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El documento analiza cómo la actividad física puede prevenir enfermedades crónicas y comunes asociadas al sedentarismo, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, osteoporosis y obesidad. Se enfatiza la importancia de un estilo de vida activo para mejorar la salud y se ofrecen recomendaciones sobre la incorporación de ejercicio en la rutina diaria. Además, se presentan datos sobre la relación entre la actividad física y la reducción del riesgo de estas enfermedades, respaldados por estudios y organizaciones de salud.
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El documento analiza cómo la actividad física puede prevenir enfermedades crónicas y comunes asociadas al sedentarismo, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, osteoporosis y obesidad. Se enfatiza la importancia de un estilo de vida activo para mejorar la salud y se ofrecen recomendaciones sobre la incorporación de ejercicio en la rutina diaria. Además, se presentan datos sobre la relación entre la actividad física y la reducción del riesgo de estas enfermedades, respaldados por estudios y organizaciones de salud.
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Índice Enfermedades prevenibles con la práctica de Actividad Física -Enfermedades

Cardiovasculares -Diabetes tipo 2 -Osteoporosis -Obesidad Enfermedades comunes


causadas por el sedentarismo -Síndrome metabólico -Osteoartritis -Enfermedad del
hígado graso no alcohólico -Insuficiencia venosa crónica -Deterioro Físico y
Sarcopenia -Hipertensión Introducción El propósito de este trabajo es analizar
cómo la práctica de la actividad física puede prevenir enfermedades crónicas y
comunes que son el resultado del sedentarismo. A través de este estudio, se busca
promover un estilo de vida activo como una estrategia efectiva para mejorar la salud y
reducir el riesgo de padecer enfermedades graves, al mismo tiempo que se
proporcionan recomendaciones prácticas sobre cómo incorporar la actividad física
en la vida diaria para prevenir estas enfermedades. Razones para abordar este tema:
Incremento de enfermedades crónicas: Las enfermedades como las
cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la osteoporosis y la obesidad están en aumento
debido al sedentarismo y malos hábitos de vida. Es fundamental informar y educar
sobre los beneficios de la actividad física para reducir su prevalencia. Promoción de
la salud: Fomentar un estilo de vida activo no solo previene enfermedades, sino que
también mejora el bienestar general, la calidad de vida y el estado físico. Fuentes de
información del trabajo: Estudios clínicos y revisiones científicas: Diversos estudios
han demostrado la relación directa entre la actividad física y la prevención de
enfermedades crónicas. Investigaciones publicadas en revistas de salud, como The
Lancet o American Journal of Preventive Medicine, brindan evidencia de cómo el
ejercicio reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otros
problemas de salud. Organizaciones de salud: Fuentes confiables como la
Organización Mundial de la Salud (OMS), la American Heart Association (AHA), y el
Centers for Disease Control and Prevention (CDC) proporcionan guías y datos sobre
la prevención de enfermedades mediante la actividad física. Desarrollo
Enfermedades Cardiovasculares El ejercicio regular es una de las mejores formas de
prevenir enfermedades cardiovasculares, algunas de las enfermedades
cardiovasculares que se pueden prevenir o reducir su riesgo con el ejercicio: 1.
Enfermedad coronaria: El ejercicio ayuda a reducir la presión arterial, mejorar la
circulación sanguínea y aumentar la capacidad del corazón para bombear sangre. 2.
Accidente cerebrovascular (ACV): El ejercicio regular puede reducir el riesgo de ACV
al mejorar la circulación sanguínea y reducir la presión arterial. 3. Hipertensión: El
ejercicio ayuda a reducir la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular. 4.
Insuficiencia cardíaca: El ejercicio regular puede ayudar a mejorar la función cardíaca
y reducir los síntomas de insuficiencia cardíaca. 5. Arritmias: El ejercicio puede
ayudar a regular el ritmo cardíaco y reducir el riesgo de arritmias. 6. Cardiomiopatía:
El ejercicio regular puede ayudar a mejorar la función cardíaca y reducir el riesgo de
cardiomiopatía. 7. Trombosis: El ejercicio puede ayudar a reducir el riesgo de
trombosis al mejorar la circulación sanguínea y reducir la inflamación. En cuanto a la
cantidad y tipo de ejercicio recomendado, la Organización Mundial de la Salud (OMS)
recomienda: - Al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana - Al
menos 75 minutos de actividad física vigorosa a la semana - Incorporar actividades
que mejoren la fuerza muscular y la flexibilidad, como el entrenamiento de fuerza y el
estiramiento. Diabetes tipo 2 La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica
caracterizada por la resistencia a la insulina y niveles elevados de glucosa en sangre.
