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Sentencia sobre nulidad de acto jurídico

La Corte Superior de Justicia de Áncash revisó el expediente 00375-2018-0-0201-JR-CI-02 sobre la nulidad de un acto jurídico, donde Juan Reyes Cabanillas demandó a sus hijas y un tercero por la nulidad de una escritura pública de compraventa. La sentencia de primera instancia fue declarada infundada, argumentando que no se probó la simulación ni la falta de pago, y que el demandante actuó con plena capacidad mental. La Corte concluyó que no existían errores de hecho o derecho en la resolución impugnada.

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Sentencia sobre nulidad de acto jurídico

La Corte Superior de Justicia de Áncash revisó el expediente 00375-2018-0-0201-JR-CI-02 sobre la nulidad de un acto jurídico, donde Juan Reyes Cabanillas demandó a sus hijas y un tercero por la nulidad de una escritura pública de compraventa. La sentencia de primera instancia fue declarada infundada, argumentando que no se probó la simulación ni la falta de pago, y que el demandante actuó con plena capacidad mental. La Corte concluyó que no existían errores de hecho o derecho en la resolución impugnada.

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CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE ÁNCASH

Primera Sala Civil-Sede Central

EXPEDIENTE : 00375-2018-0-0201-JR-CI-02
MATERIA : NULIDAD DE ACTO JURIDICO
RELATOR : ASIS SAENZ LEONCIO GABRIEL
DEMANDADO : KARIN JULISSA REYES FIGUEROA
ROMEO AMADOR MALQUI DEPAZ
DENISSE ELKER REYES FIGUEROA
DEMANDANTE : JUAN REYES CABANILLAS
SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA

RESOLUCIÓN N° 44
Huaraz, veintiuno de diciembre
Del año dos mil veintidós. -

VISTO; en audiencia pública llevada a cabo mediante plataforma digital


google meet, oído los informes orales efectuados por el curador procesal del
demandante y del abogado defensor de la parte demandada y habiéndose
producido la votación con arreglo a ley se emite la siguiente resolución:

I. MATERIA DE IMPUGNACION
Sentencia contenida en la resolución número veinticuatro de fecha 20 de agosto
de 2021 (fs. 878/885), que falla declarando infundada en todos sus extremos, la
demanda de fojas once a diecinueve, subsanada mediante escrito de fojas ciento
quince a ciento dieciséis, interpuesta por Juan Reyes Cabanillas contra Karin
Julissa Reyes Figueroa, Denisse Elker Reyes Figueroa y Romeo Amador
Mallqui Depaz sobre nulidad de acto jurídico y otro; con lo demás que
contiene.
II. FUNDAMENTOS DEL RECURSO
El abogado defensor del demandante Juan Reyes Cabanillas, mediante
escrito de fecha 09 de setiembre de 2021 1, interpone recurso de apelación (fs.
890/904), solicitando su nulidad o alternativamente su revocatoria,
sustentándola en los siguientes errores de hecho y derecho:
a) El juez ha omitido totalmente la valoración del material probatorio
aportado, pues de la lectura de los fundamentos quinto al décimo
segundo se advierte que no existe una valoración conjunta de los
medios probatorios, ya que en el núcleo de la fundamentación tan solo
se mencionan a tres pruebas: a) la escritura pública materia de nulidad;
b) el informe 603- 2019 de la Municipalidad provincial de Huaraz de
folios 391; c) la inspección judicial (prueba anticipada), pero estas tres
pruebas tampoco han sido valorados conjuntamente sino de forma
aislada y sesgada. El juez se limitó a decir que no se ha probado lo que
se afirma sin mencionar porque sus medios probatorios no sirven para
probar lo alegado por lo que se ha trasgredido el debido proceso.
b) En el fundamento octavo existe ilogicidad manifiesta en la valoración
de la prueba, pues han ofrecido una serie de pruebas indirectas para
demostrar la simulación, que no han sido tenidos en cuenta, obviamente
en la escritura pública no va figurar que no hubo pago, y el hecho de
que hayan indicado que el valor comercial del bien sea de 350 000.00
soles y que no coincida con el autoavaluo de la Municipalidad no se
puede concluir que su argumento sea falso; además lo absurdo del caso
es que incluso el valor referencial administrativo es casi el doble del
precio fijado, pero aquel indicio no ha sido conjugado con el hecho de
la trasferencia o sea la traditio. Aun siendo la cantidad mínima ¿de
dónde sacaron el dinero supuestamente que pagaron al comprador?
Sobre el cual ni siquiera los informes del banco han sido mencionados
pese a que las demandadas han argumentado que el dinero salió de los
préstamos bancarios.

