EL GANGLIO AXILAR: "UN CENTINELA PATOLÓGICO"
Tipo: Presentación Electrónica Educativa
Rafael Reina Cubero, Eva Marie Heursen *, Soraya Garcia Gómez, Diego Alejandro
Autores:
Utor Fernández, Pilar Moreno Paredes
Objetivos Docentes
• Conocer los hallazgos mamográficos y ecográficos que sugieren patología ganglionar axilar.
• Orientar hacia benignidad o malignidad las adenopatías axilares según dichos hallazgos.
• Ofrecer un diagnóstico patológico según las características por imagen de las adenopatías
axilares.
Revisión del tema
La región axilar puede ser valorada mediante mamografía (proyección OML y axilar) o ecografía,
una técnica que permite valorar tamaño, morfología y vascularización de los ganglios linfáticos.
Esta técnica posee una alta sensibilidad y especificidad en la valoración de los ganglios.
El radiólogo además puede y debe realizar una inspección y exploración física, lo que le permitirá
localizar fácilmente patología en esta región.
Toda exploración ecográfica mamaria debe acompañarse de un barrido sonográfico de la axila, ya
que no solo podemos encontrar adenopatías axilares que nos hagan sospechar un origen mamario
(metástasis de carcinoma) sino también muchas otras patologías (carcinoma, hidradenitis, quiste
de inclusión epidérmico, linfoma, mama supernumeraria, etc.).
Las características por imagen de los ganglios linfáticos axilares pueden orientarnos incluso hacia
un diagnóstico patológico si se acompaña de una adecuada historia clínica.
Describiremos los hallazgos ecográficos y mamográficos de los ganglios linfáticos axilares
(morfología, tamaño, presencia de microcalcificaciones, presencia de otras adenopatías) que nos
pueden orientar hacia un diagnóstico patológico (metástasis, linfoma, artritis reumatoide,
enfermedades granulomatosas, dermatológicas…)
• Técnica de imagen:
En la proyección latero medial oblicua de la mamografía se observan en condiciones normales
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ganglios que pertenecen a las regiones axilares inferior y media. La proyección axilar es una
proyección adicional que muestra la región axilar superior y está indicada en los casos de una
masa palpable en la cola de la mama que no se observa en las proyecciones estándares.
La exploración ecográfica de la región axilar ha de realizarse con traductores de alta frecuencia
(12 Mhz). A parte de su indicación en caso de lesiones palpables en la región axilar debería formar
parte de cada exploración ecográfica mamaria. En ocasiones el uso del doppler puede dar
información adicional muy útil para el diagnóstico de lesiones axilares.
• Ganglios axilares normales
Morfología normal:
Nódulos bien definidos con una densidad intermedia en la mamografía, observándose a menudo un
centro más radiolúcida, en relación con el hilio graso. La morfología puede ser redondeada,
ovalada, elíptica o arriñonada. En la ecografía se diferencia mejor la cortical y el hilio graso y se
puede ver una vascularización central benigna mediante ecografía doppler color. El tamaño límite
es de 10 mm en el eje menor y la cortical no debería superar un grosor de 3 mm.
Substitución grasa en pacientes mayores:
En pacientes mayores se puede observar ganglios con infiltración grasa que pueden ser
aumentados de tamaño con un hilo graso muy prominente que distiende la cápsula (Fig 1). La
corteza suele ser muy fina debido a la atrofia del tejido linfoide circundante. La substitución grasa
no siempre es estrictamente céntrica y puede adoptar una morfología nodular excéntrica. En 1965
Leborgne et al. Describieron siete patrones diferentes de la substitución grasa de los ganglios.
Sobre todo en mujeres obesas pueden alcanzar un tamaño de hasta unos 3 cm.
Condiciones benignas que pueden simular malignidad
Dilatación sinusoidal:
El aspecto del ganglio puede ser de engrosamiento focal de la cortical y presencia de pequeños
quistes (Fig. 2). Ante un ganglio de estas características está indicada la biopsia para descartar
malignidad. En la anatomía patológica se observa una dilatación de las sinusoides linfáticos y una
hiperplasia paracortical.
Inclusiones benignas glandulares
Es una entidad rara en la que existe tejido heterotópico de oriten mamario dentro de un ganglio
axilar, provocando una morfología atípica, aumento de tamaño, ecogenicidad heterogenea (Fig. 3).
Estas adenopatías pueden ser indistinguible de afectación metastásisca e incluso la biopsia puede
ser confusa para el patólogo. Para el diagnóstico de este trastorno benigno, de probable origen
embriológico es de gran ayuda la inmunohistoquimia que presenta marcadores de células
mioepiteliales.
Linfadenitis dermatopática.
Es una linfadenitis crónica que afecta a ganglios linfáticos que drenan áreas de con enfermedades
dermatológicas crónicas (psoriasis neurodermatitis, eccema, dermatitis exfoliativa, y dermatitis
seborreica). Se suelen ver ganglios aumentados de tamaño y se debe a un drenaje continuo de pigmentos
de melanina y restos adiposos de la enfermedad dérmica. La apariencia de los ganglios afectados puede
similar malignidad (fig. 4).
