreas en las que están dispuestas a negociar, lo cual puede facilitar el
proceso de resolución.
• Objetivos de la mediación: Las expectativas de la parte con respecto al
proceso de mediación y el tipo de resultado que esperan obtener.
2. Contenido de las Presentaciones Escritas Iniciales
Las presentaciones escritas iniciales deben contener información relevante que
permita a todas las partes y al mediador comprender el fondo del conflicto y las
áreas clave de desacuerdo. Entre los elementos que deben incluirse en estas
presentaciones están:
• Datos de las partes: Información básica de contacto de las partes
involucradas (nombre, dirección, teléfono, correo electrónico) y, en caso de
que sea relevante, de sus representantes legales o asesores.
• Descripción del conflicto: Un relato detallado de los hechos que dieron
lugar al conflicto, siempre que sea posible, desde el punto de vista de la parte
que presenta el documento. Es importante que esta descripción sea objetiva
y sin juicios de valor.
• Posiciones de las partes: Qué es lo que cada parte considera como la
solución al conflicto. Las posiciones suelen centrarse en lo que las partes
creen que deben obtener, ya sea una compensación, un cambio de
comportamiento, una modificación contractual, etc.
• Intereses y necesidades: Esta sección debe ser más profunda que las
posiciones. Aquí, la parte debe reflexionar sobre por qué quiere lo que está
pidiendo, es decir, lo que realmente le motiva a entrar en la mediación. Esta
parte es crucial, ya que a menudo revela áreas donde puede haber espacio
para negociar soluciones creativas que satisfagan los intereses de todas las
partes.
• Posibles soluciones o propuestas: Si la parte ha pensado en posibles
soluciones para resolver el conflicto, estas deben presentarse de manera
concreta, con un enfoque en lo que se busca lograr. Las propuestas deben
ser flexibles y permitir la negociación.
• Expectativas de la mediación: Una descripción de lo que la parte espera
lograr con la mediación. Esto puede incluir no solo soluciones materiales,
sino también la mejora de la relación, la resolución de malentendidos o la
restauración de la comunicación.
3. Formato y Plazo para la Presentación
El mediador debe establecer un formato adecuado para las presentaciones escritas
iniciales y un plazo para que las partes las presenten antes de la primera sesión de
mediación. Aunque no existe un formato rígido universal, es importante que las
presentaciones sean claras, concisas y estén estructuradas para facilitar la
comprensión de todos los involucrados.
En general, las presentaciones escritas iniciales deben:
• Ser enviadas por ambas partes antes de la primera sesión de mediación o
en el plazo acordado por el mediador.
• Ser redactadas de forma clara y sin ambigüedades, utilizando un lenguaje
accesible y respetuoso.
• Incluir solo la información relevante para el conflicto y el proceso de
mediación, evitando detalles innecesarios o irrelevantes que puedan distraer
la atención de los puntos centrales del conflicto.
4. Confidencialidad y Privacidad
Una de las características esenciales de las presentaciones escritas iniciales en la
mediación es que la confidencialidad debe ser garantizada. La información
proporcionada en estas presentaciones no debe ser compartida con otros
procedimientos legales o judiciales sin el consentimiento expreso de las partes. La
confidencialidad permite que las partes se expresen libremente sin temor a que sus
declaraciones sean utilizadas en su contra fuera del proceso de mediación.
5. Uso de las Presentaciones Escritas Iniciales en la Mediación
Las presentaciones escritas iniciales son una herramienta valiosa para el mediador,
ya que le permiten tener una comprensión profunda del conflicto antes de comenzar
las negociaciones. Estas presentaciones pueden servir para:
• Preparar el mediador: Al recibir las presentaciones, el mediador puede
revisar los puntos clave del conflicto y identificar las áreas de desacuerdo.
Esto le permite preparar preguntas y guiar las discusiones de manera más
efectiva.
• Establecer los temas a tratar: Las presentaciones escritas pueden ayudar
a definir claramente los temas que se discutirán durante la mediación,
permitiendo que el mediador organice las sesiones de manera eficiente.
