Manual de Oftalmologia Pediatrica R08E
Manual de Oftalmologia Pediatrica R08E
Pediátrica
Comité editorial:
Luz Consuelo Zepeda, Romero, Guillermo Yanowsky Reyes, Karla Isis Avilés Martínez,
Rafael Santana Ortiz, José Alfonso Gutiérrez Padilla, Daniel Pérez Rulfo Ibarra,
Elisa García Morales, Manuela Gómez Reyes
Editores asociados:
Dr. Jaime Federico Andrade Villanueva, Dr. José Francisco Muñoz Valle, Dra. Beatriz Verónica
Panduro Espinoza, Dra. Ana Esther Mercado González, Dr. Horacio Padilla Muñoz,
Dra. Norma Argelia Quezada Figueroa, Dr. Eduardo Gómez Sánchez, Dr. Víctor Lara Vélez,
Dr. Raúl Vargas López
Prólogo..................................................................................................................................................7
Historia y filosofía de la oftalmología ...........................................................................................9
Desarrollo del sistema visual en el niño........................................................................................10
Exploración oftalmológica..............................................................................................................12
Tamiz visual........................................................................................................................................16
Errores refractivos.............................................................................................................................18
Dislexia y visión.................................................................................................................................21
Estrabismo y nistagmus...................................................................................................................23
Alteraciones en el sistema lagrimal, chalazión y orzuelo...........................................................26
Conjuntivitis......................................................................................................................................29
La córnea en el niño..........................................................................................................................33
Catarata congénita y en edad pediátrica......................................................................................39
Glaucoma en la edad pediátrica.....................................................................................................41
Inflamación ocular, uveítis y endoftalmitis..................................................................................46
Alteraciones del nervio óptico en pediatría.................................................................................52
Celulitis Orbitaria............................................................................................................................55
Tumores y neoplasias oculares y extraoculares en pediatría.....................................................57
Retinopatía del Prematuro .............................................................................................................60
Prevención de ceguera por retinopatía del prematuro..............................................................63
La interconsulta oftalmológica pediátrica por el infectólogo..................................................65
Errores innatos del metabolismo...................................................................................................67
Discapacidad visual...........................................................................................................................74
Ceguera infantil en México............................................................................................................79
Trauma ocular....................................................................................................................................82
Urgencias oftalmológicas................................................................................................................84
Glosario...............................................................................................................................................90
A nuestros aliados en la prevención de Ceguera:
Los pediatras pueden desempeñar un papel vital en asegurar que los niños tengan ojos sanos y buena visión, lo que
les permite alcanzar su máximo potencial.
La visión es el sentido que coordina otras entradas sensoriales y es fundamental para el desarrollo infantil temprano.
Detectar problemas oculares en los niños lo antes posible y garantizar que el niño sea atendido rápidamente por un
oftalmólogo puede tener un impacto positivo en el resto de la vida de ese niño, así como en la de sus padres y hermanos.
Existen acciones que los pediatras pueden realizar en cada etapa de la vida de un niño. Al nacer, la instilación de
antibióticos o antisépticos en los ojos previene la conjuntivitis del recién nacido (oftalmia neonatorum), que puede
llevar a la pérdida de visión si es causada por una infección gonocócica. Un examen ocular al nacer, que incluya una
prueba del reflejo rojo, puede detectar condiciones como cataratas, glaucoma congénito y retinoblastoma. El resultado
del tratamiento de todas estas condiciones es mejor si se detectan y manejan temprano. Si se sospecha un problema, es
mejor pecar de precavido y remitir al bebé a un oftalmólogo pediátrico.
Los bebés prematuros que reciben cuidados neonatales intensivos están en riesgo de desarrollar retinopatía del pre-
maturo, que puede causar ceguera bilateral e intratable. Los pediatras, neonatólogos, enfermeras neonatales y los padres
juegan un papel crucial en la prevención de las etapas severas de la retinopatía del prematuro (ROP) al proporcionar el
mejor cuidado neonatal posible, especialmente asegurándose de que el oxígeno suplementario esté bien controlado. Los
miembros del equipo neonatal también pueden garantizar que todos los recién nacidos prematuros en riesgo de ROP
sean examinados de 4 a 6 semanas después del nacimiento, con tratamiento inmediato para aquellos que lo necesiten.
Fomentar que los padres inmunicen a su niño pequeño contra el sarampión protege al niño de las complicaciones
oculares del sarampión. La inmunización contra la rubéola protege los ojos y la visión de las generaciones futuras de
niños.
Durante la infancia y la niñez temprana, los padres pueden llevar a un niño diciendo que han notado anomalías
en la conducta del niño. Es importante descartar la mala visión como causa, refiriéndolos al oftalmólogo. Los padres
también pueden mencionar que han notado algo extraño en los ojos de su hijo, como un reflejo blanco en la pupila o
que los ojos no están alineados. Los padres, que pasan tanto tiempo con sus hijos, generalmente tienen razón. Créale a
la madre y remite al niño incluso si no puedes ver nada incorrecto en sus ojos.
Antes de la edad escolar, los niños que nacieron prematuros, especialmente aquellos con una edad gestacional de
menos de 34 semanas, tienen más probabilidades de volverse miopes o desarrollar estrabismo. Estos niños deberían ser
examinados, idealmente, por un oftalmólogo anualmente.
Una vez que los niños alcanzan la edad escolar secundaria, el riesgo de miopía aumenta. Los padres pueden notar
que su hijo se sienta demasiado cerca del televisor o sostiene libros o dispositivos móviles demasiado cerca. Estos niños
deben ser remitidos para una refracción por un oftalmólogo. Existe una evidencia creciente de que la falta de tiempo al
aire libre y pasar demasiado tiempo en actividades que requieren visión cercana aumenta el riesgo de miopía. El consejo
general a los padres sobre los beneficios físicos, emocionales y psicológicos de jugar al aire libre también reducirá el
riesgo de mala visión por miopía.
Esperamos que este libro sea útil y te ayude a mantener o mejorar la visión y el futuro de los niños a tu cargo.
7
Historia y filosofía de la oftalmología
La oftalmología, como disciplina médica dedicada al estudio y tratamiento de las enfermedades del ojo, es un campo
que refleja el avance del conocimiento humano a lo largo de la historia. Desde las primeras observaciones de grandes
pensadores de la antigüedad, como Hipócrates, quien apoyo las bases del entendimiento ocular, hasta los avances tec-
nológicos y terapéuticos de la actualidad, esta especialidad ha sido testigo de una evolución constante. A medida que la
medicina se ha transformado en una ciencia basada en la observación y la evidencia, la oftalmología ha ido adaptándose
a las necesidades cambiantes de la población, integrando saberes de diversas culturas y épocas.
Este recorrido no sólo ilumina los hitos significativos en el desarrollo de tratamientos y técnicas, sino que también
destaca la intersección de la oftalmología con la historia social y cultural.
La llegada de nuevas epidemias, las interacciones entre diferentes pueblos y el avance de la ciencia han moldeado la
manera en que se entiende y se aborda la salud visual. Al explorar la rica historia de esta especialidad, desde sus oríge-
nes en la antigüedad hasta su consolidación en el contexto moderno, se pone de manifiesto su relevancia no solo en la
medicina, sino también en el bienestar integral de las sociedades.
Así, adentrarse en el estudio de la oftalmología es, en esencia, un viaje por el tiempo que nos permite apreciar no
solo los logros técnicos y científicos, sino también el profundo impacto de la salud visual en la calidad de vida de las
personas. Esta reflexión nos invita a valorar la importancia de la oftalmología como una rama fundamental de la me-
dicina contemporánea, cuya evolución sigue siendo crucial para enfrentar los desafíos de la salud en el mundo actual.
9
Desarrollo del sistema visual en el niño
Aproximadamente el 90% de la información sobre el mundo que nos rodea la recibimos a través de los ojos. El sistema
visual es el sistema sensorial más complejo, pero funcionalmente el menos maduro al nacer. Los bebés no nacen con las
capacidades visuales que necesitan en la vida. Necesitan aprender a enfocar, a mover los ojos con precisión y a utilizar la
información que sus ojos envían al cerebro. Desde la lactancia, la visión tiene un papel importante en la comunicación
(aunque no sea verbal) entre el bebé y el mundo o los padres. Los problemas visuales en los bebés pueden causar retra-
sos en el desarrollo. Por eso es tan importante comprender el sistema visual e identificar cualquier problema de forma
temprana para garantizar que los bebés tengan la oportunidad de desarrollar las capacidades visuales necesarias para
crecer y aprender. Los padres pueden desempeñar un papel importante en esto, por lo que la comunicación con ellos
debe ser eficaz.
El sistema sensorial visual tiene gran parte de su desarrollo después del nacimiento, aunque en el recién nacido las
estructuras anatómicas del sistema sensorial visual ya están prácticamente formadas. Para que cualquier sistema sen-
sorial de nuestro cuerpo funcione correctamente, se necesita un estímulo, que en este caso es la luz. Así pues, el bebé
nace, abre los ojos y… ¡comienza el desarrollo funcional de su sistema visual!
Recién Nacido: La agudeza visual es muy baja (20/400 a 20/200) siendo normal en este rango de edad. Los recién
nacidos tienen preferencia por los objetos cercanos y de alto contraste, sus campos visuales son muy limitados y tienen
mala percepción de los colores. La córnea es muy curva, el cristalino tiene forma casi esférica y la retina es inmadura.
Primeros dos meses: La agudeza visual es todavía muy baja y alcanza aproximadamente 20/300 a 20/200; el bebé
empieza a fijar la mirada en objetos estáticos o seguir aquellos en movimiento, aunque los movimientos oculares aún
no están coordinados. Por lo tanto, el diagnóstico de estrabismo aun no puede establecerse (a menos de que el paciente
tenga un problema neurológico grave).
3 a 6 meses: La agudeza visual es de aproximadamente 20/200 a 20/100. El bebé desarrolla muy rápidamente la
coordinación de los movimientos oculares, el reflejo de fijación y fusión (la capacidad de fusionar dos imágenes de
ambos ojos en una sola en la corteza cerebral), la capacidad de ver de cerca y de lejos (debido al desarrollo del sistema
acomodativo) y la percepción de profundidad. Pero hay que tener claro que todas estas funciones no son estables en
los niños pequeños y que cualquier factor de estrés (por ejemplo, una caída, fiebre, etc.) puede romper estas conexiones
tan delicadas que están empezando a formarse. También a esta edad los bebés empiezan a desarrollar la coordinación
entre los ojos y las manos. Empiezan a prestar mucha atención a los rostros humanos, a los objetos de formas claras
(redondas, cuadradas, triangulares) y a los colores vivos de los objetos. La retina se desarrolla y madura. En este período
pueden aparecer algunos tipos de estrabismo (por ejemplo, endotropia congénita). Si la médico nota algo inusual en
los movimientos oculares, es el momento adecuado para enviar al bebé al oftalmólogo pediatra. Además, por lo gene-
Ambliopía
Es una alteración que se caracteriza por una función visual reducida sin cambios anatómicos en el ojo. Llamamos a esta
enfermedad “ojo flojo o perezoso” para que los padres comprendan la causa y las tácticas futuras de tratamiento. La am-
bliopía se desarrolla en la infancia, esto se debe a que el sistema visual del niño está en desarrollo y cualquier obstáculo
que aparezca en el eje visual (por ejemplo, cataratas congénitas o un error de refracción alto) que no permita obtener
una imagen nítida en la retina puede afectar el desarrollo normal de la visión. El estrabismo también puede provocar
ambliopía, porque en este caso los centros corticales de la visión reciben la imagen solo de un ojo y el otro está suprimi-
do. Llamamos a estas situaciones “factores ambliogénicos” que deben diagnosticarse lo antes posible. Los oftalmólogos
pediatras pueden tratar la ambliopía con éxito sólo durante el período crítico del desarrollo del sistema visual, que
termina aproximadamente a los 11 años. La ambliopía puede desarrollarse muy rápidamente en los niños (en algunos
casos en semanas), por lo que es importante identificar lo antes posible e iniciar el tratamiento.
Los niños no son adultos pequeños y para su examen clínico se requiere un enfoque diferente. Algunas pruebas
forman parte de la exploración de rutina, pero dependiendo del caso concreto, puede ser necesario utilizar otras más
específicas. Por ello, si a un niño se le detectan problemas en el sistema visual, debe ser examinado un oftalmólogo
pediátrico. Además, teniendo en cuenta que los recién nacidos y los niños muy pequeños no pueden tener contacto
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4. DeSantis D. Amblyopia. Pediatr Clin North Am. 2014; 61(3):505-18
Exploración oftalmológica
La visión es crucial para el desarrollo humano, afectando la supervivencia, habilidades cognitivas y la calidad de vida.
De 2.200 millones de personas con discapacidad visual en el mundo, 1.000 millones tienen condiciones evitables, prin-
cipalmente errores de refracción, cataratas y otras enfermedades oculares. Es esencial promover la salud ocular desde el
nacimiento, con revisiones oftalmológicas tempranas, especialmente en prematuros, ya que la retinopatía del prema-
turo y la discapacidad visucerebral son causas significativas de ceguera infantil. La Ley General de Salud en México,
V- Art 61, dicta la revisión de retina del prematuro y el tamiz oftalmológico neonatal. (1). La OMS reporta 19 millones
de niños con discapacidad visual, muchos por la falta de lentes, y advierte sobre el aumento de la miopía infantil, que
podría alcanzar los 200 millones para 2050. (2)
La primera valoración ocular debe realizarse al nacimiento para demostrar la integridad de las estructuras. Al mes
de edad se logra la percepción de contraste luz-oscuridad. Al tercer mes se siguen objetos, a los 4 meses los ojos deben
estar derechos, los movimientos deben ser coordinados, hay binocularidad y estereopsis, y ya deben diagnosticarse
estrabismos, defectos de fijación, nistagmo. En el sexto mes se perciben más colores. A los 6-8 meses se establece la aco-
modación para la visión cercana, lo que puede provocar estrabismos en niños previamente sanos. Los primeros años
de vida determinan un período neuronal crítico y gran vulnerabilidad visual, para seguir un período de poda neuronal
en la adolescencia. Es por ello que la atención no debe retrasarse; estrabismos, nistagmos, tortícolis visual, malforma-
ciones congénitas, reflejo rojo alterado, o cualquier signo de alarma ocular debe referirse a revisión oftalmológica que
requiere de medicamentos y estudios de gabinete. La hipermetropía propia del niño irá reduciéndose lentamente; a los
3 años el ojo aumenta 0,1 mm por año, y a los 14 años logra el tamaño adulto, alrededor de 24mm.
Anexos y segmento anterior: Revisar su integridad, el adecuado cierre palpebral, permeabilidad de la vía lagrimal;
en segmento anterior: el estado de la conjuntiva, córnea, iris, reflejos pupilares, cámara anterior y transparencia del
cristalino.
Posición y movimientos oculares: Desde el nacimiento pueden detectarse estrabismos por daño de formación de
los nervios craneales o de estructuras orbitarias, que deben atenderse inmediatamente. Si bien hacia los 2 meses pue-
den verse desviaciones divergentes, en general nunca son hacia adentro, y a los 4 meses de edad los ojos deben estar
Fig 1. Fig 2.
Cartilla de Snellen recuperada de Precision Cartilla de Leonard recuperada de Todo acerca de Academia
Vision. Americana de Oftalmologia.
Exploración oftalmológica 13
La revisión debe ser anual o más frecuente ante el riesgo de miopía o casos vulnerables. Es imperativo identificar a
los niños con ambliopía y defectos de binocularidad. Para diagnosticar el grado de hipermetropía infantil, astigmatis-
mos o miopías, se requiere cicloplejia. El error de refracción no corregido es la principal causa de discapacidad visual en
niños en edad escolar (5-18 años), y afecta negativamente su aprendizaje y desarrollo. (4)
La Asociación Americana de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo(AAPOS), recomienda las siguientes pruebas
para evaluar la visión de los niños dependiendo de sus edades. (5)
Referencias
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gence subsequent to strabismus treatment. Second phase. Cir Cir 2010;78(6):468-72.
Exploración oftalmológica 15
Tamiz visual
El tamizaje es definido por la OMS como “la identificación presuntiva de una enfermedad no reconocida en una po-
blación aparentemente sana y asintomática; mediante pruebas, exámenes u otros procedimientos que pueden ser apli-
cados rápida y fácilmente a la población objetivo”. En el caso del tamiz visual, es una prueba costo-efectiva y fácilmente
reproducible que puede realizar el médico general, pediatra, oftalmólogo y personal de atención primaria capacitado.
(4)
En México, los neonatos son protegidos por el artículo 4º de la Constitución Mexicana y el artículo 61 de la Ley
General de Salud. (5):
• II. La atención del niño y la vigilancia de su crecimiento, desarrollo integral, incluyendo la promoción de la
vacunación oportuna, atención prenatal, así como la prevención y detección de las condiciones y enfermedades
hereditarias y congénitas, y en su caso atención, que incluya la aplicación de la prueba del tamiz ampliado y su
salud visual;
• III. La revisión de retina y tamiz auditivo al prematuro;
• IV. La aplicación del tamiz oftalmológico neonatal a la cuarta semana del nacimiento para la detección tempra-
na de malformaciones que puedan causar ceguera, y su tratamiento en todos sus grados, …»
Realizar un tamiz visual en la cuarta semana de vida (entre los 22 y 28 días) nos permite detectar de manera opor-
tuna alteraciones que puedan afectar la agudeza visual, la calidad de vida y el desarrollo pleno del neonato. El referir
oportunamente al médico oftalmólogo en caso de encontrar anomalías en el tamizaje limita el riesgo de discapacidad
visual.
