La Guerra del Acre (conocida en Brasil como Revolução Acreana —
Revolución Acreana—) fue una serie de conflictos limítrofes
entre Bolivia y Brasil, cuyo desenlace afectó también territorios en
disputa con el Perú. El conflicto en general tuvo dos fases desarrolladas
durante el periodo 1899-1903, en el que se disputó el territorio del Acre,
rico en árboles de caucho y yacimientos auríferos. Concluyó con
el Tratado de Petrópolis y la consecuente anexión de los territorios sobre
los que Bolivia reclamaba soberanía, conocidos en ese entonces
por Bolivia como el Territorio Nacional de Colonias.
Guerra del Acre
Área de disputa entre las tres
naciones en la amazonía.
Fecha 1899-1903
Lugar Selva del Acre y Purús.
Coordenada 7°06′51″S 73°48′04″
s O
Casus belli Intentos sucesivos
de secesión por
parte de los
seringueiros
acreanos para
posteriormente
incorporarse al
Brasil.
Resultado Victoria brasileña
Consecuencias Firma del Tratado de
Petrópolis entre
Brasil y Bolivia.
Firma del Tratado
Velarde-Río
Branco entre Brasil y
Perú.
Firma del Tratado
Polo-Bustamante ent
re Perú y Bolivia.
Cambios Bolivia cedió alrededor de
territoriales 190.000 km² de territorio.
Beligerantes
Ejército Ejército
Nacional de Brasileño
Bolivia Seringueiro
Columna s
Porvenir
Comandantes
General y Presidente
Presidente Rodrigues
José Manuel Alves
Pando Luis
Federico Gálvez
Román Rodríguez de
Nicolás Arias
Suárez Callaú José Plácido
Bruno de Castro
Racua Jefferson
José Torres
Bajas
Desconocidas Desconocidas
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La región del Acre (actual Estado de Acre) poseía ricos
yacimientos auríferos, abundancia de recursos madereros,
principalmente el árbol del caucho que, a finales del siglo XIX y casi
mediados del siglo XX, fue muy importante para la industria
del automóvil y el transporte, ya que la goma sintética para la
fabricación de llantas o ruedas y otros objetos no fue descubierta hasta
prácticamente la Segunda Guerra Mundial. Por eso, se suele llamar
también a esta guerra como La Guerra del Caucho, ya que uno de los
motivos por los cuales se movilizó el gobernador Torres del Amazonas
fue el impuesto que se dio a las exportaciones de caucho.
Causa
El nombre de la Guerra del Acre dado al territorio en cuestión se debe a
uno de los ríos de la región, llamado Aquiry en idiomas nativos y río
Acre en español y en portugués.
Tras los tratados de Madrid (1750), San Ildefonso - Tratado de
Permuta (1777) y Badajoz (1801) todo el territorio del Acre, con una
superficie de aproximadamente 355 242 km² quedó confirmado dentro
de la soberanía española, siendo entonces fijados sus límites con las
posesiones portuguesas (y luego brasileñas) en el paralelo que corre
desde las nacientes del río Yavarí hacia el este hasta encontrar
la vaguada del río Madera, es decir el paralelo que servía como límite
septentrional del Acre era el 7° o el 7° 7' S; tal límite se mantuvo para
el Brasil hasta por lo menos 1839.
En 1776, al crear la monarquía española el Virreinato del Río de la Plata,
quedaron poco precisos los límites del mismo respecto a los
del Virreinato del Perú, de modo que, al producirse la independencia
de Perú y luego la de Bolivia, ambos estados se disputaron el territorio.
Brasil, aprovechando la debilidad política de ambos vecinos, había
incorporado gran parte del Acre a la provincia (luego estado brasileño)
de Amazonas, cuyos límites eran desde el ya citado paralelo 7°S hacia el
Este y hacia el Sur.
Según el Perú, el límite en 1870 entre el Perú y Brasil era corrido hacia
el sur hasta el paralelo que corresponde a las nacientes del río Purus,
esto es, hasta casi el 10°S pero, para el estado boliviano, Brasil
mantenía el extremo norte en el paralelo 7°S —desde la tierra de
los Guarayous— si bien con importantísimas anexiones en el Este, en
donde impusieron una frontera diagonal a Bolivia. Tal primera anexión
quedó como un hecho consumado (o fait accompli) admitido
internacionalmente y así luego aceptado por Bolivia bajo el mandato del
presidente Mariano Melgarejo al firmar el llamado Tratado de
Amistad más conocido como Tratado de Ayacucho del 23 de noviembre
de 1867 por el cual se entregaban 102 400 km² de territorio a Brasil
(principalmente el noroeste del Acre original que pasó así a ser parte
del Amazonas brasileño).
