Introducción
En el ámbito educativo, los métodos y técnicas de estudio desempeñan un papel
crucial en el proceso de aprendizaje y en el éxito académico de los estudiantes.
Estos métodos y técnicas son estrategias estructuradas que permiten a los
estudiantes abordar de manera efectiva el material educativo, mejorar la
comprensión de los conceptos y optimizar el tiempo dedicado al estudio. La
implementación de técnicas de estudio adecuadas no solo facilita la adquisición de
conocimientos, sino que también promueve el desarrollo de habilidades cognitivas,
organizativas y de autogestión, fundamentales para el progreso académico y
personal.
En primer lugar, es esencial comprender la diversidad de métodos de estudio
disponibles y cómo estos pueden adaptarse a diferentes estilos de aprendizaje.
Los métodos de estudio incluyen enfoques sistemáticos como el método Cornell,
que enfatiza la toma de notas organizada y la revisión constante del material, y el
método de Leitner, una técnica de aprendizaje basado en la repetición espaciada
que optimiza la retención a largo plazo de la información. Por otro lado, las
técnicas de estudio, como la elaboración de mapas mentales, el subrayado y la
creación de resúmenes, ofrecen herramientas prácticas para sintetizar y organizar
la información de manera efectiva.
A lo largo de este docuemento, se analizarán en detalle los métodos y técnicas de
estudio más relevantes, examinando sus características, ventajas e importancia..
Además, se explorará la relevancia de estas técnicas en el contexto de la
educación y oportunidades para el aprendizaje.
Finalmente, esta investigación tiene como objetivo proporcionar una guía
comprensiva que permita adoptar prácticas de estudio efectivas, mejorando así su
rendimiento académico y su capacidad para enfrentar con éxito los retos
educativos presentes y futuros.
Un método de estudio es un proceso en el que una persona utiliza herramientas,
estrategias o prácticas que le ayudarán a tener un mejor aprendizaje.
Por tanto, conforme queramos organizar mejor la información que recibamos,
podremos utilizar diferentes recursos a fin de mejorar nuestra experiencia.
El buen uso de técnicas es importante para responder a las demandas de la
formación en los estudiantes, pues estamos en un mundo cada vez más exigente
Características del método de estudio
Las características del método de estudio son variadas, pues te facilitan la vida
para tu formación; no son muy conceptuales ni difíciles, porque te permiten tomar
atajos exitosamente.
En su mayoría son mecanismos que te ayudarán durante tu etapa escolar,
universitaria, de posgrado o si quieres aprender algún idioma.
Estas herramientas te darán una ayuda al estudiar y facilitarán tu vida, pues te
ahorrarán tiempo y mejorarán tu aprendizaje de muchas maneras.
Algunas técnicas que complementan los métodos de estudio son el uso de post-
its para destacar conceptos importantes o escribir preguntas claves.
El ejercicio de diferenciar textos por colores también logra ser efectivo; pues
distinguir entre ideas principales, palabras claves e ideas secundarias te ayudará a
tener una buena comprensión durante el estudio.
Distintas personas también les funciona el subrayado de texto mediante un
resaltador, mientras que otras simplemente desean hacer una anotación en el lado
lateral del texto mediante flechas.
Lo cierto es que, como observamos, cada quién utiliza las herramientas que mejor
le favorezca al momento de estudiar.
Método Cornell: Fue desarrollado por un docente de la Universidad de Cornell y
se basa en optimizar la forma de cómo tomamos apuntes y organizamos notas en
clases para luego estudiarlas.
Esta técnica se basa en dividir una hoja en tres secciones. Tras ello, podrás anotar
las notas de clase, palabras clave y un resumen corto en los espacios
distribuidos.
Este método de estudio es perfecto para que los estudiantes repasen de una
manera más efectiva. Ahora, veremos más a fondo los espacios que dividimos:
Notas de clase: En esta parte coloca tus apuntes principales. Trata de que
sean oraciones cortas en forma de lista o viñetas. Intenta empleando
abreviaturas y ejemplos. Esta sección irá al lado derecho y es el espacio
más grande de todos.