Los niños pequeños no se quejan de problemas de visión, por lo que las pruebas de detección deben iniciarse lo
antes posible, generalmente a los tres años. Se debe poner mayor énfasis en realizar una evaluación oftalmológica a
aquellos lactantes que fueron prematuros, retraso significativo en el desarrollo o trastornos neurológicos, niños con
antecedentes familiares de cataratas congénitas, enfermedades metabólicas o genéticas, y los que tienen una enferme-
dad sistémica (9).
De acuerdo con la Guía de Práctica Clínica, el tamizaje del recién nacido se basa en: prueba de reflejo rojo, explora-
ción del reflejo pupilar fotomotor y anormalidades estructurales del ojo y anexos. (4)
El tamiz visual se deberá de realizar con la prueba de Reflejo rojo. Una apariencia de vidrio esmerilado o un reflejo
distorsionado puede indicar anormalidades en la transparencia de los medios ópticos, como cataratas, hemorragias
vítreas o errores refractivos. Un cambio en la coloración del reflejo rojo podría ser indicativo de condiciones como reti-
noblastoma o coloboma. La reflexión de distinta intensidad se aprecia en estrabismo. En caso de detectar anomalías, se
puede realizar una revalorización utilizando una gota de tropicamida al 0.5% para dilatar la pupila, teniendo en cuenta
los efectos adversos como elevación de tensión arterial, urticaria, arritmia cardíaca y dermatitis por contacto, la tasa de
errores disminuye posterior a su uso. (7)
• Secreciones
Película lagrimal
• Cuerpo extraño
• Anomalía de Peters
Córnea • Glaucoma congénito
• Trauma
Cristalino • Catarata
• Estrabismo
Otro
• Anisometropia
Es importante recalcar que la retinopatía del prematuro no es detectable mediante la realización del tamiz visual,
por lo que se requiere valoración por oftalmólogos con experiencia en prematuros para llevar a cabo su diagnóstico
Tamizaje avanzado
Actualmente, el uso de telemedicina está en aumento, lo que ha llevado a una mayor utilización de cámaras retinianas
por parte de médicos generales y pediatras. Desde 2016, la Asociación Americana de Pediatría recomienda el uso de
estos dispositivos a partir del primer año de vida, hasta que el niño sea capaz de realizar la cartilla de Snellen (6). Estos
dispositivos permiten detectar factores de riesgo para la pérdida de visión, como miopía, astigmatismo, estrabismo o
problemas en el fondo de ojo, que luego deben ser interpretados por un médico oftalmólogo. Estas nuevas herramientas
son extremadamente útiles en comunidades sin acceso a oftalmólogos, permitiendo una evaluación oportuna de los
pacientes y reduciendo el número de traslados y retrasos en el tratamiento.
Referencias
1. American Academy of Pediatrics (Section on Ophthalmology), American Association for Pediatric Ophthalmo-
logy and Strabismus American Academy of Ophthalmology, & American Association of Certified Orthop-
tists,. (2008). Exploración del reflejo rojo en recién nacidos, lactantes y niños. Pediatrics, 66(6), 400–403.
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Tamiz visual 17
2. Belliveau AP, Somani AN, Dossani RH. Pupillary Light Reflex. [Updated 2023 Jul 25]. In: StatPearls [Internet].
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3. British Journal of General Practice 2015; 65 (633): 209-210. DOI: https://doi.org/10.3399/bjgp15X684625
4. Detección oportuna de alteraciones visuales en el recién nacido y lactante en el primer nivel de atención. México:
Instituto Mexicano del Seguro Social; 17 de marzo de 2016.
5. Ley General de Salud: Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 1984 TEXTO
VIGENTE Última reforma publicada DOF 07-06-2024
6. Loh, A. R., & Chiang, M. F. (2018). Pediatric Vision Screening. Pediatrics in review, 39(5), 225–234. https://doi.
org/10.1542/pir.2016-0191
7. Urueta CP. El tamiz visual: mostrando el mundo al recién nacido. Rev CONAMED. 2023; 28(1): 22-36. https://
dx.doi. org/10.353
Errores refractivos
Los errores refractivos son aberraciones ópticas que no permiten que el punto focal de la luz converja adecuadamente
en la retina. Son la principal causa de baja visión a nivel global.
Miopía
Por definición es, el error de refracción en el que los rayos luminosos que entran en el ojo paralelos al eje óptico son
enfocados por delante de la retina. Se estima que el 30% de la población era miope en 2020. Se estima que para el 2050
el 50% de la población sea miope. (1,2) La prevalencia en México varía desde niños y adolescentes en un 15-25%, y para
adultos desde un 25-35%. (3)
La causa más común de la miopía es el aumento de la longitud axial del globo ocular, siendo demasiado larga en re-
lación con el poder refractivo del ojo. Una córnea más curva al igual que un cristalino más potente en su acomodación,
tienen un mayor poder de refracción. (4)
Factor genético: En la epigenética, el tiempo dedicado a actividades de visión cercana y la falta de exposición a la luz
natural influyen hacia el desarrollo de la condición. (5–7) Se presenta como visión borrosa lejana, entrecierre de ojos,
fatiga ocular, cefalea, dificultad en el desarrollo infantil, refracción negativa y fatiga visual.
La miopía magna o alta miopía es generalmente definida como una miopía de igual o más de -5.00 dioptrías y
una longitud axial del ojo superior a 26 mm. (8) El riesgo en estos ojos alargados aumenta la probabilidad de que se
formen desgarros en la retina. Con un odds ratio (OR) >20.00 comparado con personas con baja miopía (OR>4.00).
(8) El glaucoma se desarrolla 50% veces más que en las personas no miopes, con un riesgo de OR 2.5 y OR 1.7 para
alta miopía y baja miopía, respectivamente. (9) La miopía también se asocia con mayor riesgo de desarrollar cataratas
nucleares, a edades más tempranas, con un OR de 3.4. (10) La maculopatía miópica es la complicación grave, son
Hipermetropía
Por definición es una anomalía refractiva donde los rayos de luz paralelos al eje óptico que penetran en el ojo son enfo-
cados por detrás de la retina. Ronda en un 10% en general para todas las etapas de la vida. Su herencia poligénica está
estimada entre el 50% y el 80% si los padres la padecen. Se asocia con exposición a tabaco in útero, bajo peso gestacional
y prematuridad. (15). Sus síntomas son: Visión borrosa cercana, astenopia y estrabismo (endodesviaciones).
Su principal complicación es la ambliopía (En hipermetropía anisometrópica >1.00D e isometrópica >5.00D),
además de glaucoma de ángulo cerrado y estrabismo.
Los anteojos son la opción más común para corregir la hipermetropía. Las lentes convexas (convergentes/positi-
vas) se usan para desplazar el enfoque de la luz hacia la retina, corrigiendo la visión borrosa. Lentes de contacto, cirugía
láser (LASIK) hasta la tercera década de vida. (14)
Astigmatismo corneal
Por definición es la curvatura desigual o irregular de la córnea que da una anomalía refractiva como resultado. El punto
focal no converge de forma paralela sobre la retina.
Existe el astigmatismo contra la regla (cuando el ojo es más ancho que alto) y con la regla (cuando el ojo es más alto
que ancho), al igual que el oblicuo. En casos avanzados de astigmatismo se puede evolucionar a queratocono.
Factores de riesgo; Colagenopatías, tallado ocular, conjuntivitis alérgica, atópica, síndrome de Down, anormalida-
des palpebrales, traumatismos, conjuntivitis inflamatorias, herpes ocular. Se presenta con visión borrosa, halos y luces,
distorsión de imágenes, entrecierre de ojos, diplopía monocular, astenopia, cefalea, irritación ocular. Su principal
complicación es la ectasia corneal, ambliopía. Los anteojos son la opción más común para corregir el astigmatismo. Las
lentes tóricas (cilíndricos). También los lentes de contacto blandos y/o rígidos, siendo los de elección en la mayoría de
los casos. Igualmente existe tratamiento de cirugía láser (LASIK y PRK). (14)
Referencias
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Errores refractivos 19
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Dislexia y visión 21
Se han creado dos modelos para describir la dislexia. El primero descrito por Morrison, expone que se requiere en
primera instancia fijación binocular, (actividad oculomotora y percepción visual), seguido de focalización de la palabra
y finalmente de integración cognitiva. El segundo modelo descrito por Reiche, disocia los movimientos sacádicos en
una fase lábil mediada a nivel cognitivo que permite movimientos oculomotores para la generación de las sacadas de
regresión y una fase no lábil que ocasiona las sacadas hacia adelante para el seguimiento a la próxima palabra. (1,2) En
pacientes disléxicos se ha observado que utilizan menor cantidad de sacadas hacia adelante, mayor número de sacadas
de regresión y fijación fóvea. Asociado a posiciones irregulares de vergencia durante las sacadas al finalizar la palabra,
requiriendo mayor atención para generar convergencia y por lo tanto aumento de la fatiga. Adicionalmente se ha
mencionado insuficiencia de convergencia, orientación espacial, alteraciones en la vía magnocelular y de la atención
visual. (3)
La American Association of Pediatrics (AAP), American Association of Ophthalmology (AAO), American Association
for Pediatric Ophthalmology and Strabismus (AAPOS), American Association of Certified Orthoptists (AACO) joint
Technical Report, llegaron a la conclusión que no se ha demostrado relación entre función visual y el desarrollo acadé-
mico de habilidades lectoras. No se encontró evidencia científica que soporte que problemas visuales u oculares como
movimientos oculares anormales, estrabismo, disfunción binocular, motora o perceptual conlleven o aumenten la
severidad de la discapacidad de aprendizaje. Se ha reportado que pacientes con alteraciones en la lectura presentan la
misma función visual que pacientes sin alteraciones, por lo tanto, no es más prevalente en esta población. (1) Lo que
se ha encontrado es que tratar cualquier alteración ocular generaría el proceso de lectura y su interpretación más fácil
y confortable para el paciente. (1)
El oftalmólogo pediatra es comúnmente el principal especialista consultado para dificultades en el aprendizaje, el
cual llega a determinar si esa alteración se presenta por problemas visuales. El examinador debe ser capaz de reconocer
mediante un examen oftalmológico completo, problemas que puedan llegar a interferir con la lectura. Por lo tanto, se
debe determinar agudeza visual de lejos y cerca, defectos refractivos bajo cicloplejia, movimientos oculares anormales,
ambliopía acomodación y convergencia. Adicionalmente de descartar trastornos en el segmento anterior y posterior,
así como enfermedades de la superficie o anexos oculares. (1,2)
Referente a los defectos refractivos, la hipermetropía es normal en los niños, alrededor de 2.00 dioptrías en los
primeros cinco años de vida, la cual disminuye en la adolescencia. Cuando se presenta grandes hipermetropías pue-
de generar dificultad para el inicio de la lectura y cansancio ocular sin necesariamente ser dislexia. La miopía genera
disminución de la agudeza visual de lejos pero no de cerca. Independientemente del defecto refractivo, los estudios
no han demostrado asociación entre ellos con el desempeño en la lectura, así requieran corrección óptica. De hecho,
alteraciones del nervio óptico o retinianas, así como la ambliopía, cataratas, y nistagmos, no afectan la habilidad para
aprender a leer. Se han descrito pacientes ciegos que con ayudas como el Braille aprenden a leer, por lo tanto, el com-
promiso de la visión no es un factor solo para la discapacidad de lectura. Se debe corregir defectos hipermetropicos
mayores de +4.00 dioptrías, miopicos mayores de -0.75 dioptrías y astigmatismos mayores de 1.00 dioptrías. Adicio-
nalmente anisometropía miopía o anisometropías hipermetropicas mayores de 2.00 dioptrías y anisometropías de
astigmatismo mayores de 2.00 dioptrías. (3)
Para el tratamiento de la dislexia, se ha descrito terapias de ortóptica en alteraciones de los movimientos oculares
y sacádicos, ejercicios para la insuficiencia de convergencia, oclusión monocular para mejorar fijación binocular, len-
tes con filtro azul-rojo para aumentar el contraste y mejorar el sistema magnocelular. Adicionalmente se comenta de
lentes tintados que bloquean ciertas longitudes de ondas que podrían ser distractores para la fijación y tratamientos
propioceptivos para mejoramiento de la postura. También se ha mencionado la utilización en los textos de letra Ti-
mes-Roman a 14 con espacio entre letras de 2.7. Es de importancia mencionar que todos estos tipos de tratamientos
son controversiales entre los diferentes estudios referente a la eficacia y mejoramiento en la dislexia o discapacidades
del lenguaje. Lo que se ha demostrado es que se debe educar a las familias de la necesidad de un equipo multidiscipli-
nario médico, que abarque valoraciones por el neuropsicólogo, terapeutas del aprendizaje, pediatra, ortoptistas y of-
talmólogos pediatras. Los padres deben brindar un ambiente positivo para el esfuerzo visual, apoyando las actividades
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Estrabismo y nistagmus
El estrabismo y el nistagmo son alteraciones motoras oftalmológicas que se pueden observar en forma aislada o asocia-
da. Estrabismo se deriva del griego strabos que se traduce como “ojos que miran oblicuamente”. Es una afección que al-
tera la alineación normal de los ojos que puede manifestarse de diferentes formas y grados y, por lo general, se desarrolla
en la infancia. Se presenta en el 2-5% de los pacientes pediátricos. Afecta el área motora y la sensorial. Por un lado, en el
área motora se observa desviación ocular, alteración en los movimientos oculares y rotación de la cabeza. Por otro lado,
en el área sensorial se presenta ambliopía, supresión o diplopía. La palabra nistagmo viene del latín nystagmus que sig-
nifica “somnolencia”. Es un movimiento oscilatorio, involuntario y rítmico de ambos ojos en todas las posiciones de la
mirada que puede o no estar acompañado de la presencia de estrabismo. Su prevalencia varía de 1 en 1000 a 1 en 6000.
El estrabismo puede deberse a errores refractivos, anomalías en la fusión binocular o anomalías neuromusculares
de los movimientos oculares. La etiopatogenia del estrabismo y del nistagmo no es clara. Existen varias teorías que
intentan explicar la fisiopatología. Destacan las teorías de Claude Worth y la de Chavasse. La primera afirma que una
ausencia inherente de potencial de fusión cortical es la causa del estrabismo, mientras que la teoría de Chavasse afirma
que la alineación motora conduce a un estado sensorial deficiente que de no tratarse conduce al estrabismo.
Estrabismo y nistagmus 23
Manifestaciones clínicas
Los neonatos sanos pueden mostrar una desviación intermitente de los ojos. Sin embargo, a los tres meses se establece
la coordinación binocular; por lo tanto, cualquier estrabismo persistente después de este periodo debe considerarse
anormal y debe ser revisado. El pseudoestrabismo es la apariencia de que los ojos de un niño están desalineados cuando
en realidad no lo están. A menudo este aspecto se debe a la presencia de epicanto. Ante la sospecha se recomienda una
exploración completa. Véase la Figura 1.
Figura 1.
a)b)
Las desviaciones más comunes son la endotropia, la exotropia, la hipertropia y la hipotropia. La endotropia es un
estrabismo convergente en el que el globo ocular se desvía hacia el área nasal. La exotropia es un estrabismo divergente
en el que el globo ocular se desvía hacia el área temporal. La hipertropia es un estrabismo vertical en el que el globo
ocular se desvía hacia arriba. Por último, la hipotropia es un estrabismo vertical en el que el globo ocular se desvía hacia
abajo. Véase la Figura 2.
Figura 2.
Fotografías clínicas de los tipos de desviación
a) Endotropia b) Exotropia
Diagnóstico
Los pediatras participan regularmente en el examen inicial de pacientes que presentan estrabismo y nistagmo. Se de-
ben identificar los trastornos motores oculares por dos razones principales. En primer lugar, el estrabismo puede ser el
único signo de una enfermedad ocular, neurológica o sistémica con implicaciones significativas a la salud. En segundo
lugar, una desalineación ocular puede provocar ambliopía irreversible y pérdida de la binocularidad si el tratamiento se
retrasa más allá de la edad de plasticidad visual.
La historia clínica es fundamental para el diagnóstico. Dentro del interrogatorio es importante conocer la edad de
aparición, la asociación con otras enfermedades, los antecedentes hereditarios, la naturaleza de la desviación (constan-
te o intermitente), el cambio de la desviación con la enfermedad o fatiga y si la desviación predomina en un ojo o alter-
na. Las fotografías familiares a menudo ayudan a documentar la edad del inicio. La aparición aguda de una endotropia
en un niño mayor requiere una evaluación exhaustiva para descartar anomalías neurológicas.