La explotación del caucho, una de las prometedoras fuentes de riqueza
de aquellos tiempos por sus múltiples aplicaciones, agravó la cuestión al
atraer a trabajadores procedentes de los países circundantes (desde
1877 brasileños sobre todo, a causa de una pertinaz sequía que azotó la
parte nororiental del país), cuyas condiciones de vida eran penosas,
prácticamente una semi-esclavitud. Caldo de cultivo perfecto para quien
tuviera la habilidad de valerse de ellas para sus fines.
Visión boliviana
Bolivia durante 1899, dicho país
consideraba dentro de su frontera al territorio acreano y a otras zonas
fronterizas, así fue durante y hasta la firma del Tratado de Petrópolis.
Bolivia, desde 1867 y hasta 1903, mantenía unos 253 242 km² del
territorio del Acre, con subdivisiones políticas poco definidas en los
territorios llamados Espino (en el norte), Cocama (en el centro)
y Manetenery o Manetery en el sur y este. Esas regiones formaban parte
del Territorio de Colonias.
De esta manera, hasta principios del siglo XX, el territorio del Acre
(actual Estado de Acre) pertenecía a Bolivia. Sin embargo, en gran
medida a causa de una gran sequía que afectó al Nordeste brasileño
durante el año 1877, se intensificó la inmigración ilegal de brasileños al
entonces territorio boliviano; así, desde ese año, gran parte de su
población estaba constituida por brasileños que explotaban seringais, es
decir campos en donde abundaba el árbol del caucho, o que se
dedicaban a extraer oro y plata de los garimpos (yacimientos) y que, en
la práctica, acabaron creando un territorio independiente subsidiario de
Brasil porque Bolivia no tenía una presencia notoria en la región.
En 1898, la Comisión demarcadora de límites favoreció a Brasil con más
adquisiciones territoriales a expensas de Bolivia, país que no pudo hacer
nada porque, además de no contar con mucho apoyo internacional,
estaba sumida en una sangrienta guerra civil que desgastaba a sus
efectivos. La guerra civil afectó notablemente al ejército boliviano, el
cual, de no haber sido así, podría haber contado con más y mejores
efectivos para la defensa del Acre.
En 1899, los bolivianos, con nuevas concesiones territoriales a Brasil
(citadas anteriormente en 1898), intentaron asegurar el control de la
zona fundando como capital administrativa a Puerto Alonso (3 de enero).
Como fuerza de policía, se organizó en Cochabamba, un piquete de
cuarenta hombres bajo el inmediato comando del subteniente Víctor
Rodmípez (esta era la fuerza inicial de policías de Puerto Alonso tras su
fundación).
Se debe señalar que en el año 1899 se había producido un importante
avance de colonizadores brasileños que habían ocupado el área de los
ríos Purús y el Acre al sur de la línea de fronteras, debido a la
inmigración anteriormente citada.
Desde Bolivia, los pioneros colonos habían conseguido establecerse en
el Abuná y comenzaban a ocupar el territorio del Acre. Con el propósito
de remediar la falta de una presencia importante de residentes
bolivianos, en enero de 1899 se creó la aduana de Puerto Alonso. Era un
acto legítimo de soberanía, con propósitos administrativos. Se trataba
de recaudar los derechos de aduanas que al país boliviano le
correspondían por la extracción de la goma que explotaban bolivianos y
extranjeros dentro de su territorio. En el poco tiempo que pudo funcionar
la aduana se produjeron ingresos interesantes para el fisco pero Puerto
Alonso se convirtió en el centro político y militar de los conflictos.
Visión peruana
Artículo principal: Conflicto limítrofe entre el Perú y Bolivia
Véase también: Fronteras del Perú
La República Peruana también
consideraba en 1865 el Acre como territorio nacional como herencia de
la antigua Comandancia General de Maynas.
Desde el virreinato, el territorio peruano se extendía hasta el río
Madera que servía de límite con Brasil. El historiador y
diplomático Alberto Wagner de Reyna sostuvo al respectoː
«En el altiplano, los confines entre el territorio, de la Audiencia de
Charcas y la Intendencia de Puno eran conocidos y en buena parte
marcado con hitos. En cambio, la región de los ríos o selvática, se
componía de «provincias no descubiertas» -como se decía- que no se
hallaban ni bajo la jurisdicción de la Audiencia de Lima ni en la de
Charcas, sino dependían, directamente, de la autoridad virreinal. Y era
obvio que no habiendo sido separadas expresamente del Virreinato de
Lima, al crearse el de Buenos Aires, esas tierras permanecieran bajo el
imperio de aquel.»
