Planificación Familiar y Salud Reproductiva
Planificación Familiar y Salud Reproductiva
PRIORITARIOS PARA LA
SALUD REPRODUCTIVA
RESUMEN
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PLANIFICACIÓN FAMILIAR
En definitiva, la planificación familiar debe considerarse tanto para evitar un embarazo no deseado
como para conseguirlo en el momento en el que la pareja o la mujer lo deseen.
La educación sexual
Prevención y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual (ETS)
El asesoramiento antes de la concepción, durante el embarazo y el parto
El tratamiento de la infertilidad
Una correcta planificación familiar aporta múltiples ventajas tanto para las mujeres y su familia
como para la sociedad en general.
En los países pobres, la planificación familiar contribuye incluso a salvar vidas y a mejorar la
calidad de vida.
A continuación, vamos a comentar todos los beneficios que aporta la planificación familiar:
Al limitar el número de embarazos que la mujer va a llevar a término, así como el espacio entre
ellos, la salud y el bienestar materno van a mejorar en gran medida. Del mismo modo, al limitar los
nacimientos a los años de mejor salud del período reproductivo de la mujer, también se disminuye
el riesgo de muerte materna y fetal.
Por una parte, se evita el embarazo no deseado en las mujeres infectadas con VIH, lo cual
disminuye el nacimiento de bebés infectados y huérfanos. Por otra parte, los métodos
anticonceptivos como el preservativo ofrecen una doble protección, ya que evitan el embarazo y
el riesgo de transmisión de enfermedades sexuales como el VIH.
Las mujeres jóvenes corren un mayor riesgo de dar a luz a un bebé prematuro o con bajo peso al
nacer. Además, los hijos de las mujeres adolescentes presentan una tasa mayor de mortalidad
neonatal. Asimismo, también se consigue reducir la tasa de abandono escolar al reducir los
embarazos en adolescentes.
La planificación familiar ejerce un control de la natalidad mundial, lo cual aporta beneficios para la
economía, el medio ambiente y el desarrollo sostenible.
Las personas pueden tomar decisiones bien fundamentadas con relación a su salud y bienestar.
Dar a conocer toda la información necesaria para una adecuada planificación familiar es
importante para lograr el bienestar de la pareja, la autonomía de las personas, apoyar a la salud y
mejorar el desarrollo y evolución de la sociedad.
Cuando una pareja o una mujer decide quedarse embarazada, será recomendable que empiece a
tomar medidas incluso antes de haberlo conseguido, con el objetivo de tener un embarazo lo más
saludable posible.
En primer lugar, para aumentar las posibilidades de embarazo, es necesario que la mujer sepa
calcular cuáles son sus días fértiles y mantener relaciones sexuales sin protección durante estos
días.
Por otra parte, vamos a comentar algunas recomendaciones relacionadas con la salud y el
bienestar que deberían seguir todas las mujeres a la hora de buscar un embarazo:
Empezar a tomar ácido fólico. Esta vitamina previene las deformaciones congénitas de la
médula espinal, como la espina bífida, y debe tomarse durante todo el primer trimestre.
Llevar una dieta equilibrada, rica en fibra, hierro, calcio, grasas omega-3, etc.
Dejar los hábitos tóxicos como el tabaco y el alcohol. La cafeína también está
desaconsejada.
Realizar una visita previa al ginecólogo para hacer una revisión y recibir las primeras
recomendaciones.
Realizar ejercicio físico moderado. Los deportes como el yoga, el pilates, la natación o
simplemente salir a caminar son recomendables.
Es importante tener concluido el calendario de vacunaciones para estar inmunizado y
vacunarse si no lo estuviera.
Cuidar la higiene íntima y extremar las medidas higiénicas en general.
Si no se ha pasado la toxoplasmosis, no ingerir frutas ni verduras sin lavar. Tampoco comer
carnes poco cocinadas a menos que se congelen previamente a -22ºC durante 10 días.
Evitar, en la medida de lo posible, exposiciones a agentes químicos ambientales. Trabajos
en gasolineras o tintorerías pueden ser perjudiciales.
No tomar medicamentos sin consultar con el médico, ni siquiera los que se venden sin
receta.
Todas estas medidas adoptadas, sin obsesionarse, por el hombre y la mujer son el primer paso
para concebir un hijo sano.
Como hemos comentado al inicio de este artículo, la planificación familiar incluye métodos tanto
para evitar el embarazo como para conseguirlo en un momento puntual.
Estos métodos pueden englobarse en dos grades grupos que comentaremos a continuación: los
anticonceptivos y los tratamientos de fertilidad.
CLASIFICACION:
Existen multitud de maneras de clasificar los métodos anticonceptivos. Por ejemplo, se pueden
tener en cuenta los diferentes parámetros que se comentan a continuación:
Masculinos o femeninos
Orales o no orales
Hormonales o no hormonales
Temporales o permanentes
Reversibles o irreversibles
Este mecanismo de acción de los anticonceptivos se basan en el control del ciclo menstrual para
evitar mantener relaciones sexuales en los días fértiles de la mujer, que son aquellos cercanos al
momento de la ovulación. Popularmente se conoce a este anticonceptivo natural como Ogino-
knaus.