Palabras clave: Por lo general, se hace luego de que termines las notas de
clase. Aquí puede ir las frases que consideres esenciales para entender
mejor el tema. También es un espacio para colocar y plantear preguntas
que te hagas. Este sector estará en la parte izquierda.
Resumen corto: Consiste en anotar concretamente qué fue lo que
aprendiste en la clase o lección. La acción de ir de reversa y sintetizar la
información te ayudará muchísimo en tu proceso de aprendizaje.
Esta es una de las tantas técnicas para estudiar que puedes realizar cuando
aprendes nuevos temas en clase, al momento de leer separatas, libros, recursos
electrónicos o simplemente hacer un resumen conciso.
Método Pomodoro
Técnica basada en la concentración especial para las personas que tienden a
distraerse mucho en sus redes sociales o páginas web mientras estudian. Su
nombre proviene de los temporizadores de cocina en forma de tomate (pomodoro
en italiano).
Consiste en destinar y distribuir tus tiempos para realizar una actividad como el
estudio y concentrarte enteramente. Luego, tendremos un tiempo mucho menor en
el que nos relajaremos y descansaremos.
Por ejemplo, puedes estudiar constantemente por 30 minutos y descansar 5. Los
intervalos del método Pomodoro pueden variar dependiendo de la persona: de 35
a 7, 40 a 10 o 45 a 15 minutos.
Este método puede ser efectivo usando minuteros manuales, el temporizador de
tu celular o aplicaciones especiales que te ayuden con esta técnica. A
continuación, estas son las apps que pueden ayudarte: Forest, Focus To-Do, Brain
Focus, Pomodoro Timer, entre otros.
Método de Mnemotecnias
Otra técnica que puede ser de gran utilidad es el uso de mnemotecnias para el
aprendizaje. Esto se basa en aprender un concepto o palabras memorizando una
determinada secuencia de frases, códigos, nombres, datos o números
relacionados.
En algunos casos, hay mucha información que debemos retener, por lo que
este método de estudio universitario y escolar nos ayudará con ese proceso.
Existe muchas formas de utilizar esta técnica, a continuación, las enlistamos:
Iniciales: consiste en juntar las primeras letras de las palabras que
queremos memorizar y juntarlas en un simple concepto. No es necesario
que tenga algún sentido, sino que funcione para nosotros. Por ejemplo, los
gases nobles son el helio, neón, argón, kriptón, xenón, radón; pero si
utilizamos solo la primera letra de cada palabra y le podemos
poner RHANKX. Este sería nuestra mnemotecnia.
Historia: crearemos una historia en base a los conceptos que queramos
recordar. Para este caso, queremos recordar las siguientes palabras:
Francia, Revolución, 1789. Entonces nuestra historia ficticia tendrá que
utilizar esos conceptos. Por ejemplo: El otro día quería comprarme una
cerveza marca Revolución. Al momento de pagar, me di cuenta de que no
recordaba la clave de mi tarjeta. Al caminar por la plaza Francia me acordé
de que mi contraseña era 1789.
Nubes mentales: se basa en asociar conceptos con las palabras que
queremos recordar. No necesariamente debe haber una conexión
lógica. Por ejemplo, quiero recordar los países Italia, Alemania y Holanda;
así que los asociaré a los nombres propios de Ítala, Alejandria y Yolanda.
De esa forma podremos recordar estos conceptos de manera más fácil.
Escribir apuntes a mano
Quizás suene algo obvio, pero escribir un nuevo aprendizaje manualmente en un
papel pude ser uno de los ejemplos de métodos de estudio más grandes.
La virtualidad y la llegada del internet 4.0 nos ha llevado a automatizarnos; tanto
es así que ahora preferimos usar nuestras laptops o libros electrónicos para tener
cualquier apunte.
Lo cierto es que escribir a mano es una técnica clásica de estudio que te ayudará
más de lo que crees. De acuerdo con un estudio publicado en la
revista Psychological Science aprender a través de la escritura física es más
beneficiosos que tecleando o simplemente observando.
