0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas6 páginas

Marcos 12:29-31

El documento presenta una serie de pasajes bíblicos que enfatizan la importancia de amar a Dios y al prójimo, así como la advertencia contra los falsos profetas y la apostasía. Se menciona la salvación a través de la fe en Jesucristo y la necesidad de vivir de acuerdo con los mandamientos divinos. Además, se subraya la soberanía de Dios sobre todas las naciones y la importancia de no olvidar su palabra y promesas.

Cargado por

tomserod
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas6 páginas

Marcos 12:29-31

El documento presenta una serie de pasajes bíblicos que enfatizan la importancia de amar a Dios y al prójimo, así como la advertencia contra los falsos profetas y la apostasía. Se menciona la salvación a través de la fe en Jesucristo y la necesidad de vivir de acuerdo con los mandamientos divinos. Además, se subraya la soberanía de Dios sobre todas las naciones y la importancia de no olvidar su palabra y promesas.

Cargado por

tomserod
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

“Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor

uno es.
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus
fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor
que éstos.” Marcos 12:29-31

“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.


Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al
acostarte, y cuando te levantes.
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.” Deuteronomio 6:4-6

“Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob
que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste,
y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares
que no plantaste, y luego que comas y te sacies,
cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.
No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos;
porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu
Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.” Deuteronomio 6:10-15

(...) yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé
y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.
Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército
del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?
Daniel 4:34-35 (Reina Valera 1960)

Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará? Numeros 23:19

Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido
muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.
Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían
permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira
procede de la verdad.
¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre
y al Hijo.
Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.
1 de Juan 2.18-23

“Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en
carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo.” 2 Juan 7

“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos,
hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por
espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está
cerca.
Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste
el hombre de pecado, el hijo de perdición,
el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta
en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.” 2 Tesalonicenses 2.1-4

“Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.


Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.(...)Y muchos
falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de
muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.” (Mateo 24.4-5;11-13)

“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”
1 Timoteo 2.5

“Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de
vivos y muertos.” Hechos 10.42

“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.” Lucas 11.23

“Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no
nos metas en tentación, mas líbranos del mal.” Lucas 11.2-4

Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos
anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica
diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o
el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo
de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre.
Gálatas 1:8-11 Biblia Reina Valera 1960 (RVR1960)
porque tú, señor, bendices a los justos; cuál escudo los rodeas con tu buena voluntad. Salmos 5:12:

a los que me aman, les correspondo; a los que me buscan, me doy a conocer. Conmigo están las
riquezas y la honra, la prosperidad y los bienes duraderos. Proverbios 8:17,18

la bendición del señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse. Proverbios 10:22:

Paguen a cada uno lo que le corresponda: si deben impuestos, paguen los impuestos; si deben
contribuciones, paguen las contribuciones; al que deban respeto, muéstrenle respeto; al que deban
honor, ríndanle honor. Romanos 13:7

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los
muertos, serás salvo Romanos 10:9-13

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre. Mateo 24:36-51
RVR1960

Tienen boca, mas no hablan; Tienen ojos, mas no ven; Orejas tienen, mas no oyen; Tienen narices, mas
no huelen; Manos tienen, mas no palpan; Tienen pies, mas no andan; No hablan con su garganta.
Salmos 115:5-7

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las
naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré
mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes
subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Se
inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es este aquel varón que hacía temblar la
tierra, que trastornaba los reinos; que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a
sus presos nunca abrió la cárcel? Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno
en su morada; pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos
pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado. No serás
contado con ellos en la sepultura; porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. Isaías 14:12-21

Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se
desanimó el pueblo por el camino. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste
subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene
fastidio de este pan tan liviano. Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al
pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por
haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y
Moisés oró por el pueblo. Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta;
y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso
sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.
Números 21:4-9

Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre. Él
quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la
serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de
Israel 2 Reyes 18:3-7

¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿la estatua de fundición que enseña mentira,
para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra?
¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está
cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él. Habacuc 2:18-19

Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para
ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios;
y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la
abominarás, porque es anatema. Deuteronomio 7:25-26

No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra
piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios. Levítico 26:1

Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.
Deuteronomio 24:16

Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá. Salmos 27:10

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te
ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10

y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:20

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Juan 1:12

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.


Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se
ve fue hecho de lo que no se veía. Hebreos 11.1-3

para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3.15
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Hechos 16.31

nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el
lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo Tito 3.5

sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros
también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley,
por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Galatas 2.16

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9

aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para
crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz Efesios 2.15

Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de
reposo,
todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. 2 Colosenses 2.16-17

Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Gálatas 6:2

Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente
convencido en su propia mente. Romanos 14.5

El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. Marcos
2.27

El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad.
Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A
quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería
humillaba.
Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del
trono de su reino, y despojado de su gloria.
Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con
los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con
el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los
hombres, y que pone sobre él al que le place.
Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto; sino que contra el Señor del
cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus
mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y
oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano
está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.
Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura.
Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN.
Esta es la interpretación del asunto: MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin.
TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.
PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas.
Entonces mandó Belsasar vestir a Daniel de púrpura, y poner en su cuello un collar de oro, y proclamar
que él era el tercer señor del reino.
La misma noche fue muerto Belsasar rey de los caldeos. Daniel 5.19-30

Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y
las que hay, por Dios han sido establecidas. Romanos 13.1

Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las
obras de Abraham haríais.
Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no
hizo esto Abraham.
Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de
fornicación; un padre tenemos, que es Dios.
Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he
salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.
¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.
Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido
homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando
habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8.39-44

He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que
mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.
Apocalipsis 3.9

Israel duerme como león, como leona, ¿quién se atreve a hacer que se levante? Bendito será el que te
bendiga, oh Israel, y maldito será el que te maldiga». Números 24:9

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las
familias de la tierra. Génesis 12:3

También podría gustarte