Los caballos son mamíferos herbívoros pertenecientes a la familia Equidae.
Han
acompañado al ser humano durante miles de años, desempeñando un papel fundamental
en la historia como medio de transporte, en la agricultura y en la guerra.
Existen numerosas razas de caballos, cada una con características específicas adaptadas a
distintas actividades, como la equitación, las carreras, el trabajo en el campo o la terapia
ecuestre. Son animales inteligentes y sociables, con una gran capacidad de aprendizaje y
una fuerte conexión con sus cuidadores.
Su anatomía destaca por la fuerza y elegancia de sus patas, que les permiten alcanzar altas
velocidades y recorrer largas distancias. Además, su sistema digestivo está adaptado para
consumir grandes cantidades de forraje, lo que los convierte en animales que requieren un
cuidado alimenticio especial.
En la actualidad, los caballos siguen siendo apreciados tanto en el deporte como en la
recreación y la terapia asistida con animales. Su nobleza y belleza los convierten en uno de
los animales más admirados por la humanidad.