UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
Monografía
IMPORTANCIA DEL DERECHO ROMANO EN LA ACTUALIDAD
ESTUDIANTES:
Calderón Vargas Milagros de los Angeles 023200191i
Carrasco Zereceda Shiaome Sharon 023100290e
Llerena Borda Ailang Ruth 023200853a
Mendoza Candia Annie Gisselle 023200444d
Perez Jove Angela Amira 023200502D
Pillco Auccapuma Ana Fiorela 023200508b
CUSCO - PERÚ
2024
1
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ....................................................................................................... 3
IMPORTANCIA DEL DERECHO ROMANO EN LA ACTUALIDAD .................. 7
1. Principios Fundamentales del Derecho Romano .............................................. 7
1.1. Distinción entre Ius Civile e Ius Gentium .................................................. 7
1.2. Principios de Justicia .................................................................................. 8
1.3. Importancia de las Codificaciones Jurídicas .............................................. 9
2. Aportes del Derecho Romano a los Sistemas Jurídicos Actuales................... 11
2.1. Matrimonio: (AFECTTIO MARITILIS) ................................................. 12
2.2. Usucapión ................................................................................................. 14
2.3. El Divorcio ................................................................................................ 16
2.4. El derecho de servidumbre ....................................................................... 18
3. Legado en la Educación Jurídica ..................................................................... 19
3.1. La docencia jurídica.................................................................................. 20
3.2. Tropiezos en la educación jurídica ........................................................... 21
3.3. Nuevos bríos en la enseñanza del derecho ............................................... 22
3.4. Aspectos clave de la enseñanza jurídica: ................................................. 22
3.5. El papel del docente y el alumno.............................................................. 23
3.6. Impacto de las tecnologías........................................................................ 23
4. Vigencia del Derecho Romano en el Derecho Contemporáneo ..................... 23
4.1. Principios jurídicos ................................................................................... 24
4.2. Estructura de las normas jurídicas ............................................................ 25
4.3. Conceptos jurídicos esenciales ................................................................. 25
4.4. Codificación moderna............................................................................... 26
4.5. Interpretación jurídica............................................................................... 26
4.6. Educación jurídica .................................................................................... 26
4.7. El Derecho Romano y la Tecnología ........................................................ 27
CONCLUSIÓN .......................................................................................................... 28
REFERENCIAS ......................................................................................................... 31
2
INTRODUCCIÓN
El Derecho Romano, aunque dejó de ser aplicable como ordenamiento jurídico
autónomo hace siglos, ha ejercido una influencia profunda y positiva en la
formación y desarrollo de los sistemas jurídicos contemporáneos. Su carácter
histórico no debe interpretarse como un elemento de obsolescencia, sino como un
fundamento esencial que permite extraer principios y lecciones universales
aplicables a cualquier ordenamiento jurídico. Esto se debe a que el Derecho
Romano representa un modelo de evolución normativa que evidencia cómo las
reglas jurídicas pueden adaptarse a las necesidades sociales en distintas épocas. Su
legado conceptual y técnico se refleja en la creación de instituciones jurídicas
fundamentales, como la propiedad, la obligación y el contrato, cuyas bases fueron
elaboradas con precisión y profundidad por los juristas romanos y se encuentran
presentes en los códigos civiles de gran parte del mundo. Estas instituciones no solo
estructuran las relaciones jurídicas en la actualidad, sino que también ofrecen un
punto de partida para la construcción de nuevas categorías jurídicas en sistemas
modernos, incluso en aquellos no directamente vinculados a la tradición
romanística.
La relevancia del Derecho Romano no se limita a sus aportes técnicos, sino que
también fomenta una visión integral y crítica del fenómeno jurídico al conectar las
normas jurídicas con los contextos históricos, culturales, políticos, filosóficos y
económicos en los que se originaron. Este enfoque permite que los juristas
comprendan que las normas no son meros instrumentos abstractos de regulación,
sino que forman parte de un entramado más amplio de valores y prioridades
3
sociales. Además, el método casuístico desarrollado por los juristas romanos, que se
centra en la resolución de casos concretos, ofrece un precedente invaluable para la
enseñanza y aplicación del derecho contemporáneo. Este método no solo favorece
el análisis detallado y racional de los conflictos jurídicos, sino que también refuerza
la capacidad de los juristas para enfrentarse a problemas complejos con un enfoque
sistemático y fundamentado, alineando el derecho con las necesidades específicas
de cada sociedad.
El estudio del Derecho Romano posee también una dimensión práctica significativa,
al constituir una base sólida para la comparación entre diferentes sistemas jurídicos.
La tradición romanística ha creado un lenguaje común para los países que siguen el
modelo jurídico continental, facilitando el entendimiento mutuo entre
ordenamientos de origen diverso. Este fenómeno es especialmente relevante en el
derecho internacional y comparado, donde la existencia de un marco conceptual
compartido permite interpretar y armonizar normativas aparentemente
incompatibles. En un contexto globalizado, donde las relaciones transnacionales son
cada vez más frecuentes, el Derecho Romano sirve como herramienta para superar
las diferencias normativas y promover la creación de un marco jurídico global más
coherente. Además, este legado fomenta una reflexión crítica sobre los propios
sistemas jurídicos nacionales, incentivando la revisión y mejora continua de sus
estructuras normativas en función de los principios fundamentales heredados de la
tradición romana.