Siliconomas en pacientes con rotura de prótesis mamaria
En casos de rotura de prótesis mamaria es frecuente encontrarse con ganglios axilares aumentados
de tamaño y con una ecogenicidad elevada en su interior, representando fragmentos de silicona
(Fig. 5).
• Adenopatías inflamatorias
Los ganglios de la axila pueden estar afectados por procesos infecciosos o inflamatorios locales,
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sobre todo en la mama ipsilateral o por enfermedades inflamatorias o infecciosas sistémicas
(enfermedades reumáticas, autoinmunes, TBC etc.) En la mamografía se suelen ver adenopatías
densas, grandes y de contornos lobulados
En el caso de infecciones granulomatosas pueden presentar calcificaciones groseras.
En pacientes con sarcoidosis es frecuente encontrarse con ganglios de aumentados de tamaño en las
regiones axilares
En un 50% de pacientes diagnosticados de artritis reumatoide se observa una afectación axilar
formando parte de una adenopatía generalizada. Estas adenopatías se caracterizan por una
densidad elevada, morfología redondeada, escaso contenido graso y tamaño mayor de 1 cm.
Así mismo puede haber afectación ganglionar por otras enfermedades colágeno vasculares, como
el lupus eritematoso sistémico
• Afectación maligna de las adenopatías
Los ganglios axilares se pueden ver afectados por carcinomas de la mama, neoplasias de otras
partes del cuerpo o enfermedades hematológicas malignas, como el linfoma.
Los ganglios infiltrados por células malignas de un linfoma típicamente presentan un tamaño muy
aumentado en trono de 2,5 cm o más Es característico que conservan su morfología, con bordes
nítidos y buena diferenciación de la grasa periférica. El diagnóstico diferencial es de hiperplasia
linfoide, que morfológicamente no es distinguible del linfoma.
Ganglios axilares afectados por metástasis de cáncer de mama suelen presentar un tamaño muy
aumentado con bordes irregulares, lobulados y una morfología redondeada La grasa pericapsular
puede estar infiltrada y mal definida. Cuando existe una afectación de múltiples ganglios, estos
pueden formar conglomerados, observándose como una única masa.
En ocasiones se observan microcalcificaciones en el interior de un ganglio axilar, que suele ser un
signo de infiltración metastásica por cáncer de mama Hay que tener en cuenta que pacientes con
artritis reumatoide sometidos a crisoterapia pueden presentar ganglios con un aspecto de
microcalcificaciones, que suelen ser debido a depósitos por oro.
Adenopatías axilares afectadas por metástasis de otros tipos de neoplasias tienen un aspecto
similar a las adenopatías por metástasis de cáncer de mama, excepto la ausencia de
microcalcificaciones
Por último hay que tener en cuenta que existen múltiples otras patologías que pueden aparecer en
la axila o la cola axilar y que hay que distinguir de adenopatías: Quistes sebáceos, tumores
mamarios (malignos y benignos), malformaciones vasculares, tumores de origen neuronal,
lipomas, quistes, tejidos mamario ectópico… (Fig. 14 y 15)
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A veces, una lesión solitaria bien definida en la cola axilar o la axila puede resultar imposible
diferenciar entre una adenopatía y un tumor primario de otro origen. En estos casos, al menos que
el paciente padezca de una enfermedad sistémica que justifique la presencia de adenopatías
patológicas, estaría indicada el estudio histológico.
Imágenes en esta sección:
Fig. 1: Infiltración grasa
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Fig. 2: Dilatación sinusoidal e hiperplasia paracortical
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Fig. 3: Adenopatía con inclusión de tejido mamario
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Fig. 4: Linfadenitis dermatopática
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Fig. 5: Siliconoma
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Fig. 6: Adenopatías reactivas
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Fig. 7: Sarcoidosis
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Fig. 8: Sarcoidosis
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Fig. 9: Linfadenitis lúpica
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Fig. 10: Linfoma
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Fig. 11: Adenopatía metastásica por cáncer de mama
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Fig. 12: Microcalcificaciones
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Fig. 13: Metástasis de origen no mamario
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Fig. 14: Lesiones que imitan adenopatías
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Fig. 15: Lesiones que imitan adenopatías
Conclusiones
Existe una amplia variedad de hallazgos por imagen de los ganglios linfáticos axilares que pueden
orientar al radiólogo hacia un diagnóstico histológico.
Debemos estudiar siempre la axila, ya que el ganglio linfático axilar puede ser un "centinela
patológico" que nos oriente hacia patología mamaria o incluso sistémica.
Bibliografía / Referencias
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• Ecanow et al. Axillary Staging of Breast Cancer: What the Radiologist Should Know
Radiographics 2013
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• Civico amat et al. Inclusiones benignas glandulares en ganglio centinela de mama en
paciente con carcinoma mamario Patología 2010
• Shaw de paredes et al. Atlas de mamografía segunda edición Marban
• Leorgne et al. Soft tissue radiography of axilary nodes with fatty infiltration Radiology 1965
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