GRUPO:
AUDITORIA INTERNA Y 4CV45
GOBIERNO CORPORATIVO
ENSAYO PRINCIPE
MAQUIAVELO
PROFESOR:
ARREDONDO MARTINEZ
OBERTO
ALUMNO:
MEJIA MARQUEZ PABLO
INDICE
INTRODUCCION:...........................................................................................................................2
DESARROLLO:..............................................................................................................................3
SOBRE LOS CAPITULOS:.......................................................................................................3
CAPITULOS (1 – 11)..............................................................................................................3
CAPITULO (12 – 14)...............................................................................................................4
CAPITULO (15 – 21)...............................................................................................................4
CAPITULO (22 – 23)...............................................................................................................6
CAPITULO 25..........................................................................................................................6
CAPITULO (24 – 26)...............................................................................................................6
SOBRE EL LIBRO:.....................................................................................................................6
CONCLUSIÓNES............................................................................................................................7
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BIBLIOGRAFÍA...............................................................................................................................7
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INTRODUCCION:
"El Príncipe", escrito por Nicolás Maquiavelo en el siglo XVI, es un texto que ha generado
debates apasionados a lo largo de los siglos. Aunque se suele asociar con la idea de
manipulación y poder, su mensaje es más complejo y matizado de lo que muchos
piensan. Maquiavelo no simplemente ofrece un manual para tiranos; más bien,
proporciona un análisis pragmático de la política y la naturaleza humana que resuena en
la actualidad.
Fue publicado exactamente en 1531, es un tratado de doctrina política escrito por Nicolás
Maquiavelo, escritor, diplomático y filósofo político italiano de la época renacentista. Esta
obra está dirigida a Lorenzo de Medici, conocido como ‘el Magnífico’, a quien Maquiavelo
explica cómo actuar y qué hacer para unificar a Italia y sacarla de la crisis en que se
encuentra.
Aunque fue escrita en 1513, durante el confinamiento de Maquiavelo en San Casiano, a
causa de las acusaciones que sobre él pesaban por estar señalado de conspirar contra
los Medici, no sería sino hasta 1531 cuando vería luz en Roma.
El libro, así, funciona como una respuesta a dicha acusación. El príncipe, de Nicolás
Maquiavelo, nos constituye un importante aporte a la concepción moderna de la política.
En este sentido, es una obra contradice la tradición filosófica del pensamiento político
antiguo en la cual la práctica política se encuentra ensombrecida por la idealización de
gobiernos y ciudades utópicas.
Al contrario, en El príncipe, Maquiavelo establece que el ejercicio real de la política implica
situaciones reales con hombres y pueblos reales, cuyas conductas, decisiones y
acciones, generalmente no responden necesariamente a la moral sino a las leyes del
poder.
Nos habla de, la importancia que tiene este tratado, ya que radica en que deja al
descubierto las verdades prácticas del poder y muestra la forma en que frecuentemente el
ejercicio del poder contradice u obvia los preceptos morales.
De allí que, en lugar de dedicarse a hacer juicios sobre la moral ola religión, se enfoque
más en cuestiones de estrategia política. De esta manera, Maquiavelo expone
detalladamente la forma en que el gobernante debe hacer frente a las diferentes
situaciones o circunstancias que se le presenten, y establece que el principal fin de la
práctica política es conservar exitosamente el poder.
De esta manera para demostrar sus teorías, Maquiavelo echa mano de situaciones
históricas reales, que abarcan desde el mundo antiguo hasta su presente. Conviene
acotar que El príncipe es la obra que da origen al término maquiavélico, utilizado con
cierta carga despectiva para condenar prácticas inmorales o malévolas, cuando en
realidad esta es una obra de gran valor por su conocimiento de la psique humana, el
sentido común y el pensamiento pragmático.
Hoy en día, es un libro ampliamente leído y consultado en temas de estrategia política y
negocios.
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DESARROLLO:
SOBRE LOS CAPITULOS:
El príncipe es la obra en la cual Nicolás Maquiavelo plasma su visión de la política,
basada en su particular experiencia y su profundo conocimiento dela historia y la psique
humana.
CAPITULOS (1 – 11).
Clases de principados, formas de adquirirlos y gobernarlos. Las repúblicas y los
principados.