“La escritura manual permite a las personas desarrollar una comprensión
conceptual más sólida cuando se trata de procesar información”, explica el
investigador Antonio Cantù, participante del mencionado estudio.
Ventajas de utilizar métodos de estudio
Mejora la retención de información: Uno de los mayores beneficios de utilizar
métodos de estudio es que aumentan la retención de información. Al aplicar
técnicas como el resumen, la toma de apuntes y la elaboración de mapas
mentales, podemos procesar y recordar mejor los conceptos clave.
Optimiza el tiempo de estudio: Los métodos de estudio efectivos nos
permiten aprovechar al máximo nuestro tiempo de estudio. En lugar de perder
horas repasando información de manera ineficiente, podemos enfocarnos en lo
que realmente importa.
Desarrolla habilidades de organización: Los métodos de estudio a menudo
incluyen estrategias para organizar material de estudio. Esto no solo es útil en
el contexto académico, sino que también se traduce en habilidades de
organización valiosas en la vida diaria.
Reducción del estrés: Tener un enfoque estructurado para el estudio puede
reducir el estrés relacionado con los exámenes y los proyectos. Cuando
sabemos cómo abordar el material, nos sentimos más seguros y relajados.
Fomenta la creatividad: Algunos métodos de estudio, como la elaboración de
mapas mentales, fomentan la creatividad y la conexión de ideas, lo que puede
enriquecer nuestra comprensión de los temas.
¿Qué son las técnicas de estudio?
Las técnicas de estudio son un conjunto de métodos y herramientas que te
permitirán mejorar tu rendimiento y obtener buenos resultados en exámenes y
pruebas de evaluación de cualquier tipo.
Es importante que conozcas las principales técnicas de estudio para elegir las que
más se ajusten a tus habilidades y características, ya que a cada persona le
resultan más útiles unas técnicas que otras.
Por supuesto, todas estas formas de estudiar se pueden combinar buscando la
máxima efectividad de nuestras horas de estudio.
9 técnicas de estudio eficaces
Reelaboración de apuntes
El primer paso para afrontar el estudio con garantías de éxito es transformar los
apuntes que has tomado en clase, completarlos y organizarlos para convertirlos en
una herramienta de aprendizaje útil, ya que el tiempo del que dispones en el aula
es limitado y exige una transcripción rápida.
Esta técnica se puede aplicar tanto si tomas apuntes a mano como si lo haces con
ordenador. Los pasos que se recomienda seguir en ambos casos para reelaborar
los apuntes son:
Reescribe de forma ordenada la información completando lo que no hayas
podido redactar en clase. Si lo haces informáticamente puedes emplear
herramientas como Word, Canva o Google Docs, utilizando una fuente
legible. Si lo haces a mano, escribe con letra clara y con un tamaño
adecuado para una lectura ágil.
Alterna tamaños y tipos de letra distintos cuando quieras destacar ideas o en
los títulos. Aplica este contraste con moderación, para que no pierda su
utilidad.
Subraya o resalta con colores los conceptos clave para identificar las ideas
principales a simple vista. No debes subrayarlo todo, solo aquellas palabras
o frases más importantes. Puedes utilizar diferentes colores y asignar a cada
color una categoría (concepto clave, definición, ejemplo, etc.), para que sea
más sencillo acceder a la información relevante.
Incorpora elementos gráficos como fotografías, ilustraciones, tablas o
gráficos para que la lectura posterior sea más clara y amena.
Conecta los apuntes que estés reescribiendo con los que hayas creado
anteriormente. El objetivo es tener clara la estructura del temario y disponer
la información de manera ordenada y coherente.
Lectura comprensiva
Leer los apuntes y otros materiales de aprendizaje genera sensación de
familiaridad con el contenido, permite asimilar los conceptos estudiados y afianzar
el conocimiento.
La lectura debe llevarse a cabo de manera pausada, consciente y
serena, comprendiendo aquello que lees y estableciendo relaciones con aquello
que ya conoces.
Utiliza diccionarios si hay términos con los que no estás familiarizado.
Si el texto es extenso, divide la lectura en apartados e intercala los descansos que
necesites.