El límite con Bolivia estaba dado principalmente por el río
Beni (reclamación hasta 1880) mientras que por contraparte (hasta
1902), Bolivia reclamaba como límite con Perú el curso del río Madre de
Dios y el de su afluente el Inambari, Brasil supo aprovechar los
diferendos entre los países andinos y al mismo tiempo que oficiaba de
mediador de "buena voluntad" entre ellos, obtenía territorios. Sin
embargo, entre 1867 y 1909, todo el territorio de Acre pasó al Brasil sin
librarse batalla con Perú. Los presuntos derechos del Brasil sobre esa
extensa zona se remontan a que, en 1867, el presidente
boliviano Mariano Melgarejo había cedido territorios peruanos a Brasil —
como si fueran de ese país— y lo hizo nuevamente en 1903 por
el Tratado de Petrópolis, luego de una larga guerra fronteriza de casi 30
años. Desde entonces Brasil quiso hacerse por la fuerza de dichas
tierras, deseando extenderse inclusive hasta el río Purús y el río Yuruá.
El 25 de octubre de 1902, la guarnición peruana de Amuheya rechazó a
un destacamento brasileño que le exigía abandonar su puesto. En 1904,
el coronel brasileño José Ferreira arribó al río Santa Rosa, afluente del
Purús, y saqueó caucho y siringa a extractores peruanos. En noviembre
de ese año, la guarnición de Amuheya se rindió ante fuerzas brasileñas
superiores, tras dos días de combates.
Primeros enfrentamientos
Fundación de Puerto Alonso o Puerto Acre
El Presidente de Bolivia de ese entonces Severo Fernández Alonso, trató
de no descuidar la política exploratoria del país y en septiembre de
1898, mandó una delegación exploratoria al Acre, encabezada por
el abogado chuquisaqueño José Paravicini.
La delegación partió de la ciudad de La Paz y después de casi 4 largos
meses de travesía en medio de la inmensa selva inexplorada, esa
delegación logró llegar al Acre.
Una vez allí, José Paravicini fundó Puerto Alonso (actual Porto Acre) el 3
de enero de 1899, en un intento de asegurar la soberanía boliviana y
sentar la presencia del estado en aquella lejana región del país.
Cabe mencionar que José Paravicini le puso a la localidad el nombre de
Puerto Alonso como pequeño homenaje y justo reconocimiento al
presidente chuquisaqueño de ese entonces Severo Fernández Alonso,
quien en esos momentos se encontraba luchando contra los federales
paceños en plena guerra civil (cuya guerra había comenzado por el
traslado de la sede de gobierno).
El conflicto bélico del Acre comienza cuando Bolivia, haciendo uso de sus
derechos soberanos, decide establecer una aduana en Puerto Alonso.
Esto debido a que (según Bolivia) los empresarios brasileños caucheros
no estaban pagando impuestos al estado por la explotación ilegal de la
goma boliviana y muchos menos por la exportación. Cabe mencionar
que esta medida implementada por el gobierno boliviano no fue del
agrado de los intereses empresariales del lugar.
Protesta brasileña y preparativos
Desde el lado brasileño, el gobernador del Estado de Amazonas Ramalho
Junior no vio con buenos ojos que los bolivianos hayan fundadado Puerto
Alonso como capital administrativa de la región del Acre, además de la
creación de una aduana boliviana en la misma localidad y también la
"imposición" (según él) de un impuesto a la goma exportada. Ante esta
situación, el gobernador brasileño, elevó una queja ante el Gobierno
Federal de Brasil poniendo como pretexto la "ilegalidad" de la ocupación
boliviana. A la vez acusó también a los bolivianos de supuestos robos,
atropellos y actos de violencia cometidos contra los
residentes brasileños.
Por otra parte la escasa y débil presencia del estado boliviano en la
región, alentó a muchos brasileños a convertirse en promotores de una
rebelión secesionista (separatista) llegando inclusive a desafiar a las
pocas autoridades bolivianas del lugar.
El gobernador brasileño del Estado de Amazonas, Ramalho Junior,
convenció al colonizador español Luis Gálvez Rodríguez de Árias a que
se pusiera a la cabeza de los secesionistas. Mientras esto ocurría en el
Acre, en la ciudad brasileña de Manaus, se organizaba una partida de
mercenarios civiles para secundar y reforzar el movimiento separatista,
bajo la dirección de Alberto Moreira Junior, (el cual era un pariente
cercano del gobernador del Amazonas)
Asalto a Puerto Alonso
El 3 de mayo de 1899, varios siringueros brasileños a la cabeza del
aventurero y colonizador español Luis Gálvez Rodríguez, asaltaron
Puerto Alonso destituyendo violentamente a las autoridades aduaneras
bolivianas.
El 14 de julio de 1899, el español Luis Gálvez proclama la "República
Independiente del Acre" y se autoproclamó presidente del nuevo estado.
