DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO
CAPÍTULO I: HURTO
Artículo 185.- Hurto simple*
El que, para obtener provecho, se apodera ilegítimamente de un bien
mueble, total o parcialmente ajeno, sustrayéndolo del lugar donde se
encuentra, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de
uno ni mayor de tres años. Se equiparan a bien mueble la energía
eléctrica, el gas, los hidrocarburos o sus productos derivados, el agua
y cualquier otra energía o elemento que tenga valor económico, así
como el espectro electromagnético y también los recursos pesqueros
objeto de un mecanismo de asignación de Límites Máximos de
Captura por Embarcación.
* Artículo modificado por los siguientes dispositivos:
1. DL 1084, publicado el 28 de junio de 2008 (link: [Link]/3rMA1CI).
2. DL 1245, publicado el 6 de noviembre de 2016
(link: [Link]/4597cPk).
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 186.- Hurto agravado*
El agente será reprimido con pena privativa de libertad no menor de
tres ni mayor de seis años si el hurto es cometido:
1. Durante la noche.
2. Mediante destreza, escalamiento, destrucción o rotura de
obstáculos.
3. Con ocasión de incendio, inundación, naufragio, calamidad pública
o desgracia particular del agraviado.
4. Sobre los bienes muebles que forman el equipaje del viajero.
5. Mediante el concurso de dos o más personas.
La pena será no menor de cuatro ni mayor de ocho años si el hurto es
cometido:
1. En inmueble habitado.
2. Por un agente que actúa en calidad de integrante de una
organización destinada a perpetrar estos delitos.
3. Sobre bienes de valor científico o que integren el patrimonio
cultural de la Nación.
4. [Derogado]
5. Colocando a la víctima o a su familia en grave situación económica.
6. Con empleo de materiales o artefactos explosivos para la
destrucción o rotura de obstáculos.
7. Utilizando el espectro radioeléctrico para la transmisión de señales
de telecomunicación ilegales.
8. Sobre bien que constituya único medio de subsistencia o
herramienta de trabajo de la víctima.
9. Sobre vehículo automotor, sus autopartes o accesorios.
10. Sobre bienes que forman parte de la infraestructura o
instalaciones de transportes de uso público, de sus equipos o
elementos de seguridad, o de prestación de servicios públicos de
saneamiento, electricidad o telecomunicaciones.
11. En agravio de menores de edad, personas con discapacidad,
mujeres en estado de gravidez o adulto mayor.
12. Sobre bienes que forman parte de la infraestructura o
instalaciones públicas o privadas para la exploración, explotación,
procesamiento, refinación, almacenamiento, transporte, distribución,
comercialización o abastecimiento de gas, de hidrocarburos o de sus
productos derivados, conforme a la legislación de la materia.
13. Sobre bienes que integren o formen parte de la infraestructura o
instalaciones públicas o privadas de centros educativos o de salud
independientemente de su categoría o nivel, así como del Cuerpo
General de Bomberos Voluntarios del Perú.
La pena será no menor de ocho ni mayor de quince años cuando el
agente actúa en calidad de jefe, cabecilla o dirigente de una
organización criminal destinada a perpetrar estos delitos.
* Artículo modificado por los siguientes dispositivos:
1. Ley 26319, publicada el 1 de junio de 1994 (link: [Link]/p3x7X).
2. Ley 28848, publicada el 27 de julio de 2006 (link: [Link]/3DHlP0w).
3. Ley 29407, publicada el 18 de setiembre de 2009
(link: [Link]/3OfqVGe).
4. Ley 29583, publicada el 18 de setiembre de 2010
(link: [Link]/44StWn3).
5. Ley 30076, publicada el 19 de agosto de 2013
(link: [Link]/44KHMrq).
6. Ley 30077, publicada el 20 de agosto de 2013
(link: [Link]/454zwT0).
7. Ley 30096, publicada el 22 de octubre de 2013
(link: [Link]/3DExoWv).
8. DL 1245, publicado el 6 de noviembre de 2016
(link: [Link]/4597cPk).
9. Ley 32180, publicado el 11 de diciembre de 2024
(link: [Link]/2575y).
Ver jurisprudencia aquí.