1 Según el sistema integrado judicial.


c) Igualmente, en el fundamento noveno cabe preguntarse ¿si el
demandante vive en el bien cómo es que lo ha entregado?, las propias
hijas afirman bajo juramento que su padre vive ahí ello no quiere decir
que nunca recibieron el bien.
d) Se ha vulnerado la motivación debida (falta de justificación externa)
pues no justifica sus premisas respecto de su validez técnica y jurídica.
Así la hipótesis que tenía que contrastar el juez es que el señor Juan
Reyes Cabanillas le vende simuladamente a sus hijas con el propósito
de que nadie más incluso otro hermano, tenga acceso al patrimonio de
manera que podría ser transmitido o afectado (vía herencia o donación)
haciéndose del íntegro del patrimonio paterno sin esperar transmisión
post morten vulnerando con ello normas que afectan el orden público y
las buenas costumbres; pero ni siquiera ha sido planteada, por el
contrario ha ido dividiendo en estancos aislados cada tipo normativo de
nulidad invocada, aislando también las pruebas justificando con pura
argumentación y escasísima prueba. En primer lugar, ha afirmado que
únicamente sus hijas actuaron con la finalidad ilícita, lo que es una cita
espúrea pues si no hubiera participado en la compraventa no se podía
realizar el acto simulado e ilícito ya que todos los protagonistas han
participado en cuya nulidad pretende y si ha invocado fin ilícito y
simulación es porque es parte de tales acuerdos.
e) El juez se atreve a desestimar de plano una causal de nulidad por
simulación porque simplemente le parece contradictoria con la ilicitud
en el fin, pero acaso una puede excluir automáticamente a la otra, lo que
realmente sucede es que el juez quiere desestimar la demanda y que
como no puede abordar las pruebas de simulación sin que corra el
riesgo de verse bloqueado por la contundencia de las mismas no tiene
mejor idea que evitarse el problema y rechazarla.
f) Respecto del fundamento noveno no se está discutiendo el sistema de
trasferencia de dominio en el Perú lo que se encuentra en controversia
es la simulación absoluta. Y uno de los indicadores o indicios es la falta
de transferencia del bien no el hecho que el acreedor sea el propietario o
no, pero está absolutamente probado que nunca poseyó el bien.
g) En el fundamento noveno, primero desecha de plano la simulación y
afirma que la desestima y luego analiza diciendo que el bien lo ocupan
todos, la casa habitación el demandante y el techo abierto las hijas,
verdaderamente alucinante.
h) Finalmente, sobre el fundamento decimo, de la hipótesis que sustenta la
demanda acaso no fluye que la compraventa entre padre e hijas no es
contraria a las buenas costumbres ¿acaso el caudal probatorio no aporta
para verificar ese supuesto? Por lo que las causales expuestas conllevan
a la nulidad de la sentencia.

