0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas10 páginas

06 Sentencia

La acción de tutela presentada por Luz Dary Salazar Rojas contra Madeleine Pico Agencia de Negocios SAS se centra en la posible vulneración del derecho fundamental de petición, debido a la falta de respuesta a una solicitud enviada el 9 de diciembre de 2024. La entidad accionada argumenta que la solicitud fue respondida el 6 de febrero de 2025, antes de la presentación de la tutela. El juzgado debe determinar si la respuesta dada por la entidad es suficiente para considerar el hecho como superado o si se ha vulnerado el derecho de petición.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas10 páginas

06 Sentencia

La acción de tutela presentada por Luz Dary Salazar Rojas contra Madeleine Pico Agencia de Negocios SAS se centra en la posible vulneración del derecho fundamental de petición, debido a la falta de respuesta a una solicitud enviada el 9 de diciembre de 2024. La entidad accionada argumenta que la solicitud fue respondida el 6 de febrero de 2025, antes de la presentación de la tutela. El juzgado debe determinar si la respuesta dada por la entidad es suficiente para considerar el hecho como superado o si se ha vulnerado el derecho de petición.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

REPUBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO
JUZGADO SEGUNDO PENAL MUNICIPAL DE MONTERIA

Montería, Febrero Doce (12) de dos mil veinticinco (2025)

Proceso ACCIÓN DE TUTELA


Accionante LUZ DARY SALAZAR ROJAS
Accionado MADELEINE PICO AGENCIA DE NEGOCIOS SAS
Radicado No. 23001-408 - 8002- 2025-00047
Instancia PRIMERA
Providencia SENTENCIA N°. 074
Temas y Derecho de petición.
Subtemas

I. OBJETO

Admitida la demanda el 03 de febrero de 2025, procede el despacho a proferir


sentencia de primera instancia dentro de la acción de tutela iniciada por LUZ
DARY SALAZAR ROJAS contra MADELEINE PICO AGENCIA DE NEGOCIOS
SAS., por la posible vulneración al Derecho fundamental de petición.
II. ANTECEDENTES

1. Los hechos de la acción.

[Link] día 9 de diciembre del año 2024, presente vía correo electrónico derecho de petición
a la sociedad MADELEINE PICO AGENCIA DE NEGOCIOS SAS, en la cual presente:
SOLICITUDDE PETICIÓN DECONTRATOS DE MANDATOSY DE
PROPUESTADECONCILIACION.

2. La sociedad accionada no ha emitido ninguna respuesta hasta la presentación de la


presente acción.

2. Las pretensiones.

Con fundamento en los hechos relacionados, solicita el amparo del derecho


fundamental de petición, en consecuencia, se ordene a la entidad MADELEINE
PICO AGENCIA DE NEGOCIOS SAS, responder el derecho de petición radicado
el pasado 09 de diciembre de 2024.

3. Respuesta del accionado.

En atención al expediente 23001-408-8002-2025-00047 referente a una


demanda de tutela presentada por LUZ DARY SALAZAR ROJAS, nos permitimos
informarle que la solicitud presentada por la ACCIONANTE fue respondida
satisfactoriamente, adjuntamos copia de la respuesta para dar cumplimiento a lo
dispuesto a su notificación. De igual manera indica que la petición impetrada por
2

el accionante fue resuelta el día 06 de febrero de la presente anualidad, la cual


fue notificada al correo electrónico aportado por la peticionaria.

4. Pruebas.

4.1. DEL ACCIONANTE.

- Correo electrónico
- Copia de la cedula de ciudadanía
- Derecho de petición

DEL ACCIONADO

- Respuesta del derecho de petición


- Constancia de envió de notificación

CONSIDERACIONES

1. Competencia.

Este Juzgado es competente para conocer de la presente acción de tutela en


virtud de lo dispuesto en el Decreto 2591 de 1991 artículo 37, el inciso tercero del
numeral primero del artículo 1 del Decreto 1382 del año 2000 y del auto 124 de
2009 emanado de la Corte Constitucional.

2. Problema jurídico.

Incumbe a este despacho establecer si la entidad MADELEINE PICO AGENCIA


DE NEGOCIOS SAS, ha vulnerado el derecho fundamental de petición al no dar
respuesta de fondo a sus peticiones, o si con su respuesta se puede considerar
que existe hecho superado.

