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Vivir con Humildad y Fe en Dios

El mensaje de la Iglesia Evangélica Bautista de Pinto, basado en Santiago 4:13-17, enfatiza la importancia de reconocer la voluntad de Dios en nuestros planes y la necesidad de vivir con humildad y confianza en Él. Se destaca que decir 'si el Señor quiere' nos libera del estrés y la ansiedad, nos aporta paz y nos ayuda a vivir un día a la vez, reconociendo nuestros límites y sometiéndonos a Su voluntad. La conclusión subraya que hacer planes no es censurable, pero deben ser realizados con la consideración de los propósitos divinos.

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Vivir con Humildad y Fe en Dios

El mensaje de la Iglesia Evangélica Bautista de Pinto, basado en Santiago 4:13-17, enfatiza la importancia de reconocer la voluntad de Dios en nuestros planes y la necesidad de vivir con humildad y confianza en Él. Se destaca que decir 'si el Señor quiere' nos libera del estrés y la ansiedad, nos aporta paz y nos ayuda a vivir un día a la vez, reconociendo nuestros límites y sometiéndonos a Su voluntad. La conclusión subraya que hacer planes no es censurable, pero deben ser realizados con la consideración de los propósitos divinos.

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IGLESIA EVANGÉLICA BAUTISTA DE PINTO

SI EL SEÑOR QUIERE
SANTIAGO 4:13-17
©Samuel Serrano, pastor/iebpinto@[Link]/ 619701269

5/1/2025
INTRODUCCIÓN
Si uno escribe en el buscador de Google la frase
“propósitos de año nuevo”, aparecerán, en 0,31
segundos, cuanto menos, 66.400.000 resultados.
En cualquiera de los sitios se te plantea una lista de
propósitos 10, 15, 20, 100 de ellos para el Año Nuevo y,
sobre todo, algunos sitios, nos describe cómo tratar de
alcanzarlos. No sé si ya alguno de vosotros se ha
planteado nuevos propósitos. Pero este es un ejercicio
que normalmente hacemos las personas al inicio de un
calendario totalmente a estrenar.
Además vivimos en una sociedad que nos impulsa a
las prisas a prosperar, conseguir con nuestras propias
fuerzas, realizarnos personalmente, alcanzar nuevos
hitos, a idear nuestra propia vida y tratar de lograr
grandes metas. A construirnos a nosotros mismos y
hacernos un nombre si es posible. Recordaba aquella
multitud que quiso alcanzar el cielo construyendo la
famosa torre de Babel.
El apóstol Santiago nos advierte sobre esta forma de
vivir precipitada, tan a menudo desligada del Señor,
sobre esta forma de plantear el futuro sin apenas tenerle
en cuenta a Él. N o s i n v i t a a l a r e f l e x i ó n f r e n t e a
los nuevos tiempos. Nos llama a la serenidad ,
a la prudencia, al realismo de la vida, a la
confianza en el Señor en un mundo que desea
ha c e r s e a s í m i s m o s i n t o m a r e n c u e n t a a
Dios.
Se dirige posiblemente, en su Carta, a personas de la
comunidad que quizás tenían una vida con cierta holgura
económica, individuos que eran comerciantes y viajeros,
hombres de negocios quienes vivían muy a la moda y
habían perdido de vista a Dios en esta forma de plantear
la vida.
Leemos en Santiago 4:13-17 lo siguiente:

Pero, ¿qué diremos respecto a los que


dicen: “Hoy y mañana partiremos a tal
ciudad y trabajaremos allá un año, y
haremos negocio y prosperaremos”, e
ignoran que acontecerá mañana? Porque,
¿qué es nuestra vida, sino solamente un
vapor que aparece por un breve tiempo y
enseguida se consume desvaneciéndose? En
su lugar deberían decir: “Si Yahweh quiere,
nosotros viviremos y emprenderemos
esto o lo otro”. Ellos se jactan en su altivez, y
toda jactancia como ésta es mala. Y el que
sabe lo que es bueno y no lo hace, le es
pecado.