La ovulación tiene lugar a mitad del ciclo menstrual, aproximadamente, aunque no en todas las
mujeres es tan exacto, sobre todo en aquellas que presentan un ciclo menstrual irregular. Por
tanto, es necesario que la mujer lleve un estricto control de sus menstruaciones y la ovulación.
Algunas mujeres utilizan métodos para saber si se encuentra en su periodo fértil como, por
ejemplo, analizar el moco cervical o medir la temperatura basal, ya que se produce una elevación
de 0.2 a 0.5 ºC en el momento de la ovulación.
También existe como método natural el coito interrumpido, coloquialmente conocido como
marcha atrás. En este caso, hay que evitar la eyaculación dentro de la vagina, aunque no la
penetración previa.
Las ventajas y desventajas de los métodos anticonceptivos naturales son los siguientes:
Ventajas
No hay efectos secundarios, el coste es nulo y pueden usarse durante el embarazo y la
lactancia.
Inconvenientes
No son métodos seguros. Su eficacia anticonceptiva no supera el 75% y, además, no
protege frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Estos métodos anticonceptivos solamente deberían usarlos aquellas parejas que, aunque
no busquen el embarazo activamente, sí que se plantean ser padres en un futuro próximo
y no tendrían problema si se produjera antes de lo esperado.
MÉTODOS BARRERA
Se trata de anticonceptivos que evitan la llegada de los espermatozoides al óvulo de forma física.
El más conocido de todos es el preservativo de uso masculino. No obstante, existen otros métodos
anticonceptivos de barrera:
Preservativo masculino
También llamado profiláctico o condón. Este método anticonceptivo tiene forma de funda y se
coloca alrededor del pene. Generalmente, el preservativo está hecho de látex y viene lubricado
con espermicidas. Al colocarse alrededor del pene, el semen se queda atrapado en su interior
después de la eyaculación. Su efectividad es del 97% y el precio suele rondar los 10 euros la caja.
Preservativo femenino
Es similar al condón masculino, pero con un anillo rígido ancho para evitar que resbale por el
orificio vaginal. Su precio es de 2 euros cada unidad, un poco más caro que el preservativo
masculino.
Diafragma
Es un capuchón de goma que se coloca en la vagina y obstruye el orificio del cuello del útero,
evitando así el paso de los espermatozoides. Su efectividad es del 95%, tiene un coste de 50 euros,
pero puede usarse varias veces si se cuida bien.
Esponja vaginal
Es como una espuma de poliuretano que se coloca en la entrada del cérvix y que absorbe el semen
y libera espermicida. Su efectividad varía del 70 al 90%, pero puede producir irritación vaginal.
También conocido como T de cobre. El ginecólogo coloca el DIU en el interior del útero, tiene una
efectividad del 95% y es de carácter permanente. El DIU de cobre es más económico que el DIU
hormonal, su precio se sitúa entorno a los 100 euros.
Las principales ventajas de estos anticonceptivos (a excepción del DIU) son las siguientes: solo es
necesario utilizarlos durante la relación sexual, no requieren control médico, no presentan efectos
secundarios y pueden ser utilizados en periodo de embarazo y lactancia.
Sin embargo, de todos los anticonceptivos barrera comentados evitan el contacto directo entre las
mucosas y protegen de la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual. Únicamente
evitaría el contagio por una ETS los preservativos masculinos y femeninos.
ANTICONCEPTIVOS HORMONALES
Estos son los métodos anticonceptivos más utilizados en la mujer. Los anticonceptivos hormonales
se componen de versiones sintéticas de las hormonas sexuales femeninas, normalmente de
estrógenos y la progesterona.
Los anticonceptivos hormonales pueden estar compuestos por estrógenos, que impiden la
ovulación, y progesterona, que evita la preparación endometrial y altera el moco cervical, o
solamente por progesterona.
Su mecanismo de acción consiste en alterar los niveles hormonales naturales en la mujer para
impedir que tenga lugar la ovulación y así no haya posibilidad de fecundación por parte del
esperma. Además, los anticonceptivos hormonales también alteran el endometrio y el moco
cervical, y evitan que el útero se prepare para la implantación embrionaria.
La fiabilidad de los anticonceptivos hormonales es muy alta (98-99%), siempre que se utilicen
correctamente y siguiendo las indicaciones médicas.
Se trata de un anticonceptivo en forma de pastillas que deben tomarse diariamente por vía oral.
Por otra parte, los inconvenientes de este anticonceptivo oral se enumeran a continuación:
Son de uso diario: requieren una toma al día en la misma franja horaria, lo que puede
provocar olvidos.
Aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Tienen efectos secundarios: cambios de peso, aumento y sensibilidad de las mamas,
aparición de celulitis, pesadez, depresión, etc.
Requieren un control médico.
El precio de la píldora anticonceptiva varía en función de la marca comercial.