Apenas anoticiado de la situación, el nuevo presidente boliviano José
Manuel Pando, decide enviar inicialmente una pequeña columna
expedicionaria a la cabeza del abogado paceño Pedro Kramer. La
delegación boliviana llegó a Puerto Alonso el 19 de diciembre de 1899
tras una larga travesía a través de las grandes selvas inexploradas de la
época. Cuando los bolivianos ingresaron a Puerto Alonso, lo encontraron
vacío y desolado, pues los brasileños revoltosos habían abandonado esa
localidad. Al día siguiente 20 de diciembre fallecería el abogado Pedro
Kramer debido a una fuerte enfermedad tropical (fiebre amarilla) que
había contraído durante el largo viaje. Lo reemplazó en el cargo el
segundo al mando de la delegación Ladislao Ibarra.
Al año siguiente, el 12 de enero de 1900, centenares y centenares de
siringueros brasileños liderados nuevamente por el español Luis Gálvez
Rodríguez, atacaron Puerto Alonso. Después de 3 horas de duro combate
los pocos defensores bolivianos se rindieron ante los numerosos
siringueros brasileños, los cuales expulsaron a los bolivianos de Puerto
Alonso.
Primera Campaña
Cuando las noticias llegaron a la ciudad de La Paz (sobre lo ocurrido con
la pequeña delegación civil de Pedro Kramer) el gobierno boliviano se
puso a organizar la movilización inmediata del Ejército de Bolivia.
Inicialmente, se dispuso la salida de 3 expediciones militares
escalonadas geográfica y cronológicamente.
Primera Expedición
La primera expedición militar, partió de la ciudad de La Paz el 25 de
octubre del año 1899 a la cabeza del médico cochabambino Andrés
Muñoz Quevedo. Esta expedición llegó primero a la localidad de Sorata,
y de ahí partió con rumbo a la localidad de Rurrenabaque (frontera entre
el departamento de La Paz y el departamento del Beni).
Partió de Rurrenabaque y llegó hasta la población de Riberalta el 14 de
diciembre de 1899 (en el norte del Departamento del Beni) donde
permaneció unas cuantas semanas para terminar de organizarse hasta
abril de 1900.
De Riberalta, la expedición militar continuó con su trayecto hacia el Alto
Acre, llegando a la localidad de "Barraca Mercedes"
(actual Departamento de Pando), lugar en el que se completaron sus
efectivos alcanzando a 387 hombres en total.
La expedición militar salió de "Barraca Mercedes" y se dirigieron con
rumbo al Bajo Acre donde se encontraba Puerto Alonso o Puerto Acre.
Finalmente la primera expedición a la cabeza de Andrés Muñoz Quevedo
llegó a Puerto Alonso el 22 de septiembre de 1900. Cuando llegaron a la
localidad, esta se encontraba totalmente deshabitada y las instalaciones
portuarias, aduaneras y administrativas que antes estaban ahí, se
encontraban vacías. La expedición militar se puso inmediatamente a
rehabilitar todas estas instalaciones que los revoltosos brasileños habían
saqueado.
Cabe mencionar, que solamente durante el viaje, muchos bolivianos
fueron muriendo en medio camino, debido a las fuertes enfermedades
tropicales (fiebre amarilla o malaria) que contraían durante el largo y
penoso viaje de centenares y centenares de kilómetros a pie rumbo
al Acre.
Creación del Territorio Nacional de Colonias
Con el fin de mejorar y formalizar la administración del territorio
disputado, el gobierno de Bolivia creó por Decreto Supremo del 8 de
marzo de 1900 el Territorio Nacional de Colonias. Se designó
oficialmente a un Delegado Nacional que estaría bajo el mando directo
del poder ejecutivo y se estableció que sus límites eran por el norte los
establecidos por el Tratado de Ayacucho, mientras que por el sur
limitaba con los departamentos del Beni y La Paz.
Segunda Expedición
La segunda expedición militar, partió también de la ciudad de La Paz el
4 de julio de 1900 a la cabeza del coronel y ministro de defensa de ese
entonces Ismael Montes Gamboa. Esta expedición estaba compuesta por
321 hombres del batallón "Independencia 2 de Línea".
Llegaron a la "Barraca Mercedes" en noviembre de 1900. En ese lugar se
encontraron con la tercera expedición que había salido desde la ciudad
de Cochabamba también en la misma fecha.
Tercera Expedición
La tercera expedición partió desde la ciudad de Cochabamba también el
4 de julio de 1900, a la cabeza del Vicepresidente de Bolivia Lucio Pérez
Velasco. Esta expedición estaba compuesta por 127 hombres del
"Piquete Pérez Velasco". Se encontraron con la expedición de Ismael
Montes en la "Barraca Mercedes" para unir fuerzas.