A pesar de los desafíos que enfrenta su estudio en la actualidad, como la barrera
inicial que representa el aprendizaje del latín o la tendencia de algunos sectores
4
hacia la indiferencia frente a los estudios históricos, el Derecho Romano sigue
siendo un componente indispensable de la formación jurídica. Su terminología
precisa y su rigor conceptual ofrecen a los juristas herramientas únicas para
interpretar las normas contemporáneas y entender fenómenos jurídicos complejos.
Conceptos como "res", "iuris tantum" o "non bis in idem" no solo mantienen su
relevancia en el derecho actual, sino que también ilustran cómo los principios
fundamentales del Derecho Romano han trascendido las épocas y se han integrado
en sistemas jurídicos modernos. Para superar las dificultades asociadas con su
enseñanza, es necesario encontrar un equilibrio entre la accesibilidad de las
traducciones y el mantenimiento del rigor técnico, garantizando así que este
conocimiento continúe siendo una fuente valiosa para criticar, interpretar y mejorar
el derecho positivo en todas sus manifestaciones.
Desde una perspectiva académica y pedagógica, el Derecho Romano debe
estudiarse a través de enfoques complementarios que aborden tanto su evolución
histórica como su estructuración dogmática. Este doble enfoque permite a los
estudiantes no solo rastrear el desarrollo de las instituciones jurídicas romanas en su
contexto original, sino también comprender cómo estas instituciones pueden ser
sistematizadas y adaptadas para responder a los desafíos del derecho
contemporáneo. Este legado ha trascendido fronteras geográficas y culturales,
influyendo tanto en los sistemas jurídicos europeos como en aquellos de tradiciones
distintas, consolidándose como un patrimonio universal de la humanidad. Más allá
de formar especialistas en esta disciplina, la enseñanza del Derecho Romano busca
preparar juristas con una visión crítica y amplia, capaces de integrar los principios
5
de justicia y tradición en su ejercicio profesional, contribuyendo así a la evolución
del derecho y a su función esencial de garantizar el orden y la equidad en las
sociedades modernas
6
IMPORTANCIA DEL DERECHO ROMANO EN LA ACTUALIDAD
1. Principios Fundamentales del Derecho Romano
El Derecho Romano es la base de muchos sistemas jurídicos modernos. Sus
principios fundamentales no solo regularon la vida en Roma, sino que sentaron las
bases para la justicia y el orden en sociedades posteriores. Este sistema jurídico,
desarrollado a lo largo de más de mil años, introdujo conceptos y principios que se
consolidaron como pilares del derecho contemporáneo.
1.1. Distinción entre Ius Civile e Ius Gentium
La evolución del Derecho Romano requirió la creación de normativas que
atendieran las necesidades tanto de los ciudadanos romanos como de los
extranjeros, dando lugar a dos conceptos esenciales:
1.1.1. Concepto de Ius Civile
El Ius Civile era el conjunto de normas jurídicas exclusivo de los ciudadanos
romanos (cives). Según García Garrido (Derecho Romano: Historia e Instituciones),
se basaba en costumbres y leyes como las XII Tablas, proporcionando reglas para
las relaciones entre romanos en ámbitos como el comercio, las relaciones familiares
y la propiedad.
7
• Ejemplo
Los ciudadanos romanos podían utilizar el recurso de actio legis, una acción legal
formal que les permitía hacer valer sus derechos en base a procedimientos
estrictamente definidos por el Ius Civile.
1.1.2. Concepto de Ius Gentium
El Ius Gentium surgió como una respuesta al crecimiento del comercio
internacional y la expansión del Imperio Romano. Regulaba las relaciones entre
ciudadanos romanos y extranjeros (peregrini), caracterizándose por su flexibilidad y
principios universales. Este sistema fue elaborado principalmente por los pretores
peregrinos, quienes resolvían disputas tomando en cuenta normas y costumbres
compartidas entre diferentes pueblos.
• Ejemplo
Los contratos comerciales entre romanos y extranjeros se regían por el principio de
la buena fe, promoviendo la equidad y la confianza en las transacciones.
1.2. Principios de Justicia
La justicia era considerada por los romanos como la voluntad constante y perpetua
de dar a cada uno lo suyo. Según el jurista Ulpiano, esta definición incluye dos
principios fundamentales:
1.2.1. “Dar a cada uno lo suyo” (Suum cuique tribuendi)
Este principio buscaba garantizar que cada individuo recibiera lo que le
correspondía según las leyes y la equidad. Según Ramos Pascual (La Justicia en el
8
Derecho Romano), este concepto promovía un balance en las relaciones sociales,
permitiendo que las partes en conflicto obtuvieran lo que les era justo.
• Aplicación
Este principio era la base para decisiones judiciales en disputas sobre propiedad o
contratos. Por ejemplo, en caso de incumplimiento contractual, el juez podía
ordenar la restitución de bienes o el pago de una indemnización justa.
1.2.2. “No dañar al otro” (Alterum non laedere)
Este principio, también atribuido a Ulpiano, imponía un deber de respeto hacia los
derechos y propiedades de los demás. Este concepto se aplicaba tanto a nivel civil
como penal, asegurando que las acciones individuales no perjudicaran a otros.
• Aplicación
En un contexto comercial, si un mercader romano causaba daños a la propiedad de
un extranjero, el Ius Gentium garantizaba que se aplicaran sanciones justas,
promoviendo la convivencia pacífica.
1.3. Importancia de las Codificaciones Jurídicas
Las codificaciones jurídicas romanas marcaron un hito en la historia del derecho al
sistematizar y unificar normas, facilitando su comprensión y aplicación.