3. Marco normativo.

De conformidad con el artículo 86 de nuestra Constitución Política, la acción de


tutela ha sido instituida para la protección inmediata de los derechos
constitucionales fundamentales de las personas, cuando estos resulten
3

vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad


pública, o de los particulares en los casos especialmente previstos por la ley.

El artículo 42 del Decreto 2591 de 1991 prescribe que “La acción de tutela
procederá contra:

1º) … por la acción u omisión de cualquier autoridad pública o de los particulares


en los casos que señala este Decreto…”

De conformidad con el artículo 85 ibídem, el derecho de petición consagrado en


el artículo 23 superior es un derecho de aplicación inmediata y por consiguiente
susceptible de ser protegido mediante una orden de tutela.

Sentencia T230 de 2020:

“4.5. Derecho de petición

4.5.1. Caracterización del derecho de petición. El artículo 23 de la Constitución dispone que


“[t]oda persona tiene derecho a presentar peticiones respetuosas a las autoridades por motivos
de interés general o particular y a obtener pronta resolución.” Esta garantía ha sido denominada
derecho fundamental de petición, con el cual se promueve un canal de diálogo entre los
administrados y la administración, “cuya fluidez y eficacia constituye una exigencia
impostergable para los ordenamientos organizados bajo la insignia del Estado Democrático de
Derecho”[40]. De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, esta garantía tiene dos
componentes esenciales: (i) la posibilidad de formular peticiones respetuosas ante las
autoridades, y como correlativo a ello, (ii) la garantía de que se otorgue respuesta de fondo,
eficaz, oportuna y congruente con lo solicitado. Con fundamento en ello, su núcleo esencial se
circunscribe a la formulación de la petición, a la pronta resolución, a la existencia de una
respuesta de fondo y a la notificación de la decisión al peticionario.

4.5.2. Formulación de la petición. En virtud del derecho de petición cualquier persona podrá
dirigir solicitudes respetuosas a las autoridades, ya sea verbalmente, por escrito o por cualquier
otro medio idóneo (art. 23 CN y art. 13 CPACA). En otras palabras, la petición puede, por regla
general, formularse ante autoridades públicas, siendo, en muchas ocasiones, una de las formas
de iniciar o impulsar procedimientos administrativos. Estas últimas tienen la obligación de
recibirlas, tramitarlas y responderlas de forma clara, oportuna, suficiente y congruente con lo
pedido, de acuerdo con los estándares establecidos por la ley[41]. En tratándose de autoridades
judiciales, la solicitud también es procedente, siempre que el objeto del requerimiento no recaiga
sobre procesos judiciales en curso[42].

[Link]. Las peticiones también podrán elevarse excepcionalmente ante organizaciones privadas.
En los artículos 32 y 33 de la Ley 1437 de 2011, modificados por el artículo 1 de la Ley 1755 de
2015[43], se estipula que cualquier persona tiene el derecho de formular solicitudes ante
entidades de orden privado sin importar si cuentan o no con personería jurídica[44], cuando se
trate de garantizar sus derechos fundamentales. En el ejercicio del derecho frente a privados
existen iguales deberes de recibir, dar trámite y resolver de forma clara, oportuna, suficiente y
congruente, siempre que sean compatibles con las funciones que ejercen[45]. En otras palabras,
los particulares, independientemente de su naturaleza jurídica, son asimilables a las autoridades
públicas, para determinados efectos, entre ellos, el relacionado con el derecho de petición.

[Link]. Teniendo en cuenta el asunto sobre el que conoce la Sala en esta oportunidad, es preciso
aclarar el escenario jurídico que en esta materia resulta exigible a las empresas de servicios
públicos, las cuales pueden tener una naturaleza pública, mixta o privada[46]. En este orden de
ideas, cabe distinguir entre, por una parte, el derecho de petición como manifestación del derecho
fundamental contenido en la Constitución y, por otra, la obligación de atender las peticiones que
presenten los usuarios en el marco de actividades reguladas, particularmente la prestación de
servicios públicos.

4.5.3. Pronta resolución. Otro de los componentes del núcleo esencial del derecho de petición,
consiste en que las solicitudes formuladas ante autoridades o particulares deben ser resueltas en
el menor tiempo posible, sin que se exceda el término fijado por la ley para tal efecto.