III. ANTECEDENTES DEL CASO


a) Demanda.- El 19 de abril de 2018, Juan Reyes Cabanillas, interpone
demanda (fs. 11/19) subsanado con fecha 08 de mayo del mismo año de
folios 115 a 116, contra Denisse Elker Reyes Figueroa, Karin Julissa
Reyes Figueroa y Romeo Amador Mallqui Depaz, señalando como
pretensión principal que se declare la nulidad del acto jurídico
contenido en la escritura pública de compraventa de fecha 27 de julio
del 2011, por las causales de nulidad previstas en los incisos 4, 5 y 8 del
artículo 219° del Código Civil; y, como pretensión accesoria, la
cancelación del asiento correspondiente; sustentando las pretensiones en
los siguientes fundamentos de hecho: i) Que por sutil presión de sus
hijas unida a su dolencia psiquiátrica, firmó la escritura pública de
compraventa del bien materia de litis, en el cual siempre ha vivido; no
obstante, el mismo no fue un acto real, ya que nunca entregó el bien ni
se le pagó suma alguna; ii) sus hijas se han hecho de absolutamente
todo el patrimonio que había logrado adquirir, en desmedro de su
hermano y su cónyuge, por lo que la finalidad de la compraventa fue
ilícita; iii) no le pagaron el precio del bien, esto es, la suma de S/
30,000.00; iv) asimismo, la cifra señalada es irrisorio, teniendo en
cuenta que se trata de un inmueble ubicado a 300 metros de la plaza de
armas y que solo el autoavaluo en el año 2011 ascendía a S/ 350,000.00,
lo que configura indicio y corroboración suficiente para demostrar la
falsedad del pago y evidencia la simulación; v) es una persona de 73
años, profesor jubilado y vive con su esposa Maura Elvira Ríos Nery
con quien procrearon un hijo, el cual a la fecha tiene 30 años y por los
hechos antes descritos, actualmente no cuenta con ningún bien que
otorgarles; que las demandadas han efectuado la compraventa con el
evidente propósito de perjudicar a ambos en la herencia.
b) Contestación de demanda.- El 03 de octubre de 2018, los demandados
Karin Julissa Reyes Figueroa, Romeo Amador Mallqui Depaz y Denisse
Elker Reyes Figueroa contestan la demanda (fs. 216/231), solicitando
que se declare infundada la demanda por los siguientes fundamentos: i)
el demandante ha celebrado el acto jurídico cuestionado conforme a las
normas legales, encontrándose en pleno uso de sus facultades mentales
y en presencia de la notaría Vilma Salvador Huamán; ii) el bien sí les ha
sido entregado, por lo que ocupan el segundo piso del mismo como
depósito, patio de juegos y lugar de hábitat de sus mascotas; y si bien el
accionante ocupa el primer piso de dicho bien es a consecuencia de la
solicitud efectuada por éste por ser un familiar directo; iii) sí se realizó
el pago del precio establecido como se ve del propio texto de la
escritura pública; iv) en relación a que sus hijas se habrían hecho
absolutamente de todo su patrimonio no es cierto pues el actor cuenta
con un inmueble ubicado en la Urbanización Las Magnolias, 2da etapa,
manzana C, lote 09 del distrito de San Martín de Porres, provincia de
Lima; v) el precio establecido corresponde a lo negociado por las partes
contratantes, pues en el año 2011, la propiedad estuvo valorizada en S/
54,631.94 lo que guarda relación con el precio pactado y pagado; vi) no
existió simulación alguna; vii) el demandante no tuvo una enfermedad
psiquiátrica al momento de celebrar la compraventa; que en relación a
la nulidad virtual, debe señalarse que no existe ninguna contravención
al orden público y las buenas costumbres por cuanto se ha desarrollado
según las normas jurídicas vigentes.
c) Sentencia. - El 20 de agosto de 2021, el Juez del Juzgado Civil
Transitorio de Huaraz, expide sentencia declarando infundada la
demanda interpuesta por Juan Reyes Cabanillas contra Karin Julissa
Reyes Figueroa, Denisse Elker Reyes Figueroa y Romeo Amador
Mallqui Depaz sobre nulidad de acto jurídico y otro; sustentándose en
lo siguiente: i) en relación a la primera causal de nulidad invocada que
se encuentra regulada en el inciso 4 del artículo 219 del Código Civil,
no merece amparo alguno. En el presente caso de los fundamentos de la
demanda aparece que el propio accionante afirma que únicamente las
demandadas Karin Julissa y Denisse Elker Reyes Figueroa, sus hijas,
habrían actuado con la finalidad ilícita de perjudicar a la herencia de su
otro hijo y de su cónyuge, argumento que por sí solo descarta que la
compraventa contenida en la escritura pública de fecha 27 de julio del
2011 haya sido celebrada con una finalidad ilícita; en el supuesto que
hubiese alegado que el actuar del demandante también hubiese sido la
de perjudicar tanto a su hijo como a su cónyuge de igual forma la causal
invocada seguiría sin merecer amparo alguno pues en autos no hay
medio probatorio que demuestre la intención de los demandados que no
haya sido la finalidad de adquirir el bien. Mas aun si se tiene en cuenta
que si los hijos y la cónyuge supérstite tiene la condición de herederos
forzosos respecto de sus padres y cónyuge la trasmisión sucesoria
únicamente se produce con la muerte de estos últimos tal como lo
dispone el artículo 660 del Código Civil por lo que mientras los mismos
se encuentran vivos no existe ninguna imitación para que ellos realicen
trasferencias de forma onerosa sobre los bienes sin que con ellos se
afecten los derechos de alguno de sus futuros herederos; ii) en cuanto a
la segunda causal invocada la cual se encuentra prevista en el inciso 5
del artículo 219 del Código Civil, la misma tampoco merece amparo
alguno. En el presente caso el accionante sustenta dicha causal en que
no se pagó el precio del bien y este no es real, asimismo, nunca entrego
el bien. Al sustentarse la demanda en las causales previstas en los
incisos 4 y 5 del artículo 219 del Código Civil, es contradictoria pues
no se puede afirmar por un lado que el acto jurídico fue celebrado con
finalidad ilícita (si quiso celebrar el mismo) para luego ilógicamente
alegar que este adolece de simulación absoluta ya que dicha causal
refiere a la inexistencia de celebrar el contrato; iii) sin perjuicio de ello,
los argumentos de la demanda tampoco han sido demostrados, pues con
relación a que el precio establecido no fue cancelado, el accionante no
ha ofrecido ningún medio probatorio que acredite ello pues dicha
alegación queda desvirtuada con la escritura pública de compraventa
en la que en su cláusula tercera se ha señalado que el vendedor tiene por
recibido de los compradores en su totalidad a la firma del presente
contrato, siendo dichas firmas pruebas únicas y suficientes del pago.
Asimismo, de que el precio establecido no es el real ya que el 2011 el
autovaluo es de S/. 350 000 00 ello también ha quedado desvirtuando
con el informe 603-2019-MPH-GATYR/SGF de fecha 12 de setiembre
del 2019 en el que se advierte que el valor del bien ascendía a s/. 54,
631.94; de igual forma las partes son libres de determinar el contenido
del contrato lo que incluye el precio del bien, por lo que el hecho que el
mismo sea mayor en comparación con el monto que figura en el
autovaluo, no demuestra la existencia de simulación; iv) más aún si
como se advierte en la audiencia de actuación y declaración judicial
llevada a cabo en el expediente 834-2017-CI, sobre prueba anticipada,
si bien el primer piso se encuentra ocupado por el demandante también
se ha dejado constancia que el segundo piso es ocupado por las
demandadas, desvirtuándose lo alegado por el actor respecto a la no
entrega del bien; v) respecto a la causal establecida en el inciso 8 del
artículo 219 del Código Civil, la misma no merece amparo alguno, pues
la parte demandante únicamente se ha limitado a invocar la misma sin
señalar mínimamente cuales son los argumentos que la sustentan.

IV. TEMA JURIDICO EN DEBATE


La cuestión en el presente proceso se centra en determinar si la resolución
materia de grado adolece de los errores de derecho y hecho denunciados; y si el
acto jurídico contenido en la escritura pública de compraventa de fecha 27 de
julio de 2011, adolece de las causales de nulidad previstas en los incisos 4, 5 y
8 del artículo 219 del Código Civil.

V. ANALISIS FACTICO Y JURIDICO

PRIMERO. - El principio de la doble instancia


1.1 El derecho a la pluralidad de instancia forma parte del debido proceso
judicial y goza de reconocimiento a nivel internacional en la Convención
Americana de Derechos Humanos, la cual en su artículo 8 inciso 2 párrafo h)
ha previsto que toda persona tiene el “Derecho de recurrir del fallo ante juez o
tribunal superior (…)”.

1.2 El artículo 364 del Código Procesal Civil, dispone que el recurso de
apelación tiene por objeto que el órgano jurisdiccional superior examine, a
solicitud de parte o de tercero legitimado, la resolución que les produzca
agravio, con el propósito de que sea anulada o revocada, total o parcialmente;
en virtud del cual el órgano Superior debe resolver en función a los agravios,
los errores de hecho y de derecho que sustentan la pretensión impugnatoria,
acorde a la competencia establecida por el artículo 370 del acotado Código.

