Memoria y justicia: 25 años de reflexión
Memoria y justicia: 25 años de reflexión
sumario
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anos
fotografías Marcos Adandía
Han pasado 25 años de ese día que marcó de forma debida y punto final. los procesos abiertos por las Abuelas
indeleble la historia de nuestro país. Sin embargo los ecos de Plaza de Mayo por los delitos no prescriptos, como el
de los hechos aberrantes cometidos siguen siendo parte secuestro y la apropiación de niños, alientan un futuro con
de la agenda diaria de los asuntos públicos y privados de Justicia, aplicada al interior de nuestras fronteras.
nuestra sociedad. No pasa mucho tiempo sin que aparezca
una noticia sobre un nieto recuperado, un pedido de El horror
extradición a un asesino-torturador que está siendo En nuestro país durante más de siete años reinó el
juzgado por tribunales extranjeras, o un testimonio terror, implantado desde el mismo Estado que debía
conmovedor dado en alguna audiencia pública de los velar por la integridad de los ciudadanos. Los crímenes
Juicios por la Verdad. A pesar del tiempo transcurrido y más atroces conmovieron a nuestra sociedad:
las diversas acciones implementadas para imponer el encarcelamientos, secuestros, torturas, desapariciones,
olvido y la impunidad, aún perseveran organismos e exilios, asesinatos, apropiación de menores. Las
instituciones sociales trabajando para la justicia, la libertades individuales y los derechos básicos de los
verdad y la memoria. ciudadanos fueron eliminados: censura, control, silencio,
vacío. Al compás, se impuso en la Argentina un modelo
Los Juicios por la Verdad han abierto un camino muy de concentración económica y exclusión social del cual
importante que no sólo implica el esclarecimiento sobre el hoy todavía cuesta desligarse. El voraz liberalismo
destino de miles de desaparecidos, sino que abre puertas económico vino de la mano del autoritarismo más
para el necesario castigo de los perpetradores del perverso. atravesando a la sociedad en su conjunto. La
genocidio. Que si bien no han encontrado o no han trama social se quebró. las organizaciones políticas y
cumplido su condena en nuestro país, por la naturaleza de sociales que la cohesionaban se silenciaron, los espacios
sus crímenes de lesa humanidad, son perseguidos y .. públicos de encuentro se vaciaron, la gente se recluyó en
condenados por tribunales extranjeros. El principio de su vida privada.
Justicia Universal no reconoce fronteras.
La "plata dulce", los "no te metás", "por algo habrá
El caso de Chile alienta un camino. La justicia chilena, sido", "yo no tengo nada que ver", "a mi no me pasó
tanto tiempo amarrada, ha iniciado proceso a Pinochet. nada", "¿qué estará haciendo su hijo a esta hora?", esa
Esto no hubiera sido posible sin la presión internacional sociedad que se patrullaba a si misma, que vio con
para su enjuiciamiento generada por la persecución beneplácito el golpe, que se mantuvo en silencio, que en
implacable que el Juez Garzón desplegó contra el dictador otros casos fue cómplice, contrastó con otra que supo
chileno. hacerle frente al horror. Desde las pequeñas acciones
solidarias casi invisibles que salvaron vidas hasta las
La presión por la nulidad de las leyes de obediencia acciones públicas donde se ponía en riesgo la vida. AsíL+
demostraron que aún en las condiciones más terribles
siempre hay opciones.
La historia
de la memoria •
Distintos relatos se fueron sucediendo en estos 25 años para explicar que pasó, por qué pasó y cuál fue la natura-
leza de víctimas, victimarios y. cómplices. Pero al proceso de elaboración de la historia reciente aún le falta la
necesaria reflexiónsobre cómo es lasociedad en la que el terrorismo de estado fue posible.
La melancolía de los sobrevivientes inundó las calles y las nos en el momento post-trauma: un post que seguirá eter-
plazas de nuestro país este marzo. Como si apenas ayer namente pospuesto hasta que no admitamos la centralidad
hubiéramos escapado del infierno. de la cuestión del terrorismo de estado y la represión para
Yo vía Estela Carlotto llorar bajo la lluvia del 24 de marzo la historia de la sociedad argentina en este siglo.
como si acabaran de arrancarle a su hija Laura. Pero Guido,
el nieto que busca, el bebé de aquella panza, hoy debe Primera etapa. La teoría de los dos demonios
ser un hombre de 25 años. Con la llegada de la democracia fue la revulsión. La sensa-
lPor qué esta herida cada vez más abierta? ¿por qué esta ción de una irrealidad que se imponía como real: lo inve-
fa lta de sosiego, esta imposibilidad del pasado para quedar rosímil vuelto cierto. Relatos tenebrosos, la descripción
atrás? del mal y del horror, la ruptura brutal de un silencio.
Algunos encuestadores señalan sus números y declaran: la El fin de la dictadura en la Argentina, enmarcada en lo que
gente está preocupada por el trabajo, la seguridad y la edu- Guillermo O'Donnell llama los finales "por colapso", se trans-
cación. Los derechos humanos no son un problema. Yse mitió como forma, como discurso, a toda la sociedad. Cada
miran perplejos entonces cuando recurrentemente el tema uno tuvo su propio, personal colapso frente a esa abrupta
estalla, y aparece en la primera plana de las informaciones, caída de los velos, los telones, las pantallas. En un último
y moviliza un sinnúmero de gente, y se abren nuevas cau- atentando contra la sociedad, la dictadura se desmoronó
sas judiciales, y los jóvenes preguntan por la cuestión como sobre ella, hasta casi asfixiarla con esos escombros.
si ellos hubieran sido protagonistas de un tiempo en el En medio del ruido, de la gritería, de los relatos, de las imá-
que aún no habían nacido. genes, era necesario encontrar un discurso social que inte-
¿Es que tal vez. no realizamos todavía, como colectivo, el grara, que tranquilizara. que pusiera cierta dosis de racio-
duelo necesario? Ese trabajo de acompasamiento del len- nalidad y consuelo.
guaje y el silencio, de reconocimiento del drama y de acepta- El discurso medio, el discurso acordado, no es ni el más ver-
ción de la pérdida que implica el duelo. Un trabajo de refle- dadero ni el más cierto: sólo el más tolerable. Los discursos
xión y elaboración que nos devuelva los trozos perdidos de acordados son, por eso mismo, fruto de una negociación.
nuestra identidad y nos reúna en la solidaridad de la memo- Como en cualquier negociación. son los extremos los que
ria. pierden. Ytambién la verdad, si se encontraba en boca de
Ese trabajo de duelo que nos permitiría finalmente instalar- alguno de esos extremos. L+
Esa narración común que encontró la sociedad argentina en - Es notoria la ausencia del tema Malvinas del discurso de
aquel momento es la que se popularizó como "la teoría de esta etapa. La guerra de Malvinas y el apoyo activo de la
los dos demonios". Sus componentes fundamentales fueron: población, los políticos, los sindicalistas y empresarios. a la
- Hubo una guerra entre dos grupos armados. los terro- dictadura fue acallado y ocultado como esas familias que
ristas y las Fuerzas Armadas. La sociedad argentina fue la esconden una vergüenza y se solidarizan en ese secreto.
espectadora y víctima de estos fuegos cruzados.
- Hubo víctimas inocentes de uno y otro lado. Es más: las Autores clásicos en la teoría de la memoria colectiva como
víctimas fueron esencialmente inocentes. Halbwachs' y Bartlett' coinciden en señalar que el proceso
Dos casos paradigmáticos se convirtieron en emblema: el de de formación de la memoria colectiva tiene dos componen-
la joven sueca Dagmar Haghelin y el de la "Noche de los tes esenciales: las bases institucionales de la memoria y la
lápices". En los dos casos, los relatos simplificaban la escena. dinámica social del recordar. Bartlett sostiene además que
En el primer caso, la historia conocida popularmente refiere existe en esta dinámica un primer momento de "acuerdo"
a una joven sueca, adolescente, rubia. que está visitando a en que se produce una nivelación (leveling), el encontrar
una amiga y es matada a sangre fría por un marino, Alfredo unos puntos básicos, medios, que para nadie resultan tan
Astiz. En el segundo, un grupo de jóvenes estudiantes secun- molestos ni traumáticos. un camino que hay que recorrer
darios caracterizados como casi niños que no entienden de para llegar luego a la acentuación (accentuatíon) de los
política, cantan canciones de Sui Generis y piden por el boleto recuerdos y finalmente la asimilación (assimilation) y con-
estudiantil son secuestrados, torturados y asesinados. Cuando vencionalización (conventionalization) de la experiencia para
se trataba de contraponer a estas víclimas inocentes las ser transmitida ya de generación en generación.
del otro "sector", se mencionaba a Paula Lambruschini,la hija Este encuentro de nivelación se dio en la teoría de los dos
de un jefe de la Armada asesinada en un atentado contra su demonios. El Nunca Más, como relato y como expresión,
padre. fue el acuerdo básico para salir del colapso. 6e podía no saber lo que estaba sucediendo? ¿cómo podía repitiendo durante los primeros meses de democracia el
- Hubo jefes con autoridad y por lo tanto culpa, en La dinámica social se gestó sobre un contexto institucio· ser que yo no supiera? Era sin duda la pregunta íntima, bru- discurso del momento en que ostentaban el poder, sin haber
ambos lados. Y hubo subordinados en el sector militar y nal. político y económico. El estado actuó para poner esta tal. de cada argentino. Sí, se podía, nadie sabía, fue la incorporado a su análisis el cambio en la situación polí·
"perej iles" entre los terroristas. En ambos casos. estos fue- impronta: fueron los decretos de j uzgamiento a las cúpulas respuesta-acuerdo social para poder dar un paso adelante tica y social que se había producido. El efecto es patético
ron casi victimizados. Los subordinados "debieron" ejecu- de las Fuerzas Armadas y de las organizaciones armadas fir· en esa historia. El personaje de Norma Aleandro en La y aleccionador a la vez: ellos no había cambiado, era la
tar las órdenes. Los "perejiles" fueron mandados al combate mados por el presidente Raúl Alfonsín apenas asumió el Historia Oficial viene a blanquear ese sentimiento: la esposa sociedad argentina la que había cambiado. Las mismas pala-
engañados, casi contra su voluntad, mientras sus jefes se poder los que enmarcaron institucionalmente la teoría de de un represor, de un torturador, era una mujer inocente bras dichas en otro contexto despertaban otra reacción.
exiliaban en el exterior. los dos demonios. Si el presidente Raúl Alfonsín estaba dando que no sabía lo que estaba sucediendo. Era la representa- El 7 de febrero de 1984 por la mañana Jorge Rafael Videla
- La sociedad en su conjunto fue también víctima: del expresión a un sentimiento colectivo o si estaba dándole ción máxima de la sociedad argentina, que había confiado se sentó por primera vez frente al Consejo Supremo de las
engaño. en este caso. Una sociedad harta del caos a que forma es un punto a elaborar. amorosamente en los militares y había sido engañada, y Fuerzas Armadas. Con la misma parsimonia y seguridad con
había llevado el país el peronismo, pidiendo sólo la pacifi- La teoría de los dos demonios tendrá su puesta en escena traicionada. Y todos respiraron aliviados. La película ganó que hablaba en sus conferencias de prensa comenzó a rela-
cación, sin saber nada de lo que estaba sucediendo. durante el Juicio a las Juntas. en el que fue sostenida por un Osear sumándole bendición institucional a la resolu- tar: "Esto, señores, en términos militares tiene una sola
- La resistencia estuvo en manos de los familiares de las los fiscales y en el que se trató de probar los "excesos" ción y la sociedad argentina se convirtió en público de su denominación: la guerra. Una guerra impuesta por el ene-
víctimas, fundamentalmente de las Madres de Plaza de Mayo. cometidos durante la "guerra sucia" por los militares- y en propia tragedia. migo y,en su momento, aceptada, yo diría que aplaudida.
Esto explica también que la "sociedad" en su conjunto no el informe de la Comisión Nacional por la Desaparición de Alfredo Astiz es, tal vez. el personaje símbolo de esta etapa. por grandes sectores de la civilidad, sin cuyo concurso
supiera nada de lo que sucedía. Los únicos involucrados Personas, que comienza con un prólogo de Ernesto Sábalo Sus víctimas son las más buenas, las más inocentes, las ino- no hubiera sido posible la victoria militar lograda".
en algún tipo de resistencia fueron los "afectados". Una expli- condenado los terrorismos de cualquier extremo. cultablemente equivocadas: Dagmar Hagelin, las monjas Dos años después, cuando estaba concluyendo el Juicio a
cación corriente era entonces "yo no sabía nada, no Pero si estas fueron sus bases institucionales. lo cierto es francesas. Y él es el símbolo de la traición. No del asesino las Juntas la perplejidad se había transformado en indig-
conocí a nadie que... ". En este marco, aún quienes habían que se fue construyendo en múltiples relatos sociales que por naturaleza, sino del traidor. Es un joven que podría ser nación.
participado en alguna forma de resistencia por mandato confluyeron por esos días. el hijo de cualquier familia de clase media argentina, de bue- En su alegato ante al Cámara, el brigadier Basilio Lami Dozo
de conciencia - muchos de ellos incluso dentro de los orga· La película La 1-/istoria Oficial y el libro, luego película, La nos modales. rubio, que se infiltra en un grupo para trai- le dedicó varios párrafos a sus conciudadanos: "Es irracio-
nismos de Derechos humanos- , pero que no tenían lazos Noche de los Lápices, contienen buena parte de estos ingre- cionar a las muje res y entregarlas "con un beso". Una nal la actitud de la sociedad argentina cuando primero
de sangre con las víctimas tuvieron menor presencia pública. dientes. Las producciones artísticas, intelectuales, de una imagen católica conocida por todos. El Angel Rubio, el Judas. manda a sus fuerzas armadas a la guerra y después, cuando
Una forma también de reivindicar a esas madres a quienes sociedad están siempre a la altura de ella. Esto es: las pelí- Queda sin embargo por saber si la sociedad argentina nunca disfruta de los beneficios de la victoria, se horroriza por
se había perseguido durante la dictadura, se había estigma- culas no son más edulcoradas ni lineales que el relato social le perdonó a Astiz. ese beso o que hubiera rendido sin pelear reales o supuestos excesos cometidos. Pienso que este jui·
tizado y se había tratado de "locas" y, al mismo tiempo, contemporáneo sobre el tema. Una sociedad que no había en las Georgias. durante la guerra de Malvinas. cio, más que un proceso a los militares, debería serlo a la
transformar ese mensaje para exculpar a quienes no habían querido ver. saber ni escuchar, necesitaba encontrar una veleidosa sociedad argentina".
resistido: resistir no había sido una opción moral o racional, explicación razonable sobre lo que sucedió. Aún sobre su Quienes aparecen realmente desconcertados frente a este La sociedad argentina expresó su defensa a través del fis-
sino un acto emocional. límite. producto del instinto materno. propia actitud. acuerdo social para condenarlos son los militares, que siguen cal Julio César Strassera: "Los acusados pretenden con- L+
vertir a la sociedad argentina de víctima en cómplice. Como ción extrafronteriza terminó de derrumbarse con el fallo.
acabamos de demostrar, el Gobierno anterior no ordenó (...) Ahora bien, si quedó en claro que los argentinos no fui-
la represión ilegal y la sociedad nunca pudo aprobar lo rea- mos 'derechos y humanos', como quiso hacer creer un pri-
lizado porque nunca se le explicó lo que se hizo. La socie- mitivo y anónimo publicista de aquellos años, solo cabe infe-
dad argentina siempre fue engañada. Hasta el día de hoy la rir que la comprobación no cierra un debate, sino apenas
intentan engañar negando los hechos que ocurrieron. Si la una de sus etapas y que este tendrá una continuidad no
sociedad no sabía, mal pudo otorgar la aprobación a lo rea- menos significativa y quizás aún más incómoda que la ante-
lizado".1 rior. No hay más que percibir en el fallo la ausencia de refe-
La idea de la "sociedad engañada" tanto como la idea de la rencias a la lucha que la sociedad debió haber librado
sociedad rehén en una guerra entre dos poderes militares, para impedir el horror para comprender que un examen glo-
lo que se conoció entonces como la Teoría de los dos demo- bal de responsabilidades es algo que tiene la fuerza de
nios esgrimida por el gobierno de entonces. intenta clau- una idea cuyo tiempo ha llegado".~
surar un debate fundamental: los crímenes de la dictadura No era el momento entonces para comenzar el examen glo-
no se podrían haber llevado a cabo sin la colaboración y el bal de responsabilidades.
silencio de las elites dirigentes tanto de la prensa como de
la iglesia, los partidos políticos y los empresarios y la indi- Segunda etapa. la teoría de la reconciliación nacional
ferencia o pasividad de buena parte del resto de la pobla- El silencio llegó, como durante la dictadura, de la mano
ción. del miedo. El miedo a la desestabilización de la democracia,
primero. El miedo al abismo producto de la hiperinflación.
Esta primera etapa del proceso de elaboración de lo suce- después. Una sociedad que había sufrido el terror como polí-
dido durante la dictadura estuvo cargada de tensiones, pro- tica de estado no necesitó que volviera a ponerse en mar-
vocaciones y hasta cierta dosis de euforia. El "show del cha una sofisticada maquinaria de control para aprender que
horror" desplegado en los medios de comunicación con la eso que sentía, que la paralizaba, que la convertía en una
apertura de las fosas comunes donde se encontraban cadá- fácil presa del poder, era miedo.
veres NN, el tono melodramático impuesto a las historias, Una sociedad rehén, vuelta sobre sí misma, aparentemente así como la delgada línea entre el secreto que rodeó a los nos viven entonces inmersos en un tiempo sin tiempo, en
el relato siempre en tercera persona, de lo que había suce- indiferente, dócil. incapaz de expresar lo que sentía. campos de concentración y, al mismo tiempo, la filtración un presente eterno en que no se puede recordar el pasado
dido a los otros, como si no tratara de un drama que nos Fueron una sucesión de meses entre el otoño de 1987 y prin- de informaciones que servían para aterrorizar a la pobla- ni planificar el porvenir. La gente está asustada de perder
atravesaba como sociedad, conspiró contra la reflexión. Los cipios de 1989 en que los peores fantasmas se desplegaron ción. un mapa cognitivo que les permita estructurar sus posibili-
pensamientos y las ideas fueron reemplazados por con- frente a la vista de los argentinos. Tres levantamientos cara- Los reflejos crecidos o fortificados durante aquel estado de dades en tiempo y espacio. Todo es posible, todo puede
signas, y al duelo se le anticipó la fetichización. pitandas, un intento de copamiento de un cuartel por terror volvieron a aparecer apenas las imágenes de ese suceder. Se monta entonces la doble cara del pánico: no
El sociólogo Eric Santner contrapone el trabajo de duelo parte de un grupo terrorista, saqueos violentos a super- pasado de caos, de la violencia. del enfrentamiento, vol- sólo parálisis de la voluntad sino también fascinación. El
con el de "fetichización" del pasado. Tanto una como otra mercados y la amenaza de un estallido social. la estam- vieron a la superficie. Los levantamientos carapintadas y el poder, el estado, es el único que puede salvarnos del
son respuestas a la pérdida'. Pero mientras aquel es el pro- pida del dólar y la hiperinflación. Imágenes conocidas que discurso del gobierno de entonces y de los medios de comu- caos. Y, al mismo tiempo, es el que nos amenaza. Terror y
ceso de aceptación y elaboración del trauma. la narración volvieron a desatar los miedos más primitivos y ancestra- nicación acerca de los peligros de desestabilización y vuelta sumisión, caos y regimentación.