La frase: “Si Yahweh quiere…”, “Si Dios quiere”,


queridos hermanos y amigos, es mucho más que una
muletilla gastada que se usa en ciertas culturas o
grupos piadosos… decir: “si el Señor quiere” tiene
gran importancia y significado en este mundo en el
que vivimos.
Decir “si el Señor quiere…”

1. Nos libra del estrés, la angustia y el temor


del futuro

Sin duda, el estrés constante, crónico, así como la


ansiedad y el temor son algunos de los males más
extendidos en la sociedad occidental en este siglo
XXI.
Son millones los que viven en nuestro mundo bajo
una presión difícil de soportar, atenazados
constantemente por el temor a no rendir, ano triunfar, a
no gustar, a no alcanzar, muchos dependientes de los
fármacos para superar un día más.
Hace unos años aparecía la noticia de un famoso
youtuber, quien cuenta con unos 65 millones de
suscriptores entre todas las paltaformas. En esa noticia
anunciaba que se iba a retirar de los focos por un tiempo
debido a la presión y el estrés que sufría y le estaba
afectando física y psicológicamente.
Literalmente decía:

Cada vez siento más presión… la


ansiedad de intentar ser la mejor versión de
mi mismo… es como que estoy luchando
contra todos estos demonios en mi cabeza…
lo que necesito es irme una temporada,
desconectar de todo esto porque llevo mucho
tiempo sin parar, sin poder vivir lo que estoy
viviendo desde fuera. Siempre tengo en
mente lo siguientes videos que voy a hacer,
los próximos viajes, los próximos proyectos.
Suena a problemas del Primer Mundo.

Efectivamente, tal como decía este personaje


público, se trata de problemas del Primer Mundo.
Problemas que se solucionan cuando uno descansa en el
Señor. Cuando planteamos el futuro desde la confianza
en Él. Cuando contamos con Su agradable, buena y
perfecta voluntad en nuestra vida. ¡Cuán distinto es
entonces el día a día! ¡Cuán diferente una vida con Dios!
¡Un nuevo año con Él!
2. Aporta paz a nuestra vida

Reconocer que estamos en las manos de Dios, que Él


guía nuestro camino y cuida de nuestras vidas, aún en los
detalles más pequeños; contar a diario con Su hermosa
Providencia aporta una paz a nuestra vida difícil de
calibrar.
La Sagrada Escritura nos consuela con numerosas
promesas en cuanto a la paz de Dios:

Por nada estéis afanosos; más bien,


presentad vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la
paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y vuestras mentes
en Cristo Jesús (Filipenses 4:6-7)

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo


pensamiento en ti persevera, porque en ti ha
confiado (Isaías 26:3).

Porque el reino de Dios no es comida ni


bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu
Santo (Romanos 14:17)

La paz les dejo, mi paz les doy, y no se las


doy como la da el mundo. No se turbe su corazón
ni tenga miedo (Juan 14:27)

Pero los mansos heredarán la tierra y se


deleitarán por la abundancia de paz (Salmo
37:11)
DECIR: “SI DIOS QUIERE…”

3. Nos hace vivir un día a la vez

Parece que aquellos comerciantes de quienes


escribe el apóstol Santiago deseaban vivir la vida,
como se dice, “a tope”, “a todo tren”, deseaban
“quemar la vida” viviendo más de una jornada a la
vez. En sus mentes llenas de presunción y sueños
fantaseaban acerca del “futuro dorado” que
experimentarían.
Eso me recordaba las palabras del mismo Jesús
citadas en Mateo 6:25-34:

Por eso os digo, no os preocupéis por


vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni
por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la
vida más que el alimento y el cuerpo
más que la ropa? 26 Mirad las aves del cielo,
que no siembran, ni siegan, ni recogen en
graneros, y sin embargo, vuestro Padre
celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de
mucho más valor que ellas? 27 ¿Y quién de
vosotros, por ansioso que esté, puede añadir
una hora al curso de su vida? 28 Y por la ropa,
¿por qué os preocupáis? Observad cómo
crecen los lirios del campo; no trabajan, ni
hilan; 29 pero os digo que ni Salomón en toda
su gloria se vistió como uno de éstos.30 Y si
Dios viste así la hierba del campo, que hoy es
y mañana es echada al horno, ¿no hará
mucho más por vosotros, hombres de poca
fe? 31 Por tanto, no os preocupéis, diciendo:
“¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o
“¿con qué nos vestiremos?” 32 Porque los
gentiles buscan ansiosamente todas estas
cosas; que vuestro Padre celestial sabe que
necesitáis de todas estas cosas. 33 Pero buscad
primero su reino y su justicia, y todas estas
cosas os serán añadidas. 34 Por tanto, no os
preocupéis por el día de mañana; porque el
día de mañana se cuidará de sí mismo.
Bástele a cada día sus propios problemas.