Su aparición está relacionada con factores como la obesidad, una alimentación poco
saludable y el sedentarismo. A diferencia de la diabetes tipo 1, que es de origen
autoinmune, la tipo 2 puede prevenirse o controlarse mediante cambios en el estilo
de vida, especialmente con actividad física regular. El ejercicio juega un papel crucial
en la prevención y manejo de la diabetes tipo 2. La actividad física mejora la
sensibilidad a la insulina, permitiendo que la glucosa sea utilizada de manera más
eficiente por las células del cuerpo. Además, ayuda a controlar el peso corporal,
reducir la grasa abdominal y mejorar la salud cardiovascular, factores determinantes
en el desarrollo de la enfermedad. Las actividades aeróbicas, como caminar, correr o
nadar, contribuyen a la regulación de la glucosa en sangre y fortalecen el sistema
cardiovascular. Por otro lado, el entrenamiento de resistencia, como el levantamiento
de pesas, incrementa la masa muscular, lo que favorece una mejor utilización de la
glucosa y una menor dependencia de la insulina. Diversos estudios han demostrado
que mantener una rutina de ejercicio de al menos 150 minutos por semana reduce
significativamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Asimismo, combinar la
actividad física con una dieta balanceada y un adecuado control del estrés potencia
los beneficios en la salud metabólica. Osteoporosis ¿Qué es la osteoporosis? La
osteoporosis es una afección en la que sus huesos se debilitan y tienen más
probabilidad de fracturarse (romperse). La afección puede desarrollarse cuando su
densidad ósea y su masa ósea disminuyen. También puede ocurrir si la estructura y
fuerza de sus huesos cambia. A la osteoporosis se le llama una afección "silenciosa"
porque por lo general no causa síntomas. Usted puede no saber que tiene la afección
hasta que se rompe un hueso. Esto puede pasar con cualquier hueso, pero es más
común con los huesos de su cadera, vértebras en su columna y muñeca. ¿Qué causa
osteoporosis? Sus huesos están hechos de tejido vivo. Para mantenerlos fuertes, su
cuerpo descompone los huesos viejos y los remplaza con nuevos. La osteoporosis se
desarrolla cuando se descompone más hueso del que se reemplaza. Usted pierde
masa ósea y suceden cambios en la estructura del tejido del hueso. Esto puede pasar
cuando usted envejece. Otros factores de riesgo pueden provocar el desarrollo de
osteoporosis o aumentar las posibilidades de desarrollar la afección. Cualquier
persona puede desarrollar osteoporosis, sin embargo, usted tiene más
probabilidades de desarrollarla si tiene uno o más factores de riesgo: • Su sexo. La
osteoporosis es más común en mujeres • Su edad. Su riesgo aumenta conforme
envejece. Es más común en personas mayores de 50 años • El tamaño de su cuerpo.
Es más común en personas que son delgadas y tienen huesos finos • Historia
familiar. Su riesgo de osteoporosis puede ser mayor si uno de sus padres tuvo
osteoporosis o se rompió la cadera • Cambios hormonales. Niveles bajos de ciertas
hormonas pueden incrementar su riesgo de desarrollar osteoporosis • Dieta. Una
dieta que es baja en calcio y/o vitamina D o no incluye suficiente proteína, puede
aumentar su riesgo • Uso prolongado de ciertos medicamentos, como: • Corticoides
• Inhibidores de la bomba de protones (que se usan para tratar la enfermedad del
reflujo gastroesofágico (GERD) • Medicamentos para tratar la epilepsia • Tener otras
afecciones médicas, como: • Enfermedades del sistema endocrino • Ciertas
enfermedades del sistema digestivo • Artritis reumatoide • Ciertos tipos de cáncer •
VIH • Anorexia nervosa, un tipo de trastorno de alimentación • Su estilo de vida.
