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Alejandro Magno

Alejandro Magno, rey de Macedonia desde 336 a.C. hasta su muerte en 323 a.C., fue un destacado conquistador que expandió su imperio desde Grecia hasta el Imperio persa y la India. Su reinado marcó el inicio del Período helenístico, caracterizado por un notable intercambio cultural y la fusión de diversas civilizaciones. A pesar de sus éxitos, su muerte dejó un imperio fragmentado, dando paso a luchas por el poder entre sus generales.

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Alejandro Magno, rey de Macedonia desde 336 a.C. hasta su muerte en 323 a.C., fue un destacado conquistador que expandió su imperio desde Grecia hasta el Imperio persa y la India. Su reinado marcó el inicio del Período helenístico, caracterizado por un notable intercambio cultural y la fusión de diversas civilizaciones. A pesar de sus éxitos, su muerte dejó un imperio fragmentado, dando paso a luchas por el poder entre sus generales.

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Alejandro Magno

Para otros usos de este término, véase Alejandro Magno (desambiguación).

Alejandro III de Macedonia


Μέγας Αλέξανδρος

Rey de Macedonia
Gran Rey de Media y Persia
Faraón de la Dinastía Macedónica de Egipto

Busto de Alejandro conocido como «Herma de Azara» o «Alejandro Azara». Copia

romana en mármol de un original de Lisipo, c. 330 a. C. (Museo del Louvre).

Información personal

Reinado Rey de Macedonia (336 a 323 a. C.)


Rey de Media y Persia (330 a323 a. C.)
Faraón de Egipto (332 a 323 a. C.)

Nacimiento 20 o 21 de julio, 356 a. C.


Pela, Macedonia
Fallecimiento 10 o 13 de junio, 323 a. C. (32 años)
Babilonia

Predecesor Filipo II (como rey de Macedonia)


Darío III (como rey de Media y Persia; y como
faraón de Egipto)

Sucesor Alejandro IV (como rey de Macedonia; y como rey


de Media y Persia)
Filipo III (como faraón de Egipto)

Familia

Dinastía Argéadas

Padre Filipo II de Macedonia

Madre Olimpia de Epiro

Consorte Roxana de Bactriana, Estateiray Parysatis

Descendencia Heracles de Macedonia yAlejandro IV de


Macedonia

[editar datos en Wikidata]

Alejandro III de Macedonia, más conocido como Alejandro Magno (griego: Μέγας
Αλέξανδρος, romanización: Mégas Aléxandros);1 (Pela, 20 o 21 de
julio de 356 a. C.2 3 – Babilonia, 10 o 13 de junio, de 323 a. C.),4 fue el rey
de Macedonia desde336 a. C. hasta su muerte. Hijo y sucesor de Filipo II de Macedonia y Olimpia
de Epiro, su padre lo había preparado para reinar, proporcionándole una experiencia militar y
encomendando a Aristóteles su formación intelectual. Alejandro Magno dedicó los primeros años de
su reinado a imponer su autoridad sobre los pueblos sometidos a Macedonia, que habían
aprovechado la muerte de Filipo para rebelarse. Y enseguida —en el 334 a. C.— lanzó a su ejército
contra el poderoso y extenso Imperio persa, continuando así la empresa que su padre había
iniciado poco antes de morir: una guerra de venganza de los griegos —bajo el liderazgo de
Macedonia— contra los persas.5
En su reinado de trece años, cambió por completo la estructura política y cultural de la zona al
conquistar el Imperio aqueméniday dar inicio a una época de extraordinario intercambio cultural, en
la que los griegos se expandieron por los ámbitos mediterráneo y próximoriental. Es el
llamado Período helenístico (323–30 a. C.) Tanto es así, que sus hazañas lo han convertido en un
mito y, en algunos momentos, en casi una figura divina, posiblemente por la profunda religiosidad
que manifestó a lo largo de su vida.6
Tras consolidar la frontera de los Balcanes y la hegemonía macedonia sobre las ciudades-estado
de la antigua Grecia, poniendo fin a la rebelión que se produjo tras la muerte de su padre, Alejandro
cruzó el Helesponto hacia Asia Menor (334 a. C.) y comenzó la conquista del Imperio persa, regido
por Darío III. Victorioso en las batallas del Gránico (334), Issos (333), Gaugamela(331) y de
la Puerta Persa (330), se hizo con un dominio que se extendía por la Hélade, Egipto, Anatolia,
Oriente Próximo y Asia Central, hasta los ríos Indo y Oxus. Habiendo avanzado hasta la India,
donde derrotó al rey Poro en la batalla del Hidaspes(326), la negativa de sus tropas a continuar
hacia Oriente le obligó a retornar a Babilonia, donde falleció sin completar sus planes de conquista
de la península arábica. Con la llamada "política de fusión", Alejandro promovió la integración de los
pueblos sometidos a la dominación macedonia promoviendo su incorporación al ejército y
favoreciendo los matrimonios mixtos. Él mismo se casó con dos mujeres persas de noble cuna.
El conquistador macedonio falleció en circunstancias oscuras, dejando un imperio sin consolidar. El
control sobre diversas regiones era débil en el mejor de los casos, y había partes del norte de Asia
Menor que jamás se hallaron bajo dominio macedonio. Al morir sin nombrar claramente un
heredero, le sucedió su medio hermano Filipo III Arrideo (323–17), que era deficiente, y su hijo
póstumo Alejandro IV (323–9). Meros figurones, el verdadero poder estuvo en manos de sus
generales, los llamados diádocos (sucesores), que iniciaron una lucha despiadada por la
supremacía que conduciría al reparto del imperio de Alejandro y su fraccionamiento en una serie de
reinos, entre los cuales acabarían imponiéndose el Egipto Ptolemaico, el Imperio Seléucida y
la Macedonia antigónida.
Alejandro es el mayor de los iconos culturales de la Antigüedad, ensalzado como el más heroico de
los grandes conquistadores, un segundo Aquiles, o vilipendiado como un tirano megalómano que
destruyó la estabilidad creada por los persas. Su figura y legado han estado presentes en la historia
y la cultura, tanto de Occidente como de Oriente, a lo largo de más de dos milenios, y ha inspirado a
los grandes conquistadores de todos los tiempos, desde Julio César hasta Napoleón Bonaparte.