En total, durante toda la Primera Campaña del Acre Bolivia había
movilizado alrededor de 835 hombres
entre militares y soldados (incluyendo a los que se habían enfermado en
medio camino).
Preparativos en el lado brasileño
Entre tanto, lo que los bolivianos no sabían es que del otro lado,
los brasileños separatistas habían logrado reunir a más de
2150 siringueros civiles del lugar dispuestos a combatir a las tropas
bolivianas. La mayoría eran voluntarios y estaban fuertemente armados
y ligeramente entrenados (a pesar de ser civiles y no militares). Estos
revolucionarios eran financiados por los empresarios brasileños
caucheros y a la vez tenían también un apoyo económico de los
comerciantes fluviales brasileños para comprar armamento.
Cabe mencionar que durante toda la Primera Campaña del Acre
el Estado Brasileño se mantuvo al margen de este conflicto separatista
que consideraba un problema regional y autonomista.
Inicialmente, Brasil reconoció oficialmente que sus habitantes habían
invadido territorios bolivianos. Al principio el estado brasileño se
desentendió del problema y no le dio mucha importancia. Pero tiempo
después, al enterarse de la movilización del Ejército de
Bolivia, Brasil declaró oficialmente «en litigio» al territorio del Acre.
Combate de Riosiño o Riosinho
Cuando las tropas bolivianas (segunda y tercera expedición) se
encontraron en la "Barraca Mercedes", se enteraron de que la primera
expedición se encontraba totalmente cercada por los brasileños
en Puerto Alonso.
Para ello, empezaron a bajar hacia el Bajo Acre, descendiendo aguas
abajo bordeando el río.
Durante la marcha, las tropas bolivianas fueron escalonadas a lo largo
del trayecto hacia Puerto Alonso. En la localidad de Riosiño quedó el
batallón "Independencia 2 de Línea" de infantería (compuesto por 150
hombres) y en la localidad de Humaytá se quedó también otra pequeña
fracción de 120 hombres. El resto de la columna de tropas continuó con
su camino avanzando hacia Puerto Alonso.
Cerca del amanecer del 12 de diciembre de 1900, alrededor de
500 brasileños atacaron al batallón "Independencia" que se encontraba
acantonado en Riosiño.
El plan de los brasileños era atacar por sorpresa al batallón boliviano,
aún todavía en plena oscuridad y mientras estén durmiendo.
Pero con lo que no contaron los brasileños, fue que el centinela ya los
había visto movilizarse en pleno monte y empezó a disparar a los
brasileños, alertando al mismo tiempo a sus camaradas sobre la
presencia enemiga. El ataque brasileño fue rechazado totalmente por las
tropas bolivianas. Los brasileños tuvieron que retirarse y abandonar el
lugar luego de constatar un gran número de muertos entre sus filas,
además de varios heridos.
Este combate fue ganado por las tropas bolivianas debido a la sorpresa
arruinada por el centinela Maximiliano Paredes quien años después fue
ascendido al grado de sargento (pos-mortem) y declarado héroe a nivel
nacional.
La guerra se dividió en dos periodos o campañas: el primero comienza
desde 1899, con la presión de los brasileños para que los bolivianos
abandonen Puerto Alonso hasta su posterior recuperación y
reincorporación del Acre nuevamente a Bolivia; el segundo o Segunda
Revolución Acreana (Segunda Campaña en Bolivia) comienza el 6 de
agosto de 1902 con la toma de la ciudad de Xapuri y termina en febrero
de 1903 con la firma del Modus Vivendi que establecía la
desmovilización de las tropas bolivianas y la suscripción de un nuevo
tratado. El 17 de noviembre de 1903 durante el gobierno de José Manuel
Pando, Fernando Guachalla y Claudio Pinilla firman por Bolivia el Tratado
de Petrópolis por el que Bolivia cede el territorio del Acre a cambio de
una compensación de dos millones de libras esterlinas, el compromiso
de construcción de un ferrocarril en la zona de las cachuelas y otros
aspectos relacionados al estatus y derechos de los habitantes de la
región en cuestión, perdiendo Bolivia aproximadamente 190 000 km² de
territorio.
Al estallar la revuelta separatista, el Acre contaba con más de treinta mil
habitantes, casi indiferentes a lo que ocurría; por ello, los promotores de
la revuelta, para hacer obtener su popularidad, expedían despachos y
cargos de coroneles de forma masiva, sin que por ello lograsen el apoyo
y participación de los habitantes porque el ideal de los acreanos era el
de continuar como hasta entonces, sin freno a sus desmanes ni
autoridades que los gobernasen. Entre ellos imperaba el ojo por ojo y
diente por diente. Además, preferían la indiferencia por si un bando
tomaba represalias, ya que en el Acre había bolivianos y brasileños
residentes que se dedicaban a explotar el caucho.
