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Roma

La civilización romana se originó en la península itálica en el siglo VIII a.C., destacando la unión de aldeas en la fundación de Roma. Su historia abarca tres etapas: la monarquía, la república y el imperio, donde Roma se expandió y se convirtió en una potencia dominante en el Mediterráneo. La crisis de la república y la posterior concentración de poder en el imperio culminaron en la caída de Roma en el 476 d.C.

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Roma

La civilización romana se originó en la península itálica en el siglo VIII a.C., destacando la unión de aldeas en la fundación de Roma. Su historia abarca tres etapas: la monarquía, la república y el imperio, donde Roma se expandió y se convirtió en una potencia dominante en el Mediterráneo. La crisis de la república y la posterior concentración de poder en el imperio culminaron en la caída de Roma en el 476 d.C.

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ROMA

La civilización romana nació en la península itálica. En el siglo VIII a. C., la


península itálica estaba habitada por diferentes pueblos, entre los que destacaban
los ​latinos​, en el centro, y los ​etruscos​ en el norte. Las costas del sur y la isla de
Sicilia estaban dominadas por los ​griegos​ (la Magna Grecia).
Los romanos explicaban la fundación de ​Roma por medio de ​la leyenda de Rómulo
y Remo​ en el 753 a. C., pero la ciudad surgió de la unión de varias aldeas,
habitadas desde mucho antes, existentes ​en las colinas a orillas del río Tíber.

2. Etapas de la Historia de Roma.


La historia de Roma durará más de doce siglos y durante este tiempo conquistó las
riberas del Mediterráneo y se convirtió en el Estado más poderoso de su época.
Desde el punto de vista político Roma pasó por tres sistemas:
la ​monarquía​ (753-509 a. C), la ​república​ (509-27 a. C.) y el ​imperio​ (27 a. C. -
476 d. C.).

La Monarquía (753 - 509 a. C)


En principio el gobierno de Roma se organizó como una monarquía, de cuyos
primeros reyes apenas sabemos nada. Los primeros reyes romanos fueron latinos,
pero los últimos fueron ​etruscos​, pueblo que había sometido el Lacio.
El ​rey​ era el ​Sumo Sacerdote​ y el ​general en jefe ​del ejército, estaba auxiliado por
el ​Senado​, formado por entre 100 y 300 miembros de las familias patricias más
ricas e influyentes.
La sociedad romana estaba compuesta en esta época por los ​patricios​, familias
descendientes de los primeros pobladores, que controlaban la mayor parte de las
tierras y el derecho de ciudadanía y por los ​plebeyos​, que eran campesinos,
comerciantes y artesanos que carecían de poder político.
Los romanos no aceptaron con agrado la autoridad de los reyes etruscos, y
consiguieron deshacerse de ellos en el año 509 a. C. estableciendo una nueva
forma de gobierno: ​la República.

La República (509 - 27 a. C.)