Existen diferentes métodos para evaluar la desviación. La prueba de Hirschberg es un método fácil y rápido que
consiste en iluminar ambos ojos con una linterna y observar la posición del reflejo luminoso en ambas córneas. La
prueba es normal si el reflejo luminoso cae en el mismo punto (al centro de las pupilas). En cambio, una prueba alte-
rada mostrará el reflejo luminoso en el sector temporal en la endotropia; en el sector nasal en la exotropia; en el sector
inferior en la hipertropia, y en el sector superior en la hipotropia. Lo anterior se aprecia en las fotografías a) y d) de
la Figura 2. Además, la prueba proporciona una estimación del ángulo de la desviación en la que cada milímetro de
desviación equivale a 14 dioptrías prismáticas aproximadamente. Es importante destacar que existen otras pruebas
para evaluar la desviación tal como el método de Krimsky, la oclusión-desoclusión, la oclusión alterna y la oclusión
alterna y prismas. A su vez, para valorar los movimientos oculares se debe observar el comportamiento de los ojos en las
nueve posiciones diagnósticas de la mirada. Adicionalmente, es indispensable evaluar la agudeza visual, la refracción,
la exploración del segmento anterior y posterior del ojo, así como realizar pruebas de estereopsis y binocularidad para
la integración de diagnóstico certero.
Tratamiento
En general, el tratamiento del estrabismo y el nistagmo consiste en corregir el error refractivo, aplicar toxina botulínica
y realizar cirugía de los músculos extraoculares. El objetivo del tratamiento es lograr una buena visión en cada ojo y
Estrabismo y nistagmus 25
buena alineación ocular. Además de sus efectos sobre la función visual, la cirugía de estrabismo tiene otros beneficios.
Los niños con estrabismo pueden recibir comentarios negativos por parte de sus compañeros de escuela. Esto tiende a
afectar sus relaciones interpersonales, su autoestima y su rendimiento escolar y deportivo. Estas afecciones se pueden
intensificar en la adolescencia y edad adulta. La corrección del estrabismo infantil ayuda a combatir estos problemas.
Finalmente, el tratamiento del nistagmo tiene el objetivo de transferir la posición de bloqueo de una posición extrema
de la mirada al frente con la finalidad de mejorar la posición compensadora de la cabeza.
Pronóstico
El pronóstico del estrabismo es bueno si se detecta y se trata a una edad temprana.
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Dacrioestenosis Congénita:
Las alteraciones más frecuentes en el Sistema lagrimal son debidas a su falta de canalización. La dacrioestenosis con-
génita es la causa más frecuente de obstrucción de la vía lagrimal en niños, y es la causa más frecuente de lagrimeo
persistente y secreción ocular; en la mayoría de los casos es causada por la falta de permeabilización en el conducto
nasolagrimal inferior (membrana de Hasner) (1). La incidencia va de un 6 hasta un 20% (2) en recién nacidos (3). La
mayoría se resuelve espontáneamente alrededor del primer año de edad.
Manifestaciones Clínicas: La obstrucción del conducto lagrimal condiciona acúmulo de lágrima y bacterias dando
el cuadro clínico característico de epifora (escurrimiento de la lágrima por obstrucción de la vía lagrimal), incremento
del menisco lagrimal, secreción mucosa o mucopurulenta como resultado de infección (3). La piel puede presentar
Figura 1
Dacrioestenosis izquierda con falta de aclaración de fluoresceína los 5 minutos de su aplicación.
Figura 2
Dacriocistitis bilateral por amniocele.
Figura 3
La técnica correcta para realizar el tratamiento consiste en comprimir el saco lagrimal desde el canto interno.
Figura 4
Y el dedo debe desplazarse con la misma presión hacia el ala de la nariz.
Conjuntivitis
La conjuntiva es una membrana mucosa, altamente vascularizada y transparente que rodea el globo ocular, por encima
de la esclera, y la porción interna de los párpados. Sus principales funciones son la de barrera, proveer de moco a la
película lagrimal.
El término conjuntivitis se refiere a inflamación de la conjuntiva, pudiendo ser ocasionada por agentes infecciosos,
irritantes o como respuesta inmunológica ante un agente alergénico.
Epidemiología
La conjuntivitis es una de las principales causas de ojo rojo a nivel mundial por lo que se trata de uno de los motivos de
consulta más comunes en los departamentos de urgencias y consulta de primer nivel; hasta el 80% de las conjuntivitis
Conjuntivitis 29
son diagnosticadas y tratadas por un médico no oftalmólogo. El grupo etario más afectado son los pacientes entre los
0 y 4 años.
El 80% de los casos agudos es dado por etiología viral, seguidos de las infecciones bacterianas y en último lugar las
exacerbaciones de conjuntivitis agudas; por el contrario, en los casos de conjuntivitis crónicas el 50% se trata de con-
juntivitis atópicas, seguido de bacterianas y finalmente las virales.
Fisiopatología
Los agentes bacterianos y virales se transmiten por inoculación directa de la superficie conjuntival, siendo el principal
factor de riesgo el canal del parto, tacto de la superficie ocular con las manos contaminadas; los agentes virales además
tienen la capacidad de transmitirse de manera aérea.
Manifestaciones Clínicas
Conjuntivitis Bacteriana: Se caracteriza por secreción purulenta abundante, hiperemia conjuntival; se suele acom-
pañar de edema palpebral, dolor ocular y adenopatía preauricular, en los casos ocasionados por Neisseria gonorrhoeae
o Chlamydia se encuentran membranas conjuntivales y son indicadores de un alto riesgo de perforación. El principal
agente etiológico son especies de Staphylococcus, S. pneumonia, H. influenza y M. catarrhalis. En los casos neonatales o
de infecciones severas de evolución rápida se debe investigar Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia Trachomatis.
Conjuntivitis neonatal: Generalmente aparece de 2 a 5 días después del nacimiento, siendo la infección más
frecuente en el recién nacido, el factor de riesgo principal es la ruptura prematura de membranas, sus etiologías más
frecuentes son Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia Trachomatis. En ambas aparece secreción purulenta y edema palpe-
bral, la infección por N. gonorrea incluye quemosis mientras que la conjuntivitis por Chlamydia puede generar pseu-
domembranas y neumonitis. Se realiza tinción de Gram o Giemsa, en medio de cultivo Thayer Martin. Se recomienda
profilaxis con eritromicina al 0.5% o nitrato de plata al 1% y en caso de infección se utilizará tetraciclina o cloranfeni-
col. El fallo en el diagnóstico de esta patología es cicatrización, úlcera, perforación corneal y ceguera (18).
Conjuntivitis Viral: Se caracteriza por síntomas generales como astenia, faringitis o rinitis, fiebre alta previo al
inicio, cursan con descarga mucosa y acuosa abundante de manera bilateral, la hiperemia es leve y presentan menor
edema palpebral que los casos bacterianos; pueden presentar linfadenopatías hasta en 50% de los casos y quemosis
conjuntival debido al tallado ocular asociado. Hasta el 80% son ocasionados por Adenovirus sobre todo los del grupo
A – G, seguidos de virus de la familia herpesvirus, poxvirus, virus de la varicela zoster y Sars-COV2.
Conjuntivitis atópica o alérgica: Grupo grande de entidades clínicas caracterizadas por su inicio agudo, prurito
ocular, lagrimeo y fotofobia, a la exploración física se puede encontrar hiperemia conjuntival, edema palpebral y papi-
las en conjuntiva tarsal. La conjuntivitis alérgica estacional se presenta de forma cíclica durante los cambios estaciona-
les mientras que la conjuntivitis alérgica perenne se presenta todo el año sin predilección por estaciones y tiende a estar
relacionada con la alergia a los ácaros, las cucarachas o a polvo de cigarro A nivel mundial está descrito que el principal
agente etiológico es el polen, siendo el responsable de hasta el 80% de los casos, sin embargo, en México el principal
agente causal de conjuntivitis alérgica son los ácaros de polvo domésticos, otro agente importante son las células epite-
liales de animales domésticos en tercer lugar.
Queratoconjuntivitis vernal o primaveral: Se trata de un proceso de inflamación crónica muy relacionada con
antecedentes de atopia familiar o personal, está descrito que hasta el 90% de los casos cursan además con asma, eczema
y/o rinitis alérgica; cursan con prurito ocular, lagrimeo y fotofobia al igual que las variantes agudas sin embargo se
acompañan de prurito palpebral y a la exploración se puede encontrar quemosis, hiperemia conjuntival y macropapilas
en conjuntiva tarsal, en casos de cronicidad se puede encontrar afección corneal como úlceras en escudo, nódulos de
Horner-Trantas, que son acúmulos de eosinófilos en el limbo corneal, o neovascularización del limbo corneal; en caso
de involucró corneal pueden cursar con disminución de agudeza visual.
Queratoconjuntivitis atópica: Es una variante caracterizada por afección conjuntival y palpebral en la cual ade-
más de las manifestaciones de las variantes agudas se encuentra inflamación del borde palpebral que puede llevar a
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, siendo guiado por una historia clínica completa, en casos bacterianos se
puede realizar cultivo de secreción de fondo de sacos conjuntivales aunque suele reservarse para recurrencias o casos se-
veros; en casos atópicos en la historia clínica se hará énfasis en los factores ambientales a los que se encontraba expuesto
el paciente al momento de iniciar los síntomas así como otros datos de atopia personal o familiar que puedan orientar
al clínico a llevar a cabo su diagnóstico.
Tratamiento
Conjuntivitis Bacteriana: Se iniciará tratamiento sin necesidad de cultivo, iniciando de manera empírica anti-
bióticos tópicos utilizando aminoglucósidos como la tobramicina o fluoroquinolonas de segunda generación como
el ciprofloxacino, los cuales se utilizan en presentaciones combinadas con dexametasona con aplicación cada 4 horas
durante 7 a 10 días.
Conjuntivitis Viral: Lo primordial es la prevención debido a que son altamente contagiosas por contacto directo,
no existe un tratamiento efectivo, pero se recomienda uso de lubricantes oftálmicos y compresas frías para alivio de los
síntomas puesto que el tallado ocular tiende a ocasionar sobreinfección bacteriana.
Conjuntivitis Atópica: El primer paso y la base fundamental del tratamiento para la conjuntivitis atópica debe ser
evitar la exposición al agente causal, sin embargo, dado que la superficie del globo ocular se encuentra expuesta al am-
biente la mayor parte del día y que los principales alérgenos tienden a encontrarse dispersos en el aire resulta imposible
evitar por completo la exposición. Por esto se sugiere realizar un aseo de la zona periocular, así como de las pestañas de
2 a 3 veces al día, además de esto la base de la terapia farmacológica es la terapia tópica con corticosteroides los cuales
se sugiere un uso en ciclos cortos de 14 a 21 días con una disminución gradual de la dosis aplicada, y estabilizadores de
los mastocitos con aplicación cada 12 a 24 horas.
Conjuntivitis 31
Pronóstico
Con un diagnóstico y tratamiento oportuno se trata de una patología que no presenta secuelas importantes a futuro
sin embargo suele cursar con múltiples recaídas a lo largo de la vida del paciente; en caso de no recibir tratamiento de
manera oportuna se puede llegar a una disminución irreversible de capacidad visual debido a cicatrización corneal.
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El ojo es un órgano tan especializado que pocos saben e imaginan que es tejido cerebral, proveniente del prosencéfalo,
pero para que la imagen pueda recibirse es indispensable contar con medios ópticos transparentes y una de estas estruc-
turas que es la más externa la conocemos como “córnea”.
La córnea es una media esfera, por lo que tiene radios de curvatura, su origen embriológico proviene del ectodermo
superficial, el cual desarrolla la primera capa corneal que es el epitelio; por eso las enfermedades de origen genético
que involucra la capa ectodérmica superficial como es la piel, el cuero cabelludo, etc., se acompañan de opacidad y
vascularización superficial de la córnea, presente en las displasias ectodérmicas o patologías menos frecuentes como es
el síndrome de KID (queratitis, sordera e ictiosis). Las otras cuatro capas de la córnea se forman a partir de ectome-
sénquima (crestas neurales).
• Membrana de Bowman
• Estroma corneal rico en colágena: Provee la transparencia corneal
• Membrana de Descemet: Funciona como esqueleto
• Endotelio: Formado por una sola capa de células, expuestas a factores inflamatorios y/o traumáticos, las cuales
no se reproducen y se van perdiendo conforme pasan los años.
Es de suma importancia realizar tamiz visual desde el nacimiento del individuo y poder valorar de forma completa
el órgano de la visión, si encontramos la presencia de un “leucoma” (“leuco” blanco, “oma” cuerpo) en otras palabras
opacidad de la córnea, no va a permitir el desarrollo visual del niño en tiempo y forma, provocando deprivación y
posteriormente ambliopía (el niño no tiene oportunidad de aprender a ver), por lo anterior es indispensable hacer un
diagnóstico temprano y dar tratamiento oportuno (en el niño no tenemos tiempo, probablemente en el adulto si). En
ocasiones la córnea no es la única involucrada, sino que está asociada a otras alteraciones oculares como es glaucoma
(hipertensión intraocular), catarata, etc.
El diagnóstico de problemas corneales en pediatría puede ser desafiante debido a la dificultad de los niños para
cooperar durante los exámenes. Las pruebas incluyen:
De acuerdo con la World Health Organization (WHO) 700.000 niños desarrollan anualmente patología corneal
que involucra la visión. La patología corneal se divide en causas congénitas y adquiridas. Describiremos algunas de
estas patologías:
La córnea en el niño 33
Opacidad redonda, central con ausencia de las capas internas de la córnea en esta
Anomalía de Peters
zona, podemos encontrar ectopia lenticular.
No vemos diferenciación de la esclerótica y la córnea, por lo cual esta se encuentra
Esclerocórnea: opaca con presencia de vasos esclerales, no inflamatorios, puede ser total o peri-
férica.
Poco frecuente, es un adelgazamiento importante de la córnea, con opacidad, está
Estafiloma anterior
asociada a glaucoma.
Son un grupo de enfermedades hereditarias, típicamente bilaterales, simétricas,
lentamente progresivas, clasificadas por la capa córnea afectada.
Distrofia Endotelial Hereditaria Congénita, es autosómica recesiva, en el cromo-
soma 20p13 y en el gen SLC4A11, es una opacidad corneal azul grisácea en vidrio
Distrofia corneal
esmerilado.
Distrofia Estromal Congénita, se ha encontrado el Gen DCN, locus 12q21.33., se
manifiesta con opacidades nublosas tipo hojuelas o plumas, córnea engrosada, baja
visual de moderada a severa, puede presentar glaucoma o estrabismo.
Al aumentar la presión intraocular de forma sostenida, debido a la elasticidad de la
Glaucoma congénito córnea en los niños menores de dos años se presentan rupturas a nivel de la mem-
brana de Descemet, lo que ocasiona edema corneal y con el tiempo opacidad.
Se presentan por desepitelización constante de la córnea debido a alteraciones
en el nervio trigémino, principalmente parálisis, causando hipoestesia corneal y
Úlceras neurotróficas
alteración de las células límbicas que no permiten la migración de estas para una
adecuada reepitelización.
El nervio trigémino inerva la córnea. La debemos sospechar en un niño que per-
mite revisarse fácilmente, sin molestia a la aplicación de gotas o en neonatos que
Hipoestesia corneal presentan úlcera corneal infecciosa en cunero. Puede ser unilateral o bilateral,
congénita aislada o asociada a síndromes como Moebiüs, Goldenhard, Síndrome de Góm-
ez-López Hernández, VACTERL Neuropatías hereditarias y Disautonomía fami-
liar entre otros.
Ausencia de crecimiento y diferenciación de la parte anterior de la copa óptica,
con consecuente falta de desarrolló del iris. Se agrega hipoplasia macular y altera-
Aniridia
ciones de la superficie ocular, generando opacidad corneal concéntrica y vasculari-
zación, pueden presentar glaucoma y catarata.
Estos coristomas suelen ser epibulbares hacia la periferia inferior de la córnea sin
involucrar el eje visual, generando astigmatismo importante con anisometropía
Dermoides (diferencia de graduación entre un ojo y el otro). El dermoide central, menos
frecuente, provoca una deprivación visual. Se puede manifestar en pacientes con
síndrome de Goldenhar.
Degeneración que causa adelgazamiento central de la córnea de manera progresi-
va, produce estrías a nivel de la capa de Bowman, con posterior ruptura en la capa
Queratocono de Descemet y descompensación corneal. Esto provoca forma cónica en la córnea,
aumenta su curvatura y creando astigmatismos irregulares, exacerbados por la
conjuntivitis alérgica
En caso de las queratitis infecciosas, la epidemiología va a depender de la región, clima tropical, antecedente de
traumatismos, alteraciones de superficie ocular, inmunocompetencia, integridad de los párpados, uso de lente de con-
tacto y enfermedades asociadas, del 2008 al 2018 en el Instituto Nacional de Pediatría tuvimos 105 CASOS, encon-
trando:
Es importante señalar que el uso de esteroide en las queratitis debe quedar a cargo del oftalmólogo, un mal diagnós-
tico y tratamiento puede agravar estas infecciones, llevando a la perforación corneal y el peligro de pérdida del globo
ocular.
Otras patologías graves que causan alteraciones de la superficie ocular son el síndrome de Steven Johnson, la epi-
dermólisis bulosa e incluso la rosácea ocular.
Los traumatismos son causa frecuente de opacidad corneal adquirida en el niño, suceden con mayor frecuencia en
el hogar, ya sean heridas penetrantes que ameriten cierre urgente e involucren el eje visual, golpes contusos que con
llevan a sangrado en la cámara anterior (hipema) o quemaduras químicas principalmente por álcali como es la cal o el
cemento.