Los primeros capítulos de la obra están dedicados a explicar las distintas clases de
principados que hay y las maneras en que estos pueden adquirirse. Comenta que los
Estados pueden ser repúblicas o principados, y que pueden ser hereditarios, cuando se
trasmiten a través del linaje, o nuevos, cuando se obtienen por herencia o conquista,
mediante las armas propias o las ajenas, por fortuna o por virtud.
Principados hereditarios, nuevos o mixtos. Expone que los principados hereditarios, así
como los nuevos, precisan políticas de continuidad en lugar de cambios radicales que
puedan trastornar la vida y costumbres de la población.
En cambio, aquellos que denomina mixtos (que son nuevos, pero que se anexan a un
principado antiguo), implican tratos diferentes, acordes con las circunstancias políticas
que intervinieron en su adquisición. Advierte sobre las dificultades de asumir el gobierno
de un principado nuevo, y avisa especialmente sobre la importancia de imponerse al
grupo de poder anterior, de sofocar rebeliones y de manejar la política interna con cautela
y eficacia. El poder absoluto o compartido. Maquiavelo considera que existen dos formas
esenciales de gobernar un principado según las circunstancias políticas: detentando el
poder absoluto o administrándolo juntamente con un grupo de barones de nobleza propia
(no adquirida por gracia del príncipe).
Aconseja optar, de ser posible, por la primera de las opciones: detentar el poder absoluto,
pues con la segunda, el príncipe ostentará una menor autoridad y deberá sofocar
frecuentemente rebeliones internas. Sobre los Estados que se regían por leyes propias.
También analiza Maquiavelo la forma en que se debe proceder en un Estado que, antes
de su conquista, se gobernaba por leyes propias, y, enumera las tres opciones que tiene
el gobernante: 1) destruirlo, 2)
radicarse en él, o 3) mantener
las leyes y costumbres
anteriores, pero obligándolo a
pagar tributos y ser gobernado
por un grupo leal al príncipe.
Advierte que, sin embargo,
este tipo de Estados o
ciudades tienen un gran
orgullo por su libertad, razón
por la cual siempre estarán
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dispuestos a levantarse para reconquistarla. Así, pues, la única opción segura que tiene el
príncipe para mantener el poder es arrasarlo y dispersar a la población. Sobre la
adquisición de principados con armas propias o ajenas.
Según Maquiavelo existen dos formas de adquirir los principados: con las armas propias y
con virtud, o con las armas y la fortuna de otros.
En el primer caso, señala que, si bien estos principados son más difíciles de adquirir, son,
a la larga, más fáciles de mantener, siempre y cuando se disponga de las suficientes
fuerzas. En el segundo, explica que los principados adquiridos con las armas y la fortuna
de otros, aunque resultan muy fáciles de obtener, son, al contrario, difíciles de mantener,
pues se depende de un conjunto de factores que lo condicionan.
El buen y mal uso de la crueldad. Maquiavelo también advierte sobre el uso de la crueldad
y la forma en que esta debe ser aplicada. Sostiene que es bien usada si se cometen todos
los crímenes al principio, lo que permite que luego, poco a poco, se pueda empezar a
otorgar beneficios a los súbditos, para hacerlos olvidar las ofensas recibidas previamente.
La crueldad es mal usada cuando no son cometidas todas en un inicio, lo que fuerza a
que deban seguir cometiéndose en lo sucesivo, lo que le atrae la enemistad del pueblo y
conduce al príncipe al fracaso
CAPITULO (12 – 14).
Clases de milicias y cómo lidiar con ellas. Sobre la forma de medir las fuerzas de
los principados.
Maquiavelo explica la forma en que han de ser medidas las fuerzas en los diferentes
principados. En este sentido, lo principal, comenta, es si el príncipe es capaz de valerse
por sí mismo o no. Tener hombres, dinero y un ejército adecuado lo calificarían como
capaz.
En cambio, si no posee ninguno de estos elementos, entonces deberá refugiarse tras sus
murallas y resistir los ataques enemigos. Sobre el ejército. Con relación al ejército y los
soldados que el príncipe debe tener a su disposición, Maquiavelo afirma que estos
pueden ser de tres tipos: propio, auxiliar y mixto. Advierte sobre los soldados mercenarios,
que luchan por dinero y no por lealtad.
