EL CUARTO ESTADO DE LA MATERIA
En muchas ocasiones habrás oído hablar de los tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso.
Sin embargo, existe un cuarto estado de la materia, muy poco divulgado a pesar de que se conoce desde
hace mucho tiempo, y que está presente incluso en un mayor porcentaje que los otros tres: el plasma.
¡El 99% de toda la materia que existe en el universo se encuentra en forma de plasma!
Pero, ¿qué es realmente el plasma? La respuesta a esta pregunta es muy simple: el plasma es un gas
ionizado.
Como sabemos, al aplicar calor a un sólido éste se convierte en líquido, o sea, se funde. Si se sigue
aplicando calor, el líquido se transforma en gas y, finalmente, se desprenden algunos electrones de los
átomos o moléculas neutras del gas, formándose una mezcla de iones cargados positivamente y electrones
con carga negativa. Cuando el gas se ha ionizado, se han alterado sus propiedades de tal manera que guarda
poca similitud con los otros estados de la materia; por tal motivo se considera a ese estado de gas ionizado
como el cuarto estado de la materia, llamado plasma.
El estado plasma posee una propiedad básica de casi neutralidad eléctrica, ya que el número de cargas
positivas y negativas en el plasma son prácticamente iguales. Además, es conductor de la corriente eléctrica,
y por ello se utiliza en productos para generar luz, como lo son las lámparas o tubos fluorescentes. Estas
lámparas contienen normalmente una pequeña cantidad de vapor de mercurio junto con un gas noble, los
cuales son inertes (es decir que no reaccionan en forma natural con otros elementos), y normalmente se
utiliza argón. Al pasar una corriente eléctrica, el gas noble se ioniza perdiendo electrones y de esta forma
se convierte en un plasma que excita a los átomos de mercurio generando luz visible y ultravioleta, solo
que normalmente estos focos están protegidos con un revestimiento que filtra la luz ultravioleta, para que
solo recibamos la luz visible.
Los tubos fluorescentes tienen una mayor eficiencia energética que los focos normales, además de
tener una luz más agradable, es por ello que se utilizan mucho en carteles publicitarios. Existen más usos
del plasma como lo son las televisiones y monitores con pantallas de plasma o el interior de los reactores
de fusión, entre otros.
En la naturaleza, también podemos encontrar plasma en diversos lugares. Las estrellas, por ejemplo
el Sol, son plasma. Otro importante plasma en la naturaleza es la ionosfera, que comienza a unos 70-80 km
por encima de la superficie terrestre. En la ionosfera los electrones son expulsados de los átomos por la luz
solar de corta longitud de onda, desde la ultravioleta a los rayos X. Otros ejemplos de plasmas “naturales”
son los rayos durante una tormenta o la corona solar, entre otros. La capa más externa del Sol, la corona,
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está tan caliente que no solo están todos sus átomos ionizados, sino que aquellos que comenzaron con
muchos electrones, tienen arrancados la mayoría (a veces la totalidad), incluidos los electrones de las capas
más profundas que están más fuertemente unidos al núcleo. Por ejemplo, en la corona se ha detectado la
luz característica del hierro que ha perdido 13 electrones.
También existe el plasma interplanetario (la materia entre los planetas del Sistema Solar), el plasma
interestelar (la materia entre las estrellas) y el plasma intergaláctico (la materia entre galaxias).
CUESTIONES
1. Define plasma y explica cómo se forma.
2. Nombra plasmas “artificiales” que se citan en el texto.
3. Nombra plasmas “naturales” que se citan en el texto.
4. ¿Cuál es la diferencia más llamativa de los tubos o lámparas fluorescentes que contienen argón
de las que contienen otros gases nobles?
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