Anemia
1) Que es?
2) Sus tipos
3) Causas
4) Signos y síntomas
5) Pruebas y examnes
6) Diagnóstico
7) Tratamiento
8) Factores de riesgo
9) Posibles complicaciones
10) Prevención
¿Qué es?
Es una afección por la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Los
glóbulos rojos le suministran el oxígeno a los tejidos corporales
La OMS define la anemia cuando la concentración de hemoglobina en sangre es inferior a 12
g/dl en mujeres y a 13 g/dl en hombres y además cuando se observa un descenso brusco o
gradual de 2 g/dl o más de la concentración habitual del paciente, aunque se mantenga dentro de
los límites normales para su edad y sexo.
Niveles normales de Hemoglobina (según Medlineplus)
Hombre: de 13.8 a 17.2 gramos por decilitro (g/dL) o 138 a 172 gramos por litro (g/L)
Mujer: de 12.1 a 15.1 g/dL o 121 a 151 g/L.
La anemia leve es una afección frecuente y tratable que puede desarrollarse en cualquier
persona. Puede ocurrir repentinamente o con el paso del tiempo, y puede ser causado
por su dieta, los medicamentos que toma u otra afección médica. La anemia también
puede ser crónica, lo que significa que dura mucho tiempo y es posible que nunca
desaparezca por completo. Algunos tipos de anemia se heredan. El tipo más común de
anemia es la anemia por deficiencia de hierro.
Algunas personas corren mayor riesgo de padecer anemia, incluidas las mujeres durante
sus períodos menstruales y el embarazo. Las personas que no obtienen suficiente hierro
o ciertas vitaminas y las personas que toman ciertos medicamentos o tratamientos
también corren un mayor riesgo.
La anemia también puede ser un signo de una afección más grave, como sangrado en el
estómago, inflamación por una infección, enfermedad renal, cáncer o enfermedades
autoinmunes. El médico usará su historial médico, el examen físico y los resultados de
las pruebas para diagnosticar la anemia.
Los tratamientos para la anemia dependen del tipo que padezca y su gravedad. Para
algunos tipos de anemia leve a moderada, puede necesitar suplementos de hierro,
vitaminas, o medicamentos que ayudan a aumentar la producción de glóbulos rojos.
Para prevenir la anemia en el futuro, el médico también puede sugerirle cambios
alimenticios saludables.
Tipos de Anemia
1) Anemia por deficiencia de vitamina B12
2) Anemia por deficiencia de folato (ácido fólico)
3) Anemia por deficiencia de hierro
4) Anemia por enfermedad crónica
5) Anemia hemolítica
6) Anemia aplásica idiopática
7) Anemia megaloblástica
8) Anemia perniciosa
9) Anemia drepanocítica
10) Talasemia
1) Anemia por deficiencia de vitamina B12 : La anemia por
deficiencia de vitamina B12 es un conteo bajo de glóbulos rojos debido a una falta
(deficiencia) de dicha vitamina.
Causas
Su cuerpo necesita vitamina B12 para producir glóbulos rojos. Con el fin de suministrar
vitamina B12 a sus células:
Usted debe consumir alimentos que contengan vitamina B12, tales como carne de res,
carne de aves, mariscos, huevos, cereales fortificados para el desayuno y productos
lácteos.
Su cuerpo tiene que absorber la suficiente vitamina B12. Una proteína especial, llamada
factor intrínseco, le ayuda al cuerpo a hacer esto. Esta proteína es secretada por células
en el estómago.
La falta de vitamina B12 puede deberse a factores alimentarios, como
Consumir una dieta estrictamente vegetariana
Alimentación deficiente en los bebés
Desnutrición durante el embarazo
Ciertos problemas de salud pueden dificultarle a su cuerpo la absorción de suficiente
vitamina B12. Estos incluyen:
Consumo de alcohol
Enfermedad de Crohn, celiaquía, infección con la tenia de los peces u otros problemas
que le dificulten al cuerpo la digestión de los alimentos
Anemia perniciosa, un tipo de anemia por deficiencia de vitamina B12 que ocurre
cuando el cuerpo destruye células que producen el factor intrínseco
Cirugías para extirpar ciertas partes del estómago o el intestino delgado, como algunas
cirugías para bajar de peso
Tomar antiácidos y otros medicamentos para la acidez gástrica por un tiempo
prolongado
Abuso del "gas de la risa" (óxido nitroso)
2) Anemia por deficiencia de folato (ácido fólico)
Es una disminución en la cantidad de glóbulos rojos (anemia) debido a una falta de
folato. Este es un tipo de vitamina B. También es conocido como ácido fólico.