Existen técnicas específicas para entrenar tu capacidad de comprensión y
velocidad lectora.
Resúmenes
El resumen de los temas implica reescribir las ideas principales del texto leído
sintetizando al máximo la información.
Se pueden crear resúmenes a partir de los apuntes, libros, artículos, etc.
Es importante elaborar una síntesis fiable para seguir estudiando a partir del
resumen, con párrafos cortos que incluyan las palabras e ideas clave del temario.
La redacción y presentación de la información debe ser clara y ordenada tanto si
utilizas el ordenador como si lo realizas a mano en folios o en libreta.
Para destacar las ideas principales y organizar visualmente el contenido
puedes subrayar texto, utilizar marcadores fluorescentes o resaltar palabras con
colores y aplicar negritas o diferentes tipos de letra.
Fichas de estudio
Las fichas de estudio, también conocidas como flashcards, son tarjetas pequeñas
en las que se representan con un formato atractivo conceptos o ideas que es
importante memorizar.
Estas tarjetas, generalmente de cartulina de diferentes colores y con rayas
horizontales, pueden contener texto, números, ilustraciones o imágenes,
dependiendo del contenido o materia que estés aprendiendo.
Se suelen diseñar redactando una pregunta o palabra clave en un lado de la
tarjeta y la respuesta o desarrollo en la otra cara.
Pueden utilizarse individualmente para repasar vocabulario, definiciones, fechas,
fórmulas, etc. Organízalas poniendo hacia arriba la pregunta o palabra clave, e
intenta contestar antes de girar la tarjeta para verificar si conoces la respuesta.
También son muy útiles en sesiones de estudio grupal, en las que se pueden
organizar concursos o competiciones para comprobar quién conoce más
respuestas.
Es conveniente que diseñes y elabores tú mismo tus fichas de estudio, ya que
seleccionar la información relevante y aplicar un formato personalizado durante la
creación de las flashcards contribuye a fijar el aprendizaje.
Una opción es elaborarlas a mano. Puedes comprar las tarjetas en librerías.
Esquemas y mapas conceptuales
Existen diferentes tipos de organizadores gráficos de la información que
permiten estructurar las ideas sintéticamente y conectar conceptos estableciendo
jerarquías, con el fin de consolidar los conocimientos y facilitar el repaso del
temario.
Dependiendo del contenido o materia que estés estudiando te conviene utilizar un
tipo de organizador u otro.
Algunos ejemplos de organizadores gráficos son:
Esquemas. Se utilizan para representar las ideas principales de un tema.
Pueden utilizarse flechas o llaves para estructurar jerárquicamente la
información.
Mapas conceptuales. Muestran relaciones entre ideas y conceptos. Se
elaboran con cuadros, flechas y conectores.
Cuadros comparativos. Sirven para reflejar las diferencias y similitudes entre
diferentes elementos. La información se organiza en columnas.
Infografías. Son representaciones visuales complejas que suelen incluir texto
e imágenes. Sirven para comunicar datos gráficamente, sintetizar un tema y
estructurar gráficamente sus conceptos e ideas principales.
Si quieres crear estos recursos a mano, puedes usar cartulinas o papel en tamaño
DIN-A3 para que te quepa toda la información. Utiliza rotuladores de colores para
crear diseños más atractivos.
También hay herramientas informáticas específicas para crear organizadores
gráficos, como pueden ser Genially, Miro, Canva o Creately.
Reglas de asociación
Aprender a memorizar puede parecer complicado, pero existen diferentes
métodos, como las reglas mnemotécnicas, que te pueden ayudar en esta tarea.
Consisten en asociar conceptos que se deben memorizar con otros más
familiares.
Algunos ejemplos de técnicas de memorización son:
Asociación de palabras. Esta técnica es útil si debes recordar una secuencia
concreta. Por ejemplo, si quieres recordar la secuencia de
"Arpa, Violín, Contrabajo" la puedes asociar a nombres de familiares o
amigos como "Ana, Verónica, Carlos", en ese orden, para recordar la
secuencia.