Generalmente, cada tableta tiene un coste de 10 euros aproximadamente, lo que supone
un gasto anual de unos 120 euros
Cabe destacar que, a pesar de la gran difusión de los anticonceptivos orales en la mujer en la
actualidad, la anticoncepción hormonal masculina es todavía un reto para los investigadores.
Anticonceptivos inyectables
Este tipo de anticonceptivos consisten en una inyección de hormonas por vía intramuscular. Su
duración es de un mes o tres meses en función de la dosis hormonal y tiene una eficacia muy
elevada, del 99%.
A pesar de ello, este método anticonceptivo puede tener varios efectos secundarios: sangrado
irregular, dolores de cabeza, náuseas, manchas en la piel, aumento de peso o sensibilidad en los
senos.
Parches anticonceptivos
Se trata de pequeños parches colocados en la piel que van liberando de forma continuada la dosis
hormonal. Los parches anticonceptivos pueden colocarse en los glúteos, en el abdomen, en la
parte superior de la espalda o en la parte exterior alta del brazo.
Además, estos parches deben cambiarse una vez por semana y, aunque su efectividad
normalmente es elevada, se ve reducida en mujeres con sobrepeso.
Las ventajas y desventajas de los parches anticonceptivos son las mismas que en la píldora
anticonceptiva, aunque se pueden añadir los siguientes inconvenientes:
Además, la inyección anticonceptiva no previene de las ETS, requiere un control médico y, en caso
de abandono por deseo de embarazo, la ovulación puede tardar un tiempo en restablecerse.
El dispositivo intrauterino, conocido por sus siglas como DIU, es un dispositivo en forma de "T" que
se coloca en el útero y va liberando hormonas. Esta liberación hormonal impide la implantación
del embrión en el útero en el caso de que ocurra la fecundación.
Sin embargo, algunos de los inconvenientes que pueden sufrir las mujeres con DIU se detallan a
continuación:
Implante anticonceptivo
Ventajas
Regula las menstruaciones, reduce el sangrado y evita los dolores.
Inconvenientes
Requiere una cirugía menor para su colocación, puede dejar una pequeña cicatriz y las
hormonas pueden causar efectos secundarios
Anillo vaginal
Este anticonceptivo consiste en un aro flexible colocado en el cuello del útero que va liberando
hormonas. El anillo vaginal se mantiene en la vagina durante tres semanas y luego se quita.
En la cuarta semana, la mujer tendrá el período y, a la semana siguiente, se pone un nuevo anillo.
Sin embargo, no hay que acudir al médico para el cambio, sino que es la propia mujer la que hace
el reemplazo.
Su actuación es similar a las pastillas anticonceptivas, con la ventaja añadida de que no debe ser
tomado diariamente, sino simplemente se debe extraer cada tres semanas y colocar uno nuevo
tras la semana de menstruación.
Se trata de una anticoncepción permanente de gran eficacia que requiere una intervención
quirúrgica. Aunque en un principio estas operaciones eran irreversibles, actualmente existe la
posibilidad de revertirlas. No obstante, la eficacia de las cirugías de reversión no es muy elevada y
no es posible asegurar que la capacidad fecundante se recupere totalmente.
Existen métodos anticonceptivos definitivos tanto para las mujeres como para los hombres:
Vasectomía
Los conductos seminales se cortan para impedir la salida del esperma del testículo, por lo que el
eyaculado no muestra espermatozoides.
Ligadura de trompas
Obstrucción o corte de las trompas de Falopio de la mujer que impide el paso de los óvulos, por lo
que nunca se encontrarán con los espermatozoides.
Los tratamientos de fertilidad que ayudan a las personas con dificultad para conseguir el embarazo
también se consideran métodos de planificación familiar.
Al igual que los anticonceptivos, también existen muchas técnicas de reproducción asistida
indicadas según la causa de esterilidad. A continuación, vamos a comentar las más conocidas:
Inseminación artificial
Consiste en introducir el semen capacitado con los espermatozoides del varón directamente en el
útero de la mujer después de inducir su ovulación.
Los óvulos de la mujer son extraídos con una punción folicular después de una estimulación
ovárica. A continuación, éstos son fecundados en el laboratorio con los espermatozoides. Los
embriones resultantes se mantienen en cultivo y, finalmente, se transfiere el de mejor calidad al
útero de la mujer para conseguir el embarazo.
Ovodonación
Consiste en hacer una FIV igualmente pero con los óvulos de una donante anónima por
incapacidad de utilizar los propios de la mujer, ya sea por enfermedad, baja calidad o baja reserva
ovárica.
Es un análisis genético que se hace a los embriones obtenidos por FIV para evitar transferir
aquellos que contengan mutaciones en los cromosomas o si existe riesgo de transmitir una
enfermedad genética al futuro hijo.
Por último, cabe destacar la preservación de la fertilidad como método para la planificación
familiar. Cuando un hombre o una mujer en edad reproductiva decide posponer el momento de
tener hijos, la mejor opción es congelar sus gametos, ya que el reloj biológico siempre corre en su
contra, sobre todo en el caso de la mujer.