fetichista simplifica. estimula la sensación del ser intacto. les, y los más conocidos y cercanos. al pasado fueron el prólogo para la sanción de las leyes de En su estudio sobre el Holocausto, Bruno Bettelheim lo plan-
"Para distinguir entre el duelo y el fetichismo, es necesa- Sin índices por los cuales jerarquizar los peligros, sin sabe obediencia debida y punto final. El ataque guerrillero al tea así: "Para la integración de una persona puede resultar
rio tener en cuenta que uno puede reconocer el hecho de exactamente cuál era el límite entre lo real y la fantasía, la regimiento de La Tablada de enero de 1989 y el estallido completamente demoledor ver que el sistema de creencias
que un evento ha existido, es decir que sucedió, y todavía sociedad argentina vivía confrontada a la tarea imposible de social de febrero de ese año reforzaron la sensación de caos en que se basa dicha integración y que lo protege contra la
seguir sin hacerse cargo del impacto traumático del evento". instrumentar acciones para protegerse de un posible ataque e inestabilidad. angustia ante la muerte, no sólo deja de cumplir su come-
El día después de que la Cámara Federal dictara su senten- sin conocer al enemigo. La sensación abismal creada por la hiperinflación sólo coroló tido sino que. peor aún, se dispone a destruirla psicoló-
cia a los ex comandantes. el periodista Osear Cardozo escri- La dictadura argentina hizo de los miedos individuales un estos sentimientos. La imposibilidad de predecir las míni- gica y físicamente. Entonces uno siente que ya no queda
bió una análisis político cuyos puntos centrales son los arma de control político. El miedo al caos, a la soledad, a la mias instancias de la vida cotidiana, la aniquilaciónde la nada capaz de ofrecer protección".6
siguientes: "Para la sociedad argentina, el lunes último arbitrariedad, fueron transformados en consenso hacia un capacidad de compra. de ahorro, de organización de la pro- La desesperada y radical experiencia de no conectarse con
- cuando se conoció el fallo de la justicia federal en el caso estado de terror que, bajo una apariencia de control. orden, ducción. hicieron estallar la esfera pública y privada. los códigos manejados por el resto de la humanidad, de no
de los nueve miembros de las ex juntas militares- fue mucho justicia. enmascara todos los desórdenes. En un ensayo titu- Una vez más. como durante la dictadura, la sociedad argen- poder predecirla reacción de los otros frente a los propios
más que la 'jornada histórica' que definió el lugar común lado Los efectos psicológicos de la represión, León Rozitch- tina amaneció arrinconada, incapaz de reaccionar, sumisa actos y de no poder entender la lógica del sistema en que
de los comentarios. Fue el día en que la historia reciente ner escribió que la principal consencuencia, buscada, de los ante los dictados de un estado que se le ofrecía como la un individuo está inmerso. Aquello que Hannah Arendt sin-
consolidó su existencia en la superficie de la conciencia estados de terror es "ahondar en el ámbito nuevo de la paz única posibilidad de salir de la crisis. Un estado que una tetizó al señalar que en esas condiciones el hombre está
colectiva. (...) Esto es, el pasado efectivamente existió, y la política el temor que se prolonga en ella y que la circunda, vez más le ofrecía soluciones pero le exigía a cambio que solo. Mucho más que solitario, mucho más que aislado: solo,
concepción que durante los años del régimen miiltar pero ahora pacificado, como si no estuviera". nadie pudiera controlarlo. y que nadie pudiera opinar sobre sintiendo que las raíces que lo unían a su tierra o los lazos
quizo hacer creer a los argentinos que en realidad nada La atomización de la sociedad, la destrucción de la esfera sus métodos. de pertenencia a una sociedad se desbarataron por com-
sucedía en sus días y en sus noches y que el dolor y la san- pública y la arbitrariedad del peligro y del castigo formaron No hay mayor terror que el que produce la aniquilación de pleto.1 Las reglas mínimas de pertenencia a la sociedad
gre eran apenas producto de una nunca definida conspira- parte de los mecanismos de control del terrorismo de estado, la capacidad de predicción y de anticipación: los dudada- humana dejaron de existir. 4
"El discurso menemista en el poder no
intentó sólo acallar las voces que reclama
ban recordar lo sucedido en la década
del 70, sino que comenzó a estigmatizar juntaron, nadie sabe bien cómo ni dónde, y de repente están
a todo aquel que intentara recordar. Se allí, reclamando justicia: fueron a entregarle a los j ueces de
construyó entonces, un otro, un enemigo, la nación habeas corpus pidiendo algún dato que les per·
un afuera de la sociedad argentina: aquel mita reconstruir la suerte seguida por sus padres.
que recordaba, aquel que tenía nostal- Las Madres de Plaza de Mayo decidieron acompañarlos "por-
gia, era parte de la vereda del No." que son nuestros nietos y no tienen a sus padres para guiar-
los", pero no están de acuerdo. Ellas ya no creen en la jus-
los organismos de derechos humanos los que seguían con ticia. Ellos sí. Reclaman justicia, y más: desde hoy se lla·
su prédica. Los que volvían a la Plaza de Mayo cada jueves marán 1-1.1.J.O.S.: hijos por la identidad y la justicia contra el
acompañando a las madres, los que se reunían cada 9 de olvido y el silencio.
diciembre en la Marcha de la Resistencia, los que recorda· El aniversario por los veinte años del golpe militar y la apa·
ban el 24 de marzo. Los que continuaban con sus presen- rición de HIJOS en el escenario social argentino marcó un
taciones ante organismos internacionales, los que buscaban punto de inflexión en la arena de los derechos humanos.
resquicios en los tribunales para seguir adelante con algu- Al reclamo de justicia que venían sosteniendo las diferen-
nas causas. Las Abuelas de Plaza de Mayo continuaban bus- tes organizaciones se sumaron los de la búsqueda de la ver·
cando a sus nietos. En Francia condenaban a Astiz por el dad y la construcción de la memoria colectiva.
secuestro de las monjas francesas. En la Argentina, Astiz bai- Un inusual "boom" de memoria comenzó a tomar forma. Las
laba en las discotecas de moda. Caras, la revista emblemá- "caras" que representaron las luchas reivindicativas de la
tica del momento, daba cuenta de ello: diciembre de 1993. década del 80 dejaron su lugar a nuevos rostros y nuevas
Una fotografía de Astiz bailando en una discoteca. El epí- voces. Los hijos de los desaparecidos irrumpieron en los más
grafe decía que Astiz todavía tenía "la cara de ángel. bien diversos ámbitos y escenarios: en la televisión. en las revis-
Sobre el silencio y el miedo, ante la amenaza de la "diso- un afuera de la sociedad argentina: aquel que recordaba, conocida en todo el mundo", que le gustaban las adoles- tas. en la universidad. Eran modelos, futbolistas, jóvenes
lución nacional", el estado generó una nueva narrativa: la aquel que tenía nostalgia. estaba en la "vereda de enfrente", centes "porque no pueden reconocerlo fácilmente", que era profesores. Algunos hablaban del tema con serenidad y
teoría de la reconciliación nacional. El pasado era el con- era parte de la "máquina de impedir", era parte de la vereda "implacablemente seductor" con ellas, que "todos sus movi- firmeza. Otros con fiereza.
flicto, el pasado era el caos, el pasado era el atraso. Había del No. mientos son precisos. puede siempre calcular y anticipar Junto a sus palabras. otros discursos comenzaron a apare·
que dejarlo atrás para poder avanzar. En ese dejar atrás el Hubo una plaza fundamental en esta historia de la memo- lo que su presa está por hacer" y que "es un cazador que cer: las "confesiones" de los torturadores, los ejecutores, la
pasado se involucraban antinomias políticas, garantías cons- ria: es la del domingo 30 de diciembre de 1990. El 29 de se resiste a dejar las armas". ¿una ironía? "Sin ninguna refe- autocrítica de algunos jefes militares. El relato del horror
titucionales y derechos adquiridos. diciembre se conoció que el presidente Carlos Menem había rencia real o sin información acerca del hombre, de su pasado hecho no ya por las víctimas como en los primeros años
Los indultos firmados por el presidente Carlos Menem en firmado un día antes los indultos para los ex comandantes y sus crímnes, no es una ironía, es claramente ocultamiento", de democracia sino por los victimarios.
octubre de 1989 y diciembre de 1990, el desfile de reivindi- militares y para algunos guerrilleros. La tapa del diario Página escribió Martín Granovsky en Página 12. En febrero de 1995 un oficial retirado de la armada. Adolfo
cación de los militares en julio de 1990, la "misa de recon- 12 se convirtió en un virtual vocero: apareció en blanco. Los Las caras de Videla. Massera, el mismo Astiz, habían apa- Scilingo, confesó al periodista Horacio Verbitsky detalles de
ciliación nacional" organizada por la iglesia cómplice durante organismos de derechos humanos convocaron para ese día recido en los diarios o la televisión en aquellos días del los llamados "vuelos de la muerte",ª los vuelos llevados ade-
la dictadura junto a la cúpula de los Montoneros y las Fuer- en la Plaza de Mayo. Casi como si el reloj hubiera retroce- indulto. Pero ya nadie se acordaba de ellos. Podrían haber lante por las Fuerzas Armadas en que prisioneros vivos eran
zas Armadas, fueron la otra cara de la moneda de la teoría dido diez años, no fueron muchos los que se congregaron ingresado a una clase de un colegio secundario, y no los tirados al Río de La Plata. La confesión del torturador publi-
de los dos demonios. Había habido una guerra entre dos en la Plaza. Un año atrás, en la primer movilización con- hubieran reconocido. Era diciembre de 1994, y la sociedad cada en El Vuelo alcanzó un tremendo impacto mediático:
grupos armados. Ahora se reencontraban y se reconciliaban. vocada contra el indulto, más de doscientas mil personas argentina parecía dispuesta a sepultar la historia reciente en fue propagada por radio, televisión y prensa escrita, otros
Pero la etapa de los primeros cinco años del menemismo en desfilaron por las calles de Buenos Aires. Esta vez, era un el olvido. torturadores se sumaron con más confesiones. La situación
el poder fue mucho más que la ''nada", el silencio o la supre- grupo reducido, dolorido, sin fuerzas. Deambulaban de un alcanzó su clímax cuando el jefe de las Fuerzas Armadas en
sión de los relatos sobre lo que había sucedido durante la lado a otro, desconcertados, golpeados, desolados. En silen- Tercera etapa. El boom de la memoria ese momento, general Martín Balza, decidió hacer una auto-
dictadura. Fue un intento deliberado por construir el olvido. cio. Ni un cántico se escuchó. Ni un insulto. La inmensa con- Son más de cien antorchas encendidas que entibian el aire crítica pública y pedir perdón por los errores cometidos.
Pero el olvido no sólo de los crímenes de la dictadura: fue goja se transmitía en silencio. de una madrugada de otoño en Buenos Aires. Están en manos En algunos meses. la agrupación HIJOS había alcanzado noto-
un intento por suprimir la memoria de los ideales de parti- Las encuestas publicadas por los medios de comunicación de unos cuantos jóvenes y algunas viejas, que las menean rio protagonismo, varias cámaras federales habían abierto
cipación política, resistencia a la opresión y defensa de los señalaban que el ochenta por ciento de la población estaba en alto para iluminar el frente oscuro del Palacio de Tribu- causas para investigar los crímenes cometidos, y la cuestión
valores sociales que se transmitieron durante este siglo de en contra de esa medida. Sin embargo, la aceptaron resig- nales. Ellos tienen veinte. tre inta años. Hay hippies y había vuelto a ser un tema cotidiano en la prensa. ¿Fue todo
generación en generación. El discurso menemista en el poder nados. sin una protesta. Algunos meses después iban a votar punks tardíos, hay atildados y modernos. Las viejas llevan gracias a la confesión de Scilingo? O la repercusión que tuvo
no intentó sólo acallar las voces que reclamaban recordar masivamente a ese gobierno que había liberado a los mili- pañuelos blancos rodeando sus cabezas. A ellas se les su confesión se debió a que existía un clima previo, latente,
lo sucedido en la década del setenta. sino que comenzó a tares torturadores pero estaba dominando la inflación. nota la furia. A ellos. la melancolía. que provocó el estallido. Los integrantes de HIJOS admiten
estigmatizar a todo aquel que, simplemente, intentara recor- Durante finales de la década del ochenta y los primeros años Amanece el 24 de marw de 1996 en Buenos Aires. Los hijos que si bien venían trabajando y reuniéndose desde tiempo
dar. de la del noventa, la sociedad argentina parecía enferma de de los desaparecidos durante la dictadura militar que antes, la difusión mediática del tema los llevo a aparecer
Se construyó entonces, una vez más, un "otro", un enemigo, amnesia. Como durante los años de la dictadura, eran sólo asoló al país entre 1976 y 1983 irrumpen en la historia. Se más, y eso a recibir más apoyo, más llamados de hijos L+
"Durante finales de la década del ochenta
y los primeros años de la del noventa,
la sociedad argentina parecía enferma de
de desaparecidos que querían sumarse, a darle una diná- amnesia. Como durante los años de la
mica propia. Varios jueces de las cámaras federales que dictadura, eran sólo los organismos de
pidieron preservar su anonimato admitieron que tenían derechos humanos los que seguían con
las causas preparadas en sus juzgados. que venían traba- su prédica."
jando hacia años y que entonces se sintieron con el res-
paldo de la opinión pública necesaria como para hacerlo. La evolución del tema en este último período tuvo además
Sin duda la irrupción de Balza, con lo que significa el estado otras características que lo diferenciaron también de aque-
haciéndose cargo del tema, le dio un carácter y un cariz llos primeros años posteriores a la dictadura.
impensando. ¿Era el momento para que esto sucediera? = .La narración del tema puso en primer plano la búsqueda
¿Hub iera sucedido de todas maneras? ¿La sociedad de la verdad sobre el destino final de los desaparecidos,
argentina estaba, por fin, dispuesta a escuchar? ¿o el tema incluyendo en esta reconstrucción de la verdad la vida y la
irrumpió, a su pesar, fruto de la maldición histórica, de la militancia de las víctimas. No se trataba ya de jóvenes ino·
incapacidad para haber realizado el duelo? centes, sino de militantes con un proyecto, una participación
El resurgimiento del tema a partir de 1995- 1996 no sólo se política y cierto grado de opciones. Esto se plasmó de
manifestó en la amplitud con que volvió a ser registrado diferentes maneras. Por una parte, al ser los hijos quienes
por los medios de comunicación y en la inusual producción comenzaban a hacerse cargo de reivindicar a sus padres,
de filmes, documentales, libros, monumentos, movilizacio- lo hacían con el concepto global de persona: padre, mili-
nes. Tuvo su clara expresión en la justicia al dar inicio a dos tante, revolucionario, trabajador, haciéndose cargo de sus
tipos de causa que en unos años llevarían nuevamente a los múltiples facetas. Por otra parte, una cantidad de produc-
militares a prisión: los juicios por la Verdad, en los que fami- ciones literarias, de cine, o en los medios de comunicación,
liares de desaparecidos interrogan al estado sobre la suerte comenzó a dar cuenta de la historia de las organizaciones
de las víctimas y el estado, reconociéndoles el derecho a armadas o los grupos militantes antes del golpe de 1976.
la verdad como parte de la identidad, dio lugar a esas cau-
¿Por qué veinte años despuést En su análisis sobre la evolución de las memorias de la gue·
- A medida que creció el núcleo de los interesados en la Como la mayoría de los procesos históricos, aunque tenga rra civil española, Pennebaker y Banasik sintetizan en tres
sas. Y las que propulsaron las Abuelas de Plaza de Mayo cuestión, el núcleo de los "recordadores" o de los actuantes, sus singularidades, no es una originalidad argentina. Hay ya hipótesis las corrientes existentes alrededor de las razones
en contra de los jefes militares como culpables de un plan comenzaron las disputas por la legitimidad de las voces. La para este necesario lapso de entre veinte y treinta años hasta
una extensa bibliografía que intenta desentrañar por qué en
sistemático de apropiación de menores nacidos en campos vieja y casi doméstica disputa dentro de los organismos de que comienzan a sucederse las memorizaciones públicas...
diversos países del mundo, distintas sociedades, han nece-
de concentración que luego eran entregados a familias de Derechos Humanos entre "afectados" y "de conciencia" se sitado veinte años para volver sobre una tragedia, pensarla La primera de estas hipótesis sostiene la idea de que hay un
militares deseosos de adoptar un niño. En los dos casos, amplió ahora a muchos otros círculos. ¿Quién posee la legi- y convertirla en un hito histórico. determinado período en la vida, esto es entre los doce y los
para otorgar legitimidad a causas abiertas veinte años des- timidad para hablar en nombre de? lQuién tiene autoridad veinte años, en que los eventos públicos afectan más la for-
Debieron pasar veinte años desde el asesinato de JF Ken-
pués de ocurridos los hechos, y no habilitar el recurso de para decidir las formas y los usos de la memoria? lEs la san- nedy en Dallas para que esta ciudad abriera su archivo y mación de nuestra ipentidad.
prescripción, se basaron en la continuidad en el tiempo gre un vehículo de legitimidad? ¿Es el único? La aparición museo, y el mismo período transcurrió en Memphis hasta La segunda que, en realidad, complementa la primera,
de los delitos: la desaparición, por un lado, y la pérdida de incluso de los académicos interviniendo en el debate que los ciudadanos fueron capaces de rendir su homenaje contiene un argumento generacional: los monumentos se
identidad, en el caso de los menores apropiados por los amplificó estos dilemas. La memoria como tema de estudio a Martín Luther King. Fue recién hacia finales de los sesenta, construyen y las películas se filman cuando los individuos
militares. puso en conflicto la estructura de los organismos. cuando los j óvenes alemanes comenzaron a preguntarle a tienen el poder y los recursos para hacerlos. Esto es: cuando
A esto iba a sumarse la apertura de causas en el extranjero - Lo mismo se registró entre los sobrevivientes y ex mili- sus padres "¿y vos, qué hiciste en la guerra, papá?" y un aquella generación que fue marcada por estos eventos en
para juzgar el genocidio argentino, impulsadas en muchos tantes. lSólo los ex militantes pueden contar su historia? lEs poco después. con la polémica historicista, que se instaló el su vida adolescente llega a tener el poder y los recursos para
casos por exiliados, familiares de las víctimas y organismos una herejía intentar discrepar con una visión de la historia debate público sobre la cuestión alemana. Es más: podemos procesarlos y transformarlos en hitos de_memoria colec-
de derechos humanos y, en otros, por gobiernos extran- que, como todas es sin duda mezquina. parcial, personal? incluso sostener que fue recién en 1979, y como consecuencia tiva es entre veinte y treinta años después de sucedidos.
jeros. En algunos años, a las causas abiertas para juzgar La nueva etapa marcó también el inicio de nuevas búsque- del debate instalado alrededor de una serie de televisión La última hipótesis relaciona este período con el tiempo que
a los militares argentinos iba a sumarse la detención del dic- das y nuevos dilemas. americana, Holocausto, que la cuestión llegó a alcanzar es necesario para que se remueva lentamente el dolor y se
tador chileno Augusto Pinochet en Londres, su traslado a - La búsqueda de archivos y papeles. la necesidad de comen- dimensión realmente masiva. pueda pensar en el tema sin las heridas abiertas.