¡Cuánta sabiduría nos aporta, queridos


hermanos y amigos, la Palabra de Dios! ¡Cuánto
consuelo y seguridad encontramos en las palabras de
nuestro Señor! ¡La importancia de vivir un día a la
vez! ¡De sabernos totalmente bajo la Providencia de
Dios! ¡De dejar los resultados de nuestra labor en Sus
benditas manos! ¡El mandato imperativo de buscar
primeramente Su reino y Su justicia! ¡Dios añadirá el
resto! ¡Dios cuidará nuestra vida!
¡Decir: “si Dios quiere…” nos hace vivir un día a
la vez! ¡Nos libra del afán y la ansiosa preocupación!

DECIR CON TODA CONVICCIÓN/PENSAR/VIVIR ESTE: “SI


DIOS QUIERE…”
4. Nos hace humildes ante los límites de la vida

ILUSTRACIÓN: El novelista ruso León Tolstoi


escribió acerca de un hombre dominado por
el anhelo pujante de la auto-gratificación. Su
placer más grande era el de poseer tierras.
Alguien le prometió que podría ser dueño de
toda la tierra que pudiera rodear caminando
entre el amanecer y la puesta del sol en un día
determinado. Comenzó a paso normal. Sin
embargo, impulsado por su ambición,
comenzó a acelerar. Pronto echó a correr,
esforzándose por hacerlo cada vez más y más
rápido. El cuerpo le ardí de fiebre. Se arrancó
la camisa y se quitó sus botas. El sol estaba
por ponerse y él se lanzó hacia su destino.
Llegó al punto de partida justamente cuando
los últimos rayos desaparecían en el oeste.
Exhausto, murió. La única tierra que obtuvo
fue la de su sepultura: 2 metros de largo por
60 centímetros de ancho.

Muchos siglos antes que el gran escritor ruso nos


dejara este impactante testimonio anecdótico, ya Jesús
pronunció una parábola bien semejante: La parábola del
rico insensato. Y recordamos las palabras de Dios:
“¡Insensato! Esta noche demandan tu vida, y esto que has
provisto, ¿para quién será? Así es el que acumula tesoros
para sí y no es rico para con Dios” (Lucas 12:20-21).
Ser consciente de los límites de la vida, de su finitud,
queridos hermanos y amigos, de su caducidad en este
mundo; en palabras de Santiago, entender que “nuestra
vida solamente es un vapor que aparece por un breve
tiempo y enseguida se consume desvaneciéndose” nos
llena de humildad. Esa humildad que agrada a Dios. Esa
humildad que acerca a Él. Esa humildad que debemos
cultivar cada día.
Somos, entonces, librados del pecado del orgullo.
Solamente recordar las palabras del filósofo griego del
siglo IV a.C., Sócrates, quien escribía sobre los peligros
del orgullo cuando afirmaba:

El orgullo engendra al tirano. El orgullo,


cuando inútilmente ha llegado a cumular
imprudencias y excesos, remontándose sobre
el más alto pináculo, se precipita en un
abismo de males, del que no hay posibilidad
de salir.

De lo contrario qué hermosa es la humildad. Es un


fruto del Espíritu sin igual. Una cualidad del carácter
cristiano que nos asemeja a Jesús, el cual era manso y
humilde de corazón.
“Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes,
uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad
del obediente” (Miguel de Unamuno. Filósofo y escritor
español de finales del siglo XIX y principios del XX)
DECIR: “SI EL SEÑOR QUIERE…”

5. Nos somete a la voluntad de Dios

El hombre o la mujer sobre la cual escribe el apóstol


Santiago, está únicamente plegado a su voluntad. Es su
deseo el que desea satisfacer. Es su plan el que desea
acometer. Es su futuro el que desea escribir.
El que así vive su existencia está muy de acuerdo
con ese poema breve escrito por el poeta inglés William
Ernest Henley (1849-1903), titulado INVICTUS:

Más allá de la noche que me cubre,


Negra como el abismo insondable,
Doy gracias a los dioses que puedan existir,
Por mi alma inconquistable.

