Título: Lineamientos, Reglas y Normativas para Construcciones de Adobe
I. Normativas Estatales (Oaxaca)
Requisitos legales específicos para construcciones de adobe en Oaxaca.
Normas de seguridad y resistencia aplicables.
Consideraciones climáticas y geográficas relevantes.
II. Normativas Nacionales (México)
Propuesta de normatividad aplicada a las construcciones de tierra.
En el anexo del documento “Propuesta arquitectónica para la educación en Hermosillo sustentada
en el método Montessori” encontramos el siguiente manual que detalla las construcciones en
adobe:
Manual para la construcción de viviendas con adobe
1.-Antecedentes
Definición
Los adobes son bloques de tierra cruda, fabricados con arcilla, arena y agua, moldeados en
forma de ladrillo, secados al aire o bajo el sol. Son de tamaño mayor al de un ladrillo de
barro rojo recocido. Se utilizan para construir muros, bardas y bóvedas.
Componentes
“Las tierras para construir se definen como una mezcla de gravas, arenas, sedimientos y
arcillas. La arcilla, que asegura la cohesión del conjunto, actúa como aglutinante en aquellas
tierras que de manera efectiva puedan utilizarse para construir sin necesidad de
estabilizarlas con algún agregado. La cantidad y plasticidad de la arcilla deben mantenerse
al mínimo indispensable para llenar los vacíos y cubrir con una capa suave las partículas
de arena, ya que una tierra con demasiada arcilla es hipersensible al agua, de modo tal que,
ya seca, con la menor variación ambiental de humedad se expande o contrae y debilita la
tierra, modifica su forma y dimensiones y afecta por consiguiente su resistencia. Las arenas
y gravas son los elementos resistentes. Se utilizan en diversos tamaños para reducir los
vacíos entre partículas, apisonando, vibrando y comprimiendo la mezcla. Los sedimentos, en
cambio, no contribuyen a mejorarla cohesión, puerza o durabilidady, por ello, se evita
utilizarlos en grande proporciones.”
Construir con Adobe pag. 19
Propiedades de la arquitectura en adobe
Termicidad
Una de las cualidades más reconocidas del adobe es su termicidad, expresada en el nivel de
la temperatura de confort que puede alcanzar el interior de edificaciones hechas con este
material.
El adobe es un material que tiene conductividad térmica débil, es decir, que la transmisión de
calor a través de sus moléculas es mínima, lo cual impide la pérdida de calor del
interior durante los meses de frío y el aislamiento de éste en los meses calurosos.
Resistencia mecánica
El adobe es un material constructivo con rangos bajos de resistencia a la compresión y a la
tensión comparados con otros materiales que lo superan en gran medida, sin embargo, su
capacidad mecánica es útil para construir y al seguir sus reglas y proporciones de
geométricas del material, más un mantenimiento adecuado, pueden lograrse edificaciones
considerablemente resistentes.
Aislamiento acústico
“El coeficiente de trasmisión de ruido del adobe es muy bajo, ya que de la cantidad de
energía acústica recibida, una parte importante es absorbida, a diferencia de materiales más
homogéneos y lisos como el concreto o el vidrio que trasmitirán más frecuencias audibles”.
Construir con Adobe pag. 30
Resistencia al fuego
Por sus características fisioquímicas el adobe constituye un material de alta resistencia al
fuego, lo que disminuye el factor de riesgo en las construcciones. El adobe supera fácilmente
la resistencia al fuego de otros materiales como el acero y el tabique, que sólo resisten una y
tres horas, respectivamente, por lo cual requieren aislantes físicos o químicos costosos y
contaminantes.
1.1.- Causas de las fallas en construcciones de adobe.
Las causas principales por las cuales se producen las fallas constructivas en las
edificaciones del adobe son las siguientes:
1.1.1. Mala calidad del adobe en lo que se refiere a la materia prima utilizada a la técnica de
producción.
1.1.2. Dimensionamiento inadecuado de los adobes, especialmente en su altura, que en la
mayoría de los casos es demasiado grande.
1.1.3. Traba (traslape) horizontal insuficiente entre los adobes, principalmente cuando están
colocados “a tizón” (es decir, con el lado largo puesto a lo ancho del muro), morivada
casi siempre por el mal dimensionamiento de los adobes.