Índice
[ocultar]

 1 Vida
o 1.1 Nacimiento e infancia
o 1.2 Ascenso al poder
o 1.3 La conquista de Persia
 1.3.1 Asia Menor
 1.3.2 El Levante mediterráneo
 1.3.3 Egipto
 1.3.4 Mesopotamia
 1.3.5 Persia
 1.3.6 Asia Central
o 1.4 Invasión de India
o 1.5 Últimos años
o 1.6 Muerte
 1.6.1 Causas
 1.6.2 Las disputas sucesorias
 1.6.3 Testamento
 1.6.4 Tumba
 2 El ejército de Alejandro Magno
 3 Matrimonios y sexualidad
o 3.1 Ancestros
 4 Alejandro en la posteridad
o 4.1 Influencia en la Antigua Roma
o 4.2 Alejandro Magno en la literatura
o 4.3 Juicios sobre su personalidad
 5 Véase también
 6 Referencias
o 6.1 Notas
o 6.2 Bibliografía
 6.2.1 Fuentes
 6.2.2 Obras modernas
 7 Enlaces externos

Vida[editar]
Nacimiento e infancia[editar]

Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro.

Hijo de Filipo II, rey de Macedonia (dinastía de los Argéadas), y de Olimpia, hija de Neoptólemo I de
Epiro, según Plutarco, el día de su nacimiento se tuvo noticia en la capital de tres triunfos: el del
general Parmenión frente a los Ilirios, la victoria del sitio a una ciudad portuaria por su padre y la
victoria del carro del rey en competición, que fueron considerados increíbles augurios en aquel
tiempo,7 aunque quizá fueran meras invenciones posteriores creadas bajo la aureola de grandeza
de este personaje.
Alejandro tenía el hábito de inclinar ligeramente la cabeza sobre el hombro derecho, 8 era
físicamente de hermosa presencia, de baja estatura con cutis blanco, cabello ondulado de color
castaño claro y ojos heterócromos (el izquierdo marrón y el derecho gris), que no se sabe si eran
así de nacimiento o como consecuencia de un traumatismo craneal.
Su educación fue inicialmente dirigida por Leónidas,9 un austero y estricto maestro macedonio que
daba clases a los hijos de la más alta nobleza, que lo inició en el ejercicio corporal pero también se
encargó de su educación. Lisímaco, un profesor de letras bastante más amable, se ganó el cariño
del Magno llamándole Aquiles, y a su padre, Peleo.9 Sin embargo, a los trece años fue puesto bajo
la tutela de Aristóteles, que sería su maestro en un retiro de la ciudad macedonia de Mieza y le
daría lecciones sobre política, elocuencia e historia natural. Sabía de memoria los poemas
homéricos y todas las noches colocaba la Ilíada debajo de su cama.10 También leyó con avidez
a Heródoto y a Píndaro.
Muy pronto (340 a. C.) su padre lo asoció a tareas del gobierno nombrándolo regente, a pesar de su
juventud.11 En el 338 a. C. dirigió lacaballería macedónica en la batalla de Queronea, siendo
nombrado gobernador de Tracia ese mismo año.11 Desde pequeño, Alejandro demostró las
características más destacadas de su personalidad: activo, enérgico, sensible y ambicioso. Es por
eso que, a pesar de tener apenas 16 años, se vio obligado a repeler una insurrección armada. 11 Se
afirma que Aristóteles le aconsejó esperar para participar en batallas, pero Alejandro le respondió:
«Si espero perderé la audacia de la juventud».
Se cuentan numerosas anécdotas de su niñez, siendo la más referida aquella que
narra Plutarco:12 Filipo II había comprado un gran caballo al que nadie conseguía montar ni domar.
Alejandro, aún siendo un niño, se dio cuenta de que el caballo se asustaba de su propia sombra y lo
montó dirigiendo su vista hacia el Sol. Tras domar a Bucéfalo, su caballo, su padre le dijo: «Búscate
otro reino, hijo, pues Macedonia no es lo suficientemente grande para ti». Así fue, pues a los 20
años Alejandro comenzó la expedición de conquista del Imperio persa.
Un nuevo matrimonio de su padre, que podría llegar a poner en peligro su derecho al trono (no
