LOS TRES LOBITOS Y EL COCHINO FEROZ
AUTOR: Eugene Trivizas – Helen Oxenbury
Había una vez tres tiernos lobitos de piel mullida y colas de pelusa que vivían
con su mamá. El primero era negro, el segundo, gris y el tercero, blanco.
Un día, la loba llamó a los lobitos y les dijo:
- Mis hijos, hay un momento en la vida en que es importante salir a
recorrer el mundo. Viajar y construirse una casa. Pero siempre hay que
tener cuidado con el Cochino feroz.
- No te preocupes, mamá. Nos cuidaremos de él
- dijeron los tres lobitos, y salieron a recorrer el mundo.
Muy pronto encontraron un canguro que estaba empujando una carretilla llena
de ladrillos rojos y amarillos.
- Por favor, ¿podrías regalar algunos de tus ladrillos?
- preguntaron los tres lobitos
- por supuesto – dijo el canguro, y les regaló muchos ladrillos rojos y
amarillos.
Entonces los tres lobitos se construyeron una casa de ladrillos.
Justo al día siguiente, el Cochino feroz pasó merodeando por el camino y vio la
casa de ladrillos que habían construido los lobitos.
Los tres lobitos estaban jugando al cróquet en el jardín. Al ver al Cochino feroz,
corrieron a la casa y cerraron la puerta con llave.
El Cochino tocó a la puerta y gruñó.
- Lobitos, lobitos, ¡quiero entrar!
- ¡No, no, no! – contestaron los lobitos –
¡Es nuestra casa y no puedes pasar!
- Entonces soplaré y resoplaré y la casa derribaré – dijo el Cochino.
Los tres lobitos no abrieron y el Cochino sopló y resopló, resopló y sopló, pero
la casa no sse cayó.
Pero por algo le llamaban feroz al Cochino feroz.
Trajo su mazo enorme y tumbó la casa.
- Tendremos que construir una casa más fuerte
- dijeron. En ese momento, vieron a un castor que estaba mezclando
cemento.
- Por favor, ¿podrías regalarnos un poco de tu cemento? – preguntaron los
lobitos.
- Por supuesto – contestó el castor, y les dio baldes y baldes llenos de
cemento espeso y pegajoso.
Así, los tres lobitos construyeron una casa de cemento.
Apenas había terminado, el Cochino feroz pasó merodeando por allí y vio la
casa de cemento que habían construido los lobitos.
Los tres lobitos estaban jugando al bádminton en el jardín. Cuando vieron que
venía el Cochino feroz, corrieron a la casa y cerraron la puerta.
El Cochino tocó el timbre y dijo:
- Lobitos, miedosos, ¡quiero entrar!
- ¡No, no, no! – contestaron los lobitos-.
¡Es nuestra casa y no puedes pasar!
- Entonces, soplaré y resoplaré y la casa derribaré
- dijo el Cochino
Los lobitos no abrieron y el Cochino sopló y resopló, resopló y sopló, pero la
casa no se cayó.
Pero por algo le llamaban feroz al Cochino feroz.
Trajo su enorme taladro y destrozó la casa.
Los tres lobitos lograron escapar, pero estaban muertos de miedo y sus rodillas
no paraban de temblar.
- Construiremos una casa aún más fuerte – dijeron, porque eran muy
tenaces. En ese instante, vieron un camión lleno de barras de hierro,
placas blindadas, alambre de púas y pesados candados.
- Por favor, ¿podrías regalarnos unas cuantas barras de hierro, varias
placas blindadas, alambre de púas y algunos pesados candados? – le
preguntaron al rinoceronte que conducía el camión.
- Por supuesto – dijo el rinoceronte, y les dio barras de hierro, placas
blindadas, mucho alambre y pesados candados. También les regaló
plexiglás y unas cadenas de acero reforzado, porque era un rinoceronte
generoso y de buen corazón.
Así, los tres lobitos construyeron una casa muy fuerte.