• Facilitar la resolución: Al comprender los intereses y necesidades de cada
parte, el mediador puede ayudar a generar soluciones que sean aceptables
para ambas partes, aprovechando las áreas de acuerdo y trabajando en las
áreas de conflicto.
• Generar empatía: Las presentaciones pueden proporcionar una visión más
profunda de las perspectivas y emociones de las partes involucradas, lo que
puede ayudar a generar empatía y fomentar un ambiente de entendimiento
mutuo durante la mediación.
6. Implicaciones de la Presentación Escrita para el Acuerdo Final
Si las partes logran llegar a un acuerdo, las presentaciones escritas iniciales pueden
servir como base para redactar el acuerdo final. Las posiciones, intereses y
propuestas contenidas en estas presentaciones iniciales pueden ser incorporadas
en el acuerdo, asegurando que todas las áreas relevantes sean consideradas y que
el acuerdo refleje las necesidades y deseos de las partes involucradas.
Conclusión
Las presentaciones escritas iniciales son una herramienta importante en el
proceso de mediación, ya que permiten a las partes articular claramente sus
posiciones, intereses y expectativas, además de proporcionar al mediador la
información necesaria para guiar las negociaciones. La correcta elaboración y
presentación de estos documentos, respetando los plazos y las normas de
confidencialidad, puede mejorar la eficiencia del proceso de mediación y contribuir
significativamente a la resolución del conflicto.
20. Primera Sesión.
La primera sesión de mediación es un momento crucial en el proceso, ya que
marca el inicio formal de la mediación y establece el tono para las futuras
interacciones entre las partes involucradas. Durante esta sesión, el mediador tiene
la responsabilidad de garantizar que el proceso se desarrolle de manera ordenada,
respetuosa y eficiente, proporcionando a las partes las herramientas necesarias
para que puedan expresar sus preocupaciones y trabajar hacia una solución
mutuamente aceptable. A continuación, se detallan los aspectos clave de la primera
sesión de mediación.
1. Objetivos de la Primera Sesión
El principal objetivo de la primera sesión es establecer las bases del proceso de
mediación y asegurar que todas las partes comprendan las reglas, el marco de
trabajo y los objetivos del proceso. Además, esta sesión tiene como propósito:
• Introducir a las partes al proceso de mediación: Aclarar cómo funciona la
mediación, qué se espera de cada parte y cómo el mediador facilitará el
diálogo.
• Establecer reglas y principios: Asegurarse de que las partes estén de
acuerdo con las normas de confidencialidad, la imparcialidad del mediador, y
el compromiso de resolver el conflicto de manera pacífica.
• Permitir que las partes expresen sus preocupaciones: Brindar a cada
parte la oportunidad de compartir su versión de los hechos, sin
interrupciones, lo que puede facilitar la comprensión mutua.
• Identificar los temas principales del conflicto: Comenzar a identificar los
puntos de desacuerdo y las áreas de posibles soluciones, para estructurar
las negociaciones posteriores.
2. Estructura de la Primera Sesión
La primera sesión generalmente sigue una estructura organizada que puede incluir
las siguientes fases:
a) Presentación del Mediador y Explicación del Proceso:
• El mediador se presenta ante las partes y se asegura de que todos
comprendan su rol en el proceso, que es imparcial y neutral. También se
explica la naturaleza voluntaria de la mediación y la confidencialidad que la
rodea.
• El mediador describe el proceso de mediación, sus etapas y la importancia
de la participación activa de todas las partes.
b) Explicación de las Reglas del Proceso:
• El mediador establece las reglas fundamentales que regirán la mediación,
como el respeto mutuo, la confidencialidad, el compromiso de buena fe,
y el orden de la intervención.