Ciertos factores de estilo de vida pueden contribuir a la pérdida de masa ósea, como:
• Fumar • Uso prolongado de consumo excesivo de alcohol • Inactividad física o
periodos prolongados de reposo en cama Obesidad La obesidad es una
enfermedad compleja caracterizada por un exceso de grasa corporal, que va más allá
de un simple problema estético, convirtiéndose en una condición médica grave. Esta
enfermedad incrementa el riesgo de sufrir problemas de salud como enfermedades
cardíacas, diabetes tipo 2, hipertensión, apnea del sueño y ciertos tipos de cáncer. La
obesidad afecta la calidad de vida de las personas y puede acortar su esperanza de
vida, lo que la convierte en una prioridad de salud pública a nivel mundial. Las
principales causas de la obesidad se relacionan con un desequilibrio entre las
calorías ingeridas y las que el cuerpo quema. Este desequilibrio se ve influenciado
por factores genéticos, metabólicos y hormonales, además de los hábitos
alimenticios y el nivel de actividad física. Comer en exceso, especialmente alimentos
ultra procesados y bebidas azucaradas, contribuye significativamente al aumento de
peso. El estilo de vida sedentario también es un factor determinante, ya que la falta
de ejercicio facilita el consumo de más calorías de las que se gastan. Además,
factores sociales y económicos, como la falta de acceso a alimentos saludables o la
inseguridad para hacer ejercicio, también pueden aumentar el riesgo de obesidad. La
obesidad puede ser provocada por condiciones médicas como el hipotiroidismo o el
síndrome de Cushing, y algunos medicamentos también pueden contribuir a su
desarrollo. A medida que las personas envejecen, el metabolismo tiende a disminuir,
lo que aumenta el riesgo de ganar peso si no se controla la dieta y se realiza suficiente
actividad física. Las complicaciones derivadas de la obesidad son diversas y graves.
Además de los problemas cardiovasculares y la diabetes tipo 2, las personas obesas
también enfrentan un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, enfermedades
hepáticas y problemas articulares como la osteoartritis. El exceso de peso también
está vinculado a trastornos respiratorios como la apnea del sueño. SÍNDROME
METABÓLICO Conjunto de trastornos que aumentan el riesgo de padecer
enfermedades cardíacas, un derrame cerebral y diabetes. El síndrome metabólico
incluye presión arterial elevada, azúcar en la sangre elevada, exceso de grasa
corporal en la cintura y niveles anormales de colesterol. El síndrome aumenta el
riesgo de una persona de padecer infartos y derrames cerebrales. Además de una
circunferencia grande de la cintura, la mayoría de los trastornos asociados con el
síndrome metabólico no presentan síntomas. La pérdida de peso, el ejercicio, una
dieta saludable y dejar de fumar pueden resultar de ayuda. También pueden recetarse
medicamentos. Estos factores de riesgo incluyen: Cuerpo con "forma de manzana",
también llamada obesidad abdominal. Tener demasiada grasa alrededor de la cintura
es un factor de riesgo mayor para enfermedades del corazón que acumular
demasiada grasa en otras partes del cuerpo Tener un nivel alto de triglicéridos, un tipo
de grasa que se encuentra en la sangre Tener un nivel bajo de colesterol HDL: En
ocasiones, el HDL se conoce como colesterol "bueno" porque ayuda a eliminar el
colesterol de las arterias Tener presión arterial alta: Si su presión arterial se mantiene
alta en el tiempo, puede dañar su corazón y provocar otros problemas de salud Tener
un nivel alto de azúcar en la sangre en ayunas: El nivel de azúcar en la sangre
levemente alto puede ser un signo temprano de diabetes La mejor manera de prevenir
el síndrome metabólico es a través de cambios en el estilo de vida saludables para el
corazón. OSTEOARTRITIS La osteoartritis es una enfermedad que se caracteriza
por el deterioro del cartílago de las articulaciones. Es el tipo de artritis más común y
afecta principalmente a las personas mayores Síntomas Dolor en las articulaciones
Rigidez en las articulaciones, especialmente después de descansar Hinchazón en las
articulaciones Pérdida de movimiento en las articulaciones Sonidos de fricción,
chirriante o crujiente al mover la articulación Articulaciones afectadas Manos,
rodillas, Caderas, Cuello, Espalda baja. Factores de riesgo Obesidad, Lesiones
articulares previas, Antecedentes familiares, Trabajos que impliquen arrodillarse o
estar en cuclillas durante más de una hora al día, Deportes que impliquen un impacto
directo sobre la articulación Tratamiento Analgésicos y antiinflamatorios, Cambios en
el estilo de vida, Aplicar frío y calor en la articulación. Hígado Graso No Alcohólico
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) es una condición
caracterizada por la acumulación excesiva de grasa en el hígado de personas que no
consumen cantidades significativas de alcohol. Es una de las enfermedades
hepáticas más comunes y está estrechamente relacionada con el síndrome
metabólico, la obesidad, la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina. La EHGNA se
asocia con diversos factores de riesgo, entre ellos: • Obesidad y sobrepeso. •
Resistencia a la insulina y diabetes tipo 2. • Dislipidemia (niveles elevados de
triglicéridos y colesterol LDL). • Hipertensión arterial. • Factores genéticos y
predisposición familiar. • Dieta alta en azúcares y grasas saturadas. • Sedentarismo.