En conclusión, es importante la valoración temprana y el tratamiento inmediato de estos pacientes, probablemen-
te sea necesario realizar una Queratoplastia (trasplante de córnea), el pronóstico tanto visual como de conservación
del órgano es reservado por la edad, la gravedad y progresión del padecimiento.
La córnea en el niño 35
Queratocono
Astigmatismo corneal
Trasplante de córnea
Dermoide epibulbar
La córnea en el niño 37
Desepitelización corneal
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A cualquier edad, la catarata es la opacificación del cristalino. El cristalino debe ser transparente, si se opacifica impide
la entrada de luz por lo que dificulta que las imágenes se enfoquen en la retina y a su vez, esto impide que se envíen las
imágenes al cerebro, causando baja visual o ceguera.
En los adultos, las cataratas se presentan después del periodo de desarrollo ocular y visual es por eso que la mayoría
de ellos tienen buena visión una vez que se extraen las cataratas quirúrgicamente. Los ojos y el cerebro de los niños se
encuentran en desarrollo durante los primeros 6 años de vida; por eso, las cataratas no tratadas oportunamente pue-
den tener efectos graves y permanentes en la visión a causa de ambliopía por deprivación, cuanto menor sea la edad
tanto el retraso como al tratamiento, será más difícil de rehabilitar la visión aún después de extraer la catarata.
Las cataratas pediátricas son una importante causa de ceguera tratable durante la infancia. Las cataratas no detec-
tadas y no tratadas oportunamente causan ceguera e impedimento visual irreversible, con impacto significativo en
aspectos sociales, económicos y emocionales, tanto para el niño como para su familia.
Las cataratas pediátricas representan entre 5 y 20% de las causas de ceguera infantil, su incidencia se estima de 1.8 a
3.6 por cada 10,000 nacidos vivos anualmente. Su prevalencia global va de 1 a 15 por cada 10,000 niños, sin diferencias
entre lateralidad o género. Las cataratas congénitas hereditarias tienen una prevalencia entre 8.3% y 25% y en el 75%
de los casos tienen un patrón de herencia autosómica dominante.
Diagnóstico
Los médicos de primer contacto, los pediatras y neonatólogos deben estar familiarizados con la prueba del reflejo rojo.
La Academia Americana de Pediatría recomienda que la prueba del reflejo rojo se realice a todos los recién nacidos y
posteriormente como parte de todas las consultas del niño sano, (Ver capitulo Tamiz Visual). La prueba del reflejo
rojo es un examen muy fácil, rápido y no invasivo por lo cual es una herramienta esencial para la detección temprana de
Figura 1.
Fotografías del reflejo rojo tomado a través del oftalmoscopio directo (cortesía del Dr. Marco Antonio
Ramírez Ortiz. 1A reflejo rojo normal, 1B reflejo rojo anormal en ambos ojos a causa de cataratas
nucleares bilaterales, 1C reflejo rojo ausente en ojo izquierdo a causa de catarata unilateral.
El tamiz visual neonatal antes de la cuarta semana de vida, permite la detección oportuna de enfermedades que
causan impedimento visual y ceguera prevenibles, incluyendo las cataratas congénitas.
Tratamiento
Es muy importante que el tratamiento de las cataratas pediátricas sea oportuno. Tanto los médicos de primer contac-
to como los pediatras juegan un papel fundamental en la referencia pertinente. El manejo de los niños con catarata
no siempre es quirúrgico y las indicaciones de cirugía se basan en el riesgo de ambliopía, que dependen de la edad de
aparición, densidad, tipo, morfología y lateralidad. Cuanto más precoz sea la edad de inicio y más densa sea la catarata,
más ambliopía se inducirá. Por otro lado, las cataratas unilaterales son más ambliopizantes que las bilaterales. Cuando
se indica una cirugía se debe estar seguros de que se puede ofrecer mejorar la agudeza visual y que el riesgo-beneficio
justifica la realización del procedimiento quirúrgico.
Si la catarata es congénita y tiene indicación quirúrgica, el momento de realizar el procedimiento es crucial. Para
las cataratas bilaterales se recomienda realizar la cirugía entre las 6 y 8 semanas de vida y para las unilaterales entre las
4 y las 6 semanas de vida, razón por la cual la búsqueda del reflejo rojo al nacimiento y la indicación del tamiz visual
neonatal dentro de las primeras 4 semanas de vida son tan relevantes.
El tratamiento quirúrgico en niños menores de 8 años consiste en la extracción de la catarata, realización de capsu-
lorrexis posterior y vitrectomía anterior para reducir los riesgos de opacificación del eje visual a causa de la importante
reacción inflamatoria que se presenta a estas edades. La evidencia científica actual demuestra que los niños menores
de 2 años deben dejarse sin implante de lente intraocular (LIO) debido a ausencia en beneficio visual o aumento en el
riesgo de glaucoma. El implante de LIO aumenta el riesgo de complicaciones, que conllevan a mayor número de ciru-
gías adicionales y aumento en el costo del tratamiento a largo plazo. En estos casos el implante secundario de LIO debe
hacerse cuando sean mayores. En los niños mayores de 2 años está indicado colocar LIO al momento de la aspiración
del cristalino. En los niños mayores de 8 años la cirugía puede realizarse como en adultos, es decir facoaspiración con
implante de LIO sin capsulorrexis posterior y sin vitrectomía anterior.
El seguimiento estrecho para detectar complicaciones como el glaucoma, opacidad de eje visual y ambliopía es
fundamental. La rehabilitación visual con uso de lentes aéreos, lentes de contacto, uso de parche y terapias de rehabili-
tación es tan importante como la cirugía para la obtención de un resultado favorable.
Pronóstico
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El glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible de forma global y representa a un variado grupo de condiciones
que frecuentemente llevan al incremento de la presión intraocular (PIO), teniendo al daño progresivo del nervio óp-
tico como una vía final común (1). La consecuencia de tal daño se presenta con cambios en el aspecto del disco óptico
en sí mismo, trayendo, como consecuencia una serie de hallazgos clínicos en la capa de fibras nerviosas de la retina
que confluyen en la cabeza del nervio óptico (documentados mediante tomografía de óptica coherente u OCT, por
sus siglas en inglés), así como en el complejo de células ganglionares que se ubican alrededor de la mácula tal como se
ejemplifica en las figuras 1 a 3 (2). Las alteraciones anatómicas antes descritas se asocian a un detrimento en la función
que lleva a la afección de los campos visuales (visión periférica), y finalmente a la pérdida gradual de la agudeza visual
(visión central).
Cuando el glaucoma se instala en la edad pediátrica, suele identificarse una situación especial debido a lo infre-
cuente de su aparición, pero sobre todo a la complejidad de su manejo, requiriendo de la atención de especialistas en
glaucoma u oftalmólogos pediatras con experiencia en el tratamiento médico-quirúrgico del glaucoma en niños (3).
En los casos primarios (como el glaucoma congénito y el glaucoma juvenil) existe una obstrucción en el sistema de
salida del humor acuoso generando un incremento en la PIO. En este grupo de glaucomas pediátricos primarios existe
Diagnóstico
Las características típicas de daño glaucomatoso documentadas a través de fotografías clínicas del fondo de ojo, campos
visuales y estudios imagenológicos suelen ser difíciles de obtener en esta etapa de la visa, salvo cuando los pacientes se
hacen francamente cooperadores (en general, a partir de los 5-6 años de edad) o cuando se realizan algunos de ellos
aprovechando un estado de sedación o anestesia general. (9) En este sentido, existe la limitación de que no se dispone de
bases de datos normativas en edad pediátrica que auxilien en la interpretación de dichos estudios por lo que se realizan
en la práctica ajustes para usar dicha información en individuos de mayor edad (10).
En los niños más pequeños, la medición del diámetro corneal horizontal (siendo sospechoso de hipertensión ocu-
lar si es mayor a 11 mm en un recién nacido, si es mayor a 12 mm en cualquier menor de un año, o si es mayor a 13 mm
en cualquier edad pediátrica), así como el eje antero-posterior medido por ultrasonido (existiendo tablas con base de
datos normativas por edad) son parámetros importantes de ser medidos de forma periódica como marcadores de la
presencia de la enfermedad, y pueden relacionarse al pronóstico de estabilidad visual (7).
La determinación de la PIO es con frecuencia el pilar clínico del manejo del glaucoma, de manera que la disponibi-
lidad de la tonometría de rebote (iCare) ha permitido la monitorización de este parámetro crucial en todo el espectro
de edad de la población pediátrica, hasta que llegado cierto nivel de madurez puede usarse otros métodos como el de
la tonometría de aplanación Goldmann (10,11). Este método de tonometría ha reducido la necesidad de llevar a cabo
exploraciones bajo anestesia para solamente ese propósito.
Tratamiento
Aunque el amplio tratamiento farmacológico antiglaucomatoso puede emplearse para el manejo de los glaucomas pe-
diátricos, con frecuencia la decisión terapéutica de estas condiciones tiende a ser de naturaleza quirúrgica, teniendo
un carácter ágil para limitar las secuelas. En este sentido, entre los pacientes más jóvenes (particularmente, menores de
dos años, aunque se recomienda cautela desde menores de 9 años) o de menor peso (menores de 20 kg), el uso de la
brimonidina está proscrito, debiendo incluirse la situación de alimentación al seno materno (en su uso en la madre),
debido al potencial efecto de depresión del sistema nervioso central. El empleo tópico de beta bloqueadores también
debe realizarse con cautela y para el uso de cualquier antiglaucomatoso tópico debe indicarse la oclusión naso-lacrimal
(por al menos 3 minutos) que debe ser explicada con detalle a los padres. Se desaconseja el uso de múltiples antiglau-
comatosos en la edad pediátrica debido a la escasa evidencia científica de su desempeño, a los riesgos más elevados de
efectos colaterales, así como a la irregularidad del control tensional en las entidades que causan hipertensión ocular en
niños, por lo que las opciones quirúrgicas deben contemplarse de manera temprana.
Figura 1.
En las fotografías clínicas del fondo de ojo de un paciente de 11 años de edad con glaucoma juvenil de inicio tem-
prano, se observa en ambos ojos que el polo posterior es de aspecto normal, salvo por la sobresaliente amplitud de las
excavaciones papilares (mayor en el ojo izquierdo), de predominio horizontal. En la parte inferior se muestran los
campos visuales correspondientes, con leves defectos localizados en los márgenes superior e inferior del ojo derecho, y
escotomas más amplios (de predominio infero-temporal) en el ojo izquierdo.
Figura 3.
Se observa la gráfica seriada de presión intraocular (PIO) del mismo paciente cuyas pruebas se han presentado en
las figuras 1 y 2 (prueba de iCare Home). Sobresale que en el contexto de PIOs logrando la meta en diferentes hora-
rios, se observan picos de descontrol a las 9 AM (OD 44 mm Hg, OI 36 mm Hg), considerándose la principal causa de
las alteraciones ya descritas.
Figura 4.
En este arreglo de fotografías clínicas se observan las siguientes condiciones: A. Glaucoma primario congénito con
buftalmos, sobresaliendo una estría de Haab horizontal con algunos depósitos de pigmento. B. Disgenesia del segmen-
to anterior con corectopia, policoria y atrofia iridiana. C. Glaucoma inflamatorio (pars planitis) con discoria, pseudo-
faquia, ectropión uveal y queratopatía en banda. D. Glaucoma asociado a afaquia con discoria. E. Hipertensión ocular
asociada a un síndrome de Axenfeld-Rieger, sobresaliendo la presencia de embriotoxón posterior (línea demarcada en
la periferia corneal en el sector superior y derecho de la fotografía), F. En la gonioscopía automatizada del caso de Ax-
enfeld-Rieger de la fotografía E, en la que se observa una línea de Schwalbe prominente, con adherencias del iris a la
línea de Schwalbe y una inserción posterior de la raíz del iris.
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El término Uveítis se refiere a la inflamación anatómica del tejido uveal (compuesto por el iris, cuerpo ciliar y la coroi-
des). La uveítis es rara en la población pediátrica y a diferencia de los adultos suele presentarse de manera asintomática
y puede hacerse crónica, causando daño irreversible a diferentes estructuras del ojo. En algunos casos la atención de
esta población puede retrasarse por dificultad de comunicación en edades tempranas, ausencia de síntomas como do-
lor u ojo rojo y dificultad para la exploración. Las complicaciones que pueden aparecer por esta enfermedad incluyen
ambliopía, catarata, glaucoma, edema macular, entre otras y además de los efectos secundarios que se pueden presentar
por el uso de tratamiento sistémico. 1
El International Uveitis Study Group (IUSG) y Standarization of Uveitis Nomenclature (SUN) establecieron los
criterios que permiten la clasificación de las uveítis para investigación y clínica. Estos criterios definen la clasificación
anatómica, presentación, duración y curso de la enfermedad, para monitorizar la actividad de las uveítis.
Tabla 1
Criterios para Inicio, Duración y Curso de las Uveítis. Definido por el SUN (2005) 2
Epidemiología y demografía
Las uveítis en la infancia llegan a ser entre 5-10% de todos los tipos de uveítis. La incidencia se estima en 4.3 por
100,000 con una prevalencia de 27.9 por 100,000 sin embargo estas varían dependiendo el país y población, son más
comunes en mujeres (similar a otras condiciones autoinmunes), suelen ser bilaterales, idiopáticas, aunque la causa más
común identificable es artritis idiopática juvenil.
1
Fisiopatología
Las uveítis se pueden clasificar como infecciosas o no infecciosas en su etiología. La patogénesis de las no infecciosas
suele ser desconocida y se presume es autoinmune o autoinflamatoria (en la primera de ellas células dendríticas T o B
aberrantes responden a antígenos propios, mientras que en la segunda hay una respuesta a un antígeno externo por
parte del sistema inmune innato. Suele haber una combinación de varios factores como la predisposición genética,
desencadenantes externos, activación del sistema inmune, etc.
La mayoría de las uveítis pediátricas son de etiología no infecciosas (Artritis Idiopática Juvenil la causa identifica-
ble más frecuente), se cuenta con múltiples estudios en donde la uveítis tiene una asociación genética relacionada con
los complejos mayores de histocompatibilidad HLA- DRB1, HLA-DPB1 y HLA-A en pacientes con este diagnóstico,
independientemente de los factores de riesgo ya conocidos como lo son los anticuerpos antinucleares positivos. son 8
múltiples las enfermedades autoinmunes o autoinflamatorias que están relacionadas con esta manifestación a nivel
ocular, como son Fiebre familiar mediterránea, síndrome periódico febril asociado al receptor de TNF, síndrome pe-
riódico asociado a criopirina entre muchos otros más y de las uveitis infecciosas toxoplasmosis se identifican como la
4
causa más frecuente en la mayoría de los estudios, seguida por Toxocariasis, Herpes, Rubeola y Adenovirus. En países
en vías de desarrollo una causa frecuente es Tuberculosis. 3,6
Los síndromes ¨masquerade¨ deben de considerarse en cualquier diagnóstico diferencial de uveítis en especial
cuando no tienen la respuesta adecuada con la terapia habitual. En estos encontramos Retinoblastoma, Leucemia, Me-
duloepitelioma, Xantogranuloma, Retinitis Pigmentosa, Desprendimiento de Retina y Cuerpo Extraño Intraocular.
Manifestaciones clínicas
Las manifestaciones clínicas de las uveítis varían dependiendo la etiología, desde ojo rojo, dolor, fotofobia, miodesop-
sias (moscas flotantes), fotopsias o inclusive un ojo que no presenta síntomas de inflamación visible a simple vista. En
los casos más crónicos se puede encontrar estrabismo y catarata como complicación de la uveítis.
Diagnóstico
El diagnóstico de las diferentes uveítis deberá de ser hecho por Oftalmología, ya que para la clasificación de estas se
necesita equipo como lámpara de hendidura y otros estudios de diagnóstico ocular que no están disponibles para Pe-
diatría. El rol del pediatra será la derivación oportuna para el manejo adecuado dependiendo la etiología.
Algunas de las pruebas disponibles para el diagnóstico son: Angiografía con indocianina, tomografía de coherencia
óptica (OCT), tomografía de coherencia óptica angiografía (OCT-A), angiografía con verde de indocianina de campo
ultra amplio (UWF) 7
Algunas uveítis se pueden sospechar o derivar a oftalmología cuando ya se conoce la enfermedad sistémica sin em-
bargo hay otras que son diagnosticadas por exclusión al descartar con estudios de laboratorio y gabinete las causas más
frecuentes.
Tratamiento
El tratamiento de las diferentes uveítis dependerá de la etiología, cuando la causa es infecciosa, se dará tratamiento espe-
cífico para el agente implicado, siendo necesario en muchas ocasiones la utilización de glucocorticoides como adyuvan-
te por diferentes vías (gotas, inyecciones perioculares o intravítreas, intravenosos u orales). Si la causa es autoinmune
o auto inflamatoria se podrá hacer uso de diferentes medicamentos entre los que se encuentran: Antiinflamatorios no
Esteroideos, Antiinflamatorios Esteroideos, Terapia inmunomoduladora (incluyendo biológicos de diferentes tipos). 1
El inicio del manejo dependerá de las especialidades involucradas y siempre será un tratamiento multidisciplinario,
siendo necesaria la vigilancia estrecha y en caso de requerir medicamentos inmunosupresores el seguimiento con exá-
Pronóstico
El pronóstico dependerá del diagnóstico adecuado y del tratamiento oportuno. Recordando que está en una enferme-
dad que requiere un manejo multidisciplinario y una comunicación estrecha entre los especialistas involucrados con el
fin de disminuir las complicaciones y la ceguera de los pacientes con datos de actividad ocular.