Las Instituciones.
Durante la República se crearon de forma gradual una serie de instituciones de
gobierno representativas. En principio las instituciones estaban monopolizadas por
los patricios, pero los plebeyos, que pagaban impuestos y servían en el ejército,
fueron exigiendo y consiguiendo derechos políticos y participar en el gobierno de la
ciudad. En el siglo V. a. C. lograron que un representante, el ​tribuno de la plebe​,
defendiera sus intereses en el Senado y un siglo después los plebeyos podían ser
magistrados y senadores.
Las instituciones principales fueron: los Comicios, las Magistraturas y el Senado.
Los Comicios:​ eran asambleas en las que se reunían los ciudadanos romanos para
votar las leyes, elegir, los cargos públicos y decidir la guerra o la paz. Estas
asambleas populares se reunían siguiendo distintos criterios y con funciones
distintas:
● Comicios de las centurias: elegían los magistrados superiores (cónsules
pretores y censores) y declaraban la guerra.
● Comicios de las tribus, la unidad de voto era la tribu (distrito territorial), eligen
a ediles curules y cuestores, y legislaban.
● Comicios de las curias, administra justicia
● Comicios de la plebe, elige el tribuno de la plebe y el edil de la plebe.
Las Magistraturas ​eran cargos políticos con funciones específicas y que suponían
toda una carrera política. Estos cargos eran:
● colegiados: a fin de equilibrar el poder y evitar la corrupción, todos los cargos
se compartían con, al menos, otra persona.
● no se cobra un sueldo.
● anuales, de forma que todos los años había votaciones
● electos, excepto el cargo de senador, reservado para los antiguos cónsules y
con carácter vitalicio.
Todas las magistraturas eran ordinarias, sólo el cargo de ​dictador ​era
extraordinario, propio de épocas difíciles; se encargaba así, durante seis meses, de
gobernar Roma y su ejército, y su poder estaba por encima del de los cónsules. El
dictador tenía, además, un ayudante, el ​jefe de caballería​.
Seis eran las magistraturas, ordenadas de mayor a menor importancia política:
● Cónsul​, siempre elegidos de dos en dos, y tan importantes que daban
nombre al año en el que gobernaban. Jefes máximos del ejército, presidían
las sesiones del Senado y se turnaban diariamente en el ejercicio del poder.
● Pretor​, en número de ocho, se encargaban de los tribunales de Roma.
● Edil​; eran elegidos de cuatro en cuatro (dos patricios y dos plebeyos) y se
encargaban del gobierno de las ciudades.
● Cuestor​: se encargaban de las arcas y gastos del Estado.
● Censores, ​eran dos y su cargo duraba cinco años. Su trabajo era elaborar
las listas de ciudadanos (censos) y dictaminar quién podía pertenecer o no a
una clase social. Establecer la lista de senadores y tachar de ella (​nota
censoria​) a los que no fueran dignos.
● Tribuno de la plebe​. Era una magistratura especial, ocupada siempre por
plebeyos. Tenían ​derecho de veto​ sobre las decisiones del Senado, de
forma que se encargaban de que estas no perjudicaran los derechos de los
plebeyos.
El Senado ​era la institución más importante. Era un consejo supremo encargado de
asesorar a los magistrados. Además, establecía leyes y dirigía la política exterior.
Sus miembros eran vitalicios, unos 300, y eran antiguos cónsules y magistrados, y
personas que sobresalía por sus cualidades, su fortuna y su posición social.
La expansión de la República.
Durante el periodo de la República, Roma consiguió ​conquistar muchos
territorios ​, gracias a su bien organizado​ ​ejército
Primero, se impuso sobre los pueblos de la ​península itálica​, venciendo a latinos,
galos y griegos de la Magna Grecia (siglos IV y III a. C)
En el ​Mediterráneo occidental​, los romanos se impusieron tras un largo conflicto
que les enfrentó a los cartagineses en las ​guerras Púnicas​ ​(264 a. C - 146 a. C.).
En la primera guerra púnica (264 a. C - 241 a. C), Roma se hizo con Sicilia, Córcega
y Cerdeña. En la Segunda (219-201 a. C) los romanos extendieron su poder a la
Península Ibérica y el Norte de África y en la tercera (149-146 a. C.), Cartago dejó
de existir y su territorio pasó a ser una provincia romana.
En el ​Mediterráneo oriental​ derrotaron a los macedonios y conquistaron Grecia
parte de Asia Menor y Siria. Más tarde se extendieron por Egipto y por todo el Norte
de África.
César conquistó la ​Galia​ y ya en el Imperio se conquistó ​Britania​ (siglo II) y se
extendió la frontera a lo largo del Rin y el Danubio.
La crisis de la República.
En el siglo I a. C. comenzó un periodo de crisis y luchas internas. Las conquistas
habían proporcionado muchas riquezas (botín, esclavos y tierras) y se formaron
grandes propiedades agrícolas trabajadas por esclavos, que arruinaron a los
pequeños campesinos, que emigraron a las ciudades. Los más beneficiados fueron
los patricios y los jefes militares.
El aumento de las desigualdades sociales propició las protestas de la plebe (intento
de reforma agraria por los hermanos ​Graco​, tribunos de la plebe) y las revueltas de
los esclavos (​Espartaco​).
La ruina de los pequeños propietarios agrícolas y su emigración a las ciudades
(especialmente a Roma) hizo que el número de personas apto para el ejército bajara
sensiblemente, por lo que fue necesario profesionalizar el ejército (reforma de
Mario). Estas legiones profesionales pasaron de ser fieles a Roma a estar muy
vinculadas a su jefe militar, que las utilizará para satisfacer su ambición personal y
política.
Los conflictos y divisiones internas propiciaron el abandono de los ideales
republicanos (división del poder) y la concentración del poder en manos de estos
generales, que unas veces se aliaban para compartir el poder (​triunviratos​) y otras
se enfrentaban en entre ellos (​Guerras civiles ​: Sila y Mario, Pompeyo y César y
Octavio y Marco Antonio).
La victoria de Octavio sobre Marco Antonio, marcó el final de la República. En el año
27 a. C. el senado concedió a Octavio los máximos poderes (imperator, pontificex
máximo ...) y así se convirtió en el primer emperador romano.

El Imperio Romano.
El Imperio​ comienza en el año ​27 a. C​, cuando el Senado romano, reconoce el
poder de ​Octavio​ (vencedor en la guerra civil contra Marco Antonio),
nombrándolo ​Augusto​ (elegido por los dioses) y príncipe (el primer ciudadano); y se
suele dar por finalizado en el año ​476 d. C.​ cuando ​Odoacro​ (general bárbaro al
servicio de Roma) depone al último emperador de occidente ​Rómulo Augústulo​.