Causas
El folato (ácido fólico) es necesario para la formación y crecimiento de los glóbulos
rojos sanguíneos. Usted puede obtener folato consumiendo hortalizas de hoja verde e
hígado. Sin embargo, el cuerpo no almacena el folato en grandes cantidades. Por eso, es
necesario comer muchos alimentos ricos en folato para mantener los niveles normales
de esta vitamina.
En la anemia por deficiencia de folato, los glóbulos rojos son anormalmente grandes.
Dichas células se denominan macrocitos. También se llaman megaloblastos cuando se
observan en la médula ósea. Esta es la razón por la cual a esta anemia también se la
denomina anemia megaloblástica.
Las causas de este tipo de anemia pueden incluir:
Muy poco ácido fólico en la alimentación
Anemia hemolítica
Alcoholismo prolongado
Uso de ciertos medicamentos (como fenitoína [Dilantin], metotrexato, sulfasalacina,
triamtereno, pirimetamina, trimetoprim con sulfametoxazol y barbitúricos)
Lo siguiente aumenta su riesgo de este tipo de anemia:
Alcoholismo
Consumir alimentos muy cocidos
Alimentación deficiente (que se ve con frecuencia en las personas pobres, personas de
edad avanzada y en personas que no consumen frutas frescas ni verduras)
Embarazo
Dietas para adelgazar
El ácido fólico es necesario para ayudarle al bebé en el útero a crecer apropiadamente.
Muy poco ácido fólico durante el embarazo puede provocar anomalías congénitas en un
bebé.
3) Anemia por deficiencia de hierro :
La anemia ferropénica ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente cantidad hierro. El
hierro ayuda a producir glóbulos rojos. La anemia por deficiencia de hierro es la forma más
común de anemia.
Causas
El hierro es una parte importante de los glóbulos rojos. Sin hierro, la sangre no puede
transportar oxígeno eficazmente. Su cuerpo normalmente obtiene hierro a través de la
alimentación. También reutiliza el hierro de los glóbulos rojos viejos.
La anemia por deficiencia de hierro se presenta cuando sus reservas corporales bajan.
Esto puede ocurrir debido a que:
Usted pierde más glóbulos sanguíneos y hierro de lo que su cuerpo puede reponer
Su cuerpo no hace un buen trabajo absorbiendo hierro
Su cuerpo puede absorber el hierro, pero usted no está consumiendo suficientes
alimentos que contengan este elemento
Su cuerpo necesita más hierro de lo normal (por ejemplo, si está embarazada o
amamantando)
El sangrado puede causar pérdida de hierro. Las causas comunes de sangrado son:
Periodos menstruales frecuentes, prolongados o abundantes
Cáncer de esófago, estómago, intestino delgado o colon
Várices esofágicas usualmente por cirrosis
Uso prolongado de ácido acetilsalicílico (aspirin), ibuprofeno o medicamentos para
la artritis, lo cual puede causar sangrado gastrointestinal
Úlcera péptica
Es posible que el cuerpo no absorba suficiente hierro de la dieta debido a:
Enfermedad celíaca
Enfermedad de Crohn
Cirugía de derivación gástrica
Tomar demasiados antiácidos o antibióticos que contengan tetraciclina
Es posible que usted no obtenga suficiente hierro en la dieta si:
Es un vegetariano estricto
Usted no consume suficientes alimentos que contengan hierro
La anemia por deficiencia de hierro es el tipo más común de anemia.
4) Anemia por por enfermedad crónica
La anemia por enfermedad crónica (ACD, por sus siglas en inglés) es un tipo de
anemia que se encuentra en personas con ciertas afecciones prolongadas
(crónicas) que involucran inflamación.