Endoftalmitis
La endoftalmitis en pediatría es rara, teniendo como consecuencia devastadora la perdida visual irreversible si no es
detectada a tiempo. La causa más común es postquirúrgica (vitrectomía, catarata o cirugía de glaucoma), trauma ocular
abierto, úlcera corneal complicada y endógena.
El tratamiento adecuado incluye la aplicación de antibiótico por inyección intravítrea y vítrectomía vía pars plana
+/- antibiótico sistémico.
El pronóstico depende de varios factores incluyendo la virulencia de la bacteria encontrada, el tiempo de inició
del tratamiento, la resistencia antibiótica y el tipo de cirugía realizado (en algunas series la endoftalmitis secundaria a
cirugía filtrante de glaucoma con válvula fue la que tuvo peor pronóstico). 2
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Pueden ser congénitas o adquiridas. La fisiopatología de las alteraciones congénitas en su mayoría es desconocida, se
piensa que pueda surgir desde la etapa embrionaria y la combinación de factores de transcripción: PAX6, SIX3, LHX2
y RAX moduladores de señales extrínsecas a la vesícula óptica y a sus células madre competentes y convertirse en células
retinianas neurosensoriales, epitelio pigmentario de la retina o tallo óptico. Esto es posible con la adecuada combina-
ción de estas señales durante este periodo. Los padecimientos del nervio óptico pueden afectar significativamente el
desarrollo visual, presentando: estrabismo, defectos campimétricos, defectos pupilares, leucocoria y nistagmo. Algunas
alteraciones congénitas pueden presentar complicaciones asociadas: desgarros retinianos, desprendimientos de retina,
exudación retiniana, neovascularizaciones coroideas y edema macular. Por lo que se recomienda una revisión oftalmo-
lógica periódica.
Hipoplasia de nervio óptico: Es la anomalía congénita más común y es una causa común de ceguera. Su presen-
tación puede ser unilateral o bilateral, su incidencia se incrementa en antecedentes de alcohol y drogas, es un nervio
óptico más pequeño con una zona de hipopigmentación alrededor del nervio conocido como signo de doble anillo.
Puede llegar a presentar a su vez en SNC defectos de línea media, como la ausencia de septum pellucidum nombrándo-
lo como Sx de Morsier. Se asocia a alteraciones hipofisiarias que a su vez causan deficiencias hormonales.
Figura 1
OCT con atrofia de fibras nerviosas y foto clínica con hipoplasia nervio óptico bilateral con signo
doble anillo.
Anomalía de Morning Glory: Nervio óptico en forma de embudo con semblanza a la flor de mismo nombre,
más común unilateral y con pigmento peripapilar , cambios gliales en la porción central, los vasos sanguíneos hacen
una curvatura abrupta, reportado con algunas alteraciones de SNC asociadas con anomalías vasculares. Y con algunas
afecciones sindromáticas: Sx de PHACE, Sx Okihiro y la neurofibromatosis tipo 2. Algunas de las complicaciones son
el desprendimiento de retina ya sea seroso o regmatógeno.
Coloboma de nervio óptico: Surge por un inadecuado cierre de la fisura coroidea, típicamente se observa en la
porción infero-nasal, puede ser completo abarcando todo el globo ocular ó solo en un sector. El coloboma ya sea en
mácula o nervio óptico está asociado a microftalmos y a desprendimiento de retina. Tiene varias asociaciones: Sx de
Walker Walburg, Sx renal/coloboma, Sx de Aicardi, craneosinostosis y Sx de CHARGE. Las manifestaciones visuales
son muy variables dependiendo si se acompañan de afección macular. Sus complicaciones pueden ser una membrana
neovascular
Drusas del nervio óptico: Depósitos de calcio, que pueden ser confundidas como edema de nervio óptico. Tiene
una prevalencia de 3.4 a 24/1000, pueden estar en varios miembros de la familia por lo que se recomienda valoración.
Encontrarse de manera superficial a la papila vistas con autofluorescencia o profundas mediante ultrasonografía. Aso-
ciaciones: retinitis pigmentosa, Sx de Usher, pseudoxantoma elástico y estrías angioides, Sx de Alagille (un 90% de
presentan drusas). La mayoría de los pacientes son asintomáticos, algunos refieren amaurosis fugax. Complicaciones
reportadas son: membrana neovascular, neuropatía óptica no arterítica y oclusiones retinianas.
Figura 3
OCT en mapa de colores imagen pseudoedema peripapilar, mapa de grises con detección de cambios
peripapilares nasales y en la extracción vertical de tomograma con imagen redondeada por debajo del
nervio. Foto clínica imagen pseudoedema del nervio óptico bilateral y autofluorescencia se observan
drusas superficiales
Figura 4
OCT en mapa de colores imagen edema peripapilar y fuera de rango las gráficas de fibras nerviosas.
Foto clínica edema de papila bilateral (papiledema) ojo izquierdo mayor edema con líneas de Paton.
Neuritis óptica: Es la inflamación del nervio óptico acompañada de baja visual, puede observarse con afección de
papila en su porción anterior (papilitis) presentación más común en niños o con afección posterior a la papila (retro-
bulbar). Tiene una incidencia de 0.2 por 100,000, y es más frecuente en mujeres. Es Bilateral en el 72% de los niños
menores de 10 años y Unilateral en el 70% de los niños mayores de 10 años. Su etiología puede ser: autoinmune, des-
mielinizante o infecciosa siendo en niños la causa viral la más frecuente. Se requiere manejo antiinflamatorio urgente
mediante bolos de metilprednisolona.
Así como manejo multidisciplinario conjunto con neurología y reumatología pediátrica.
Referencias:
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La celulitis orbitaria se define como un proceso inflamatorio de la órbita de origen infeccioso. Se clasifica como pre-
septal cuando involucra solo los párpados y no involucra a la órbita, mientras que la celulitis orbitaria involucra tejidos
blandos que están en la órbita.
El septo orbitario es una lámina fibrosa y delgada que tiene función de barrera para evitar diseminación de infec-
ciones hacia la órbita. Este se extiende desde el periostio del hueso de la órbita y se extiende hasta el tarso, la órbita está
rodeada por los senos paranasales en su mayoría: El seno frontal superiormente, el seno maxilar inferiormente, y el et-
moidal en la parte medial. La órbita y el seno etmoidal comparten la lámina papirácea, es por eso que el seno etmoidal
es la causa más común de infección orbitaria (3).
Se presenta por sinusitis complicada, trauma ocular, infecciones bacterianas con obstrucción de la vía lagrimal,
infecciones orales complicadas, orzuelo o chalazión. En los pacientes pediátricos el septo orbitario es delgado, ocasio-
nando que su mecanismo de barrera sea fácil de burlar por los patógenos ocasionando que las celulitis preseptales se
vuelvan orbitarias.
Preseptal Orbitaria
Factores Sinusitis, infección dentaria, trauma,
Chalaziones, dacriocistitis
predisponentes celulitis preseptal.
Staphylococcus aureus
Streptococcus pyogenes
Staphylococcus aureus Haemophilus influenzae en niños no
Agentes
vacunados
causantes Streptococcus pyogenes.
Anaerobios e infecciones dentarias.
Hongos: por trauma vegetal o pacientes
inmunodeprimidos.
Edema y eritema de Fiebre, dolor intenso, equimosis marcada,
tejidos blandos, inyección ojo rojo marcado, proptosis, limitación de
Signos y síntomas conjuntival equimosis movimientos oculares que se acompaña
moderada, dolor con dolor al mover el ojo, baja visual y
moderado defectos pupilares
Tomografía simple y contrastada de órbita y senos paranasales
Estudios de
Biometría hemática
gabinete
Cultivo de fondos de saco conjuntival
Se utiliza la clasificación de Chandler para estadificar a los pacientes (5). Se muestra en la siguiente tabla
Celulitis Orbitaria 55
Estadio Características
Estadio I Celulitis preseptal con inflamación y edema
Estadio II Celulitis orbitaria
Estadio III Absceso subperióstico debajo del periostio de la lámina papirácea
Estadio IV Absceso orbitario
Estadio V Trombosis de seno cavernoso
Es necesario tener en cuenta los signos de alarma y dar referencia oportuna al oftalmólogo pediatra, estos son baja
visual, limitación de movimientos oculares. Los diagnósticos diferenciales son tumores de la órbita, enfermedades
inflamatorias idiopáticas de la órbita o ruptura de quiste dermoide.
El tratamiento dependerá de la severidad, tipo de infección y edad del paciente.
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A continuación, describimos los tumores benignos y malignos más frecuentes, del globo ocular y sus anexos durante la
infancia y adolescencia.
Retinoblastoma
El retinoblastoma (Rb) es una neoplasia que aparece generalmente antes de los 3 años de edad y puede afectar uno o
ambos ojos. Es el tumor intraocular más frecuente en pediatría tanto en nuestro país como en otras partes del mundo;
según el censo del 2019 del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia de México, el Rb es la causa
número 6 entre las neoplasias infantiles más frecuentes en México (1). Etiología: se ha identificado que una deleción
del gen protector de neoplasias 13q14 está presente en esta enfermedad, se desconoce la etiología de esta deleción, sin
embargo, se ha demostrado que existen factores de riesgo que aumentan como son la deficiencia en la ingesta de folatos
por parte de las madres y la edad mayor a 40 años en los padres. Asimismo, si alguno de los progenitores tuvo Rb uni-
lateral, el riesgo de tener hijos afectados aumenta un 2% y si tuvo Rb bilateral el riesgo aumenta 49%. Manifestaciones
clínicas y diagnóstico: Generalmente se hace por sospecha de los mismos padres del paciente cuando observan una luz
blanca (leucocoria) dentro de uno o ambos ojos. Los pediatras deben realizar reflejo rojo en todos los lactantes para
sospechar alteraciones intraoculares como las cataratas y el Rb. También puede manifestarse por desviación ocular, ojo
rojo y aumentado de tamaño, o celulitis orbitaria por lo que su referencia inmediata al oftalmólogo pediatra es muy
importante (2).
Diagnosticos diferenciales son enfermedad de Coats y persistencia de vitreo primaria principalmente.
Tratamiento: Debido a que esta neoplasia tiene un crecimiento exponencial y en muchas ocasiones aparece duran-
te los primeros meses de vida, cuando la leucocoria es notada es porque el tumor es demasiado grande y ocupa más de
¾ partes de la retina; en esta etapa ya habrá destrucción de los tejidos retinianos más importante e incluso puede existir
la posibilidad de que exista infiltración hacia el cerebro a través del nervio óptico, o al torrente sanguíneo a través de
la coroides. Por lo tanto, la enucleación está indicada en la mayoría de los casos que se presentan con leucocoria, pero
para tomar esta decisión, el paciente deberá haber sido valorado por un oncólogo pediatra y un oftalmólogo con expe-
riencia en esta neoplasia. Cuando el tumor se encuentra afectando una tercera parte o menos de la retina, es probable
que se pueda realizar salvamento ocular mediante quimioterapia (intravenosa o intra-arterial), láser transpupilar y/o
crioterapia transescleral. En cuanto al pronóstico para la vida, esta neoplasia es potencialmente mortal cuando invade
el sistema nervioso central, por lo que es esencial el diagnóstico temprano. El pronóstico visual está relacionado a el
grado de destrucción de la retina en el área macular y nervio óptico al momento del diagnóstico.
Rabdomiosarcoma
El rabdomiosarcoma de órbita (RabO) es el tumor orbitario más frecuente en pediatría tanto en nuestro país; según
el censo del 2019 del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia de México, el RabO es muy poco
frecuente y representa el 1% de todos los sarcomas pediátricos en México (1). Manifestaciones clínicas: generalmente
se manifiesta como una masa indolora que protruye de manera unilateral el ojo hacia afuera y limita los movimientos
oculares. La sospecha diagnóstica se realiza de manera clínica con ayuda de estudios de Tomografía Axial Computada y
Resonancia Magnética nuclear. El diagnóstico definitivo se realiza mediante una biopsia de la lesión. El tratamiento se
realiza mediante quimioterapia y radioterapia, dependiendo del estadio en el que se haya diagnosticado y de la estirpe
Hemangioma palpebral
Es el tumor benigno más frecuente de los párpados y región orbitaria. Se desconoce la frecuencia en nuestro país, pero
se calcula a nivel mundial que este tumor representa del 6 al 9% de los tumores orbitarios (4). El hemangioma palpebral
se manifiesta de diferentes maneras dependiendo del tamaño y localización del tumor. Se caracteriza por su coloración
roja en “vino de oporto” que aparece generalmente en el párpado superior de un lactante. Su tamaño es variable: desde
una mancha plana hasta un tumor voluminoso que impide la abertura palpebral. El diagnóstico: se realiza de manera
clínica en pacientes con lesiones en piel de color rojo brillante. Generalmente no requiere de biopsia ocular. El trata-
miento ha cambiado drásticamente con el advenimiento de la administración de propranolol oral por parte de derma-
tología pediátrica, cuyos resultados han sido espectaculares, incluso evitando el tratamiento quirúrgico. El pronóstico
para la vida es bueno sin embargo los hemangiomas periorbitarios pueden producir disminución permanente y grave
de la agudeza visual por deprivación sensorial e incluso estrabismo por mala visión.
Quiste dermoide
El quiste dermoide es un tumor benigno muy frecuente en la niñez. Puede aparecer en diferentes partes del cuerpo y
son asintomáticos (5). La parte más frecuente es en la cola de la ceja y en el borde de la córnea. Generalmente no afecta
la visión porque no produce obstrucción del eje visual. Puede estar asociado al síndrome de Goldenhar (microsomía
craneofacial, apéndices preauriculares y alteraciones en la columna vertebral) (6).
Manifestaciones clínicas: estos tumores son de consistencia sólida y móvil en los párpados. En el ojo aparece como
una lesión oval blanco amarillenta en el limbo córneo-escleral con presencia de folículos pilosos muy delgados en su
superficie. El diagnóstico es clínico y sólo en algunos casos en los que aparece en la órbita es necesario realizar estudios
de imagen. El tratamiento generalmente es quirúrgico, sobre todo porque los quistes dermoides son muy notorios
cosméticamente. El procedimiento se realiza en el quirófano bajo anestesia general. El quiste dermoide debe extraerse
sin afectar su cápsula ya que su contenido es muy irritante para los tejidos circundantes. Al ser tumores benignos y de
nulo o mínimo crecimiento, el pronóstico para la vida es bueno.
Figura 1A:
leucocoria bilateral en lactante mayor ocasionada por retinoblastoma derecho y catarata izquierda.
Figura 1B:
proptosis y desviación hacia afuera del ojo derecho en escolar con rabdomiosarcoma orbitario.
Figura 1D:
Disminución de la apertura palpebral de ojo derecho en lactante mayor a expensas de tumoración en borde
externo de párpado superior derecho con coloración roja, que no afecta el eje visual.
Referencias
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y Promoción de la Salud. Dirección General de Epidemiología: Disponible en https://www.gob.mx/cms/
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415.
Fig 1.
Pasos necesarios para prevenir la ceguera por ROP.
Esquema del queso suizo por James Reason publicado en el 2000, modificado.
Diagnóstico
El oftalmólogo que realizará el tamizaje en la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal (UCIN) debe ser entrenado
en evaluación de retina del prematuro en riesgo. El paciente debe ser evaluado en la 4ta semana de nacido, día 22 de
vida extrauterina o a partir de la 31 semana de edad post concepción. (6) Se continuará el seguimiento de cada niño,
hasta que la retina haya completado su desarrollo, y escribirá el reporte en la historia clínica y registrará en el sistema
de información. La evaluación oftalmológica se deberá realizar en un ambiente oscuro, y en la unidad de cuidados
intensivos, con personal entrenado en resucitación cardiopulmonar (RCP). Deberá contar con un monitor de signos
vitales y saturometría de pulso (SpO2), ya que la manipulación del ojo puede estimular el reflejo óculo-cardíaco, bra-
dicardia o apnea y el niño necesitará ser reanimado. Se emplea blefaróstato para prematuros, depresor escleral estéril,
oftalmoscopio indirecto, lupas 28D y 20D, anestésico tópico (proparacaína 1%), midriático tópico tropicamida 50 mg
y fenilefrina al 5% en gotas oftálmicas, que se aplican 30 minutos previos. Los cambios en el calibre y forma de los vasos
sanguíneos pueden sugerir la existencia de ROP con o sin enfermedad plus. La enfermedad plus es el principal hallazgo
para identificar enfermedad severa que requiere tratamiento. (Fig. 1). Puede haber cambios vasculares sin ROP, como
la tortuosidad vascular aislada, hipoplasia del nervio óptico o patologías asociadas como la hidrocefalia o cardiopatía
congénita. La Clasificación IC-ROP3, (7) indica el momento del tratamiento adecuado. Los controles se realizan hasta
el completo desarrollo de la retina, y hasta que la enfermedad se desactive. El sistema de registros es útil para informar a
las autoridades las necesidades y la compra del equipamiento, instrumental, fármacos tópicos e insumos.