Artículo 186-A.- Dispositivos para asistir a la decodificación
de señales de satélite portadoras de programas*
El que fabrique, ensamble, modifique, importe, exporte, venda,
alquile o distribuya por otro medio un dispositivo o sistema tangible o
intangible, cuya función principal sea asistir en la decodificación de
una señal de satélite codificada portadora de programas, sin la
autorización del distribuidor legal de dicha señal, será reprimido con
pena privativa de la libertad no menor de cuatro años ni mayor de
ocho años y con noventa a ciento ochenta días multa.
* Artículo incorporado por la Ley 29316, publicada el 14 de enero de
2009 (link: [Link]/44UFd6a).
Artículo 187.- Hurto de uso
El que sustrae un bien mueble ajeno con el fin de hacer uso
momentáneo y lo devuelve será reprimido con pena privativa de
libertad no mayor de un año.
Ver jurisprudencia aquí.
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N° 1221-2009, AYACUCHO
Lima, 23 de agosto de 2010.-
VISTOS; el recurso de nulidad interpuesto por el agraviado Florencio
Matos Cuti, parte civil, contra la sentencia absolutoria de fojas
quinientos dieciocho, de fecha 30 de diciembre de 2008; interviniendo
como ponente el señor Juez Supremo José Antonio Neyra Flores; y
CONSIDERANDO:
Primero: Que, el agraviado Matos Cuti en su recurso de nulidad de
fojas quinientos treinta y seis, señala que el Colegiado Superior no ha
compulsado adecuadamente los medios probatorios; que la acusada
Gloria Anaya Amau al ser examinada en juicio oral aceptó haberlo
interceptado el día 6 de junio de 2006, cuando se encontraba
realizando servicio de taxi, y que en tal circunstancia con cuatro
sujetos desconocidos a bordo de un vehículo color celeste lo
interceptaron para despojarle de su automóvil; que no es cierto que
haya entregado voluntariamente el vehículo de placa de rodaje SZ
4776, pues en principio su persona es el legítimo propietario,
condición que no ostenta la encausada.
Además, esta no ha precisado donde se encuentra dicho vehículo;
que en el supuesto que la encausada no haya utilizado violencia en
contra de su persona, se dan los presupuestos del delito de hurto
agravado, por lo que el Colegiado Superior puede desvincularse de la
acusación fiscal; que el delito de robo agravado ha sido debidamente
corroborado con la declaración del testigo Reyder Ricardo Rojas
Ramos, quien ha narrado la forma en que se suscitó el evento
denunciado.
Segundo: Que, de acuerdo a la acusación fiscal de fojas doscientos
cincuenta y nueve, se atribuye a la procesada Gloria Anaya Amau,
conjuntamente con otros tres sujetos desconocidos, que el día 6 de
junio de 2006, a las catorce horas, aproximadamente, en
circunstancias que el agraviado Florencio Matos Cuti se encontraba
realizando el servicio de taxi con el vehículo de placa de rodaje
número SZ 4776, por las inmediaciones de la avenida del Ejército y
Pío Max Medina provincia de Huamanga, departamento de Ayacucho,
de manera sorpresiva aparecieron cuatro sujetos, entre ellos la
encausada Anaya Amau, a bordo de un vehículo station wagon color
celeste marca Toyota, quienes rápidamente lo atacaron con la
finalidad de despojarle violentamente de su vehículo, para ello la
encausada cogió una piedra con la cual amenazó con agredirlo, lo que
permitió despojarle de la llave de contacto, situación que fue
aprovechada por los acompañantes de la encausada, quienes
abordaron el vehículo y se lo llevaron con rumbo desconocido; que en
dicho incidente se cayó por las inmediaciones el documento nacional
de identidad de la encausada.
Lea también: [Escuadrón de la muerte] Condena del absuelto es
una posibilidad legal y constitucionalmente válida [Casación
648-2018, La Libertad]
Tercero: Que, a efectos de emitir una decisión absolutoria el juzgador
debe i) concluir de manera fehaciente sobre la plena
irresponsabilidad penal de la persona a quien se le imputa la comisión
de un delito, arribando a dicha certeza a través del material de
prueba de descargo acopiado durante el proceso; ii) cuando de la
actividad probatoria surja duda razonable sobre la participación del
procesado, en virtud del principio universal del in dubio pro reo,
o iii) que dicha actividad probatoria sea insuficiente para entrar a un
análisis de condena.