• Se aclara que las partes tienen el derecho de detener la mediación en
cualquier momento si consideran que el proceso no es útil o no están
dispuestas a continuar.
c) Presentación de las Partes:
• Las partes tienen la oportunidad de presentarse y describir brevemente el
conflicto desde su perspectiva. El mediador puede pedir a las partes que
expongan sus posiciones sin interrupciones para garantizar que ambas se
sientan escuchadas.
d) Aclaración de los Temas de Conflicto:
• El mediador comienza a identificar los temas clave que las partes deben
discutir. Puede hacer preguntas clarificadoras para comprender mejor los
intereses de cada parte y enfocar las discusiones en puntos específicos.
e) Acordar la Metodología y el Cronograma de Mediación:
• Se establece un cronograma provisional para las sesiones futuras, y se
acuerdan los temas a tratar en cada sesión de mediación. Las partes deben
estar de acuerdo con este plan para asegurarse de que se trate de manera
efectiva todos los puntos importantes del conflicto.
3. Principales Elementos a Considerar en la Primera Sesión
a) Imparcialidad y Neutralidad del Mediador:
• El mediador debe asegurarse de que todas las partes comprendan que su
papel es facilitar la comunicación y ayudar a encontrar soluciones, no
tomar partido por ninguna de las partes. La imparcialidad es clave para que
todas las partes confíen en el proceso.
b) Expresión de las Posiciones y los Intereses:
• En esta primera sesión, las partes pueden expresar abiertamente sus
posiciones (lo que quieren) y sus intereses (lo que realmente necesitan o
esperan lograr del proceso). El mediador debe procurar que ambas partes
comprendan las necesidades del otro y se enfoque en encontrar áreas
comunes.
c) Clima de Respeto Mutuo:
• El mediador debe fomentar un clima de respeto durante todo el proceso.
Esto incluye permitir que cada parte se exprese sin interrupciones, no permitir
que se emitan juicios negativos o ataques hacia la otra parte, y establecer un
tono que promueva la colaboración y la búsqueda de soluciones.
d) Confidencialidad:
• Es fundamental recordar que todo lo discutido en la mediación es
confidencial, y que nada de lo que se diga en esta primera sesión puede ser
utilizado fuera del proceso, excepto si las partes acuerdan lo contrario o si
surge una obligación legal.
e) Control de la Sesión:
• El mediador debe tener control de la sesión, guiando a las partes hacia un
diálogo constructivo y evitando que las conversaciones se desvíen hacia
discusiones acaloradas o improductivas. El mediador puede intervenir para
hacer preguntas aclaratorias, resumir puntos clave o redirigir la conversación
hacia los intereses y necesidades de las partes.
4. Conclusión de la Primera Sesión
Al final de la primera sesión, el mediador debe realizar un resumen de los puntos
discutidos y los acuerdos preliminares alcanzados, si los hubiera. Este resumen
puede incluir:
• Identificación de los temas clave a tratar en las siguientes sesiones.
• Propuesta de soluciones iniciales o áreas de posible acuerdo.
• Confirmación de los compromisos de las partes para asistir a las sesiones
futuras y continuar con el proceso de mediación.
Si no se ha alcanzado ningún acuerdo en esta primera sesión, el mediador puede
sugerir explorar otras alternativas o programar nuevas sesiones, enfocándose en
los intereses de las partes para fomentar una solución. También es importante que
el mediador asegure que las partes se sientan comprometidas y motivadas a
continuar con el proceso, resaltando los beneficios de llegar a un acuerdo mutuo.
5. Importancia de la Primera Sesión
La primera sesión es esencial para establecer una base sólida para la mediación.
Es el momento en que las partes comprenden el proceso y pueden comenzar a
ver el potencial de resolver sus conflictos de manera amigable y sin recurrir a
procedimientos judiciales. La clave es asegurar que las partes comprendan que la
mediación es un espacio seguro y constructivo, en el que ambas tienen la
oportunidad de expresar sus preocupaciones y trabajar juntas para encontrar una
solución.
La primera sesión de mediación es el inicio de un proceso que puede transformar
el conflicto en una oportunidad para mejorar la comunicación, reconstruir relaciones
y encontrar acuerdos sostenibles para ambas partes.