Luis Gálvez Rodríguez de Árias proclamó
la República de Acre en 1899.
En el primer periodo (Primera Campaña), Bolivia tuvo que movilizarse
para defender su territorio de las agresiones que se sucedían al norte.
Bolivia acababa de salir de una guerra civil y su ejército estaba
mermado por las bajas sufridas en este conflicto.
El coronel Ismael Montes, jefe de la 1.ª Expedición a Acre.
La República boliviana mandó al Acre tres columnas de soldados,
nombrándose delegado nacional en el Acre y Bolivia a Andrés S. Muñoz,
quien salió de La Paz por la ruta del río Beni. Poco después, tropas al
mando del vicepresidente de la República boliviana, Lucio Pérez Velasco,
partieron de Cochabamba por la ruta del Chapare y el ministro de
Defensa, el doctor Ismael Montes, encabezó otro contingente por la
difícil ruta de Larecaja; se trataba de rivales políticos que competían por
prestigio, pero que, llegados al Acre, aunaron sus fuerzas y lograron
restablecer el orden en la litigada zona.
Antes de la llegada de las columnas bolivianas, en el Acre los
secesionistas tomaron Puerto Alonso, de donde desalojaron
violentamente a las autoridades bolivianas. Lo consiguieron rápidamente
porque la región no contaba con suficientes tropas militares y policiales
bolivianas. El autoproclamado presidente Luis Gálvez Rodríguez de
Árias organizó eficientemente la recién creada nación; sin embargo,
debió hacer frente a un infructuoso golpe de Estado, aunque el poder le
fue restituido.
Durante este periodo, son destacables los combates
de Papirí, Cajueiro, Combate de Amapá y Humaitá.
Posteriormente a este hecho, se produjo el combate de Puerto Alonso,
donde la ciudad, que había sido retomada por los bolivianos, se encontró
cercada por las fuerzas revolucionarias que eran mayores en número.
Ante la escasez de víveres y municiones, hubo algunas sugerencias de
romper el cerco y retornar hacia el sur al interior de Bolivia, pero los
jefes bolivianos a cargo de la defensa decidieron continuar haciendo
frente a los secesionistas probrasileños; estos, previendo una maniobra
envolvente (al ver salir una columna militar de Bolivia), pensaron que los
bolivianos intentaban cortarles la retirada, por lo que los acreanos
dieron la voz de alarma y, desconcertados por las cargas de disparos
hechas por los bolivianos, decidieron retirarse precipitadamente, incluso
abandonando pertrechos militares. Los secesionistas que sitiaron Puerto
Alonso eran seiscientos contra menos de doscientos, no tenían cohesión
ni disciplina militar. Luego, en el caserío de Bagé, se entabló otro
combate sin que ningún bando pudiera vencer al contrario.
Debe considerarse la dificultad para la movilización en aquella época,
puesto que no existían caminos apropiados, ni medios de transporte en
proporción adecuada, motivo por el cual, el transporte de tropas estuvo
a cargo de la Armada de Bolivia que jugó un papel importante. La
entrega que hicieron los soldados bolivianos en la defensa de su patria
pudo más que los obstáculos que presentaba el terreno, las condiciones
climatológicas, las enfermedades y la logística.
Tras las derrotas sufridas por los revolucionarios acreanos, estos se
retiraron (varios a sus residencias) y los demás reconocieron la
autoridad boliviana de la región. Al español Luis Gálvez Rodríguez de
Árias lo apresaron tropas de la marina de Brasil por no cumplir su
palabra sobre el impuesto del caucho, ya que no quitó el citado
impuesto y ni siquiera dio a uno de sus socios el 20 %.
Segunda Campaña
El canciller brasileño, Barón de Río Branco.
José Plácido de Castro.
El segundo periodo (Segunda Campaña) fue en el gobierno boliviano del
general Pando, que se había decidido a animar a compañías extranjeras
para que explotasen las riquezas del Acre y asegurar así la soberanía
boliviana para evitar levantamientos como el ocurrido anteriormente;
para ello se realizó un contrato con la empresa estadounidense
llamada The Bolivian Syndicate firmándose el Tratado de Aramayo. La
cancillería de Brasil y la del Perú reaccionaron airadamente, pidiendo
explicaciones formales sobre la presencia de la compañía boliviano-
estadounidense en el Acre. El nuevo canciller brasileño, el Barón de Río
Branco, emprendió una vigorosa campaña de denuncia del acuerdo,
señalando que ni él mismo permitía la presencia de intereses
internacionales extraños en la Amazonia; exigió su inmediata
derogación. Al mismo tiempo reiteraba los intereses brasileños en el
territorio en litigio del Acre, proponiendo al Gobierno boliviano opciones
de canje territorial o la adquisición del mismo. En el marco de esta
delicada situación, las autoridades bolivianas de Puerto Alonso
incrementaron los impuestos de aduana. Esta circunstancia y la
permanencia de The Bolivian Syndicate en la región determinaron el
alzamiento de los colonizadores brasileros o brasileños: este fue el
comienzo de la llamada «Segunda Revolución del Acre» o «Revolución
Acreana» para los brasileños.