Relato. Puedes inventar una historia para recordar conceptos, fechas o
palabras. Un ejemplo: si quieres recordar el año en que finaliza la Primera
Guerra Mundial (1918), puedes crear el relato "Mi hermana de 19 años fue a
comprar 1 pastel que le costó 8 euros".
Acrósticos. En esta regla se utiliza la primera letra de cada concepto para
formar una frase. Por ejemplo, para recordar el orden de los planetas del
sistema solar respecto al
Sol (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno) la
frase que podrías usar es "María Viaja Todos los Meses Junto
a Su Único Niño".
Para que sea más sencillo recordar, debes relacionar aquello que quieres
aprender con algo que ya sepas, es decir, vincular nuevos conocimientos con
otros que ya tenías.
Explicación oral
Una buena manera de consolidar el aprendizaje y memorizar la información
es explicar el tema a un familiar o amigo.
Para que esta técnica sea efectiva, primero lee el temario y luego explícalo con tus
palabras, adaptando el contenido para que la otra persona entienda lo que estás
expresando.
Esto te dará la oportunidad de reflexionar sobre qué partes del tema deberías
reforzar. Si te cuesta transmitir un concepto con claridad, es posible que necesites
más tiempo para comprenderlo.
Ejercicios y exámenes
Es el método de estudio a través de la realización de ejercicios, test y modelos de
exámenes. De esta manera se comprueba si se conoce la materia y se identifican
los puntos débiles en los que hay que seguir trabajando.
Esta técnica es especialmente útil cuando tienes que afrontar un examen tipo test
para repasar y comprobar qué temas son los que llevas mejor y cuáles necesitas
repasar más.
El objetivo es practicar con varios test hasta que consigas realizar unos cuantos
seguidos sin fallos.
En algunas materias puedes tener modelos de exámenes ya subidos a internet, de
libre descarga o para realizarlos online. En otros casos te los puede proporcionar
el profesor.
Ventajas de las técnicas de estudio
Mejoran la concentración: Las técnicas de estudio ayudan a mantener
la atención y la concentración.
Mejoran la memoria: Las técnicas de estudio ayudan a retener la
información por más tiempo.
Mejoran el rendimiento académico: Las técnicas de estudio ayudan a
asimilar la información y a desarrollar la capacidad de los estudiantes.
Mejoran la organización: Las técnicas de estudio ayudan a organizar
los estudios y a crear esquemas de repaso.
Mejoran la comprensión: Las técnicas de estudio ayudan a comprender
conceptos de manera más profunda y sólida.
Fomentan el pensamiento crítico: Las técnicas de estudio ayudan a
desarrollar el pensamiento crítico y el pensamiento lógico.
Fomentan la creatividad: Las técnicas de estudio ayudan a desarrollar
la creatividad e iniciativa.
Esencialmente, las técnicas de estudio siempre giran en torno a la noción de
orden y constancia, de creación de hábitos y cierta regularidad que le
permitirá al estudiante actuar más rápidamente y con mejor preparación frente
a determinadas tareas asignadas. Estas acciones que hace unas décadas
atrás parecían básicas y elementales para cualquier estudiante son hoy
importantes a remarcar debido a que la abundancia de estímulos, información
y datos hace difícil a aquel que quiere estudiar poder concentrarse y
prestar atención a la tarea a desarrollar por un largo período de tiempo.
Las técnicas de estudio suelen permitir al estudiante comprender mejor el
material que se le exige para poder rendir un examen o para comprender un
tema. Cuando se habla de un texto podemos mencionar aquellas que van
desde lo más simple como hacer una lectura exploratoria del documento,
subrayar o marcar al margen ideas esenciales hasta aquellas más complejas
que ya requieren un mayor nivel de práctica y trabajo como por ejemplo cómo
realizar un resumen, un cuadro sinóptico o una red conceptual en la cual
todos los términos estén correctamente relacionados entre sí. Estas
habilidades llevan tiempo y no se pueden desarrollar de un día para el otro, y
esto marca la importancia de las técnicas de estudio para permitir al alumno
lograr un buen nivel de estudio.