1.3.1. Ley de las XII Tablas (451-450 a.C.)
Conocida como la primera codificación escrita del derecho romano, las XII Tablas
fueron elaboradas para garantizar la igualdad jurídica entre patricios y plebeyos.
9
Según Corral Sastre (La Ley de las XII Tablas y su Influencia en el Derecho
Romano), establecieron reglas claras sobre propiedad, deudas, procedimientos
judiciales y otras áreas clave.
• Ejemplo
La manus iniectio, regulada por las XII Tablas, permitía que un acreedor arrestara a
un deudor insolvente para garantizar el cumplimiento de una deuda, demostrando la
importancia que los romanos daban al cumplimiento de las obligaciones.
1.3.2. El Corpus Iuris Civilis (529-534 d.C.)
Promulgado por el emperador Justiniano, el Corpus Iuris Civilis consolidó y adaptó
el derecho romano a las necesidades de la época. Según Buckland, esta obra
monumental se dividió en cuatro partes principales:
• El Codex: Recopilación de leyes imperiales.
• El Digesto: Compendio de opiniones de juristas clásicos como Ulpiano y
Gayo, que sirvieron como base para la interpretación del derecho.
• Las Instituciones: Manual educativo para estudiantes de derecho.
• Las Novelas: Conjunto de leyes promulgadas por Justiniano después de la
publicación del Codex.
El Corpus Iuris Civilis no solo preservó el derecho romano, sino que también se
convirtió en la piedra angular del derecho civil moderno, influyendo profundamente
en los sistemas jurídicos europeos.
10
2. Aportes del Derecho Romano a los Sistemas Jurídicos Actuales
El estudio del derecho romano sigue siendo relevante porque representa un modelo
jurídico de referencia, destacándose por su lógica estructurada, claridad conceptual
y capacidad para establecer principios generales que se adaptan a diversas
situaciones. Los juristas romanos poseían un talento excepcional para el análisis, la
deducción y la creación de soluciones jurídicas prácticas, lo que permitió desarrollar
un sistema legal que trasciende su tiempo. Comparado con la filosofía griega, que
marcó un hito en el pensamiento abstracto, el derecho romano representa la cumbre
del razonamiento aplicado a la convivencia social y a la regulación de relaciones
humanas.
Este sistema jurídico no solo proporcionó soluciones para los problemas de su
época, sino que estableció instituciones fundamentales que aún subsisten en los
sistemas jurídicos modernos. Ejemplos notables incluyen el contrato, la propiedad,
las obligaciones, la herencia y principios como la buena fe y la equidad. Estas
creaciones jurídicas no solo resolvieron necesidades prácticas de la sociedad
romana, sino que sirvieron como base para el desarrollo de sistemas jurídicos en
Europa y otras partes del mundo, especialmente a través de la influencia del Corpus
Iuris Civilis en la Edad Media y en el Renacimiento.
El derecho romano es una fuente invaluable de enseñanza para los estudiantes de
derecho, ya que les permite comprender el origen y la evolución de conceptos
fundamentales. A través de su estudio, los futuros juristas desarrollan una
mentalidad analítica y habilidades de interpretación jurídica que son esenciales para
11
enfrentarse a los desafíos del derecho moderno. Asimismo, proporciona una
perspectiva global que trasciende la aplicación local o temporal, consolidándolo
como una disciplina universal. En resumen, el legado del derecho romano no solo
reside en sus instituciones, sino también en su método, el cual sigue siendo una guía
para la construcción y perfeccionamiento de los sistemas jurídicos actuales.
Los romanos crearon instituciones jurídicas que sobrevivieron hasta hoy como el:
2.1. Matrimonio: (AFECTTIO MARITILIS)
El matrimonio en el derecho romano, conocido como affectio maritalis, se definía
como la unión legítima entre un hombre y una mujer, basada en la convivencia con
el propósito de formar una sociedad íntima y perpetua. Esta unión se caracterizaba
por la intención mutua de comportarse como marido y mujer, un elemento esencial
que debía estar presente durante toda la relación. Su propósito principal era la
procreación y educación de los hijos, garantizando así la perpetuación del linaje
familiar y la cohesión social. Sin embargo, también abarcaba aspectos afectivos y
jurídicos, consolidándose como una institución fundamental dentro del sistema legal
romano.
El matrimonio romano no estaba basado en ceremonias religiosas específicas; más
bien, su validación dependía del consentimiento de las partes. Este consentimiento
debía mantenerse a lo largo del tiempo, ya que, si desaparecía la intención de
continuar la relación, el matrimonio podía disolverse. Este enfoque hacía del
affectio maritalis no solo una manifestación inicial de voluntad, sino también un
requisito dinámico y continuo para la existencia de la unión matrimonial.
12
Desde una perspectiva jurídica, el matrimonio cumplía funciones esenciales para la
estructura social romana. En primer lugar, legitimaba a los hijos nacidos dentro de
la unión, otorgándoles derechos de herencia y asegurando la continuidad de las
propiedades y el nombre familiar. Asimismo, establecía una relación de poder y
deberes entre los cónyuges, en la que el marido solía tener autoridad, pero también
responsabilidades hacia su esposa e hijos. La dote (dos), aportada generalmente por
la familia de la esposa, también jugaba un papel central, ya que servía para sustentar
las necesidades del hogar y proporcionar seguridad económica en caso de
disolución del matrimonio.
