0% encontró este documento útil (0 votos)
49 vistas8 páginas

ECOSISTEMAS

Un ecosistema es un conjunto de organismos vivos (biocenosis) y su entorno físico (biotopo) que interactúan a través de ciclos de materia y flujos de energía, siendo el Sol la principal fuente de energía. Los ecosistemas se componen de factores abióticos como el suelo, agua y clima, y factores bióticos que incluyen flora y fauna, todos interrelacionados en cadenas y redes tróficas. La salud de un ecosistema depende de la interacción equilibrada entre estos componentes, donde cada organismo desempeña un papel crucial en la cadena alimentaria.

Cargado por

Samuel Conde
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
49 vistas8 páginas

ECOSISTEMAS

Un ecosistema es un conjunto de organismos vivos (biocenosis) y su entorno físico (biotopo) que interactúan a través de ciclos de materia y flujos de energía, siendo el Sol la principal fuente de energía. Los ecosistemas se componen de factores abióticos como el suelo, agua y clima, y factores bióticos que incluyen flora y fauna, todos interrelacionados en cadenas y redes tróficas. La salud de un ecosistema depende de la interacción equilibrada entre estos componentes, donde cada organismo desempeña un papel crucial en la cadena alimentaria.

Cargado por

Samuel Conde
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LOS ECOSISTEMAS

Un ecosistema es una totalidad compuesta por los organismos vivos o elementos


bióticos, que conforman el conjunto denominado “biocenosis”, y el medio físico o
elementos abióticos, que posibilitan tanto la vida como las relaciones entre
organismos vivos, y que constituyen el componente denominado “biotopo”.
Algunos ecosistemas pueden ser muy grandes como las selvas, o muy pequeños
como un estuario (Curtis, 2001).
Todos los ecosistemas funcionan a partir de una fuente de energía. En el caso
de la Tierra, la principal fuente de energía es el Sol, el cual mantiene la vida,
contribuye al funcionamiento de los ciclos biológicos el agua, los minerales y otros
componentes físicos. (Curtis, 2001).
En todos los ecosistemas existe un movimiento constante de materiales, pues los
elementos químicos y los nutrientes pasan del suelo, del agua o del aire a los
organismos vivos; luego pasan estos materiales de unos seres vivos a otros;
posteriormente vuelven a formar parte del medio ambiente cuando los organismos
mueren y se descomponen, iniciándose de nuevo el ciclo.

Los factores abióticos o medio físico está formado por todo lo que influye sobre los
seres vivos, estos son el suelo, el clima, el agua, la luz, temperatura, los
nutrientes. Son un conjunto de elementos como luz, materia, nutrientes y otros
factores físicos como la temperatura, la humedad, el viento y el espacio disponible.
Son esenciales ya que posibilitan la vida y el desarrollo de los seres vivos.
La luz solar: brinda energía a todos los organismos presentes en el ecosistema y
es la principal fuente de calor sobre la Tierra.
Es de vital importancia, pues por un lado las plantas necesitan de la energía solar
para transformar el dióxido de carbono que toman del ambiente y otras sustancias
inorgánicas que absorben del suelo en las sustancias orgánicas que necesitan
para vivir y el oxígeno que expulsan hacia su entorno; así que la luz solar está
relacionada con la fabricación de oxígeno.
Por otro lado, la cantidad de radiación infrarroja que emite el Sol permite que
existan las condiciones ideales de temperatura sobre la Tierra, permitiendo, entre
otras cosas, la presencia de agua líquida.
La atmósfera: es la capa de gases que rodea a la Tierra gracias a la cual es
posible la vida ya que funciona como una cobertura que protege la superficie del
planeta de las radiaciones electromagnéticas del Sol como rayos ultravioleta; sin la
atmósfera, los compuestos orgánicos no podrían haberse formado debido a esa
radiación.
Además la atmósfera permite que se presenten, entre otros fenómenos climáticos,
los vientos, que permiten el transporte de polen de las flores para la polinización,
ayuda a la distribución del calor y de las precipitaciones sobre la Tierra.
Entre los gases allí presentes encontramos el oxígeno y el dióxido de carbono,
básicos para la respiración de animales y plantas respectivamente.