Tratamiento
El tratamiento debe hacerse dentro de las 24 a 48 horas del diagnóstico, y de acuerdo con el estadio de la enfermedad:
Inyección intravítrea de antiangiogénicos, láser transpupilar, tratamientos combinados o cirugía para estadios avan-
zados; en la UCIN (8-11), bajo sedación, o sala de operaciones con un anestesiólogo entrenado en prematuros y un
neonatólogo, debe informarse a los padres del procedimiento, seguimiento y riesgos.
Fig 2.
Obtenida de ICROP-3 (8).
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232.
Se considera a la retinopatía del prematuro como una enfermedad de origen multicausal. Se han descrito factores inhe-
rentes al propio paciente de acuerdo con su fisiología inmadura sistémica, pero también se encuentran los factores cau-
sales asociados a eventos terapéuticos relacionados a las necesidades propias de soporte para la vida de estos prematuros
y más siendo pretérminos extremos.
Hablando del primero de estos factores, la oxigenoterapia es uno de los recursos terapéuticos más importantes para
sostenimiento de la vida y además representa uno de los cuidados más importantes que realiza el personal de enferme-
ría en una unidad neonatal, donde la prevención de ROP sigue siendo un reto importante.
Se debe tener conocimiento inherente sobre el manejo y administración de oxígeno suplementario en todos los
prematuros; el personal de enfermería deberà tener conocimiento de los niveles adecuados de oxígeno que debe man-
tener un prematuro de una forma muy estricta durante su estancia en una unidad neonatal, así como su constante
monitorización por medio de un oxímetro de pulso.
De acuerdo con la guía de ROP, se recomienda monitorizar permanentemente la saturación de oxígeno mediante
el oxímetro de pulso, método no invasivo que permite un monitoreo constante, debiendo mantener en rangos estric-
tos los niveles programados de alarma del pulso oxímetro, en las áreas de tococirugía, quirófano e incluso cuneros y
terapia intermedia. Se deberá colocar la alarma de saturación mínima en 88% y la máxima en 95% en todos los recién
nacidos prematuros que se encuentren recibiendo oxígeno suplementario.
Se ha recomendado el monitoreo de oxígeno iniciando desde el momento del parto, durante el transporte intra-
hospitalario y en los procedimientos fuera de la unidad neonatal. Con esto se pretende reducir el uso de oxígeno de
forma innecesaria, disminuyendo los cambios bruscos en la concentración de FiO2 (fracción inspirada de oxígeno),
evitar grandes oscilaciones y evitar períodos de saturación mayores de 95%.
Un punto muy importante es el manejo de oxígeno durante la reanimación en la sala de partos o bien en la sala de
terapia intensiva o terapia intermedia. Para esto, ya está establecido en el programa de reanimación neonatal el inicio
de fracciones inspiradas de oxígeno de 21% en el recién nacido de término y 21-30% en el recién nacido prematuro.
Igualmente debe de apegarse a la saturación meta o saturación blanco de acuerdo con los minutos de vida postnatal.
Esto representa un reto ya que en muchas unidades médicas donde nacen bebés no se tiene disponible. Esto se des-
prende de que la necesidad de reanimación, el empeoramiento y las malas condiciones del estado general del paciente
o la posibilidad de períodos de hipoxia seguidos de hiperoxia después del RCP se relacionan con el desarrollo anormal
de la vasculatura retiniana.
El nivel de oxímetro medido a través de la oximetría de pulso ha sido controversial, pero consensos actuales es-
tablecen saturaciones permisivas, esto es de 85 a 95% en el recién nacido mayor de 32 semanas y de 83 a 93% en el
prematuro menor de 32 semanas.
Esto se debe realizar con cualquier tipo de sistema de aporte de oxígeno (ARM en cualquier modalidad, CPAP,
halo, bigotera, libre), en cualquier circunstancia (internación neonatal, traslados, cirugías, anestesias) e independiente-
mente de la duración de la oxigenoterapia. Además, para evitar lesiones de la vía aérea el oxígeno debe ser humidificado
y calentado
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El documento de interconsulta es el formulario clínico, utilizado para la comunicación entre el servicio de atención
primaria y la especialidad a la que fue referido, mismo que contiene la información general del paciente y su motivo de
referencia.
El objetivo de la solicitud de la interconsulta o derivación por parte del servicio de pediatría para la valoración
oftalmológica, representa la oportunidad de detectar anomalías con lo que se lograra mejorar el desarrollo visual del
paciente pediátrico y/o integrar el diagnóstico clínico.
El propósito es identificar a los infantes que presenten anormalidades visuales o factores de riesgo que puedan desa-
rrollar alteraciones del órgano de la visión y referirlos para una evaluación pediátrica oftalmológica.
La patología ocular es bastante amplia en sus diagnósticos y causadas por gran variedad de condiciones, mismas que
se pueden dividir en aquellas afecciones que requieren manejo de urgencia, abordaje médico y/o quirúrgico.
En relación a la derivación o interconsulta de parte del servicio de infectología pediátrica al servicio de oftalmología
sobre las patologías de origen infeccioso, que representan más del 50% de la patología ocular como causa directa o
indirecta como reflejo de enfermedades sistémicas, y las cuales son consideradas verdaderas urgencias que requieren la
participación activa del servicio interconsultado para evitar la pérdida de la visión del paciente pediátrico.
La conjuntivitis bacteriana que es una infección de aparición brusca y aguda cuyos signos síntomas son eritema,
edema e irritación con presencia de secreción purulenta con los bordes palpebrales adheridos, rápidamente progresiva
y que puede invadir córnea, con destrucción de tejidos y perforación ocular, sobre todo cuando la etiología es causada
por Neisseria gonorrhoeae o meningitidis aunque también son involucradas otras bacterias como Staphylococcus au-
reus, Haemophilus especies, streptococcus pneumoniae, Chlamydia, por lo que para realizar su diagnóstico se requieren
tinciones, microscopía, cultivos y serologías, requiriendo intervención del oftalmólogo y tratamiento antimicrobiano
tanto local como sistémico de acuerdo al agente involucrado.
Queratitis o úlceras corneales por virus herpes simple o herpes zoster con inicio súbito de la de sintomatología con
eritema conjuntival, fotofobia, dolor y presencia de lesiones vesiculares, y en la exploración oftalmológica la confir-
mación del diagnóstico e involucro de conjuntiva, córnea, con presencia de uveítis, glaucoma, escleritis y parálisis de
pares craneales por lo que es necesario su diagnóstico y tratamiento en las primeras 24 horas por parte de oftalmología
pediátrica e inicio de tratamiento antiviral tanto tópico como sistémico y corticosteroides.
Si se sospecha de infecciones intrauterinas de organismos que cruzan la barrera placentaria y afectan al neonato.
La determinación de títulos de anticuerpos; así como detección viral mediante reacción en cadena de la polimerasa
(PCR) son importantes, pero resulta de suma importancia la valoración oftalmológica quienes auxiliaran en la confir-
mación del diagnóstico y como consecuencia el manejo y tratamiento, Glaucoma, retinopatía pigmentaria y catarata
congénita suelen ocurrir hasta en 40% de los infantes afectados cuya principal etiología es el síndrome de rubéola con-
génita, embriopatía causada por la infección del virus a la madre y al feto, constituyendo la catarata una emergencia,
(opacidad del cristalino que afecta la vista tanto unilateral como bilateral), siendo candidatos la mayoría de ellos para
remoción quirúrgica y colocación de lente intraocular para salvar la visión del paciente. Otra infecciones congénitas
como toxoplasma congénito con la triada clásica de Sabin : coriorretinitis, hidrocefalia y calcificaciones cerebrales
constituyendo una infección durante la gestación causada por el protozoario toxoplasma gondii, la coriorretinitis suele
manifestarse como estrabismo, nistagmus y ceguera hasta en más del 75% sin tratamiento, por lo que es indispensable
además del diagnóstico serológico, la exploración oftalmológica por el experto para su confirmación diagnóstica y no
retrasar el tratamiento, así como la diferenciación de otras infecciones que también ocurren durante la gestación,
como sífilis, citomegalovirus, herpes, rubeola, hongos y bacterias también causantes de coriorretinitis, cuyo diagnóstico
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Los errores innatos del metabolismo (EIM), son un grupo de enfermedades que se producen por diversas mutaciones
que alteran las vías metabólicas debido a un funcionamiento ausente o deficiente de enzimas específicas o vías bioquí-
micas que repercuten en la patofisiología. Los EIM se clasifican en tres grupos: moléculas pequeñas, moléculas com-
plejas y trastornos de energía. La clasificación incluye las categorías bioquímicas (síntesis, remodelación, transporte,
defectos catabólicos y de tráfico) incluso a la secuenciación de nueva generación. (1). Las manifestaciones oftalmológi-
cas están presentes en muchos de los EIM, la identificación disminuye daño neurológico, discapacidad, complicaciones
y muerte.
I.- Alteración en el metabolismo de los aminoácidos y ácidos orgánicos con compromiso o manifestación
ocular.
• Deficiencia del transportador de glucosa tipo 1. Movimientos oculares giratorios y aleteantes, estrabismo, op-
soclono y limitación de los movimientos oculares verticales
• Galactosemia. Por deficiencia de Galactosa- 1 fosfato uridil transferasa (GALT), galactoquinasa (GALK1),
galactosa epimerasa (GALE. Catarata nuclear y cortical de inicio temprano. En etapa temprana imagen en
“gota de aceite”.
• Glucogenosis de Von Gierke. Deficiencia de glucosa 6 fosfato. Opacidades periféricas nubosas en la córnea por
glucógeno, depósitos retinianos amarillos paramaculares
• MPS I (Síndrome de Hurler, Hurler-Sheie, Sheie). Opacidad corneal, glaucoma de ángulo abierto o cerrado,
atrofia óptica, hipermetropía por la curvatura corneal inflexible y la longitud axial acortada inelástica de la es-
clerótica, exotropía y retinopatía.
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El 3.5% de la población pediátrica padece alguna de alrededor de 8,000 patologías de base genética y en un tercio de
ellas, se presentan manifestaciones oculares (Singh & Tyagi, 2018). El abordaje clínico-genético tradicional incluye:
a) diferenciar si estamos frente a una anomalía aislada (v.gr., microftalmia, cataratas, coloboma, estrabismo, aniridia),
o sindrómica (v.gr., CHARGE, galactosemia, amaurosis congénita de Leber), b) establecer si se trata de un caso es-
porádico (aislado), o familiar (hereditario). La evaluación genética permite identificar la etiología para cada caso y se
subdivide de la siguiente manera, tal como se muestra en la siguiente tabla.
Etiología
Cromosómica
Síndromes Down, Edwards, Patau, Turner, Warkany, Rethoré,
numérica detectable
Pallister-Killian, otros.
por cariotipo
Microdeleción: 1p36, 15q11.2, 17p13.3, o 22q11.2
Identificable por microarreglos (arrays): aCGH
Polimorfismos de un solo nucleótido: aSNP
Cromosómica
estructural Hibridación in situ fluorescente: FISH
Amplificación de sondas dependiente de ligandos múltiples:
MLPA
PCR cuantitativa: qPCR
En los últimos 15 años las técnicas de NGS han revolucionado el diagnóstico genético terminando con odiseas
diagnósticas, descubriendo nuevos síndromes y brindando la opción de manejos dirigidos (Guercio & Martyn, 2007).
La valoración oftalmológica es fundamental en el abordaje diagnóstico del paciente con genopatía. A manera de ejem-
plo, se presentan:
I. Anomalías oculares
Microftalmia-anoftalmia: Llamada también anoftalmia clínica, el diámetro corneal es <10 mm y el globo ocu-
lar <20 mm. Puede ser monogénica aislada (genes PRSS56, MFRP, GDF3, VSX2, ALDH1A3, RAX), sindrómica
(genes RARB, SOX2, MAB21L2, TENM3, VAX1, BMP4, OTX2, STRA6, HCCS, BCOR, HMGB3, NAA10),
asociada a coloboma o complejo MAC (genes FZD5, ABCB6, TENM3, SHH, RBP4, PAX6, VSX2, STRA6), o
diversos síndromes genéticos (v.gr, Warburg Micro, Hallermann-Streiff, CHARGE, Patau) o ambientales (sín-
dromes TORCH, alcohol fetal).
Dermoides: Pueden ser epibulbares o lipodermoides aislados o ser parte de entidades como los síndromes Gol-
denhar, oculoauriculo frontonasal,óculo ectodérmico, o lipomatosis encefalocraneocutánea.
Colobomas de párpados: Más frecuentemente son sindrómicos y pueden afectar tanto al párpado superior
(síndromes Treacher-Collins, MOTA), como al inferior (síndrome Goldenhar).
Criptoftalmia: Ojo oculto detrás de la piel sin estructuras palpebrales reconocibles, es autosómica recesiva y
puede ser aislada (gen FREM2) o asociada al síndrome Fraser (genes FRAS1, GRIP1, FREM2)
Opacidad corneal: Incluye causas infecciosas (síndrome TORCH), metabólicas (mucopolisacaridosis) y del
desarrollo, como las distrofias corneales autosómico dominantes tipos membrana basal epitelial, granular (lattice I,
IIIA), Avellino, Groenouw tipo I y Reis-Bücklers causadas por variantes patogénicas en el gen TGFBI.
Disgenesia del segmento anterior: Se manifiesta de manera variable como hipoplasia del iris, microcórnea,
megalocórnea, opacidad o vascularización de la córnea, embriotoxon posterior, corectopia, policoria, ángulo iri-
docorneal anormal, ectopia lentis, afaquia, cataratas, sinequias anteriores, queratocono posterior y glaucoma en
Referencias
1. Bull MJ, Trotter T, Santoro SL, et al. Health supervision for children and adolescents with Down Syndrome. Pe-
diatrics; 149(5):e2022057010.
Discapacidad visual
Pocas secuelas tienen un impacto tan serio y duradero como la baja visión o la ceguera. El manejo de la Discapacidad
Visual es una de las grandes prioridades del programa de Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (ODS) de la OMS,
por lo que se insta a los Estados Miembro a garantizar el acceso a la salud, la educación, el ingreso y el empleo en igual-
dad de condiciones, por su potencial para promover la inclusión social, económica y política. 1
La discapacidad es el resultado de la interacción de condiciones físicas, mentales o sensoriales con barreras sociales
que dificultan la participación plena del individuo en la vida económica, social, laboral y cultural. 2
Las repercusiones en cuanto a la funcionalidad y calidad de vida de estos pacientes son catastróficas. El impacto
económico que representa para la familia y la sociedad la discapacidad visual es incuestionable. Por todo esto, es impe-
rativo que las personas con discapacidad visual ingresen a un programa de estimulación y rehabilitación. Su inmediata
referencia representa una urgencia.
De acuerdo con la OMS, al menos 2.2 billones de personas viven con discapacidad visual. De estos, la mitad, se
debe a causas prevenibles.
Las causas y la prevalencia de la discapacidad visual van a ser variables de acuerdo con la zona geográfica y con las
estadísticas con las que se cuente.
Se conoce que la mayor prevalencia de problemas en la visión se presenta en personas mayores de 60 años y que las
mujeres presentan una mayor preponderancia 3.
La baja visión en niños es menos frecuente, pero su impacto es igual de catastrófico ya que la discapacidad visual
interfiere con todos los aspectos de la vida de estos chiquitos, así como a la cantidad de años que pasan en discapacidad
y al rezago educativo, social y económico que presentan estos infantes.
• Baja Visión: condición en la que una persona presenta una agudeza visual (AV) peor de 20/60, y/o un campo
visual (CV) inferior a 20º. Esto en el mejor ojo, después de tratamiento y con la corrección refractiva adecuada.
(ICD-10, categorías 1 y 2 de discapacidad visual).
• Ceguera: es la condición en la que una persona presenta una AV por debajo de 20/400 y/o un CV inferior a
10º desde el punto central de fijación, igualmente en el mejor ojo, después de tratamiento y con la mejor refrac-
ción posible. (ICD-10, categorías 3, 4 y 5 de discapacidad visual)18.
• Ceguera Legal: que se refiere a una AV peor de 20/200 y que interfiere con las actividades diarias de la persona
que la padece. Dicha definición existe como un recurso legal y laboral en México.
Estas definiciones son meramente objetivas; sin embargo, la discapacidad visual es una entidad totalmente subje-
tiva, por lo que podemos tener pacientes con la misma capacidad visual y misma enfermedad ocular y requerir tipos
de rehabilitación visual completamente diferentes. Resulta imposible encasillar a una persona con el mismo tipo de
patología visual en el mismo programa de entrenamiento.
La Rehabilitación Visual es un proceso totalmente personal y dinámico, ya que las necesidades de cada individuo
son únicas y cambiantes y la rehabilitación se enfocará en lograr las metas que el paciente necesite en determinada
circunstancia de su vida.
Por tanto, la discapacidad no es una variable fija, si no contextual, dependiendo tanto del propio individuo como
del medio.19
A nivel mundial, las patologías que más causan discapacidad visual en el niño son:
Discapacidad visual 75
Remanente visual
El remanente visual se utiliza como factor a favor. Primeramente, debemos entender en qué consiste ese remanente
visual, dónde está ubicado, si es uni o bilateral, así como los factores que podrían alterarlo como, por ejemplo: la dismi-
nución en la sensibilidad al contraste, el deslumbramiento y los colores que más le ayudan a la persona a sacar máximo
provecho a este resto visual. El daño visual podemos clasificarlo principalmente en:
Defecto central: se trata de un defecto en la mácula como el que es provocado por la DMRE. Este tipo de daño
suele ser el más incapacitante de manera aguda en la edad adulta, ya que se presenta como una mancha en el centro
de la visión y que “estorba” para reconocer detalles finos como caras, letreros, letras. Dificulta de manera importante
actividades de lecto-escritura, manejar, labores finas como cocinar o coser y reconocimiento de caras, entre otros.
