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Dinámica Poblacional Española

El documento aborda la dinámica y estructura de la población española, analizando su crecimiento natural, los movimientos migratorios y la composición demográfica. Se destaca la transición demográfica desde un régimen antiguo con alta natalidad y mortalidad, hasta el actual con bajas tasas de ambos, influenciado por factores económicos y sociales. Además, se examinan las migraciones internas y externas, así como la inmigración, resaltando sus efectos en la demografía, economía y sociedad española.

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Dinámica Poblacional Española

El documento aborda la dinámica y estructura de la población española, analizando su crecimiento natural, los movimientos migratorios y la composición demográfica. Se destaca la transición demográfica desde un régimen antiguo con alta natalidad y mortalidad, hasta el actual con bajas tasas de ambos, influenciado por factores económicos y sociales. Además, se examinan las migraciones internas y externas, así como la inmigración, resaltando sus efectos en la demografía, economía y sociedad española.

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TEMA 9: DINÁMICA Y ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA.

La dinámica natural. Los movimientos migratorios. Estructura y composición de la población.

La dinámica natural.

El crecimiento natural o vegetativo es el crecimiento o pérdida de población debido a la diferencia entre los
nacimientos y las defunciones. En la evolución de la población española podemos distinguir distintos
regímenes demográficos:

El régmien demográfico antiguo: hasta principios del siglo XX . Se caracteriza por una alta natalidad y
mortalidad. La natalidad es elevada porque los hijos contribuyen con su trabajo y son un seguro para los
padres cuando llegue la vejez. Es una sociedad muy religiosa en la que están prohibidos los métodos
anticonceptivos. La mortalidad es muy elevada debido a guerras, epidemias o malas cosechas. La sociedad
estaba mal alimentada y las enfermedades infecciosas (tuberculosis, pulmonía, gripe, etc...) se extienden
debido al atraso de la medicina y la higiene. La mortalidad infantil es alta, está relacionada con problemas
en el parto o la malnutrición. Resultado de una elevada natalidad y mortalidad, la población no crecía.

La transición demográfica. (1900 – 1975). Significa el paso del régimen demográfico antiguo al actual. Se
da en España más tarde que en el resto de países europeos. Se caracteriza por una bajada brusca de la
mortalidad y el mantenimiento de una alta natalidad. La natalidad es elevada, aunque varía según las
épocas. Durante la bonanza económica los años 20 (Dictadura de Primo de Rivera) la población aumentó.
La crisis de 1929, la inestabilidad política de la II República (1931 – 1936) y la Guerra Civil (1936 – 1939)
provocan una baja natalidad, situación agravada durante la posguerra debido al exilio de personas en edad de
procrear y las graves dificultades económicas de este momento. Recuperada la economía se produce el baby
boom español, aunque a partir de 1965, los problemas de vivienda y el nuevo estilo de vida, redujeron la
familia y el número de hijos. La mortalidad disminuyó de forma constante. Sin embargo habrá dos
momentos de mortalidad elevada como la epidemia de gripe de 1918 y la Guerra Civil. La mortalidad
disminuye debido a los avances médicos y sanitarios, el aumento del nivel de vida y las mejoras en la dieta.
La mortalidad infantil disminuyó considerablemente debido a los avances en pediatría y alimentación.
Como resultado de una elevada natalidad y una baja mortalidad, la población aumentó.

El régimen demográfico actual: a partir de 1975. Se caracteriza por bajas tasas de natalidad y mortalidad.
La natalidad comienza a disminuir bruscamente a partir de 1975. En la actualidad España presenta uno de los
índices más bajos de natalidad como de fecundidad (número de hijos por mujer), aunque a principios del
siglo XXI hubo una cierta recuperación debido a la inmigración. La natalidad ha descendido debido a:

• Una elevada tasa de paro y la dificultad de los jóvenes para emanciparse y acceder a una vivienda.
• Aumento del tiempo dedicado a la formación y retraso en la edad de contraer matrimonio.
• El cambio de mentalidad de la sociedad española, la falta de influencia religiosa, la utilización de
anticonceptivos, la despenalización del aborto en determinados supuestos o la visión distinta que se
tiene sobre los hijos, al disminuir su número se les puede atender mejor, se puede acceder a otros
bienes materiales y disfrutar de mayor tiempo libre.
• La incorporación de la mujer al mundo laboral y la incompatibilidad con el cuidado familiar.
• El aumento de familias monoparentales, divorciados, etc… que disminuyen la natalidad.