SEGUNDO. - Normatividad y jurisprudencia aplicable al caso


2.1 A fin de dilucidar el presente proceso, es preciso tener en cuenta lo previsto
por el artículo 140° del Código Civil que prescribe:

El acto jurídico es la manifestación de voluntad destinada a crear,


regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas. Para su validez
se requiere: 1. Plena capacidad de ejercicio, salvo las restricciones
contempladas en la ley2. 2. Objeto física y jurídicamente posible.
3. Fin lícito. 4. Observancia de la forma prescrita bajo sanción de
nulidad”.

2 Numeral modificado por el Artículo 1 del Decreto Legislativo N° 1384, publicado el 04 septiembre 2018.
Para el autor Aníbal Torres Vásquez3, “El acto jurídico es el hecho
humano, voluntario, lícito, con manifestación de voluntad dirigida
a producir efectos jurídicos consistentes en crear, regular,
modificar o extinguir relaciones jurídicas o negocio jurídico es la
manifestación de voluntad destinada a crear, regular, modificar o
extinguir relaciones jurídicas”; requiriéndose para su validez la
concurrencia de determinados elementos, presupuestos y
requisitos como el agente capaz, objeto física o jurídicamente
posible, fin lícito y observancia de la forma prescrita por la ley
bajo sanción de nulidad, con el propósito de alcanzar un resultado
práctico el cual tutelado por el ordenamiento legal se convierta en
resultado jurídico.

2.2 En esta línea argumentativa, se tiene que los anotados requisitos son de
orden estructural del acto jurídico, por lo que la inconcurrencia de estos acarrea
la nulidad del acto jurídico, siendo esta una sanción legal que priva a un acto
jurídico de sus efectos normales, a raíz de una causa (defecto o vicio) existente
en el momento de su celebración. Por ello Torres Vásquez 4, señala que: “La
nulidad, sea absoluta o relativa es una sanción de invalidez prescrita por ley por
adolecer el acto jurídico de la falta de un elemento sustancial o por la existencia
de defectos o vicios en el momento de su celebración. Esto quiere decir que la
nulidad solamente se produce por causa originaria, congénita, orgánica.”

2.3 El acto jurídico es nulo cuando su fin es ilícito, cuando el negocio jurídico
cuya causa en su aspecto subjetivo contraviene las normas que interesan al
orden público o a las buenas costumbres; asimismo, al respecto, debe tenerse
en cuenta la interpretación efectuada por la Corte Suprema en la casación N°
1375-2015 Puno en la que señaló: “(…) se desprende que la causal de nulidad
prevista en el artículo 219, inciso 4, del Código Civil busca privar de validez,
en términos absolutos, a los actos que han sido celebrados por los particulares
con una finalidad concreta que resulta reprochable por ser contraria a la ley. Su
3 TORRES VÁSQUEZ, Aníbal, “Código Civil comentarios, jurisprudencia, concordancia, antecedentes, sumillas y
4
legislación complementaria”, Tomo I, Octava Edición, Lima, Idemsa. 2016. pagina Idem.
sentido, desde la óptica del juez, radica, entonces – como lo ha reconocido esta
Suprema Corte–, en constituir un mecanismo apropiado para evitar la
producción de los efectos del acto jurídico –por lo menos los que, de otro
modo, le serían propios– cuando, a partir de los hechos acreditados en el
proceso, pueda desprenderse que los intereses que han determinado su
celebración son contrarios al ordenamiento jurídico”.

2.4 Dicha causal de nulidad de fin ilícito guarda estrecha relación con la
nulidad virtual, pues se configura cuando la causa del negocio jurídico en su
aspecto subjetivo es ilícita, por contravenir las normas que interesan al orden
público o a las buenas costumbres, lo que a decir de Lizardo Taboada
Córdova4: “(…) para poder detectar un supuesto de nulidad virtual, es necesario
en la mayoría de los casos una interpretación integral del sistema jurídico, no
sólo de sus normas, sino también de sus fundamentos”.

2.5 En cambio el acto jurídico es nulo por simulación absoluta: “…cuando se


aparenta celebrar un acto jurídico y no existe realmente voluntad para
celebrarlo y que al momento de su celebración se presentan los siguientes
supuestos: i) disconformidad entre la voluntad real y la manifestación
expresada, ii) acuerdo o concierto entre las partes celebrantes para producir un
acto simulado; y, iii) propósito de engañar o perjudicar a terceros (…)5”.

2.6 Finalmente, la causal de nulidad del acto jurídico previsto en el artículo V


del Título Preliminar, esto es el acto jurídico contrario al orden público o a las
buenas costumbres, o una o varias normas imperativas viene impuesta no
expresamente por la norma legal, sino por el hecho de que el negocio jurídico
contraviene una norma inspirada en el orden público o las buenas costumbres6.

4 TABOADA CÓRDOVA, Lizardo. “Nulidad del Acto Jurídico”, Editora Jurídica Grijley.
Segunda Edición 2002. p. 97.
5 Casación N° 543-2010-La Libertad
6 Ibidem pág. 120
TERCERO. - Análisis del caso en concreto
3.1 Tal como se tiene reseñado en los antecedentes, el demandante Juan Reyes
Cabanillas interpone demanda contra Denisse Elker Reyes Figueroa, Karin
Julissa Reyes Figueroa y Romeo Amador Mallqui Depaz, a fin de que se
declare la nulidad del acto jurídico contenido en la escritura pública de
compraventa de fecha 27 de julio del 2011, otorgado por su persona a favor de
los ahora demandados, respecto al terreno de su propiedad de un área de
117.04 m2 ubicado en el sub lote 10 A Manzana 112, de la urbanización
Soledad baja Zona F, distrito y provincia de Huaraz, inscrito en la partida
37007327 del registros de propiedad inmueble de la Zona Registral N° VII –
Huaraz por las causales de nulidad previstas en los incisos 4, 5 y 8 del artículo
219° del Código Civil.