PATERNIDAD RESPONSABLE
La Paternidad Responsable es un tema importante con respecto a la sociedad, ya que un niño que
ha recibido una buena crianza, será un adulto ejemplar en el entorno social. Este tema también es
abarcado a nivel religioso ya que la Iglesia busca mantener la salud familiar; es por eso que los
matrimonios deben tener los conocimientos básicos que constituyen la paternidad responsable.
Cuando hablamos de paternidad responsable nos referimos al perfil de la madre y el padre que
deben asumir al momento de la crianza, esa variedad de obligaciones que estos debe desempeñar
para que los hijos sacien de forma satisfactorias las necesidades que van surgiendo en su
crecimiento; ya sean relacionados a la salud, la educación, la vestimenta, en fin; el desarrollo
saludable de un ser humano; desde su nacimiento hasta su independencia.
A pesar de que las responsabilidades de la madre y el padre en algún momento se ven diferencias
por el género, ambos tienen el mismo nivel de responsabilidad para con la crianza de los hijos; y
este es un punto de gran relevancia, ya que generalmente se estima que en la mujer recae más del
cincuenta por ciento de responsabilidad por naturaleza.
Sin bien la mujer, tiene un vínculo más estrecho con su hijo, debido a todo el proceso que esta
experimenta desde el momento de concebir, los padres también pueden desarrollar un vínculo
afectivo cuando su bebe ya se encuentra en el mundo y de esta manera crear un ambiente
saludable y amoroso en el hogar y la familia.
Es importante que las parejas establezcan de forma equitativa las actividades y responsabilidades
que desempeñaran cada uno, esto suele ocurrir en las parejas que se planifican, no obstantes, en
el caso de los matrimonios que conciben los hijos sin planificación, ésta se va generando a medida
que se va desarrollando la maternidad y paternidad responsable. Relacionado a esto te invitamos
a leer nuestro artículo Deberes, responsabilidades y obligaciones de los padres.
En la antigüedad se impartía la idea de que la madre tenía toda la responsabilidad con respecto a
la crianza de los hijos, esta pasaba la mayor parte del tiempo con ellos; los hombres se encargan
del trabajo, llevando la comida y el sustento del hogar.
De esta manera la relación con el padre y el hijo no solía ser tan estrecha, y a pesar, de que esta
idea se conserva en muchos lugares del mundo hoy día; es más común ver que los padres
modernos comparten más con los hijos, tomando en cuenta que han surgido gran cantidad de
cambios a nivel laboral y social.
Los estudios enfocados a la paternidad responsable han demostrado que los padres modernos
debido a su participación en la crianza influyen en el desarrollo integral de los hijos.
La figura materna cumple un papel fundamental en los niños, sin embargo, los padres también
forman parte de esa base importante para el buen desarrollo de los hijos. Los estudios a nivel
social, religioso y psicológicos afirman la importancia de la figura paterna en los hijos.
Hoy día es muy común tropezarse con el caso de una madre soltera; porque el hombre que
engendro; que debería de cumplir con su perfil de padre responsable simplemente no le da la
importancia que requiere, olvidándose de los derechos que por naturaleza merece el ser humano
que vino al mudo. Y a pesar de esta particularidad es importante que las madres sepan educar a
los hijos en valores, más en el caso, si es un varón, para no repetir el patrón.
Los hijos perciben de sus padres; la seguridad, el amor incondicional, los consejos, el consuelo. No
se trata solamente de dar al hijo dinero para el costeo de sus necesidades, es importante tener en
cuenta que está en juego el bienestar psicológico y emocional de un ser humano; por ello, se
recomienda que el padre esté presente en los momentos más importante de su hijo, que este no
se sienta abandonado o a un lado, si no, que también se sienta parte de la vida de su padre; esto
en el caso de las parejas disfuncionales cuando la mejor solución es la separación.
Los padres pueden expresar a sus hijos las cualidades del amor, la comprensión, el respeto, la
seguridad, la obediencia, la firmeza entre muchas.
En el caso de los hijos varones la figura paterna recobra una gran importancia para el desarrollo de
este niño, futuro adulto y tal vez padre, ya que, éste será su primen patrón de padre a considerar
para el desarrollo de su vida, además de que en la adolescencia necesitara consejos para
sobrellevar situaciones y experiencias únicas del género, que tal vez para el joven sea incomodo de
expresar a su madre.
Es importante que cuando se carece de la figura paterna, por las razones que sean, las madres o
responsables de los niños y adolescentes estén atentos a las actitudes y comportamientos que
estos desempeñan en el desarrollo de la vida, para asegura la salud emocional del futuro adulto.
Matrimonio y planificación
La paternidad responsable es una tarea que involucra a la pareja, al momento que esta decidí
formalizar su relación y da u paso más allá, como el de concebir a un hijo, es importante que estos
evalúen sus condiciones económicas, sociales, y principalmente emocionales con respecto a la
armonía del matrimonio.
Las parejas o matrimonios deben enfocarse en realizar una planificación de vida que esté
relacionada y fundamenta a sus condiciones, de manera de que puedan ser responsables con las
exigencias y necesidades que surgen en la crianza de un hijos, para de esta manera garantizar el
desarrollo integral de los niños.