El 6 de agosto de 1902 se dio un alzamiento secesionista apoyado por el
Gobierno del Amazonas, acaudillado por el soldado José Plácido de
Castro con otros seringueiros, que se apropiaron del área de Xapuri y
declararon el 27 de enero de 1903 el Estado Independiente del Acre y
casi enseguida pidieron su anexión al Brasil. El alzamiento encontró a la
región casi desguarnecida de tropas militares bolivianas.
Castro tenía como prioridad eliminar la posible presencia del sindicato
estadounidense en la región. Puso nuevamente sitio a Puerto Alonso
ocupando también otras posiciones bolivianas. Los secesionistas
llegaron a ocupar la Barraca de Bahía (actual Cobija) y varias zonas de
las estancias del industrial boliviano Nicolás Suárez, el cual organizó de
su propio bolsillo una tropa de voluntarios bien experimentados, que
denominó Columna Porvenir, para defender tanto sus propios intereses
como los de Bolivia. La lucha en Bahía se desarrolló de la siguiente
manera:
Se llegó a saber por los estancieros bolivianos que uno de los jefes
insurrectos, Galdino Marinho, se había apoderado con 250 hombres de la
Barraca de Bahía, actual ciudad de Cobija. Federico Román, después
coronel y general del ejército boliviano, que se encontraba al mando de
la Columna Porvenir, resolvió atacar el 11 de octubre la Barraca Bahía
en manos de los brasileños. En ese grupo de ataque se destacó el
indígena Bruno Racua, que con flechas incendiarias destruyó un arsenal
de armas brasileño, donde luego las tropas acreanas se rindieron.
Véase también: Batalla de Bahía
Monumento en el centenario del
Levantamiento Acreano en Rio Branco, capital del actual Estado de Acre.
Posterior a este hecho, y una vez repuestos los secesionistas, se
produce la capitulación de Vuelta de la Empresa, donde las tropas
bolivianas al frente del coronel Rojas capitulan frente a los acreanos.
Durante casi un mes los soldados bolivianos, resistieron los embates de
los secesionistas que habían aumentado su efectivo a 1400 hombres.
Finalmente, y ante la pésima situación reinante, Rojas se rindió no sin
antes exigir respeto a su honor y al de su ejército, el 15 de octubre de
1902. Los vencedores, admirando el valor de sus oponentes, respetaron
su palabra dejando que los pocos sobrevivientes retornen hacia el
interior de Bolivia, cosa que muy pocos pudieron por las condiciones del
terreno. En el combate de Costa Rica es donde la Columna Porvenir
logra la fama de guerrilleros del Acre por el conocimiento que tenían
sobre la región y la selva.
Después de estas acciones se produce la Capitulación de Puerto Alonso,
negativo para Bolivia, donde los 194 defensores de su guarnición, tras
ocho meses de cerco continuo resistieron 9 días de combates. El ataque
comenzó el 15 de enero de 1903 y concluyó el 24 del mismo mes, fecha
en la que se tomó la decisión de capitular.
Conocidas las noticias sobre los desastres en el Acre, el presidente José
Manuel Pando decidió encabezar personalmente la defensa del Acre
dada su experiencia por esos parajes. Reunió una columna de
seiscientos o setecientos hombres aproximadamente del ejército
boliviano que se hallaban en la región de La Paz con el fin de acudir en
socorro de Puerto Alonso, sin saber que este estaba ya a punto de caer.
Los soldados de Pando tomaron la ruta de Larecaja y el río Beni, llegaron
a Riberalta y se aprestaron a combatir en abril de 1903.
La marcha del presidente Pando al Acre suscitó la inmediata reacción del
Gobierno del Brasil, que denunció el hecho como una provocación. Al
punto dispuso el envío de contingentes militares hacia la frontera del
Matto Grosso y al Acre, situándose estas cerca de las milicias
revolucionarias de Placido de Castro.