3.2 En este contexto, partiremos a la revisión de la resolución materia de grado


teniendo en cuenta las causales de nulidad esgrimidas por el demandante, quien
en principio señaló que la escritura pública de compraventa de fecha 27 de julio
del 2011 está afectado de nulidad, porque por sutil presión de sus hijas unidas a
su dolencia psiquiátrica firmó la aludida escritura del sub lote 10A, Manzana
112 urbanización Soledad Baja zona F, distrito y provincia de Huaraz. No
obstante, ese testimonio no da cuenta de un acto real y verdadero, porque nunca
entregó el bien ni se le pagó suma alguna, aún más el monto fijado no es real ya
que es irrisorio, con el añadido de que sus hijas las demandadas se habrían
hecho de absolutamente todo el patrimonio que había logrado adquirir, con el
evidente propósito de preterir los derechos de su cónyuge e hijo.

3.3 De lo anotado, resulta claro que el demandante denuncia que el contrato de


compraventa celebrado con los demandados es un acto jurídico nulo, porque
adolece de simulación absoluta.

3.4 Sobre la simulación absoluta, el artículo 190 del Código Civil dispone:
Por la simulación absoluta se aparenta celebrar un acto jurídico cuando
no existe realmente voluntad para celebrarlo.

3.5 Al respecto la Sala de Derecho Constitucional Permanente de la Corte


Suprema en la Casación N°20027-2017- La Libertad de fecha 25 de junio del
2021, fundamento jurídico quinto ha señalado lo siguiente:

“(…) La doctrina confirma que la simulación para ser considerada como tal,
requiere de la presencia de tres elementos que la configuran las mismas que son
las siguientes:
a) Dicotomía o divergencia entre la declaración exteriorizada y la
intención o lo realmente querido
Para que exista el acto jurídico simulado, debe concurrir la
disconformidad entre lo que los celebrantes emiten como declaración
ante los demás y, la real intención que permanece guardada o reservada
para ellos. Como se apreciará la voluntad exteriorizada (declaración)
no debe guardar conformidad con la voluntad interna que existe entre
los celebrantes (intención).
b) Acuerdo Simulatorio
Esta característica es conocida en la doctrina como "concierto entre los
celebrantes al generar el acto jurídico simulado". En ese sentido, el
acto jurídico será considerado simulado si las partes se ponen de
acuerdo o tienen conocimiento que su declaración no corresponde a la
real intención de ellos. Consecuentemente si uno de ellos desconoce
que el acto jurídico es simulado, o no tiene voluntad para ello, simple y
llanamente no existirá el mencionado acto, por ende, estaremos frente a
una voluntad que se encuentra viciada.
c) Finalidad de producir engaño
Además de existir disconformidad entre lo declarado ante los demás y
lo realmente querido, acuerdo entre los celebrantes para generar el acto
simulado, también se requerirá que exista el firme propósito de engañar
ante los demás, por cuanto se hará aparecer una verdad distinta a lo
realmente deseado por los celebrantes.”

3.6 En el presente caso, del examen integral de los medios probatorios


aportados por las partes, se advierte que no existe ninguno de los elementos
descritos para la configuración de la simulación absoluta, esto es: dicotomía o
divergencia entre la declaración exteriorizada y la intención o lo realmente
querido, acuerdo simulatorio y finalidad de producir engaño.

3.7 En efecto, el demandante para develar la existencia de los elementos


descritos señala que los demandados no le pagaron el precio del bien y para
acreditar este hecho ha ofrecido los informes de diferentes entidades
financieras, a fin de que noticien sobre las cuentas y movimientos de su
persona y de los demandados, a fin de demostrar que no existió ninguna
traslación dineraria (pago) por el bien materia de transferencia.

3.8 Dicha prueba documental (informes) ha sido admitida, actuada y remitida


por las entidades bancarias que a continuación se señalan: Interbank 7 BBVA8
Scotiabank9, BCP10 Banco de la nación11, quienes además han adjuntado sus
respectivos anexos sobre los movimientos bancarios de las partes del presente
proceso, de los que efectivamente no se advierte traslación dineraria (pago) por
el bien comprado.
3.9 Sin embargo, dichos informes y movimientos bancarios, no resultan
trascedentes para demostrar la tesis del demandante, es decir, que sus
compradores hoy demandados no le pagaron el precio de la cosa enajenada,
porque del Parte Notarial de la escritura pública de compraventa, celebrado
entre Juan Reyes Cabanillas, Denisse Elker Reyes Figueroa y otros con fecha
27 de julio del 2011, de folios 26 a 27, cláusula tercera aparece que los mismos
acordaron y dejaron constancia de que: “El precio de la venta convenido de
7 De folios 385, de folios 631
8 De folios 389, de folios 955
9 De fojas 402, folios 502
10 De folios 702 a 703
11 De folios 841
común acuerdo por el lote descrito en la cláusula anterior es por la suma de
S/. 30, 000.00 (treinta mil y 00/100 nuevos soles) que el vendedor tiene por
recibido de los compradores en su totalidad a la firma del presente contrato,
siendo dichas firmas prueba únicas, suficientes del pago”.

3.10 Es decir, de la acotada cláusula, se colige que el precio de venta convenido


por las partes en la suma de S/. 30,000.00, no fue abonado por intermedio de
alguna de las entidades financieras mencionadas, sino que más bien, se señaló
“…que el vendedor tiene por recibido de los compradores en su totalidad a la
firma del presente contrato, siendo dichas firmas prueba únicas, suficientes y
fehacientes del pago”, expresión que sugiere que la entrega del precio del bien
habría sido en forma directa, según se colige también de la cláusula décima del
mismo contrato, en la que se dejó constancia que: (…) “no se utiliza ningún
medio de pago”. Además, la Notario Público que intervino en la celebración de
dicho contrato, recogió lo manifestado por los intervinientes por lo que
consignó: “(…) que el vendedor tiene por recibido de los compradores en su
totalidad (…)”; afirmación que no ha sido desvirtuada por la parte demandante.