Chile y la apertura del debate en la sociedad chilena. zar a preservar, la necesidad de guardar los testimonios y Desde la psicología freudiana más clásica, otro argumento
El sociólogo Henry Rousso, autor de la más comprensiva
En estos años, la cuestión de los bebés apropiados pasó a los relatos. viene a sumarse: las situaciones traumáticas vividas por
historia de la memoria en Francia luego del regimen de Vichy
tener un protagonismo fundamental. No sólo porque fue el - La proliferación de marcas urbanas: placas en los cen- afirma en el mismo sentido:"Es desde los setenta que las los hijos a raíz de sufrimientos padecidos por sus padres
motor de la causa por la que volvieron a estar presos los tros clandestinos de detención, recuperación de espacios memorias de la ocupación han tenido una nueva dimensión. suelen permanecer latentes y sus síntomas afloran cuando
dictadores que habían quedado en libertad por el indulto, para la memoria, construcción de monumentos. Cada año ha traído sus revelaciones, sus revivals, sus escán- los chicos alcanzan la edad que fue históricamente impor-
sino también por el éxito en la búsqueda llevada adelante - La aparición de nuevos dilemas: la vida diaria en los cam- dalos y sus batallas sobre cómo debe ser recordado el tante para los padres. "
por las Abuelas de Plaza de Mayo. En un solo año, el 2000, pos de concentración, la cuestión de género, la tortura como pasado. Desde 1974, abierta y explícitamente las referencias Más allá del fundamental o relativo grado de influencia que
encontraron seis adolescentes que habían sido apropia- forma de deshumanización, el rol de los medios de comuni- a los 40 han comenzado a ser una constante de la escena estos cuatro factores puedan tener en la experiencia par·
dos cuando bebés. cación para la eficacia del terrorismo de estado. cullural".9 ticular de la Argentina, entiendo que la historia de la L+
que conocemos como la verdad histórica. La memoria se monumer:itos y memorials, las decisiones del estado y la
transmite a través de vehículos, de vectores, que cargan sociedad civil sobre el tema en materia de educación, trans-
de sentido a aquello que están transmitiendo, que le dan misión, preservación, marcan un grado de madurez y con-
una forma, una narración, un contenido. Estos vehículos solidación del tema.
son múltiples y variados. numerosos, que reconocen diver- Los 25 años parecen perfilarse también como el momento en
sos orígenes: el estado, la sociedad civil, la comunidad que la sociedad se siente dispuesta a comenzar a debatir
internacional, los medios de comunicación, los indivi- sobre las opciones morales a que se enfrentó cada concien-
duos.entre otros. Que se condicionan y refuerzan mutua- cia. Las preguntas sobre complicidades y culpas surgen j unto
mente, o que desvirtuan su contenido. Por ejemplo: una a los relatos de heroísmo y solidaridad.
decisión tomada por el estado sobre la forma en que deberá La sociedad argentina estuvo paralizada por el terror. Pero
enseñarse en las escuelas primarias el terrorismo de estado, aún en esas circunstancias, hubo quienes fueron generosos,
que es implementada por los maestros convocando a sus quienes protegieron a otros. quienes resistieron o llevaron
clases a representantes de organismos de derechos huma- adelante actos heroicos. Porque aún en la más deshumani-
nos que dan su narración de los hechos o leyendo recor- zante de las circunstancias hay lugar para optar por un
tes periodísticos donde los medios de comunicación repre- pequeño buen acto. Que algunos lo hayan hecho, muchos
sentan de determinada manera lo suced ido. Igual que al costo de su propia vida. otros en nombre de su dignidad,
muchas otras sociedades atravesadas por un genocidio, en habla de la supremacía de la libertad aún en momentos difí-
la Argentina la memoria y el olvido compiten, y de acuerdo ciles. ■
al momento histórico ganan o pierden la pelea en el espa-
cio público. Gabriela Cerruti es doctorando del Centre for the Study of Democracy,
Pero como en pocos otros procesos similares, veinticinco University of Westminster. Londres y Directora Ejecutiva de la Comi-
memoria durante el período de veinte años transcurrido estado: la dominación a través del miedo tiene consecuen- años después no es sólo la búsqueda de la memoria la que sión por la Memoria.
desde la dictadura militar hasta lo que llamamos el "boom cias que se transmiten incluso de generación en generación. sigue encendiendo la llama del tema: la lucha por la verdad
de memoria" tiene sus raíces en hechos generados y aca- Pero, sobre todo, esta política fue continuada por los gobier- y la justicia sigue con el ímpetu de la post dictadura.
ecidos durante el gobierno militar entre 1976-1983 y cuyas nos democráticos que apelaron recurrentemente a visiones ¿cuál es la originalidad de la Argentina en este punto? Los 1. Halwachs, Maurice (1992) On Collective Memory (london: The Uni-
consecuencias marcan todavía hoy los procesos sociales abismales para poder llevar adelante sus planes de gobierno. organismos de Derechos Humanos. Si la sociedad se ha versity of Chigado Press)
en el país. Por último, la actitud por lo menos pasiva o indiferente de movido a merced de las "oleadas de memoria", atravesando 2. Bartlett. Frederic (1995) Recordar (Madrid:Alianza)
En primer lugar, la destrucción de la esfera pública, que vol- buena parte de la población y la complicidad activa de la sus momentos de euforia pero también de olvido, de "boom" 3. Del alegato acusatorio del fiscal Julio César Strassera, reproducido
vió imposible la construcción de una narración sobre lo que clase dirigente y los medios de comunación con el accionar y de silencio, son los organismos de derechos humanos por El Diario del Juicio, 24 de setiembre de 1985, Año I número 18, Edi-
estaba sucediendo y privó a los ciudadanos de lugares en de los jefes militares se expresó en la búsqueda de meca- los que han conseguido, con su accionar metódico y con- torial Perfil.
los cuales cotejar datos e información, salir de su soledad y nismos autoexculpatorios y necesitó el paso de algunas gene- tante, que allí donde haya un resquicio haya una propuesta, 4. Santner. Eric (1gg2) Histoy Beyond the Pleausure Principle: Sorne
lograr sistematizar una visión global del aparato represivo. raciones para que el tema pudiera ser debatido con sere- una iniciativa una posibilidad. Fueron muchas veces - la thoughts on the representation of trauma en Friedlander, Saul ed (1992)
El aislamiento de los individuos, la ruptura de las redes socia- nidad y profundidad en un proceso que recién está empe- mayor parte seguramente- los organismos de derechos Probin9 the Limits of Representation (london: Harvard University Press)
les. el amordazamiento de cierta prensa y la complicidad de zando. No es menos cierto que la enorme dimensión del humanos los únicos encargados de llevar adelante las cere- 5. Cardozo. Osear El pasado subió a la superficie, en Clarín, n de diciem-
otra, la destrucción del espacio público, atomizó a la socie- dolor y las heridas para aquella generación que fue prota- monias, los monumentos y las celebraciones. Ellos fueron, bre de 1985. página 4
dad, fragmentó los relatos y bloqueó la capacidad de enten- gonista, sea o no afectada directa, necesita del paso del incluso. los mayores impulsores de causas judiciales que 6. Lina, Elizabet and Castillo.Maria (1991) Psicología de la amenaza polí-
der la dimensión y sistematicidad de lo que estaba suce- tiempo para realizar el duelo necesa-rio y poder convertirse determinaron legislación o viceversa. Ellos fueron, sin duda, tica y del miedo (Chile: Puntosur)
diendo. Algunos individuos tenían información aislada de en un relato social. los únicos que, tal como había sucedido durante la dicta- 7. Harendt. Anna (1g73) The Ori9ins ofTotalitarianism (New York:
algunos hechos, pero muy pocos lograban reconstruir una dura militar, continuaron con su labor y su prédica durante Harvest)
visión global del conjunto. Esto privó a la socieadad Aunque fascinante en sí mismo, el "boom de memoria" el período que aparentaba ser de amnesia total hasta lograr 8. Verbitsky, Horacio (1995) El Vuelo (Buenos Aires: Planeta)
argentina de un relato, de una narración y esa incapacidad que comenzó a partir de 1995 no podría ser comprendido que el tema volviera a la super.ficie. 9. Rousso. Henry (1991) The Vichy Syndrome. History and Memory in
se prolongó mucho tiempo después de que la dictadura se si no lo analizamos como una estación en la historia de la France since 1944 (London: Harvard University Press)
hubiera retirado. Entre otras razones, porque la reconstruc- memoria desde 1983 en adelante, con sus momentos de De ahora en más 10. Pennebaker. James and Banasik, Becky (1997) The life of Collec-
ción de esa esfera pública demandó muchos años de cons- expansión y retraimiento, de exitación, calma y silencio. Olas El camino que se inició con la confesión de Scilingo ha reco- live Memories, en Pennebaker et ed (1997) Collective memory of
trucción de la libertad de expresión, el uso y goce de y niveles que seguramente continuarán evolucionando, cre- rrido desde entonces distintas etapas de concreción y supe- political events (New Jersey: Lawrence Erlbaum)
derechos y garantías y el acostumbramiento a la libertad, la ciendo, teniendo momentos de silencio y amnesia, y momen- ración. El 25 2 aniversario del golpe de estado encontró un 11. Vidali, Anna (1997) Political ldentity, ldentification and Transmission
diferencia, las voces disímiles." tos en que todo parece confluir hacia el pasado. avance singular en todo terreno, sobre todo el jurídico. Los ofTrauma, in New Formations, número 30 invierno 1996 (London: Law-
En el mismo sentido interfieren las consecuencias, durade- La memoria colectiva no existe pura, en un vacío, que se juicios en España, Alemania, Italia, la fortaleza del derecho rence & Wishart) pp35-36
ras en el tiempo mucho después de que la dictadura se retiró transmite de generación en generación. No existe siquiera internacional. la declaración de nulidad de las leyes de obe- 12. Cerruti, Gabriela (1994) The War against the public sphere (London:
del poder, de la imposición del terror como política de una aproximación a una memoria única comparable a lo diencia debida y punto final, las marcas urbanas en paseos. University of Weslminster).
La sociedadcomo cómplice, partícipe oresponsable
Nuestro reconstituido sistema democrático se asienta hoy "¿Cómo explicar el alivio con que buena parte
en una convicción compartida, en la que la condena del Pro· de la sociedad recibió el golpe? ¿Qué decir de
Las raíces ceso ocupa un lugar fundamental. El Proceso ha sido demo- la actuación de la mayoría de los dirigentes
nizado: sabemos que debemos recordar lo que no debe olvi- partidarios, que todavía en 1977 se limitaban a
darse. No es necesario resaltar la importancia cívica de esto. suaves admoniciones a los dictadores, para que
Sucede a veces que al condenar a un grupo de genocidas. evitaran los "excesos"? ¿cómo explicar el éxito
de alguna manera los hacemos los únicos responsables de de la convocatoria a los "argentinos derechos
LA MEMORIA COMO
BIEN PÚBLICO GLOBAL
por Juan Eugenio Corradi ¿Oué se elige recordart ¿qué se necesita olvidart
¿cómo se construye una narración de un pasado
doloroso yrecientet son sólQ algunas de las preguntas
que toma este trabajo como punto de partida. Luego de
indagar el tema desde diversos ángulos, el autor
concluye que, en la actualidad, la recuperación de la
memoria se da bajo dos registros. Por un lado, la
formación de la memoria colectiva local en el contexto
de la reconciliación. Ypor otro, el desarrollo de la
memoria histórica en el marco de la investigación y los
archivos. Ambos procesos jamás coincidirán
plenamente, asegura. Ydeja abierto un interrogante:
cómo las narraciones destinadas alas nuevas
generaciones pueden servir tanto para la verdad como
para la paz.
Me crié en Argentina. No he vivido en el país por treinta y son sociológicos. El texto tocaba todos estos temas, como
siete años. Construí mi vida en otros países, pero siempre si visitara una casa embrujada, antes familiar, y abriera puer-
vuelvo, pienso y me acuerdo de Argentina, y escribo a veces tas y ventanas. dejando entrar el aire y la luz, desha-
sobre ella. Aunque la distancia ha sido física y prolongada, ciendo el hechizo y tornándola habitable y familiar otra vez.
me siento moral y afectivamente muy cerca. No tengo el don ¿Qué debe hacerse para que la casa embrujada vuelva a ser
de la poesía, pero leo mucha e hice propio un poema de habitable? Se debe revelar y descubrir lo que realmente ocu-
Konstantino Kavafis, Ítaca, para consolarme en mi condición rrió. Podemos llamar a esta instancia el momento de la ver-
de expatriado. dad. Ydado que procuramos determinar quién hizo qué,
Comencé a escribir este texto, pero en el medio me detuve cómo, cuándo y a quién, esta verdad no es meramente pro-
a imaginarlo. Entonces, como si trepara sobre mí mismo o posicional (como en la verificación de una hipótesis) sino
sobrevolara sobre mi condición, intenté comprender mi iti· también existencial (de ella pende el destino de la gente).
nerario. de dónde venía y a dónde iba. Intenté seguir el curso los verbos opuestos no son únicamente saber e ignorar, sino
de mi evolución. ¿Era en línea recta, serpenteante o circular? sospechar, negar y reconocer lo que pasó. los obstáculos
El texto trataba acerca del relato, la necesidad de hacer un a vencer en esta búsqueda no son sólo fácticos o metodo-
relato y el uso que se le da a lo que se relata. Era acerca del lógicos sino también políticos. la verdad es una conquista.
relato de cosas terribles y dolorosas. Acerca del dolor de no los que los franceses llaman una adquisición social.
conocer esas cosas y el dolor de conocerlas. ¿Podía sos- Bajo la forma del recuerdo, la memoria juega un importante
tenerse ese relato? Trataba sobre la recuperación de un rol en esta adquisición social. la verdad es entonces un pro-
pasado doloroso y todavía reciente. Sobre cómo construi- ceso signado por un contraste de voluntades: hay una volun-
mos narraciones, sobre el hecho de poseer y compartir una tad de saber, una voluntad de ignorar, una voluntad de recor-
historia. Acerca de una cuestión moral concluida e incom- dar, una voluntad de olvidar y una voluntad de disimular.
pleta, sobre la clausura y el final abierto, sobre la proximi- Pero el proceso de adquisición de la verdad es también una
dad y la distancia. Trataba de la inclusión y la exclusión, aventura en la que nadie puede, en última instancia, tener
de la soledad y la pertenencia, y la transmisión. Acerca de control sobre el resultado. Sin embargo, es posible para
estar en el tiempo. Sobre lo particular y lo universal. que un grupo determinado instalar el proceso de investigación
son conceptos filosóficos, y de lo local y lo global, que bajo la guía de un objetivo general. un fin último, una volun-
"La verdad es entonces un proceso signado por
un contraste de voluntades: hay una voluntad
de saber. una voluntad de ignorar, una volun-
tad de recordar. una voluntad de olvidar y una tes, entonces no sirve más que para afirmar identidades
voluntad de disimular". exclusivas y para reavivar el círculo del resentimiento y
la venganza. Entonces, los actores revuelven el pasado en
tad superadora, es decir una vasta reconciliación social: la busca de armas simbólicas para impugnar y destruir la posi-
misión de vivir juntos en paz y encaminarnos a tareas nue- bilidad de un destino común. Buscan una y otra vez,
vas y futuras. La pregunta fundamental es entonces: lrecor- recordando y cometiendo atrocidades similares. o se revuel·
dar para qué? Si la verdad se persigue por la justicia y el can uno al lado del otro en resentimientos separados, bajo
desagravio, si la verdad y las justicia son perseguidas en la mirada de guardianes externos, o continúan sus propios
función de la reconciliación, si existe una voluntad de con- rumbos en diásporas y fragmentos, para incorporarse a
tinuar conviviendo, entonces un pasado muy duro puede ser diversas sociedades de moda que no han fracasado. En estos
superado a partir de formas insospechadas y creativas y casos, la memoria colectiva es un bien público en el sentido
transmitir su memoria bajo la forma de una narración que orwelliano según el cual un economista puede hablar de
sus descendientes puedan aceptar. degradación ambiental como "bien público". La memoria
Cuando la memoria se convierte en desagravio, y la recons- exorciza los fantasmas, pero también los agita.
trucción del pasado está al servicio de la reconciliación, es Por último, algo acerca de un emergente contexto de con-
posible que se arribe a una cura. El desagravio nunca es com- textos en este nuevo siglo: la sociedad global. ¿cómo afecta
pleto, de modo que la reconstrucción es una necesaria pero ese marco a los diversos (buenos y malos) bienes públicos
nunca suficiente aproximación a la verdad. La reconstruc- que producen las sociedades locales? lSe ha globalizado tam-
ción tiene lugar una presente cambiante y en el interior del bién la memoria? Yen tal caso, ¿cómo reestructura la memo-
marco de las necesidades de grupos. ria global a las memorias locales? Soy consciente de que estos
Para que la verdad pueda curar las heridas, debe servir pri- temas han sido ya anticipados e imaginados por la filosofía
mero a la justicia. La justicia, no obstante, es también imper- y ta literatura (en Kant, Hegel y Borges). Hoy, sin embargo,
fecta, y en alguno casos, imposible. Sucumbe a los apremios están siendo realizados
de la Realpolitik, que es algo más que puro cinismo. Como técnicamente. Es momento
escribió Max Weber en un famoso ensayo, hay una ética de de abandonar tono perso·
la responsabilidad enfrentada a la ética de los valores abso- nal o confesional, y dejar
lutos (por ejemplo, un fi nal negociado a un conflicto paso al sociólogo.
sacrificará una dosis de justicia con el objetivo de obtener
la paz). La justicia debería restaurar un vínculo roto: "des- El argumento
fazer entuertos", dijo Don Quijote. La política es el arte de La discusión que sigue
la convivencia (según lo dijeron Aristóteles y Plutarco). El asume un cierto número
proceso de reconciliación implica la aceptación de un défi- de tareas. Primero, en un
cit de verdad y justicia, y la compensación de tal déficit a nivel sustancial, cuestiona
través de un intercambio ulterior de justificaciones y per- la sabiduría convencional
dones, remordimiento y olvido. Es un compromiso con la y una cantidad de supues-
reafirmación última de la comunidad, y un cierto "dejar atrás" tos en torno a la memoria
las divisiones asesinas. La comunidad se asienta también en y la justicia. Aspira a res-
el hecho de compartir esperanzas y buenos recuerdos. En ponder tres preguntas:
cuanto a los malos. el tiempo entra en el proceso de cica· ¿qué clase de memoria?
trización a través del olvido selectivo, la repetición narra- ünemoria de qué? y ¿qué
tiva y la sustitución. La narración ofrece la posibilidad de uso de la memoria?
que otros (descendientes, sobrevivientes y representantes En segundo lugar, exa-
institucionales) acepten la responsabilidad por las atrocida· mina la distribución de las
des del pasado, obtengan disculpas y otorguen su perdón responsabilidades en la
a cambio. La memoria colectiva es entonces un bien público, producción de la memo·
tanto en el sentido económico como moral. ria y la justicia, a partir de
Hay otro e inquietante escenario en la producción de la un marco más amplio de
memoria colectiva. Cuando la memoria es construida social- desarrollo moral, la segu-
mente sin justicia. y más allá de la ju~ticia sin un intercam- ridad colectiva y los valo-
bio de justificaciones y perdones de parte de descendien- res universales. Por L+
"La memoria wlectiva funciona también co1110
un soporte para prndut.ir grupos: es rt·ali1ada,
se modifica a través del conflicto, lJ está siem•
pre sujeta a revisiones. Su reino no (!Sel pasado
sino el presente lJ el futuro. Es una travesía por
la identidad; en otras palabras: una fenomeno
logía colectiva, expresada en una narrativa".
Custodios de la memoria
Me interesa una clase especial de memoria. La memoria
puede ser atribuida a un individuo, a un órgano como el
cerebro, a una célula, o a algo inorgánico, como una máquina,
o incluso a una pieza de metal. La mía no es ninguna de éstas.