Las leyes romanas regulaban diversos aspectos del matrimonio, desde los requisitos
para su formación hasta las condiciones de su disolución. Por ejemplo, los
matrimonios podían clasificarse como cum manu o sine manu, dependiendo de si la
mujer pasaba o no bajo la autoridad del esposo. En el caso de los matrimonios cum
manu, la esposa quedaba bajo la potestad legal del marido, asimilándose a una hija
dentro de la familia del esposo. En los matrimonios sine manu, en cambio, la mujer
permanecía bajo la autoridad de su familia de origen, conservando mayor
autonomía jurídica y patrimonial.
El matrimonio también era un reflejo de la estratificación social en Roma. Estaba
limitado por factores como la ciudadanía, la clase social y las leyes que prohibían
ciertas uniones, como las que involucraban esclavos o personas de diferente rango
social. Las reformas de figuras como Augusto introdujeron regulaciones específicas
para fomentar los matrimonios legítimos entre ciudadanos y desalentar la soltería,
13
como las Leyes Julia y Papia Poppea, que otorgaban beneficios legales y fiscales a
quienes se casaban y tenían hijos.
La disolución del matrimonio era un proceso regulado, pero sencillo en términos
formales, dado que bastaba con que una de las partes manifestara la voluntad de
separarse. Sin embargo, sus implicaciones legales eran significativas, especialmente
en lo relativo a la custodia de los hijos, la restitución de la dote y los derechos
patrimoniales. Este enfoque pragmático hacia el divorcio también refleja la
flexibilidad del derecho romano, adaptándose a las necesidades y dinámicas sociales
de la época.
El impacto del matrimonio romano trasciende su época, ya que sentó las bases de
muchas de las instituciones y conceptos que rigen el derecho matrimonial moderno.
Su influencia se extendió a través del derecho canónico en la Edad Media y más
tarde al derecho civil europeo, siendo incorporado en el Corpus Iuris Civilis de
Justiniano. Por ello, el estudio del matrimonio en Roma no solo ilumina la vida
privada y social de una de las civilizaciones más influyentes de la historia, sino que
también proporciona un marco valioso para comprender la evolución del derecho
familiar en el mundo contemporáneo.
2.2. Usucapión
La usucapión, también conocida como prescripción adquisitiva, es una institución
jurídica fundamental que tiene su origen en el derecho romano. Su esencia radica en
permitir que una persona adquiera la propiedad de un bien o un derecho real
mediante la posesión continua y pacífica del mismo durante un período determinado
14
por la ley. Esta institución se fundamenta en la necesidad de garantizar la
estabilidad en las relaciones jurídicas, ofreciendo seguridad tanto a los poseedores
como al sistema legal en su conjunto.
En el derecho romano, la usucapión se estableció para corregir situaciones de
inseguridad jurídica derivadas de la falta de formalidades en las transmisiones de
propiedad o de la pérdida de títulos legales. Mediante este mecanismo, quien poseía
un bien de manera pública, pacífica y con la intención de actuar como propietario
(animus domini), podía adquirir la titularidad una vez cumplidos ciertos requisitos.
Entre estos requisitos estaban el transcurso del tiempo, el objeto susceptible de
usucapión (no podía tratarse de bienes públicos o sagrados), y la buena fe del
poseedor al momento de iniciar la posesión.
El tiempo necesario para que se consolidara la usucapión variaba dependiendo del
tipo de bien. Por ejemplo, en el derecho romano clásico, la usucapión de bienes
muebles requería un año de posesión, mientras que para los bienes inmuebles se
exigían dos años. Estas reglas estaban diseñadas para fomentar el uso eficiente de
los recursos y evitar la inactividad prolongada en la gestión de la propiedad.
Además de ser un mecanismo práctico, la usucapión tenía implicaciones filosóficas
y sociales. En un contexto donde la propiedad era un pilar fundamental de la
economía y la organización social, la usucapión funcionaba como un puente entre la
posesión de facto y el reconocimiento jurídico, asegurando que los bienes tuvieran
un uso efectivo y no quedaran en estado de abandono.
15
Con el tiempo, esta institución fue perfeccionándose y adaptándose en los diferentes
sistemas jurídicos que heredaron la tradición romana, como el derecho civil de
Europa y América Latina. En el derecho moderno, la usucapión mantiene su
relevancia, regulada por códigos civiles que varían en los plazos y condiciones, pero
conservan los principios esenciales de la institución. Por ejemplo, en muchos
sistemas actuales se distingue entre la usucapión ordinaria, que requiere buena fe y
justo título, y la extraordinaria, que permite adquirir el derecho, aunque falten estas
condiciones, a cambio de un plazo más largo de posesión.
La usucapión es, por tanto, una muestra de la capacidad del derecho romano para
crear soluciones jurídicas que equilibran los intereses individuales y colectivos,
proporcionando estabilidad y funcionalidad a las relaciones de propiedad. Su
influencia, que perdura hasta hoy, subraya la vigencia de los principios romanos en
la evolución del derecho contemporáneo.
2.3. El Divorcio
El divorcio en el derecho romano era una práctica notablemente informal, reflejo de
la flexibilidad jurídica que caracterizaba al sistema romano en el ámbito del derecho
de familia. No existían ceremonias ni trámites complejos para disolver el
matrimonio; bastaba con la manifestación de voluntad de una de las partes para que
el vínculo quedara roto. En su forma más básica, el marido podía repudiar a su
esposa simplemente expresando su deseo de divorciarse, un acto que ponía fin a la
convivencia y los deberes matrimoniales.