[Link]. El artículo 14 de la Ley 1437 de 2011 dispone un término general de 15 días hábiles
siguientes a la recepción de la solicitud para dar respuesta, salvo que la ley hubiera determinado
4

plazos especiales para cierto tipo de actuaciones[54]. Esa misma disposición normativa se refiere
a dos términos especiales aplicables a los requerimientos de documentos o información, y a las
consultas formuladas a las autoridades relacionadas con orientación, consejo o punto de vista
frente a materias a su cargo. Los primeros deberán ser resueltos en los 10 días hábiles siguientes
a la recepción, mientras que los segundos dentro de los 30 días siguientes.

De incumplirse con cualquiera de estos plazos, la autoridad podrá ser objeto de sanciones
disciplinarias. Por ello, el parágrafo del precitado artículo 14 del CPACA admite la posibilidad
de ampliar el término para brindar una respuesta cuando por circunstancias particulares se haga
imposible resolver el asunto en los plazos legales. De encontrarse en dicho escenario, se deberá
comunicar al solicitante tal situación, e indicar el tiempo razonable en el que se dará respuesta –
el cual no podrá exceder el doble del inicialmente previsto por la ley–. Esta hipótesis es
excepcional, esto es, solo cuando existan razones suficientes que justifiquen la imposibilidad de
resolver los requerimientos en los plazos indicados en la ley.

[Link]. Para el caso de las empresas de servicios públicos, como ya se anunciaba, las reglas
varían dependiendo de si las peticiones y recursos son o no elevados por usuarios o suscriptores
–incluso los potenciales– de las empresas de servicios públicos. Entonces, ante un marco del
régimen de prestación del servicio (usuario-prestador), el artículo 158 de la Ley 142 de 1994
determina una regla especial según la cual las peticiones, quejas y recursos deberán resolverse
en un término de 15 días hábiles, contados a partir de la fecha de la presentación. Cumplido dicho
plazo, se configura el silencio administrativo positivo. Mientras que, cuando las solicitudes sean
formuladas por no usuarios, se aplicarán las mencionadas reglas del CPACA.

4.5.4. Respuesta de fondo. Otro componente del núcleo esencial supone que la contestación a los
derechos de petición debe observar ciertas condiciones para que sea constitucionalmente válida.
Al respecto, esta Corporación ha señalado que la respuesta de la autoridad debe ser: “(i) clara,
esto es, inteligible y contentiva de argumentos de fácil comprensión; (ii) precisa, de manera que
atienda directamente lo pedido sin reparar en información impertinente y sin incurrir en fórmulas
evasivas o elusivas ; (iii) congruente, de suerte que abarque la materia objeto de la petición y sea
conforme con lo solicitado; y además (iv) consecuente con el trámite que se ha surtido, de manera
que, si la respuesta se produce con motivo de un derecho de petición formulada dentro de un
procedimiento del que conoce la autoridad de la cual el interesado requiere la información, no
basta con ofrecer una respuesta como si se tratara de una petición aislada o ex novo, sino que, si
resulta relevante, debe darse cuenta del trámite que se ha surtido y de las razones por las cuales
la petición resulta o no procedente”[55] (se resalta fuera del original).

La respuesta de fondo no implica tener que otorgar necesariamente lo solicitado por el


interesado[56], salvo cuando esté involucrado el derecho de acceso a la información pública (art.
74 C.P.[57]), dado que, por regla general, existe el “deber constitucional de las autoridades
públicas de entregarle, a quien lo solicite, informaciones claras, completas, oportunas, ciertas y
actualizadas sobre cualquier actividad del Estado.”[58] Sobre este punto, es preciso anotar que
al tratarse de una garantía fundamental que permite el ejercicio de muchos otros derechos
fundamentales, así como la consolidación de la democracia, las restricciones al derecho de
petición y de información deben ser excepcionales y deberán estar previamente consagradas en
la ley. Al respecto, en el Título III de la Ley 1712 de 2014 se hace referencia a los casos especiales
en los cuales se puede negar el acceso a la información, por ejemplo, entre otros, al tratarse de
información clasificada y reservada, o que pueda causar daños a personas naturales o jurídicas
en su derecho a la intimidad, vida, salud, seguridad o secretos comerciales, industriales y
profesionales.

