OBLIGACIONES Y CONTRATOS MERCANTILES
Profesor: Estudiante:
Abogado Inrris Padrón. Juana España.
Ramona España.
Dimar Núñez.
Ángel Fernández.
El Samán octubre de 2023.
Contenido
La compra venta mercantil.
La compraventa es el negocio típico del comerciante, representa el cambio de una
mercancía contra un precio.
1 – Concepto de contrato:
Un contrato es una declaración de voluntades mediante la cual dos o más
personas físicas o jurídicas establecen las condiciones a cumplir por cada u os
contratos sólo producen efectos entre las partes que lo otorgan.
El contrato se perfecciona por el consentimiento de las partes que lo
otorgan.
El contrato obliga tanto al cumplimiento de lo expresamente pactado como
a las consecuencias de lo pactado.
No se puede contratar a nombre de otra persona sin estar por esta
autorizada o sin tener representación legal.
2 – El contrato de compraventa:
Una parte entrega una cosa determinada y la otra entrega el precio convenido.
Hay dos tipos:
una de ellas durante el periodo de vigencia del mismo.
Compraventa civil: definida por el Código Civil como la obligación del
vendedor a entregar una cosa determinada y la obligación del comprador a
pagar un precio cierto, en dinero o signo que lo represente.
Compraventa mercantil: definida por el Código Mercantil como la
compraventa de cosas muebles para revenderlas, bien en la misma forma
que se compraron o bien en otra diferente, con ánimo de lucrarse en la
reventa.
Según el Código Mercantil no son mercantiles las siguientes ventas:
Las de productos para el consumo del comprador.
La reventa que realice cualquier persona no comerciante, del resto de
acopios que hiciera para el consumo.
Las que realicen los artesanos en sus talleres de objetos construidos o
fabricados por ellos.
Las que realicen los agricultores y ganaderos de sus cosechas o de su
ganado.
2. 1 – Elementos materiales del contrato de compraventa:
El objeto: la cosa mueble que el vendedor entrega al comprador
(mercancías o mercaderías). También existen cosas no corporales como
derechos de propiedad intelectual sobre marcas, patentes, rótulos,
logotipos, etc. Los bienes inmuebles también pueden ser objetos de
compraventas mercantiles en todas aquellas operaciones que se realicen
para revender con ánimo de lucro.
El precio: ha de concretarse en dinero o en signo que lo represente. Ha de
ser cierto (cantidad fijada en el momento de otorgar el contrato), o bien,
basta con que pueda determinarse más tarde sin necesidad de un nuevo
contrato.
Según la forma en que se fije el precio surgen 2 tipos de ventas:
Ventas a precio firme (el precio se fija al otorgar el contrato y no se puede
modificar).
Ventas a precio variable (las partes pueden pactar variaciones en el precio
basadas en factores como circunstancias del mercado).
2.2 – Elementos personales del contrato de compraventa:
Son el vendedor (persona que entrega la mercancía) y el comprador (la
recibe y paga el precio).
El Código de comercio establece que para poder contratar, es necesario
tener capacidad de obrar (ser mayor de edad o menor emancipado y no estar
incapacitado). El Código civil establece que no pueden prestar consentimiento los
menores de edad, locos, dementes, sordomudos que no sepan leer ni escribir y
algunas otras personas en virtud de una declaración judicial.
2.3 – Obligaciones que genera el contrato de compraventa:
Obligaciones del vendedor
Conservar y custodiar la cosa vendida en perfecto estado.
Entregar la cosa vendida en el tiempo y lugar pactados.
Prestar la garantía o saneamiento por evicción.
Los vicios ocultos.
Obligaciones del comprador
Pagar el precio en el tiempo y lugar fijados.
Pagar los intereses del precio.
Recibir la mercancía comprada.
Pagar los gastos de transporte.