Cuarto: Que, en tal sentido, se advierte que, en el presente caso, el
Colegiado Superior ha emitido sentencia absolutoria, pues ha
considerado que en autos no existen elementos probatorios de cargo
idóneos respecto a la responsabilidad penal de la encausada Gloria
Anaya Amau, a efectos de destruir el principio de presunción de
inocencia que le asiste a toda persona sujeta a una imputación, en
virtud del parágrafo e), inciso veinticuatro, del artículo dos de la
Constitución Política del Estado.
Quinto: Que, en efecto, en el caso subexamine, se ha adjuntado
como anexo el expediente número novecientos sesenta y seis dos mil
tres, que pertenece al proceso seguido contra Eduardo Dorado
Churipuy, Fidel Augusto Quispe Marmolejo y Adrián Chávez Garay, por
delito contra la seguridad pública tenencia ilegal de arma de fuego,
en agravio del Estado, advirtiéndose del auto de apertura de
instrucción, obrante a fojas setenta y cinco de dicho expediente, que
respecto al vehículo de placa de rodaje número SZ 4776 —
erróneamente se consignó como número de placa SZ 4776, lo que se
puede rectificar si se aprecia la fotografía de fojas sesenta y uno de
dicho expediente— se dispuso su internamiento en el depósito del
garaje oficial de la Municipalidad Provincial de Huamanga, pues en su
interior se encontraron dos armas de fuego, municiones, una soga,
tres pasamontañas, entre otros – lo que corrobora la tesis planteada
por la encausada Anaya Amau en la presente causa.
Es más, a fojas cuatrocientos treinta y nueve del citado expediente —
número novecientos sesenta y seis dos mil tres—, obra el escrito
presentado por Rogelio Guzmán Zambrano, cuñado de Anaya Amau,
quien puso en conocimiento del órgano jurisdiccional los hechos
suscitados el día 6 de junio de 2006, toda vez que el mencionado
vehículo —que considera de su propiedad—, había sido sacado del
depósito municipal irregularmente; que incluso, por este último hecho
el Procurador Municipal correspondiente interpuso denuncia contra
José Flores Quispe —persona que vendió el automóvil de placa de
rodaje número SL 4776 al presunto agraviado Florencio Matos Cuti— y
otro por delito contra el patrimonio defraudación y otro, habiéndose
dictado con fecha 5 de noviembre de 2008, el respectivo auto de
apertura de instrucción (expediente número cero seiscientos setenta
y uno dos mil ocho), tal como se advierte de las copias certificadas
adjuntadas a fojas cuatrocientos veintitrés, de lo que se colige que el
automóvil materia de la presente litis habría sido indebidamente
sacado del depósito municipal en donde se encontraba internado, y
que al observar y, por ende, percatarse la encausada Anaya Amau
que el mencionado vehículo no estaba en dicho depósito municipal,
tampoco en poder de su cuñado —Rogelio Guzmán Zambrano—, sino
en poder de otra persona —el supuesto agraviado—, intervino para
recuperarlo y ponerlo —según su criterio— a buen recaudo; por lo
que, no ha existido en esta animus furandi, sino que habría actuado
en el entendido que así protegía el legítimo derecho de propiedad de
un pariente suyo, en tal sentido, la absolución dictada se encuentra
arreglada a ley.
Lea también: La aplicación e interpretación de la condena del
absuelto conforme a la doctrina jurisprudencial desarrollada
por el TC y la Corte Suprema
Sexto: Que, debe agregarse, que el presunto agraviado —Cuti Matos
— al interponer su recurso impugnatorio, ha indicado que la
encausada Anaya Amau habría reconocido que actuó conjuntamente
con otras cuatro personas, sin embargo, de lo actuado en el juicio
oral, se puede advertir que el propio Matos Cuti ha aceptado que al
momento de los hechos intervino únicamente la mencionada Anaya
Amau con otro sujeto (chofer del taxi que la trasladaba) y que si bien
observó dentro del taxi a otros dos sujetos, sin embargo, este ha
referido que no intervinieron.