21. Procedimiento de la Mediación.
El procedimiento de mediación es un proceso estructurado en el que el mediador
facilita la comunicación y negociación entre las partes involucradas para ayudarlas
a llegar a una solución mutuamente aceptable. A continuación, se describen las
etapas generales que componen este procedimiento:
1. Etapas del Procedimiento de Mediación
El procedimiento de mediación puede dividirse en varias etapas clave, que son las
siguientes:
a) Introducción y Establecimiento de Reglas:
• El mediador comienza cada sesión aclarando las reglas del proceso y
asegurando que todas las partes entienden el objetivo de la mediación. Este
paso también incluye la reafirmación de la confidencialidad y la imparcialidad
del mediador.
• Las partes tienen la oportunidad de exponer sus puntos de vista, posiciones
e intereses iniciales, sin interrupciones, y el mediador fomenta un ambiente
de respeto mutuo.
b) Exposición de los Hechos:
• Cada parte presenta su versión del conflicto de manera ordenada. Esta etapa
permite que ambas partes comprendan mejor la perspectiva del otro, lo que
a menudo ayuda a reducir tensiones y malentendidos.
• El mediador puede hacer preguntas aclaratorias para asegurar que cada
parte entienda correctamente la información presentada.
c) Identificación de los Problemas Principales:
• El mediador facilita la identificación de los temas centrales del conflicto,
distinción entre las posiciones (lo que las partes demandan) y los intereses
(lo que realmente necesitan o desean alcanzar).
• Se busca descubrir posibles áreas de acuerdo, con el fin de centrar la
atención en los intereses comunes.
d) Generación de Opciones:
• El mediador anima a las partes a proponer posibles soluciones al conflicto,
creando un espacio para la creatividad. El objetivo es explorar diversas
opciones sin juzgar o descartar ideas prematuramente.
• A medida que las opciones son identificadas, el mediador puede orientar a
las partes a evaluar cada una de ellas en términos de viabilidad, justicia y
satisfacción de los intereses de ambas partes.
e) Negociación:
• En esta etapa, las partes, con la ayuda del mediador, negocian las opciones
y refinan las soluciones propuestas. El mediador facilita la discusión,
sugiriendo modificaciones a las propuestas y buscando un terreno común.
• Las partes deben estar dispuestas a comprometerse y hacer ajustes a sus
posiciones originales en beneficio de un acuerdo mutuo.
f) Acuerdo:
• Si las partes logran llegar a un acuerdo, el mediador ayuda a formalizarlo en
un documento escrito, que refleja claramente las soluciones alcanzadas y los
compromisos asumidos por cada parte.
• El acuerdo debe ser equilibrado y viable, garantizando que se respeten los
intereses de todos los involucrados.
2. Herramientas Utilizadas en el Procedimiento de Mediación
Durante el procedimiento, el mediador puede usar diversas herramientas para
facilitar la resolución del conflicto:
• Escucha activa: El mediador escucha atentamente a las partes para
comprender sus emociones, necesidades e intereses.
• Reformulación: El mediador repite o parafrasea lo que las partes dicen para
asegurarse de que se comprende correctamente y para dar espacio a la
reflexión.
• Resúmenes: El mediador resume los puntos clave de cada intervención para
facilitar la comprensión de las posiciones y ayudar a la organización de las
ideas.
• Preguntas abiertas: El mediador realiza preguntas abiertas que invitan a las
partes a profundizar en sus intereses y explorar opciones alternativas de
solución.
22. Terminación de la Mediación.
La terminación de la mediación puede ocurrir en varias circunstancias,
dependiendo de los resultados alcanzados o de la situación particular del proceso.
Es crucial que el mediador cierre la mediación de manera clara, garantizando que
las partes entienden el resultado y sus implicaciones. A continuación, se detallan las
formas en que una mediación puede terminar:
c) Terminación Exitosa de la Mediación
Una mediación se considera exitosa cuando las partes logran llegar a un acuerdo
mutuo sobre los puntos en conflicto. La terminación exitosa se caracteriza por los
siguientes pasos:
d) Formalización del Acuerdo:
• El acuerdo alcanzado se formaliza en un documento escrito. Este
documento debe incluir las soluciones acordadas, las responsabilidades de
cada parte y los plazos o condiciones que se hayan pactado.