3 – Estructura del contrato de compraventa:
Puede formalizarse de palabra o por escrito. Legalmente no es obligatoria
una estructura determinada, pero si es por escrito deberá contener:
Encabezamiento: Se hará constar el lugar y la fecha de celebración del
contrato.
Cuerpo:
1. Reunidos: recoge los datos identificativos de las partes contratantes.
Asimismo, se debe hacer referencia a la capacidad para celebrar el
contrato, la representación que ostentan y el mutuo acuerdo para
celebrarlo.
2. Exponen: motivo con rigorosa descripción del objeto del mismo.
3. Cláusulas: disposiciones donde se detallan las condiciones, derechos y
obligaciones del contrato. También se incluirán todos aquellos acuerdos a
los que hayan llegado comprador y vendedor. Y deberán establecerse los
INCOTERMS
Pie: firma de las partes intervinientes (expresa el consentimiento de ambas
partes). También se debe hacer constar cuántas copias del contrato están en
posesión de cada parte.
4 – Compraventas especiales:
-Compraventa a plazos: parte del precio se paga posteriormente a la
entrega de la mercancía, en fracciones generalmente iguales y periódicas.
En el momento de la entrega el vendedor recibe una parte del precio y el
comprador está obligado a pagar el resto en un periodo de tiempo superior a 3
meses y en los plazos establecidos. Para que sea válido ha de ser por escrito,
debiendo figurar la cantidad que se entrega inicialmente y el tipo de interés
aplicado a la parte pendiente.
Se suelen incluir las cláusulas de reserva de dominio y prohibición de disponer.
-Compraventa plaza a plaza: la mercancía se traslada de una localidad a
otra distinta.
En estos contratos se utilizan los INCOTERMS o términos comerciales
internacionales que reflejan las condiciones del contrato.
-Contrato de suministro: el suministrador se obliga a realizar a favor del
suministrado entregas sucesivas y periódicas de una determinada mercancía a
cambio de un precio.
Las empresas suelen realizar estos contratos para asegurarse el
aprovisionamiento continuado y constante.
-Compraventa de ensayo o prueba: el comprador puede probar o ensayar
la mercancía y deshacer la compra si la mercancía no es de su agrado.
-Compraventa sobre muestras: las mercancías que se entregan han de
coincidir con la muestra que ha visto el comprador.
-Compraventa en tienda o almacén: suelen ser al contado.
-Compraventa en ferias y mercados: pueden ser al contado o a plazos. Si
son al contado han de cumplirse en el mismo día o en las 24 horas siguientes.
-Contrato de comisión: el comisionista se obliga a realizar por encargo y
cuenta del comitente una o varias operaciones comerciales.
5 – Contrato de seguro:
Es aquel por el que el asegurador se obliga, a cambio de una prima, a
indemnizar al asegurado, dentro de los límites convenidos, los daños sufridos
como consecuencia de un evento cierto.
Se formalizan por escrito en una póliza de seguros, en la que se reflejan
las condiciones pactadas.
Los elementos que intervienen
son: Asegurador(entidad), Asegurado (persona o cosa que cubre el
seguro), Tomador (persona que contrata el seguro) y Beneficiario (persona que
tiene derecho a recibir la indemnización).
6 – Contrato de leasing:
El leasing (arrendamiento financiero) brinda la posibilidad a las empresas
que necesitan bienes de producción.
Clases:
Leasing financiero: 3 personas (proveedor, usuario y sociedad de leasing).
La empresa que necesita un determinado bien de equipo entra en contacto con un
proveedor y acude a una sociedad de leasing que compra el bien seleccionado
para arrendarlo al usuario, con la opción de comprarlo cuando finalice el periodo
contratado.
Leasing operativo: 2 personas (fabricante o distribuidor (arrendador) y
usuario (arrendatario)). La propiedad del bien se mantiene en manos del
arrendador. El arrendatario se limita a pagar las cuotas estipuladas. En esta
modalidad no es habitual la opción de compra.