Causas
La anemia es un conteo de glóbulos rojos en la sangre inferior a lo normal. La anemia
por enfermedad crónica es una forma común de anemia. Algunas afecciones que pueden
llevar a esta anemia son:
Trastornos autoinmunitarios como enfermedad de Crohn, lupus eritematoso
sistémico, artritis reumatoidea y colitis ulcerativa
Cáncer, incluso linfoma y enfermedad de Hodgkin
Infecciones prolongadas como endocarditis bacteriana, osteomielitis (infección de los
huesos), VIH/sida, absceso pulmonar, hepatitis B o hepatitis C
5) Anemia Hemolítica
La anemia hemolítica es una afección sanguínea que ocurre cuando los glóbulos
rojos se destruyen más rápido de lo que se pueden reemplazar. La anemia
hemolítica puede desarrollarse rápida o lentamente, y puede ser leve o grave.
Síntomas
Sus síntomas pueden incluir cansancio, mareos, debilidad y bazo o hígado más grande
de lo normal.
¿Cómo se diagnostica la anemia hemolítica?
Diagnóstico
Para diagnosticar anemia hemolítica, su médico le hará un examen físico y ordenará
análisis de sangre. Las pruebas adicionales pueden incluir una prueba de orina, una
prueba de médula ósea o pruebas genéticas.
¿Qué causa la anemia hemolítica?
Los glóbulos rojos se desarrollan en la médula ósea, que es el tejido esponjoso dentro de
los huesos. Su cuerpo normalmente destruye los glóbulos rojos viejos o defectuosos
en el bazo u otras partes de su cuerpo a través de un proceso llamado hemólisis . La
anemia hemolítica ocurre cuando tiene una cantidad baja de glóbulos rojos debido a
demasiada hemólisis en el cuerpo.
En esta se puede realizar un procedimiento de alto riesgo (con consentimiento del
paciente y/o familiares) que es la transfusión de alto riesgo
6) Anemia aplásica idiopática
La anemia aplásica idiopática es una afección en la cual la médula ósea no produce
suficientes células sanguíneas. La médula ósea es el tejido blando que se encuentra en el
centro de los huesos y es responsable de producir células sanguíneas y plaquetas.
Causas
La anemia aplásica idiopática resulta del daño a las células madre en la sangre. Las
células madre son células inmaduras en la médula ósea que dan origen a todos los otros
tipos de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). El daño en
las células madre lleva a una reducción de la cantidad de estos tipos de células
sanguíneas.
La anemia aplásica puede ser causada por:
El uso de ciertas drogas o la exposición a químicos tóxicos (como el cloramfenicol,
benceno)
Exposición a la radiación o quimioterapia
Trastornos autoinmunitarios
Embarazo
Virus
A veces la causa se desconoce. En este caso, el trastorno se llama anemia aplásica
idiopática.
7) Anemia megaloblástica
La anemia aplásica idiopática es una afección en la cual la médula ósea no produce
suficientes células sanguíneas. La médula ósea es el tejido blando que se encuentra en el
centro de los huesos y es responsable de producir células sanguíneas y plaquetas.
Causas
La anemia aplásica idiopática resulta del daño a las células madre en la sangre. Las
células madre son células inmaduras en la médula ósea que dan origen a todos los otros
tipos de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). El daño en
las células madre lleva a una reducción de la cantidad de estos tipos de células
sanguíneas.
La anemia aplásica puede ser causada por:
El uso de ciertas drogas o la exposición a químicos tóxicos (como el cloramfenicol,
benceno)
Exposición a la radiación o quimioterapia
Trastornos autoinmunitarios
Embarazo
Virus
Causas
Aunque muchas partes del cuerpo ayudan a producir glóbulos rojos, la mayor parte del
trabajo se hace en la médula ósea. Esta es el tejido blando en el centro de los huesos que
ayuda a la formación de las células sanguíneas.
Los glóbulos rojos sanos duran entre 90 y 120 días. Partes del cuerpo eliminan luego las
células sanguíneas viejas. Una hormona, llamada eritropoyetina, producida en los
riñones, le da la señal a la médula ósea para producir más glóbulos rojos.