Defecto periférico: este es ocasionado principalmente por glaucoma y dificulta sobre todo la capacidad de la per-
sona para trasladarse, subir y bajar escaleras, ayudar en labores de la casa y cuando está en fases avanzadas, dificulta la
localización de objetos en espacios desconocidos por lo que la persona se vuelve muy insegura para salir.
Defecto mixto: No presenta un patrón específico. Es el más desafiante para su rehabilitación ya que el remanente
visual puede ser cambiante, o presentarse en zonas menos útiles para la visión funcional como por ejemplo en cua-
drante supero-nasal. Este tipo de defectos los encontramos en los pacientes con retinopatía diabética o en los casos de
alteraciones neurológicas.
Como se ha mencionado anteriormente, aunque el defecto visual pueda ser parecido entre 2 pacientes, los reque-
rimientos de rehabilitación suelen ser distintos y se debe decidir un programa de rehabilitación visual personalizado,
tomando en cuenta los requerimientos que el paciente necesita. 6 Es importante resaltar que la Rehabilitación Visual
no es solamente la prescripción de “lentes especiales”, sino que se trata de un programa individual, secuencial, multi-
formativo y dinámico que utiliza distintas estrategias para magnificar el remanente visual.
Lectura
Se sabe que la principal demanda de los pacientes que acuden a un servicio de rehabilitación visual (SRV) es recuperar
la capacidad para leer.7 Cualquier problema en la visión que modifique esta velocidad de lectura resultará en un detri-
mento a la calidad de vida.
Se sabe que alrededor del 85 % de las consultas a un SRV se debe a escotomas centrales. 8
La entrevista inicial es de vital importancia ya que valora el tipo y estabilidad de la patología ocular. Se realiza un
interrogatorio dirigido a entender cuáles son las dificultades que tiene la persona en su día a día y se establecen los
objetivos de la rehabilitación visual. Debemos tomarnos el tiempo necesario para realizar esta entrevista con calidez y
de manera positiva, resaltando las posibilidades que el paciente conserva con su remanente visual y no las pérdidas que
presenta.
Valoración funcional
El objetivo de la valoración funcional de la visión es establecer cómo usa el paciente su resto visual para llevar a cabo sus
actividades rutinarias durante el día.28 Es importante que durante este examen usemos cartillas y materiales adecuados
para los pacientes con baja visión, ya que si no solo aumentaremos el nivel de frustración y podemos ocasionar un acer-
camiento erróneo hacia el proceso de rehabilitación.
Debemos comenzar el examen desde la cartilla con el optotipo más grande y comenzar a una distancia de 3 metros.
Entre las pruebas que se deben realizar para valorar la visión funcional están:
Agudeza visual lejana (AVL): Esta se realiza usando ambos ojos de inicio y permitiendo que el paciente esté en
posición libremente elegida. Es imprescindible utilizar cartillas para baja visión como las cartillas de Feinbloom y log-
MAR, entre otras.
Ayudas ópticas
La selección de ayudas visuales es otro paso fundamental para lograr los objetivos de la rehabilitación. Para elegir la
ayuda óptima para cada paciente, no solo hay que tener en cuenta las características ópticas de ayuda, sino también las
preferencias del propio usuario. Debemos recordar que los lentes con una adecuada refracción, tanto lejana como cer-
cana, son las ayudas ópticas a las que más recurrimos los rehabilitadores.
Lupas manuales: Son ayudas económicas y portátiles, muy útiles para lecturas puntuales fuera de casa (leer
menús en restaurantes, precios de las tiendas, consultar algo de manera rápida…).10
Lupas con soporte (stand magnifiers): Al igual que las lupas manuales, también son lentes positivas pero monta-
das en un soporte, lo que permite al paciente tener las dos manos libres y no tener que cargar con el peso de la lupa.
También pueden tener iluminación propia.
Telemicroscopio (near telescope): Se trata de un sistema telescópico que tiene una lente de aproximación (LA)
para enfocar a distancias intermedias y cortas.11
Microscopios (high near additions): Son lentes o sistemas de lentes convergentes montadas en una gafa. Existen
microscopios de hasta +80 D, aunque a partir de+10/+12D se suelen prescribir monoculares y en el mejor ojo.12
Telescopios: Son las ayudas ópticas más utilizadas para la visión lejana. Pueden ser tipo Galileo (sistema de lentes
positivas) o Keplerianos (sistema de lentes mixtas). La mayoría aportan entre 2X y 4X.
Ayudas electrónicas: Consisten en una cámara de vídeo que transmite una imagen en directo a un monitor, de
forma que se puede controlar el zoom y otras características como la cantidad de iluminación, el contraste o la in-
versión de polaridad.5 Ejemplos: el esight, CCTV, Peables, etc
Ayuda no óptica
Es cualquier dispositivo que favorece la utilización del resto visual o que potencia el rendimiento con las ayudas ópticas
y electrónicas.13 Existen múltiples ayudas no ópticas y van a depender de la adaptación del paciente a ciertas tareas.
Altos contrastes: Recordar que, en los pacientes con discapacidad visual, la SC suele estar comprometida por lo
que realzar el objeto mediante alternancia de contrastes, ayuda a la realización de las tareas de manera más eficiente.
Por ejemplo: diferenciar contrastes en pasillos o escaleras para hacer diferencia en cada escalón.
Calidad de vida
La pérdida de la función visual causa un impacto escandaloso en la calidad de vida. Esta, es un fenómeno multidimen-
sional que engloba los aspectos físico, funcional, social y psicológico.57 Cuando una persona padece una patología que
Discapacidad visual 77
limita su actividad, su nivel de calidad de vida se reduce. Esto se debe a la incapacidad que surge a la hora de realizar
tareas que antes podía realizar con facilidad.
La función principal de la Rehabilitación Visual es la de proporcionar a los pacientes de ayudas, instrumentos, en-
trenamiento y estrategias adaptativas para superar las dificultades originadas por su deterioro visual, maximizando su
resto visual y minimizando el disconfort originado por este.
Conclusiones
No existe el modelo de rehabilitación visual ideal, sino que más bien va a depender de las necesidades del paciente, su
condición visual y su estado general. Un entrenamiento individualizado, que se ajuste a las necesidades de cada paciente
será la solución más efectiva en cada caso.
Las Unidades de Rehabilitación Visual existen para ofrecer al paciente con discapacidad visual una opción más en
el manejo de su remanente de visión y están formadas por profesionales especializados que tienen como objetivo en-
trenar y dotar a los pacientes de instrumentos y recursos con los que puedan recuperar su independencia mediante una
visión funcional. Es por esto, que nuestra función como trabajadores de la Salud Visual es ofrecer a nuestros pacientes,
una opción digna cuando la cirugía y la terapéutica ya no pueden ser utilizadas.
Referencias
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43(16):1777-87.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la discapacidad visual en el término ceguera, que abarca desde una
agudeza visual de 0.05 (5%), la no percepción de la luz o una reducción del campo visual inferior a 10 grados y el tér-
mino baja visión o debilidad visual, comprende una agudeza máxima de 0.3 (30%) y mínima superior a 0.05 (5%). (4)
De acuerdo con las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2010, 285 millones de perso-
nas a nivel mundial sufrían discapacidad visual, y 39 millones de ellas eran ciegas. (4) La ceguera infantil en México es
un problema importante de salud pública que afecta a un número significativo de niños de 500 a 1000 por año.
Mundialmente se estima que 1300 millones de personas presentan alguna forma de discapacidad visual, de las cua-
les 1.4 millones son niños. Del total de las personas invidentes, al menos el 4% corresponde a población infantil, y del
total de las personas con alguna discapacidad visual, el 1% son niños. (1)
A nivel nacional, se estima que el 7.6% de la población menor de 15 años en México tiene alguna forma de discapa-
cidad visual. Esta prevalencia varía entre estados, con Aguascalientes (10%) y el Estado de México (10.2%) presentan-
do las cifras más altas, mientras que Tabasco (5.8%) y Yucatán (5.9%) tienen las más bajas. En Jalisco, la prevalencia
de discapacidad visual en menores de 15 años es del 8.3%, lo que coloca al estado por encima del promedio nacional.
Estas diferencias reflejan las variaciones en factores socioeconómicos, acceso a servicios de salud y la implementación
de programas de salud pública entre las diferentes regiones del país (INEGI, 2000).
La discapacidad visual impacta en el desarrollo del niño, se tiene una extensa gama de etiologías, es prioridad iden-
tificar de manera oportuna las causas prevenibles y tratables, y reconocer las causas inevitables para implantar procesos
de rehabilitación funcional e integral.
Las malformaciones oculares y la retinopatía del prematuro son causas importantes en México de la discapacidad
visual, esta última es la principal causa de ceguera infantil en países en vías de desarrollo y es ocasionada por una alte-
ración en la vasculogénesis en la retina, afectando su desarrollo y crecimiento normal, afecta a neonatos prematuros y
puede llevar a la ceguera si no se brinda un tratamiento adecuado y oportuno. (1)
La catarata congénita es una causa de ceguera infantil, se define como una opacidad en el cristalino unilateral o
bilateral de origen congénito o adquirido, mayormente diagnosticada en el primer año de vida, siendo causa preveni-
ble de ceguera infantil, los infantes afectados que tienen un diagnóstico y tratamiento oportuno logran tener una alta
tasa de resolución y buen pronóstico. (2) Por otra parte, un gran desafío en la atención médica actual es la opacidad
corneal, ya que es una causa severa de disfunción visual en infantes, es de origen multifactorial resultando de factores
Es fundamental fomentar, desarrollar y promover campañas educativas sobre la importancia de la salud ocular, los
signos de advertencia de enfermedades oculares, la importancia de buscar atención médica, informar sobre el uso ade-
cuado de protección ocular en actividades de riesgo, como deportes con exposición a sustancias químicas o partículas,
realizar controles prenatales regulares para detectar y gestionar problemas que puedan afectar la visión del neonato,
asegurar la ingesta adecuada de nutrientes esenciales como ácido fólico, vitamina A y hierro durante el embarazo para
reducir el riesgo de malformaciones oculares.
Se deberá realizar tamiz ocular en recién nacidos, promover la vacunación contra enfermedades infecciosas que
pueden causar ceguera, tratar infecciones oculares comunes como la conjuntivitis bacteriana o viral. El promover prác-
ticas de higiene ocular adecuadas y acceso a agua potable y servicios de saneamiento ayuda a prevenir la propagación
de infecciones.
En conclusión, la epidemiología de los problemas oculares en la población pediátrica de México revela una alta pre-
valencia de trauma ocular, errores refractivos, retinopatía del prematuro, catarata, glaucoma. La supervisión adecuada,
la referencia oportuna, la creación de ambientes seguros y el acceso a servicios de salud oftalmológica son esenciales
para prevenir y tratar estas condiciones. La implementación de programas de tamizaje y campañas de concienciación
pueden ayudar a reducir la incidencia de problemas visuales y mejorar el pronóstico para los niños afectados. Las dis-
paridades regionales en la prevalencia de discapacidad visual subrayan la necesidad de políticas de salud equitativas que
aseguren un acceso uniforme a la atención oftalmológica en todo el país.
La ceguera infantil es un problema complejo que requiere un enfoque coordinado para su prevención y manejo.
Implementar estrategias efectivas de prevención como el tamiz visual, garantizar el acceso a atención médica adecuada
y fomentar la educación y la concientización son esenciales para abordar este desafío. La investigación en nuevos trata-
mientos y tecnologías asistidas continúan avanzando, ofreciendo esperanza para mejorar la calidad de vida de los niños
con problemas oculares. La inversión en investigación y desarrollo es clave para descubrir nuevas soluciones y mejorar
los resultados para los niños con ceguera.
Referencias
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Trauma ocular 81
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nov201901/01_tras/
Trauma ocular
DR. JOSÉ ALFONSO GUTIÉRREZ PADILLA, DR GUILLERMO YANOWSKY REYES, TABATHA YTZEL DE LA
SERNA VELASCO, SOFIA AYALA HERNANDEZ, MARIA DEL ROSARIO CONTRERAS PEREGRINA
La salud ocular en la población pediátrica de México es un tema de vital importancia, ya que los problemas visuales pue-
den afectar significativamente el desarrollo y la calidad de vida de los niños. Entre las diversas alteraciones oculares, el
trauma ocular es una de las principales causas de ceguera monocular y discapacidad visual en niños. La incidencia anual
de trauma ocular severo en niños oscila entre 8.85 y 15.2 casos por cada 100,000 habitantes, con variaciones según la
localización. La mayoría de los niños afectados tenían una visión normal antes del accidente, lo que subraya la gravedad
del problema y la necesidad de enfoques preventivos adecuados (Zepeda-Romero et al., 2022).
Se estima que hasta el 50% de los pacientes con traumatismos oculares severos sufren lesiones oculares significati-
vas. A nivel global, se reportan aproximadamente 1.6 millones de casos de ceguera, 2.3 millones de casos de baja visión
y 19 millones de casos de ceguera monocular debido a lesiones oculares, evidenciando la importancia de implementar
estrategias efectivas de prevención y tratamiento temprano. En contextos como Estados Unidos, donde se estima
que anualmente ocurren 2.4 millones de lesiones oculares, con un notable 35% ocurriendo en menores de 17 años,
mostrando que la magnitud del impacto en la población pediátrica es evidente (Razo-Blanco-Hernández et al., 2011).
En cuanto a las lesiones específicas más frecuentes, el hifema en trauma con globo cerrado y la herida corneal en
trauma con globo abierto son prevalentes entre los niños afectados. Estas lesiones no solo afectan el segmento anterior
ocular, sino que también pueden comprometer gravemente el segmento posterior, con complicaciones como el des-
prendimiento de retina, que representa hasta el 61% de los casos pediátricos de desprendimiento de retina asociados
con trauma ocular en nuestro país. La preservación de la integridad de la mácula emerge como un factor crucial para
mantener una agudeza visual funcionalmente útil en estos casos (Razo-Blanco-Hernández et al., 2011).
En un estudio realizado en el Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, durante un año se identificaron
191 admisiones por trauma ocular severo, de las cuales se incluyeron 187 casos. La media de edad de los pacientes fue
Referencias
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Urgencias oftalmológicas 83
Urgencias oftalmológicas
“Porque me sumergí en el futuro, por lo que el ojo humano podía ver, vi la visión
del mundo, y toda la maravilla que sería”
Alfred Lord Tennyson
Las urgencias oftalmológicas abarcan diferentes etiologías, que pueden afectar a las distintas estructuras oculares. La
evaluación pediátrica en las urgencias y emergencias pediátricas se lleva a cabo mediante la sistematización de la Evalua-
ción Pediátrica, conformada por el triángulo de evaluación pediátrica, la evaluación primaria, la evaluación secundaria
y la evaluación complementaria. El círculo virtuoso consiste en evaluar, identificar, categorizar, priorizar, intervenir y
reevaluar.
Las estructuras anatómicas del ojo y anexos, y la funcionalidad, forman parte de un todo, es más que la suma de sus
partes. Las urgencias oftalmológicas, pueden ser aparentes: lesiones traumáticas con compromiso o no orbitario; por
patología inflamatoria (conjuntivitis, celulitis orbitaria). Otras alteraciones tienen presentaciones sutiles, pueden ser
parte de intrincados diagnósticos con afección sistémica, retos diagnósticos, tumores como rabdomiosarcoma o ser
manifestaciones dentro de la complejidad del proceso de enfermedad o trauma, como los hallazgos en el fondo del ojo
en lactantes con síndrome del niño zarandeado.
Urgencias oftalmológicas
En el cuadro 1, se muestran las urgencias oftalmológicas de las Urgencias de Pediatría del Antiguo Hospital Civil de
Guadalajara, en los primeros 6 meses del año 2024. En este período se han atendido 12474 urgencias y emergencias, de
estas, 226 tuvieron afección directa y única al ojo y sus estructuras adyacentes y son las que se presentan, corresponden
al 1.8% de las urgencias atendidas. No se presentan aquellas que incluyen otros órganos, aparatos o sistemas y también
el ojo y sus estructuras adyacentes como en trauma craneoencefálico grave, niños con sífilis, esclerosis múltiple, hiper-
tensión intracraneal, entre otros.
El médico de Urgencias siempre deberá evaluar el fondo del ojo en niños con alteración del estado de alerta, ade-
más de la respuesta pupilar. En niños menores de 2 años, es imprescindible la valoración del Oftalmólogo Pediatra a
fin de descartar o confirmar el Síndrome de niño zarandeado (sacudido), así como también en aquellos con sospecha
y/o confirmación de maltrato infantil.
Cuadro 1.
Urgencia Oftalmológicas Pediátricas de enero a junio 2024
Hospital Civil Fray Antonio Alcalde
Diagnóstico y
Consideraciones clínicas y actitud del médico de urgencias
frecuencia absoluta
Son más frecuentes y destructivos los álcalis (cal, sosa cáustica, cloro,
amoníaco), tienen mayor penetración ocular.
Las quemaduras químicas destruyen las glándulas de la superficie ocular e im-
piden que se generen lágrimas, indispensables para la función corneal.