1.1.4. Techos muy pesados y soluciones constructivas deficientes en su unión con los
muros de adobe.
1.1.5. Poca o ninguna protección de los muros contra su debilitamiento por el fenómeno
de la erosión.
1.1.6. Construcciones de más de un piso, que no son aptas para soportar sismos.
1.1.7. Uso exagerado de muros “al hilo” (es decir, con la mayor dimensión del adobe)
1.2.- Dimensionamiento del adobe tradicional.
En vista de que las dimensiones de los adobes son variadas, sólo es conveniente en este
tema dictar algunas recomendaciones de carácter general:
La longitud del adobe no debe ser mayor que el doble de su ancho más el espesor
de una junta.
Su altura no debe superar los diez centímetros, en la medida de lo posible.
Estas normas y recomendaciones, así como las que aparecen en los capítulos siguientes,
son válidas para cualquier tipo o tamaño de adobe que cumpla con los requisitos
dimensionales anotados.
2.- Fabricación del adobe
2.1.- Moldes
El molde deber ser de madera, resistente y con agarraderas en los extremos, para
poder desprenderlo de los adobes fácilmente.
2.2.- Selección de la tierra
La tierra para fabricar adobes debe estar formada por 25 a 45% de limos y arcilla y el resto
arena. La proporción máxima de arcilla será del 15 al 17%.
La tierra para hacer adobes debe ser limpia y formada por arcilla y arena.
No debe tener piedras, basura, ni residuos vegetales.
3.- Construcción
3.1.- Ubicación.
Debe elegirse como ubicación correcta de la vivienda un terreno seco, sólido y plano,
de preferencia ligeramente elevado con respecto al suelo adyacente.
3.2.- Condiciones de sitio.
Debe evitarse la proximidad a los pantanos, ríos o el mar, así como las zonas de
relleno o antiguos basureros, las zonas bajas y los terrenos con mucha pendiente.
3.3.- Nivelación
La construcción debe realizarse perfectamente nivelada.
3.4.- Escuadramiento.
Los cimientos, las dalas o soluciones de desplante y los muros mismos deben estar
perfectamente a escuadra.
3.5.- Excavación.
El ancho de las excavaciones para los cimientos debe ser, como mínimo, de una vez y medio
el espesor del muro. Se debe excavar hasta llegar al terreno firme, y por lo menos a 40
centímetros de profundidad.
3.6.- Materiales de los cimientos: Concreto ciclópeo
Los cimientos se deben hacer de preferencia de concreto ciclópeo.
Para prepara concreto ciclópeo se toman:
3.7.- Materiales de los Cimientos: Piedra y barro
Cuando no se dispone de cemento, puede emplearse cal, y como último recurso
pueden construirse con piedras grandes asentadas con barro, siempre que el ancho del
cimiento sea dos veces el espesor del muro y su profundidad no sea inferior a 60
centímetros.
3.8.- Uniones
Las uniones entre los adobes, tanto horizontales como verticales, se hacen con el
mismo barro del adobe, y su espesor debe de ser de 2 centímetros.
Esta unión se puede mejorar si al barro que sirve de mortero se le agrega cemento (de una a
dos partes por cada veinte partes de tierra), en seco, y mezclándolo bien antes de añadirle el
agua.
3.9.- La colocación
Los adobes se colocan en hiladas horizontales, siguiendo el contorno total que
tendrá la vivienda de tal modo que la construcción crezca pareja.
Para evitar el aplastamiento del muro cuando las juntas están todavía frescas, la altura
máxima que se levante en un mismo día no deberá ser mayor a un metro.
3.10.- Encuentros de muros.
3.11.- Recomendaciones sobre muros.
En los muros, se deben de tener en cuenta las siguientes normas básicas:
a) No es recomendable hacer esquinas en ochavo.
b) La longitud de un muro, tomada entre dos muros perpendiculares a él, no deber
ser superior a diez veces su espesor.