Asimismo, contradictoriamente la defensa de Matos Cuti ha precisado
también que el robo agravado se encuentra debidamente corroborado
con el material de prueba obrante en autos, sin embargo, indica
además que en el supuesto que la agraviada no haya utilizado
violencia en contra de su persona, se dan los presupuestos del delito
de hurto agravado, por lo que el Colegiado puede desvincularse de la
acusación fiscal; que en tal virtud, este Supremo Tribunal debe
desestimar los argumentos planteados, por inconsistentes e
incongruentes.
Por estos fundamentos:
Declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas quinientos
dieciocho, de fecha 30 de diciembre de 2008, que absolvió a Gloria
Anaya Amau, de los cargos contenidos en la acusación fiscal por
delito contra el patrimonio robo agravado, en perjuicio de Florencio
Matos Cuti, con lo demás que al respecto contiene; y, los devolvieron.
S.S.
RODRÍGUEZ TINEO
BIAGGI GÓMEZ
BARRIO ALVARADO
BARANDIARÁN DEMPWOLF
NEYRA FLORES
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
SALA PENAL PERMANENTE
R.N. 4412-2007, LIMA NORTE
Lima, veinticuatro de abril de dos mil ocho.-
VISTOS; interviniendo como ponente el señor Vocal Supremo Pedro
Guillermo Urbina Ganvini; el recurso de nulidad interpuesto por el
encausado Alan Gustavo Prada Ortiz contra la sentencia de fojas
ciento sesenta y tres, del veinticuatro de julio de dos mil siete; y;
CONSIDERANDO:
Primero: Que el encausado Alan Gustavo Prada Ortiz en su recurso
formalizado de fojas ciento ochenta y uno aduce que cuando fue
detenido no se verificó su estado de salud por el médico legista con lo
que se vulneró su derecho a la integridad física, que no se valoró su
calidad de estudiante ni la carta suscrita por sus vecinos que dan fe
de su buena conducta, que carece de antecedentes y sin embargo se
le impuso igual pena que su coencausado Herber Giovanni Carrión
Haro que sí posee antecedentes, que no se efectuó la valorización de
los bienes sustraídos por lo que el monto de la reparación civil carece
de sustento técnico, que no se probó que ejerciera violencia o
amenaza contra la agraviada Patricia Valdivia Caffo, que no se
probaron los golpes inferidos a la agraviada pues esta no se sometió
al examen del médico legista, que la agraviada negó que la hubieran
agredido, que el delito cometido es el de hurto agravado y no el de
robo agravado, que la agraviada manifestó que impidió la sustracción
de la radio de su vehículo lo que concuerda con el acta de registro
personal, y que su confesión sincera conduce a la reducción de la
pena por debajo del mínimo legal.
Lea también: Acuerdo Plenario 4-2011/CJ-116: Relevancia del
valor del bien para la configuración de hurto agravado
Segundo: Que, según la acusación fiscal de fojas ciento treinta y
nueve, el catorce de setiembre de dos mil seis, aproximadamente a
las nueve horas con treinta minutos, en la intersección de las
Avenidas Angélica Gamarra y Universitaria (distrito de Los Olivos), los
encausados Herber Giovanni Carrión Haro y Alan Gustavo Prada Ortiz
emplearon bujías para romper las lunas del vehículo donde se
trasladaba la agraviada Patricia Valdivia Caffo, introdujeron sus
cuerpos en el vehículo, empujaron y golpearon a la agraviada, a fin de
sustraerle la radio del vehículo y su cartera que contenía la suma de
doscientos ochenta nuevos soles.