En las hipótesis en que la autoridad a quien se dirigió la solicitud no sea la competente para
pronunciarse sobre el fondo de lo requerido, también se preserva la obligación de contestar,
consistente en informar al interesado sobre la falta de capacidad legal para dar respuesta y, a
su vez, remitir a la entidad encargada de pronunciarse sobre el asunto formulado por el
peticionario[59].(subrayado fuera del texto original)

4.5.5. Notificación de la decisión. Finalmente, para que el componente de respuesta de la


petición se materialice, es imperativo que el solicitante conozca el contenido de la contestación
realizada. Para ello, la autoridad deberá realizar la efectiva notificación de su decisión, de
conformidad con los estándares contenidos en el CPACA[60]. El deber de notificación de
mantiene, incluso, cuando se trate de contestaciones dirigidas a explicar sobre la falta de
competencia de la autoridad e informar sobre la remisión a la entidad encargada.

4.5.6. Agotada la anterior caracterización sobre el derecho de petición y en consideración al


fondo del asunto sometido a examen de la Corte, se considera necesario puntualizar sobre las
formas de canalizar o presentar las solicitudes respetuosas, las distintas manifestaciones del
5

derecho bajo estudio y aquellas expresiones que, por regla general, no originan una obligación
de respuesta.

[Link]. Formas de canalizar las peticiones. El derecho de petición se puede canalizar a través
de medios físicos o electrónicos de que disponga el sujeto público obligado, por regla general, de
acuerdo con la preferencia del solicitante. Tales canales físicos o electrónicos pueden actuarse
de forma verbal, escrita o por cualquier otra vía idónea que sirva para la comunicación o
transferencia de datos[61].

[Link].1. Ahora bien, los medios físicos pueden definirse como aquellos soportes tangibles a
partir de los cuales es posible registrar la manifestación de un hecho o acto. Dentro de los más
comunes para la presentación de solicitudes se destacan la formulación presencial –ya sea verbal
o por escrito– en los espacios físicos destinados por la autoridad, y el correo físico o postal para
remitir el documento a la dirección destinada para tal efecto. En cualquiera de los dos eventos,
al peticionario debe asignársele un radicado o algún tipo de constancia sobre la presentación de
la solicitud, de manera que sea posible hacer su seguimiento.

Por su parte, los medios electrónicos son herramientas que permiten la producción,
almacenamiento o transmisión digitalizada de documentos, datos e informaciones, a través de
cualquier red de comunicación abierta o restringida. Esta última supone un diálogo entre sujetos
–al menos un emisor y un receptor– en el que se da una transmisión de señales que tienen un
código común[62]. Estas herramientas tecnológicas se encuentran contenidas en las Tecnologías
de la Información y las Comunicaciones (TIC), que son “el conjunto de recursos, herramientas,
equipos, programas informáticos, aplicaciones, redes y medios, que permiten la compilación,
procesamiento, almacenamiento, transmisión de información como voz, datos, texto, video e
imágenes.”[63] Dentro de estos servicios se resaltan los de telemática e informática en los que
se ubica la Internet[64], hoy por hoy, medio que, por excelencia, facilita la transmisión de
información y comunicaciones entre la población.

[Link].2. De acuerdo con el artículo 5 del CPACA, la formulación de peticiones podrá realizarse
por cualquier medio tecnológico disponible por la entidad pública[65]. Y, de manera armónica
con lo anterior, el artículo 7 del mismo código establece como deberes de las entidades, por una
parte, adoptar medios tecnológicos para tramitar y resolver las solicitudes, y, por la otra,
gestionar todas las peticiones que se alleguen vía fax o por medios electrónicos[66].

En este orden de ideas, el CPACA no se limita a unos canales específicos para permitir el ejercicio
del derecho de petición, sino que, en su lugar, adopta una formulación amplia que permite irse
adecuando a los constantes avances tecnológicos en materia de TIC´s. En otras palabras, el
marco normativo que regula el derecho de petición abre la puerta para que cualquier tipo de
medio electrónico que sea idóneo para la comunicación o transferencia de datos, pueda ser tenido
como vía para el ejercicio de esta garantía superior[67].