A pesar de que no es muy bien aceptado, es muy común ver en la actualidad que los jóvenes a
temprana edad comienzan a experimentar con las relaciones sexuales, en muchos casos sin tener
en cuenta la importancia de este acto y las consecuencia que pueden generar si no se toman las
medidas correctas, en este punto es importante subrayar la importancia de la educación sexual de
los hijos; los padres deben guiar a los hijos para que estos esperen el momento indicado para dar
este paso tan importante en sus vidas.
Se debe inculcar a los hijos la importancia de la paternidad responsable, ya que ellos en su etapa
adulta van a desarrollarla y de esta manera puedan ofrecer las mejores condiciones para sus hijos.
Como es común escuchar “ La educación comienza desde casa”, la Paternidad Responsable debe
ser impartida en los niños, es importantes que los padres estén presente en la crianza de sus hijos
educando en valores, dando amor y cariño a sus hijos.
Un niño y adolescente emocionalmente saludable no tendrá dificulta en desenvolverse en la
sociedad, además, de que sus valores serán reflejados en cada fase de su vida; en el trabajo, la
familia, amistades etc.
Los matrimonios deben emplear la planificación de vida, para fomentar la paternidad responsable,
establecer los límites y desarrollar una relación con respecto a los mismos, asegurarse de tener
relaciones sexuales seguras, de manera, que no se conciba de manera inesperada.
A pesar de que la mujer por su naturaleza recibe mayor responsabilidad, los padres también
deben ser un apoyo para el desarrollo y crecimiento del niño, ofreciendo el sustento emocional a
la mujer, que en ocasiones se puede sentir agotada, un hijo requiere mucha atención en su
primeros años de vida, es importante que ambos estén atentos y comprometidos de manera
responsable con la crianza del pequeño.
Los padres puede dividirse la taras de manera que cada uno tenga la posibilidad de desarrollar
diferentes actividades, sintiéndose útil en el desarrollo del hogar, es importante el apoyo, la
comprensión, el amor, la resiliencia en la pareja o matrimonio.
LACTANCIA
Para el niño: ventajas nutricionales y cognitivas, y protección contra las infecciones, las alergias, la
obesidad, la enfermedad de Crohn y la diabetes
Para la madre: menor fertilidad durante la lactancia, recuperación más rápida del estado preparto
normal (p. ej., involución uterina, pérdida de peso), y protección contra la oteoporosis, la obesidad
y los cánceres de mama premenopáusicos
La producción de leche debe ser completa en las primíparas entre las 72 y las 96 horas del parto y
antes en las multíparas. La primera leche producida es el calostro, un líquido amarillo claro
hipercalórico e hiperproteico, que es inmunoprotector porque es rico en anticuerpos, linfocitos y
macrófagos; el calostro también estimula la eliminación de meconio. La leche materna posterior
tiene las siguientes características:
Tiene alto contenido de lactosa, que aporta una fuente de energía compatible con las
enzimas neonatales
Contiene grandes concentraciones de vitamina E, un antioxidante importante que puede
ayudar a prevenir la anemia al aumentar la vida de los eritrocitos
Presenta un cociente calcio:fósforo de 2:1, que evita el tétanos por deficiencia de calcio
Modifica favorablemente el pH de la materia fecal y la flora intestinal, lo que protege
contra la diarrea bacteriana
Transfiere anticuerpos protectores de la madre al hijo
Contiente colesterol y taurina, que son importantes para el crecimiento encefálico,
independientemente de la dieta de la madre
Es una fuente natural de ácidos grasos omega-3 y omega-6
Se considera que estos ácidos grasos y sus derivados poliinsaturados de cadena muy larga (LC-
PUFAS, long-chain polyunsaturated derivatives), ácido araquidónico (ARA) y ácido
docosahexaenoico (DHA), contribuyen a los mejores resultados visuales y cognitivos de los
lactantes alimentados a pecho respecto de los alimentados con biberón. La mayoría de las
fórmulas comerciales están complementados con ARA y DHA para asemejarse más a la leche
materna y reducir estas diferencias potenciales de desarrollo.
Los lactantes < 6 meses no deben recibir agua adicional debido al riesgo de hiponatremia.
La madre debe adoptar la posición que le resulte más cómoda y relajada, y debe sostener el pecho
con la mano para asegurarse de que esté centrado en la boca del lactante, lo que minimiza
cualquier dolor. Debe estimularse con el pezón el centro del labio inferior del lactante, de manera
que éste oriente y abra bien la boca. Debe intentarse que el lactante abarque con la boca la mayor
cantidad posible de la mama y la aréola, con los labios a 2,5-4 cm de la base del pezón. Entonces,
la lengua del lactante comprime el pezón contra el paladar duro. Inicialmente, el reflejo de bajada
de la leche tarda por lo menos 2 minutos en producirse.
El volumen de leche aumenta a medida que el lactante crece y se incrementa la estimulación por
succión. Por lo general, el lactante determina la duración de la alimentación.