Desaconseja los soldados auxiliares, que pertenecen a otro príncipe, al cual deben su
fidelidad. E indica que lo idóneo será tener un ejército propio, que solo al príncipe deba
lealtad.
También refiere la importancia de que el príncipe se ocupe de la guerra, que es tarea
fundamental en el Estado, que ni siquiera en tiempos de paz debe abandonarse, pues,
advierte, un príncipe que no es hábil en los artesde la guerra será despreciado por el
pueblo
CAPITULO (15 – 21).
Sobre la forma de actuar y comportarse del príncipe. Sobre lo que hace que un
príncipe sea alabado o censurado.
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En los capítulos siguientes, Maquiavelo aborda la forma en que ha de conducirse el
príncipe en función de las circunstancias y de las consecuencias de sus acciones y
decisiones. Refiere las cosas que hacen que sea alabado o censurado y aconseja, en
este sentido, guiarse siempre por la realidad en lugar de perseguir utopías irreales. Ya
que para mantener el poder lo importante no es seguir la moral sino hacer lo que sea
necesario para la conservación del Estado.
La generosidad y la avaricia. Hace también referencia a la generosidad y la avaricia, y
realiza consideraciones sobre cuál es más conveniente. La primera, por un lado, suele ser
tenida por buena, pero a la larga resulta perjudicial, pues para mantener esta reputación,
el príncipe habrá de gastar todo su
patrimonio.
En cambio, si opta por la
avaricia, entonces también podrá
ahorrarle impuestos al pueblo, lo
cual lo ayudará, en momentos
decisivos, a financiar empresas y
ganar guerras, de modo que
acabará por ser amado por la
mayoría. La crueldad y la
compasión.
Un aspecto central en la
administración de la justicia del
príncipe es el asunto de la crueldad
y la compasión.
La compasión, que es una virtud apreciada, puede llevar con el tiempo a verse obligado a
la crueldad. A la crueldad, por su parte, la considera más efectiva que la compasión
siempre y cuando sea bien administrada. Mucha crueldad aplicada al principio ahorra
crueldades futuras, mientras que, si se prefiere ser compasivo en un inicio, es posible que
se tengan que cometer más y más crueldades para conservar el Estado. Sobre ser amado
o temido.
En este sentido, aconseja Maquiavelo ser amado y temido simultáneamente, pero afirma
que, puestos a elegir, lo mejor es ser temido que amado, pues el pueblo explica siempre
puede olvidar el amor, pero nunca el temor, y gracias a esto disminuyen las posibilidades
de ser destronado.
Sobre el león y el zorro. Maquiavelo, con relación a la forma de conducirse en los asuntos
del Estado, aconseja poseer la fuerza y la cautela al mismo tiempo. Lo ilustra empleando
la alegoría del león y el zorro.
El león no sabe evitar las trampas, mientras que el zorro no sabe cómo defenderse de los
lobos, por ello, el príncipe debe ser capaz de evitar las trampas, como el zorro, pero
también de aterrorizar a los lobos, como el león. Sobre las virtudes y el poder. Sobre la
importancia de las virtudes en el ejercicio del poder, advierte que poseerlas es bueno,
pero que es más importante aparentarlas.
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De hecho, afirma que no toda virtud es buena para el poder y que, en todo caso, la
mayoría de la gente solo juzga por las apariencias y los resultados, de allí que se atribuya
a Maquiavelo la frase “el fin justifica los medios”, aunque no la exprese con estas mismas
palabras.
Sobre ser odiado y menospreciado. Advierte que los únicos defectos que deben evitarse
son el ser menospreciado y odiado, pues son estos los defectos que pueden llevar a que
el pueblo, los nobles o los soldados puedan ir contra su propio príncipe.
Sobre las fortalezas. Maquiavelo también discurre sobre la utilidad de armar o desarmar a
los súbditos, y sobre la eficacia de las fortalezas, que solo son útiles cuando se teme más
al propio pueblo que a los invasores.