[Link].3. Sin duda, los cambios tecnológicos han planteado retos en la actualización de los
ordenamientos jurídicos, de manera que las facilidades que proveen puedan impactar de manera
positiva la vida de la sociedad, así como el accionar de la administración pública. El régimen
normativo nacional ha venido mutando para darle cabida a las TIC´s en el ejercicio de funciones
públicas, por ejemplo, (i) en el reconocimiento de efectos jurídicos de los mensajes de datos (Ley
527 de 1999[68]), (ii) haciendo parte de los deberes del Estado la utilización de canales digitales
y (iii) flexibilizando los trámites ante la administración con la incorporación de herramientas
tecnológicas (Ley 962 de 2005[69]). Estos cambios han impactado el ejercicio del derecho de
petición, como pasa a explicarse.

[Link].3.1. Con la Ley 527 de 1999[70] se abrió paso en Colombia al comercio electrónico y se
reconocieron los efectos jurídicos que tiene la información compartida por medios electrónicos.
En concreto, se dispuso que ante la exigencia normativa de que alguna información deba constar
por escrito, ese requisito se satisface con un mensaje de datos[71]. Este último se define en la ley
como: “[l]a información generada, enviada, recibida, almacenada o comunicada por medios
electrónicos, ópticos o similares, como pudieran ser, entre otros, el Intercambio Electrónico de
Datos (EDI), Internet, el correo electrónico, el telegrama, el télex o el telefax;”[72].

En la Sentencia C-662 de 2000[73], esta Corporación señaló que “[e]l mensaje de datos como
tal debe recibir el mismo tratamiento de los documentos consignados en papel, es decir, debe
dársele la misma eficacia jurídica, por cuanto el mensaje de datos comporta los mismos criterios
de un documento.” Aunado a ello, se aclaró que el reconocimiento de dicha asimilación permite
ajustar al derecho no solo a las prácticas modernas de comunicación, sino también a todos los
adelantos tecnológicos que se generen en el futuro.
6

[Link].3.2. Por otro lado, con la Ley 962 de 2005[79] se impulsa la modernización de la
administración pública, a partir de la reducción y eliminación de trámites innecesarios ante las
entidades del Estado o que pudieran realizarse de manera más rápida con apoyo de las TIC. Por
tal motivo, el objeto de la ley se encaminó a “facilitar las relaciones de los particulares con la
Administración Pública”[80].

Con esta normativa, se refuerza la obligación de las entidades públicas de utilizar medios
tecnológicos para hacer más fácil el contacto con el Estado, así como facilitar el ejercicio del
derecho fundamental de petición, en los términos en que ha venido siendo expuesto[86].

[Link].4. De lo que se advierte hasta el momento, queda claridad respecto del deber de las
autoridades de garantizar la atención personal al público y de disponer de medios tecnológicos
para el trámite y resolución de peticiones, incluyendo para ello el uso de medios alternativos[87].
De esta manera, las autoridades deben contar con vías suficientes que les permitan a las personas
elegir entre medios físicos y electrónicos para formular sus solicitudes[88]. En todo caso, cabe
resaltar que los medios tecnológicos por sí solos no constituyen canales suficientes para
garantizar el pleno desarrollo del derecho en mención, por cuanto, si bien los avances en materia
de TIC han sido amplios, no todas las personas disponen hoy en día de los recursos o herramientas
necesarias –como un computador– para lograr su plena efectividad. En ese sentido, resulta
imperativo que se mantengan aún las vías físicas.

En la línea de lo expuesto, por ejemplo, en la ya citada Sentencia T-013 de 2008, la Corte se


pronunció sobre una acción de tutela interpuesta por quien había presentado una solicitud ante
la Secretaría de Educación del Departamento de Caldas, con el fin de que se expidieran dos
certificaciones laborales. En la respuesta otorgada por la entidad demandada, se le informó a la
actora que ese tipo de trámites solo podían ser adelantados a través de la página web entre los
días 1 a 10 de cada mes, por lo que debía direccionar su solicitud. Al abordar el estudio del caso,
la Sala de Revisión reiteró el deber de las autoridades públicas de contar con canales digitales,
como páginas web, para que por medio de la Internet se pudieran adelantar trámites ante ellas.
También resaltó que el ejercicio del derecho de petición no puede limitarse a canales exclusivos
de comunicación, sino que, por el contrario, “los ciudadanos deben estar en posición de escoger,
de acuerdo con sus posibilidades de acceso a un computador, qué medio implementar, ya sea el
derecho de petición en documento físico que se radica en las dependencias de cada entidad, o a
través de la página web correspondiente.”[89] En consecuencia, consideró que la Secretaría de
Educación había vulnerado el derecho de petición de la accionante, al restringir el ejercicio de
su derecho a la vía tecnológica.