16
Cuando el divorcio se realizaba por mutuo consentimiento o mediante el acto
unilateral del marido conocido como repudio, la esposa debía abandonar el
domicilio conyugal. Sin embargo, conservaba el derecho a llevar consigo la dote
(dos), que le servía como protección económica tras la separación. Este aspecto
resaltaba la importancia de la dote como un elemento no solo matrimonial, sino
también de seguridad para la mujer en caso de disolución del matrimonio.
Los hijos del matrimonio, de acuerdo con las costumbres y leyes romanas,
permanecían bajo la patria potestas del padre, lo que significaba que él continuaba
ejerciendo control legal y económico sobre ellos. Esto reflejaba la estructura
patriarcal de la sociedad romana, en la que la autoridad del padre dentro de la
familia era casi absoluta.
El divorcio por esterilidad era una práctica común y generalmente se atribuía a la
mujer, ya que la sociedad romana colocaba un gran énfasis en la procreación como
uno de los principales objetivos del matrimonio. Si una pareja no lograba tener
hijos, el marido tenía el derecho de divorciarse para buscar una unión que asegurara
la continuidad de su linaje y la estabilidad de su familia. Esta circunstancia
demuestra cómo el derecho romano estaba profundamente influenciado por los
valores sociales y las necesidades prácticas de la época.
Aunque el derecho romano permitía a las mujeres solicitar el divorcio, estos casos
eran menos comunes. Las razones principales incluían maltrato, adulterio o
incumplimiento de los deberes del marido. Sin embargo, las restricciones culturales
y legales dificultaban que las mujeres ejercieran este derecho con la misma libertad
que los hombres.
17
Con el paso del tiempo, las prácticas relacionadas con el divorcio evolucionaron,
especialmente durante el Imperio, cuando las reformas legales buscaron equilibrar
las relaciones entre los cónyuges y establecer sanciones más claras para ciertos tipos
de conductas durante el matrimonio y la separación. No obstante, la flexibilidad del
divorcio romano influyó profundamente en los sistemas jurídicos posteriores,
sirviendo como modelo para el desarrollo de leyes que equilibraba la libertad
individual con las responsabilidades familiares.
2.4. El derecho de servidumbre
La servidumbre, o servitutes, constituye un derecho real que permite a un
propietario de un predio, denominado predio dominante, hacer uso de un predio
aj11eno, llamado predio sirviente, de manera limitada y con un propósito específico.
Este derecho es inherente a la propiedad del predio dominante y no a la persona del
propietario, lo que implica que la servidumbre persiste a pesar de los cambios de
titularidad de los predios. La servidumbre no impone obligaciones personales al
propietario del predio sirviente, sino que restringe ciertos usos de su propiedad para
beneficiar al predio dominante, y debe ser tolerada sin que se requiera acción
positiva alguna por parte del propietario sirviente.
Las instituciones jurídicas romanas, como la adopción, los testamentos, los
contratos, el derecho de obligaciones y los fundamentos del derecho procesal, han
tenido una influencia profunda y duradera en la configuración de los sistemas
legales modernos. Estos elementos fueron fundamentales en el desarrollo de
procedimientos jurídicos que, a lo largo de los siglos, han evolucionado, pero siguen
18
conservando sus raíces en el derecho romano. El estudio de estas instituciones no
solo es esencial para comprender el derecho romano en sí, sino también para
reconocer su impacto en las leyes actuales que regulan la convivencia social, las
relaciones contractuales y el ejercicio.
3. Legado en la Educación Jurídica
La educación universitaria debe adaptarse a las necesidades actuales de la sociedad,
especialmente en un contexto de constantes cambios globales. En el caso de la
educación jurídica en México y América Latina, esta ha permanecido cerrada a
nuevas ideas y enfoques interdisciplinarios, limitando su capacidad de innovar y
responder a los retos sociales. Este fenómeno no es exclusivo del ámbito jurídico,
ya que muchas disciplinas suelen resistirse al intercambio intelectual con otras
ciencias que podrían enriquecerlas.
La evolución histórica de la enseñanza jurídica, sus métodos tradicionales, y la
necesidad urgente de transformaciones que permitan mantener su relevancia y
formar a profesionistas capaces de responder a las demandas actuales.
Históricamente, los juristas han desempeñado un papel crucial en el poder político y
la elaboración de políticas públicas, lo que subraya la importancia de una formación
que incluya una perspectiva interdisciplinaria. Esto implica integrar conocimientos
sociales que permitan entender las dinámicas de la sociedad y abordar sus
problemas más allá de la mera redacción de normas legales.
19
3.1. La docencia jurídica
Desde la antigua Roma, la formación de juristas se realizaba en centros educativos
especializados. En el año 425, en Constantinopla, ya existían profesores de derecho
designados y remunerados por el Estado, quienes eran los únicos autorizados para
enseñar, prohibiendo tanto la enseñanza privada como la contratación de profesores
no oficiales. En contraste, las escuelas de derecho de Atenas, Cesárea y Alejandría
no eran públicas, y Justiniano eventualmente las cerró. Desde el siglo V, se requería
haber estudiado en una escuela de derecho y contar con un certificado de capacidad
para ejercer la carrera jurídica. Además, Justiniano extendió la duración de estos
estudios a cinco años.