La hemoglobina es la proteína que transporta el oxígeno dentro de los glóbulos rojos. Esta
les da su color. Las personas con anemia no tienen suficiente hemoglobina.
El cuerpo necesita ciertas vitaminas, minerales y nutrientes para producir suficientes
glóbulos rojos. El hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico son tres de los más
importantes. Es posible que el cuerpo no tenga suficiente de estos nutrientes debido a:
Cambios en el revestimiento del estómago o los intestinos que afectan la forma como se
absorben los nutrientes (por ejemplo, la celiaquía)
Alimentación deficiente
Cirugía en la que se extirpa parte del estómago o los intestinos
Las posibles causas de anemia incluyen:
Deficiencia de hierro
Deficiencia de vitamina B12
Deficiencia de folato
Ciertos medicamentos
Destrucción de los glóbulos rojos antes de lo normal (lo cual puede ser causado por
problemas con el sistema inmunitario)
Enfermedades prolongadas (crónicas), como enfermedad renal crónica, cáncer, colitis
ulcerativa o artritis reumatoidea
Algunas formas de anemia, como la talasemia o anemia drepanocítica, que pueden ser
hereditarias
Embarazo
Problemas con la médula ósea, como linfoma, leucemia, mielodisplasia, mieloma
múltiple o anemia aplásica
Pérdida lenta de sangre (por ejemplo, por períodos menstruales intensos o úlceras
estomacales)
Pérdida súbita de mucha sangre
Signos y Sintomas
Si la anemia es leve o si el problema se desarrolla lentamente, es posible que usted no
tenga ningún síntoma. Los síntomas que pueden producirse primero incluyen:
Fatiga
Debilidad
Piel pálida o amarillenta
Arritmia
Dificultad para respirar
Mareos o aturdimiento
Dolor en el pecho
Manos y pies fríos
Céfalea recurrente
Problemas para concentrarse o pensar
Irritabilidad
Pérdida de apetito
Entumecimiento y hormigueo de las manos y pies
Si la anemia empeora, los síntomas pueden incluir:
Color azul en la esclerótica de los ojos
Uñas quebradizas
Deseo de comer hielo u otras cosas no comestibles (síndrome
de pica)
Lengua adolorida o inflamada
Úlceras bucales
Sangrado menstrual anormal o más abundante en las mujeres
Pérdida del deseo sexual en los hombres
Pruebas y exámenes
El proveedor realizará un examen físico y puede encontrar:
Soplo cardíaco
Presión arterial baja, especialmente al pararse
Fiebre leve
Piel pálida
Frecuencia cardíaca rápida
Algunos tipos de anemia pueden causar otros resultados en un examen físico.
Los exámenes de sangre utilizados para diagnosticar algunos tipos comunes de anemia
pueden incluir:
Niveles sanguíneos de hierro, vitamina B12, ácido fólico y otras
vitaminas y minerales
Conteo sanguíneo completo (hematología completa)
Conteo de reticulocitos
Se pueden hacer otros exámenes para identificar problemas de salud que pueden causar
anemia.
DIAGNÓSTICO
Para diagnosticar la anemia, es probable que tu médico te pregunte acerca de tus
antecedentes médicos y familiares, te haga un examen físico además de realizar las
siguientes pruebas:
Hemograma completo: El hemograma completo se usa para contar el número
de células sanguíneas en una muestra de sangre. En el caso de la anemia, el
médico probablemente estará interesado en tus niveles de glóbulos rojos
(hematocrito) y hemoglobina en la sangre.
Los valores normales de hematocrito en adultos generalmente se encuentran
entre el 38,3 % y el 48,6 % en el caso de los hombres, y entre el 35,5 % y el 44,9
% en el caso de las mujeres. Los valores saludables de hemoglobina en adultos
son generalmente de 13,2 a 16,6 gramos por decilitro para los hombres y de
11,6 a 15 gramos por decilitro para las mujeres. Estos valores pueden variar
ligeramente de un médico a otro.
Las cifras pueden ser más bajas en el caso de las personas que hacen una
actividad física intensa, están embarazadas o son de edad avanzada. El fumar y
la altitud pueden aumentar las cifras.
