El fetiche,
nos dice
Freud, es un
sustituto del
falo
Lo que el
sujeto no
tiene, está en
el objeto. Lo
que el sujeto
no es, lo es
su objeto
ideal.
Él tendrá el
falo, el
objeto de
identificación
primitiva, el
objeto
transformado
en fetiche en
un caso o en
ídolo en el
otro.
El fetiche
perdura como
el signo del
triunfo sobre
la amenaza de
castración y
de la
protección
contra ella.
biescisión
fetichista