conviene olvidar que el mismo Filipo fue regente de su sobrino Amintas IV-hijo de Pérdicas III-,
hasta la mayoría de edad, pero se adueñó del trono), hizo que Alejandro se enemistara con Filipo.
Es famosa la anécdota de cómo, en la celebración de la boda, el nuevo suegro de Filipo (un
poderoso noble macedonio llamado Átalo) rogó porque el matrimonio diera un heredero legítimo al
rey, en alusión a que la madre de Alejandro era una princesa de Epiro y que la nueva esposa de
Filipo, siendo macedonia, daría a luz a un heredero totalmente macedonio y no mitad macedonio y
mitad epirota como Alejandro, con lo cual sería posible que se relegara a este último de la sucesión.
Alejandro se enfureció y le lanzó una copa, espetándole: «Y yo ¿qué soy? ¿un bastardo?». En ese
momento Filipo se acercó a poner orden, pero debido a su estado de embriaguez, se tropezó y cayó
al suelo, lo que le granjeó una burla de Alejandro: «Quiere cruzar Asia, pero ni siquiera es capaz de
pasar de un lecho a otro sin caerse.» La historia le valió la ira de su padre, por lo que Alejandro tuvo
que irse a Epiro junto con su madre. Sin embargo, Filipo terminaría por perdonarle. 11
Ascenso al poder[editar]
Busto de Alejandro Magno como Helios. Museos Capitolinos, Roma.

Después del asesinato de Filipo en el año 336 a. C. por Pausanias, un capitán de su guardia, como
resultado de una conspiración que es atribuida generalmente a una historia amorosa de Filipo pero
que se sospecha pudo ser planeada por Olimpia, madre de Alejandro, o por los persas, Alejandro
tomaría las riendas de Macedonia a la edad de 20 años.13 14
Tras suceder a su padre, Alejandro se encontró con que debía gobernar un país radicalmente
distinto de aquel que heredó Filipo II 23 años antes, ya que Macedonia había pasado de ser un
reino fronterizo pobre y desdeñado por los griegos a un territorio que tras el reinado de Filipo se
consideraba como parte de la Hélade y un poderoso Estado militar de fronteras consolidadas con
un ejércitoexperimentado, que dominaba indirectamente a Grecia a través de la Liga de Corinto. En
un discurso, puesto en boca de Alejandro por Arriano, se describía la transformación del pueblo
macedonio en los siguientes términos:
Filipo os encontró como vagabundos y pobres, la mayoría de vosotros llevaba por vestidos pieles de ovejas,
érais pastores de parvos ganados en las montañas y sólo podíais oponer escasas fuerzas para defenderos de
los ilirios, los tribalios y los tracios en vuestras fronteras. Él os dio capas en lugar de pieles de oveja y os trajo
desde las cimas de las montañas a las llanuras, él hizo que presentarais batalla a los bárbaros que eran
vecinos vuestros, de tal modo que ahora confiáis en vuestro propio coraje y no en las fortificaciones. Él os
convirtió en moradores de ciudades y os civilizó merced al don de leyes excelentes y buenas costumbres.15

La muerte del gran Filipo supuso que algunas polis griegas sometidas por él se alzasen en armas
contra Alejandro ante la aparente debilidad de la monarquía macedonia. No obstante, Alejandro
demostró rápidamente su destreza militar atravesando Tesalia para someterla nuevamente11 (ya
había sido conquistada por Filipo), y acto seguido venció a los griegos tomando y
destruyendo Tebas,16 y obligando a Atenas a reconocer su supremacía17 18 haciéndose
nombrar Hegemon, título que ya había ostentado su padre y que lo situaba como gobernante de
toda Grecia,19 consolidando así la hegemonía macedónica, tras lo cual Alejandro se dispuso a
cumplir su siguiente proyecto: conquistar el Imperio persa.
La conquista de Persia[editar]
Asia Menor[editar]
Véanse también: Batalla del Gránico y Asedio de Mileto.

