LA EPISTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO A
FILEMON
Autor: El apóstol Pablo.
Tema: Amor fraternal
Fecha: Pablo escribió esta carta durante su primer encarcelamiento en Roma,
alrededor del año 61 d.C.
Versículo clave:
Estructura: 1 capítulo y 25 versículos.
Palabras claves: “esclavo”, “útil”. Pablo es prisionero espiritual de Jesucristo, y
prisionero físico de una prisión romana, así que comprende la deuda que tiene
enésimo como “esclavo” de Filemón. Pablo hace un juego de palabras con el
término “útil” (v. 11), que es el significado del nombre enésimo, y algo que somos
todos los cristianos.
Trasfondo: Esta carta es una apelación personal de Pablo a Filemón, un rico
cristiano propietario de esclavos. Parece que Filemón se había convertido bajo el
ministerio de Pablo (v. 19), que residía en Colosas, y que la iglesia colosense se
reunía en su casa (v. 2). Onésimo, uno de sus esclavos, había huido a Roma,
aparentemente después de haber dañado o robado algo que pertenecía a su amo
(vv. 11, 18). En Roma, Onésimo entró en contacto con el preso Pablo, quien lo
condujo a Cristo (v. 10).
Pareciera que Pablo adjuntó esta carta en favor de Onésimo a la que escribió a la
iglesia de Colosas. Tíquico y Onésimo habían sido los portadores de ambas
epístolas (véanse Col 4.7–9; Flm 12). La estrecha relación entre Pablo y Filemón
se evidencia por las oraciones mutuas (vv. 4, 22), y por una hospitalidad de
«puertas abiertas» (v. 22). Amor, confianza y respeto caracterizaban su amistad
(vv. 1, 14, 21).
La esclavitud era una realidad económica y social aceptada en el mundo romano.
El esclavo era propiedad de su amo, sin derechos. Bajo la ley romana un esclavo
que huía podía ser severamente castigado, y hasta condenado a muerte. En el
siglo I hubo sublevaciones de esclavos que hicieron que sus amos estuvieran
temerosos y desconfiados. Aunque la iglesia primitiva no atacó directamente la
esclavitud, replanteó a las relaciones entre amo y esclavo. Ambos eran iguales
delante de Dios (Gl 3.28), y ambos eran responsables de sus acciones (Ef 6.5–9).
Propósito: El principal objetivo de Pablo era ver a Filemón abrazar al fugitivo
Onésimo como un hermano en Cristo. También expresó su alegría por el
ministerio de Filemón y le alentó a continuarlo (vv. 4–7). El apóstol expresó con
claridad que deseaba mantener a Onésimo junto a él, pero insistió en la necesidad
de una reconciliación con Filemón primero (vv. 13, 14).
Contenido: Esta epístola es una notable expresión de las auténticas relaciones
cristianas. Tras saludar a Filemón y a sus hermanos creyentes, Pablo da gracias
por el amor y fe de éste hacia Cristo y sus hermanos.
A menudo, el amor fraternal exige practicar el perdón y la misericordia, y pronto
Pablo toca este punto. Explica la conversión de Onésimo, la nueva condición del
esclavo como miembro de la familia de Jesús y su valor para el ministerio (vv. 12–
16). Esta transformación, junto a la profunda amistad de Pablo para con ambos
hombres, sirve de base a un nuevo comienzo.
Esta no es una simple apelación de Pablo, porque extiende un «cheque en
blanco» a favor de Onésimo por cualquier deuda en que el esclavo hubiese
incurrido (vv. 17–19). Su petición la presenta en la seguridad de que el amor y las
buenas cualidades del carácter de Filemón habían de prevalecer. Cuando
concluye su epístola, uno puede sentir que la unidad del Espíritu reina entre
aquellos santos creyentes.
Aplicación personal: Esta obra presenta el increíble poder de Cristo para
restaurar vidas destrozadas. Incluye el encuentro personal entre Jesús y el
pecador que huye, así como la maravillosa reconciliación de dos creyentes que
estaban distanciados. Sólo gracias al ejemplo del perdón de Cristo por medio de la
cruz, somos capaces de vencer nuestros rencores y errores, y reconciliarnos con
nuestros hermanos y hermanas en el Señor.
Todos los pecados contra la gente son pecados también contra
Dios.
Las leyes de la tierra son tanto para cristianos como para no-
cristianos.
Una correcta relación con Jesucristo romperá barreras sociales y
económicas.
La reconciliación requiere acción, tanto de quien ha hecho el mal
como del que lo ha recibido.
Cristo perdonará nuestros pecados y nos dará un nuevo comienzo.
Cristo revelado: La epístola aplica poderosamente el mensaje del evangelio.
Antes un esclavo ignorado, Onésimo es ahora un «hermano amado» en Cristo (v.
16). A Filemón se le pide que conceda el mismo perdón sin condiciones que él
recibió a través de la gracia y el amor de Jesús. La oferta de Pablo de pagar una
deuda que no le pertenecía en favor de un esclavo arrepentido constituye un claro
ejemplo de la obra del Calvario. Su intercesión es además similar a la permanente
intercesión de Cristo delante del Padre en favor nuestro.
El Espíritu Santo en acción: Aunque no se menciona específicamente en
Filemón, el Espíritu Santo estaba activo en el ministerio de Pablo y en la vida de la
iglesia. Es el Espíritu Santo el que bautiza a todos los creyentes, ya sean libres o
esclavos, en el cuerpo de Cristo (1 Co 12.13); y Pablo aplica esta verdad a las
vidas de Filemón y Onésimo. El amor, un fruto del Espíritu, se manifiesta a través
de toda la carta.
Bosquejo del contenido
I. Salutación 1-3
II. Agradecimiento por Filemón 4-7
A. Encomio personal 4
B. Cualidades dignas de elogio 5-7
III. Intercesión de Pablo en favor de Onésimo 8-21
A. Ruego para que se le acepte 8-16
B. Oferta de compensar la deuda 17-19
C. Confianza en la obediencia 20,21
IV. Preocupaciones personales 22-25
A. Esperanza de ser liberado 22
B. Saludos 23,24
C. Bendición 25
Verdad extraída:
Orientaciones para crecer en piedad: Hablar de Jesús a otros nos da una
visión más profunda de nuestra herencia en Cristo. La persona piadosa está
siempre dispuesta a restablecer relaciones que se han dañado. Compartir tu casa,
comida y otras posesiones con gente desconocida constituye una mayor bendición
para ti, que brindas la hospitalidad, que para quien la recibe.