La acumulación de grasa en el hígado puede generar estrés oxidativo e inflamación, lo
que puede evolucionar a esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Si la inflamación
persiste, puede llevar a fibrosis, cirrosis e incluso carcinoma hepatocelular. El
diagnóstico de la EHGNA se basa en una combinación de factores clínicos, pruebas
de laboratorio e imagenología: • Pruebas hepáticas • Ecografía hepática • Resonancia
magnética o elastografía hepática Actualmente, no existe un tratamiento
farmacológico específico aprobado para la EHGNA, por lo que el manejo se basa en
cambios en el estilo de vida: • Pérdida de peso gradual (5-10% del peso corporal
reduce significativamente la grasa hepática). • Dieta saludable • Ejercicio físico
regular. • Control de comorbilidades como la diabetes, la dislipidemia y la
hipertensión. Si no se trata adecuadamente, la EHGNA puede progresar a: •
Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). • Fibrosis y cirrosis hepática. • Insuficiencia
hepática. • Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. La enfermedad del
hígado graso no alcohólico es una condición cada vez más prevalente debido al
aumento de la obesidad y el sedentarismo. Su prevención y tratamiento requieren un
enfoque multidisciplinario basado en la modificación del estilo de vida y el control de
factores de riesgo. La detección temprana y el manejo adecuado son clave para
prevenir su progresión a enfermedades hepáticas graves. Insuficiencia Venosa
Crónica La insuficiencia venosa crónica (IVC) es una afección en la que las venas de
las extremidades inferiores tienen dificultad para devolver la sangre al corazón. Esta
enfermedad es frecuente y puede generar síntomas como edema, dolor y
alteraciones cutáneas, afectando la calidad de vida del paciente. La IVC ocurre
cuando las válvulas venosas se debilitan o se dañan, provocando un retorno venoso
ineficaz. Entre los factores de riesgo más comunes se incluyen: • Edad avanzada. •
Historia familiar de insuficiencia venosa. • Obesidad. • Embarazo. • Permanencia
prolongada en posición de pie o sentada. • Trombosis venosa profunda previa. El mal
funcionamiento de las válvulas venosas produce un estancamiento de la sangre en
las extremidades inferiores, generando un aumento de la presión venosa. Este
proceso puede llevar a inflamación, daño en los tejidos y aparición de úlcera venosa
si no se trata adecuadamente. El diagnóstico de la IVC se basa en la evaluación
clínica y pruebas complementarias: • Exploración física: Presencia de varices, edema
y cambios en la piel. • Ecografía Doppler venosa: Permite evaluar la funcionalidad de
las válvulas y detectar posibles obstrucciones. La IVC se clasifica según la escala
CEAP (Clínica, Etiología, Anatomía y Fisiopatología): • C0: Sin signos visibles. • C1:
Presencia de telangiectasias o venas reticulares. • C2: Varices visibles. • C3: Edema
sin cambios cutáneos. • C4: Alteraciones cutáneas (hiperpigmentación, eccema,
lipodermatoesclerosis). • C5: Úlcera venosa cicatrizada. • C6: Úlcera venosa activa.