Lo anterior resulta de especial trascendencia, como lo dispone la ley, a efectos de materializar


el derecho de las personas ante las autoridades a “[p]resentar peticiones en cualquiera de sus
modalidades, verbalmente, o por escrito, o por cualquier otro medio idóneo y sin necesidad de
apoderado, así como a obtener información y orientación acerca de los requisitos que las
disposiciones vigentes exijan para tal efecto. // Las anteriores actuaciones podrán ser adelantadas
o promovidas por cualquier medio tecnológico o electrónico disponible en la entidad, aún por
fuera de las horas de atención al público.”[90] En efecto, en concordancia con esta disposición
normativa, y dadas las posibilidades que hoy brindan los medios electrónicos, es claro que, por
regla general, el deber de las autoridades de brindar atención al público, ya no se circunscribe a
un horario de atención dispuesto por las entidades, sino que, ante la existencia de vías
tecnológicas disponibles las 24 horas y que habilitan canales de comunicación, las solicitudes
deberán recibirse en cualquier momento, sin que ello suponga la obligación de responder de
manera inmediata, sino en los términos legales establecidos para tal efecto.

En este orden de ideas, como ya se anunció en el apartado anterior, una de las excepciones a la
citada regla, refiere a lo previsto en el artículo 15 del CPACA que habilita a las autoridades para
exigir que ciertas peticiones se presenten por vía escrita (en físico), para lo cual, deberán facilitar
a los interesados formularios que permitan estandarizar tales solicitudes. Esta posibilidad, que
podría leerse en un primer momento como una limitación al ejercicio del derecho de petición, por
cuanto se restringe la elección del medio a utilizar por parte del interesado, fue avalada por esta
Corporación, al considerar que se trata de una medida extraordinaria de la que se pueden valer
las entidades públicas, sujeta a estrictos criterios de razonabilidad y proporcionalidad[91].

[Link].5. En suma, las solicitudes que se presenten ante las autoridades podrán realizarse por
vía verbal, escrita o cualquier otro medio idóneo que sirva para la comunicación, para lo cual,
por regla general, el particular tendrá la posibilidad de escoger entre canales físicos o
electrónicos que hayan sido habilitados por la entidad. Cada autoridad tiene la posibilidad de
determinar cuáles son los espacios tantos físicos como electrónicos de que dispondrá para
mantener comunicación con la ciudadanía, teniendo en cuenta sus funciones, presupuesto y
posibilidad de atención efectiva. En todo caso, siguiendo lo dispuesto en la ley y conforme a la
jurisprudencia se aclara que cualquier tipo de medio tecnológico habilitado por la entidad y que
7

funcione como un puente de comunicación entre las personas y las entidades, podrá ser utilizado
para el ejercicio del derecho fundamental de petición. De ahí que, siempre deberá ser atendido
por los funcionarios correspondientes para dar respuesta a las solicitudes, quejas, denuncias y
reclamos que se canalicen por dicho medio.

[Link]. Manifestaciones del derecho de petición y expresiones que no constituyen el ejercicio


de la garantía fundamental.

[Link].1. Al tratarse de un derecho derivado del texto constitucional, sus elementos esenciales no
pueden ser otros diferentes a los que aparecen en el mandato del artículo 23 Superior, como lo
es el carácter respetuoso de la solicitud presentada y la obligación de respuesta por parte de la
autoridad. Es por ello que el inciso 2 del artículo 13 del CPACA incluye una presunción legal,
según la cual toda actuación que se realice ante las autoridades se entiende soportada en el
ejercicio del derecho de petición y, por consiguiente, debe ser contestada.

Aun cuando el artículo 16 del CPACA estipula unos parámetros materiales mínimos con miras a
que la autoridad tenga los elementos suficientes para brindar la respuesta[92], el hecho de que
falte alguno de ellos no deriva en el rechazo o archivo del requerimiento. Por el contrario, la
obligación de respuesta por parte de la entidad se activa con la recepción de la solicitud (sin
importar que sea verbal o escrita), y ésta tiene la carga de completar los elementos sustantivos
que requiera para poder cumplir con su deber constitucional, en los términos y plazos en que
dispone la ley. Ello incluye la posibilidad de escribir al peticionario para que complemente la
solicitud, y solamente en el caso de que el interesado no aporte lo necesario en el mes siguiente a
la respuesta dada, la entidad puede archivar el asunto[93].

