URGENCIAS. INTRODUCCIÓN Y GENERALIDADES.
Todo aquello que el paciente considera urgente aún contando con las posibilidades de demora que nos
ofrezca el cuadro de aparición súbita o agudo.
Deberemos se capaces de dar respuesta:
• Bajo un esquema científico.
• De evidencia.
• De consenso.
• De continuidad.
Mediante “acciones, técnicas y procedimientos inmediatos y urgentes.
URGENCIA.
Situación por la cual una persona cree que precisa asistencia sanitaria, tanto si hay como si no peligro vital.
- Son graves.
- No amenazan la vida si el tratamiento se retrasa brevemente (dolor torácico, fracturas, quemaduras,
disminución del nivel de conciencia).
- Son situaciones agudas.
Urgencias vs tiempo.
Aquella situación clínica con capacidad para generar deterioro o peligro para la salud o la vida del paciente
en función del tiempo transcurrido entre su aparición y la instauración de un tratamiento efectivo.
Este concepto lleva implícito:
1. La necesidad de ajustar la respuesta asistencial al grado de urgencia, de manera que los pacientes
más urgentes; es decir, los que tienen más riesgo de deterioro o peligro para su salud o su vida con
el paso del tiempo, sean asistidos más rápidamente (con más urgencia).
2. El concepto de adecuación entre el grado de urgencia y los recursos necesarios para solucionarla.
En general, los procesos clínicos más agudos y más graves, que se presentan con características de mayor
severidad, serán los que generen un mayor grado de urgencia.
EMERGENCIA.
Encerraría un carácter más de gravedad y de premura en la conveniencia de su asistencia. Sin posibilidades de demora
en la asistencia al estar comprometida la vida o la estabilidad hemodinámica y/o funcional del paciente, revirtiendo
grandes posibilidades de daño permanente y/o irreversible incluso la propia muerte.
Circunstancia en la que la vida de una persona corre peligro o puede resultar con secuelas irreversibles si no es asistido
sanitariamente de forma precoz.
Características:
• La vida del paciente corre peligro.
• Aparece casi siempre de forma súbita.
• Requiere una respuesta especializada inmediata, menos de 1h.
• Requiere generalmente hospitalización.
• Precisa asistencia in situ.
• Transporte medicalizado.
• La solicitud de atención no procede del propio paciente.
• El personal que lo atiende requiere formación específica.
TIPOS DE URGENCIAS.
- Urgencia subjetiva: Fundada desde la perspectiva de la persona que solicita la ayuda. Dolor o hemorragia
Ejemplo: una brecha en la cabeza (sangra mucho pero se resuelve fácilmente).
- Urgencia objetiva: Compromete la salud o la vida de la persona desde la perspectiva del personal sanitario
o entrenado. Ejemplo: fractura de fémur.
- Urgencia vital = emergencia. Falta o compromiso de las funciones vitales respiratorias, circulatorias o
cerebrales. Existe a corto plazo riesgo de fallecimiento.
ÁMBITOS DE ACTUACIÓN.
Debe acercar el Proceso Enfermero allí dónde surja ésta, esto es:
Fuera del medio laboral: cuando somos el primer interviniente de lo que se ha dado en llamar “cadena de
supervivencia”. Nuestro conocimiento del sistema y de las posibilidades reales de activación de la Cadena
Asistencial juegue a nuestro favor.
La urgencia/emergencia puede acontecer durante el desarrollo de nuestra actividad asistencial primaria
tanto en consultorios como en centros de salud. Durante el desarrollo de nuestra jornada laboral normal,
incluso sin el amparo del Dispositivo de Urgencias estructurado alrededor de las zonas Básicas de Salud
(dispositivos de urgencias, DCCU, Puntos de atención continuada o cualquier fórmula en esta línea).
Podemos asistir a la urgencia/emergencia siendo parte de un dispositivo. Esta asistencia deber realizarse
tanto en el medio físico dispuesto a tal fin como en el domicilio del paciente, vía pública o cualquier situación
imaginable relacionada con esta.
RAC, el enfermero de recepción del propio paciente y familia y la acogida de ambos es un campo
eminentemente nuestro.
La clasificación como una responsabilidad más compartida con otros miembros del equipo. Apareciendo
pues una idea de RAC (recepción, acogida y clasificación) extrahospitalario y dentro de los centros de salud,
diferenciándolo claramente del concepto de triaje, aplicable a situaciones de catástrofe y múltiples víctimas,
donde por supuesto también el enfermero entrenado y capaz tiene mucho que decir.
La asistencia hospitalaria enfermera a la urgencia y a la emergencia ha de pasar forzosamente por el
concepto de RAC, que ha de ser entendido como algo más que clasificar.
• La recepción y acogida del paciente urgente hospitalario y su familia ha de entenderse como algo
dotado de autonomía profesional enfermera.
• La clasificación puede asumirse como una responsabilidad más compartida.
La urgencia/emergencia surge también en planta, UCI, en hospital de día… y ahí también estamos presentes.
TRIAJE O TRIAGE.
Valorar, seleccionar y priorizar. Siempre hay personal enfermero responsable del triage el cual valora,
selecciona y prioriza.
Existe un protocolo que hay que cumplir y tener en cuenta a la hora de realizar un triage que se compone de
los siguientes pasos:
• Valorar: recogida rápida y sistemática; molestia principal.
• Analizar: diferencia la severidad de los problemas y prioriza el área de cuidado.
• Intervención propia: inicio de actividades de enfermería según el protocolo de triaje.