3.11 Por el contrario con las Cartas N°0131-2018-RYPO/BN y 130-


2018RYPO/BN, de fecha 21 de setiembre de 2018, otorgados a favor de Karin
Julissa Reyes Figueroa y Romeo Amador Mallqui Depaz, queda demostrado
que el Banco de la Nación-Agencia Huaraz, (fs.159/160) concedió préstamos a
los nombrados justiciables por sumas de S/. 10,940.00 (21/10/2010) y S/.
9,910.00 (11/05/2010), si bien es cierto meses antes de la celebración del
contrato de compra, no obstante, según los demandados fueron obtenidos con la
intención de invertirlo en la compraventa del bien materia del presente proceso
y luego de las tratativas con el vendedor, aseveración que tampoco ha sido
derrotada por el demandante.

3.12 Ahora bien, si es cierto que las referidas cartas fueron materia de tacha por
parte del demandante, también es verdad que dicha cuestión probatoria fue
declarada infundada mediante resolución número 15 de folios 288, la misma
que no fue impugnada, por lo que dichas pruebas conservan su valor
probatorio; tanto más si dentro de los informes remitidos por el Banco de la
Nación de folios 735 a 841, solamente obra los estados de cuenta de ahorros en
moneda nacional y del periodo enero 2011 a octubre del año 2020,
correspondientes al demandante y los demandados; sin embargo no se ha
solicitado los créditos o préstamos obtenidos por Karin Julissa Reyes Figueroa
y Romeo Amador Mallqui Depaz, por lo que las aludidas cartas son meritadas
positivamente a la premisa fáctica esgrimida por los demandados, es decir, que
dicho prestamos fueron invertidos para pagar el precio del bien en controversia.

3.13 A lo anotado se suma que los demandados (compradores) a la fecha de la


celebración de la escritura pública cuestionada (2011) demuestran solvencia
económica para pagar el precio del bien, pues en la parte introductoria de la
referida escritura se tiene que Denisse Elker Reyes Figueroa, Karin Julissa
Reyes Figueroa y Romeo Amador Mallqui Depaz tienen las siguientes
ocupaciones: ingeniera ambiental, enfermera y Policía, respectivamente;
inclusive dichas personas cuentan con trabajo estable, como se advierte de las
boletas de pago de folios 166 a 202, con el añadido que son personas
calificadas para obtener préstamos bancarios, por los que se les desembolsó las
sumas señaladas en las cartas de folios 159 y 160, corroborados con el estado
de cuenta y cronograma de pagos de folios 161 a 163. Siendo ello así, no
resulta creíble que los demandados no hayan cancelado a don Juan Reyes
Cabanillas el precio del bien materia de compraventa.
3.14 El demandante también ha aseverado que el precio fijado es irrisorio,
teniendo presente que se trata de un inmueble ubicado a 300 metros de la plaza
de armas y que según el autoavaluo efectuado por la Municipalidad Provincial
de Huaraz su valor en el año 2011 fue de S/. 350, 000.00, indicios que
demuestran la falsedad del pago y evidencian la simulación. Para acreditar
dicho aserto se actuó el informe N°603-2019-MPH-GATyR/SGF de fecha 12
de setiembre del 2019 de folios 391, en la que se señaló que el valor del bien en
el año 2011 fue la suma de S/. 54, 631.94 soles y no la cantidad estimada por el
demandante de S/. 350,000.00.
3.15 El precio es uno de los elementos esenciales de la compraventa y está
sujeto a tres condiciones básicas: que sea real, cierto y en dinero. Se cumple
con la primera condición cuando ha sido convenido con seriedad, vale decir,
con la intención de que podrá ser exigido. En el presente caso el mismo fue
establecido en la suma de S/. 30,000.00, la que a decir del demandante es
irrisorio, no obstante, no debemos perder de vista que las partes en uso de su
autonomía de voluntad se encuentra facultados para configurar las cláusulas del
contrato, en tal sentido es que la fijaron en la suma señalada en el año 2011, la
que si bien se encuentra por debajo de la valoración formulada para efectos
tributarios, no obstante, a juicio del Colegiado no es una cantidad irrisoria o
insignificante, porque no está por debajo del 50% de la valuación referida; en
tal sentido, tal hecho no constituye un indicador de simulación del contrato de
compraventa, máxime si dicho precio es cierto porque fue determinado en una
cantidad exacta y fue realizado en dinero, esto es en el signo monetario vigente
a la fecha en que se produjo el acto jurídico cuestionado.

3.16 De otro lado, el demandante sostiene que nunca hubo traslación de


dominio y que ello está demostrado con la prueba anticipada y los actos
posteriores de las demandadas que incluyen el “favor” o “concesión” de que el
viva en el inmueble.

3.17 Al respecto, en la audiencia de declaración judicial llevada a cabo el 10 de


enero del 2018 en el proceso de prueba anticipada (Exp. 00834-2017-0-
0201JR-CI-02)12 se constató que el primer piso del inmueble objeto de
compraventa, estaba siendo ocupado por el demandante y su esposa Maura
Elvira, pero que no tenían acceso al segundo piso porque fue cerrado por sus
hijas Denisse y Karin Reyes Figueroa.

3.18 De la prueba documental preconstituida se colige que el inmueble en


controversia viene siendo ocupado parcialmente por el demandante y esposa, la

12 Véase a folios 107 a 110


que, según las demandadas, es a consecuencia de la solicitud efectuada por su
padre (vendedor), al que por ser un familiar directo se le permitió ocupar
temporalmente el primer piso.