CAPITULO (22 – 23)
La elección de secretarios. Advierte Maquiavelo sobre los criterios que debe seguir el
príncipe a la hora de elegir a sus secretarios o ministros, que serán el cuerpo de
ayudantes y consejeros más cercanos y que, por lo mismo, han de ser los más fieles, los
que pongan por encima de su interés personal al príncipe y el Estado. En esa misma
línea, recomienda, más adelante, huir de los aduladores, porque no dicen la verdad.
CAPITULO 25.
Sobre la fortuna También dedica Maquiavelo un capítulo a explicar el poder de la
fortuna.
Sin embargo, afirma que no todo debe dejarse en manos de esta, sino quese ha de estar
preparado para las adversidades de tal modo que se les pueda hacer frente.
CAPITULO (24 – 26).
Las causas de la pérdida de Italia y la importancia de recuperarla.
En los capítulos finales, Maquiavelo hace un balance sobre las causas por la cuales los
príncipes de Italia han perdido sus Estados, y enumera, entre ellas, carencia de ejércitos,
mala relación con el pueblo, así como falta de previsión y de decisión al actuar.
Por todo lo anterior, cierra la obra exhortando al príncipe, en este caso, Lorenzo de
Medici, a quien va dirigida la obra, a liderar Italia y liberarla de los bárbaros, es decir, de
los extranjeros.
SOBRE EL LIBRO:
Considero que antes de leer el libro es importante entender el contexto en el que
Maquiavelo escribió su obra. Italia, en su época, estaba fragmentada en pequeños
estados y principados, muchos de ellos en constante conflicto.
La inestabilidad política era la norma, y los líderes necesitaban estrategias efectivas para
mantener el poder y la paz. En este sentido, "El Príncipe" se convierte en una reflexión
sobre cómo gobernar en un entorno caótico, donde la moralidad a menudo se deja de
lado en favor de la estabilidad y la eficacia.
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Una de las ideas más conocidas del libro es la famosa frase "el fin justifica los medios".
Esta afirmación ha sido malinterpretada muchas veces, pero en su núcleo, Maquiavelo
nos invita a considerar las realidades del liderazgo.
Para él, un líder debe ser astuto como una zorra y fuerte como un león, capaz de
adaptarse a las circunstancias y, si es necesario, actuar de manera que podría parecer
inmoral. Sin embargo, esto no significa que abogue por la tiranía. De hecho, argumenta
que la mejor forma de gobernar es a través de un equilibrio entre la fuerza y la
benevolencia.
Maquiavelo también enfatiza la importancia de la
apariencia. Para él, un príncipe debe parecer
virtuoso, incluso si sus acciones no siempre lo
son. La percepción pública es crucial en la política.
Los líderes deben cultivar su imagen y mantener la
lealtad de sus súbditos, lo que plantea una
interesante reflexión sobre la autenticidad en el
poder. ¿Es más importante ser realmente justo o
parecerlo? Este dilema es tan relevante hoy como
lo era en el Renacimiento.
Otro aspecto fascinante de "El Príncipe" es su
enfoque en la historia como una fuente de
enseñanza. Maquiavelo utiliza ejemplos de líderes
y estados del pasado para ilustrar sus puntos,
sugiriendo que la historia es un espejo en el que
los gobernantes deben mirarse.
En un mundo donde los ciclos de poder parecen
repetirse, su invitación a aprender de los errores y
éxitos de otros es un recordatorio poderoso de que
la política es tanto una ciencia como un arte.
Sin embargo, el enfoque de Maquiavelo también ha sido objeto de críticas. Su aparente
desdén por la moralidad ha llevado a muchos a verlo como un cínico.
CONCLUSIÓNES
En conclusión, "El Príncipe" no es solo un manual para tiranos, sino una obra que nos
invita a reflexionar sobre la complejidad del poder y la naturaleza humana.
La política, como Maquiavelo nos recuerda, es un juego arriesgado donde la moralidad a
menudo se encuentra en un segundo plano. A medida que seguimos navegando por los
altibajos del liderazgo en el mundo moderno, las enseñanzas de Maquiavelo siguen
siendo relevantes, desafiándonos a pensar críticamente sobre la ética y la eficacia en la
política.
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Después de todo, en un mundo donde las decisiones pueden tener consecuencias
profundas, tal vez la mejor pregunta no sea si debemos ser buenos, sino si podemos ser
efectivos sin perder nuestra humanidad.
BIBLIOGRAFÍA
[Link]