Alejandro corta el nudo gordiano, por Jean-Simon Berthélemy (Escuela de Bellas Artes, París).

Alejandro cruzó el Helesponto hacia Asia Menor, pretendiendo seguir los planes de su padre de
liberar a los 10 000 griegos que se encontraban bajo dominio persa. Hizo una breve parada en
Troya, donde honró la tumba de su héroe Aquiles. En la primera contienda que se libró en territorio
asiático, la batalla del Gránico, a orillas del riachuelo Gránico, los sátrapas le hicieron frente con un
ejército de 40 000 hombres comandado por el astuto Memnón de Rodas y compuesto en su mayor
parte por griegos mercenarios, pero el ejército persa ofreció una débil resistencia y fue
vencido.20 21 En este combate Alejandro estuvo cerca de la muerte, pues un persa trató de
asesinarlo por la espalda. Finalmente salvó la vida gracias a Clito, uno de los hombres de confianza
de Filipo, que de un sablazo le amputó la mano al agresor.22 Las ciudades griegas de las costas se
entregaron ya sea por miedo o por querer ser liberadas.23 24
A finales de 334 a. C. decidió pasar el invierno en Gordión, antigua capital de Frigia. Allí se
encontraba un famoso carro real, sujeto a unnudo muy complicado de deshacer. Según el oráculo
de Gordión, quien supiera deshacerlo conquistaría Asia.23 25 No se sabe si Alejandro desató el nudo
pacientemente o si lo partió con su espada. En cualquier caso, la tormenta que siguió al hecho se
interpretó como un claro signo de que Zeus daba su aprobación.26
El Levante mediterráneo[editar]

Alejandro combate contra el rey persa Darío III en la batalla de Issos. Detalle del mosaico de la Casa del
Fauno de Pompeya (Museo Arqueológico Nacional de Nápoles).

Véanse también: Batalla de Isos, Sitio de Tiro (332 a. C.) y Sitio de Gaza.

Una contraofensiva marítima de los persas en el Egeo, al mando de Memnón de Rodas y su flota,
puso en peligro a la Greciacontinental,27 pero esta amenaza se detuvo después de la victoria de
Alejandro sobre Darío III en la batalla de Isos —pequeña llanura situada entre las montañas y el
mar cerca de Siria— en el 333 a. C., en la cual, el rey Darío huyó amparado en la oscuridad de la
noche dejando en el campo de batalla sus armas y su manto púrpura.28 El rey tomó conciencia de la
amenaza y envió propuestas de negociación, que fueron desestimadas. Sin embargo, la familia de
Darío III fue capturada en el interior de una lujosa tienda. Alejandro trató a todos con gran cortesía y
les manifestó que no tenía ninguna cuestión personal contra Darío, sino que luchaba contra él para
conquistar Asia.29
Alejandro conquistó fácilmente Fenicia, con excepción de la isla de Tiro, debiendo mantener un
largo asedio —de enero a agosto de332 a. C.— para capturarla, conocido como el Sitio de
Tiro.30 Tras someter Gaza durante otro arduo sitio, Alejandro se dirigió a la satrapía de Egipto.
Egipto[editar]
Relieve de Alejandro Magno anteAmón-Ra, en el templo de Luxor.