La enseñanza del derecho ha experimentado diversas transformaciones a lo largo
del tiempo. En la época de Justiniano, el método era teórico-práctico, con debates y
análisis de casos, pero este enfoque se perdió en la Edad Media, cuando el
escolasticismo redujo la enseñanza jurídica a interpretaciones repetitivas del antiguo
derecho romano, desconectadas de las necesidades sociales contemporáneas. En
Estados Unidos, la enseñanza jurídica evolucionó en tres etapas: una inicial, basada
en el modelo tradicional teórico doctrinario de Harvard; una intermedia, tras 1930,
que amplió los contenidos y habilidades prácticas; y una etapa actual que incorpora
la práctica profesional y el aprendizaje experimental para conectar a los estudiantes
con el ejercicio real del derecho.
20
3.2. Tropiezos en la educación jurídica
La enseñanza del derecho en América Latina se encuentra en crisis debido a su
enfoque tradicional, que prioriza clases magistrales, el aprendizaje memorístico y la
pasividad de los estudiantes. Este sistema dificulta la formación de juristas críticos
y comprometidos con la justicia social, limitando su capacidad para contribuir a los
cambios sociales en curso. Además, las facultades de derecho suelen mantener
estructuras jerárquicas y normativas que perpetúan un sistema de dominación
burocrática. Los estudiantes son formados para aceptar pasivamente las reglas y
para desempeñar roles predeterminados en el sistema jurídico, sin desarrollar una
actitud crítica hacia las normas que estudian.
Otro problema significativo es la desconexión entre la teoría y la práctica en la
formación jurídica. Aunque se dedica mucho tiempo a memorizar leyes y doctrinas,
rara vez se capacita a los estudiantes en habilidades prácticas o en el análisis de
casos reales. Esta falta de enfoque práctico no sólo desanima a los estudiantes, sino
que los incapacita para enfrentar los desafíos del ejercicio profesional. Asimismo, el
estudio del derecho se ha aislado de otras disciplinas sociales, lo que limita su
capacidad para abordar problemáticas complejas desde una perspectiva amplia e
interdisciplinaria. Es fundamental rediseñar los métodos de enseñanza, combinando
teoría y práctica, y fortalecer la conexión del derecho con otras ciencias para formar
juristas capaces de responder a las demandas de una sociedad en constante
transformación.
21
3.3. Nuevos bríos en la enseñanza del derecho
La enseñanza del derecho en América Latina enfrenta retos importantes debido a su
enfoque tradicional, que privilegia los estudios dogmáticos y teóricos sobre los
empíricos y prácticos. Esto genera una desconexión entre la formación académica y
las necesidades sociales y profesionales de los juristas. Se destaca la necesidad de
equilibrar la enseñanza teórica con la práctica, evitando la exclusividad de
cualquiera de las dos, ya que una formación armónica requiere integrar ambas para
desarrollar una visión crítica y un análisis sistemático del derecho.
3.4. Aspectos clave de la enseñanza jurídica:
3.4.1. Concepción del derecho, métodos y objetivos:
Una propuesta responsable debe considerar el contexto social y las necesidades
actuales, combinando clases magistrales con el estudio de casos y fomentando la
participación activa de los estudiantes.
3.4.2. Interdisciplinariedad:
La enseñanza jurídica debe complementarse con conocimientos de sociología,
economía, política e historia para formar abogados con una perspectiva integral
sin convertirlos en especialistas de otras disciplinas.
3.4.3. Globalización:
Los juristas latinoamericanos tienden al nacionalismo jurídico, dificultando la
interacción con sistemas legales de otros países, lo que resalta la necesidad de
una perspectiva más globalizada.
22
3.5. El papel del docente y el alumno
• Los docentes deben combinar experiencia práctica con conocimientos
teóricos y fomentar debates que cuestionen las normas y propongan mejoras
al sistema jurídico.
• Los estudiantes deben asumir un rol activo en su aprendizaje, interactuar
críticamente con sus profesores y aprovechar las tecnologías para potenciar
su formación profesional.
3.6. Impacto de las tecnologías
Las TIC son esenciales para modernizar la enseñanza jurídica, promoviendo
herramientas innovadoras que complementen la formación tradicional. La pandemia
de COVID-19 aceleró su integración, obligando a docentes y alumnos a adaptarse a
nuevos métodos educativos, mostrando la necesidad de capacitación continua en su
uso.
4. Vigencia del Derecho Romano en el Derecho Contemporáneo
El Derecho Romano ha sido la base fundamental sobre la que se han edificado
numerosos sistemas jurídicos modernos. Aunque surgió en la antigua Roma, su
influencia se extiende a los ordenamientos actuales a través de principios, conceptos
y estructuras que permanecen vigentes. La importancia del Derecho Romano no
radica solo en su valor histórico, sino en su capacidad para proporcionar soluciones
lógicas y universales a problemas jurídicos que aún enfrentamos. Esta tradición
jurídica fue consolidada en el Corpus Iuris Civilis de Justiniano, una recopilación
23
que ha servido como referencia central para la evolución del derecho en Europa y
otras regiones. A continuación, se detallan los puntos clave de su influencia:
4.1. Principios jurídicos
El Derecho Romano legó una serie de principios esenciales que todavía guían la
interpretación y aplicación del derecho moderno:
4.1.1. Buena fe (bona fides):
Este principio exige que las partes actúen con lealtad y honestidad en las relaciones
jurídicas, especialmente en los contratos. En la actualidad, la buena fe es un pilar en
los sistemas de derecho civil, regulando tanto la formación como la ejecución de los
contratos.