En particular, no se trata del concepto psicológico corriente,
con sus presunciones individualistas. Se trata de la memo·
ria colectiva: construcción sociológica, hecho social sui gene·
ris, que trasciende a los individuos particulares e incluso el bien. La defensa colectiva y un medio ambiente impoluto
marco de los recuerdos individuales del pasado. muestran estos rasgos de los bienes públicos. La conciencia
Desde los años 20 hasta 1941, Maurice Halbwachs (que murió colectiva de Durkheim y la memoria colectiva de Halbwachs
en Buchenwald, en 1945) estableció una distinción entre tres presentan cualidades similares. 4
tipos de memoria: memoria individual (o psicológica). memo- La memoria colectiva funciona también como un soporte para
ria colectiva -que veía como la construcción continuamente producir grupos: es realizada, se modifica a través del
modificada de grupos de acuerdo a sus agendas cambian- conflicto, y está siempre sujeta a revisiones. Su reino no es
tes- y la memoria histórica, o la memoria de los historia- el pasado sino el presente y el futuro. Es una travesía por la
dores' (relativamente desapasionado, complejo. y de mente ideAtidad; en otras palabras: una fenomenología colectiva\
abierta). Uno podría corregir la tipología de Halbwachs aña- expresada en una narrativa6 .
diendo las memorias familiares, que merecen una conside- Las travesías de la memoria son aventuras humanas frágiles.
ración aparte'. Para el sociólogo francés (que fue, con Mar- peligrosas, pero ineluctables. Uno puede buscarlas en reali-
cel Mauss. uno de los principales discípulos de Durkheim) zaciones, en discursos (y silencios), en monumentos (visibles
la memoria colectiva remitía a los procesos de recuerdo o invisibles), en archivos, en la legislación, promulgación y
comunal o tribal. A diferencia de la conciencia histórica, que ejecución de las normas, en el camouflage y escamotage de
se esfuerza por comprender los múltiples aspectos del las huellas, en sus reinscripciones, en la necesidad de recor·
pasado, la memoria colectiva reduce los eventos a arqueti- dar y en el deseo de olvidar. con lo que grupos y sociedades
pos míticos. Apoya los intereses de un grupo y moviliza sus enteras buscan decir quiénes son y para qué existen.
lealtades. Los grupos producen memoria colectiva cuando He mencionado distintos custodios de la memoria. Operan
les suministran a otros bienes públicos (positivos o negati- en diferentes campos de la memoria, y emplean marcos diver-
vos). Como mostraré más adelante. tanto la memoria histó- sos para efectuar la selección, construcción y transmisión de
rica como la colectiva exhiben en un grado significativo ras- las memorias. Son: el individuo. la familia, grupos e insti-
gos de la unión entre suministro y no-exclusión. Cuando un tuciones a nivel nacional y. cada vez más, supra-nacional 7•
bien exhibe una unidad, el consumo de ese bien por parte
de una persona no disminuye la cantidad disponible para Memorias buenas ~ malas
otra persona. Si un bien es no-excluible y es suministrado Recordemos instancias clásicas de buenos memoriales. Las
por una persona, es imposible prever:,ir que otro individuo dos más grandes oraciones en la historia de Occidente -la
consuma el bien. independientemente de si el segundo indi- oración fúnebre de Pericles y el discurso de Gettysburg de
viduo contribuyó o no con los costos de provisión de ese Abraham Lincoln- fueron pronunciadas en el entierro de L+
"Al elevar el dolor y el duelo al nivel de lo
social, en nombre de valores y causas, el
hecho de la muerte. la pérdida de un
compañero, incluso la crueldad, bajern y en parte de una identidad colectiva.
crimen det mundo fueron transubslantiados El reconocimiento mismo del mal permitió tanto la repara-
en u11 respeto µor la vida. Manifest;iciones ción (simbólica) como la reconciliación. Comenzó a bos-
públicas de este tipo fortalecen. más que quejarse finalmente una hoja de ruta para la reparación y
debilitan a quienes participan de ellos". la reconciliación. Por otra parte, en la consciencia tanto de
los atenienses como de los yankees, existía un reflejo de
jóvenes combatientes: cuando murieron y fueron recorda- algo mayor que el significado de la experiencia memoriali-
dos los sobrevivientes reunidos, cuando sus restos o ceni- zada tenía para sus respectivas comunidades, un conjunto
zas fueron entregados a la tierra. cada uno de los oradores. de valores y un modo de vida más allá de la particulari-
separados por rryuchos siglos y sin embargo conectados. dad de las diversas culturas. En cada una de estas oracio-
buscaron definir una especie de comunidad digna, según las nes fúnebres, como en una epifanía, una universalidad secu-
palabras de Edmund Burke, del homenaje del muerto. del lar parecía encontrarse en el puño del discurso contingent~.
vivo, y del que todavía no ha nacido. En aquellos rituales ¿cuáles son las funciones de la memoria? En estos dos
las muertes eran altruistas y se consideraba a los muertos ejemplos, la memorialización y el duelo fueron realizaciones
como héroes. Su sacrificio ayudaba a cimentar la comuni- colectivas que produjeron un bien público y global. válidoª.
dad en torno al reconocimiento de valores compartidos, aun ¿cómo caracterizamos estos resultados? La manera más fácil
cuando en la guerra civil norteamericana se compartió asi- es la de Ourkheim. La memoria produce nombres para lo
mismo un reconocimiento negativo: la esclavitud fue un mal que devino anatema (por ejemplo. la esclavitud), y propor-
que nunca debe reiterarse. El fin llegó con la nominación, ciona asimismo antónimos (libertad, dignidad y tolerancia). La
aceptación y rechazo común de ese mal. Nombres. datos. memoria produce también el placer de la communitas como
cuerpos, textos y sitios consagrados fueron preservados y algo más amplio que uno mismo; un sentido de confraterni-
transmitidos a las futuras generaciones y se convirtieron dad intacta a través del tiempo y el espacio. Al elevar el dolor
y el duelo al nivel de lo social. en nombre de valores y cau-
sas. el hecho de la muerte,. la pérdida de un compañero, incluso
la crueldad, bajeza y crimen del mundo fueron transubstan-
ciados en un respeto por la vida9 . Manifestaciones públicas de
este tipo fortalecen, más que debilitan a quienes participan de
ellos. Después de atravesar tal memorialización y duelo colec-
tivo, resulta más fácil enfrentar el pasado y el futuro, hacer las
cosas que hay que hacer, y estar preparado para lo que pueda
suceder en adelante. En la tradición de la sociología durkhei-
miana, este bien público se llama solidaridad.
Pasemos ahora a las malas memorias y, en particular, a las
memorias de abyección e injusticia a gran escala. En socie-
dades que han atravesado traumas· políticos de tal magnitud
como guerra civil generalizada, genocidio. deportación en
masa, terrorismo de estado, y exterminio, la restitución del
vínculo social y la reproducción de la solidaridad son tareas
mucho más difíciles. En casos extremos. estas sociedades se
convierten en comunidades quebradas, de~garradas entre
dos tentaciones igualmente insatisfactorias: revolcarse en un
pasado abyecto o aspirar a borrar las huellas del trauma, con
la -vana esperanza de que el nihilismo del tiempo, el olvido,
provea alguna solución. En cualquier caso, fracasan en sumi-
nistrar el bien público necesario (solidaridad sin dolor) y ese
fracaso limita, a su vez. las posibilidades de producir otros
(más convencionales) bienes públicos.'"
atrocidades nazis. Miles de alemanes fueron deportados ria, pero al mismo tiempo de la derrota final del olvido. Una
en vagones para ser reemplazados por inmigrantes rusos. atrocidad fue cometida por un Estado totalitario que pre-
Se rebautizaron las ciudades y pueblos. La víctimas judías tendía aniquilar tanto a las víctimas como al acto. Los per·
de los nazis fueron enterradas nuevamente como "héroes petradores fueron derrotados por otro Estado totalitario,
soviéticos". Los informes del Ejército Rojo sobre la que se enteró de la atrocidad pero borró su memoria y
masacre y el hallazgo de tumbas masivas fueron escri· falsificó además la identidad de las víctimas. Los nuevos ocu-
tos, completados y clasificados. La memoria histórica per- pantes se negaron a administrar justicia. No castigaron a los
maneció secreta. La memoria colectiva sobrevivió parcial- perpetradores. En cambio, reemplazaron la población
mente como rumor, mito y tabú. Nadie fue castigado por local con una propia e importada. La secuencia fue: asesi-
el crimen. Pero dos cristianos, un alemán y un norteame- nato en masa, desaparición de las víctimas, archivos
ricano, no anularon sus recuerdos de la masacre. El ale- secretos del hecho, falsificación de identidad, expulsión de
mán fue testigo de la ejecución de algunas mujeres y dejó la comunidad original y fundación amnésica de una nueva
su testimonio en un libro y en un texto enviado a la Holo- comunidad. Tal secuencia fue sustituida por otra: hubo unos
caust Remembrance Authority de Israel. El norteamericano pocos sobrevivientes y unos pocos testigos que presenta-
escuchó hablar de los crímenes a su familia y a otra gente ron su relato de lo ocurrido, en contextos extranjeros con
cuando era chico, en su Palmnicken natal. Fue deportado apoyo estatal e institucional. Siguió entonces una recons-
a Alemania Oriental, escapó a Alemania Occidental y se trucción de la atrocidad, un regreso indagador al lugar y un
trasladó finalmente a Estados Unidos. Allí encontró algu- intento de reimplantar la memoria colectiva en el sitio, a tra-
nas referencias publicadas, consiguió relatos de algunos vés de un monumento. No hubo justicia, no hubo cicatriza-
de los pocos sobrevivientes, y leyó el libro del otro tes· ción, tampoco reconstitución de la sociedad. Los únicos hilos
ligo. En 1998, voló a Kaliningrado, donde nadie recordaba que conectaron esas piezas rotas fueron los esfuerzos de
y ni quiera creía la historia, hasta que periodistas locales unos pocos individuos, al igual que memorias familiares que
comenzaron a investigar el caso. Tales artículos permitie- finalmente produjeron (a través de la recopilación, la inves-
ron que la verdad saliera a la superficie, para una cere- tigación y la publicidad) un bien público global (el más
monia de la masacre en 1999 y para la construcción de un reciente memorial del Holoausto), e inscribió el hecho en un
modesto memorial en Yantarny en febrero del 2000. "Hasta nuevo marco internacionalizado de memoria colectiva. Sin
donde sé, nadie necesita esto", dijo un rabino en Kalinin- esa ayuda del exterior, la memoria se habría perdido. Sin
grado. "Las autoridades de Yantarny y de la región no tie- un salvavidas externo hubiera resultado difícil sostener la
nen interés en recordar a 7.000 judíos muertos".,s reconstrucción de la memoria. Pero el motor principal de
Se trata de un caso de borramiento reiterado de la memo· este resultado fue una acción individual de construcción
de la identidad a partir de memorias familiares que com- wachs, The University of Chicago Press.
prendían: la aceptación de la responsabilidad por los crí- 3. La preservación de las historias familiares adquiere una importancia par·
menes de los antepasados, la restitución simbólica de los ticular en contextos en los que las violencia del Estado quebró. reprimió
daños mediante un "don", esto es la verdad real y el esfuerzo o anuló la transmisión de la memoria en los hogares. Para el caso argen·
por llegar hasta ella y también el pedido implícito de obte- tino, véanse los ensayos incluidos en Juan Corradi et al. (eds.), Fear ar the
ner un don a cambio, es decir, el perdón (per-dono). Edge. State Terror and Resistance ín Latin America. Berkeley. 1992.
El principal "descubridor" de la verdad de Yantarny es un 4. Siempre existirá una tensión entre la memoria histórica y la memoria
norteamericano naturalizado que era un joven alemán en la colectiva. la distancia entre ambas, la brecha entre "mito" y "hecho"
ciudad cuando tuvo lugar la masacre. Obsesionado por las varía de una sociedad a otra. En tanto intelectuales públicos, la responsa·
historias que había oído en su familia, se sintió compelido bilidad de los historiadores consiste en irrumpir ocasionalmente en la esfera
a develar esa verdad largamente oculta y "completar", a los pública siempre que, en su opinión, la memoria colectiva se encuentra en
62 años, su identidad. "Me sentía terriblemente mal", dijo en flagrante contradicción ~on sus hallazgos. Inversamente. los historiadores
un entrevista. "Esa era mi gente. La mayoría de mi fam ilia era deben examinar críticamente el "registro" consciente o implícito de su obra
miembro del Partido Nazi. Lo que pasó no puede modificarse, en el "campo" políticamente cargado de la memoria colectiva. l as obras
pero tampoco debe olvidarse". Es una clase especial de hom- de Habermas y Bourdieu son ejemplares en este sentido.
bre que elige un pasado malo, sólo en parte suyo, para 5. Para una reciente y dicutida aplicación de Halbwachs véase, Peter Novick,
hacerlo propio y devolver, en restitución por el atroz daño The Holocaust in American Ufe, Nueva York, Houghton Mifflin, 1999.
causado, el don de la verdad y una memoria colectiva. 6. Para la fenomenología como narrativa, véase Gilles Deleuze. Proust y los
Sin embargo, su gesto forma parte de un patrón que parece signos, 6arcelona, Anagrama.
estar emergiendo en la cultura global: el ofrecimiento de una 7. Estoy convencido de que la novedad de nuestra época reside en la emer-
tardía disculpa pública de parte de los jueces históricos. gencia (como nunca antes) de memorias tanto históricas como colectivas
Según pasan los años, después de que ha pasado el momento a nivel supra-nacional. las fluidas redes cietíficas, la internacionaliz.ación
de reconciliación real. las memorias colectivas representan del Tercer Sector, los medios, interne!, los nuevos movimientos sociales,
piezas de moralidad en un teatro de sombras. El ejemplo las ONG, las ley global y las organizaciones regulatorias son los principa·
presentado es extremo, dado que lo que se había quebrado les agentes de este proceso.
estaba dispersado ya sin esperanza alguno, pero el impulso 8. El aspecto global de tales resultados es doble: parecen trascender las
de restaurar y redimir se mantiene activo. Aun en la deses- fronteras tanto culturales como temporales. Las historias son parábolas uni·
peranza habita la esperanza. versales.
En suma, la recuperación de la memoria tiene hoy lugar bajo 9. Tuddides recuerda las crueldades de las guerras del Peloponeso, en tanto
dos auspicios y en dos registros. Una es la formación y recon- que la Guerra Civil es frecuentemente citada como la precursora de la gue-
figuración de la memoria colectiva local en el contexto de rra total industrializada del siglo XX.
la reconciliación. El otro !'!S el desarrollo de la memoria his- 10. En la literatura económica, el término "bien público· tiene un valor neu-
tórica en la investigación y los archivos. Ambos procesos tral. Así, por ejemplo, la producción de los gases de invernadero aso-
o auspicios no coincidirán nunca plenamente, pero puede ciada con el calentamiento global es considerada un bien público interna·
desarrollar sinergias. Tales procesos se despliegan a su cional, si bien evidentemente estos gases representan un problema global
vez. en dos registros: redes locales y globales de informa- y son nocivos. Sin embargo, por lo general la gente supone que los bienes
ción y representaciones colectivas. Estos registros también públicos son cosas que se desean positivamente o que deben ser desea·
pueden desarrollar sinergias. Existe una práctica en la que dos (e.g., el aire puro y un medio ambiente limpio). Lo que los distingue
convergen todas estas (potenciales) sinergias. Es la peda- de otros bienes es que son indivisibles y no excluibles.
gogía, o la pregunta sobre cómo las narraciones destinadas n. Véase Juan Rial. Closure ín Posr:conflict Negotiation. A Comparative
a las nuevas generaciones pueden servir tanto para la ver- View, texto inédito, febrero de 1998.
dad como para la paz. Aquí es donde termina este texto y 12. Juan E. Corradi. The Fitful Republic, Bouider and London. Westview
donde otra clase de trabaj o, mucho más importante, Press, 1985.
comienza. ■ 13. Rial. op. cit., p. 5.
14. Juan E. Corradi. Patricia Weiss Fagen y Manuel Antonio Garretón (eds.),
Ver James M. Buchanan. The Oemand and Supply of Pub/ic Goods,
1. Fear al the Edge. State Terror and Resistance in Latín America. Berkeley,
Chicago. Rand McNally, 1968: y Mark A. Boyer. lntematíonal Coopera- Universidad de California. 1992.
/ion and Pub/ic Goods, Baltimore. The Johns Hopkins University Press, 1993. 15. Este relato procede del artículo de Michael Wines. Nazi Atrocity, Buried
2. Para un panorama general del tema, véase Maurive Halbwachs. On Co/lec- by Soviets, Comes to Light in a Russian Town. lnternational Herald Tribune.
live Mcmory, editado. traducido y con una Introducción de Maurice Hal· 1D de febrero del 2000.
la dictadura militar yla persecusión alos libros
"deyó alguna vez alguno de los libros que quema? lados y puestos a disposición del Poder Ejecutivo durante
, 1 Lo prohfbe la ley. Pero es un hermoso trabajo. El lunes quemar a 127 días. ''Tienen una finalidad de adoctrinamiento que resulta
•••• •
DE CUBOS Argentino la cantidad y el nombre de los libros que secues-
laura
••
dewtach tró: 1.690 ejemplares de "El Uruguay y la política interna-
cional del Río de la Plata", de Eduardo Haedo; 1.065 de "De
la economía social justicialista al régimen liberal capitalista",
de Antonio Cafiero; 2542 de "Bases históricas de la doctrina
nacional". de Astesarro... Tiradas enteras de 23 títulos que
- según dejó constancia el militar- habían perdido valor
CINCO DEDOS comercial. Se estima que las obras retiradas de circulación
Cde<1ivo l.,'lxos paa Na\ot do 8erm
fueron unas 30 mil y gran parte de ellas fueron incineradas
en dependencias del Primer Cuerpo de Ejército, en Palermo,
temas que podían impulsar la censura - desde una relación donde ejercía la jefatura Suárez Mason.
homosexual o una adúltera, hasta una teoría marxista- o aún "Se llevaron también Montoneras y caudillos en la historia
sus criterios de aplicación. Un título podía ser prohibido por argentina y lo prohibieron por el título. Otros motivos no
decreto del Poder Ejecutivo Nacional. por decisión munici- había porque su autor, García Mellid, era un escritor revi-
pal o provincial. por criterio de la Side o por disposición del sionista y ese libro no era sino una reedición del original, que
Correo. Así. una misma obra podía tener impedida la circu- databa de 1945. Con lo cual queda claro que se refería a las
lación en una parte del país y no en otra. montoneras históricas y no a los montoneros. También se
Existía, a la vez, un Área de Defensa Nacional que entre sus confundieron con Proceso a los montoneros y la Guerra del
funciones tenía la de "dirigir y adoptar las previsiones y medi- Paraguay, de Pedro de Paoli y Manuel Mercado", contó el
das que conduzcan a impedir la circulación de todas aque- periodista Rogelio García Lupo - gerente de Eudeba hasta
llas publicaciones. impresos, envíos, u otros soportes de infor- 1974- en la revista Movimiento.
mación que contravengan expresas disposiciones legales "Secuéstrese", dice también en esos decretos. lSecuéstrese
de carácter nacional e internacional". a quién? Al libro. Al autor. Al lector.
Yestaban también los verdugos voluntarios, como llamó el "El 2 de abril del 76 era viernes y yo -cuenta Alberto Díaz,
polémico Daniel Jonah Goldhagen a los civiles que dieron apoyo entonces gerente comercial de la editorial Siglo XXI-, que
al nazismo. En la reedición que. hace algunos años, Alfa- recién había vuelto de viaje, me había quedado hasta más
guara publicó de "El frasquito y otros relatos", su autor, Luis tarde en la editorial, que estaba ubicada por entonces en Perú
Gusmán, cuenta que fue prohibido por los buenos oficios de 952. Pensaba terminar y reunirme con José Aricó, Norberto
una mujer con un carnet del Comité de Moralidad de la Muni- Pérez y José Luis Mangieri, todos amigos con los que nos jun-
cipalidad, trabajadora ad honorem. "En esa época yo traba- tábamos en un boliche de la esquina a tomar cerveza y hablar
jaba como encargado en una librería de la avenida Corrien- de la Revolución. Se había quedado también Jorge Tula, que
tes y me acuerdo que todas las semanas había que ir a estaba esperando que su mujer lo pasara a buscar con el auto
buscar un boletín en la Municipalidad donde se detallaban cuando, a eso de las seis y media de la tarde, una patota (que
los libros prohibidos y había que retirarlos de circulación por- después supimos que era un grupo de tareas de la Marina)
que si no te cobraban multa. Ylas prohibiciones cambiaban rompió las puertas, entró con armas largas e hizo poner a los
todos los días. Amí me levantaron una multa por "Monte de pocos que estaban contra la pared. Yo había ido al baño y
Venus", de Reina Roffé, porque yo -que no me había ente- al salir me encaran y me preguntan quién era. 'Ah, a vos te
rado- lo tenía en la vidriera. Una inspectora levantó el buscamos'. Venían con una lista de nombres. Nos llevaron a
libro y fue ahí que descubrió también a El frasquito. Los ins- Tula y a mí y saquearon. destrozaron y lacraron la editorial.
pectores caían permanentemente. recorrían la librería, Yo pasé un mes y pico detenido y un día me soltaron mien-
miraban los libros... Podría decirse que para ellos era un trá- tras que a Tula lo legalizaron, lo pusieron a disposición del
fiaran la pira. El objetivo era demostrar que nadie se robaba
libros. Para qué andar con rodeos: lisa y llanamente se pren-
día fuego. "Los libros del depósito de Sarandí - recuerda la
escritora- ardieron durante tres días, algunos habían estado
apilados y se habían humedecido así que no prendían bien. La
colección que yo dirigía Nueva enciclopedia del mundo joven,
fue quedama íntegra. Me acuerdo que en uno de los fascícu-
los, de historia del feudalismo, había un príncipe que no se ter-
minaba de quemar. El pobrecito era un príncipe medio afe-
minado y lleno de flores que se resistía a la hoguera".