Cuando se necesita una longitud de muro mayo se debe reforzar el muro con contrafuerte
vertical intermedio.
c) La altura máxima de los muros no deber ser superios a ocho veces su espesor.
d) El ancho de un vano no debe ser mayor que un metro veinte centímetros; la distancia
entre una esquina y un vano no debe ser inferior a esta misma medida y la suma de
los anchos de los vanos de una pared no debe ser superior a la tercera parte de su
longitud total.
e) El empotramiento de un dintel aislado no debe ser inferior a cincuenta centímetros.
En la parte superior de los muros se debe colocar un refuerzo horizontal continuo o
cadena de amarre que - en lo posible- debe coincidir con los dinteles de puertas y ventanas.
Encima de esta cadena debe colocarse un mínimo de dos hiladas de adobe más, para fijarla
bien.
Según materiales que se encuentren en la región, estas cadenas y soluciones de esquina
pueden realizarse de las siguientes maneras:
Todo el conjunto debe ir firmemente unido en las esquinas para evitar que se abra, y estas
soluciones de esquina deben recubrirse con el mismo barro que se utiliza para asentar los
adobes.
a) En madera rústica semilabrada, con diagonales como refuerzo de las esquinas.
b) En madera rústica semilabrada, con encuentros en ángulo recto y empalmes a
media madera.
c) En madera aserrada (tiras) de sección de 5 por 10 centímetros, reforzada en los
dinteles.
3.12.- Terminación del muro.
En los muros que reciben la carga del techo no deben colocarse menos de dos
hiladas ni más de cuatro por encima de la cadena de amarre.
3.13.- Recepción del techo.
En lo posible, el techo debe ser liviano y su pendiente no debe ser exagerada. En el
caso de que una viga del techo descanse sobre el vano de una puerta o ventana (lo que
de preferencia deberá evitarse), deberá esforzarse el dintel.
3.14.- Apoyo del techo.
Para repartir la carga del techo sobre el muro de adobe se debe colocar sobre éste un
elemento longitudinal de madera.
3.15.- Protección de los muros
Se recomienda el uso de los aleros o volados de las cubiertas para para proteger a
los muros del agua de lluvia, así como el revestimiento de los mismos con un revoque o
tarrajeo de barro.
3.16.- Albañileria
El asentado de los adobes sigue procedimientos similares a otras albañilerías.
Los adobes deberán haber completado su proceso de secado, ser limpiados y mojados antes
del asentamiento para que no absorban el agua del mortero y haya una buena adherencia
entre el adobe y el mortero.
El mortero se prepara con barro y paja en forma similar a la mezcla que se utilizar para la
fabricación de adobes. Las proporciones en volumen los materiales son 1 de barro y 1 de
paja o pasto seco.
Hoy día, la mano de obra calificada para ejercer el oficio de la construcción tradicional
escasea debido a la apabullante capacidad de promoción del concreto, principalmente. Esta
causa obliga a buscar soluciones acordes con la situación prevaleciente, como los métodos
mecánicos y semimecanicos para fabricar adobes que permitan incrementar su producción.
III. Normativas Internacionales
En el Reglamento Nacional de Construcciones de Perú, encontramos la sección dedicada al
adobe:
1. DEFINICIONES
1.1 Adobe
Se define el adobe como un bloque macizo de tierra sin cocer, el cual puede
contener paja u otro material que mejore su estabilidad frente a agentes externos.
Como unidad encontramos
2. UNIDAD O BLOQUE DE ADOBE
2.1 Requisitos Generales
La gradación del suelo debe aproximarse a los siguientes porcentajes: arcilla 10-20 %,
limo 15-25% y arena 55-70%, no debiéndose utilizar suelos orgánicos. Estos rangos
pueden variar cuando se fabriquen adobes estabilizados. El adobe debe ser macizo y
sólo se permite que tenga perforaciones perpendiculares a su cara de asiento, cara
mayor, que no representen más de 12% del área bruta de esta cara.
El adobe deberá estar libre de materias extrañas, grietas, rajaduras u otros defectos
que puedan degradar su resistencia o durabilidad.
2.2 Formas y Dimensiones
Los adobes podrán ser de planta cuadrada o rectangular y en el caso de encuentros
con ángulos diferentes de 90°, de formas especiales.