4.1.2. Justicia y equidad (iustitia et aequitas):
La justicia era definida por los romanos como “dar a cada uno lo suyo” (suum
cuique tribuere). La equidad permite una interpretación flexible de la ley para evitar
decisiones injustas en casos concretos, un enfoque que sigue siendo aplicado por los
jueces en situaciones donde la aplicación estricta de la norma podría causar
injusticias.
4.1.3. Pacta sunt servanda:
La obligatoriedad de los contratos establece que los acuerdos válidamente
celebrados deben ser cumplidos, un principio esencial en el derecho contractual
moderno que garantiza la seguridad jurídica en las relaciones comerciales.
24
4.2. Estructura de las normas jurídicas
El Derecho Romano estableció la separación clásica entre derecho público y
privado, una distinción que aún se mantiene como base en los ordenamientos
contemporáneos:
4.2.1. Derecho público:
Regula las relaciones entre el Estado y los ciudadanos. Incluye áreas como el
derecho constitucional, administrativo y penal. Por ejemplo, la protección de los
derechos fundamentales de las personas frente a los actos del Estado se basa en
principios ya presentes en el Derecho Romano.
4.2.2. Derecho privado:
Regula las relaciones entre particulares, como las relaciones contractuales y
familiares. El derecho privado actual sigue basándose en las categorías romanas de
obligaciones, contratos y sucesiones. La autonomía de la voluntad, un principio
fundamental, también se deriva del pensamiento romano.
Esta división permite que los sistemas jurídicos actuales mantengan una estructura
clara y funcional, donde cada rama del derecho tiene reglas específicas y
autónomas.
4.3. Conceptos jurídicos esenciales
• Propiedad: El derecho romano desarrolló la noción de propiedad plena, base
del derecho de propiedad moderna.
25
• Obligaciones: Las categorías de contratos y obligaciones (como
compraventa, arrendamiento, préstamo) siguen vigentes en los códigos
civiles actuales.
4.4. Codificación moderna
Códigos como el Código Civil Francés de 1804 o el Código Civil Alemán de 1900
se inspiran en los principios romanos, influyendo en los sistemas jurídicos de
América Latina, Europa y otros lugares.
4.5. Interpretación jurídica
El método de interpretación desarrollado por los juristas romanos, basado en la
lógica y la casuística, sigue siendo una guía esencial para los jueces y juristas.
• Los romanos no solo aplicaban la ley de manera literal, sino que
interpretaban las normas a partir de los principios subyacentes y de la
equidad, buscando soluciones justas. Este enfoque influyó en el desarrollo
del método jurídico contemporáneo, que combina la interpretación literal,
sistemática y teleológica de las normas.
4.6. Educación jurídica
El estudio del Derecho Romano es fundamental en la formación de juristas:
• Fundamentos históricos y conceptuales: Proporciona una comprensión
profunda de las bases históricas del derecho civil moderno.
• Análisis jurídico: Desarrolla habilidades analíticas en los estudiantes, al
exigirles que interpreten y apliquen principios a situaciones complejas.
26
Las facultades de derecho de todo el mundo siguen considerando al Derecho
Romano como una disciplina clave en sus programas de estudio.
4.7. El Derecho Romano y la Tecnología
Aunque pudiera parecer anacrónico, el Derecho Romano sigue siendo relevante
incluso en un mundo digitalizado:
4.7.1. Protección de datos y privacidad:
Los principios romanos de propiedad y responsabilidad personal se aplican en
áreas como la protección de datos personales y la seguridad de la información.
Las normas actuales sobre privacidad digital se basan en la idea de que cada
individuo tiene control sobre su información, similar al concepto de propiedad
en el Derecho Romano.
27
CONCLUSIÓN
La influencia del Derecho Romano en el desarrollo de los sistemas jurídicos
contemporáneos es indiscutible y representa un pilar fundamental para entender el
origen y la evolución de las leyes, derechos y deberes que regulan las sociedades
actuales. Estudiar el Derecho Romano no solo implica una inmersión en los
fundamentos históricos del derecho, sino también una oportunidad para comprender
cómo estos principios han moldeado los sistemas jurídicos modernos. Desde su
concepción, el Derecho Romano se destacó por su capacidad de organizar la
convivencia social, económica y política, buscando garantizar la justicia y la
igualdad en una sociedad marcada por conflictos y diferencias jerárquicas.
Por ejemplo el Código de las XII Tablas marcó un hito en la historia jurídica al ser
la primera legislación escrita que reconocía derechos y deberes de manera accesible
para todos los ciudadanos romanos. Esta legislación no solo buscaba resolver
problemas de su tiempo, sino que también sentó las bases de conceptos
fundamentales como la propiedad, la justicia y el papel de los ciudadanos en la
sociedad. Siglos después, la universalización del Derecho Romano se consolidó con
la obra monumental del emperador Justiniano, el "Corpus Iuris Civilis". Este
compendio de normas, organizado en el Digesta, las Institutas y el Códex, permitió
la sistematización y perpetuación de los principios romanos en gran parte del
mundo.
El legado del Derecho Romano no se limita a sus códigos y compilaciones. Su
trascendencia se refleja en las instituciones jurídicas que perduran hasta hoy, como
el matrimonio, el divorcio, los testamentos, los contratos y los derechos de
28
obligaciones. Estas instituciones forman la base del Derecho Civil y Procesal
contemporáneo, mostrando la adaptabilidad y la universalidad de los principios
romanos. Además, la metodología de los juristas romanos, como Papiniano,
Ulpiano, Gayo y Modestino, sigue siendo un modelo para el razonamiento jurídico.