Poder Ejecutivo y lo liberaron. un año después." Yya unos años antes se había producido otra de las tantas
Los años de plomo cambiaron el paisaje de una ciudad que, masacres. Junto con el desmantelamiento de La Biblioteca
hasta entonces, se mostraba lectora. Los visitantes extranje- Constancio C. Vigil, de Rosario, y el enorme complejo cultu-
ros se sorprendían por la cantidad de gente con libros y revis- ral del que formaba parte, ardieron cerca de 80 mil libros. "La
tas bajo el brazo, que hojeaba publicaciones en los colectivos campaña contra los libros la hizo el ejército mismo -señala
y los subtes o recorría librerías abiertas toda la noche, en las Osvaldo Bayer en Rebeldía y Esperanza-. Recorrían librerías
que predominaban las mesas con textos de Mao, el Che céntricas y expurgaban las mesas y anaqueles. Camiones con
Guevara, Arturo Jauretche, León Trotsky. Muchos de esos títu- oficiales y soldados. Recuerdo uno de esos episodios, que fue
los eran publicados por editoriales de una estructura pequeña presenciado por centenares de personas, pocos días después
pero un convencimiento enorme de que debían apostar a la del golpe de Videla. Estaba yo con un periodista de Clarín en
discusión y al pensamiento crítico. Gran parte de esos sellos el Molino, de Callao y Rivadavia. Enfrente, por Callao, había
desapareció antes de que terminada la dictadura mientras que un gran local de librería, un salón con mesas donde se api-
los sobrevivientes ya no volvieron a ser lo que eran. Fue el laban libros nuevos y usados. Allí paró un camión militar y
gran quiebre: la industria editorial argentina, primera en habla comenzó el ritual macabro. Fuimos a ver; esas cosas no me
castellana, camina hacia su desaparición desde entonces. las pierdo. Quería ver todos los detalles, las caras de los ver-
En 1974 fue secuestrado y fusilado por la Triple A Daniel Lua- dugos de la cultura. Un teniente marcaba con un movi-
ces, uno de los empleados del Centro Editor de América miento del dedo índice y los soldados cargaban los libros y
Latina. Ceal. Fue el primer compañero de trabajo muerto y los arrojaban al voleo a la caja del camión. El gesto del ofi-
un preámbulo de las detenciones, desapariciones, requisas, cial me pareció similar a los cuatro dedos que levantaba el
atentados y allanamientos que se volvieron una realidad coti- teniente coronel Vareta para fusilar a los obreros patagóni-
diana en el Cea!, después del 76. cos, símbolo de 'cuatro tiros'. Los libros al caer hacían un ruido
"Al principio tuvimos mucho miedo -cuenta Graciela Cabal, sordo. La gente guardaba silencio. Como los niños secues-
directora de una de las colecciones- , yo cada vez que me iba trados, los libros no tenían voz para defenderse".
para el Ceal le decía a mi vecina de arriba que si a determi- Este accionar parecía querer decir que para los militares un
nada hora no volvía se llevara a mis tres hijos a la casa de libro no valía nada pero, paradójicamente, reforzaron la idea
mi mamá. Pero, a la vez, nos acostumbramos a trabajar en ese contraria: que una obra podía tener tanta fuerza como para
contexto de terror. El escritorio donde yo me sentaba, por ser - según ellos mismos argumentaban- "vehículo de pro-
ejemplo, tenía un agujero, que fue dejado por el impacto de pagación de ideología subversiva". Sin quererlo, reconocieron
unas de las bombas que tiraron a la editorial y yo apoyaba los en el libro un símbolo de pensamientos, de posibilidad de cam-
papeles al lado. De repente llamaban de un depósito, nos avi- bios y de sueños de vida. Yen eso no se equivocaron. ■
saban que había habido un allanamiento y que venían para
la redacción. Nosotros tirábamos carpetas, escondíamos agen-
das en el jardín, incinerábamos papeles. Les decíamos a los Judith Gociol es periodista, participó de la investigación de "Sus rostros y
vecinos que íbamos a hacer un asado y quemábamos papeles sus nombres", sobre las víctimas de la AMIA. Es autora de "Contextos"
en la bañera, que quedaba negra de humo". sobre Alfonsina Storni y su época· y coautora de "Historia de la Historieta en
El 30 de agosto de 1980 la Policía Bonaerense incineró en un la Argentina". Como coordinadora de difusión en la Dirección General del Libro
baldío de Sarandí un millón y medio de ejemplares del sello. y Promoción de la lectura, coordinó el programa "Un golpe a los libros".
Retirados de los depósitos por orden del juez el juez Del mismo participaron: Marcela Almira, Ursula Kaufmann, Ezequiel Grimson,
federal de La Plata Héctor Gustavo de la Serna, fueron lleva- Fernando Moledo, Marina Orlandi, Adela Ponce de León, Silvia Rodríguez y
dos a la fuerza dos testigos para que presenciaran y fotogra- Julián Roldán. El mismo fue dirigido por Manuela Fingueret.
Adolfo Pérez Esquive!, PremioNobel delaPaz
entrevista Ana Cacopardo El chico rasguñaba y mordía a las monjas como un cacho-
texto Juan Bautista Duizeide rro de gato montés. Pateaba. escupía. Su madre había Adolfo Pérez Esquive/, una vida dedicada a la solidaridad.
fotografías Julieta De Marziani muerto y a su padre, un trabajador llegado de Galicia con
poco tiempo para dedicarle, no le quedó otra opción que inhóspitos del continente". tiempo para convivir con la abuela Eugenia, analfabeta. que
dejarlo como interno en el Patronato Español. Pero él no La dictadura tardó en reaccionar. Al principio. acaso por sólo hablaba guaraní. "Yo mismo de chico lo entendía", ase-
quería saber nada con quedarse ahí. Muchos años después, autocensura. hubo absoluto silencio en los medios. Luego. gura Pérez Esquive[, a quien conmueve el recuerdo de aque-
aquel niño que resistía. ya hombre, habría de revivir ese se intentó desprestigiar tanto la tarea del Servicio de Paz y lla abuela: "Tenía una gran sabiduría. Era una contempla-
momento de "inmenso desamparo". Fue cuando en plena Justicia -del cual Pérez Esquive[ era coordinador desde 1974- tiva. Se comunicaba con las plantas, con los animales. Yo
dictadura - 1977- cayó preso. "Estando en la prisión uno como los criterios de elección del comité Nobel. Se insistió pensé que estaba loca. Pero después comprendí que era
revive muchas cosas. Comienza a recuperar episodios vivi- con el sonsonete de la "campaña antiargentina" y la "sofis- una comunicación muy grande con la madre tierra. Miraba
dos en la infancia". ticada asistencia externa a la subversión marxista". Tam- también el cielo. Sabía ver lo que otros no saben ver. Ydes-
Tres años después, cuando tenía 49, aquel que de chico poco faltaron críticas por izquierda, que calificaban al cubrir cosas que no descubren las personas que. agobia-
rasguñaba, mordía y pateaba, fue elegido premio Nobel elegido como alguien "potable para el sistema". das por el peso de lo inmediato, no tienen tiempo de con-
de la Paz. Escasamente conocido fuera del ámbito de los El premio no sirvió precisamente para hacerle más senci- templar la vida. Me gustaba que me cuente historias, y le
activistas cristianos, Adolfo Pérez Esquive[ fue nominado lla la vida a Pérez Esquive!. "A los dos días trataron de ase- preguntaba 'abuela. ¿qué vas a hacer cuando seas grande?'.
por primera vez para el galardón por los militantes irlan- sinarnos a mí y a mi hijo mayor", recuerda. Ysi bien una Porque para mí, mi abuela no era una persona grande.
deses Betty Williams y Mare Corrigan. anteriormente dis- ley preveía que todo argentino que ganara un premio Nobel Era una persona con la que me podía comunicar. Que me
tinguidos. Ellos declararon por entonces: "lo vemos era merecedor de una pensión equivalente al salario de daba mucho cariño, pero cuando yo le enseñaba al loro las
como el más grande líder pacifista vivo. Nadie entiende un Juez de la Suprema Corte. los militares encontraron una malas palabras me corría con una escoba...".
mejor los sacrificios que deben hacerse en la lucha pací- vuelta para no tener que solventar así actividades oposito- Por aquella época, para "el viejo" las cosas eran particu-
fica por la j usticia. Es una gran fuente de insp iración ras. Se formuló una reglamentación ad hoc. que dejaba fuera larmente difíciles. Gallego y pescador, había recalado nada
para la gente que trabaja sometida a condiciones de del beneficio a todos aquellos que pasaran más de cierta menos que en La Boca, enclave de rudos genoveses. Quiso
extrema represión, es un ejemplo viviente". Sus propias cantidad de días al año fuera del país. Ese era precisamente embarcarse, pero no se lo permitieron y debió aprender a
palabras al enterarse del lauro fueron "no lo puedo asu- el caso del nuevo premiado a causa de sus tareas. ganarse la vida lejos del agua y las redes. Cuando pudo
mir a título personal. lo asumo en nombre de los pueblos sacar a su hijo del Patronato "arrancó otra etapa".
de América Latina, porque mi trabajo no es individual. Es Cuando el niño era niño "Vendí diarios, era canillita. Trabajé también de mandadero.
de mucha gente que está trabajando en los lugares más La infancia no fue sólo resistir al orfelinato. También hubo así que estudiaba de noche y trabajaba de día. No podíaL.+
comprar un libro nuevo. Compraba libros usados. Detrás
del Cabildo estaban los kioscos de libros. Ahí había un librero
-yo nunca supe su nombre, porque lo llamaba don-, y este
hombre me sugería qué comprar. Yo a veces tenía plata,
otras no: 10, 15 centavos. El me dijo una vez 'tengo dos libros
para vos, uno te lo regalo y el otro me lo pagás cuando
puedas'. Eran la autobiografía de Mahatma Gandhi y 'La
montaña de los siete círculos' de Thomas Merton. Esos dos
libros me marcaron, me hicieron sentir la espiritualidad.
La coherencia profunda entre lo que dicen y lo que hacen
sus autores. Me marcó todo el proceso de liberación de la
India, de un hombre que era un místico y además un
hombre social y político como el Mahatma Gandhi. Nunca
fue cristiano en el término confesional, pero aprendió de
todas las religiones y del Evangelio. Todo lo hizo desde la
fe. Decía 'tenemos que buscar la verdad porque es el único
camino de liberación'. Cristo dice lo mismo: 'La verdad os
hará libres"'.
por Juan Bautista Duizeide des por inscripciones agraviantes. Participó en los hechos
fotografías Julieta De Marziani en el transcurso de su servicio militar cuando - durante la trar con un cadáver. La casa estaba dada vuelta, pero
gente identificada por los vecinos como "de la Marina". La
segunda presidencia de Julio Argentino Roca (1898-1904)- se milagrosamente los intrusos no habían advertido unos paque-
patota que lo capturó y llevó aún vivo al centro clandestino tes con volantes preparados para tirar a la basura por Ade-
de detención conocido como 'La Cacha', estaba integrada estuvo al borde de la guerra con Chile por cuestiones limí·
Empezaba mayo. Pero ese año 1977, como el anterior y otros trofes. Pero el horror que vendría después era el más grande. lina ante una advertencia telefónica del hijo: "mamá fijate si
por miembros de las Fuerzas Armadas y de la ultraderechista
tantos que vendrían, cada mes podía ser el mes más cruel. Como docente y directora de colegios secundarios, no igno· hay algo comprometedor".
Concentración Nacional Universitaria (CNU).
Era el Jueves 5 de mayo, precisamente. Un joven de 21 años raba que la nueva dictadura había emprendido un esquema Otro día, convocada a declarar en la misma comisaría, le
Su madre, Adelina Dematti de Alaye, se iría enterando
avanzaba en bicicleta por las calles de Ensenada. De represivo cualitativamente distinto a las anteriores. Incluso aseguraron que 'no pasaba nada, que su hija volviera
después de estos detalles macabros. En gran parte a tra-
vuelta de su trabajo, pasaría a visitar a unos amigos. Desde su hija María, militante de la U.E.S., pudo haber sido secues· tranquila'. Adelina lo emplazó: "¿Esto es un informe oficial?".
vés de un testigo con quien llegó a hablar luego de un
un pequeño grupo de hombres que al parecer discutía acerca trada como lo fueron algunas de sus compañeras de mili- La respuesta obtenida, escapa a la anécdota para conver·
recurso desesperado: pegar en las paredes de la cuadra foto·
de un desperfecto mecánico junto a un auto detenido, le tancia. El 15 de abril de 1977, ella le comunicó, desolada. tirse en símbolo. "Nuestro informe oficial es éste", dijo el
copias en las que pedía conocer "el último día de libertad oficial, acompañando sus palabras con un inequívoco gesto
preguntaron algo. Se vio que un gesto de su mano subra- 'mamá, se han llevado a las chicas'. Las chicas eran Cecilia
de mi hijo". Luego, cuando lograron vencer el miedo cuya de su mano derecha: una pistola empuñada y on dedo índice
yaba alguna respuesta. Luego, como siguió de largo sin dele· Salomone, María Angélica Cañas y Claudia Calcagno. En esa
inducción era una de las finalidades de los represores, todos
nerse, le dispararon por la espalda. Un vecino enfermero, fecha también se llevaron de la escuela en la que Adelina que oprimé el disparador.
los vecinos testimoniaron.
creyendo que había ocurrido un accidente, quiso intervenir trababa a Gabriel Mayorga. luego puesto a disposición del "No pasó mucho tiempo hasta que un día me toca el timbre
Pasaron veinticuatro años y ella, que desde entonces y este mismo oficial. vestido de civil -evoca Adelina- . "Salgo
y fue disuadido violentamente. A otros les obligaron a bajar por su hijo se presehta como "de Alaye", continúa yendo Poder Ejecutivo Nacional. "Pasamos en vela toda la noche,
las cortinas metálicas de sus negocios. Al herido le ataron esperando que vinieran a buscar a María también. A la a ver qué quería. Me dijo que me notaba muy sola, que me
a marchas, dando testimonio donde se la requiera, conce-
piernas y manos con alambre y lo cargaron. Pese a que la mañana la saqué para ver adónde la llevaba para que venía a dar apoyo afectivo y trata de pasarme el brazo
diendo entrevistas para contar lo que se debe cuantas veces
comisaría no estaba a gran distancia, ningún patrullero apa· estuviera segura y sin comprometer demasiado a oadie". por sobre el hombro. Empecé a los gritos y le pegué un
sea necesario y agotando cuanto resquicio judicial se abra
reció por la escena del crimen. Terminaron alquilando. María pasó por la experiencia de empujón. Hasta esa humillación tenías".
contra la impunidad.
El joven baleado y secuestrado era Carlos Esteban Alaye. la clandestinidad y luego se exilió.
Había tenido militancia pública y destacada en la Unión de Vueltas de la historia El 20 de abril, al volver Adelina del trabajo a su departa· La búsqueda
Estudiantes Secundarios (UES) durante las luchas por el mento, la puerta estaba entreabierta y la luz encendida. Antes Poco antes de la desaparición del hijo de Adelina, había
Adelina, oriunda de Chivilcoy, es la menor de nueve herma-
boleto estudiantil. Era en ese momento delegado gremial en de arriesgarse a entrar intentó obtener información de sus muerto su hermano mayor, Roberto. Era el militante político
nos. Pero uno murió con sólo dos años y ella nació al poco de la familia, con toda una vida de lucha contra los con·
la pequeña fábrica donde trabajaba, y su esposa Inés estaba vecinos. Vecinos nuevos, porque los anteriores habían tenido
tiempo del suicidio de otro. "Un tema que yo desconocí, por·
embarazada. Ese mismo día, su casa en el barrio Mosconi, que dejar el país. Le dijeron que no sabían nada. Sin entrar, servadores desde el radicalismo y que terminó en el Partido
que no se hablaba de él en casa, hasta que unas primas impru-
ella fue hasta la comisaría novena. Regresó con los unifor- Intransigente tras la defección de Arturo Frondizi. En cierto
de Ensenada. fue saqueada, destrozada y cubiertas sus pare- dentes me lo contaron". Asu v~z. un antepasado habíá muerto
mados, que la precedieron suponiendo que se podían encon- modo, un paradigma para Carlos Esteban Alaye. "Cuando L+
"Desde entonces el propósito de seguir
es para que en nuestro país no haya
otras madres que tengan que seguir
el calvario que nos tocó pasar a noso-
tras. Fue como un juramento que hici-
mos cuando empezamos a llamarnos
Madres de Plaza de Mayo. Cuando uno
perdió la posibilidad de encontrar a los
suyos, eligió trabajar por los demás.
Por los que vendrán", dice Adelina.
la autora de "Pájaros sin luz, testimonios de mujeres de desaparecidos" (Editori.al Planeta) cuenta en esta nota lo que
sucediómientras escribía su libro. Ytambién su propia experiencia como esposa de un desaparecido. "Tierra" es el título de este cuadro de Nora Patrich, una de las mujeres que testimonió en el libro "Pájaros sin luz".
parte del futuro que está negada. Hay un destino irreversi- Me pregunto. por ejemplo, por qué una veintena de mujeres
Trabajar en "Pájaros sin luz (Testimonios de mujeres de desa- con aquello que alguna vez habló, gritó, rió, amó, lloró, fue ble que es la soledad. Yes imposible vivir pensando, sin- puestas a hablar sobre nosotras mismas, de nuestras vidas des-
parecidos)" fue una experienci¡:1 que excedió ampliamente lo amado, pensó, fue un hombre. El hombre elegido por una tiendo eso. Es absolutamente imposible. Aunque - y me hago pués de la desaparición de quienes fueron nuestros compa-
publicado. Significó para mí, y creo que para quienes me mujer a quien se lo arrebataron para ocultarlo por una eter- cargo de esta opinión como exclusivamente personal- a ñeros, nuestras parejas, nuestros maridos, pudimos contar tan-
dieron su testimonio, reabrir los bordes de una herida pro- nidad o para siempre. veces no se pueda decir, no se pueda hablar, aunque a veces tas cosas sobre nuestros hijos, sobre como salimos adelante,
funda y oscura, nunca del todo cicatrizada y explorar en su Otras no pudieron ni siquiera reencontrarse con los huesos la mordaza· cultural femenina cierre nuestras bocas y nos sobre la búsqueda interminable, sobre cómo vivimos las desa-
interior, casi obsesivamente, tratando de rescatar aquellos queridos que narran un final. debieron enfrentarse a papeles empuje a actuar como estampitas de la virgen de Luján, que pariciones, sobre el apoyo y la solidaridad que recibimos o
pedazos de nosotras y de la historia que fueron quedando en los que la única verdad era la muerte: partidas de defun- fue y es lo que de nosotras quizá se esperó, en muchos no, sobre si seguimos militando o no, sobre si creemos hoy
en el camino -o no-, a lo largo de estos últimos veinticinco ción firmadas por forenses inhallables, y mentirosas, acerca casos. hasta en nuestras propias familias. o no creemos en aquellos ideales por los que luchábamos, y
años. de los cómo y los por qué. Algunas intentamos romper ese rol predeterminado con la sobre ellos, esos hombres a los que desaparecieron; pero poco
Durante dos años y medio trabajé recogiendo los testimo- Las demás nada. Ni huesos ni papeles. Sólo la eternidad ver- misma suerte que corre cualquier mujer, pero con una carga pudimos decir sobre nosotras mismas como mujeres.
nios para luego editarlos, tratar de rescatar en el texto las emo- tiginosa de esa palabra argentina y cruel: desaparecido. de un pasado innegable y de una violenta pérdida innegable. Hubo preguntas que formulé que, a poco de andar, intuí que
ciones, los gestos, las pausas, el llanto y las sonrisas de las Pero todas vivas y acongojantemente fuertes y tercas. Quiero decir con esto que las huellas son profundas y a veces tendrían escasa respuesta y curiosamente lo acepté así, no
mujeres a las que entrevisté. Mujeres todas, marcadas por una Empeñadas en vivir y demasiado concientes de que esa herida, indelebles, más allá de nuestras propias voluntades. Quiero insistí. dejé que persistiera el silencio que pudo ser roto en
pérdida afectiva violenta siendo muy jóvenes, y signadas "la herida", nos atravesó de lado a lado. Ya esos hijos, los de decir que muchas veces después de terminado el libro que otras áreas de nuestras vidas. No me queda otra cosa que pen-
- lpara siempre?- por una búsqueda inacabable y aún sin res- ellos con nosotras, también. nunca volví a leer porque no pude, me dije que no me sar que, entonces, yo tampoco estaba demasiado dispuesta
Yclaro está, hay muchas cosas que nos unen, todas las que caben dudas de que estamos perfectamente preparadas para a romper ese silencio. Uno de esos silencios se producía cuando
puesta en la mayoría de los casos.