• Movilización de los recursos: comunicar a la familia la información pertinente.
• Evaluación: ha de ser constante. Se mira si la actuación que hemos llevado a cabo ha funcionado, si
no debemos cambiarla. Se dice que es un feed-back.
Concepto de triaje.
Neologismo que equivale a selección o clasificación en función de una cualidad.
1. Triaje de catástrofe: sistema utilizado para establecer las prioridades de atención y/o evaluación de
las victimas en caso de catástrofe, en base a su grado de urgencia.
2. Triaje de urgencias y emergencias: Proceso de clasificación de los pacientes que acuden a un servicio
de urgencias hospitalario o extrahospitalario, de forma que sean atendidos según el grado de
urgencia de su caso y con independencia del orden de llegada, se establezcan los tiempos de espera
razonables para ser visitados y tratados por el equipo médico, para cada uno de ellos.
De forma extensiva, el término triaje de urgencias y emergencias se aplica también al proceso de
clasificación de pacientes en función del grado de urgencia que contactan directa o indirectamente
con cualquier eslabón del sistema sanitario de atención a las urgencias y emergencias (centros de
atención primaria, consultorios, centros sanitarios en ámbito rural…).
Especialmente, al proceso de clasificación de los centros coordinadores de urgencias y emergencias
(triaje telefónico).
CADENA ASISTENCIAL.
Secuencia de fases perfectamente entrelazadas que comienzan cuando un ciudadano accede al sistema para
alertar de una situación de emergencia sanitaria y que finaliza con la resolución de la situación.
1º eslabón PAS.
Proteger:
• A unos mismos.
• El lugar de los hechos.
• El accidentado.
Alertar al número de emergencias y hay que darle los siguientes datos:
• Identificación.
• Tipo de accidente.
• Lugar exacto.
• Número de víctimas.
• Estado aparente de las víctimas.
• Número de teléfono.
• Punto de referencia.
• Circunstancias que agravan la situación.
• Siempre colgar los últimos.
Socorrer:
• Actuar rápido pero con calma.
• Hacer un recuento de las víctimas, buscando víctimas ocultas.
• Seguir unas prioridades.
• Efectuar in situ una evaluación inicial.
• Precaución en el manejo del accidentado.
2º eslabón PAS.
Recepción de llamada: accesibilidad – coordinación:
• Discriminación de la demanda.
• Activación del recurso más adecuado.
• Localización por parte del reverso.
Actuación del equipo de emergencias:
• Movilización: rapidez y seguridad.
• Acceso al lugar.
• Atención profesional.
Composición del lugar.
Acceso a las víctimas.
Valoración.
Atención.
3º eslabón PAS.
Traslado del paciente:
• Llegada al centro sanitario.
• Transferencia al centro sanitario.
• Retorno a base.
Desactivación del sistema de emergencia → preparación para la disponibilidad.
EMERGENCIA = RIESGO PARA LA VIDA.
ENFERMERÍA DE URGENCIAS.
Implica la valoración, diagnóstico, tratamiento y evaluación de los problemas percibidos, reales o
potenciales, súbitos o urgentes, físicos o psicosociales, que son inicialmente episódicos o agudos y que se
producen en gran variedad de lugares.
FUNCIONES DE LA PRÁCTICA.
• Valorar, diagnosticar y tratar a personas de todas las edades en situaciones de emergencia, urgencia,
a menudo.
• Seleccionar y priorizar.
• Prepararse para situaciones de desastre (mediante simulacros, ensayos…).
• Estabilizar y reanimar.
• Administrar cuidados en entornos imprescindibles e incontrolados.
• Administrar y supervisar los cuidados.
• Apoyar y proteger al paciente/familia.
• Colaborar interdisciplinarmente.
FUNDAMENTOS DEL TRATAMIENTO.
• Conservar la calma y pensar antes de actuar.
• Identificarse.
• Realizar una rápida valoración prioritaria.
• Aplicar medidas de salvamento.
• Valorar de la cabeza a los pies.
• Dejar a la persona accidentada tumbada o en la posición en la que la hemos encontrado.
• Si está consciente, informar y tranquilizar a la persona.
• Si no está consciente, también se le debe hablar.
• No mover a la persona.
• No dar líquidos.
• No movilizar al paciente hasta haber dado los primeros auxilios y disponer del transporte adecuado.
DERECHO DE TODO USUARIO.
• Derecho a una muerte digna.
• Derecho a un medio higiénico y confortable.
• Derecho a ser tratado por un personal competente.
• Derecho a ser tratado como persona.
• Derecho a ser escuchado.
• Derecho a ser asistido y fuera de la discriminación.
PERFIL PROFESIONAR PARA ENFERMERÍA CLÍNICA AVANZADA EN URGENCIAS Y EMERGENCIAS.
Los especialistas en Enfermería Clínica Avanzada en Urgencias y Emergencias proporcionarán cuidados
enfermeros a personas con problemas de salud en situación crítica, de alto riesgo o en fase terminal. A nivel
individual o colectivo, dentro del ámbito sanitario o domiciliario.
Agilizando la toma de decisiones mediante una metodología fundamentada en:
• Los avances producidos en el campo de los cuidados de la salud.
• La ética.
• La evidencia científica lograda a través de una actividad investigadora directamente relacionada con
la práctica asistencial.
Asimismo, por ser expertos en dicha área serán eficaces asesores en el ámbito institucional o en el equipo
de salud en cualquier aspecto relacionado.