Era la casa más fuerte y más segura que se pueda imaginar. Se sentían
tranquilos y completamente a salvo.
Al día siguiente, como de costumbre, el Cochino feroz pasó merodeando por
el camino. Los lobitos estaban jugando a la rayuela en el jardín. Al ver al
Cochino feroz, corrieron a la casa, pasaron el seguro de la puerta y cerraron
los sesenta y siete candados.
El Cochino tocó el intercomunicador y dijo:
- Lobitos miedosos de rodillas tembleques, ¡quiero entrar!
- ¡No, no, no! – contestaron los lobitos -.
¡Es nuestra casa y no puedes pasar!
- Entonces, soplaré y resoplaré y la casa derribaré – dijo el Cochino.
Los lobitos no abrieron y el Cochino sopló y resopló, resopló y soplo, pero la
casa no se cayó.
Pero por algo le llamaban feroz al Cochino feroz.
Trajo dinamita, la puso entono a la casa, encendió la mecha y…
¡la casa explotó!
Los lobitos apenas lograron escapar.
Estaban muertos de miedo y se habían chamuscado sus colas de pelusa.
- Tal vez nos hemos equivocado con los materiales de construcción -
dijeron-. Tenemos que probar algo distinto, ¿pero qué podrá ser?
En ese momento vieron a un flamenco empujando una carretilla llena de
flores.
- Por favor, ¿podrías regalarnos algunas flores?
- preguntaron los lobitos.
- Será un placer – contestó el flamenco, y les regalo muchas flores. Así fue
cómo los tres lobitos construyeron una casa de flores.
Una pared era de jazmines, otra, de narcisos, otra, de rosas rosadas y otra,
de flores de cerezo. El techo era de girasoles trenzados y el suelo, una
alfombra de margaritas. Pusieron nenúfares en la bañera y azucenas en la
nevera. Era una casa un tanto frágil y se mecía con el viento, pero era muy
hermosa.
Al día siguiente, el Cochino feroz pasó merodeando por el camino y vio la
casa de flores que habían construido los lobitos.
Tocó la campanilla de la puerta y dijo:
- Lobitos miedosos de rodillas tembleques y colas chamuscadas, ¡quiero
entrar
- ¡No, no, no! -contestaron los lobitos-.
¡Es nuestra casa y no puedes pasar!
- Entonces, soplaré y resoplaré y la casa destruiré
- Dijo el Cochino.
Pero al tomar aire para soplar, sintió el suave perfume de las flores. Era
fantástico. Y como el perfume le quito el aliento, el Cochino respiró aún más
profundo. En vez de soplar, comenzó a olfatear.
Aspiró profundamente, hasta que estuvo lleno del fragante aroma. Entonces
su corazón se enterneció y se dio cuenta de lo malo que había sido en el
pasado.
En otras palabras, se convirtió en un cochino buenote.
Comenzó a cantar y bailar una tarantela.
Al principio, los tres lobitos desconfiaban pensando que podía ser un truco.
Pero pronto se dieron cuenta de que el cochino había cambiado de veras.
Salieron corriendo de la casa y se pusieron a jugar con el Cochino.
Primero, jugaron a la pelota y luego saltaron a la cuerda.
Cuando todos se cansaron, lo invitaron a pasar a la casa.
Le dieron té de hierbas y frutas silvestres, y lo convidaron a quedarse con
ellos el tiempo que quisiera. El Cochino aceptó y vivieron todos juntos,
felices para siempre.
Aquí tienes las 30 preguntas de opción múltiple con sus respuestas correctas y
5 preguntas de desarrollo basadas en el cuento "Los tres lobitos y el
cochino feroz".