La mortalidad aunque sigue descendiendo, en los últimos años ha visto un pequeño incremento debido al
envejecimiento de la población. Las principales causas de muerte son las llamadas “tres c”, Cáncer, Corazón
y Carretera. Además de enfermedades relacionadas con la avanzada edad como la demencia senil o
Alzheimer. La mortalidad no afecta por igual a hombres y mujeres y depende también de las profesiones. La
esperanza de vida en España es mayor para las mujeres. Tradicionalmente los hombres han tenido un estilo
de vida de mayor riesgo, participación en las guerras, trabajos más duros, o hábitos nocivos como el alcohol
y el tabaco. El cambio de costumbres entre las mujeres hará que en un futuro se igualen la esperanza de vida
de los dos sexos. Entre profesiones la mortalidad es mayor cuanto menor es la cualificación y el nivel social.
En la actualidad la tasa de mortalidad infantil es muy baja. Suele estar provocada por problemas
congénitos, accidentes de tráfico o accidentes domésticos.

La evolución de la natalidad y la mortalidad no ha sido igual en todas las Comunidades Autónomas,


Tema 9 : Dinámica y estructura de la población española. 1
por lo tanto podemos destacar:

Comunidades autónomas de población joven (Andalucia, Murcia, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla) o
que han recibido gran cantidad de inmigrantes por su desarrollo económico ( Madrid, Cataluña, Comunidad
Valenciana y Navarra). Tienen una natalidad superior, mortalidad inferior y un crecimiento natural positivo.

Comunidades autónomas de población envejecida, bien porque en el pasado sufrieron una fuerte emigración
(Galicia y el interior peninsular) o que han sufrido la crisis industrial (Cornisa cantábrica). Son comunidades
con natalidad inferior, mortalidad superior y crecimiento natural incluso negativo.

Los movimientos migratorios.

Los movimientos migratorios son fundamentales para entender las características de la población española.

• Movimientos migratorios interiores:

Los movimientos migratorios interiores se producen dentro de un país. Existen varios tipos: Estacionales o
temporales de duración limitada y carácter cíclico (trashumancia, vendimia…), definitivas o de larga
duración entre las que encontramos el éxodo rural, y los movimientos habituales, motivados por trabajo,
ocio, de uno o varios días de duración. Se llaman movimientos pendulares cuando se estudia o trabaja en un
lugar distinto al de residencia. Podemos distinguir varias etapas:

Desde el siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX: España se incorpora tarde a la revolución industrial
lo que provoca que el trasvase de población del campo a la ciudad no comenzara a darse de forma intensa
hasta finales del siglo XIX y primeras décadas del XX. La industrialización de Barcelona, Vizcaya y Madrid
convierte a estas provincias en el principal foco de atracción de población rural. La agricultura empieza a
mecanizarse y la población que no encuentra trabajo en el campo se traslada a vivir a la ciudad. Este hecho
se intensifica tras la Guerra Civil. Muchas personas deciden abandonar de forma definitiva sus pueblos para
irse a vivir a los núcleos urbanos que ofrecían mejor trabajo y calidad de vida.

En los años 1960 y 1970: En los años 60 la economía se moderniza tras poner fin a la autarquía económica
desde el final de la Guerra Civil. En esta década se da un auténtico éxodo rural, responsable del vacío
demográfico de muchas provincias y regiones del interior. Madrid, Barcelona y Vizcaya se consolidan como
centros industriales y de servicios. Las comunidades del interior – Castilla y León, Castilla – La Mancha,
Aragón, Extremadura, interior de Galicia y parte de Andalucía – fueron las que perdieron mayor población.

Desde 1970 a la actualidad: Desde finales de los setenta la economía española ha entrado en una fase de
terciarización. Las ciudades españolas han absorbido todos los excedentes del medio rural y en la actualidad
el éxodo rural deja ser significativo debido a la falta de empleo en las ciudades y el progresivo
envejecimiento de la población del campo español. Los movimientos que se producen actualmente son: los
que se dirigen a las costas e islas para trabajar en el sector turístico, la población que se traslada a núcleos
rurales próximos a las grandes ciudades (por que la vivienda es más barata y la vida más tranquila) o el
retorno de las personas que emigraron en los años sesenta y que regresan a sus pueblos tras la jubilación.

Las migraciones interiores tuvieron una serie de consecuencias demográficas, sociales y económicas.

• En las zonas de atracción, hubo un importante crecimiento demográfico de muchas ciudades.