3.19 En efecto, de la declaración jurada con firmas legalizadas, de fecha 01 de


setiembre del 2011, de folios 67 a 68, se colige que las partes del presente
proceso, mucho antes de la interposición de la demanda declararon bajo
juramento13:
(…) que somos propietarios del inmueble ubicado en el Jr. 28 de
julio numero 1028 (Urb. Soledad baja zona F Mz 112 lote 10 A), el
mismo que se encuentra debidamente registrado mediante título
número 2011-00014286, partida número P 37007535, asiento
número 0005 de la unidad ejecutora 004 SUNARP oficina Registral
de Huaraz; igualmente declaramos en el mencionado inmueble
vive nuestro señor padre don Juan Reyes Cabanillas, identificado
con documento nacional de identidad número 31618008, lugar en
el que permanecerá hasta su muerte, sin impedimento que los
propietarios podamos seguir construyendo el mencionado predio.”

3.20 Dicha prueba documental, tiene pleno valor probatorio, no solo porque fue
suscrito con firmas legalizadas ante notario público, sino también porque no ha
sido cuestionado por el demandante. Aún más, dicha prueba enerva la teoría
fáctica de Juan Reyes Cabanillas, esto es, de que el contrato de compraventa en
cuestión fue un negocio jurídico simulado, por el contrario, de dicho
documento se colige la ratificación de la real intención de las partes del
presente proceso para la enajenación del inmueble materia de litis, en razón de
que dicho documento fue celebrado dos meses después de haberse suscrito la
escritura de compraventa del bien cuya nulidad se pretende, vale decir, en
circunstancias diferentes a la fecha en que se celebró la transferencia del bien
(27/07/2011), ergo, dicha prueba instrumental nos permite apreciar la
conformidad de la voluntad exteriorizada (declaración) y la voluntad interna

13 Léase la declaración jurada de folios 67 a 68


que existe entre los celebrantes (intención), descartándose de ese modo la
presencia de simulación absoluta en la celebración del contrato tantas veces
mencionado.

3.21 En tal razón, el hecho de que el demandante se encontraba viviendo en el


bien objeto de compraventa, no significa que no hubo la transferencia de la
cosa vendida a favor de los nuevos propietarios, sino que la posesión del
demandante constatada por el Juez que realizó la inspección judicial, fue en
virtud del acuerdo arribado entre las partes, situación que además según las
máximas de experiencia suele ocurrir muy frecuentemente, pues tratándose de
padres e hijos se permiten realizar concesiones como lo ocurrido en el presente
caso (que luego de vendido el bien el vendedor pueda vivir en el bien
transferido hasta el día de su muerte).

3.22 En ese hilo argumentativo de ideas y no habiéndose acreditado ninguna


divergencia entre la declaración exteriorizada por el vendedor y compradores y
la intención o lo realmente querido por estos, menos la existencia de concierto
entre los celebrantes del acto jurídico; así como el propósito de engañar a los
demás (esposa e hijo) con una verdad distinta a lo realmente deseado por los
celebrantes, no resulta estimable la causal de nulidad de acto jurídico por
simulación absoluta.
3.23 En lo concerniente a la existencia de causal de fin ilícito en el contrato de
compraventa. De la valoración conjunta y razonada de los medios probatorios
aportados por las partes en el presente proceso, no se advierte que, el accionar
de los demandados haya sido contrario a la ley, al orden público y a las buenas
costumbres.

3.24 El demandante señala que dicha causal se configura porque las


demandadas (sus hijas) se habían hecho de todo el patrimonio que había
logrado adquirir en vida en desmedro de su hermano y su cónyuge, por lo que
la causa o finalidad de la compraventa fue ilícita.
3.25 Al respecto, si bien es cierto que el demandante ha demostrado que aparte
de las demandada Denisse y Karin Reyes Figueroa, tiene otro hijo con su
esposa doña Maura Elvira Rios Nery, conforme fluye de las copias certificadas
de las actas de nacimiento y matrimonio respectivamente, de folios 2 y 3; sin
embargo durante el proceso no ha acreditado que sus nombradas contendientes
hayan tenido la intención de perjudicar a su nombrado hermano y a la consorte
del demandante, carga procesal que al no ser satisfecha obviamente genera la
improbanza de la pretensión en dicho extremo.

3.26 Además, durante la secuela del proceso tampoco se ha demostrado que el


demandante Juan Reyes Cabanillas tenía alguna restricción legal para poder
enajenar el bien objeto de compraventa y de ese modo trasladar el dominio de
dicho bien a favor de sus hijas y yerno, pues el objeto de la prestación es
notoriamente comerciable, es decir, está en el mundo del tráfico económico
jurídico y no es físicamente imposible o moralmente prohibido por las leyes o
contrario a las buenas costumbres o al orden público, tanto más, si no se ha
actuado ninguna prueba idónea que acredite lo contrario.

3.27 Siendo ello así el contrato de compraventa contenido en la escritura


pública de fecha 27 de julio de 2011 resulta plenamente válido, porque
tampoco se encuentra entre los supuestos de transferencias gratuitas que puede
realizar el testador, en la que el límite para disponer de sus bienes es el tercio
de los mismos conforme a lo estipulado en el artículo 725° del Código Civil
que señala: “El que tiene hijos u otros descendientes, o cónyuge, puede
disponer libremente hasta del tercio de sus bienes”, normatividad que no
resulta de aplicación al caso de autos porque la compraventa conlleva a que el
vendedor se obliga a transferir la propiedad de un bien al comprador y este a
pagar su precio en dinero14.