Preguntas de opción múltiple
1. ¿Cómo eran los tres lobitos?
a) Eran feroces y peligrosos
b) Eran tiernos y de piel mullida ✅
c) Eran grandes y fuertes
d) Eran juguetones pero malvados
2. ¿Qué consejo les dio su mamá antes de salir de casa?
a) Que viajaran sin preocuparse
b) Que no jugaran en el bosque
c) Que tuvieran cuidado con el Cochino feroz ✅
d) Que construyeran una casa de madera
3. ¿De qué color era cada lobito?
a) Azul, verde y amarillo
b) Blanco, gris y negro ✅
c) Marrón, gris y blanco
d) Blanco, negro y marrón
4. ¿Con qué material construyeron los lobitos su primera casa?
a) De paja
b) De madera
c) De ladrillos ✅
d) De flores
5. ¿Quién les regaló los ladrillos?
a) Un castor
b) Un canguro ✅
c) Un rinoceronte
d) Un flamenco
6. ¿Cómo reaccionaron los lobitos cuando vieron al Cochino feroz por
primera vez?
a) Se escondieron bajo la cama
b) Corrieron a su casa y cerraron la puerta con llave ✅
c) Le lanzaron piedras
d) Le pidieron que se fuera
7. ¿Qué usó el Cochino feroz para destruir la casa de ladrillos?
a) Sus patas
b) Un mazo enorme ✅
c) Un taladro
d) Dinamita
8. ¿Qué material usaron para construir la segunda casa?
a) Ladrillos
b) Madera
c) Cemento ✅
d) Aluminio
9. ¿Quién les regaló el cemento?
a) Un castor ✅
b) Un canguro
c) Un rinoceronte
d) Un flamenco
10.¿Cómo destruyó el Cochino feroz la casa de cemento?
a) Con un soplido fuerte
b) Con un mazo
c) Con un taladro enorme ✅
d) Con un hacha
11.¿Cómo se sintieron los lobitos al escapar de la casa de cemento?
a) Felices y tranquilos
b) Asustados y temblando ✅
c) Enfadados con el Cochino feroz
d) Cansados pero seguros
12.¿Qué materiales pidieron para construir la tercera casa?
a) Cemento y madera
b) Ladrillos y paja
c) Barras de hierro, placas blindadas y alambre de púas ✅
d) Cristales y ladrillos
13.¿Quién les regaló estos materiales?
a) Un castor
b) Un rinoceronte ✅
c) Un canguro
d) Un flamenco
14.¿Cuántos candados tenía la tercera casa?
a) 10
b) 20
c) 67 ✅
d) 100
15.¿Cómo destruyó el Cochino feroz la tercera casa?
a) Con un mazo
b) Con un soplido
c) Con dinamita ✅
d) Con un martillo
16.¿Qué pasó con las colas de los lobitos cuando escaparon?
a) Se mojaron
b) Se chamuscaron ✅
c) Se volvieron invisibles
d) Se llenaron de barro
17.¿Con qué material hicieron la cuarta casa?
a) Con ladrillos
b) Con cemento
c) Con flores ✅
d) Con madera
18.¿Quién les regaló las flores?
a) Un canguro
b) Un castor
c) Un flamenco ✅
d) Un rinoceronte
19.¿Cómo reaccionó el Cochino feroz al ver la casa de flores?
a) La destruyó de inmediato
b) Se puso furioso
c) Se enterneció y cambió ✅
d) Corrió a buscar más dinamita
20.¿Qué sintió el Cochino feroz al oler las flores?
a) Se mareó
b) Se puso furioso
c) Su corazón se enterneció ✅
d) Se alejó sin decir nada
21.¿Qué empezó a hacer el Cochino feroz después de oler las flores?
a) Llorar
b) Bailar y cantar una tarantela ✅
c) Saltar y huir
d) Pedir disculpas y marcharse
22.¿Cómo reaccionaron los lobitos al ver el cambio del Cochino feroz?
a) No le creyeron de inmediato ✅
b) Lo atacaron
c) Se escondieron
d) Llamaron a su mamá
23.¿Qué juegos jugaron con el Cochino feroz?