• Ambas partes deben firmar el acuerdo como señal de su conformidad con los
términos establecidos.
b) Comunicación del Acuerdo:
• El mediador presenta el acuerdo a las partes de forma clara, asegurándose
de que ambas comprendan sus implicaciones y responsabilidades. El
mediador también puede discutir las consecuencias de no cumplir con el
acuerdo.
• El acuerdo se puede llevar a cabo de manera voluntaria, aunque en algunos
casos puede ser presentado ante un juez para darle carácter vinculante,
dependiendo de la legislación local.
c) Cierre de la Mediación:
• Una vez que el acuerdo es firmado, el mediador da por concluido el proceso
de mediación. Las partes reciben la confirmación formal de que han resuelto
su conflicto de manera satisfactoria.
2. Terminación por No Llegar a un Acuerdo
En algunos casos, el proceso de mediación puede terminar sin un acuerdo. Esto
puede ocurrir por diversas razones, como la falta de voluntad de una de las partes
para negociar o la imposibilidad de alcanzar un consenso debido a diferencias
irreconciliables. En este escenario:
a) Informe de Terminación:
• El mediador elabora un informe de terminación, donde se explica que no
se ha logrado un acuerdo, y en qué etapa del proceso se ha detenido la
mediación. Este informe puede ser utilizado por las partes o los abogados
como base para tomar decisiones futuras.
• En algunos casos, el mediador puede sugerir otros métodos alternativos de
resolución de conflictos o recomendar que las partes consideren acudir a la
vía judicial.
b) Explicación de la Terminación:
• El mediador explica a las partes que, debido a la falta de acuerdo, el proceso
de mediación ha terminado. En todo momento, el mediador debe ser
respetuoso y profesional, ayudando a las partes a comprender sus opciones
y brindándoles recomendaciones claras sobre los pasos a seguir.
3. Terminación Anticipada por Voluntad de las Partes
En ocasiones, las partes pueden decidir de mutuo acuerdo que la mediación no es
útil y decidir terminarla anticipadamente. Esto puede suceder por diversas
razones, como:
• Una parte no está dispuesta a continuar con el proceso.
• Las partes no ven viabilidad en la resolución del conflicto a través de la
mediación.
• Las circunstancias del conflicto han cambiado y ya no es necesario seguir
con la mediación.
a) Decisión de las Partes:
• En caso de que las partes decidan poner fin a la mediación antes de llegar a
un acuerdo, el mediador debe respetar su decisión y confirmar que el proceso
ha concluido. El mediador debe asegurarse de que ambas partes entienden
que la mediación puede reanudarse en el futuro si lo desean.
b) Informe Final:
• El mediador puede elaborar un informe final que describa el motivo de la
terminación anticipada, si es necesario.
4. Terminación por Imposibilidad de Continuar
En situaciones excepcionales, el mediador puede concluir que no es posible
continuar con la mediación debido a circunstancias ajenas a las partes, como:
• La desaparición de una parte durante el proceso.
• La presencia de conductas de mala fe o coacción.
• La falta de disposición de las partes para comprometerse al proceso.
a) Explicación de la Terminación:
• El mediador debe comunicar de manera clara y respetuosa la razón de la
terminación del proceso, asegurándose de que todas las partes comprendan
las circunstancias.
Conclusión
La terminación de la mediación marca el fin del proceso de resolución de
conflictos. Puede ser exitosa, con un acuerdo satisfactorio entre las partes, o puede
resultar en la falta de acuerdo. El mediador tiene la responsabilidad de cerrar el
proceso de manera profesional, garantizando que las partes comprendan sus
opciones y el resultado de la mediación, y brindando la posibilidad de continuar con
otros métodos de resolución, si es necesario.