El tratamiento de la IVC busca mejorar el retorno venoso y prevenir complicaciones: •
Medidas generales: Elevación de las piernas, actividad física regular y uso de medias
de compresión. • Farmacoterapia: Venotónicos como la diosmina pueden aliviar los
síntomas. • Procedimientos médicos: Esclerosis venosa, ablación endovenosa con
láser o radiofrecuencia y cirugía en casos graves. Si no se trata adecuadamente, la
IVC puede generar: • Edema crónico. • Pigmentación y cambios cutáneos. • Úlcera
venosa. • Infecciones secundarias. La insuficiencia venosa crónica es una
enfermedad progresiva que requiere un manejo temprano para evitar
complicaciones. La modificación del estilo de vida, el uso de terapias de compresión
y, en casos avanzados, procedimientos médicos, son fundamentales para mejorar la
calidad de vida del paciente. Deterioro Físico y Sarcopenia La práctica regular de
actividad física es fundamental para prevenir diversas enfermedades, entre ellas el
deterioro físico y la sarcopenia, así como la hipertensión arterial. El deterioro físico y
la sarcopenia se caracterizan por la pérdida progresiva de masa muscular y fuerza, lo
que afecta la movilidad y aumenta el riesgo de caídas, especialmente en adultos
mayores. La inactividad acelera este proceso, pero el ejercicio de resistencia, como
el levantamiento de pesas y el entrenamiento funcional, ayuda a mantener la masa
muscular y la fuerza, promoviendo un envejecimiento saludable Hipertensión Por otro
lado, la hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa que puede derivar en
problemas cardiovasculares graves. La actividad física, en especial los ejercicios
aeróbicos como caminar, correr o nadar, ayuda a reducir la presión arterial al
fortalecer el corazón y mejorar la circulación sanguínea. Además, el ejercicio
contribuye a controlar el peso y reducir el estrés, factores clave en la prevención de la
hipertensión. El acceso a información confiable sobre estos temas es crucial para
promover hábitos saludables. Fuentes como la Organización Mundial de la Salud
(OMS) y la Clínica Mayo ofrecen datos respaldados por estudios científicos sobre los
beneficios de la actividad física para la salud. Conclusión En conclusión, la
actividad física regular juega un papel fundamental en la prevención y manejo de
diversas enfermedades crónicas, tales como las enfermedades cardiovasculares,
diabetes tipo 2, osteoporosis, obesidad, síndrome metabólico, osteoartritis, hígado
graso no alcohólico, insuficiencia venosa crónica, deterioro físico, sarcopenia y
hipertensión. El ejercicio no solo mejora la salud cardiovascular, sino que también
ayuda a regular el peso, controla los niveles de azúcar en sangre, reduce la
inflamación y mejora la densidad ósea, entre otros beneficios. Para las personas en
riesgo o ya diagnosticadas con alguna de estas afecciones, el ejercicio moderado a
vigoroso, combinado con una dieta balanceada, es una de las mejores estrategias
para prevenir complicaciones. Además, la incorporación de actividades que mejoren
la fuerza muscular y la flexibilidad contribuye al bienestar general y al envejecimiento
saludable. La clave para una vida más saludable y longeva radica en la adopción de
un estilo de vida activo, que, junto con otros hábitos saludables, puede reducir
significativamente el riesgo de padecer enfermedades graves y mejorar la calidad de
vida. Reflexión Personal ( Investigar sobre la diabetes tipo 2 nos permitió
comprender cómo los hábitos de vida pueden influir en la aparición de esta
enfermedad y cómo la actividad física es una herramienta clave para prevenirla.
Aprendimos que el ejercicio no solo tiene beneficios estéticos o de condición física,
sino que es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. También nos
dimos cuenta de la importancia de consultar fuentes confiables para obtener
información precisa y basada en evidencia científica. Este trabajo nos motiva a ser
más conscientes de nuestra salud y a promover el ejercicio como una estrategia
efectiva para prevenir enfermedades.,Reflexión Personal sobre la Osteoporosis La
osteoporosis es una enfermedad silenciosa que debilita los huesos y aumenta el
riesgo de fracturas. Aunque muchas veces se asocia con personas mayores, me he
dado cuenta de que la prevención comienza desde la juventud. Llevar una
alimentación rica en calcio, hacer ejercicio y evitar hábitos poco saludables son
claves para mantener huesos. Creo que muchas personas no le dan la importancia
que merece hasta que es demasiado tarde. Yo, como joven de 14 años, quiero cuidar
mi salud desde ahora para evitar problemas en el futuro. La osteoporosis me ha
enseñado que lo que hacemos hoy tiene un impacto en nuestro bienestar a largo
plazo., Investigar sobre el deterioro físico, la sarcopenia y la hipertensión nos permitió
comprender cómo la falta de actividad física contribuye al desarrollo de estas
enfermedades. También aprendimos que el ejercicio no solo es importante para la
apariencia física, sino que juega un papel crucial en la prevención de problemas de
salud a largo plazo. Además, al analizar información en internet, entendimos la
importancia de consultar fuentes confiables para evitar desinformación. Este trabajo
nos motiva a incorporar más actividad física en nuestra vida diaria y a fomentar su
importancia en nuestra comunidad., Para evitar el síndrome metabólico, es
importante llevar un estilo de vida saludable: hacer ejercicio, comer bien y no fumar.