En las azarosas garras de las circunstancias


Nunca me he lamentado, ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
Mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas,


Donde yacen los horrores de la sombra,
Sin embargo, la amenaza de los años
Me encuentra, pero me encontrará sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el camino,


Cuán cargada de castigos la sentencia,
Yo soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.
Contrastan con fuerza las palabras del salmista
frente a las del poeta inglés, cuando se somete humilde y
enteramente a la voluntad de Dios y escribe así:

Pacientemente esperé al SEÑOR, y él se


inclinó a mí y oyó mi clamor.
2 Me hizo subir del pozo de la desesperación,

del lodo cenagoso.


Puso mis pies sobre una roca y afirmó mis
pasos.
3 Puso en mi boca un cántico nuevo, una

alabanza a nuestro Dios. Muchos verán esto


y temerán, y confiarán en el SEÑOR.
4 Bienaventurado el hombre que pone su

confianza en el SEÑOR y no vuelve la


mirada a los soberbios ni a los que se
enredan con la falsedad.
7 Entonces dije: “He aquí, yo vengo. En el

rollo de pergamino está escrito acerca de


mí:
8 ‘El hacer tu voluntad, oh Dios mío, me ha

agradado; y tu ley está en medio


de mi corazón’ ”.

DECIR “SI EL SEÑOR QUIERE” O VIVIR MÁS BIEN BAJO


ESTE PRECEPTO ENTREGANDO ASÍ NUESTRA VIDA
HUMILDE Y CONFIADAMENTE AL SEÑOR, NOS SOMETE A LA
VOLUNTAD DE DIOS , A SUS PLANES, PROPÓSITOS Y DESIGNIOS PARA
NUESTRA VIDA. LLENANDO ASÍ NUESTRA VIDA DE
CONFIANZA, SEGURIDAD Y CONTENTAMIENTO SEAN
CUALES SEAN LAS CIRCUNSTANCIAS.
CONCLUSIÓN
Llegamos a la conclusión del mensaje, queridos
hermanos y amigos, y hay que afirmar que Santiago no
está censurando el hacer planes de futuro; lo que censura
es el hacerlos sin tener en cuenta a Dios y sus santos
propósitos para nuestra vida. Lo que censura es esa
autosuficiencia, ese orgullo, esa presunción, esa
vanagloria propia de nuestro mundo y del corazón
separado o quizás alejado de Dios.
Recordaba a otro Apóstol, a Pablo, quien en
numerosas ocasiones hizo planes cuando pensaba en sus
viajes misioneros; pero Pablo estaba totalmente apegado
a Dios y rendido gozosamente a Su voluntad.
Fijémonos bien en sus palabras:

 Cuando Pablo dejó Éfeso, le dijo a los judíos:


“Volveré si es la voluntad de Dios” (Hechos
18:21).
 Le dijo a los corintios: “Vendré a vosotros muy
pronto, si el Señor lo dispone” (1 Corintios 4:19).
 Le prometió a los creyentes en Corinto pasar
algún tiempo con ellos “si el Señor lo permite” (1
Corintios 16:7).

No se trata de usar las palabras “si Dios quiere”


como una especie de muletilla piadosa a todas horas,
sino especialmente de vivir bajo ese principio de
confianza en Señor frente a este Año Nuevo que
iniciamos. Todo creyente debe vivir de tal manera que,
según Horatius Bonar: “En ningún momento del día o de
la noche esté ausente lo sagrado”.
Meditemos en ello, recordemos, queridos hermanos
y amigos, que decir, pensar, afirmar, vivir las palabras:
“si Dios quiere” tiene grandes recompensas:

 NOS LIBRA DEL ESTRÉS, LA ANGUSTIA Y EL TEMOR DEL


FUTURO
 APORTA PAZ A NUESTRA VIDA
 NOS HACE VIVIR UN DÍA A LA VEZ
 NOS HACE HUMILDES FRENTE A LOS LÍMITES DE LA VIDA,
LIBRÁNDONOS DEL ORGULLO DE ESTE MUNDO.
 NOS SOMETE A LA VOLUNTAD DE DIOS

EL FUTURO, NUESTRO FUTURO EN ESTE NUEVO


AÑO 2025, QUERIDOS HERMANO/AS, TU Y MI FUTURO,
ESTÁ ENTERAMENTE EN LAS BONDADOSAS MANOS DE
DIOS.
¡GLORIA AL SEÑOR POR ELLO!
¡ENTREGUÉMONOS CONFIADAMENTE A ÉL!
¡DESCANSEMOS EN SU PROVIDENCIA!
¡EN ESTE NUEVO AÑO, SENDAS DIOS HARÁ!

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