Tercero: Que en autos está debidamente acreditado que los
encausados Herber Giovanni Carrión Haro y Alan Gustavo Prada Ortiz
emplearon violencia contra la agraviada a fin de sustraer y
apoderarse ilegítimamente de sus pertenencias (la radio de su
vehículo y su cartera); que, sobre el particular, la agraviada es
enfática al afirmar: i) que el encausado Alan Gustavo Prada Ortiz,
cuando ella quiso evitar la sustracción de la radio de su vehículo, la
empujó con fuerza y le dio un golpe en el brazo izquierdo, y ii) que el
encausado Herber Giovanni Carrión Haro también la empujó
enérgicamente (fojas siete); que de ello se colige que los encausados
—conforme lo requiere el tipo penal incriminado— utilizaron fuerza
física contra el cuerpo de la víctima con el objeto de sustraerle y
apoderarse de sus bienes; que, asimismo, se toma en cuenta la forma
en que se perpetró el delito de robo, esto es: i) que la ejecución del
robo implicó el uso de fuerza para romper, hacia adentro, las lunas
(vidrios) del vehículo de la agraviada; ii) que a través de este
procedimiento era previsible —merced a la capacidad lesiva de los
vidrios rotos— el menoscabo a la integridad física de la agraviada;
y iii) que la agraviada señaló que los vidrios de la ventana se le
incrustaron en la mano produciéndole cortes, lo que concuerda con lo
relatado en el atestado policial de fojas dos, que señala que la
agraviada presentaba, a simple vista, dos cortes en la mano izquierda
ocasionados con los residuos de los vidrios del vehículo.
Cuarto: Que la agraviada no declaró que hubiera impedido al
encausado Alan Gustavo Prada Ortiz la sustracción de la radio, sino
que, al contrario, sostuvo: i) que el encausado Alan Gustavo Prada
Ortiz logró sustraer la radio completa marca Pioneer de su vehículo,
sacó la consola de su lugar, se llevó la radio y la máscara, además su
cartera que contenía doscientos ochenta nuevos soles, y ii) que solo
logró recuperar la máscara de la radio de su vehículo.
Quinto: Que el tipo penal incriminado (robo agravado) está
conminado con pena privativa de libertad no menor de diez ni mayor
de veinte años; que al cuantificar la pena concreta se valora el hecho
que el encausado hubiera admitido su responsabilidad penal en
audiencia (fojas ciento sesenta y ocho), lo que determinó la
conclusión anticipada del juicio oral; que, en cambio, no es aplicable
el efecto atenuante de la confesión sincera conforme al artículo ciento
treinta y seis del Código de Procedimientos Penales, pues el
encausado Prada Ortiz fue detenido por la policía en cuasiflagrancia
(momentos después de perpetrado el ilícito) y negó su intervención
en los hechos incriminados tanto en su manifestación policial (fojas
trece) como en su instructiva (fojas sesenta y ocho).
Sexto: Que las instrumentales que informan la calidad de estudiante
del citado encausado, su buena conducta y su ausencia de
antecedentes penales, carecen de virtualidad para disminuir la pena
por debajo del mínimo legal; que si bien, tras valorar la gravedad del
injusto perpetrado (donde resulta relevante la naturaleza de la acción
y la intervención de una pluralidad de agentes), la pena impuesta
(doce años de pena privativa de libertad) resulta benigna, empero no
es legítimo incrementarla en virtud a la garantía del non reformatio in
peius, pues el recurso proviene solo del encausado Prada Ortiz.
Lea también: ¿Jaloneo en el arrebato de bienes constituye robo
o hurto? [RN 2212-2017, Lima Norte]
Séptimo: Que el delito incriminado tiene carácter pluriofensivo, pues
afecta no solo el patrimonio sino también la integridad física y la
libertad de la víctima; que, en tal sentido, la reparación civil no solo
toma en cuenta el valor de los bienes sustraídos, sino las
consecuencias patrimoniales y no patrimoniales y efectos negativos
derivados del delito; que, en tal sentido, el monto de la reparación
civil fijado es proporcional al daño ilícito causado.
Por estos fundamentos: declararon NO HABER NULIDAD en la
sentencia de fojas ciento sesenta y tres, del veinticuatro de julio de
dos mil siete, que condenó al encausado Alan Gustavo Prada Ortiz
como autor del delito de robo agravado en perjuicio de Patricia
Valdivia Caffo a seis años de pena privativa de libertad y fijó en mil
nuevos soles el monto por concepto de reparación civil; con lo demás
que contiene; y los devolvieron.
S.S.
SIVINA HURTADO
PONCE DE MIER
URBINA GANVINI
PARIONA PASTRANA
ZECENARRO MATEUS