Además, lo más recomendable es hacerse chequeos médicos regularmente porque
algunos de estos problemas no presentan síntomas y solo se detectan con
exámenes. Este síndrome también pone en evidencia la necesidad de estar atentos a
ciertos factores de riesgo, como la obesidad abdominal, los niveles elevados de
triglicéridos y azúcar en la sangre, el colesterol bajo (HDL) y la presión arterial alta.,
Reflexión La osteoartritis es una condición que afecta a muchas personas,
especialmente a medida vamos envejeciendo sucede cuando el cartílago de nuestras
articulaciones se desgasta, sentimos dolor y rigidez, lo que puede dificultar nuestras
actividades diarias. Es importante entender que mantener un peso saludable y
proteger nuestras articulaciones desde jóvenes puede ayudar a prevenir o retrasar
esta enfermedad., Reflexión: La obesidad es una enfermedad grave que afecta a
personas de todas las edades y está en aumento, especialmente en países como
México. Uno de los principales factores es el entorno familiar, ya que los hábitos
alimenticios y de vida sedentaria se transmiten de generación en generación. Esto ha
provocado un incremento de la obesidad infantil, lo que aumenta el riesgo de
desarrollar enfermedades como hipertensión, diabetes tipo 2 y problemas
cardiovasculares. Si no se toman medidas preventivas, las próximas generaciones
podrían ver un aumento aún mayor de esta enfermedad. Cambiar los hábitos
alimenticios y fomentar la actividad física desde temprana edad son claves para
combatir la obesidad. Es fundamental que las familias y las políticas públicas
trabajen juntas para crear un entorno saludable y prevenir los riesgos asociados a
esta enfermedad. Si no se actúa, la obesidad seguirá afectando la salud pública en el
futuro.(Complementa la informacion si estas son las instrucciones Reporte escrito 1.
En equipos, elaboren un reporte escrito que describa las enfermedades que se
pueden prevenir mediante la actividad física, así como aquellas que pueden afectar
la salud como resultado de un estilo de vida sedentario. Consulten al menos dos
fuentes confiables y sigan los criterios que se indican a continuación: 2. El reporte
debe tener: * Letra Arial 12 puntos * Interlineado de 1.5 * Título en negritas 3.
Estructura del reporte: * Portada: título del reporte y nombres de los integrantes de
equipo. * Índice: títulos de apartados y subapartados con su ubicación. *
Introducción: explica el propósito, razones y fuentes del trabajo. * Desarrollo:
describe el proceso de recopilación de la información. * Conclusión: presenta los
resultados de la consulta del equipo. * Reflexión personal: describe lo que aprendiste
y tu desempeño en el trabajo en equipo. * Bibliografía: incluye las referencias de las
fuentes consultadas. 4. Contenido: * Identifica y describe cuatro enfermedades
prevenibles con la práctica de actividad física. * Identifica y describe seis
enfermedades comunes que afectan la salud por el sedentarismo. * Reflexión sobre
el aprendizaje: a) Del equipo. Reflexionen sobre los beneficios de la actividad física.
b) Personal. Reflexiona sobre lo que aprendiste para tu vida personal. 5. Al finalizar,
presenta el trabajo en plenaria. Recibe retroalimentación de tus compañeros y
maestro para mejorar tu reporte. 6. El docente explicara la construcción del Producto
Integrador de Aprendizaje del curso, así como las fechas de entrega. 7. Completa el
formato de reflexión y anéxalo al reporte. Sube el documento a la plataforma NEXUS
en formato PDF para su evaluación final.) (HAZLO)

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