Alejandro fue bien recibido por los egipcios, quienes le apoyaron en su lucha contra los persas,
cuyos reyes habían dominado Egipto en dos ocasiones: de 523 a 404 a. C. (Dinastía XXVII) y de
343 a 332 a. C. (Dinastía XXXI). Como su salvador y libertador, por decisión popular se concedió a
Alejandro la corona de los dos reinos, siendo nombrado faraón en noviembre
de 332 a. C. en Menfis.31
En enero del 331 a. C. Alejandro fundó la ciudad de Alejandría en una zona costera muy fértil al
oeste del delta del Nilo. Los motivos de la fundación eran tanto económicos (la apertura de una ruta
comercial en el mar Egeo) como culturales (la creación de una ciudad al estilo griego en Egipto,
cuya planificación se dejó en manos del arquitecto Dinócrates). La escritora inglesa Mary Renault,
en su biografía de Alejandro, comenta:
De Menfis bajó por el río hasta la costa, donde tenía que tratar unos asuntos referentes a sus conquistas en
Asia Menor. Navegó por el Delta y varó en las proximidades del lago Mareotis. Le pareció un sitio ideal para
establecer una ciudad: buen fondeadero, buenas tierras, buen aire, buen acceso al Nilo. Estaba tan decidido a
emprender las obras que deambuló por el emplazamiento, arrastrando tras de sí a arquitectos e ingenieros y
señalando las situaciones de la plaza del mercado, de los templos de los dioses griegos y egipcios, de la vía
real. Un hombre listo se percató de que Alejandro no tenía tiza para marcar y le ofreció harina, que el
macedonio aceptó. Los pájaros se alimentaron de ella, por lo cual los adivinos previeron que la ciudad
prosperaría y daría de comer a muchos forasteros, predicción que Alejandría sigue cumpliendo.
Mary Renault, Alejandro Magno (p.77)

Posteriormente, tras un dificultoso viaje por el desierto, llegó al oasis de Siwa, donde el profeta del
dios Amón le anunció que le saludaba tanto de parte del dios como de su padre. Alejandro preguntó
si había quedado sin castigo alguno de los asesinos de su padre Filipo, y si se le concedería
dominar a todos los hombres. Habiéndole dado el dios favorable respuesta y asegurándole que
Filipo estaba vengado, Alejandro le hizo magníficas ofrendas, y entregó ricos presentes a los
hombres allí destinados. También se dice que Alejandro, en una carta enviada a su madre, le
comunicó haberle sido hechos ciertos vaticinios arcanos, que sólo a ella revelaría. Algunos han
escrito que queriendo el profeta saludarle en idioma griego con cierto cariño le dijo "hijo mío",
equivocándose en una letra; y que a Alejandro le agradó este error, por dar motivo a que pareciera
le había llamado hijo de Zeus.32
La cultura del antiguo Egipto impresionó a Alejandro desde los primeros días de su estancia en este
país. Los egipcios nos han dejado testimonio, grabado en piedra, de estos hechos y apetencias.
En Karnak existe un bajorrelieve donde se representa a Alejandro haciendo ofrendas al
dios Amón en calidad de converso. En él, viste la indumentaria de faraón:

 Nemes (el paño que cubre la cabeza y va por detrás de las orejas, clásico del antiguo Egipto), o
la Corona Doble, roja y blanca.
 Cola litúrgica de chacal, que con el tiempo se transformó en «cola de toro».
 Ofrenda en cuatro vasos, como símbolo que indica «cantidad», «repetición», «abundancia» y
«multiplicación».
En los jeroglíficos del muro se distinguen además los títulos de Alejandro-faraón que se representan
dentro de un serej y un cartucho egipcio:

Titulatur Transliteración (transcripción)


Jeroglífico
a - traducción - (referencias)

Nombr
ḥr mk kmt (Horus Mek Kemet)
e de
Protector de Egipto (Kemet)
Horus:

Nombr
e de stp.n rˁ mr imn (Setepenra Meryamón)
Nesut- Elegido de Ra; Amado de Amón
Bity:

Nombr
ˁ l k s i n d r s (Aleksanders)
e de
Alejandro
Sa-Ra:

Mesopotamia[editar]
Artículo principal: Batalla de Gaugamela

En esa época controló la situación de rebeldía en Anatolia y el Egeo,33 de tal modo que en la
primavera del 331 a. C., desde Tiro, organizó los territorios conquistados. Darío, con un ejército más
numeroso, decidió hacerle frente en Gaugamela a orillas del Tigris, pero apenas logró salvar su
vida, ya que pese a la superioridad numérica se vio derrotado por el genio militar del joven rey
macedonio.34 Así Alejandro con su ejército logró entrar en Babilonia quedando a las puertas del
propio territorio persa.
Persia[editar]
Artículo principal: Batalla de la Puerta Persa