Algunas madres requieren un sacaleche para aumentar o mantener la producción de leche; en la
mayoría de las madres, un total de 90 minutos/día de bombeo mamario dividido en 6-8 sesiones
produce leche suficiente para un lactante que no se amamanta en forma directa.
El lactante debe mamar de un pecho hasta que éste se ablande y la succión se enlentezca o se
detenga. En ese momento, la madre puede interrumpir la succión con el dedo antes de cambiar al
niño a la otra mama. En los primeros días de vida, los lactantes pueden mamar de un solo lado; en
este caso, deben alternarse los lados en cada alimentación. Si el lactante tiende a dormirse antes
de terminar de mamar, la madre puede retirarlo cuando disminuye la succión, hacerlo eructar y
cambiarlo al otro lado. Este cambio mantiene despierto al lactante para alimentarse y estimula la
producción de leche de ambas mamas.
Se debe recomendar a las madres que alimenten a sus hijos a demanda o cada hora y media a 3
horas (8-12 tomas/día), una frecuencia que disminuye gradualmente con el tiempo; algunos recién
nacidos < 2.500 g pueden necesitar alimentarse de manera aún más frecuente para prevenir la
hipoglucemia. En los primeros días, a veces es preciso despertar y estimular a los recién nacidos;
no debe permitirse que los lactantes pequeños y los de pretérmino duerman durante períodos
prolongados a la noche. Los lactantes grandes de término que se alimentan bien (lo que se
manifiesta por el patrón evacuatorio) pueden dormir más. Por último, un horario que permita que
los bebés duerman lo más posible durante la noche suele ser lo mejor tanto para ellos como para
la familia.
Las madres que trabajan fuera del hogar pueden extraerse leche con un sacaleche para mantener
la producción mientras están separadas de su hijo. La frecuencia varía, pero debe aproximarse al
cronograma de alimentación del lactante. La leche materna extraída debe refrigerarse de
inmediato si va a usarse dentro de las 48 horas y congelarse inmediatamente si va a ser utilizada
después de las 48 horas. Hay que descartar la leche refrigerada que no se usó dentro de las 96
horas, porque el riesgo de contaminación bacteriana es alto. La leche congelada debe calentarse
colocándola en agua caliente; no se recomienda utilizar microondas.
Puede hacerse una evaluación aproximada de la adecuación alimentaria contando los pañales
diarios. A los 5 días de vida, un recién nacido normal moja por lo menos 6 pañales/día y defeca por
lo menos en 4 pañales/día; cifras más bajas sugieren deshidratación y nutrición insuficientes.
Asimismo, las deposiciones deben haber cambiado de meconio oscuro, en el momento del
nacimiento, a marrón claro y, después, a amarillo. El peso también es un parámetro razonable
para el seguimiento ( ver Problemas alimentarios); no alcanzar las pautas de crecimiento sugiere
desnutrición. La agitación constante antes de las 6 semanas de edad (cuando pueden aparecer
cólicos no relacionados con hambre ni sed) también puede indicar alimentación insuficiente.
Debe sospecharse una deshidratación si el lactante presenta llanto débil o piel menos turgente; el
letargo y la somnolencia son signos extremos de deshidratación y deben instar a investigar
hipernatremia.
Las complicaciones maternas comunes son ingurgitación mamaria, grietas del pezón, obstrucción
de los conductos, mastitis y ansiedad.
La ingurgitación mamaria, que se produce al principio de la lactancia y puede persistir 24-48 horas,
puede minimizarse con la alimentación temprana y frecuente. Puede ser útil usar un sujetador
cómodo las 24 horas, así como aplicar compresas frías después del amamantamiento y tomar un
analgésico suave (p. ej., ibuprofeno). Inmediatamente antes del amamantamiento, las madres
pueden tener que recurrir a masajes y compresas calientes, y expresión manual de la leche para
permitir que el lactante pueda introducir la aréola edematosa en la boca. Después de amamantar,
las compresas frías reducen la congestión y proporcionan un alivio adicional. La expresión excesiva
de leche entre las tomas favorece la ingurgitación, de manera que sólo debe realizarse la
suficiente para aliviar las molestias.
En las grietas del pezón, debe controlarse la posición del lactante; a veces, éste retrae el labio y
succiona, lo que irrita el pezón. La madre debe soltar el labio con el pulgar. Tras las tomas, puede
exprimir un poco de leche y dejar que ésta se seque sobre los pezones. Después de amamantar,
las compresas frías reducen la congestión y proporcionan un alivio adicional.
La mastitis es frecuente y se manifiesta por una zona cuneiforme dolorosa a la palpación, caliente
y tumefacta en la mama. Es causada por ingurgitación, bloqueo u obstrucción de una región de la
mama; puede haber infección secundaria, la mayoría de las veces por Staphylococcus aureus
resistente a la penicilina y, con menor frecuencia, por especies de Streptococcus o Escherichia coli.
