Energía eólica
¿Qué es la energía eólica, cómo se transforma en electricidad y cuáles son sus ventajas?
Eólica marina Eólica terrestre
La energía eólica, que transforma en electricidad la fuerza de un recurso inagotable como el
viento, es una apuesta sostenible y de valor para el futuro. El aprovechamiento del viento
requiere de la instalación de parques eólicos, ya sea en tierra o en alta mar, con decenas de
aerogeneradores. Estos gigantes se han convertido en parte del paisaje en los últimos años, pero
¿sabemos cómo funcionan?
¿Cómo se genera el viento? La radiación solar no incide por igual en toda la superficie de la Tierra:
hay zonas que se calientan más que otras y en esas el aire, que pesa menos, tiende a ascender
generando áreas de bajas presiones; en cambio, en las más frías el aire desciende y pesa más
creando áreas de altas presiones. La diferencia entre presiones hace que el aire se mueva y se
origine el viento, un elemento tan poderoso que puede utilizarse para generar energía.
Qué es la energía eólica
La energía eólica es aquella que se obtiene a partir de la fuerza del viento. ¿Cómo? A través de
un aerogenerador que transforma la energía cinética de las corrientes de aire en energía eléctrica.
El proceso de extracción se realiza principalmente gracias al rotor, que transforma la energía
cinética en energía mecánica, y al generador, que transforma dicha energía mecánica en eléctrica.
Hablamos de una energía renovable, eficiente, madura y segura clave para la transición
energética y la descarbonización de la economía.
Cómo funciona la energía eólica. Características
Para aprovechar la energía cinética del viento y convertirla en energía eléctrica, es necesario, tal y
como ya hemos comentado, el uso de un aerogenerador. El óptimo aprovechamiento de
estos gigantes —suelen tener entre 80 y 120 metros de altura— depende de la fuerza del viento.
Por ello, los parques eólicos, que agrupan un gran número de aerogeneradores y hacen posible la
obtención de esta energía en grandes cantidades, deben implantarse en lugares donde la
presencia del viento sea predominante.
Los aerogeneradores han de orientarse en la dirección del viento —esto sucede gracias a una
veleta que se encuentra en la góndola—. A partir de ahí, la fuerza de las corrientes de aire pondrá
en funcionamiento las tres principales partes del aerogenerador:
El rotor: compuesto por tres palas y el buje que las une, su función es captar la fuerza del
viento y convertirla en energía mecánica de rotación.
La multiplicadora: unida al motor mediante un eje, su función es elevar la velocidad de
giro de 30 revoluciones por minuto (rpm) a 1500 rpm.
El generador: este elemento se encarga de convertir la energía mecánica de rotación en
energía eléctrica.
Cada uno de los aerogeneradores que componen un parque eólico están unidos entre sí por
cables subterráneos que llevan la energía eléctrica a una subestación transformadora. De ahí es
transportada a los hogares, las fábricas o las escuelas, entre otros, a través de las redes de
distribución de las distintas compañías eléctricas.
Ventajas de la energía eólica
La energía eólica ofrece numerosos beneficios, tanto para las compañías que apuestan por ella
como para la sociedad al ayudar a minimizar el impacto del cambio climático:
Limpia
Al no requerir ningún proceso de combustión, se trata de una energía con unas bajas emisiones de
gases de efecto invernadero (GEI), los principales culpables del calentamiento global.
Inagotable
El viento es un recurso ilimitado, así como su aprovechamiento siempre y cuando haya corrientes
de aire suficientes.
Barata
Tanto el coste por kW producido como su mantenimiento es bastante bajo. En zonas donde el
viento sopla más fuerte el beneficio es aún mayor.
Bajo impacto
Los parques eólicos se instalan tras un riguroso proceso de estudio y planificación. Además, se
buscan zonas despobladas para evitar el efecto negativo en los habitantes.
Genera empleos verdes
Según la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), la energía eólica ya emplea hoy
a más de 1,2 millones de personas y el número de empleos verdes no dejará de aumentar.
Cómo se construye un parque eólico
El proceso de construcción de un parque eólico es complejo, ya que hay muchas características
que influyen sobre dónde y cuándo instalarlo. De estas, las que son imprescindibles de estudiar
son la variación espacial, temporal y vertical del viento a lo largo de los años. Se estudian estos
parámetros con anemómetros y veletas, y se estima la producción de la futura instalación para así
asegurar su potencial eficiencia. Las adelantadas técnicas de supercomputación optimizan el
diseño del complejo eólico para maximizar la generación de energía.
Los avances conseguidos como consecuencia de la innovación también están dejando sus frutos
en el ámbito de la energía eólica marina. Un ejemplo lo encontramos en el proyecto Romeo, una
iniciativa europea liderada por Iberdrola que persigue la reducción de los costes de operación y
mantenimiento de los parques eólicos.