1. El gobierno imperial.
Los emperadores concentraron todos los poderes: político, militar, legislativo y
religioso.
Y aunque no desaparecieron ni el Senado, ni otras instituciones republicanas, como
las magistraturas y los comicios, estas estaban controladas por el emperador, que
ocupaba el cargo de forma vitalicia y nombraba a su sucesor,
formándose ​dinastías.
Los emperadores prosiguieron las conquistas y en tiempos del emperador Trajano
(98-177) alcanzó su máxima extensión. Los territorios conquistados se habían ido
organizando en ​provincias​ desde la República, pero su administración se
perfecciona durante el Imperio. Las provincias se dividieron entre las administradas
por el Senado (las más pacificadas) y las imperiales. Los gobernadores, nombrados
por el emperador, recaudaban los impuestos, se encargaban del orden público y
aseguraban la defensa.
2. El Alto imperio (la pax romana).
Durante los siglos I y II, el imperio gozó de un periodo de relativa tranquilidad, que
se le dió el nombre de ​"pax romana"​. Durante este tiempo hubo un importante
desarrollo de la economía, de la cultura y de la vida ciudadana.
Los pueblos conquistados fueron adoptando la lengua (latín) y las formas de vida
propias de los romanos, las ciudades se llenaron de grandes construcciones y obras
públicas y se extendió el derecho de ciudadanía romana (en 212 el emperador
Caracalla lo concedió a todos los hombres libres del imperio), a este proceso se le
denomina romanización.
El principal vehículo de la romanización fue la extensión de la vida urbana. El
Imperio romano fue un mundo de ciudades. Crecieron las ciudades viejas y se
crearon otras nuevas. Pero los romanos influyeron de manera diferente en Oriente y
Occidente. En la parte oriental del Imperio, los antiguos reinos helenísticos, no
pudieron influir mucho, ni siquiera se impuso el latín sobre el griego. Sin embargo,
en Occidente, Roma creó la primera red de ciudades, las colonias. Las ciudades
indígenas se adaptaron y sus habitantes adoptaron la nueva civilización.
3. La crisis del siglo III y el bajo Imperio.
La crisis del siglo III
A partir de finales del siglo II la paz y la prosperidad económica empiezan a
desquebrajarse. Durante el siglo III el imperio romano vivió una grave crisis política,
militar y económica:
● Las dificultades hicieron saltar por los aires el ya conflictivo sistema de
elección de los emperadores. El ejército y la guardia pretoriana se creían con
el derecho a imponer a sus jefes como emperador, lo que ocasionó
numerosos conflictos civiles que generaron el caos.
● Además, las fronteras del Rin y el Danubio fueron objeto de frecuentes ataques
de ​pueblos germánicos​ que penetraban en el imperio saqueando y destruyendo
ciudades poniendo de manifiesto la debilidad militar del mismo.
● Los problemas políticos y de seguridad, junto con la evidente crisis del sistema
esclavista generaron numerosos problemas económicos: ​inflación y caos
monetario​ (los emperadores acuñaban moneda de mala calidad para hacer frente a
los gastos), ​quiebra del comercio​ (producido por la inseguridad), ​mayor presión
fiscal ​y ​decadencia de las ciudades​ (que fueron muchas de ellas poco a poco
abandonadas, especialmente en occidente).

El bajo Imperio (siglo IV)


A finales del siglo III se produce una cierta recuperación. En el 284 ​Diocleciano​ implanta la
llamada ​tetrarquía​, intentando contener la desintegración del Imperio. ​La tretarquía repartía
el imperio entre cuatro gobernantes. Además, se fortificaron las ciudades, se fortaleció el
ejército (reforma militar, fiscal y monetaria), hubo una reorganización administrativa en
diócesis (12) y provincias (unas 100) y se trasladó la capital a Nicomedia.
La tetrarquía no sobrevivió a ​Dicleciano​. Cuando este dejó el poder, la lucha por el mismo
desembocó en una guerra civil que dio la victoria a ​Constantino. ​En 323 se convirtió en
soberano único. Antes había en 313 (​Edicto de Milán​) había reconocido el cristianismo y le
había dado una posición de religión dominante. Continuó las reformas de Diocleciano y
trasladó la capital a Bizancio (​Constantinopla​) a orillas del Bósforo.
Teodosio el Grande​, de origen hispano, consagró la división del Imperio en dos: el de
Occidente, con capital en Roma, y el de Oriente con capital en Constantinopla. Además,
este emperador convirtió en religión oficial el cristianismo (​Edicto de Tesalónica​, año
380). ​La presión de los pueblos bárbaros fue cada vez mayor sobre las fronteras​. El
empuje de los hunos obligó a los Visigodos y otros pueblos a refugiarse en el imperio. En
406 varios pueblos entran por la frontera del Rin. Los bárbaros dejaron sentir su presencia
por todas las provincias, se asentaban, pactaban con la Iglesia, con el ejército y con los
propios provinciales. Roma había desaparecido como centro del poder. En 476 Odoacro,
caudillo germano, depone al último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo. El imperio
de Oriente resistió a las invasiones y se mantuvo hasta 1453 (Bizancio).

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