En caso de infección, pueden aparecer fiebre ≥ 38,5° C, escalofríos y dolorimiento de tipo
seudogripal. El diagnóstico de la mastitis se basa en la anamnesis y el examen físico. Los recuentos
celulares (leucocitos > 106/mL) y los cultivos de leche materna (bacterias > 103/mL) permiten
distinguir la mastitis infecciosa de la no infecciosa. Si los síntomas son leves y tienen < 24 horas de
evolución, puede ser suficiente el tratamiento conservador (extracción de la leche por
amamantamiento o bombeo, compresas, analgésicos, un sujetador con soporte y reducción del
estrés). Si los síntomas no disminuyen en 12-24 horas o si la mujer impresiona comprometida,
deben iniciarse antibióticos que sean seguros para los lactantes amamantados y eficaces contra S.
aureus (p. ej., dicloxacilina, cloxacilina o cefalexina 500 mg por vía oral 4 veces al día); la duración
del tratamiento es de 7 a 14 días. Cuando un caso no responde rápidametne a estas medidas o en
caso de un absceso, debe considerarse la presencia de una cepa de S. aureus extrahospitalario
resistente a la meticilina. Las complicaciones de postergar un tratamiento son la recurrencia y la
formación de abscesos. Durante el tratamiento puede continuar la lactancia.
Fármacos y lactancia
Las madres que amamantan no deben tomar fármacos, si es posible. Cuando se requiere
farmacoterapia, la madre debe evitar fármacos contraindicados y aquellos que inhiban la lactancia
(p. ej., bromocriptina, levodopa, trazodona). La US National Library of Medicine mantiene la
extensa base de datos (LactMed® database) sobre fármacos y lactancia, que debe consultarse para
conocer sobre el uso o la exposición a fármacos o clases de fármacos específicos. Para algunos
fármacos comunes contraindicados durante la lactancia, ver Algunos fármacos contraindicados en
madres durante la lactancia.
Destete
El destete puede realizarse cuando la madre y el lactante lo deseen, aunque es preferible hacerlo
después de los 12 meses de edad. El destete gradual en semanas o meses mientras se van
introduciendo los alimentos sólidos es lo más frecuente; algunas madres y lactantes interrumpen
la lactancia súbitamente sin problemas, pero otras continúan amamantando 1 o 2 veces al día
durante 18-24 meses o períodos más prolongados. No hay ningún esquema correcto o más
sencillo.
ALOJAMIENTO CONJUNTO
El primer encuentro con tu bebé será uno de los momentos más importantes en tu vida. En cuanto
nazca tu bebé, lo más probable es que quieras estar cerca de él o de ella. Sin embargo, muchos
hospitales impiden que la mamá y el bebé pasen sus primeros días completamente juntos,
sugiriendo o imponiendo que el bebé pase la noche en el famoso cunero. Afortunadamente, existe
otra alternativa: el alojamiento conjunto, definido como la colocación del recién nacido y de su
madre en la misma habitación de hospital. Este tiene como objetivo favorecer el contacto de
manera precoz y permanente.
El alojamiento conjunto no es una tendencia o una moda, sino un derecho de la mamá y del bebé.
Práctica que, además, tiene beneficios médicos tangibles y medibles. De acuerdo a las Normas
Oficiales Mexicanas y a la Organización Mundial de la Salud, no hay razón para separar a la madre
de su bebé después del nacimiento si ambos están sanos. Desde un punto de vista médico,
mencionaré algunos de los beneficios del alojamiento conjunto en comparación con el alojamiento
en un cunero:
Aumenta la probabilidad de éxito con la lactancia materna: Los bebés que permanecen en
alojamiento conjunto tendrán mayor probabilidad de éxito con la lactancia materna y menor
riesgo de infecciones nosocomiales (enfermedades adquiridas en el hospital).
Permite que la mamá y el bebé descansen mejor: En algunos hospitales, el personal de salud te
dirá que dejar a tu bebé en el cunero te permitirá descansar mejor. En realidad se ha observado
que tanto las mamás, cuyos bebés permanecen en alojamiento conjunto, como los bebés
duermen más tranquilos al estar cerca el uno del otro.
No existe una causa única que justifique la infertilidad. La edad, algunas condiciones de salud o el
estrés son sólo algunos ejemplos de factores que pueden reducir la probabilidad de embarazo. En
general, el cambio estructural en la sociedad tiene mucho que ver con este nuevo problema de la
era contemporánea.
Los jóvenes cada vez se emancipan más tarde, por lo que el momento de tener hijos se ha
postergado notablemente. Añadido a esto, los avances médicos han permitido desarrollar técnicas
de reproducción asistida cada vez más sofisticadas y eficaces, de manera que recurrir a ellas se ha
convertido en una alternativa popular y cada vez más normalizada.
En algunos casos, estas permiten tener hijos no sólo a quienes sufren infertilidad, sino también a
personas que desean tener hijos en solitario o no desean mantener un encuentro sexual para
conseguir el embarazo.
Por tanto, es habitual que quienes se encuentran en esta tesitura sufran problemas de salud
mental relacionados con elevados niveles de estrés, emociones muy dolorosas y una afectación
global en la vida cotidiana. El momento en el que un individuo es conocedor de su infertilidad
puede suponer un antes y un después, con un impacto traumático innegable.