El Gobierno boliviano intentó dar marcha atrás de su relación con el The
Bolivian Sindicate, solicitando la anulación del contrato, pero la gestión
no tuvo éxito, en gran medida porque el consorcio alegó que había
hecho inversiones. Poco después los administradores extranjeros
entablaron conversaciones con el Gobierno del Brasil, que terminó
comprando sus derechos. El Gobierno brasileño decidió movilizar cuatro
mil hombres de su ejército, tras comunicar su cancillería el 21 de enero
a La Paz que consideraba propio al territorio en litigio. Dos meses
después, el 2 de abril, la División brasileña ocupó Puerto Alonso. La
guerra internacional a gran escala estaba a sólo un paso.
Las tropas de Pando, que habían llegado a Riberalta hacia mediados de
marzo de 1903, se dividieron: una parte se quedó en la ciudad y la otra
se desplazó a Puerto Rico (Combate de Puerto Rico), donde cavó
trincheras; este grupo repelió con denuedo y heroísmo la acometida de
los secesionistas, que sufrieron copiosas bajas frente a los guerrilleros
de la Columna Porvenir. Estos empezaron a emprender cruentos asaltos
junto al ejército boliviano. Como consecuencia de la acción de esa
columna de voluntarios, los separatistas se retiraron derrotados
de Puerto Rico.
En esas circunstancias y a escasos días de afrontar una guerra
convencional contra los más de ocho mil soldados regulares del Brasil,
reunidos en Puerto Alonso al mando del general Silveira, y contra los
numerosos milicianos de Castro, el Gobierno boliviano en La Paz decidió
entre seguir la campaña militar o poner fin al conflicto por la vía
diplomática. Al final, se decidió la segunda opción, ya que el país estaba
desgarrado por una guerra civil. El presidente boliviano Pando y sus
agotados cuatrocientos cincuenta combatientes (el resto había sido
diezmado por las enfermedades) se hallaban en una situación
desventajosa: acabaron reconociendo el modus vivendi en el territorio
del Acre que había sido firmado con el Brasil el 21 de marzo de 1903 y,
como primera acción, las tropas regresaron a La Paz junto al general
Pando. El pacto era provisional, puesto que el 17 de noviembre de 1903
se firmó el Tratado de Petrópolis.
Tratado de Petrópolis
Bolivia después de la Guerra del Acre.
El Tratado de Petrópolis es un tratado de paz firmado entre Bolivia y
Brasil en la ciudad brasileña de Petrópolis el 17 de noviembre de 1903,
por el cual Bolivia cedió una superficie aproximada de 191 000 km², que
corresponden en su mayor parte con el actual estado del Acre, al Brasil,
ya en 1877 por el "Tratado de Paz y Amistad" o Tratado de Ayacucho.
Bolivia había cedido otros 164 242 km² de la región del Acre que fueron
anexados por Brasil a la entonces provincia y actual estado de
Amazonas.
Entre los principales motivos de la entrega del territorio están la Fiebre
del caucho, sucedida a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y la
sublevación de los habitantes de la región, que en su mayor parte eran
brasileños.
Por el tratado, Brasil se comprometía a los siguientes términos:
Conceder territorios próximos al Acre (de hecho, Bolivia los había
entregado a Brasil años antes), que suman 3000 km² (Brasil se quedaba
con más del 90 % del Acre y dejaba de reclamar algunos pequeños
territorios que Bolivia había considerado propios desde su fundación).
Construir un ferrocarril entre las ciudades de Riberalta y Porto Velho,
para la exportación del caucho de aquella época (Ferrocarril Madeira-
Mamoré).
Permitir a Bolivia acceso no soberano a los ríos brasileños para el
transporte de mercaderías hasta el Atlántico.
Permitir a Bolivia construir aduanas en las ciudades brasileñas de
Corumbá, Belém y Manaus, así como en otras ciudades brasileñas
fronterizas.
Pagar al gobierno boliviano la cifra de dos millones de libras esterlinas,
lo que equivaldría al año 2010 a 293 774 770,80 dólares
estadounidenses, a cambio de ceder el territorio del Acre.
Brasil ha cumplido con todas las obligaciones del tratado. El ferrocarril
fue finalizado en 1912, a pesar de no haber conseguido alcanzar la
ciudad de Riberalta debido a las condiciones del terreno, y costó al Brasil
33 millones de dólares estadounidenses y la vida de 3 600 trabajadores
brasileños. Llamado Estrada de Ferro Madeira-Mamoré, el ferrocarril
funcionó hasta 1972, cuando fue desactivado por no ser más rentable
económicamente para ambos países —casi dos años después de
terminado el Madeira-Mamoré—. En 1914, Bolivia construyó un
ferrocarril en colaboración con Chile, para llevar su producción al
Pacífico. Durante el período de 1912 a 1972, se llegó a transportar una
cantidad considerable de mercancías, tanto brasileñas como bolivianas,
por el ferrocarril Madeira-Mamoré.