Aumentó el número de jóvenes, la población activa, la natalidad y la fecundidad. Aumentó la
diversidad cultural y la oferta de mano de obra. Sin embargo muchas ciudades crecieron rápida y
desordenadamente, fueron necesarios nuevos equipamientos e infraestructuras, viviendas etc...
• Las zonas de emisión de emigrantes sufrieron repercusiones de carácter más negativo que positivo.
Descendió la población y se produjo su progesivo envejecimiento debido a la caída de la natalidad.
Se redujo la mano de obra y las actividades económicas. A pesar de ello mejoró la renta para los que
permanecieron.

Globalmente, las migraciones interiores han sido las causantes de fuertes desequilibrios en la distribución de
la población; aparición de fuerte concentración poblacional frente al vacío demográfico de otras.

Tema 9 : Dinámica y estructura de la población española. 2


• Los movimientos migratorios exteriores:

La población española ha tenido a lo largo de la historia una clara tradición de emigrante, aunque las
corrientes migratorias hacia el exterior han sido diferentes según las épocas.

La corriente migratoria ultramarina hasta mediados del siglo XX. El aumento de población y la falta de
trabajo obligó a muchos españoles a emigrar. En los momentos de crisis económica aumentaba el número de
emigrantes. Los españoles emigran a América Latina debido a la proximidad cultural y lingüística y a las
oportunidades de trabajo. Emigran a Argentina, Cuba, Venezuela, Brasil o México. Los emigrantes proceden
principalmente de las provincias costeras, Galicia, Asturias o las islas Canarias. Muchos de estos países
también acogeran a muchos exiliados tras la Guerra Civil.

Las migraciones exteriores a partir de la segunda mitad del siglo XX. A partir de los años 60 los países
industrializados de Europa Occidental sustituyen a América Latina como destino. Estos movimientos fueron,
en muchos casos, definitivos y coincidieron con el éxodo rural del interior. Los emigrantes proceden en su
mayoría de Andalucía y Galicia. Los países europeos necesitan mano de obra debido a la reconstrucción
económica del Plan Marshall y a la pérdida de población tras la Segunda Guerra Mundial. Los españoles
encontraron trabajo en la construcción, la industria y el campo de Alemania, Suiza, Francia, Países Bajos o
Reino Unido. La crisis económica de 1973 puso fin a esta emigración e incluso provocó el regreso de
muchos españoles.

Los movimientos migratorios en la actualidad: Debido a la actual crisis económica muchos españoles
emigran, aunque es una emigración diferente a épocas anteriores. Emigran jóvenes (generalmente menores
de 35 años) que ocupan puestos de trabajo de gran cualificación profesional, realizan estudios, trabajan en
instituciones de la UE o desarrollan proyectos de cooperación en el ámbito de las ONG.

La emigración tuvo una serie de consecuencias positivas y negativas:

Entre los efectos positivos destacan la reducción de la población en paro, el descenso de la presión
demográfica al salir dos millones de personas y la entrada de divisas.

Entre las repercusiones negativas destacan: la pérdida de población joven que provocó el envejecimiento y
el despoblación de sus áreas de origen. La ruptura familiar cuando sólo emigraba el cabeza de familia o la
dificil adaptación en el país de destino debido al bajo nivel cultural del emigrante, el empleo en trabajos
duros y mal remunerados con elevado nivel de peligrosidad. Los ahorros de los emigrantes no servirán para
generar riqueza, pues muchas veces serán invertidos en bienes inmuebles o gastados en bienes de consumo.

• Inmigración de extranjeros en España:

A principios del siglo XXI España se convirtió en un país de recepción de inmigrantes. En los últimos años,
especialmente debido a la crisis económica, su número se ha reducido e incluso muchos están optando por la
vuelta a su país de origen. El mayor volumen de inmigrantes procedía de:

• Países de la Unión Europea, jubilados atraídos por el buen clima y calidad de vida.
• Países subdesarrollados del África Mediterránea – Marruecos – y Subsahariana – (Senegal,
Guinea Ecuatorial), de América Latina – Ecuador, Perú, Argentina y República Dominicana - , de
Asia – China y Filipinas -, y de los países de Europa del este – Rumanía -. El principal problema es
la inmigración de carácter ilegal.

La mayor parte han ocupado puestos de trabajo de escasa cualificación, construcción, hostelería o servicio
doméstico, y para los que la economía española ha necesitado mano de obra en años de bonanza económica.
Sin embargo, dentro del colectivo inmigrante podemos encontrar diversidad de situaciones:

– Extranjeros nacionalizados: adquieren la nacionalidad española y son ciudadanos de pleno derecho.


Destaca la recuperación de la nacionalidad de los descendientes de antiguos españoles emigrados y
la solicitud de nacionalidad de muchos inmigrantes, tienen un trato preferente los iberoamericanos.

