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Resumen

La reforma constitucional en materia de derechos humanos de 2011 amplía el catálogo de derechos fundamentales en México, incorporando aquellos reconocidos en tratados internacionales ratificados por el Estado. Esta reforma busca fortalecer la protección de los derechos humanos a través de organismos no jurisdiccionales, aunque su efectividad depende de la correcta aplicación y capacitación de estos organismos. El reconocimiento de los derechos humanos en la Constitución permite integrar un bloque de constitucionalidad que incluye derechos nacionales e internacionales, promoviendo una mayor protección y respeto por la dignidad humana.

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Resumen

La reforma constitucional en materia de derechos humanos de 2011 amplía el catálogo de derechos fundamentales en México, incorporando aquellos reconocidos en tratados internacionales ratificados por el Estado. Esta reforma busca fortalecer la protección de los derechos humanos a través de organismos no jurisdiccionales, aunque su efectividad depende de la correcta aplicación y capacitación de estos organismos. El reconocimiento de los derechos humanos en la Constitución permite integrar un bloque de constitucionalidad que incluye derechos nacionales e internacionales, promoviendo una mayor protección y respeto por la dignidad humana.

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Resumen.

La reforma constitucional en materia de derechos humanos vino a significar un cambio


radical en nuestro ordenamiento jurídico, pues con ella se incrementa el catálogo de los
derechos fundamentales, pues de ahora en adelante éstos ya no se limitarán únicamente a los
establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sino que también
se tendrán que respetar aquellos derechos humanos que se reconocen en los tratados
internacionales que han sido signados y ratificados por el Estado mexicano.

La reforma constitucional en materia de derechos humanos vino a significar un cambio


radical en nuestro ordenamiento jurídico, pues con ella se incrementa el catálogo de los
derechos fundamentales, pues de ahora en adelante éstos ya no se limitarán únicamente a los
establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sino que también
se tendrán que respetar aquellos derechos humanos que se reconocen en los tratados
internacionales que han sido signados y ratificados por el Estado mexicano.

La defensa y protección de los derechos humanos tiene en nuestro país dos grandes vías por
medio de las cuales se realiza: la primera de ellas es llevada a cabo a través de los medios
jurisdiccionales, en los cuales las autoridades judiciales analizan las demandas que ante ellas
se presentan por presuntas violaciones a los derechos fundamentales y determinarán si en
realidad existe una violación en un caso concreto, haciendo un examen de constitucionalidad
y legalidad sobre el mismo.

En México, el antecedente más remoto que se tiene de una figura que se encargará de la
defensa de los derechos de los ciudadanos se encuentra “en el siglo XIX, con la promulgación
de la Ley de Procuraduría de Pobres de 1847, que promovió don Ponciano Arriaga en el
estado de San Luis Potosí. Pero es hasta la segunda mitad del siglo XX, y como consecuencia
de una enfática demanda social en el ámbito nacional y de las transformaciones en la esfera
internacional, que comienzan a surgir diversos órganos públicos que tienen como fi nalidad
proteger los derechos de los gobernados frente al poder público”.

Con la reforma constitucional en materia de derechos humanos del 10 de junio de 2011 se


pretende fortalecer y ampliar las facultades de los organismos no jurisdiccionales protectores
de derechos humanos, así como la protección que se realizará a través de la Constitución
misma. Sin embargo, si no se cuida la correcta aplicación de estas medidas y se prepara a las
personas que forman parte de estas instituciones y organismos públicos autónomos para que
el desempeño de sus funciones sea el esperado, podríamos estar frente a un arma de doble filo
con esta nueva reforma.

La reforma constitucional en materia de derechos humanos del 10 de junio de 2011 señala


expresamente en el artículo 1° el reconocimiento de los derechos humanos contenidos en los
tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte. De esta manera no queda
ninguna duda sobre su vigencia dentro del territorio nacional. Este reconocimiento es muy
importante, porque ahora se podrán oponer también los muchos y diversos derechos
establecidos en los tratados internacionales. En este sentido, estos instrumentos pueden ser
utilizados para completar la perspectiva del elenco de derechos establecidos en la
Constitución, existiendo la posibilidad de integrar un bloque de constitucionalidad compuesto
por los derechos asegurados por la Constitución, los asegurados por los tratados
internacionales que se hayan ratificado y por la jurisprudencia de la Corte Interamericana,
presentándose una retroalimentación recíproca entre el derecho interno y el derecho
internacional de los derechos humanos.

Reflexión.

Es claro que los derechos humanos son algo que tenemos por el mero hecho de existir para
una vida digna, aunque el cumplimiento de los derechos humanos son un desafío pues se
necesita un estado de gobierno que crea leyes justas y también la voluntad de hacerlas
cumplir, por consecuente se haría una sociedad próspera en paz.
El incumplimiento de cualquier derecho es una violación a una vida digna para el ser y sólo
perpetúa la desigualdad y el sufrimiento del ser o población afectada, es clara la importancia
que tienen los derechos humanos para no sólo una sociedad sino para un país y sinceramente
consideró que la verdadera fortaleza de una sociedad se mide por su capacidad de proteger y
asegurar los derechos humanos más fundamentales.

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