El suelo: es la superficie de la Tierra que conforma la corteza terrestre donde


viven una gran cantidad de seres vivos, y de donde las plantas extraen los
nutrientes necesarios para vivir. El suelo es un factor determinante en los
[Link] influencia en la vegetación es enorme, ya que no será la misma si
el suelo es arenoso, arcilloso, rocoso, o de otra característica. Los elementos
presentes en el suelo, como el fósforo, carbono, nitrógeno, calcio, magnesio,
potasio y otros también son factores abióticos; por tanto, afectan el crecimiento de
las plantas. Un suelo pobre en nitrógeno tendrá una vegetación escasa.

El agua: es el líquido vital, y como tal es indispensable para la subsistencia de


todas las formas de vida. Constituye el 80% del cuerpo de la mayoría de
organismos y posibilita el funcionamiento de los seres vivos ya que interviene en
una gran variedad de procesos metabólicos y tiene un papel fundamental en la
fotosíntesis de las plantas. Al cubrir una gran parte de la superficie de nuestro
planeta, es el hábitat de muchas especies vegetales y animales, mientras que los
ríos, lagos, lagunas, humedales y acuíferos subterráneos son las fuentes de agua
de las que se benefician los seres vivos terrestres.

Los factores bióticos son todos los organismos vivos de un ecosistema. La flora
(los organismos vegetales como hierbas, arbustos y árboles) y la fauna (todos los
animales vertebrados e invertebrados) forman parte de este componente.
Adicionalmente encontramos otros seres vivos como hongos,
protozoos y bacterias.

Los ecosistemas se estudian analizando las relaciones alimentarias, los ciclos de


la materia y los flujos de energía. Los seres vivos dependen unos de otros para su
alimentación. En cierta forma, los organismos de un ecosistema están
encadenados por la función de “comer y ser comido”.
La vida necesita un aporte continuo de energía que llega a la Tierra desde el Sol y
pasa de unos organismos a otros a través de la cadena trófica. La cadena
trófica, llamada también cadena alimentaria es el paso de energía y nutrientes de
un ser vivo a otro por medio de la alimentación.

Una cadena trófica está formada por una serie de organismos ordenados
linealmente donde cada uno se alimenta del anterior y sirve, a su vez, de alimento
al siguiente. Cada nivel de la cadena se denomina eslabón.

Organismos autótrofos o productores La cadena alimentaria comienza con


las plantas, que captan la energía luminosa del Sol y la utiliza para fabricar su
propio alimento (autótrofos), a través de la fotosíntesis. Luego la convierten en
energía química almacenada en moléculas orgánicas. Dentro de este grupo
tenemos todos los tipos de plantas como: hierbas, árboles frutales, vegetales,
etc. Y en los ecosistemas marinos tenemos: fitoplancton, algas y plantas
acuáticas.

Organismos heterótrofos o consumidores. Son los seres vivos que se


alimentan de otros seres vivos, ya que no tienen la capacidad de fabricar su
propio alimento (heterótrofos).Necesitan las sustancias orgánicas que están en
los alimentos para vivir.

La materia que forma los seres vivos se llama materia orgánica: azúcares,
proteínas, grasas y vitaminas.
Pero dentro de los consumidores existen diversos órdenes: los consumidores
de primer orden comen directamente a los vegetales, los de segundo orden a
los herbívoros (animales que comen vegetales), los de tercer orden a los
carnívoros, etc. Con toda la materia orgánica e inorgánica nuestro organismo y
el de todos los seres vivos crecen y se desarrolla.

Consumidores primarios o de primer orden Son aquellos que se


alimentan directamente de los productores (animales herbívoros). Toman la
energía solar acumulada en forma de celulosa, azúcar, almidón, etc. para
poder vivir. Entre los herbívoros tenemos: los ratones, la vicuña, la taruca,
los venados, muchos peces, aves (arroceros, palomas, fruteros etc.).

Consumidores secundarios o de segundo orden Son predadores que se


alimentan de herbívoros, es decir, de otros animales obteniendo así la
energía solar de tercera mano. A estos animales los llamamos
carnívoros. Entre los carnívoros están: los lobos marinos, el puma, el zorro,
la boa, etc.

Consumidores terciarios o de tercer orden Entre los consumidores


terciarios o supecarnívoros se hallan los necrófagos o carroñeros, que se
alimentan de cadáveres.