La definición de justicia de Ulpiano, "la constante y perpetua voluntad de dar a cada
uno su derecho", continúa siendo una guía ética y jurídica esencial.
La importancia de estudiar el Derecho Romano radica también en su capacidad para
proporcionar una perspectiva crítica y global sobre el sistema jurídico. Como bien
señaló Gaetano Scherillo, no se puede ser un verdadero jurista sin un conocimiento
profundo de esta disciplina. A través del análisis de sus fuentes, instituciones y
evolución, los estudiantes y profesionales del derecho adquieren herramientas
valiosas para interpretar y aplicar las normas actuales, entendiendo su contexto
histórico y filosófico.
El Derecho Romano no es simplemente un vestigio del pasado; es un sistema vivo
que se ha adaptado a las necesidades cambiantes de las sociedades a lo largo de los
siglos. Su influencia en los códigos modernos, como el Código Civil y el Código
Penal, es un testimonio de su relevancia continua. En el contexto peruano, por
ejemplo, la estructura del sistema jurídico está impregnada de principios romanos,
lo que demuestra su capacidad para trascender fronteras y épocas.
Es por ello que es necesario mencionar que, el Derecho Romano no sólo representa
el origen del derecho tal como lo conocemos, sino que también actúa como un
puente entre el pasado y el presente. Su estudio es esencial para cualquier jurista
que aspire a comprender la naturaleza y función del derecho en la sociedad. A través
29
de sus aportes históricos y su influencia en los sistemas jurídicos actuales, el
Derecho Romano demuestra que la búsqueda de justicia, igualdad y orden es una
constante en la experiencia humana, reafirmando su vigencia y su papel como
fundamento indispensable del derecho contemporáneo.
30
REFERENCIAS
Yáñez Quiroz, L. (2012, April 25). El derecho romano tiene un papel importante en
la formación del jurista y de su pensamiento democrático. PuntoEdu PUCP.
https://puntoedu.pucp.edu.pe/voces-pucp/el-derecho-romano-tiene-un-papel-
importante-en-la-formacion-del-jurista-y-de-su-pensamiento-democratico/
Torres Vega, G. (2020, March 17). El derecho romano: Más que una herencia, una
tradición viva. UNIR PE. https://peru.unir.net/revista/derecho/derecho-romano-
peru/
Bazán M., D. (1984, April). El legado jurídico de Roma. Ius et Praxis, Vol. X(1),
pages.
https://revistas.ulima.edu.pe/index.php/Ius_et_Praxis/article/download/3298/3254/
Escobar, E. (1969). Nuevas Aportaciones a la Pedagogía del Derecho. Editorial
Stylo.
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_nlinks&pid=S1019-
9403202200010029900007&lng=en
Manning, B. (1995) La enseñanza jurídica norteamericana. Evolución y cambio:
tres modelos. En J. Witker (comp.), Antología de estudios sobre enseñanza del
Derecho (pp. 61-76). UNAM.
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_nlinks&pid=S1019-
9403202200010029900014&lng=en
31
Fix-Zamudio, H. (1995). Algunas reflexiones sobre la enseñanza del Derecho en
México y Latinoamérica. En J. Witker (comp.), Antología de estudios sobre
enseñanza del Derecho (pp. 77-92). UNAM.
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=scinlinks&pid=S1019-
9403202200010029900008 &lng=en
Kennedy, D. (2000). La educación legal como preparación para la jerarquía. En
Courtis, C. (comp). Desde otra mirada (pp. 117-147). Eudeba.
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=scinlinks&pid=S1019-
9403202200010029900013 &lng=en
Carbonell, M. (2008). La enseñanza del Derecho. Porrúa-UNAM.
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=scinlinks&pid=S1019-
9403202200010029900005 &lng=en
Fix-Zamudio, H. (1995). Algunas reflexiones sobre la enseñanza del Derecho en
México y Latinoamérica. En J. Witker (comp.), Antología de estudios sobre
enseñanza del Derecho (pp. 77-92). UNAM.
Basile, M. O. (2018). repo.unlpam.edu.ar. Recuperado el 28 de Noviembre de 2024,
de repo.unlpam.edu.ar: https://repo.unlpam.edu.ar/handle/unlpam/1088
Correa Edwards, S. (2014). repositorio.uft.cl. Recuperado el 29 de Noviembre de
2024, de repositorio.uft.cl:
https://repositorio.uft.cl/server/api/core/bitstreams/720bb58c-affb-4f11-8fb1-
9ce638f0eefb/content
32
Díaz Sazo, V. D. (2020). Datio in solutum necessaria en el derecho romano.
Desarrollo y actualidad comparada. Revista General de Derecho Romano, 34.
Recuperado el 28 de Noviembre de 2024, de
https://portalciencia.ull.es/documentos/5fc59c622999526739ebae12
Villar1, A. M. (s.f.). Actualidad del derecho. ESTUDIOS SOBRE PRINCIPIOS
GENERALES Y DERECHO ROMANO, 103-119. Recuperado el 28 de Noviembre
de 2024
Fonseca Tapia, C. A. (2017). Derecho Romano. Lima: Ediciones Normas Jurídicas
SAC. Recuperado el 29 de Noviembre de 2024
33