Por su parte, el artículo 13 del CPACA contiene un primer acercamiento a las actuaciones que
caben dentro del derecho fundamental, al incluir un catálogo de solicitudes sobre las pretensiones
que podrían constituir el ejercicio del derecho fundamental, el cual es enunciativo y no
restrictivo[94]. Entonces, entre otras actuaciones, la persona podría requerir: “el
reconocimiento de un derecho, la intervención de una entidad o funcionario, la resolución de una
situación jurídica, la prestación de un servicio, requerir información, consultar, examinar y
requerir copias de documentos, formular consultas, quejas, denuncias y reclamos e interponer
recursos.”

Teniendo en cuenta lo anterior, se realiza a continuación una corta explicación de los tipos
generales de manifestaciones que, en principio, supondrían el ejercicio del derecho de petición,
así como de aquellas expresiones que no se encuentran amparadas en esta garantía
constitucional.

Manifestaciones del derecho de petición


Se puede presentar en diferentes supuestos:
cuando se pretende que la autoridad
Petición de interés intervenga en la satisfacción de necesidades
Según el general de los miembros de la sociedad, o como forma
interés de participación del ciudadano en la función
que pública, entre otros.
persigue
A través de su uso se persigue el
Petición de interés
reconocimiento o la garantía de derechos
particular
subjetivos.
Tienen el objeto de obtener acceso a
Solicitud de información
información o documentos relativos a la
o documentación
acción de las autoridades correspondientes.
Actuación que impulsa una persona para
Cumplimiento de un exigir a la autoridad el cumplimiento de una
Según la
deber constitucional o función o un deber consignado en las normas
pretensión
legal que lo rigen, sin necesidad de iniciar un
invocada
procedimiento judicial para tal efecto.
El requerimiento se encamina al
Garantía o
reconocimiento de un derecho o a la garantía
reconocimiento de un
del mismo a partir de una acción de la
derecho
autoridad respectiva.
8

Se formula a efectos de que la autoridad


presente su punto de vista, concepto u opinión
respecto de materias relacionadas con sus
atribuciones. La respuesta de este tipo de
petición no supone la configuración de un acto
Consulta
administrativo, toda vez que lo remitido por la
autoridad no es vinculante, ni produce efectos
jurídicos y contra ella no proceden recursos
administrativos o acciones ante la jurisdicción
de lo contencioso administrativo[95].
Comunicación en la que se manifiesta una
inconformidad o descontento en relación con
Queja
una conducta o acción de las autoridades en el
desarrollo de sus funciones.
Poner en conocimiento de la autoridad
respectiva una conducta, con el fin de que, si
Denuncia
así lo estima y por las vías pertinentes, se
adelante la investigación que corresponda[96].
Es la exigencia o demanda de una solución
Reclamo ante la prestación indebida de un servicio o
falta de atención de una solicitud.
Figura jurídica a través de la cual se
Recurso controvierten decisiones de la administración
para que las modifique, aclare o revoque

En cuanto las expresiones que no necesariamente suponen una obligación de respuesta,


y que, eventualmente, podrían ser rechazadas por la autoridad, se encuentran:

Expresiones que no se consideran derecho de petición


Peticiones o comentarios Los términos respetuosos en que deberán formularse
irrespetuosos, hostiles u las solicitudes suponen una restricción al objeto del
ofensivos derecho de petición y al nacimiento de las obligaciones
que se desprenden de su ejercicio. Tal como se
adelantó en apartados anteriores, cuando las personas
omitan esta carga, las autoridades se encuentran
habilitadas por la ley para no proceder a su trámite. En
todo caso se reitera que la interpretación que realice la
autoridad en estos eventos debe ser restrictiva de
manera que las limitaciones al ejercicio del derecho de
petición sean mínimas[97].
Actuaciones en el marco Como se anunció anteriormente, las actuaciones que se
de procesos judiciales o realicen como parte de los trámites judiciales o
administrativos (disciplinario administrativos no tienen la naturaleza del derecho de
y fiscal) petición, sino que se encuentran cobijados por las
normas especiales de procedimiento[98].
Opiniones, críticas La manifestación de una idea sobre la gestión realizada
constructivas, felicitaciones o por la autoridad o el servicio que ha estado prestando
sugerencias a la comunidad no se considera como un ejercicio del
derecho de petición, por cuanto no exigen una
respuesta.