En el año 331 a. C., el ejército macedonio invadió Persia entrando fácilmente a Susa, la vieja capital
de Darío I, mientras que el derrotado Darío III huía hacia el interior del territorio persa en busca de
fuerzas leales para enfrentar nuevamente a Alejandro.
Alejandro procedió cuidadosamente ocupando las ciudades, apoderándose de los caudales persas
y asegurando las líneas de abastecimiento. Desde Susa pasó a Persépolis, capital ceremonial
del Imperio Aqueménida, donde quemó el palacio de la ciudad durante una fiesta. Después se
dirigieron hacia Ecbatana para perseguir a Darío. Lo encontraron asesinado por sus nobles, que
ahora obedecían a Bessos.35 Alejandro honró a su otrora rival y enemigo y prometió perseguir a sus
asesinos.36
Los extranjeros que vivían en Persia se sintieron identificados con Alejandro y se comprometieron
con él para venerarle como nuevo gobernante. En su idea de conquista también estaba la de querer
globalizar su Imperio mezclando distintas razas y culturas. Los sátrapas en su mayoría conservaron
sus puestos, aunque supervisados por un oficial macedonio que controlaba las fuerzas armadas.
En el 330 a. C. Filotas, hijo de Parmenión, fue acusado de conspirar contra Alejandro y asesinado
junto con su padre (por temor a que éste se rebelara al enterarse de la noticia). 37 Asimismo, el primo
de Alejandro, Amintas(Hijo de Pérdicas III), fue ejecutado por intentar pactar con los persas para
convertirse en el nuevo rey (de hecho, era el legítimo sucesor al trono macedonio). 38 Tiempo
después hubo una nueva conjura contra Alejandro, ideada por sus pajes, la cual tampoco logró su
objetivo. Tras esto,Calístenes (quien hasta ese momento había sido el encargado de redactar la
historia de las travesías de Alejandro) fue considerado como impulsor de este complot, por lo que
fue condenado a muerte. Sin embargo, él se quitó antes la vida.39
Uno de sus generales más queridos del último ejército legado por su padre fue Clito, apodado «El
Negro», al que Alejandro nombraría antes de este incidente sátrapa de Bactriana. Alejandro,
adoptando la costumbre persa de la proskynesis, pretendió ser adorado como un dios. En un
banquete, su amigo Clito, cansado de tantas lisonjas y de oír cómo Alejandro se proclamaba mejor
que su padre Filipo, le dijo indignado: «Toda la gloria que posees es gracias a tu padre»;
incorporándose volvió a gritarle: «Sin mí, habrías perecido en el Gránico.»40 41
Alejandro, que estaba ebrio, buscó su espada, pero uno de los guardias la ocultó. Clito fue sacado
del lugar por varios amigos, pero regresó por otra puerta, y mirando fijamente al conquistador,
repitió un verso de Eurípides: «Qué perversa costumbre han introducido los griegos.» Alejandro
arrebató una lanza a uno de los guardias y mató a Clito, que se desplomó en medio del estupor de
los presentes. Arrepentido del crimen, pasó 3 días encerrado en su tienda y algunos afirman que
hasta trató de suicidarse a consecuencia de la muerte de su amigo.40 42
Asia Central[editar]

Mapa en español que muestra la máxima extensión del imperio de Alejandro, la ruta seguida por éste a lo
largo de sus conquistas, y en esta algunas de las ciudades fundadas por el, las Alejandrías.

Tras muchas peripecias y conquistas, Alejandro había invadido la Sogdiana y la Bactriana,43 se


había casado con la princesa Roxana,44 y llevaría a su ejército a atravesar el Hindu Kush45 y a
dominar el valle del Indo, con la única resistencia del rey indio Poros en el río Hidaspes.46
A sus 32 años, su Imperio se extendía hasta el valle del Indo por el Este y hasta Egipto por el
Oeste, donde fundó la famosa ciudad de Alejandría47 (hoy Al-Iskandría, ‫)االسكندرية‬. Fundador
prolífico de ciudades, esta ciudad egipcia habría de ser con mucho la más famosa de todas las
Alejandrías fundadas por el tambiénfaraón Alejandro. De las 70 ciudades que fundó, 50 de ellas
llevaban su nombre.
Con sus acciones militares extendió ampliamente la influencia de la civilización griega y preparó el
camino para los reinos del período helenístico y la posterior expansión romana. Además, también
fue un gran amante de las artes. Alejandro era consciente del poder de propaganda que puede
tener el arte y supo muy bien controlar la reproducción de su efigie, cuya realización sólo autorizó a
tres artistas: un escultor, Lisipo, un orfebre y un pintor, Apeles.48 Los biógrafos de Alejandro cuentan
que éste tenía en gran aprecio al pintor y que visitaba con frecuencia su taller y que incluso se
sometía a sus exigencias.
Invasión de India[editar]

Campañas de la invasión del sur de Asia.