Apenas un puñado halló lo que buscaba.Y cuando fue hallado se derivan de haber sido las mujeres, las compañeras de ellos, ser las sobrevivientes que somos, para obsecadamente, yo preguntaba: "¿Pudiste armar una nueva pareja?". En casi
la pregunta era "les esto lo que busqué durante largos años?" y las madres de sus hijos. Yhay más cosas que nos unen a las diría, seguir vivas y esperanzadas. todos los casos primero se producía un silencio que tenía espe-
Porque lo que obtuvieron fue, en algunos casos, unos pocos que fuimos militantes, a las que peleamos por las mismas cosas Pero lo que no sé es si estamos perfectamente -o aunque sea, sor, las miradas se perdían en algún punto indefinible y
que ellos, a las que desde distintos lugares aún hoy no razonablemente- preparadas para disfrutar de ser mujeres luego -en la mayoría de los casos- la respuesta fue que no,
queridos huesos. despojados, pero elocuentes. Huesos que
hablan, que dicen lo que padecieron sus dueños. Que cuentan abandonamos esas luchas. vivas. No sobrevivientes, no portadoras de una sobre-vida. Es que no se pudo, que es difícil. Yla ausencia de esa posibilidad
cómo los asesinaron. Yparece que no es poco. Porque des- Pero, sin embargo, nunca nos juntamos bajo un cartel que que acaso cuando a una le tocó sobrevivir al otro de esta forma o la presencia de la imposibilidad, también tenía espesor, el
nos anunciara, que nos identificara públicamente, que dijera - al otro desaparecido, al que fue su pareja-, le queda algo espesor oscuro del dolor.
pués hay una tumba, unas placas, unas palabras, un decir que
el antes desaparecido ahora es un ser humano con nombre, "somos esto". lPor qué? Porque quizá sea imposible pen· de vida que le sobra, o, por el contrario, ese hombre se Yentre las que sí habíamos podido armar otra pareja. cuatro
enterrado como ser humano, aunque hayan pasado diez, doce, sar que eso es una identidad para toda la vida. Es dema- llevó un pedazo de una. Yeso es lo que nos marca, si es que o cinco de nosotras, no más, sólo fue posible hablar casi
quince, veinte o veinticinco años. Un reencuentro silencioso siado. Es pensar que para cada una de nosotras hay cierta hay tal marca. raudamente de ese espacio de nuestras vidas. Obtuve res-1.+
puestas más tajantes a esa pregunta: "No, mi moral no me lo Han pasado veinticinco años y muchas cosas cambiaron. Hoy
permite". O "no, hasta que no encuentre sus huesos no puedo se reivindica la militancia de los desaparecidos y creo que
pensar en eso". O "no, nunca estuve con otro hombre". en ese cambio somos un eslabón que, aunque con bajo per-
Supongo hoy que había un pacto tácito de silencio entre cada fil y casi desde el silencio, hemos cumplido un rol difícil junto
una de ellas y yo. Yquizá sea porque ése es el sitio más a otros compañeros sobrevivientes.
profundo de la herida, el más difícil de tocar, el que más duele. Ymuchas cosas más quedaron fuera del libro. Por ejemplo,
lQue nos desaparecieron los desaparecedores? Un pedazo de cada casa a la que iba a hacer una entrevista era un ámbito
nuestra identidad de mujeres. Ycuando "Las 12", de Página 12, que también hablaba. Hubo casas que habían sido habitadas
tituló "Solas" una nota sobre el libro, sentí un profundo dolor, por el desaparecido y en las que su presencia era tangible. La
como cuando alguien me dice algo que no quiero escuchar. de la familia Jaramillo fue una de ellas. Mientras estuve allí con
En una entrevista realizada después de la aparición del libro Dora y sus hijas, a medida que avanzábamos en la entrevista,
me preguntaron por qué nadie se refería al sexo, a qué nos comencé a sentir que en cualquier momento podría abrirse
había pasado a nivel sexual Ydije la verdad: "de eso no pudi- una puerta y que Jaramillo, ese obrero metalúrgico secues-
mos hablar". Yentonces me acuerdo de las estampitas y de trado y desaparecido en los alrededores de la empresa SAIAR
esta maldita cultura ancestral que nos asignó roles que evi- un cuarto de siglo atrás, en cualquier instante podía abrir la
dentemente no hemos podido romper, a pesar de ser muchas puerta y sentarse con nosotras. Volver a casa con esa mujer
de nosotras mujeres que rompieron los roles tradicionales de una tristeza y una fuerza infinitas, con esas hijas que lo rei-
en los '6o y '70, irrumpiendo en un ámbito típicamente mas- vindicaban como padre, como militante, como ser humano
culino, el de la lucha política y, más aún, en muchos casos el tierno e inconmovible en sus convicciones.
de la lucha armada. En otra de las entrevistas, la forma del encuentro con la com-
Es decir que tras el golpe y las desapariciones, pudimos fun- pañera que testimoniaba y su casa, me trasladaron abrupta-
cionar como madres, como militantes -las que lo éramos-, mente a los '70. La forma en que me dio la cita, el viaje
como jefas de hogar, como trabajadoras, como incansables hasta su casa a la que nunca sabría llegar sola porque no sé
buscadoras de los hombres desaparecidos, como profesio- la ubicación. Yla casa, en la provincia de Buenos Aires, ins-
nales, como mujeres aparentemente comunes y silvestres, talada con la misma precariedad con la que habitualmente viví-
con más o menos dedicación y compromiso con la cons- amos quienes militábamos en aquellos años, sabiendo que
trucción y consolidación de la memoria. Pero parecería que eran domicilios provisorios, que había que abandonar en cual-
en lo vinculado al tema de la pareja, no pudimos, no nos quier momento y con urgencia.
permitimos, no supimos, tener la misma actitud. Algo quedó Con todas compartimos ese eje que han sido nuestros hijos
relegado en éste plano. Algo fue violentamente interrumpido que crecieron preguntando por sus papás, por esos hombres
y creo que va más allá de lo que puede provocar la muerte a quienes fueron reconstruyendo a partir de los relatos de
natural de la pareja en cualquier mujer. Estas no fueron muer- la familia, de los compañeros, de viejas fotografías celosa-
tes naturales, accidentes o enfermedades terminales. Fueron mente guardadas. Esos hijos que hoy en muchos casos están
asesinatos tras los cuales se ocultó a los asesinados y las por recibirse, por casarse, por tener sus propios hijos, que
circunstancias que rodearon a las muertes y a sus ejecuto- trabajan, que aman, que estudian, y en algunos casos, que
res. Fueron desapariciones involuntarias. forzadas y el coro- militan. No podemos más que sentirnos orgullosas de ellos,
lario de terribles torturas y mod9s de ejecución diabóli- porque por ellos y por nosotras en un primer momento nadie
cos. Todo ello rodeado por mis.terio, silencios amenazan- arriesgaba dos centavos, estábamos predestinados a fines
tes y apropiación de los cuerpos. Algo de eso quizá no sólo inciertos. Pero ellos son la prueba de que con la desaparición
provocó daños profundos en nuestras almas, sino que posi- no alcanzó, que esos hombres siguen viviendo y que como
blemente también haya alcanzado a nuestros propios alguien dijo, ni siquiera arrancando todas las flores, se podrá
cuerpos. Ya eso me refiero cuando hablo de huellas inde- terminar con la primavera. Yla primavera no es otra cosa que
lebles. la memoria. ■
Pero además fuimos sospechosas, por ser jóvenes, mujeres,
Noemf Ciollaro fue la mujer de Eduardo Anlbal Marino. detenido desapa·
militantes, "cómplices" de nuestros compañeros y blancos
reddo el 5 de noviembre de 1977, con quien tuvo dos hijos, Grisel y Lau-
móviles de la represión. Por eso mismo peligrosas en varios
sentidos, hasta dentro de nuestras propias familias y de los taro. Como periodista trabajó en los diarios Tiempo Argentino. La voz. El
organismos de derechos humanos integrados por madres y Cronista , El Día, Diario Popular y Editorial Perfil, entre otros medios. Actual-
mente es asesora de prensa en la Cámara de Diputados donde se ocupa de
familíares que - en un principio- no aceptaban la militancia
Derechos Humanos a nivel legislativo.
de sus hijos desaparecidos.
ElPrimer Congreso sobreDD HH yPrincipio de Justicia Universal, de Madrid
La ley que ha la
Crímenes de Guerra o el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos que "establece el derecho a la justicia
de cualquiera que sea víctima de un delito", es un hecho que
los estados desconocen los tratados. Por eso, una de las pro-
puestas concretas que surgió del congreso fue el lanzamiento
nantes
y un después
por Hugo Cañón
fotografías Marcos Adandia
Aun cuarto desiglo del golpede estado, ladecisión del Juez Gabriel Cavallo dedeclarar lanulidad de las leyes
de Obediencia Debida yPunto Final traeconsigo la esperanzadel fin de laimpunidad.
rente a imite
Ilustraciones Luis Felipe Noé Tzvetan Todorov, tal vez uno de los más exquisi-
tos pensadores de nuestro tiempo, se pregunta
aquí por los márgenes de la condición humana
y las opciones-morales en tiempos de deshuma-
nización. Yadvierte que "negarnos apermane-
cer en esta celebración invertida del horror que
es el acto de decir el pasado sin buscar com-
•prenderlo y sin compararlo con otros aconteci-
mientos, pasados ypresentes, no es querer vol-
ver esa página de la historia; es~sobre todo,
decidirse, al fin, a leerla':
"Yo estoy, una vez más, de acuerdo con el
razonamiento de Primo Levi que rechaza el
calificativo de 'perdonador' y repudia la
En los campos totalitarios se realizó lo que, en la época idea de que haya que absolver los pecados
moderna, más se parece a una encarnación del mal. Sin porque los culpables tuvieron también sus
embargo, sus agentes no fueron ni monstruos ni bestias, sino momentos de bondad o de arrepentimiento:
gentes ordinarias, gentes que se nos parecen. Nuestra reac- pero que, sin embargo, no ha dejado de
ción ante este mal. hoy día, debe tener en cuenta estas creer en nuestra común humanidad".
dos constantes. Por una parte, no hay que renunciar a los
principios de la justicia: los culpables deben ser juzgados
(la cuestión casi no es ya de actualidad para Alemania, pero
adquiere la mayor importancia en los países ex comunistas) ellos, según ya hemos visto, no pudo dej ar de pensar en
cada uno según la naturaleza exacta de sus actos y de sus términos de venganza, lo cual es muy comprensible. Pero
responsabilidades; podemos continuar sirviéndonos de la es igualmente notable el hecho de que la mayoría de los que
realidad de los campos como de un escantillón práctico se han expresado hasta hoy, por escrito u oralmente, han
del bien y del mal. Por otra parte, hay que rechazar la ten- rechazado explícitamente los juicios sumarios y las actitu-
tación de establecer una discontinuidad radical entre "ello" des maniqueas. Es verdad que ciertos actos son monstruo-
y "nosotros", de satanizar a los culpables, de considerar a sos; pero sus autores no son monstruos, y sería lamenta-
los individuos y a los grupos como perfectamente homogé- ble que, en beneficio de una indignación fácil, se ignorara
neos y coherentes. su complejidad y hasta su incoherencia.
Este rechazo, quisiera ya precisarlo desde ahora, no tiene En este sentido, incluso los guardianes de los campos per-
por qué tomar la forma de un cierto "perdón". Simon Wie- tenecen a lo que Levi llama la "zona gris". los valientes tie-
senthal ha escrito un libro, Le tournesol, invitándonos a refle- nen su día de cobardía: los verdugos saben lo que es un acto
xionar sobre nuestra actitud ante el mal: ¿hay que perdo- de misericordia. "Me parece justo no dejar pasar en silen-
narlo? Forl'flulada así la cuestión queda fuera de mi pers- cio todos esos pequeños gestos de bondad", dice Ella Lin-
pectiva. Yo estoy, una vez más, de acuerdo con el razona- gens Reiner.
miento de Primo Levi que rechaza el calificativo de "per- Lo que es cierto con respecto a los individuos lo es más aún
donador" y repudia la idea de que haya que absolver los con respecto a los grupos: ninguno es perfectamente bueno
pecados porque los culpables tuvieron también sus momen- ni absolutamente malo (lo cual no quiere decir que unos y
tos de bondad o de arrepentimiento: pero que, sin embargo, otros se valgan de ello). Joe Siedlicki, sobreviviente de Tre-
no ha dejado de creer en nuestra común humanidad. blinka, lo considera así: "En Treblinka, había verdaderos bru-
La actitud de los antiguos detenidos después de la libera- tos, pero otros eran, a veces, buenos. (...) Por supuesto que
ción es muy instructiva a este respecto. Un cierto número de los había abominables (...): bestias feroces, sádicos. Pero
había también entre los judíos gente así". Langbein, sobre-
viviente e historiador de Auschwitz, ha censado todos los
casos de SS que ayudaron a los detenidos, incluso a huir
(aunque, ciertamente, no son numerosos). Levi se ha
impuesto la norma de poner siempre de relieve las excep·
ciones a los estereotipos conocidos del comportamiento de
grupos. "Al contar esta historia al cabo de cuarenta años,
no trato de excusar a Alemania. El hecho de encontrar un
alemán humano no blanquea a aquéllos. innumerables, que
fueron inhumanos o indiferentes, pero tiene el mérito de
romper un estereotipo". He aquí su manera de proceder
habitualmente: "Con el fin de mostrar hasta qué punto los
juicios globales me son extraños quisiera contar una anéc-
dota: fue un hecho excepcional. pero de todas formas, se
produjo".
Estos mismos sobrevivientes no se contentan con declarar
que no hay por qué excluir de la humanidad a seres cuyos
actos condenamos, ni trasponer al grupo el juicio sobre los
individuos: también han realizado actos concretos que mues-
"Jeroglífico en proceso de descodificación", 1992, Noé. tran que, de esas opiniones, han hecho principios regula-
"Cuando calienta el sol, aquí en la patria", 1963, Luis Felipe Noé.
dores de su propia vida. Gitta Sereny ha revelado varios seldorf (...). Acepté porque yo no tenía nada contra la fami-
ejemplos de estos actos en su libro de entrevistas. Richard lia Stangl y sabía qué penoso era todo aquello para ellos".
Glazar, sobreviviente de Treblinka. envió a su hijo, después Joe Siedlicki se casó con una alemana que se convirtió al
de la guerra. a estudiar a Alemania: no todos sus camara- judaísmo para poder casarse con él; todavía ahora, no a
das de detención aprobaron ese gesto. Stanislaw Szmajz- todos les parece bien. Sin embargo, está claro: esos tres
ner, sobreviviente de Sobibor y testigo de la acusación en sobrevivientes se niegan a imitar a los nazis que juzgaron
el proceso contra Stangl. "permitió a los fotógrafos de prensa a los individuos en función de su pertenencia a un grupo, y
fotografiarlo con Frau Stangl al final de la audiencia en Ous- al grupo, en función de algunos individuos que forma-i...
"Concierto pánico", 1991, Luis Felipe Noé.
ban parte de él. con respecto a ti mismo. Hay que decir que esa elección
Encontramos los mismos dilemas cuando se abren las puer- no tiene la misma significación que la de Etty Hillesum, aun
tas de los campos soviéticos. En 1953, después de ~a muerte cuando sus términos sean parecidos: el momento en el que
de Stalin, Evguenia Guinzburg vivía todavía en Magadan, la elección se sitúa (durante o después del enfrentamiento)
la "capital" de Kolyma; ella había purgado ya su pena en es esencial. La cosa sería distinta si la conversación se
el campo, pero la relegaron de por vida a esa población. hubiera desarrollado en una Rusia enteramente liberada
Un día se le propuso enseñar lengua y literatura rusa a los del totalitarismo.
oficiales de la KGB local. Después de una larga lucha Así, pues, sólo inspirándonos en esas actitudes caracte-
interior, aceptó y comenzó a trabajar con ellos. No todos rísticas de las propias víctimas es como podremos acer-
sus antiguos camaradas del campo aprobaron su decisión; carnos hoy al problemas de nuestra reacción ante la mal-
algunos le recomendaban la hostili~ad cuando no la ven- dad de los campos.
ganza. Guinzburg replicó en el curso de una de estas
conversaciones: "Con ese criterio, no saldremos jamás de Hablar hoy día de ello
todo esto, lcomprendes? Ellos contra nosotros, después Ya no hay campos en Alemania ni. al pare0er, tampoco en
nosotros contra ellos, y de nuevo ellos contra nosotros... la Unión Soviética (pero se mantienen en China y tal vez en
lHasta cuándo ese círculo vicioso del odio?". "lEs que es otro lugares). Ya no es el mismo combate el que se debe
forzoso (...) asegurar todavía y siempre el triunfo del odio?". sostener; pero el combate no ha terminado. Se produce en
No se trata de perdonar indistintamente a todos, ni de amar otro lugar: en la memoria, en el juicio que hacemos sobre
a nuestros enemigos, sino de no reproducir los actos de el pasado, en las lecciones que sacamos de él.
inhumanidad de los que se ha sido víctima, de no interio- Jean Améry sugería que se inscribiera en el programa de las
rizar la intolerancia de la que los enemigos han dado prueba clases finales, en el liceo, algunos testimonios de antiguos
"Los propios detenidos y, tras ellos, muchos
de sus contemporáneos, se comprometieron
en un combate por la información y la
detenidos para que todos adquirieran conciencia de esta verdad que ha logrado a fin de cuentas
prueba. El grado de sufrimiento alcanzado en los campos alcanzar la victoria".
sobrepasa todo lo que ofrecen los recuerdos recientes de la
humanidad, y ha revelado la enfermedad profunda del mundo
anterior, responsable del surgimiento de esas institucio- con los campos. "Guardando silencio, -dice Bettelheím- ,
nes. Si no se quiere que Auschwitz y Kolyma reaparezcan actuábamos exactamente como querían los nazis: como sí
algún día, se deben examinar las lecciones de los campos y nada pasara" (Survivre). "El silencio es un verdadero crimen
tratar de comprender las causas profundas de su existencia. contra la humanidad", añade Sarah Berkowitz, una sobre-
Al mismo tiempo, resucitar hoy las historias de los cam- viviente de Auschwitz.