Sus dimensiones deberán ajustarse a las siguientes proporciones:
2.2.1 Para adobes rectangulares el largo será aproximadamente el doble del ancho.
2.2.2 La relación entre el largo y la altura debe ser del orden de 4 a 1.
2.2.3 En lo posible la altura debe ser mayor a 8 cm.
2.3 Recomendaciones para su Elaboración
Remojar el suelo y retirar las piedras mayores de 5 mm y otros elementos extraños.
Mantener el suelo en reposo húmedo durante 24 horas.
Secar los adobes bajo sombra.
3. COMPORTAMIENTO SISMICO DE LAS CONSTRUCCIONES DE ADOBE.
3.1 Comportamiento Sísmico de las Construcciones de Adobe.
Las fallas de las estructuras de adobe no reforzadas, debidas a sismos, son frágiles.
Usualmente la poca resistencia a la tracción de la albañilería produce la falla del amarre
de los muros en las esquinas, empezando por la parte superior; esto a su vez aísla los
muros unos a otros y conduce a una pérdida de estabilidad lateral, produciendo el
desplome del mismo fuera de su plano.
Si se controla la falla de las esquinas, entonces el muro podrá soportar fuerzas sísmicas
horizontales en su plano las que pueden producir el segundo tipo de falla que es por
fuerza cortante. En este caso aparecen las típicas grietas inclinadas de tracción
diagonal.
Las construcciones de adobe deberán cumplir con las siguientes características
generales de configuración:
3.1.1 Suficiente longitud de muros en cada dirección, de ser posible todos portantes.
3.1.2 Tener una planta que tienda a ser simétrica, preferentemente cuadrada.
3.1.3 Los vanos deben ser pequeños y de preferencia centrados.
3.1.4 Dependiendo de la esbeltez de los muros, se definirá un sistema de esfuerzo
que asegure el amarre de las esquinas y encuentros.
3.2 Fuerzas Sísmica Horizontales.
La fuerza sísmica horizontal en la base para las edificaciones de adobe se
determinará con la siguiente expresión:
H=SUC
P
Donde:
S: Factor de suelo (indicado en la tabla 1),
U: Factor de uso (indicado en la tabla 2),
C: Coeficiente sísmico (indicado en la tabla 3) y
P: Peso total de la edificación, incluyendo carga muerta y el 50% de la carga
viva.
TABLA 1
Tipo Descripción Factor S
I Rocas o suelos muy resistentes con capacidad 1,0
portante admisible ≥ 3 kg/cm2
II Suelos intermedios o blandos con capacidad 1,2
portante admisible ≥ 1 kg/cm2
TABLA 2
Tipo de las Edificaciones Factor U
Colegios, Postas Médicas, Locales Comunales, 1,3
Locales Públicos
Viviendas y otras edificaciones comunes 1,0
3.3 Comportamiento del adobe Frente a Cargas Verticales
Usualmente la resistencia de la albañilería a cargas verticales no presenta problemas
para soportar la carga de uno o dos pisos. Se debe mencionar sin embargo que los
elementos que conforman los entrepisos o techos de estas edificaciones, deben estar
adecuadamente fijados al muro mediante la viga collar o solera.
TABLA 3
Zona Sísmica Coeficiente Sísmico C
3 0,20
2 0,15
1 0,10
FIGURA 1
3.4 Protección de Construcciones de Adobe
La humedad y la erosión producidas en los muros, son las principales causantes del
deterioro de las construcciones de tierra, siendo necesaria su protección a través de:
• Recubrimientos resistentes a la humedad
• Cimientos y sobre-cimientos que eviten el contacto del muro con el suelo.
• Veredas perimetrales
• Aleros
• Sistemas de drenaje adecuados
4. SISTEMA ESTRUCTURAL
El sistema estructural de las construcciones de adobe estará compuesto de:
a) Cimentación
b) Muros
c) Elementos de arriostre horizontal
d) Elementos de arriostre vertical
e) entrepiso y techo
f) Refuerzos
4.1 Cimentación
4.1.1 No se harán construcciones de adobe en suelos granulares sueltos, en suelos
cohesivos blandos ni en arcilla expansivas. Tampoco en zonas propensas a
inundaciones, cauces de avalanchas, aluviones o huaycos, o suelos con inestabilidad
geológica.
