Anatomía y Fisiología del Tacto
Wilson Patiño
Introducción
El sentido del tacto es uno de los cinco sentidos fundamentales del ser humano y desempeña un
papel crucial en la interacción con el entorno. Nos permite percibir la textura, la presión, la
temperatura y el dolor, proporcionando información esencial para la supervivencia y el desarrollo
de habilidades motoras finas. Su función se basa en la piel, el órgano más grande del cuerpo, y
en un sistema complejo de receptores especializados que transmiten la información táctil al
cerebro.
1. La Piel como Órgano Principal del Tacto
La piel es la estructura encargada de captar los estímulos táctiles del entorno y transmitirlos al
sistema nervioso. Es el órgano más extenso del cuerpo humano y cumple funciones tanto
protectoras como sensoriales. Se compone de tres capas principales:
• Epidermis
Es la capa más externa de la piel y está formada principalmente por células epiteliales llamadas
queratinocitos, que proporcionan resistencia y protección contra agentes externos. También
contiene células especializadas, como los melanocitos, responsables de la pigmentación, y las
células de Langerhans, que participan en la respuesta inmunológica.
En términos sensoriales, la epidermis alberga terminaciones nerviosas libres que detectan
cambios en la temperatura y el dolor, aunque la mayoría de los receptores táctiles se encuentran
en capas más profundas.
• Dermis
Es la capa intermedia de la piel y donde se localizan la mayoría de los receptores táctiles. Está
compuesta de tejido conectivo, fibras de colágeno y elastina, lo que le proporciona resistencia y
elasticidad.
Dentro de la dermis, se encuentran estructuras fundamentales como los corpúsculos de
Meissner, los corpúsculos de Pacini, los discos de Merkel y los corpúsculos de Ruffini, que
permiten la detección de distintos tipos de estímulos táctiles.
Además, en esta capa se encuentran los vasos sanguíneos que nutren la piel y ayudan en la
termorregulación, así como las glándulas sudoríparas y sebáceas.
• Hipodermis
Es la capa más profunda de la piel y está formada principalmente por tejido adiposo. Su función
principal es actuar como un amortiguador ante impactos, proporcionar aislamiento térmico y
servir como un depósito de energía. Aunque no contiene muchos receptores táctiles, cumple un
papel en la percepción de presión profunda
2. Tipos de Receptores Táctiles
Los receptores táctiles son terminaciones nerviosas especializadas encargadas de detectar los
estímulos mecánicos, térmicos y dolorosos que actúan sobre la piel. Se pueden clasificar de
diferentes maneras:
Clasificación según el origen del estímulo
• Exterorreceptores
son aquellos receptores sensoriales que captan estímulos provenientes del ambiente externo. se
localizan en la piel y permiten percibir:
Presión y vibración (corpúsculos de Meissner, Pacini, Merkel y Ruffini).
Temperatura (termorreceptores).
Dolor (nociceptores).
• Telerreceptores
Son un subtipo de Exterorreceptores que detectan estímulos a distancia, sin necesidad de
contacto directo con el objeto o fuente del estímulo. Se encuentran en los órganos de los
sentidos como:
Ojos (fotorreceptores para la visión).
Oído interno (mecanorreceptores para la audición).
Nariz (quimiorreceptores para el olfato).
En el sentido del tacto, no existen telerreceptores, ya que este sentido requiere contacto directo
con el estímulo.
Clasificación según el tipo de estímulo detectado
• Mecanorreceptores
Son receptores especializados en la detección de estímulos mecánicos como presión, vibración y
estiramiento. Se encuentran en la piel y se dividen en:
Corpúsculos de Meissner: ubicados en la dermis de la piel sin vello, responden al tacto ligero y
vibraciones de baja frecuencia.
Corpúsculos de Pacini: localizados en la dermis profunda, detectan vibraciones de alta frecuencia
y presión profunda.
Discos de Merkel: presentes en la epidermis, responden a la presión sostenida y permiten la
percepción de formas y texturas.
Corpúsculos de Ruffini: sensibles al estiramiento de la piel y la percepción de la posición de los
dedos.
3. Transmisión de la Información Táctil al Cerebro
La percepción del tacto requiere de una compleja red de vías neuronales que transportan la
información desde la piel hasta el cerebro, donde es procesada y convertida en una experiencia
sensorial.
- Etapas de la Transmisión Sensorial
• Captación del estímulo: cuando un objeto toca la piel, activa los receptores táctiles
específicos según la naturaleza del estímulo (presión, vibración, temperatura, etc.).
• Conversión del estímulo en señales eléctricas: los receptores transforman la energía
mecánica del contacto en impulsos eléctricos, que viajan a través de las fibras nerviosas hacia el
sistema nervioso central.
• Conducción a la médula espinal: la información sensorial es transportada por los nervios
periféricos hasta la médula espinal, donde se clasifica y se envía al cerebro a través de
diferentes vías neuronales.
- Vías Neuronales del Tacto
Existen dos principales vías de transmisión de la información táctil al cerebro:
• Vía de la columna dorsal-lemnisco medial: responsable de la transmisión del tacto fino, la
vibración y la propiocepción. Los impulsos nerviosos viajan desde los receptores a la médula
espinal y ascienden hasta el tálamo, donde se procesan y son enviados a la corteza
somatosensorial.
• Vía espinotalámica: transporta información relacionada con el dolor, la temperatura y el
tacto grueso. Estas señales hacen sinapsis en la médula espinal antes de ascender al cerebro.
Procesamiento en la Corteza Somatosensorial
Una vez que la información táctil llega al cerebro, es procesada en la corteza somatosensorial
primaria, ubicada en el lóbulo parietal. En esta región, las sensaciones táctiles se organizan de
manera somatotópica, es decir, cada parte del cuerpo tiene una representación específica en la
corteza cerebral.
La integración de esta información permite que el individuo reconozca la forma, la textura y la
temperatura de los objetos sin necesidad de la vista, además de reaccionar ante estímulos
dolorosos o peligrosos.
ANEXOS
La piel como órgano
principal del tacto
Tipos de receptores táctiles