TEORÍAS IMPÍCITAS
1. Los/as niños/as son tabulas rasas
Es decir, los/as niños/as son como folios en blanco que debemos escribir con nuestros
conocimientos. La manera que en general hemos utilizado para llevar a cabo esto es
presentando y explicando un temario o unas pautas que, si el/la alumno/a no entiende o no
adquiere las competencias claves que tenemos como objetivo, volvemos a explicarlo
sucesivamente hasta que creamos que lo ha entendido (borrar y escribir el folio en blanco
de nuevo).
En nuestra clase utilizamos este método: llegar, presentar y explicar. Hemos planteado
dibujar objetos de la vida cotidiana de los/as alumnos/as y que ellos y ellas escogiesen uno,
sin saber lo que íbamos a explicar, más tarde desarrollar el concepto de pentágono (al elegir
ellos y ellas la estrella dibujada) y trabajar el pentágono, cuántos puntos y lados tiene.
En el caso de que algún/a alumno/a no hubiese entendido el concepto de pentágono, sus
puntos o lados, lo hubiésemos explicado de nuevo por lo tanto esta teoría está presente en
nuestra clase.
2. Nuestras explicaciones cambian con las ideas de los/las niños/as
Esta teoría explica que el docente es el centro de la clase y el alumno asimila e interioriza
las ideas y el método que se utiliza es explicar la teoría y más tarde proporcionar una
práctica para entender la teoría a la perfección.
Esta teoría aparece de un cierto modo en nuestra clase ya que, aunque los alumnos sean los
que deciden qué les interesa más para aprender, al fin y al cabo, nosotros como docentes
explicamos la teoría para más tarde quizás haberla llevado a la práctica y afianzar
conceptos. En este caso, el centro de la clase en mayor medida es los docentes y no el
alumno. El docente llega a clase y dibuja ciertos objetos (centro de la clase el docente) y los
alumnos escogen que el que más les atraiga o interese (centro de la clase el alumno) para
más tarde explicar el concepto de pentágono, sus lados y puntos (centro de la clase el
profesor).
3. El libro te asegura un aprendizaje ordenado y seguro
Los libros de texto son realizados por expertos que conocen las necesidades del alumnado,
en ellos se recoge el temario y métodos didácticos de aprendizaje. El docente se encargará
de decidir por qué va a dar el tema recogido en el libro, cuándo, qué y de que manera va a
dar el tema que toque.
Nosotros en nuestra clase decidimos no tener libro de texto por lo que nos guiaríamos de
los criterios que recoge el área de matemáticas de primaria: C.E 1.11. Identificar, diferenciar
y comparar, en los contextos familiar y escolar, las figuras planas (círculo, cuadrado,
rectángulo y triangulo) y las formas espaciales (esfera y cubo) y enumerar algunos de sus
elementos básicos.
Personalmente no sabía que el currículo no recoge la figura del pentágono porque todavía
no había trabajado el currículo de primaria, ahora hubiese elegido otra figura, pero en
general la esencia es esa, no guiarnos por un libro de texto y conseguir ese criterio sin
necesidad de tirar de un libro de texto.
4. La motivación se promueve mediante juegos y premios
En general, entendemos motivación del alumnado como diversión y no estamos del todo en
lo cierto, intentamos motivar al alumno mediante juegos y esto puede ser divertido, pero no
a largo plazo ya que no crea bases sólidas ni afianzamiento de los conceptos. Por otro lado,
el premio, dar un premio cuando lo hacen bien es dar valor a lo que reciben y no a lo que
aprenden y esto no sirve porque quien no haga el juego o el método de diversión bien no lo
recibe, lo que lo convierte en una educación y aprendizaje material.
En nuestra clase esto no ocurre, no utilizamos este método de motivación al alumnado,
utilizamos el interés del alumno/a para explicar qué es lo que les está interesando, pero no
recreamos juegos ni compensamos con premios.
5. Más es mejor o menos es más
Esta teoría nos pone en cuestión si proporcionar más conocimientos en una clase es mejor
que proporcionar menos. Si se trabajan muchos conceptos (incluso algunos no explicados
con anterioridad) puede dar lugar a saturación y menor captación de los conceptos por
parte del alumnado. De modo que si trabajamos menos conceptos el/la alumno/a lo
interiorizará todo mejor y con una base sólida por la dedicación de tiempo empleada.
En nuestra clase optamos por el “menos es más”, trabajar en cada clase una figura para no
soltarlas todas juntas y provocar saturación al alumnado.
Es cierto que en nuestra clase aparece también el “más es mejor” porque explicamos los
puntos y líneas que forman el pentágono una vez que explicamos a los/as alumnos/as qué
es un pentágono, no sé si en clases anteriores hubiésemos explicado qué son líneas y puntos
(lo supusimos), en ese caso no aparecería el “mas es mejor” pero en caso contrario y de no
haberlo explicado si se reflejaría esta teoría.