4.1.2 La cimentación deberá transmitir la carga de los muros al terreno de acuerdo a su
esfuerzo permisible y tendrá una profundidad mínima de 60 cm medida a partir del
terreno natural y un ancho mínimo de 40 cm.
4.1.3 Los cimientos para los muros deberán ser de concreto ciclópeo o albañilería de
piedra. En zonas no lluviosas de comprobada regularidad e imposibilidad de
inundación, se permitirá el uso de mortero Tipo II para unir la mampostería de piedra.
4.2 Muros
4.2.1 Deberá considerarse la estabilidad de todos los muros. Esto se conseguirá
controlando la esbeltez y utilizando arriostre o refuerzos.
4.2.2 Las unidades de adobe deberán estar secas antes de su utilización y se dispondrá en
hiladas sucesivas considerando traslapes tal como se muestra en la Figuras 3 y 4.
4.2.3 El espesor de los muros se determinará en función de la altura libre de los mismos y
la longitud máxima del muro entre arriostres verticales será de 12 veces el espesor
del muro.
4.2.4 En general los vanos deberán estar perfectamente centrados. El borde vertical no
arriostrado de puertas y ventanas deberá ser considerado como borde libre. El ancho
máximo de puertas y ventanas (vanos) será de 1/3 de la longitud del muro y la
distancia entre el borde libre al arriostre vertical más próximo no será menor de 3 ni
mayor de 5 veces el espesor del muro. Se exceptúa la condición de 3 veces el
espesor del muro en el caso que el muro esté arriostrado al extremo.
4.3 Elementos de Arriostre
4.3.1 Para que un muro se considere arriostrado deberá existir suficiente adherencia o
anclaje entre éste y sus elementos de arriostre, para garantizar una adecuada
transferencia de esfuerzos.
4.3.2 Los elementos de arriostre serán verticales y horizontales.
4.3.3 Los arriostres verticales serán muros transversales o contrafuertes especialmente
diseñados. Tendrán una adecuada resistencia y estabilidad para transmitir fuerzas
cortantes a la cimentación. Para que un muro o contrafuerte se considere como
arriostre vertical tendrá una longitud en la base mayor o igual que 3 veces el espesor
del muro que se debe arriostrar.
4.3.4 Pueden usarse como elementos de arriostre vertical, en lugar de los muros
transversales o de los contrafuertes de adobe, refuerzos especiales como son las
columnas de concreto armado que se detallan en la Sección 6.4, refuerzos
especiales.
4.3.5 Los arriostres horizontales son elementos o conjunto de elementos que poseen una
rigidez suficiente en el plano horizontal para impedir el libre desplazamiento lateral de
los muros. Los elementos de arriostre horizontal más comunes son los denominados
viga collar o solera. Estas pueden ser de madera o en casos especiales de concreto
madera.
4.3.6 Los elementos de arriostre horizontal se diseñarán como apoyos del muro arriostrado,
considerándose al muro como una losa vertical sujeto a fuerzas horizontales
perpendiculares a él.
4.3.7 Se deberá garantizar la adecuada transferencia de esfuerzos entre el muro y
sus arriostres, los que deberán conformar un sistema continuo e integrado.
4.4 Refuerzos Especiales
De acuerdo a la esbeltez de los muros que se indican en la Tabla 4, se requieren
refuerzos especiales. Estos tienen como objetivo mejorar la conexión en los encuentros
de muros o aumentar la ductilidad de los muros. Dentro de los refuerzos especiales más
usados se tienen caña, madera o similares, malla de alambre y columnas de concreto
armado.
Se detallarán especialmente los anclajes y empalmes de los refuerzos para garantizar
su comportamiento eficaz.
TABLA 4
Esbeltez Arriostres y Refuerzos Espesor Altura mín.
Obligatorios mín. Muro Muro (m)
(m)
λ≤6 Solera 0,4 – 0,5 2,4 – 3,0
Solera + elementos de
refuerzo horizontal y vertical 0,3 – 0,5 2,4 – 4,0
6≤λ≤8
en los encuentros de muros
Solera + elementos de
refuerzo horizontal y vertical
8≤ λ ≤ 9 en toda la longitud de los 0,3 – 0,5 2,7 – 4,5
muros
En casos especiales λ podrá ser mayor de 9 pero menor de 12, siempre y
cuando se respalde con un estudio técnico que considere refuerzos que
garanticen la estabilidad de la estructura.