Artículo principal: Campaña índica de Alejandro

Tras la muerte de Espitámenes y su boda con Roxana (Roshanak en bactriano) para consolidar sus
relaciones con las nuevas satrapías de Asia Central, en el 326 a. C. Alejandro puso toda su
atención en el subcontinente indio e invitó a todos los jefes tribales de la anterior satrapía
de Gandhara, al norte de lo que ahora es Pakistán para que vinieran a él y se sometieran a su
autoridad. Āmbhi, rey de Taxila, cuyo reino se extendía desde el Indo hasta el Hidaspes, aceptó
someterse pero los rajás de algunos clanes de las montañas, incluyendo los aspasioi y
los assakenoi de la tribu de los kambojas, conocidos en los textos indios
como ashvayanas y ashvakayanas (nombres que se refieren a la naturaleza ecuestre de su
sociedad, de la raíz sánscrita ashva, que significa ‘caballo’), se negaron a ello.
Alejandro tomó personalmente el mando de los portadores de escudo, los compañeros de a pie,
los arqueros, los agrianos y los lanzadores de jabalina a caballo y los condujo a luchar contra la
tribu de los kamboja de la que un historiador moderno escribe que «eran gentes valientes y le fue
difícil a Alejandro aguantar sus acometidas, especialmente en Masaga y Aornos».
Alejandro se enzarzó en una feroz contienda contra los aspasioi en la que le hirieron en el hombro
con un dardo, pero en la que losaspasioi perdieron la batalla y 40.000 de sus hombres cayeron
prisioneros. Los assakenoi fueron al encuentro de Alejandro con un ejército de 30.000 soldados de
caballería, 38.000 de infantería y 30 elefantes, lucharon valientemente y opusieron una tenaz
resistencia al invasor en las batallas de las ciudades de Ora, Bazira y Masaga, ciudad esta última
cuyo fuerte fue reducido sólo tras varios días de una sangrienta lucha en la que hirieron a Alejandro
de gravedad en el tobillo.
Cuando el rajá de Masaga murió durante la batalla, el comandante supremo del ejército acudió a la
vieja madre de éste, Cleofis, la cual también parecía dispuesta a defender su tierra hasta el final y
asumió el control total del ejército, lo que empujó también a otras mujeres del lugar a luchar por lo
que Alejandro sólo pudo controlar Masaga recurriendo a estratagemas políticas y actos de traición.
Según Quinto Curcio Rufo, «Alejandro no sólo mató a toda la población de Masaga, sino que redujo
sus edificios a escombros». Una matanza similar ocurrió en Ora, otro bastión de los assakenoi.
Mientras todas estas matanzas ocurrían en Masaga y Ora, varios assakenoi huyeron a una alta
fortaleza llamada Aornos donde Alejandro los siguió de cerca y capturó la roca tras 4 días de
sangrienta lucha. La historia de Masaga se repitió en Aornos, y la tribu de los assakenoi fue
masacrada.

Cuadro de Charles Le Brun que muestra a Alejandro y Poros durante labatalla del Hidaspes.

En sus escritos acerca de la campaña de Alejandro contra los assakenoi, Victor Hanson comenta:
«Después de prometer a losassakenoi, quienes estaban rodeados, que salvarían sus vidas si
capitulaban, ejecutó a todos los soldados que aceptaron rendirse. Las contiendas de Ora y Aornos
se saldaron de forma similar. Probablemente todas sus guarniciones fueron aniquiladas.»
Sisikottos, que había ayudado a Alejandro en esta campaña, fue nombrado gobernador de Aornos.
Tras reducir Aornos, Alejandro cruzó el Indo y luchó y ganó una batalla épica contra el gobernante
local Poros, que controlaba la región de Panjab, en la batalla del Hidaspesdel 326 a. C.

Moneda de plata de Alejandro (336-323 a. C.), Museo Británico.

Tras la batalla, Alejandro quedó tan impresionado por la valentía de Poros que hizo una alianza con
él y le nombró sátrapa de su propio reino al que añadió incluso algunas tierras que éste no poseía
antes. Alejandro llamó Bucéfala a una de las dos ciudades que había fundado, en honor
al caballo que le había traído a la India, y que habría muerto durante la contienda del Hidaspes.
Alejandro siguió conquistando todos los afluyentes del río Indo.
Al este del reino de Poros, cerca del río Ganges, estaba el poderoso Imperio de Magadha
gobernado por la dinastía Nanda. Temiendo la perspectiva de tener que enfrentarse con otro gran
ejército indio y cansados por una larga campaña, el ejército macedonio se amotinó en el río Hífasis
(actual río Beas), negándose a seguir hacia el Este:
El combate de Poro desmoralizó mucho a los Macedonios, apartándolos de querer internarse más en la India:
Pues no bien habían rechazado a éste, que les había hecho frente con 20.000 infantes y 2.000 caballos,
cuando ya se hacía de nuevo resistencia a Alejandro, que se disponía a forzar el paso del río Ganges, cuya
anchura sabían era de 32 estadios, y su profundidad de 100 brazas, y, que la orilla opuesta estaba cubierta
con gran número de hombres armados, de caballos y elefantes; porque se decía que le estaban esperando los
reyes de los gandaritas y los preslos, con 80.000 caballos, 200.000 infantes, 8.000 carros y 6.000 elefantes de
guerra.49
Moneda de Tolomeo que representa a Alejandro con una piel de elefante, símbolo de sus conquistas en la
India.