7 – Contrato de factoring:
Una empresa especializada se compromete ante su cliente a tomar a su
cargo las deudas que tenga ocupándose de su cobro, financiando y garantizando
el crédito.
El factoring hace posible la prestación conjunta, por una sola entidad de los
servicios de estudio de la solvencia de los clientes, gestiones de cobro y
financiación.
Los costes del factoring son una comisión por los tramites administrativos,
y un interés si se precisa financiación.
8 – Extinción de los contratos:
Supone la finalización de las obligaciones que unían ambas partes. Las
causas generales son:
Cumplimiento: realización de las prestaciones acordadas.
Mutuo disenso: de mutuo acuerdo celebran un nuevo contrato anulando los
efectos del primero.
Resolución unilateral: una de las partes puede resolver el contrato cuando
la otra no cumpla sus obligaciones.
Rescisión: Una de las partes puede pedir la extinción de un contrato cuando
sufra una lesión en sus intereses. Consiste en la devolución de la
mercancía objeto del contrato con los frutos que hubiese podido producir,
así como el dinero pagado con sus intereses.
Novación: Sustituir una obligación antigua por otra nueva que extingue o
modifica la anterior.
Condonación: Consiste en el perdón de la deuda.
El contrato de transporte de mercancía y de personas.
El contrato de transporte de mercancías es aquél por el que el porteador se obliga
frente al cargador, a cambio de un precio, a trasladar mercancías de un lugar a
otro y ponerlas a disposición de la persona designada en el contrato.
El contrato de transporte es aquel por el cual el porteador se obliga, mediante un
precio, a trasladar de un lugar a otro a una persona o cosa determinada o a ambos
a cambio de un precio y por el medio o los medios de locomoción pactados. En
concreto, el contrato de transporte de mercancías es aquél por el que el porteador
se obliga frente al cargador, a cambio de un precio, a trasladar mercancías de un
lugar a otro y ponerlas a disposición de la persona designada en el contrato.
El contrato de comisión.
Tal y como su nombre lo indica, un contrato de comisión mercantil es un acuerdo
de colaboración, en el cual una de las partes se compromete a vender o
promocionar productos y servicios, a cambio de una comisión previamente
establecida.
En este tipo de contratos, la parte que debe ejecutar la operación y recibe por ello
una comisión es conocida como comisionista; mientras que la figura que delega el
procedimiento recibe el nombre de comitente.
El contrato de comisión mercantil puede ser celebrado entre dos empresas o entre
una organización y una persona física, como por ejemplo un emprendedor o un
trabajador independiente.
El comisionista puede actuar en nombre propio o de su comitente, siempre y
cuando esté contemplado en las cláusulas del acuerdo. El mismo documento debe
definir la duración del contrato.
En este sentido, es importante que el convenio señale los motivos que pueden
conducir a su renovación, o su posterior ruptura antes del período acordado
(incumplimiento, muerte, extinción del proyecto, entre otros).
El contrato de cuenta corriente mercantil.
El contrato de cuenta corriente mercantil es aquel pacto por el cual dos partes
estipulan que los créditos que puedan nacer de sus relaciones de negocios y
comerciales perderán su individualidad propia al entrar en una cuenta común, para
convertirse en simples partidas del Debe o el Haber, de tal forma que únicamente
será exigible su saldo a la hora del cierre de la cuenta la cual se producirá en la
época por ellos convenida.
Los créditos anotados pierden su fisionomía propia y pasan a ser simples
asientos de contabilidad.
En el momento de cierre de la cuenta, el saldo definitivo viene a sustituir a
todos los asientos inscritos en ella
Se produce una novación ya que el objeto de este contrato conlleva el
"animus novandi"
Nuevo plazo de prescripción desde la fecha en que los contratantes
aceptan el saldo final
Cabe destacar que no se conoce quién es acreedor o deudor hasta el cierre
de la cuenta corriente.