4.4.1 Caña madera o similares
Estos refuerzos serán tiras, colocadas horizontalmente cada cierto número de hiladas
(máximo cada 4 hiladas) y estarán unidas entre sí mediante amarres adecuados en
los encuentros y esquinas. Podrán usarse en los encuentros y esquineros de los
muros o en toda la longitud de los muros, dependiendo de lo indicado en la Tabla 4.
En el caso de que se utilicen unidades cuya altura sea mayor de 10 cm, las tiras de
caña tendrán un espaciamiento máximo de 40 cm.
Las tiras de caña o similares se colocarán necesariamente coincidentes con el nivel
superior o inferior de todos los vanos.
Se colocarán cañas o elementos de características similares como refuerzos
verticales, ya sea en un plano central entre las unidades de adobe, o en alvéolos de
mínimo 5 cm de diámetro dejado en los adobes.
En ambos casos se rellanarán los vacíos con mortero.
El refuerzo vertical deberá estar anclado a la cimentación y fijado a la solera superior.
Se usará caña madura y seca o elementos rectos y secos de eucalipto u otros
similares.
4.4.2 Malla de alambre
Se puede usar como refuerzo exterior aplicado sobre la superficie del muro y anclado
adecuadamente a él. Deberá estar protegido por una capa de mortero de cemento –
arena de 4 cm aproximadamente.
La colocación de la malla puede hacerse en una o dos caras del muro, en cuyo caso
se unirá ambas capas mediante elementos de conexión a través del muro. Su uso es
eficiente en las esquinas asegurando un traslape adecuado.
4.4.3 Columnas y vigas de concreto armado
La utilización de columnas de concreto armado como confinamiento de muros de
adobe debe utilizarse en casos en que el espesor del muro no exceda los 25 cm y se
utilice para unir los adobes un mortero que contenga cemento para poder anclar
alambre de ¼” cada tres hiladas con la finalidad de conseguir una adecuada
transmisión de esfuerzos entre el muro y la columna.
La utilización de vigas soleras de concreto armado tiene como objetivo contribuir a
formar un diafragma rígido en el nivel en que se construya, puede ser colocado en
varios niveles formando anillos cerrados, pero principalmente debe colocarse en la
parte superior. Se puede combinar con elementos de refuerzos verticales como
cañas o columnas de concreto armado.
De acuerdo al espesor de los muros, se deberá colocar el refuerzo que se indica en
la Tabla 45.
En casos especiales se podrá considerar espesores de muro de 20-25 cm, siempre
que se respalde por un estudio técnico que considere refuerzos verticales y
horizontales.
4.5 Techos
4.5.1 Los techos deberán en lo posible ser livianos, distribuyendo su carga en la mayor
cantidad posible de muros, evitando concentraciones de esfuerzos en los muros;
además, deberán estar adecuadamente fijados a éstos a través de la viga solera.
4.5.2 Los techos deberán ser diseñados de tal manera que no produzcan en los muros,
empujes laterales que provengan de las cargas gravitacionales.
4.5.3 En general los techos livianos no pueden considerarse como diafragmas rígidos y por
tanto no contribuyen a la distribución de fuerzas horizontales entre los muros. La
distribución de las fuerzas de sismo se hará por zonas de influencia sobre cada muro
longitudinal, considerando la propia masa y las fracciones pertinentes de las masas
de los muros transversales y la del techo.
4.5.4 En el caso de utilizar tijerales, el sistema estructural del techado deberá
garantizar la estabilidad lateral de los tijerales.
4.5.5 En los techos de las construcciones se deberá considerar las pendientes, las
características de impermeabilidad, aislamiento térmico y longitud de los
aleros de acuerdo a las condiciones climáticas de cada lugar.
5. MORTEROS
Los morteros se clasifican en dos grupos:
a) Tipo I (en base a tierra con algún aglomerante como cemento, cal, asfalto,
etc.)
b) Tipo II (en base a tierra con paja)
Se considera que las juntas de la albañilería constituyen las zonas críticas, en
consecuencia ellas deberán contener un mortero del tipo I ó II de buena calidad.