Así, las personas que se encuentran con el drama de la infertilidad atraviesan un curioso proceso
de duelo. Se llora algo que no se ha tenido, porque se experimenta esa sensación de pérdida con
algo que se había anhelado y soñado. Es decir, el dolor se proyecta en relación a las fantasías e
idealizaciones que se habían construído en torno a esa descendencia imaginada.
Cuando la infertilidad llega lo hace arrasando con el equilibrio físico y emocional de la persona,
que se ve a sí misma incapaz, vulnerable, inválida, etc. Incluso en aquellos casos en los que el
tratamiento de fertilidad funciona, el peso de no haber seguido un proceso reproductivo
normativo puede constituir una pesada carga psicológica.
Aunque, como venimos diciendo, la infertilidad es un fenómeno que impacta de manera global en
la persona, una de las áreas más dañadas ante esta realidad es la de la pareja. Cuando una pareja
desea tener hijos y recibe la noticia de que no podrá hacerlo, al menos de forma natural, esto
puede amenazar seriamente el bienestar de la relación.
La infertilidad se concibe como una condición médica que imposibilita la concepción de un hijo de
forma natural. En algunos casos, es posible que la mujer logre quedarse embarazada pero no
pueda completar la gestación, sufriendo sucesivos abortos.
La infertilidad puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque en cualquier caso el
diagnóstico se comienza a barajar cuando no se logra embarazo tras un año de relaciones sexuales
frecuentes sin uso de métodos anticonceptivos. Cuando dichas sospechas empiezan a aparecer, la
tensión en la pareja ya se hace notar. Es decir, los problemas en la relación pueden comenzar
incluso antes de que exista un diagnóstico oficial.
Un primer paso que la pareja tiene que dar cuando es conocedora de su infertilidad es el de
decidir qué desea hacer. Hay personas que se decantan por las técnicas de reproducción asistida,
mientras que otras deciden inclinarse por otros caminos, como la adopción.
Así, es ácil que se pierdan la magia y el deseo debido a que el sexo solo se valora en tanto que
permite obtener el ansiado embarazo. En definitiva, la dificultad para poder concebir constituye
un giro importante en la relación de pareja y puede plantear ajustes profundos que no siempre
son fáciles.
Al fin y al cabo, tener hijos en común es todo un proyecto de vida y cuando este no es viable (al
menos de la manera en la que se había planeado) es necesario reformular el plan encajando los
deseos de ambos miembros de la pareja.
1. Comunicación asertiva
Es habitual que, por temor a hacer sentir mal al otro y empeorar la situación, los miembros de la
pareja decidan no compartir sus sentimientos y mostrarse herméticos. En otros casos, sucede que
la infertilidad pasa a ocupar todas las conversaciones, constituyendo el centro de toda la vida en
pareja.
Ninguno de estos extremos resultan saludables, por lo que lo ideal es hallar el punto de equilibrio
entre ambos. Esto se puede lograr a través de una comunicación asertiva, donde ambos miembros
de la pareja hablen de forma clara y honesta acerca de sus emociones durante el proceso.
De igual manera, es fundamental que ambos aprendan a escuchar al otro de forma activa,
poniendo toda su atención y tratando de comprender su manera de vivir lo que está pasando, que
puede ser muy diferente de la propia. Además, es importante destinar momentos concretos a
hablar de ello, de forma que no todas las conversaciones terminen cayendo en esta cuestión.
Ante todo, es esencial tener presente que reprimir emociones no ayudará en absoluto a la pareja,
sino todo lo contrario. Ambos deben estar coordinados como un equipo para que el proceso que
están viviendo no desmorone la relación.
Cuando se dan problemas de infertilidad es muy común que la pareja comience a dejar a un lado
sus actividades al margen de la búsqueda del embarazo. Esto es peligroso, pues es fácil que la
conexión entre ambos se debilite si no se cuida la relación.
Por ello, es muy recomendable que ambos miembros de la pareja puedan realizar actividades
conjuntas que sean de su gusto, como ir a cenar, al cine, practicar deporte, cocinar… cualquier
momento juntos donde haya complicidad y disfrute es de gran ayuda para mantener un vínculo
cálido a pesar de lo que está sucediendo.
En el plano sexual, es importante que ambos traten de reconciliarse con el placer más allá de la
búsqueda de un embarazo. El sexo debe dejar de verse como un medio para conseguir algo, pues
puede ser un fin en sí mismo.
Para ello es de gran ayuda el mantener el romanticismo en la relación, tener detalles cotidianos
con el otro, organizar una cena improvisada en casa, poner algo de música, velas… Además, en el
plano sexual no todo debe girar al coito en sí. Es muy interesante el utilizar las caricias, los halagos,
los besos o los masajes para mantener la química.
3. Acudir a terapia
Por supuesto, en algunos casos la pareja puede no sentirse capaz de manejar la situación por sí
misma. Por ello, en algunos casos es recomendable acudir a terapia psicológica para que la pareja
pueda recuperar su equilibrio. Gracias a la ayuda de un psicólogo ambos podrán aprender a
resolver sus conflictos, mejorar la calidad de la comunicación y manejar los pensamientos
negativos.