El contrato de préstamo mercantil.
El contrato de préstamo mercantil es aquel mediante el cual una persona
llamada prestamista, cede la propiedad de una suma de dinero u otras cosas
fungibles a otra persona llamada prestatario, a cambio de la devolución de algo
de la misma especie y calidad o su equivalente en dinero.
Elementos del préstamo mercantil
Dentro de los elementos del contrato encontramos dos tipos que a su vez se
subdividen en varios más:
Elementos personales
Prestamista: persona física o jurídica que entrega la cosa fungible o abona
el dinero.
Prestatario: persona física o jurídica que recibe la cosa o importe solicitado.
Elementos reales
Bienes objeto del contrato: son los bienes fungibles o importe monetario
sobre los que se establece la relación del contrato.
Plazo pactado: marca la duración del préstamo y la fecha exacta de su
vencimiento.
Intereses: si el préstamo es oneroso, es la suma que el prestatario se
compromete a pagar al prestamista. Son legales si se abonan en la forma
pactada, y moratorios o procesales si se abonan fuera del plazo
establecido.
Obligaciones de las partes intervinientes en los préstamos mercantiles
Se distinguen dos tipos de obligaciones en relación a las dos partes
intervinientes en los préstamos mercantiles:
Obligaciones del prestamista
El prestamista está obligado a entregar el bien al prestatario en la forma,
tiempo y lugar indicados, al igual que hacer referencia a la cuantía del
préstamo.
Si el préstamo es dinerario, la forma no es problemática. Por el contrario, sí se
tiene que estipular en el contrato si entrega el préstamo en moneda nacional o
extranjera. En el caso de títulos valores, se estipulará la forma de transmisión
del mismo (anotación en cuenta, endoso de una letra de cambio, etc.).
También se puede pactar que la entrega se realice en una sola vez o en varias.
Obligaciones del prestatario
A partir del momento de la entrega, es cuando empiezan a ser exigibles las
obligaciones del prestatario.
Obligación de restitución
El prestatario o la persona que recibe el préstamo tienen la obligación de
devolver al término del contrato, una cosa de la misma especie y calidad a la
prestada. Esta obligación de devolución es de cumplimiento aplazado, siendo
el plazo el determinado en el contrato.
Si en el contrato no se especifica ningún plazo, el prestamista debe reclamar
notarialmente el pago al prestatario, disponiendo éste de 30 días (o 6 meses si
se pacta entre las partes) desde tal requerimiento para cumplir. Si se acuerda
entre las partes, el prestamista también puede disponer del saldo de la cuenta
corriente del prestatario en cualquier momento.
Otro aspecto que puede diferir es la amortización del préstamo, el prestatario
podrá amortizar anticipadamente el préstamo ahorrándose el pago de intereses
si se estipula así en el contrato. También puede estipularse que el prestamista
pueda resolver anticipadamente el contrato si el prestatario no ha abonado las
cantidades debidas o si se declara insolvente.
Dependiendo de la naturaleza de la cosa prestada, la cuantía de la obligación
de devolución puede variar:
1. Si el préstamo es dinerario, el prestatario debe devolver una cantidad igual
a la recibida de acuerdo con el valor legal de la moneda en el momento de
la devolución. El valor legal de una moneda no es el mismo que el valor de
mercado, por lo que si hay variaciones entre ambos el prestamista puede
sufrir pérdidas o ganancias. Si el préstamo ha sido pactado en moneda
extranjera, se tiene que devolver la cuantía en dicha moneda. Si no fuera
posible, se habrá de devolver en euros al tipo de cambio del día de
vencimiento.
2. Si el préstamo es de títulos o valores, el deudor debe devolver los mismos
de la misma clase y condiciones. Si éstos se han extinguido, las partes
pueden haber acordado pagar el valor de los mismos en dinero. En el caso
de que no se haya pactado nada al respecto, el prestatario deberá entregar
otros valores equivalentes.