Un examen para determinar el tamaño y la forma de los glóbulos rojos:
Algunos de tus glóbulos rojos también podrían analizarse en busca de tamaño,
forma y color inusuales.
Pruebas de diagnóstico adicionales:
Si recibes un diagnóstico de anemia, el médico podría solicitar otros exámenes para
determinar la causa. En ocasiones, puede ser necesario estudiar una muestra de la
médula ósea para diagnosticar la anemia.
TRATAMIENTO
El tratamiento de la anemia depende de la causa.
Anemia por deficiencia de hierro: El tratamiento para esta forma
de anemia generalmente implica tomar suplementos de hierro y
cambiar la alimentación. Para algunas personas, puede consistir en
recibir hierro por una vena.
Si la causa de la deficiencia de hierro es la pérdida de sangre (que
no sea debido a la menstruación), se debe localizar la fuente del
sangrado y detenerlo. Esto podría implicar cirugía.
Anemias por deficiencia de vitaminas: El tratamiento para la
deficiencia de ácido fólico y vitamina C incluye suplementos
dietéticos y el aumento de estos nutrientes en tu dieta.
Si tu sistema digestivo tiene problemas para absorber la vitamina B-
12 de los alimentos que consumes, es posible que necesites
inyecciones de vitamina B-12. Al principio, podrías recibir las
inyecciones cada dos días. Eventualmente, necesitarás inyecciones
solo una vez al mes, posiblemente de por vida, según la situación.
Anemia por enfermedad crónica: No existe un tratamiento
específico para este tipo de anemia. Los médicos se centran en el
tratamiento de la enfermedad subyacente. Si los síntomas se vuelven
graves, una transfusión de sangre o inyecciones de una hormona
sintética normalmente producida por los riñones (eritropoyetina)
pueden ayudar a estimular la producción de glóbulos rojos y aliviar la
fatiga.
Anemias hemolíticas: El manejo de las anemias hemolíticas incluye
evitar medicamentos sospechosos, tratar infecciones y tomar
medicamentos que inhiban el sistema inmunitario, lo que podría estar
atacando tus glóbulos rojos. La anemia hemolítica grave suele
necesitar un tratamiento continuo.
Anemia aplásica: El tratamiento para esta anemia puede incluir
transfusiones de sangre para aumentar los niveles de glóbulos rojos.
Podrías necesitar un trasplante de médula ósea si tu médula ósea no
puede producir células sanguíneas sanas.
Anemias asociadas con la enfermedad de la médula ósea : El
tratamiento de estas diversas enfermedades puede incluir
medicamentos, quimioterapia o trasplante de médula ósea.
Anemia de células falciformes: El tratamiento puede incluir
oxígeno, analgésicos y líquidos orales e intravenosos para reducir el
dolor y prevenir complicaciones. Los médicos también podrían
recomendar transfusiones de sangre, suplementos de ácido fólico y
antibióticos. Un medicamento para el cáncer llamado hidroxiurea
(Droxia, Hydrea, Siklos) también se utiliza para tratar la anemia de
células falciformes.
Talasemia: La mayoría de las formas de talasemia son leves y no
requieren tratamiento. Las formas más graves de talasemia
generalmente requieren transfusiones de sangre, suplementos de
ácido fólico, medicamentos, extirpación del bazo o un trasplante de
células madre de la sangre y médula ósea.
Factores de Riesgo
Estos factores te exponen a un mayor riesgo de anemia:
Una dieta que carece de ciertas vitaminas y minerales : Una dieta
consistentemente baja en hierro, vitamina B-12, folato y cobre
incrementa tu riesgo de anemia.
Trastornos intestinales: Tener un trastorno intestinal que afecta la
absorción de nutrientes en el intestino delgado, como la enfermedad de
Crohn y la enfermedad celíaca, te pone en riesgo de anemia.
Menstruación: En general, las mujeres que no han tenido menopausia
tienen un mayor riesgo de anemia por deficiencia de hierro que los
hombres y las mujeres posmenopáusicas. La menstruación causa la
pérdida de glóbulos rojos.
Embarazo: Estar embarazada y no tomar un multivitamínico con ácido
fólico y hierro, aumenta tu riesgo de desarrollar anemia.