Organismos descomponedores Los descomponedores son las bacterias y


hongos encargados de consumir los últimos restos orgánicos de productores y
consumidores muertos.

Su función es esencial, pues convierten la materia muerta en moléculas


inorgánicas simples. Ese material será absorbido otra vez por los productores, y
reciclado en la producción de materia orgánica. De esa forma se reanuda el ciclo
cerrado de la materia, estrechamente vinculado con el flujo de energía.

A este grupo pertenecen los hongos, bacterias y otros microorganismos, quienes


segregan enzimas digestivas sobre el material muerto o de desecho y luego
absorben los productos de la digestión.

Redes tróficas: Las cadenas y redes tróficas son representaciones gráficas


lineales del flujo de energía entre los niveles tróficos. Indican mediante flechas
quién suministra la energía y quién la consume: parten de quien es consumido y
apuntan hacia el organismo que consume.

Una red trófica o trama alimentaria es un conjunto de cadenas tróficas


interconectadas que pueden establecerse en un ecosistema, en ellas se definen
relaciones de transferencia y transformaciones de materia y energía complejas
que se representan de la siguiente manera.
Pirámides Tróficas: Una representación muy útil para estudiar todo este
entramado trófico son las pirámides tróficas. Las pirámides tróficas o
ecológicas son formas de representación que se utilizan para mostrar cómo varían
algunas características de los niveles tróficos al pasar de unos a otros.

Cada nivel se representa por un rectángulo, cuya base es proporcional al valor de


la característica que se mida. Las pirámides tróficas pueden ser:

Pirámides de números: Representan el número de individuos que forman cada


nivel. Para algunos ecosistemas, la pirámide puede aparecer invertida, al estar
formada su base por un escaso número de individuos.

En la base de la pirámide se encuentran los vegetales en gran número, pero a


medida que ascendemos, se produce una reducción progresiva del número de
individuos de cada nivel. ¿Por qué se produce esto? La explicación está en las
pirámides de energía, ya que cada vez que se pasa a otro nivel, se pierde energía.
Por lo tanto, si no se disminuyera el número de individuos en cada nivel, se
provocaría un desequilibrio, ya que se agotarían los otros niveles.
Pirámides de biomasa: Representan la biomasa de todos los organismos que
forman parte de un nivel. La biomasa es la cantidad de “materia orgánica” que hay
en un ecosistema por unidad de superficie o volumen.

Estas pirámides suelen ser invertidas en los sistemas acuáticos. Al pasar de un


escalón o nivel al siguiente, una parte de la materia orgánica se pierde,
provocando una disminución en la cantidad de biomasa.

Esta disminución es el resultado de la materia que gasta cada nivel en fabricar su


propia materia y transformarla en energía y calor en el proceso de respiración.

Pirámides de energía: Indican que la cantidad de energía existente en un nivel


trófico tiene que ser mayor que la existente en el nivel superior. En este tipo de
representación la energía está concentrada en los productores y será siempre
mayor que la de los consumidores primarios.
A su vez la de éstos es superior a los consumidores secundarios y así
sucesivamente. Siempre que la energía se traspasa de un nivel a otro se produce
gran pérdida de ella. Por este motivo, las tramas alimentarias no tienen más de
cuatro o cinco niveles tróficos.

Los seres vivos que ocupan el mismo lugar se relacionan unos con otros por
diferentes razones; por ejemplo, unos animales se alimentan de otros, algunos
consumen plantas y estas toman alimentos del suelo.

En este lugar, los seres vivos encuentran también un refugio donde abrigarse y
defenderse. Los diferentes organismos encuentran allí las condiciones adecuadas
de humedad, luz, temperatura, agua, aire y suelo. Estas condiciones ejercen gran
influencia sobre los seres [Link] ejemplo, si en un sitio no hay suficiente agua,
allí no crecerán las plantas ni otros organismos como los hongos y las bacterias.
Es decir, el conjunto formado por los factores o condiciones de un lugar (agua, luz
solar, temperatura, aire, y demás), los seres vivos que habitan en él (plantas,
hongos, bacterias, pájaros) y las relaciones que se establecen entre unos y otros,
forman lo que llamamos el ecosistema

También podría gustarte