a) Escondite
b) Cróquet y fútbol
c) A la pelota y a la cuerda ✅
d) A la rayuela
24.¿Qué le ofrecieron los lobitos al Cochino feroz cuando entró a su casa?
a) Pan y agua
b) Frutas silvestres y té de hierbas ✅
c) Una cama para dormir
d) Un abrazo
25.¿Qué le dijeron los lobitos al Cochino feroz al final del cuento?
a) Que se fuera
b) Que no confiaban en él
c) Que podía quedarse con ellos ✅
d) Que construyera su propia casa
26.¿Cómo terminó el cuento?
a) Los lobitos expulsaron al Cochino feroz
b) El Cochino feroz se convirtió en su amigo ✅
c) La casa de flores se cayó
d) La mamá loba regresó
27.¿Por qué cambió el Cochino feroz?
a) Porque se sintió solo
b) Porque se enojó
c) Porque el perfume de las flores le enterneció el corazón ✅
d) Porque los lobitos lo amenazaron
28.¿Cuál es la enseñanza del cuento?
a) Que hay que hacer casas fuertes
b) Que la bondad puede cambiar a alguien ✅
c) Que los lobos son más inteligentes que los cerdos
d) Que el miedo nos protege
29.¿Cómo era la casa de flores?
a) Tenía paredes de ladrillos
b) Era la más resistente de todas
c) Tenía paredes de diferentes tipos de flores ✅
d) Era pequeña y oscura
30.¿Cómo era el final del cuento?
a) Triste
b) De suspenso
c) Feliz ✅
d) Inesperado
Preguntas de desarrollo
1. ¿Cómo describirías a los tres lobitos?
2. ¿Por qué crees que el Cochino feroz destruía las casas?
3. ¿Cuál de todas las casas te pareció la mejor? ¿Por qué?
4. ¿Qué habrías hecho tú si fueras un lobito?
5. ¿Qué aprendiste de esta historia?
¡Espero que estas preguntas sean útiles! 😊
Aquí tienes las respuestas sugeridas para las preguntas de desarrollo. Ten en
cuenta que estas respuestas pueden variar según la interpretación del niño o
niña, por lo que es importante valorar su razonamiento y creatividad.
Respuestas de desarrollo
1. ¿Cómo describirías a los tres lobitos?
Los tres lobitos eran tiernos, de piel mullida y colas de pelusa. Eran
inteligentes, trabajadores y perseverantes porque siempre intentaban
construir casas más fuertes. También eran amables y al final
demostraron que podían perdonar y hacer amigos.
2. ¿Por qué crees que el Cochino feroz destruía las casas?
El Cochino feroz destruía las casas porque era malo y le gustaba asustar
a los lobitos. También puede ser que quería demostrar su fuerza. Pero al
final del cuento, se da cuenta de que ser malo no lo hace feliz y cambia
su actitud.
3. ¿Cuál de todas las casas te pareció la mejor? ¿Por qué?
La casa de flores fue la mejor, aunque no era la más fuerte. Fue especial
porque logró cambiar al Cochino feroz y hacerlo bueno. Además, era
bonita, olía bien y fue la única casa donde todos pudieron vivir felices
juntos.
4. ¿Qué habrías hecho tú si fueras un lobito?
(Respuesta abierta, pero algunas opciones pueden ser:)
o Habría construido una casa con otros materiales más resistentes.
o Habría buscado ayuda de más animales.
o Habría intentado hablar con el Cochino feroz desde el principio.
o Habría hecho lo mismo que los lobitos y construido varias casas.
5. ¿Qué aprendiste de esta historia?
Aprendí que la bondad puede cambiar a las personas, incluso a las que
parecen malas. También aprendí que no siempre lo más fuerte es lo
mejor y que el amor y la amistad pueden ser más poderosos que la
fuerza.
Estas respuestas pueden adaptarse según la edad y nivel de comprensión de
los niños. 😊