Corrosión / quemadu- Daña el limbo esclerocorneal y se pierde la transparencia corneal.
ra de la córnea y saco
Actitud del médico de urgencias: irrigación abundante de la superficie
conjuntival.
ocular con solución salina para arrastrar y disolver el tóxico lo antes posible.
14 (6.2) La colocación de la cabeza del paciente será en decúbito lateral sobre el ojo
afectado, la solución fisiológica al 0.9% irrigará del ojo no afectado al lesio-
nado. Deberá evertir los párpados superiores para limpiar los restos sólidos.
Comprobar el pH. Solicitar la IC al Oftalmólogo pediatra a la mayor breve-
dad.
Los cuerpos extraños, pueden localizarse en párpados, conjuntiva o córnea
Cuerpo extraño de manera superficial y ser removidos fácilmente. En caso de penetrar el glo-
bo ocular se deberá realizar una interconsulta urgente al médico oftalmólogo
14 (6.2) para evitar complicaciones mayores. Pueden ser intraoculares o intraorbita-
rias
Urgencias oftalmológicas 85
El trauma más frecuente es con lápices.
Tras una penetración palpebral mínima, es posible que se lesionen estructu-
ras internas o que fragmentos de madera o grafito sean retenidos en la órbita.
Cuerpo extraño que La punta del lápiz puede llegar fácilmente al seno cavernoso, potencialmente
penetra por el ojo se puede infectar, además de la reacción inflamatoria que propicia el cuerpo
extraño. Esto resulta en una inflamación orbitaria grave con posibilidad de
8 (3.6)
involucró intracraneal y afección neurológica severa.
Actitud del médico en urgencias: alta sospecha ante inflamación palpebral,
solicitar tomografía para localizar el material e identificar compromiso vascu-
lar. Solicitar la interconsulta del oftalmólogo de guardia.
El trauma ocular abierto produce cambios visibles en el aspecto del globo:
puede deformarse al perder líquido intraocular (humor acuoso o vítreo) con
Herida penetrante del
hemorragias subconjuntivales, deformación o prolapso del contenido intrao-
globo ocular sin cuer-
cular (el iris o cuerpo ciliar). Algunas veces el niño refiere que le llora el ojo;
po extraño y heridas en
esto es debido a la filtración del humor acuoso por la herida.
párpados
Actitud del médico de urgencias: no manipular; manejo con ayuno, anal-
14 (6.2)
gésico y líquidos intravenosos; solicitud urgente de la evaluación del Oftal-
mólogo. Es una emergencia quirúrgica.
Lesión en sitios con- En toda lesión facial debe considerarse la posibilidad de afectación ocular se-
tiguos del ojo y sus cundaria, la tercera parte de los pacientes con trauma craneofacial tienen in-
anexos volucro ocular, por esto ante estos casos es necesario solicitar la participación
15 (6.7) del oftalmólogo para realizar una evaluación completa de estos pacientes
Las fracturas orbitarias se producen por contusiones violentas que transmi-
ten gran cantidad de energía a la órbita, se fractura en los puntos de menor
resistencia como en lámina papirácea del etmoides y suelo orbitario; pone en
contacto el seno paranasal y produce enfisema órbitario.
El aire puede ser objetivado por la crepitación a la palpación y aumenta con
la espiración forzada. Las fracturas del suelo orbitario tienen mayor com-
plicación, pueden enclavarse el m. recto inferior y produce estrabismo y di-
Traumatismos del ojo y
plopía. Además, el contenido orbitario se puede prolapsar al seno maxilar, el
fractura de la órbita
globo ocular parecerá hundido (enoftlamos).
35 (15.6)
Las fracturas orbitarias pueden ser en tallo verde, si bien la fractura sana,
puede atrapar el contenido orbitario, al músculo recto inferior, lo que genera
reflejo óculo cardíaco al mover el ojo, produce náusea, vómito, bradicardia y
síncope. La tomografía con cortes milimétricos para la órbita es una urgen-
cia. El período de observación de la fractura es de al menos dos semanas.
Actitud del médico de urgencias: reanimación ABCDE, tomografía con
cortes milimétricos, consulta urgente con el Oftalmólogo de guardia.
Las erosiones y úlceras traumáticas en córnea y conjuntiva pueden acom-
Trastornos del ojo y sus pañar a la contusión.
anexos Actitud del médico de urgencias: puede iniciar con antibiótico si la lesión
12 (5.4) no está infectada mediante gotas oftálmicas. Ocluir el ojo y solicitar la eva-
luación del Oftalmólogo.
Urgencias oftalmológicas 87
La patología tumoral maligna es una urgencia, está en relación directa con la
supervivencia. Son los casos de retinoblastoma y rabdomiosarcoma.
El motivo de consulta más frecuente en retinoblastoma es la leucocoria (pu-
pila blanca) seguido de estrabismo.
Otros trastornos de la Otras causas de leucocoria con cataratas, retinopatía del prematuro con de-
retina sprendimiento de la retina, enfermedad de Coats, infecciones producidas por
1 toxocara, colobomas.
Actitud del médico de urgencias: leucocoria es un signo urgente, pues
puede deberse a retinoblastoma. Los padres pueden referir que el niño “mira
raro”. Debe buscar el reflejo rojo en el ojo mediante estímulo luminoso.
Consultar al oftalmólogo.
(4-9)
Comentarios finales
Los ojos de los niños y sus estructuras adyacentes pueden ser el motivo de consulta, más, un niño es un ser bio-psico-so-
cial, multidimensional y complejo, está integrado físicamente por todo un organismo interrelacionado y con plausi-
bilidades biológicas, también tiene una historia social, familiar y puede ser que el motivo de consulta sea distinta a los
ojos, más, por lo dicho aquí, no se soslaya su exploración física, pues en ellos se pueden encontrar claves definitivas que
determinarán el tratamiento y su respuesta, el pronóstico e incluso, si es necesario, la rehabilitación.
Cuando el médico pediatra se enfrenta a una urgencia ocular, debe preguntarse si esto pone en peligro la visión o
estructura ocular de manera inmediata o no, además de evaluar si dicha urgencia se acompaña de alguna otra alteración
funcional a nivel sistémico.
Sabemos que la población pediátrica no siempre expresa los síntomas o el mecanismo de la urgencia de manera
muy explícita, en ocasiones por su propia edad, por miedo a decir la verdad o simplemente porque no sabe qué ocurrió,
por esto es imprescindible hacer una evaluación lo más concreta pero simple posible.
A pesar de que no existe una “fórmula” exacta para evaluar a todos los pacientes de manera igual, podemos empezar
a decantar nuestro pensamiento clínico de manera sencilla.
Podemos iniciar dividiendo si hay trauma o no. Con esto debemos agregar algunos datos que, si el paciente nos
puede referir, nos ayuden a guiar nuestro diagnóstico, como por ejemplo dolor ocular o baja visual que son dos de los
más evidentes datos clínicos que nos orientan a descartar posibles estructuras afectadas.
Urgencias traumáticas
No cabe duda de que el trauma ocular es frecuente en edad, pediátrica y que en un gran número está asociado a trauma
cráneo facial, debido a la vulnerabilidad de esta edad, ya sea por falta de prudencia o por realizar actividades de riesgo
como algunos deportes, por esto el trauma ocular siempre debe de considerarse en pacientes con traumatismo craneo-
facial a pesar de que el paciente de inicio no lo refiera. Dentro de los más comunes referiremos los siguientes.
Heridas palpebrales, asociadas a trauma con objeto contuso o cortante, y por herida por arañazo o mordida de
animales, en estas es imprescindible el manejo multidisciplinario donde el pediatra inicia el manejo antibiótico, an-
titetánico y antirrábico según el caso y el oftalmólogo hará el manejo específico del cierre de herida en la cual es de
suma importancia evaluar la función de la vía lagrimal y por supuesto la integridad del ojo, y con esto dar un manejo
especializado.
La integración clínica, diagnóstica y terapéutica de estos pacientes requiere un trabajo multidisciplinar, donde el
Urgenciólogo Pediatra y el Oftalmólogo Pediatra construyen equipos de trabajo colaborativo altamente eficientes.
Urgencias oftalmológicas 89
Masculino con cuerpo extraño orbitario
TAC y cuerpo extraño extraído
Referencia
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5. Raucci U, Parisi P, Vanacore N, et al. A cohort study on acute ocular motility disorders in pediatric emergency de-
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Exploración Oftalmológica 91
Glosario
DRA. MONTSERRAT HERNÁNDEZ OROZCO
Glosario 93
- Enfermedad de Niemann-Pick: Patología congénita caracterizada por deficiencia de la enzima
esfingomielinasa donde hay acumulación de grasa en varios órganos, hay manchas rojizas en los ojos.
- Enfermedad de Norrie: Patología congénita ligada al cromosoma X caracterizada por un
desarrollo retiniano anómalo y ceguera congénita. Las manifestaciones clínicas incluyen hipoacusia
neurosensorial, retraso en el desarrollo, discapacidad intelectual y trastornos del comportamiento.
- Enfermedad de Refsum: Patología hereditaria caracterizada por bloqueo de la degradación del ácido
fitánico, causando acumulación de grasas en líquidos causando degeneración cerebral, insomnio,
degeneración pigmentaria en retina, nistagmus, ptosis, pupilas pequeñas.
- Enfermedad de Von Hippel Lindau-Angiomatosis retiniana: Patología hereditaria severa con
desarrollo de tumores en la retina, sistema nervioso central y órganos. En el ojo puede aparecer
hemangiomas y se asocia a desprendimiento de retina.
- Enfermedad de Wilson: Patología hereditaria caracterizada por acumulación anormal de cobre.
- Enfisema ocular: Patología caracterizada por presencia de aire en la órbita, secundaria a ruptura
traumática del seno nasal.
- Entropión: Defecto anatómico donde hay una inversión del párpado superior o inferior donde los
márgenes están en contacto con el ojo.
- Enoftalmos: Desplazamiento posterior del globo ocular en la órbita.
- Enucleación: Cirugía que consiste en remover el globo ocular dejando los músculos extrínsecos
intactos.
- Epicanto: Pliegue cutáneo del parpado superior que cubre el ángulo interno del ojo
- Epífora: Defecto funcional que consiste en lagrimeo excesivo
- Esclera-Túnica fibrosa: Anatomía, capa externa del ojo, opaca y fibrosa que contiene colágeno.
- Escleritis: Patología caracterizada por inflamación de la esclera.
- Escleromalacia: Patología caracterizada por adelgazamiento de la esclera, asociado a artritis
reumatoide.
- Escotoma: Defecto funcional del ojo en el cual un área del campo visual es totalmente invisible al ojo.
- Esotropia-Endotropia: Desviación nasal de uno o ambos ojos.
- Esotropia acomodativa: Defecto funcional en el que ocurre un estrabismo convergente debido a una
convergencia excesiva del esfuerzo acomodativo del ojo, sucede más en sujetos con hipermetropía.
- Esotropia adquirida: Defecto funcional donde hay un alineamiento anómalo de los ojos causando
desviación (nasal), ocurre usualmente a los 6 meses.
- Esotropia congénita: Defecto funcional donde hay desviación nasal presente en los primeros 6 meses
de vida, requiere cirugía para su resolución.
- Espasmo de convergencia: Desviación nasal del ojo acompañado de pupilas mióticas y acomodación
excesiva debido al uso de dispositivos, caracterizada por visión borrosa lejana.
- Exoftalmos-Proptosis: Defecto anatómico donde hay una protrusión excesiva del globo ocular.
- Fotofobia: Síntoma, sensibilidad anormal a la luz.
- Fotopsia: Síntoma, sensación de luces producidas por estimulación mecánica o eléctrica de la retina.
- Fóvea: Anatomía, punto de visión máxima en la mácula, tiene altas cantidades de conos.
- Glándulas de Meibomio: Anatomía, glándulas en el tarso los cuales sus ductos se abren en el margen
del párpado. Sus secreciones aportan una capa de lágrimas al ojo.
Glosario 95
- Neuropatía isquémica óptica anterior: Daño a la porción más cercana al ojo del nervio óptico
debido a insuficiente aporte sanguíneo, causa pérdida abrupta de la visión y papiledema.
- Neurorretinitis: Patología caracterizada por inflamación de la retina cerca del nervio óptico.
- Nevo coroideo: Defecto anatómico caracterizado por lesión pigmentada benigna en la coroides.
- Nictalopia: Patología caracterizada por dificultad o incapacidad de visión nocturna o con poca luz,
la causa más común es retinitis pigmentosa.
- Nistagmo congénito: Movimiento rápido e involuntario de los ojos en los primeros 6 meses de
vida, puede ser secundario a disminución de la visión por opacidades corneales, cataratas, albinismo,
coriorretinitis u otra enfermedad macular.
- Oftalmoplejía dolorosa: Patología caracterizada por inflamación y restricción del movimiento ocular
secundario a parálisis del nervio oculomotor, troclear, trigémino y abducens. No hay inflamación del
disco óptico.
- Panoftalmitis: Inflamación de todas las estructuras del ojo.
- Papiledema: Signo clínico caracterizado por inflamación del disco óptico con regurgitación de los
vasos sanguíneos, asociado a aumento de la presión intracraneal.
- Papilitis: Patología caracterizada por inflamación del disco óptico. Asociado a pérdida de la visión.
- Parálisis del 6to par craneal: Pérdida parcial o total del nervio abducens causando esotropia e
incapacidad de abducción del ojo.
- Persistencia primaria de Vítreo-Vítreo hiperplásico persistente: Anomalía congénita caracterizada
por persistencia anormal o hipertrofia del estroma primitivo fibrovascular fetal del ojo que genera
una gruesa membrana fibrosa y vascularizada que atrofia los cuerpos ciliares y causa hemorragias
intraoculares, microftalmia, leucocoria, cataratas y glaucoma.
- Policoria: Patología caracterizada por más de una pupila en el iris. Puede ser congénita o secundaria
a patologías.
- Prolapso de iris: Defecto anatómico, protrusión del iris a una herida corneal.
- Pseudomiopia: Defecto funcional donde se observa visión borrosa a lo lejos debido a un espasmo del
músculo ciliar, suele ser temporal y secundario a alteraciones emocionales fuertes o esfuerzo.
- Ptosis: Defecto funcional en el cual hay una caída del párpado superior, puede ser congénita o
secundaria a parálisis,
- Pupila ectópica: Condición anormal donde la pupila. Puede ser congénita, secundaria a trauma o
cirugía.
- Quemaduras por álcali: Quemaduras químicas que pueden causar daño ocular severo. Es mandatorio
la irrigación copiosa inmediata de los ojos afectados con agua por 30 minutos.
- Quemosis: Patología caracterizada por inflamación de la conjuntiva.
- Queratitis: Patología caracterizada por inflamación corneal y pérdida de su transparencia. Causada
por infección herpética, rosácea, Síndrome de Sjörjen (síndrome SICCA)
- Queratocono: Córnea cónica.
- Queratomalacia: Cambios degenerativos donde hay opacificación corneal asociado a deficiencia de
vitamina A
- Queratopatía: Enfermedad en la córnea.
- Queratopatía en banda: Patología caracterizada por depósitos horizontales de calcio en las capas
superficiales de la córnea, asociado a uveítis crónica u otras patologías oculares crónicas.
Glosario 97
Autores
Autores 99
Gutierrez Padilla Jose Alfonso, Dr.
Especialidad Pediatría, Neonatología, Maestría Ciencias, Salud Pública y Epidemiología.
Profesor Investigador Ciencias de la Salud. Universidad De Guadalajara
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT Nivel 1
Vocal de México. Sección De Neonatología de la Asociación Latinoamericana de Pediatría
(ALAPE).
Vice Presidente electo de la Federación Nacional de NEONATOLOGÍA de México
Kuzhda Iryna,
MD, PhD, pediatric ophthalmologist
Ex-Head of Ophthalmological Department of Ivano-Frankivsk Regional Children’s
Clinical Hospital, ex-assistant of Chair of Ophthalmology of Ivano-Frankivsk National
Medical University, Ivano-Frankivsk, Ukraine.
Member of International Strabismological Association, American Association of Pediatric
Ophthalmology and Strabismus, Ukrainian Association of Pediatric Ophthalmology.
Private Practice, Mexico city, Mexico
Autores 101
Manual de Oftalmología Pediátrica
se terminó de imprimir
en el mes de octubre 2024
en los talleres gráficos
de Amate Editorial México S.A.S. de C. V.
Prisciliano Sánchez 612, Colonia Centro
Guadalajara, Jalisco
Tel.: 3336120751 / 3336120068
[email protected]
www.amateditorial.com.mx
La edición constó de 50 ejemplares
Este libro está diseñado para ayudar a los pediatras y médicos de primer
contacto, en el diagnóstico y tratamiento de trastornos oculares pediá-
tricos. Cubre una amplia gama de trastornos y aborda aspectos prácti-
cos como el examen ocular, estrabismo, dislexia, catarata, retinopatía
del prematuro, trauma ocular, e incluso enfermedades cromosómicas,
metabólicas y reumatológicas.
Comité editorial:
Luz Consuelo Zepeda Romero José Alfonso Gutiérrez Padilla
Guillermo Yanowsky Reyes Daniel Pérez Rulfo Ibarra
Karla Isis Avilés Martínez Elisa García Morales
Rafael Santana Ortiz Manuela Gómez Reyes