3.28 En este contexto de razonamiento judicial y como quiera que el negocio


jurídico celebrado entre las partes no resulta contrario al ordenamiento jurídico

14 Arias, M. (1989). Exegesis. Lima.Peru. Tomo II. P. 14


(normas imperativas) ni al orden público (valores fundamentales del
ordenamiento) y a las buenas costumbres (valores de los particulares en
términos de moralidad y honestidad), resulta evidente que no resulta estimable
la demanda por las causales previstas en el inciso 4 y 8 del artículo 219 del
Código Civil.

3.29 A mayor abundamiento, no debe perderse de vista que los demandados en


el escrito de absolución de demanda de folios 216 a 231 han señalado que “…
en relación a que las hijas del demandante se habrían hecho absolutamente de
todo el patrimonio que habría logrado adquirir en su vida, en desmedro de su
hermano y cónyuge ello no es cierto… pues el demandante cuenta en la
actualidad con un inmueble en la Urb. Las magnolias 2da. Etapa Mz C Lote
09 del distrito de San Martin de Porres de la provincia y departamento de
Lima”; afirmación que no ha sido cuestionado ni rebatido por el demandante
durante la tramitación del presente proceso con medio probatorio alguno.

CUARTO. - Sobre los agravios del apelante.


4.1 El apelante expresa como primer agravio que el juez ha omitido totalmente
la valoración del material probatorio aportado, pues de la lectura de los
fundamentos quinto al décimo segundo se advierte que no existe una valoración
conjunta de los medios probatorios ya que en el núcleo de la fundamentación
tan solo se mencionan a tres pruebas: a) la escritura pública materia de
nulidad; b) el informe 603- 2019 de la Municipalidad provincial de Huaraz de
folios 391; c) la inspección judicial (prueba anticipada), pero estas tres pruebas
tampoco han sido valorados conjuntamente sino de forma aislada y sesgada. El
juez se limitó a decir que no se ha probado lo que se afirma sin mencionar
porque sus medios probatorios no sirven para probar lo alegado por lo que se
ha trasgredido el debido proceso.

4.2 Al respecto debe señalarse que de conformidad a lo prescrito por el artículo


197 del Código Procesal Civil todos los medios probatorios son valorados por
el juez en forma conjunta, utilizando su apreciación razonada. Sin embargo, en
la resolución solo serán expresadas las valoraciones esenciales y determinantes
que sustente su decisión.

4.3 Del análisis de la sentencia materia de grado se verifica que el juez de la


causa ha expresado las razones principales por las cuales no considera probados
los hechos que alega el demandante, no siendo obligación de los magistrados
referirse a todas las pruebas en sus resoluciones, sino solo a los que dan
sustento a su decisión, conforme se desprende de la norma invocada
precedentemente, como ha ocurrido en el caso de autos.

4.4 Así mismo el apelante en los acápites b) c) d) e) f) g) y h) del medio


impugnatorio, denuncia la ilogicidad en la valoración de los medios
probatorios, así como la existencia de deficiencias en la justificación externa
(justificación de premisas) de la resolución materia de revisión.

4.5 Sobre la motivación de las resoluciones judiciales, el Tribunal


Constitucional ha señalado en reiterada y uniforme jurisprudencia que uno de
los contenidos esenciales del derecho al debido proceso es el derecho de
obtener de los órganos judiciales una respuesta razonada, motivada y
congruente con las pretensiones oportunamente deducidas por las partes en
cualquier clase de procesos, lo que es acorde con el inciso 5 del artículo 139 de
la Constitución. (Exp. N.º 04729-2007-HC, fundamento 2).

4.6 En efecto, la propia Constitución en el artículo 139 inciso 5), establece los
requisitos que deben cumplir las resoluciones judiciales, esto es, que la
motivación debe constar por escrito y contener la mención expresa tanto de la
ley aplicable como de los fundamentos de hechos en que se sustentan.

4.7 En el presente caso el Juez de primer grado ha cumplido con las exigencias
acotadas, pues ha partido por identificar los hechos concretos materia de
probanza, luego en base a los puntos controvertidos fijados en autos ha
subsumido adecuadamente las premisas fácticas en las premisas normativas
(incisos 4, 5 y 8 del artículo 219 del código civil y artículo 200 del Código
Procesal Civil) para luego concluir que la demanda deviene en infundada;
además las premisas fácticas utilizadas provienen de los hechos probados en
autos por lo que no se advierte que la motivación adolezca de justificación
externa pues la decisión judicial no ha caído en contradicciones, ni se ha
afectado derechos fundamentales y más bien de la misma se desprende las
razones o justificaciones objetivas que lo ha llevado a tomar una decisión
desestimatoria que el Colegiado comparte por los motivos esgrimidos en la
presente resolución.

VI. DECISIÓN
Por los fundamentos de hecho y derecho expuestos, de conformidad a lo
dispuesto en el artículo 138 de la Constitución Política del Estado y el artículo
39, del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial:
1. CONFIRMARON la sentencia contenida en la resolución número
veinticuatro de fecha 20 de agosto de 2021 (fs. 878/885), que falla
declarando infundada en todos sus extremos, la demanda de fojas once
a diecinueve, subsanada mediante escrito de fojas ciento quince a ciento
dieciséis, interpuesta por Juan Reyes Cabanillas contra Karin Julissa
Reyes Figueroa, Denisse Elker Reyes Figueroa y Romeo Amador
Mallqui Depaz sobre nulidad de acto jurídico y otro; con lo demás que
contiene. Notifíquese y devuélvase.

Magistrada ponente Melicia Aurea Brito Mallqui.- SS.


Brito Mallqui
Quinto Gomero
Huerta Suárez

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