Afecciones crónicas: Si tienes cáncer u otra afección crónica, podrías
estar en riesgo de desarrollar anemia por enfermedad crónica. Estas
afecciones pueden derivar en una escasez de glóbulos rojos.
La pérdida lenta y crónica de sangre por una úlcera u otra fuente dentro
del cuerpo puede agotar la reserva de hierro del cuerpo, y llevar a que
se presente anemia por deficiencia de hierro.
Antecedentes familiares: Si tu familia tiene antecedentes de anemia
hereditaria, como anemia de células falciformes, también podrías tener
un mayor riesgo de padecer esta afección.
Otros factores: Los antecedentes de ciertas infecciones, enfermedades
de la sangre y trastornos autoinmunitarios aumentan tu riesgo de
padecer anemia. El alcoholismo, la exposición a sustancias químicas
tóxicas y el uso de algunos medicamentos pueden afectar la producción
de glóbulos rojos y derivar en anemia.
Edad: Las personas mayores de 65 años tienen un mayor riesgo de
anemia.
Posibles complicaciones
Posibles complicaciones Posibles complicaciones
La anemia severa puede causar niveles bajos de oxígeno en órganos vitales, como el
corazón, y puede llevar a que se presente insuficiencia cardíaca.
Si no se la trata, la anemia puede causar muchos problemas de salud, tales como:
Fatiga extrema: La anemia grave puede hacer que te sientas tan cansado que no
puedas realizar las tareas diarias.
Complicaciones en el embarazo: Las mujeres embarazadas que tienen anemia
por deficiencia de folato pueden tener más probabilidades de sufrir
complicaciones, como un parto prematuro.
Problemas cardíacos: La anemia puede derivar en latidos del corazón
irregulares o acelerados (arritmia). Cuando tienes anemia, el corazón bombea
más sangre para compensar la falta de oxígeno de esta. Esto puede derivar en un
corazón dilatado o insuficiencia cardíaca.
Muerte: Algunas anemias hereditarias, como la anemia de células falciformes,
puede provocar varias complicaciones que ponen en riesgo la vida.Perder mucha
sangre rápidamente genera una anemia aguda y grave y puede ser mortal. Entre
los adultos mayores, la anemia está relacionada con un mayor riesgo de muerte.
Prevención
Muchos tipos de anemia no se pueden prevenir. Pero puedes evitar la anemia
por deficiencia de hierro y las anemias por deficiencia de vitaminas
consumiendo una dieta que incluya una variedad de vitaminas y minerales,
entre ellos:
Hierro: Los alimentos ricos en hierro incluyen carne vacuna y otras
carnes, frijoles, lentejas, cereales fortificados con hierro, verduras de
hoja verde oscuro y frutas secas.
Folato: Este nutriente, y su forma sintética de ácido fólico, se pueden
encontrar en frutas y jugos de frutas, verduras de hojas verdes oscuras,
arvejas verdes, frijoles rojos, cacahuates y productos de granos
enriquecidos, tales como pan, cereales, pasta y arroz.
Vitamina B-12: Los alimentos ricos en vitamina B-12 incluyen la carne,
los productos lácteos y los productos fortificados a base de cereales y
soja.
Vitamina C: Los alimentos ricos en vitamina C incluyen frutas y jugos
cítricos, pimientos, brócoli, tomates, melones y fresas. Estos también
ayudan a aumentar la absorción de hierro.
CASO CLÍNICO
Diagnóstico Anemia NORMOCÍTICA (tipo Anemía por enfermedad
crónica)
El término anemia normocítica se utiliza para identificar
aquellas anemias con un VCM entre 80 y 100 fl asociadas a
una gran variedad de trastornos, generalmente de curso
crónico, tales como hepatopatías, insuficiencia renal,
enfermedades autoinmunes, neoplasias, endocrinopatías o
infecciones crónicas,
VCM significa volumen corpuscular medio. La prueba de
sangre de VCM mide el tamaño promedio de los glóbulos rojos.
Los glóbulos rojos llevan oxígeno de los pulmones a todas las
células del cuerpo. Las células necesitan oxígeno para crecer,
reproducirse y mantenerse saludables.