Tema 9 : Dinámica y estructura de la población española. 3


– Trabajadores o estudiantes. Extranjeros que residen con un contrato de trabajo o estudios.
– Asilados o refugiados políticos. Extranjeros perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad
u opinión política, en sus países de origen, que piden asilo en España.
– Ilegales. Son los más difíciles de cuantificar. No tienen en regla su situación de residencia y por
tanto, no pueden trabajar, residir o recibir prestaciones sociales.

En la actualidad las principales consecuencias de la inmigración en España son:

– Consecuencias demográficas: la población inmigrante tiene otro comportamiento demográfico, lo


que ha contribuido a detener el brusco descenso de la natalidad española.
– Consecuencias económicas: algunos trabajadores asocian inmigración y desempleo. Aunque suelen
ocupar los puestos peor remunerados y en peores condiciones. Por otro lado, en el futuro
contribuirán al mantenimiento del sistema de pensiones.
– Consecuencias sociales: su aumento ha hecho crecer el temor a la reducción de la identidad
nacional originando actitudes xenófobas y racistas. Muchos inmigrantes, especialmente los ilegales,
padecen duras condiciones laborales (bajos salarios, ausencia de seguro, etc.) y de vida (viven en
barrios marginales y en viviendas de mala calidad). Se les responsabiliza de forma injusta de delitos
sociales (delincuencia, tráfico de drogas y crimen organizado) y de formas de vida poco edificantes
(prostitución, mendicidad). Las diferencias culturales, lingüísticas y religiosas hacen difícil la
integración y pueden suscitar tensiones.

Estructura y composición de la población.

La estructura de la población refleja su composición en función de sus características:

Demográficas: SEXO Y EDAD. En España, aunque nacen mayor número de varones, son las mujeres las
que llegan a una edad más avanzada. España tiene una estructura envejecida. El grupo de jóvenes (0 – 14
años) se ha reducido debido al descenso de la natalidad. Los adultos (15 – 64 años) han crecido, aunque varia
de unas comunidades a otras. Los ancianos (65 y más) van aumentando, sobre todo en las regiones que
sufrieron una fuerte emigración, norte e interior peninsular. Los problemas del envejecimiento son la
financiación de las pensiones, los relacionados con la salud, pues los ancianos necesitan mayor asistencia y
gastos médicos; y de integración, es necesario la construcción de residencias para ancianos que no son
acogidos por sus familias y que en la actualidad resultan insuficientes.

Sociales: ESTADO CIVIL Y FORMACIÓN. En España ha disminuido el número de población soltera,


aunque el aumento de la nupcialidad es coyuntural debido al crecimiento de la población adulta. Otro dato es
el aumento de separados y divorciados, debido a que España avanza hacia una sociedad más laica y liberal.
En cuanto a la formación, la sociedad española cada vez está mejor formada. Quedan muy pocas personas
analfabetas, especialmente mujeres de edad avanzada concentradas en Castilla La – Mancha, Andalucía y
Extremadura. Uno de los principales logros ha sido ampliar la escolarización hasta los 16 años y ampliar la
igualdad de oportunidades para ambos sexos y diferentes estratos sociales.

Económicas: ACTIVIDAD ECONÓMICA. La tasa de población activa en España es mayor para los
hombres, aunque paulatinamente las mujeres se han ido incorporando al mundo laboral. La sociedad
española ha pasado a lo largo del siglo XX de ser un país predominantemente agrario a una pais en el que
predomina el sector terciario. El proceso de mecanización hizo disminuir el número de personas ocupadas en
el sector primario (donde tiene especial inmportancia la mano de obra inmigrante), y en cuanto a la industria,
tras los años del “desarrollismo”, la crisis de la misma ha hecho que la mayoría de la población ocupe
puestos del sector terciario.

Uno de los principales problemas es la tasa de paro. En los años 60 y 70 era bajo debido a la emigración y
la baja incorporación de la mujer al mundo laboral. Con la crisis de 1973 se cierra la emigración y la fuerte
crisis económica unida a la mayor actividad femenina, supone un fuerte incremento desde 1978 hasta los
años 90. Hay una bajada significativa desde 2004 y 2007 y una fortísima subida con la crisis (en 2012 unos 6
millones de parados). El paro afecta más a jóvenes, mujeres, inmigrantes y personas con escasa cualificación
profesional. Muchas veces es estacional (agricultura y turismo) y muestra un gran desequilibrio según la
Comunidad. Otro de los grandes problemas es el empleo sumergido, en muchos casos difícil de precisar.
Tema 9 : Dinámica y estructura de la población española. 4

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