[Link].2. En conclusión, en ningún caso la autoridad concernida podrá rechazar alguna


de las manifestaciones que configuran el ejercicio del derecho de petición. Ni siquiera en
el evento de que no se cumpla con el contenido mínimo dispuesto en el artículo 16 de la
Ley 1437 de 2011[99], ya que la autoridad tiene la carga de requerir al interesado la
información, documentación o trámites necesarios para adoptar una decisión de fondo.
Durante el tiempo en que se corrige o completa la petición, no correrán los plazos que
exige la ley para la contestación.
9

En todo caso, es preciso advertir que el examen que sobre estos asuntos realice la
autoridad, en aras de determinar si una manifestación recibida debe ser objeto de
respuesta o no, tiene que hacerse bajo marcos flexibles, aplicando aquello que resulte
más favorable al peticionario.

Agotado este primer capítulo relativo al derecho de petición, se procede con el desarrollo
sobre las redes sociales en internet y sobre la manera como aquellas han impactado el
manejo de lo público y la garantía del instrumento constitucional en estudio.

4. Solución al problema jurídico y caso concreto.

A fin de dar solución al problema jurídico, para ello se tiene en cuenta que la
accionante ha elevado derecho de petición ante la entidad MADELEINE PICO
AGENCIA DE NEGOCIOS SAS, solicitando información relacionada con unos
contratos de mandatos y de una propuesta de conciliación, por su parte la entidad
encartada indica que el pasado 06 de febrero de la presente anualidad dieron
respuesta a dicha petición, por tal razón considera que existe la carencia de
objeto de la acción de tutela por hecho superado, además de que la entidad
accionada aporta constancia de envío de la petición a los correos aportados por
el accionante.

De igual manera la judicatura observa que la entidad accionada en la respuesta


emitida le indican la peticionario acerca de unos contratos de mandatos y de una
propuesta de conciliación. Asumiendo lo anterior y observando las pruebas
allegadas, tenemos que en la respuesta emitida por la entidad se encuentra la
respuesta al derecho de petición, y su notificación los correos aportados por el
accionante. Verificándose que la respuesta resuelve es clara, de fondo y
congruente con lo solicitado.

De igual manera, este despacho considera de vital importancia precisar que el


artículo 23 de la Constitución Política, consagra este derecho como una garantía
que permite a los coasociados presentar peticiones respetuosas a las
autoridades y particulares por motivos de interés general o particular y a obtener
de estas una pronta resolución o respuesta. Además, es fundamental enfatizar
que ello no implica, necesariamente, que en la contestación se acceda a la
10

petición. Ahora para el caso que nos ocupa se hablaría de trasgresión del
derecho fundamental de petición, cuando no se obtiene una respuesta oportuna,
clara, de fondo, congruente y cuando no está debidamente notificada.

Consecuentes con las consideraciones expuestas, es claro que si bien para la


fecha de la solicitud de tutela no había dado respuesta la accionante al derecho
de petición reiterado, y se configuraba la vulneración advertida por el accionante,
no menos cierto es que en el transcurso del trámite de la acción de tutela la
accionante dio respuesta de fondo de manera clara y congruente, haciendo cesar
la vulneración, dando lugar a la carencia de objeto de la acción de tutela por
hecho superado, por lo cual se denegara el amparo constitucional solicitado, por
hecho superado.

VI. DECISION

En mérito de lo expuesto, el Juzgado Segundo Penal Municipal de Montería,


administrando justicia en nombre de la república y por autoridad de la ley,

R E S U E L V E:

PRIMERO: NEGAR la acción de tutela invocado por LUZ DARY SALAZAR


ROJAS contra MADELEINE PICO AGENCIA DE NEGOCIOS SAS., por hecho
superado, de conformidad con lo anotado en la parte motiva de esta providencia.

SEGUNDO: Contra esta providencia procede el recurso de impugnación. Si no


fuere impugnado este fallo, remítase el cuaderno original de lo actuado, a la Corte
Constitucional para su eventual revisión.

TERCERO: Por Secretaría, notifíquese a las partes de conformidad con lo


establecido en el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991.

NOTIFIQUESE – CUMPLASE

También podría gustarte