pos es continuar un combate ya entablado en el momento Hay que decir. no obstante, que los propios detenidos y,
mismo en que estaban todavía en servicio. El buen fun- tras ellos, muchos de sus contemporáneos. se comprome-
cionamiento de los campos, en efecto, implicaba que ni tieron en un combate por la inf9rmación y la verdad que ha
los detenidos, ni los testigos, ni incluso los guardianes logrado a fin de cuentas alcanzar la victoria; es verdad que
tuvieran un conocimiento preciso de lo que allí pasaba, este "a fin de cuentas" ha podido durar más que una vida
y recíprocamente, la primera arma contra los campos humana y las vidas son a veces singularmente acortadas, por
fue j ustamente la recolección y la difusión de informacio- • efecto de ese mismo combi)te. La victoria final se debe a que
nes. Se sabe hasta qué punto los nazis fueron meticulosos l¡¡ verdad, una vez establecida, es indestructible, mientras
en el mantenimiento del secreto relativo a la "solución que las mentiras y las simulaciones tienen siempre que repe-
final", cuán sistemáticamente trataron de destruir las hue- tirse. Como todo el sistema reposa sobre la mentira. decía
llas de sus actos. los regímenes comunistas, por su parte, Pasternak. en cuanto pueda decirse la verdad. acabará por
fundaron toda su experiencia sobre la imposibilidad •desplomarse (esto es lo que nos enseña también la expe-
para la población de tener acceso a una información libre, riencia reciente de la glasnost).
sobre la omnipresencia de la propaganda (el asunto del
barco Déesse de la démocratie, al que se ha impedido emi- Es evidente que, hoy día, difundir la información sobre los
tir hacia China, es un ejemplo reciente). campos no presupone peligro alguno (y puede incluso ser
Que Stalin y Hitler hayan conducido, al mismo tiempo que comercialmente rentable). No obstante. incluso en nuestro
sus guerras de conquista, esta otra guerra, la de la infor- tiempo, este conocimiento tropieza con resistencias.. Algu-
mación, no es fruto del azar. Es peculiar del totalitarismo nas de ellas son muy comprensibles. Los antiguos guardia-
aspirar a controlar la totalidad de la vida social. de hacer nes. por ejemplo (quedan ya muy pocos de la época nazi.
depender todo de la voluntad de quienes detentan el poder. pero los de regímenes comunistas son innumerables), tienen
La fuerza debía siempre vencer sobre el derecho, y la inter· todo a ganar en su intento de que no se reabran sus expe- .
prelación sobre el hecho; la existencia de una verdad die(ltes. Por razones parecidas, estas búsqúeda de la verdad
autónoma. encarnada ya sea sobre principios universales. puede ser combatida tanto por los partidos de la extrema
ya sobre un saber de los hechos, es inadmisible en un derecha como por los partidos comunistas: son las diferen-
régimen totalitario: representaría un islote de independen- tes escuelas negacionistas, esos ·asesinos de la memoria,
cia sobre el cual el poder no tendría alcance. como los llama Pierre Vidal- Naquet. Por otra parte, y con
La idea de que es la voluntad de poder y no el conocimiento motivaciones muy diferentes, los antiguos detenidos podrían
del objeto o el acuerdo universal de los hombres el que con· también oponer alguna resistencia: tienen a veces la
trola y orienta las interpretaciones es indispensable en la impresión de que, al estudiar su experiencia única, se la
filosofía totalitaria; la verdad no es ya sino la consecuencia trivializa y rebaja: niegan a los demás la capacidad de com-
de esa voluntad. Es por esto por lo que una información que prender lo que han vivido.
escapa al control del poder no puede ser tolerada. Los Pero la resistencia mayor y más solapada no viene de los
países totalitarios disponen ciertamente de constitución y de sobrevivientes ni de los enemigos de la democracia;
leyes pero a veces es difícil acceder a ellas; el adagio "Debe viene de todos nosotros que, no perteneciendo a ninguno
suponerse que nadie ignora la ley", podría sustituirse aquí de esos dos grupos, somos simples personas externas. No
por otro: "Debe suponerse que nadie la conoce". nos gusta escuchar los relatos de esas experiencias extre-
En cuanto a la información factual. datos o estadísticas, es mas porque nos perturban. Primo Levi cuenta que, en Ausch-
inaccesible (recuerdo ~ue el directorio de teléfonos era en witz, él rehacía regularmente la misma pesadilla: libre ya
Sofía uno de los libros· más difíciles de consultar). Los actos del campo, volvía a su casa y hacía un relato detallado de
de silencio o de palabra no son, pues, neutros en relación sus infortunios. Pero. de repente. se daba cuenta de que L+
"Mambo", 1962, una obra de Luis Felipe Noé.
nadie entre los asistentes le escuchaba, que hablaban entre el mundo tiene sus propias preocupaciones, todo el mundo
ellos, que ni siquiera se percataban de su existencia; peor, está acosado. ¿No tenemos la impresión de saber ya esos
se levantaban y se iban sin decir palabra. Este sueño vol- relatos de memoria? Y, además, esas situaciones extremas
vió después de su liberación, y Levi descubrió que estaba no nos conciernen ya, nos decimos. Si pertenecemos a la
lejos de ser el único en haberlo tenido, que otros sobrevi- mayoría trabajadora, nuestra existencia, por muy nutrida
vientes se lo contaban de manera parecida. Desgraciada- que esté de decepciones afectivas y frustraciones espiritua-
mente, este sueño contiene gran parte de verdad. En el les, se mantiene relativamente tranquila. Las guerras ocu-
momento en que los campos existían, los relatos acerca de rren lejos, las grandes calamidades están reservadas a otros.
ellos no faltaban en los países neutrales o adversarios de Nuestra vida no se desarrolla en los límites extremos. Sin
Hitler; tampoco estaban ausentes en los tiempos de Stalin embargo, una de las lecciones de ese pasado reciente es
o de sus sucesores. Sin embargo, se resistía uno a creer- precisamente que no hay ruptura entre extremos y centro,
los, y finalmente a escucharlos. pues, si se les prestaba sino una serie de transiciones imperceptibles. Si Hitler hubiera
atención, se obligaba uno a repensar radicalmente su pro- proclamado a los alemanes, en 1933, ~ue en diez años iba a
pia vida. Hay penas que uno prefiere ignorar. exterminar a todos los judíos de Europa, no hubiera ganado
La cosa sigue igual después del cierre de los campos: todo las elecciones como las ganó. Cada concesión aceptada por
una población en modo alguno extremista era en sí misma
insignificante; tomadas en conjunto llevaban al horror.
Si queremos hoy que la lección de los campos no se pierda
debemos pues vencer una doble resistencia. Primero, la de
sus defensores, que tienen mucho interés en negar la reali-
dad de los hechos; resistencia encarnizada pero también
desacreditada en la opinión pública. Después, la mucho más
difusa pero más difícil de vencer que proviene de perso-
nas enteramente extrañas al sistema de los campos y que
no pueden sino condenarlo; pero que están convencidas de
que esa experiencia es incomparable con cualquier otra: y,
siendo así, lqué lección podríamos sacar de acontecimiento
tan único? Si uno se contenta con mencionar el suceso sin
buscar relacionarlo con otros hechos, en el pasado o en el
presente, se hace de él un monumento; eso está mejor
que ignorarlo, pero no por eso es suficiente. La memoria de
los campos debe mejor convertirse en instrumento de infor-
mación para nuestra capacidad de juzgar y analizar el
presente; hace falta para ello reconocer nuestra imagen en
la caricatura que nos devuelven los campos, por muy defor-
mante que sea semejante espej o.
Se podrá decir entonces que, desde el punto de vista de la
humanidad al menos, la horrible experiencia de los campos
no habrá servido para nada: nos enviará lecciones tan sólo
a quienes creemos vivir en un universo enteramente dife-
rente. Negarnos a permanecer en esta celebración invertida
del horror que es el acto de decir el pasado sin buscar com-
prenderlo y sin compararlo con otros acontecimientos, pasa-
dos y presentes, no es querer volver esa página de la his-
toria; es, sobre todo, decidirse, al fin, a leerla.
Pero si aceptamos pensar que el totalitarismo forma parte
de nuestras posibilidades, que Kolyma y Auschwitz "alcan-
zaron" a seres como nosotros y que podríamos encontrár-
noslos un día, haríamos mal en llevar la vida tranquila que
llevamos. Deberíamos transformar nuestra imagen del mundo
y transformarnos a nosotros mismos; pero esa operación es
muy onerosa. Uno encuentra que la verdad es incompatible
con la comodidad interior y que, en nuestra inmensa mayo-
ría, preferimos la comodidad. Los manuscritos escondidos
en el suelo de Auschwitz y Varsovia escaparon de los
guardianes, resistieron a la humedad y, al cabo de gran-
des esfuerzos, fueron descifrados; pero no es verdad que
hayan logrado horadar el nuevo muro de indiferencia de que
nos rodeamos. No creo que pueda cambiarse este estado de
cosas y ni siquiera lo deseo; pero creo que es necesario,
periódicamente, perturbarlo. Si no, uno se arriesga a dejar
de ser humano. ■
Fragmento del libro "Frente al límite", publicado por Siglo XXI Editores.
México. 1993. Traducción de Federico Álvarez.
Experiencias de reconstrucción de la memoria en el movimiento obrero
La transición a la democracia en Argentina. en 1983, se cons- bios en los juicios y supuestos que articulan la memoria
truyó sobre la base de la revalorización de la idea de un colectiva.
sujeto de derecho que operaba como fundamento de legi- Desde mediados de los noventa, diversos episodios (las
timidad del nuevo orden que se iniciaba. declaraciones de Scilingo, un militar "arrepentido" la lla-
e esto sí se a
En este sentido, el Juicio a las Juntas, en 1985, fue el esce- mada autocrítica del general Balza. nuevos testimonios sobre
nario en el que las víctimas del terrorismo de Estado devi- las luchas políticas de los años setenta, etc.) parecen indi-
nieron testigos, y su palabra -sometida a la transforma- car una nueva flexión con respecto a la memoria del pasado
ción reglada de la escucha legal- redefinió el relato de la reciente: ¿qué promesa encierra el relato de los hechos que
tragedia vivida en un testimonio ordenado según las nor- el recuerdo selecciona y activa en esos testimonios? ¿Quién
mas de producción de la prueba jurídica. dice yo? ¿Quién habla? ¿Para quién? ¿Para qué?
La apelación a la ley supuso entonces la vigencia de un Puesto que toda narración puede abordarse con estos
código común en el que la discordia que enfrentaban las interrogantes con el fin de explorar qué y cómo se cuenta,
distintas versiones acerca del pasado, se transformó en nos propusimos trabajar con diversos testimonios sobre el
litigio susceptible de ser procesado por las instituciones y pasado reciente -historias de vida focalizadas en los años
dirimido según procedimientos legales. sesenta y setenta de sectores obreros del conurbano de Bue-
El derecho restituyó a las víctimas su condición de sujetos nos Aires- con el objetivo de analizar cómo se significan
a costa de su abstracción como sujetos concretos, situados y valoran en esos relatos los acontecimientos del pasado
histórica y existencialmente. De ese modo, la demanda de y qué dicen acerca del presente.
por María Sonderéguer justicia ante los crímenes del terrorismo de Estado se resol- Resultado de una serie de opciones morales y discursivas,
vió en términos de juricidad del orden político general, más los testimonios (como los cuentos clásicos) encierran una
que de reinvindicación del sentido de las acciones de las fábula y enuncian una moraleja en la que se resuelven
víctimas o de las Fuerzas Armadas. los conflictos respecto de la ley, el bien y la justicia que
Sin embargo, la relativamente creciente proliferación de articularon el discurrir narrativo.
narraciones sobre los años setenta nos condujo a pregun- La selección y organización del pasado que los recuer-
tarnos si acaso, en los· relatos actuales, la construcción del dos individuales trazan es la manifestación de un trabajo
sentido de los hechos manifiesta nuevas opciones de valor, activo de los procedimientos de construcción de la memo-
una suerte de "vuelta de tuerca", de reelaboración y cam- ria intersubjetiva, en la que se interrelacionan múltiples
"Eramos Fuenteovejuna"
"En aquella época había códigos, códigos de honor, ¿no? esa época. Es decir, que eso tenía un valor muy superior
Por ejemplo, aquella persona que de pronto rompía a darnos aumento. Finalmente nos dieron el aumento. Hubo
esos códigos tenía como respuesta no el golpe sino la indi- asado y fiesta, por supuesto. Claro. Y demostramos a todo
ferencia. Que vos a un tipo le digas: 'sos un buchón' o 'vos el mundo que éramos capaces, que éramos ' los locos de
sos un carnero' era muchísimo peor que decirle 'vos sos la torre'. Tal es así, que en un momento pasa al revés.
un hijo de puta·. Muchísimo peor. Algunos, por convic- Aumentan a todos los sectores, y a los de la torre los mar-
ción, otros por miedo, otros por estar al lado de los que ginan. Entonces, les pintamos toda la fábrica, a la noche:
estaban en este momento beneficiándose con la circuns- con sopletes, con aerosoles, con pinceles. Todas las pare-
tancia histórica. adoptaron esa posición. Después, a medida des. Los tipos llegan a las seis de la mañana y se encuen-
que fue pasando el tiempo y la situación se invirtió, esos tran con toda la fábrica pintada. Y preguntan quién fue y
tipos pasaron del otro lado. Esos son los famosos mer- quién no fue. Y no fue nadie. Éramos Fuenteovejuna. Nadie.
cenarios que existen siempre (...). Pueden apretar, tomar sanciones, lo que vos quieras. Pero
Te voy a dar algunos ej emplos vividos de esto que digo nadie va a denunciar quién fue. Locos se volvían.
de romper algo tan compacto como era el grupo de tra- Esta anécdota tiene que ver con un sentido fundamental
bajo. Nosotros lo defendíamos porque éramos 26 en una de unidad. Ahí nadie, jamás, iba a saber lo que pasaba,
planta de polimerización, que no tenía mucho que ver con porque en realidad éramos todos. Y ahí estaba el gran mis-
el resto de la fábrica. Una especie de isla. La empresa, terio, éramos todos. Y, paradójicamente, aún los tipos que,
cuando nosotros nos pusimos tan firmes CQmo un puño, en otras condiciones. jamás lo hub ieran hecho. al estar
dijo: 'la mejor forma de romperlos, es romperlos econó- amparados por ese escudo que significa estar juntos. hacían
micamente'. Entonces, le da aumento a todo el personal cosas que, si no, jamás hubieran sido capaces de hacer.
menos a los tableristas. Tablerista era el puesto que noso- Esa unidad era la que les permitía seguir adelante. Esa uni-
tros ocupábamos. Es decir, le da 40 % a éste, 40 % a éste, dad se disuelve y se destruye sistemáticamente de 1976 en
41 % a éste. Era la forma de desestructurar. Nosotros no adelante, claro. porque las relaciones cambian. El hecho
dijimos ni una palabra. Si los compañeros t uvieron de que aparezca una !anqueta. en una fábrica. genera un
aumento, que vivan los compañeros. ( ...) Los ocho tipos síndrome que no se saca más. Entonces qué pasa. loco.
que ocupábamos los dos tableros hicimos nuestra medida Ahora ya no es la pelea, o la confrontación. o la lucha con
de fuerza personal. Pero en ningún momento hablamos la patronal. Son otro tipo de condiciones y otro tipo de
una sola palabra del aumento que habían recibido los otros situaciones. Ya no es igual. Uno tenía que pensar que se
muchachos. (...) Cada vez que se paraba la planta, era estaba enfrentan con un enemigo desconocido. peligroso
muchísima plata. Te conté que cada carga (se hacían cua- y sobre todo siniestro.
tro y pico por día) eran diez tucas. Entonces qué pasaba, Esto, creo que es la síntesis de ese tiempo para mí. iCuán-
venían los jefes, los ingenieros, y nosotros así. quietos... tas ganas tenemos para que esta historia vuelva a ser his-
'Eh, viejo ¿qué pasa?' 'Nada, quite de colaboración'. Lo toria! Y que este país vuelva a ser un país. Por eso ése
único que hacíamos era tomar nota cada 10 minutos y bajar perío-do fue tan r ico. Yo lo sintetizo en una frase nada
la operación. No. Nada más. (. ..) Después conseguíamos más, mirá: 'En ese período de mi vida, no tenías que darte
un aumento más para los compañeros, para que la rela- vuelta'. Normalmente, cuando uno se da vuelta, es porque
ción de categoría se mantuviera siempre igual. No era muy desconfía. Y vos no desconfiabas. Es así de simple, vos
grande la diferencia entre una y otra, pero era el estímulo caminabas derecho y sabías que la espalda la tenías
que vos necesitabas para evolucionar. Para que el tipo que cubierta. Que pasara lo que pasara, la tenías cubierta. Que
estuviera en un lugar estudiara, se preparara, y se per- no te iban a traicionar."
feccionara para ocupar el cargo siguiente. (...) En un pro-
ceso continuo. los tableristas son absolutamente impres- Víctor Savitovski nació en-1950, fue obrero textil, delegado
cindibles. Entonces, los tipos se volvían locos. Se perdían gremial, trabajó en la empresa Rodia, de Quilmes.
operaciones, se 'tiraban a los tachos' como se decía en
la transmisión de la memoria: entrevista aSergio Guelerman
''Conocer no garantiza
que algo no se repita"
por Pablo Gianera
Diploma Superior en Ciencias Sociales (FLACSO) yal Pigna, entre otros especialistas, examinan afondo
mismo tiempo director de la escuela Ecos ydel Centro problemas vinculados ala transmisión de la memoria y la
Educativo Velasco, Sergio J. Guelerman supo hacer construcción de identidades sociales.
productiva la intersección entre las disciplinas sociales Escuela, juventud ygenocidio. Una interpelación posible,
y las educativas. Acaba de aparecer un libro que él se titula el texto preparado por el propio Guelerman que
mismo compiló, Memorias en presente. Identidad y integra dicho volumen.
transmisión en la Argentina posgenocidio, que acaba En diálogo con Puentes, el autor destaca algunas de las
de ser editado por el sello editorial Norma. ideas que profundiza en aquellas páginas, con relación al
Con prólogo de Alejandro Kaufman, losensayos de tema de la transmisión del pasado alasnuevas
Nicolás Casullo, Inés Dussell, Marcela Jabbaz y Felipe generaciones.
"Hay una furia en el sistema
educativo argentino por decir algo
cada 24 de marzo. Es algo
- En el texto que usted escribió para el libro, aparece institucionalizado. Supongamos
una impugnación muy fuerte de la fórmula "hay que dar que un chico de ocho años le
a conocer para que no se repita". ¿Qué riesgo detecta en enseñamos el genocidio como parte
ese discurso? de la historia, como un hecho
- Es una fórmula que calma los nervios pero no soluciona histórico. La pregunta es qué pasa
nada. Conocer no garantiza que algo no se repita. Primero en la cabeza de ese chico. lle sirve
está la experiencia del siglo XX, ¿quién en la Argentina de esa verdad? Yo creo que no."
los años 70 no conocía la Shoah y el Holocausto? ¿pode-
mos decir que el pueblo argentino no sabía lo que había se dividen en buenos y malos. lPor qué no se enseña en
pasado en Europa? Sin embargo, tuvimos el genocidio del la primaria la oposición entre Moreno y Saavedra? Por-
70, que toma como modelo el régimen nazi. Y si bien que no se puede; van a preguntar quién es el bueno y
aquí se hizo con todas las desprolijidades típicas de la quién es el malo. Esto que vos decís es muy preocupante:
Argentina, el modelo fue el nazismo. Lo mismo que en Arge- cómo la escuela puede destruir en lugar de construir. Hay
lia. Conocíamos y repetimos. Sigmund Freud lo describe una furia en el sistema educativo argentino por decir algo
muy claramente: cuando queda algo reprimido, no se puede cada 24 de marzo. Es algo institucionalizado. En la entre-
recordar, simplemente se revive. Esta es la manera que vista que hay en el libro. Jakob Fuks dice: "la verdad es
tiene el inconsciente de mostrar la huella. buena cuando tenemos un sentido para darle". Supon-
gamos que un chico de ocho años le enseñamos el
- ¿y cómo es la situación en Argentina si se traslada esa genocidio como parte de la historia, como un hecho his-
formulación a la esfera social? tórico, la· pregunta es qué pasa en la cabeza de ese chico.