3. Si el préstamo es en especie, suelen ser mercaderías, el prestatario debe
entregar otro tanto de la misma especie y cantidad. Si se hubiese
extinguido, habría que entregar su equivalencia en dinero o lo estipulado en
un pacto entre las partes.
Obligación del pago de intereses
El prestatario sólo tiene que pagar intereses si se ha pactado por escrito,
aunque prácticamente no existen los préstamos mercantiles gratuitos en la
actualidad. Según establece al artículo 315.2 de nuestro Código de Comercio
“se reputará interés toda prestación pactada a favor del acreedor”, de esta
manera no es necesario que se mencione la palabra interés en el contrato para
que exista en un préstamo mercantil, sino que es suficiente que se pacte el
prestatario debe devolver una cantidad mayor a la recibida.
Si bien los intereses se encuadran dentro del ámbito de la libre voluntad de las
partes, la ley establece los siguientes límites para evitar los préstamos
usurarios:
Cuando el interés es notablemente superior al normal del dinero y
desproporcionado en relación al caso concreto.
Cuando las condiciones son lesivas del derecho del prestatario y todos los
beneficios repercuten sobre el prestamista.
Cuando se considera que la cantidad entregada al prestatario en concepto
de préstamo es superior a la real.
En el supuesto de que el pago sea total, si el prestatario no paga los intereses
debidos al final del préstamo, el prestamista puede aceptar el pago
renunciando al derecho de cobro de intereses. Los pagos que realiza el
prestatario destinados a saldar su deuda, primero van dirigidos a cubrir los
intereses y luego el capital, a no ser que se haya expresado otro destino del
pago.
Si el prestatario no ha pagado su deuda al día del vencimiento, se convierte en
moroso y tiene la obligación de pagar intereses moratorios. Este interés puede
ser diferente según el objeto del préstamo:
Si el préstamo en monetario, el interés moratorio será el estipulado en el
contrato o, en su defecto, el estipulado en la Ley de Presupuestos
Generales del Estado.
Si el préstamo es de títulos o valores, el interés moratorio, coincidirá con la
rentabilidad que produzcan, o en su defecto, con el interés legal.
Si el préstamo es en especie, el interés moratorio será un porcentaje del
valor de la cosa fungible. Si esa mercancía está extinguida, los peritos
determinarán la cuantía de los intereses moratorios.
En el caso de que lo que no pague el prestatario son los intereses, el préstamo
devengará intereses moratorios mediante el pacto de anatocismo, consistente
en que los prestamistas podrán capitalizar los intereses líquidos y no
satisfechos, generando a su vez nuevos intereses. Para que tenga validez el
pacto de anatocismo, debe constar expresamente en el contrato.
El contrato bancario.
Un contrato bancario es aquella relación que se establece entre tu entidad
financiera y tu, por la que surgen una serie de deberes para ambos y que
guardan relación con los productos y servicios ofertados por la entidad. Esta
relación se basa en el principio de libertad de contratación entre las partes,
siempre que se lleve a cabo con diligencia y respeten tus intereses.
Estos contratos pueden clasificarse cómo:
Contratos pasivos, que son aquellos contatos a través de los que la entidad
financiera capta efectivo a través de sus cliente (cuentas corrientes,
cuentas de ahorro, etc.).
Contratos activos, que son aquellos a través de los cuales la entidad
financiera concede dinero o créditos a sus clientes (préstamelos, créditos,
etc.).
Contratos de servicios bancarios, a través de los que se regula la
prestación de servicios a los cliente en los que no hay ninguna financiación,
es decir, no hay ni concesión ni obtención de efectivo (por ej., alquiler de
cajas de seguridad, la banca por internet, etc.).
Contratos de intermediación, en los que la entidad actúa cómo intermediaria
de productos o servicios ofertados por otras empresas (por ej., seguros,
fondos de inversiones, etc.)