- Hay una represión absoluta de los setenta. Un ejemplo: ¿Le sirve esa verdad? Yo creo que no.
da Revolución de Mayo fue un acto político, fue un acto
social, fue un acto económico? No. Es un acto escolar. Y - ¿cuál es entonces el desafío de la escuela?
es el hecho político que fundó la Nación. Como dice Felipe - Primero, romper con el discurso de que el hombre es
Pigna, nadie puede imaginar el 25 de mayo sin pastelitos. bueno por naturaleza y que la sociedad lo pervierte. En
Para los chicos la Revolución de Mayo está tan lejos como realidad. es exactamente al revés: el hombre es malo por
la Guerra de las Galaxias. Es una película. La sociedad naturaleza, cruel, y es la soe:iedad la que lo limita. Cuando
argentina hace lo mismo con el genocidio. ¿cómo cal- uno deja opinar a los chicos en el aula aparecen pre-
mamos los nervios? Haciendo algo cada tanto, diciendo guntas como: "Si la democracia es tan buena, ¿por qué
"qué barbaridad", calmando la conciencia. ¿Pero cuánta apareció el germen del genocidio?" Rompamos con eso.
gente sigue diciendo que no sabía? Para el 24 de marzo Enseñemos que el hombre es cruel y al mismo tiempo es
hubo, en algunas escuelas, reuniones en las que algunos solidario. Si los chicos llegan a entender eso, podemos
padres se opusieron a que se mencionara el genocidio: llegar -y este es el objetivo final- a desarrollar una
•¿para qué mi hijo tiene que cargar con semejante opción. Siempre hay opciones. Para construir subjetivi-
mochila?' Aunque cualquier nacido en Argentina, con pos- dad cada uno elige una opción entre las posibles. Si le
terioridad al genocidio, carga con la mochila del genoci- damos al chico la opción de que el hombre es bueno,
dio. Nadie puede recordar lo que no sabe olvidado. Para entonces no ti ene más opciones. El chico tiene que
poder recordar, primero tenés que saber que olvidaste. saber que la misma persona que puede ser un buen padre
La Argentina no sabe que olvidó. Porque nunca quiso saber. de familia puede también tirar a alguien de un avión. Optar
Y como no se sabe, el peligro es que se repita. por el bien y no el mal es una elección. Y en tanto elec-
ción es mucho más sólida que un mandato. El mandato
- ¿cómo puede evitarse ese vaciamiento de sentido que se social está terminado con la modernidad.
produce en la escuela con la institucionalización?
- Adorno dice que el gran mandato de la escuela es que - ¿y qué pasa en el nivel de la escuela secundaria?
Auschwitz no se repita. Por otro lado, habla de lo que sig- - Hay un nivel de maduración y de cuestionamiento dis-
nifica pedagogizar el Holocausto. Entonces lo que se tinto. Ahí la cuestión ya no es cuál es el deber de la escuela
enseña en la escuela queda recortado a la medida de los sino cuál es el derecho del joven. El joven tiene derecho
receptores. Para volver al ejemplo de la Revolución de a saber qué pasó. Pero teniendo siempre en cuenta que
Mayo, tomemos épocas distintas de maduración de los el tema no puede ser un mandato. Otra vez, la cuestión
chicos. Para un chico de primaria de ocho años, las cosas tiene que ver con la opción. ¿cuál es entonces el rol de
la escuela? Creo que debe darle las herramientas a cada es en realidad un derecho. Las dos grandes sumas son
educando para que pueda cuestionar. Si puede dudar. esta- escuela y familia. Y en muchas familias sigue sin hablarse
mos frente a una persona que piensa. Si puede pensar, del genocidio. Te doy un ejemplo: en algunas escuelas,
seguramente va a estar menos expuesta a ser incluida en con la intención real y sincera de transmitir. pasan La
un discurso masificante. la interpelación se vincula con noche de los 'lápices. Muestran. Un chico de once años
esto. lA quién se dirigía Hitler? A un sujeto que existía. El que yo conozco vio la película y estuvo una semana vomi-
discurso del totalitarismo está dirigido a una masa de suje- tan.do y con pesadillas. La pregunta es la misma que al
tos capaces de identificarse en ese discurso. El peligro más principio: ¿con qué procesa ese chico La noche de los
grande no eran Hitler ni Mussolini sino toda la gente que lápices? ¿cómo se transmite entonces lo que no se puede
se identificó con sus discurso. Lo mismo diría de Videla. representar? ¿Qué sentía una persona cuando llegaba a
Todos lo esperaban y justificaban, y por lo tanto lo que Auschwitz o a la ESMA? No hay palabras para decir esto.
dijera iba a ser aceptado. Los discursos de las dictadu- Se puede representar la crueldad del torturador, nunca
ras no tienen sentido. Tienen un significado contingente, el dolor del torturado. El tema es el silencio, cuánto se
el contenido lo pone el receptor. lo que la escuela debe dice con el silencio. El silencio transmite mucho más
hacer, y para lo cual debe estar preparada. es formar sub- que las palabras. Como en la película de Lanzmann cuando
jetividad. Identidad, no identificación. Formar chicos que el peluquero se quiebra y no puede seguir hablando. Ese
construyan identidad y no puedan ser incluidos en dis- hombre no recordó, revivió.
cursos como el de Hitler.
- ¿cuál es entonces la "herencia" que se debe "legar' a
- ¿puede hoy la escuela - en la situación en que se las nuevas generaciones?
encuentra la educación- competir con otras instancias - En primer lugar, y como ya dije, separo por edades y
sociales que son también formadoras de subjetividad? procesos. En la infancia es fundamental que se brinden
- La escuela está absolutamente denigrada. La verdad herramientas para poder dudar. Quiero que cuando mi
del discurso no es independiente del locutor, y el maes- hijo egrese de la primaria pueda dudar, que no acepte
tro está denigrado. Ya no es más el que sabe. Ahora, para las cosas como dadas. Tiene que conocer las historia,
la sociedad el maestro es el que no sabe. ¿Qué puede hacer saber lo que pasó y tener un juicio de valor. Pero ese jui-
el maestro ante esa realidad? Si pretende mantenerse en cio de valor se debe basar en una opción. Eso es lo impor-
el lugar del que sabe, perdimos. Porque el maestro no tante.
puede saber como hace cien años. Los padres de los
chicos saben más que el maestro. En el siglo XVII, la gente - ¿Es necesaria una competencia o pedagogía especí-
llevaba sus hijos a la escuela y firmaba un contrato, entre- fica para que la escuela abordar esa tarea?
gaba a su hijo, el padre delegaba su autoridad en el maes- - Estoy convencido de que no cualquiera puede asumir
tro. Hoy es al revés: el padre no lo puede educar. Hay que este desafío del ejercicio de transmisión. Pero al mismo
replantear el rol de la escuela. El maestro debe ser el con- tiempo creo que si le damos especificidad, lo vamos a
ductor de un proceso en el que la familia, que es la otra institucionalizar. Si metemos la transmisión del genoci-
gran constructora de identidad, tiene que participar. En dio en la materia historia. perdimos. La historia es una
las últimas décadas la familia renunció a este deber. que cosa, y la memoria otra. Por otra parte, en cuanto se lo
institucionaliza la transmisión y se la pone en la curricula
"En algunas escuelas, con la se le confiere un contenido terminado. Entonces el otro,
intención real y sincera de en este caso el alumno, pasa a ser un receptor sin
transmitir, pasan La noche de los necesidad de cuestionarse. Para decirlo gr áficamente
lápices. Muestran. Un chico de once ¿cómo se toma prueba del genocidio? El genocidio no se
años que yo conozco vio la película puede enseñar. La memoria tampoco. Y no hay un lugar
y estuvo una semana vomitando y determinado para transmitir. Para que un grupo de jóve-
con pesadillas. La pregunta es la nes reciba la "herencia", tiene que darse esto dentro de
misma que al principio: lcon qué un contexto con determinadas prácticas que no estén limi-
procesa ese chico La noche de los tadas a la transmisión del genocidio. No porque alguien
lápices? lCómo se transmite dijo que había que hablar de eso. Sino porque sencilla-
entonces lo que no se puede mente se habla de eso todo el tiempo. incluso sin men-
representar?" cionarlo.
,.;,_
convicción analítica no busca de esos factores que definen a SL: jóvenes latinoamericanos se unan a
internacional que se desarrolló en
Biblioteca • aparecen en Perú son el "repliegue"
sobre la cultura autóctona y. sobre
todo durante el siglo XX. la
la Universidad de Wisconsin en
abril de 1995. ante una sensación de
esconder falta de datos o debilidad
teórica, sino precisamente lograr un
estudio concentrado en el objeto
el escenario regional en el cual
nace: los actores sociales que allí
se desenvuelven. tanto los
grupos guerrilleros no es novedad:
es casi un rito de iniciación. lo
mismo que estudiar en una
Estos son algunos de los títulos que "apropiación de los instrumentos "apremio~ debido a que Perú y los que investiga: "la dicotomía entre la intelectuales y los jóvenes universidad radical antes de entrar
pueden ser consultados en la de dominación de "Occidente". peruanos estaban viviendo una historia como teleología y como univesitarios que van a constituir a trabajar en un prestigioso estudio
Biblioteca del Proyecto Memoria. Esto. sostiene Degregori. es visible situación de violencia extrema que evento fortuito es demasiado rígida su columna vertebral. como las de abogados". A pesar de algunas
Biblioteca de la Facultad de en el ámbito educativo y en exigía "un esfuerzo por mejorar la y autodestructiva. Ambos polos poblaciones urbanas y rurales que afirmaciones de este tipo. el texto
Filosofía y Letras, Universidad de particular en las poblaciones comprensión y la interpretación de destruyen la mezcla de curiosidad y serán su potencial base social". analiza el rol de la mujer en la
Buenos Aires, Puán 470. de lunes a andinas (recordemos que Sendero la historia reciente peruana". artesanía que conforma el arte del guerra. y los estereotipos que las
viernes de 13 a 16 hs. El catálogo de Luminoso hace su aparición en ta Según Stern esa conferencia estuvo análisis histórico contextualizado". Violencia y género. A propósito de distintas sociedades construyen
la biblioteca se encuentra zona de Ayacucho). Estas caracterizada por el enigma. el Por lo tanto, lo que se ha buscado es Robin Kirk, Grabado en piedra. Las para explicar esta "anomalía", pues
disponible on line en poblaciones andinas buscan exotismo y la sorpresa. sumadas al "el estudio de los seres humanos en mujeres de Sendero Luminoso. "en la mayoría de las culturas una
http://www.filo.uba.ar "instrumentos muy pragmáticos "misterio que frecuentemente ha su dimensión temporal". y lograr A principios de los años '90, pocos mujer armada supone algo muy
Selección y comentarios preparados por para sus luchas democráticas (. ..) girado en torno a Sendero "un análisis histórico prestaban atención a la presencia distinto al hombre en la misma
Federico Guillermo Lorenz. buscan aprender a leer. escribir y Luminoso". la organización maoísta contextualizado [de) la guerra en de mujeres en Sendero Luminoso. condición: es la emoción armada.
las cuatro operaciones. Pero. que se lanzó a la guerra que la sociedad peruana se sumió Estas aparecían como "un la violencia empujada más allá de
Oscuridades de la luz. A propósito además. buscan la verdad". la insurrecciona[ en mayo de 1980. "La entre 1980 y 1995". fenómeno siempre subordinado las reglas de un combate formal
de Carlos lván Degregori. Qué salida del "engaño" histórico extraña condición arrítmica de las -atraídas con engaños por (...) las pocas mujeres que han
difícil es ser Dios. Ideología y fundacional, ya que con ironía el preocupaciones y el simbolismo de El contexto social de la violencia. A hombres. embaucadas por liderado guerrillas insurgentes
violencia política en Sendero autor califica al episodio de Sendero, su origen en un mundo propósito de Carlos lván hombres. manipuladas por modernas son recordadas por su
Luminoso. Cajamarca. en el que Atahualpa tiró regional que unía las comunidades Degregori, Ayacucho, 1969-1979. El hombres. La imagen dominante era salvajismo. o por su fatal belleza".
Este es un texto breve que coloca al suelo una Biblia. como una andinas de indios. una oligarquía surgimiento de Sendero Luminoso: la de una mujer carente de visión Si bien Grabado en piedra se
en perspectiva histórica el caso de "manipulación de la comunicación". rural y un sistema de hacienda en del movimiento por la gratuidad de política y usada como un restringe al caso peruano. resulta
la violencia política encarnada por La educación demanda un guía vías de descomposición, y unos la enseñanza al inicio de la lucha instrumento por estos hombres una útil guía para el análisis de
Sendero Luminoso en el Perú. El externo. un "maestro". y allí intelectuales y estudiantes armada. violentos. psicópatas y sedientos fenómenos semejantes. desde una
autor. mediante un estilo ameno y tenemos la figura de Abimael universitarios radicalizados: su La región de Ayacucho fue la única de sangre". Como contrapartida, perspectiva de género. en otras
expositivo. busca responder a la Guzmán. así como el carácter sorprendente capacidad para que organizó protestas contra el sin embargo. datos del gobierno guerrillas sudamericanas.
siguiente cuestión: por qué Sendero moralizante de Sendero Luminoso, convertir el dogmatismo utópico y decretó de marzo de 1969. peruano informaban que desde cotidiana de nuestras relaciones".
Luminoso. surgido del encuentro en y sus prácticas ejemplarizadoras. El el desdén en una efectiva máquina promulgado por las Fuerzas 1990. de los 19 miembros del En dicha atmósfera, se dan las
las décadas del sesenta y setenta. vuelco a los manuales de marxismo. política de guerra" son para Stern Armadas del Perú. que eliminaba la Comité Central del Partido ocho situaciones más patéticas
entre "una élite intelectual para el autor. es un camino por el algunos de los motivos para esa gratuidad de la enseñanza para eran mujeres. mientras que "había planteadas por la guerra: "niños
provinciana mestiza y una juventud cual el mesianismo de esta combinación. Agregándose a la aquellos alumnos de escuelas dos integrantes femeninos en un huérfanos (. ..) jóvenes cuya
universitaria también provinciana. agrupación puede ser explicado. En complejidad del fenómeno estatales que al terminar el año Politburó compuesto por cinco juventud se da en contextos cuyo
andina y mestiza". alcanzó a base a este fenómeno, por ejemplo. senderista, se señala el hecho de escolar hubieran desaprobado miembros". Asimismo, para la recuerdo traerá amargura o rencor;
"desarrollar tal grado de violencia. es que Sendero desconocerá las que "las sorpresas y la velocidad alguna materia. ¿Por qué - se misma época el 40% de los mujeres que han visto envejecer
Para ello, Degregori rastreará "qué formas de organización populares. política peruana parecen desafiar pregunta el autor inicialmente- acusados por acciones terroristas prematuramente sus posibilidades
factores. en la historia peruana y en haciendo una política de la los gastados guiones de sólo allí. si afectaba a los sectores eran mujeres. Sobre esta humanas de desarrollo. sujetas
la cultura de los dos núcleos instalación de los "organismos clasificación. elaboración de la más humildes de todo el país? contradicción. Robin Kirk construye como están a un orden cultural y
sociales constitutivos de SL lo generados" definidos por el crónica y explicación", y por ello el A partir de esta cuestión inicial. su argumentación. que se apoya en económico de maltrato y
posibilitan" y por qué "cuando se partido. poseedor y difusor de la objeto de este volumen aparece Degregori pone en contexto la el análisis de diversas fuentes disminución". En consecuencia.
comunican con otros actores verdad racional. caracterizado por un fuerte énfasis aparición del senderismo en la articuladas con la historia de vida violencia y sufrimiento son dos
políticos lo hacen sólo en términos en "el papel de los accidentes o del misma región. pues "comprender el de "Betty", militante de Sendero ejes centrales de este libro.
de confrontación absoluta". El antiguo origen del presente. A azar de la historia". Ese azar, la surgimiento de Sendero Luminoso Luminoso, entrevistada en un abordados desde "el espacio de la
En un tono que se aproxima al propósito de Steve J. Stern profunda raíz de muchas de las requeriría analizar dinámicamente automóvil de vidrios oscuros en cultura. entendida. en este caso.
ensayo pero con la adecuada (editor), Los senderos insólitos del contradicciones de la sociedad el conjunto de los elementos que lo Huamanga. Este texto parte a veces como la visión recreada de la
evidencia. el autor señala en Perú: guerra y sociedad. 1980-1995. peruana pasan a ser el eje que guía definen, ubicándolos en el contexto de generalizaciones cuyo sustento subjetividad y la construcción de
primera instancia que las dos El origen de esta amplia los trabajos reunidos en este libro. peruano de la segunda mitad de empírico puede no ser muy sólido. imaginarios sociales".
formas de rebeldía vigentes que recopilación es una conferencia El compilador aclara que esta siglo" El autor desarrolla "algunos como cuando afirma: "que los
•
El edificio de la ex Dirección de Inteligenciade lapolicía bonaerense, sede la Comisiónpor laMemoria
Miembros de los organismos de Derechos Humanos, vecinos y público en general. en el acto de entrega del edificio.
Una bandera argentina con la leyenda Nulidad a la
obediencia debida y el punto final cubrió la garita
donde antes se alojaron ojos vigilantes. Desde el 24 de
marzo pasado, el edificio de la ex Dirección de
Inteligencia de la policía bonaerense es la sede la
Comisión por la Memoria. "Este lugar donde se
pergueñó el horror .;erá el lugar de la vida, de la
justicia y de la memoria", anunció Estela Carlotto.
El edificio fue cedido a la Comisión por una ley
presentada en la legislatura por el diputado Alejandro
Mosquera, que se aprobó por unanimidad en las dos
cámaras en diciembre pasado. La ley establece que el
edificio. y todos los archivos de la policía que se
encuentran en un sótano del mismo, pasarán a ser
propiedad de la Comisión que deberá usarlos para
colaborar en la búsqueda de la verdad y la justicia y la
construcción de la memoria colectiva.
los archivos, una impresionante cantidad de
documentación que registra toda la persecución y
operaciones de intelegencia realizadas por la policía
bonaerense desde su fundación hasta el año 1997,
están bajo custodia de la Cámara Federal de La Plata.
que está realizando diversas pericias para determinar
si hay datos que aporten a las Causas por la Verdad.
La Comisión firmó un convenio con la Facultad de
Informática de la Universidad Nacional de La Plata para
la digitalización de esos archivos.
El edificio , en la calle 54 entre 4 y 5 de la Plata.
funcionará como sede de la Comisión y sus equipos de
trabajo, y estará abierto a los organismos de Derechos
Humanos, la Universidad y todas aquellas personas
que voluntariamente quieran aportar a la construcción
de la memoria. Será además un lugar de referencia y
encuentro para los representantes de los Foros por la
Memoria que funcionan en toda. la provincia.
la Comisión convocará a un concurso para la
remodelación de la Casa, a fin de conservar sus
características fundamentales pero también adecuarla
al funcionamiento de muestras, conferencias, cursos,
un centro de documentación y archivo y un instituto
superior de investigaciones sobre cuestiones de
derechos humanos y memoria colectiva.
Después de la ceremonia, los miembros de la Comisión
por la Memoria y quienes los acompañaron recorrieron
las instalaciones.
Más adelante, cruzaron la Plaza San Martín para
inaugurar una escultura realizada por Adolfo Pérez
Esquive[ y su hijo a los desaparecidos, "ausentes
siempre presentes", como él señala.
LA NUEVA CASA.
En la ceremonia, Estela
Carlotto Víctor Mendibil Y
VERDAD
el fiscal Hugo Cañón (arr. izq.);
Adelina de Alaye (arr. der.) y JUSTI
demás miembros de la Comisión
por la Memoria.
La puerta con candado conduce
Y ME IA
al sitio donde se albergan los
archivos de la policía bonaeren-
se, actualmente en custodiade
la Cámara federal de La Plata.
CELEBRAR LA VIDA.
Los miembros de la Comisión por
laMemoria, recorrieronlas insta-
laciones de laantiguasede de la
Dirección de Inteligencia de la
Policia Bonaerense, donde a par-
tir de ahora funcionará la sede
del organismo.
Del horror del pasado alaespe-
ranza de un futuro mejor.