Alejandro, tras reunirse con su oficial Coeno, se convenció de que era mejor regresar. Alejandro no
tuvo más remedio que dirigirse al sur. Por el camino su ejército se topó con los malios. Los malios
eran las tribus más aguerridas del sur de Asia por aquellos tiempos. El ejército de Alejandro desafió
a los malios, y la batalla los condujo hasta la ciudadela malia. Durante el asalto, el propio Alejandro
fue herido gravemente por una flecha malia en el pulmón. Sus soldados, creyendo que el rey estaba
muerto, tomaron la ciudadela y descargaron su furia contra los malios que se habían refugiado en
ella, llevando a cabo una masacre, y no perdonaron la vida a ningún hombre, mujer o niño. A pesar
de ello y gracias al esfuerzo de su cirujano, Critodemo de Cos, Alejandro sobrevivió a esa herida.
Después de esto, los malios supervivientes se rindieron ante las fuerzas macedónicas, y éstas
pudieron continuar su marcha. Alejandro envió a la mayor parte de sus efectivos a Carmania (al sur
del actual Irán) bajo el mando del general Crátero, y ordenó montar una flota para explorar el Golfo
Pérsico bajo el mando de su almirante Nearco, mientras que él conduciría al resto del ejército de
vuelta a Persia por la ruta del sur a través del desierto de Gedrosia (ahora parte del sur de Irán y
de Makrán, en Pakistán).
Alejandro dejó, no obstante, refuerzos en la India. Nombró a su oficial Peitón sátrapa del territorio
del Indo, cargo que éste ocuparía durante los próximos 10 años hasta el 316 a. C., y
en Panyab dejó a cargo del ejército a Eudemos, junto con Poros y Āmbhi. Eudemos se convirtió en
gobernador de una parte de Panyab después de que éstos murieran. Él y Peitón volvieron a
Occidente en el 316 a. C. con sus ejércitos. En el 321 a. C., Chandragupta Mauria fundó el Imperio
mauria en la India y expulsó a los sátrapas griegos.
Últimos años[editar]
Estatuilla del joven Alejandro montando a caballo, Begram,Afganistán.

Tras enterarse de que muchos de sus sátrapas y delegados militares habían abusado de sus
poderes en su ausencia, Alejandro ejecutó a varios de ellos como ejemplo mientras se dirigía
a Susa. Como gesto de agradecimiento, Alejandro pagó las deudas de sus soldados, y anunció que
enviaría a los veteranos mayores a Macedonia bajo el mando de Crátero, pero sus tropas
malinterpretaron sus intenciones y se amotinaron en la ciudad de Opis, negándose a partir y
criticando con amargura su adopción de las costumbres y forma de vestir de los persas, así como la
introducción de oficiales y soldados persas en las unidades macedonias. Alejandro ejecutó a los
cabecillas del motín, pero perdonó a las tropas. En un intento de crear una atmósfera de armonía
entre sus súbditos persas y macedonios, casó en una ceremonia masiva a sus oficiales más
importantes con persas y otras nobles de Susa, pero pocas de esas parejas duraron más de un
año. Mientras tanto, en su regreso, Alejandro descubrió que algunos hombres habían saqueado la
tumba de Ciro II el Grande, y los ejecutó sin dilación, ya que se trataba de los hombres que debían
vigilar la tumba que Alejandro honraba.
En su intento de mezclar la cultura persa y la griega entrenó a un regimiento de muchachos persas
para combatir a la manera macedonia. La mayoría de los historiadores creen que Alejandro adoptó
el título real persa de Shahanshah (Rey de Reyes).
Tras viajar a Ecbatana para recuperar lo que quedaba del tesoro persa, su amigo más
íntimo, Hefestión, murió a causa de una enfermedad o envenenado, muerte que afectó mucho a
Alejandro.50
Muerte[editar]
El imperio de Alejandro tras su muerte en el 323 a. C.

El 13 de junio del 323 a. C. (10, según otros autores), Alejandro murió en el palacio
de Nabucodonosor II de Babilonia. Le faltaba poco más de un mes para cumplir los 33 años de
edad. Existen varias teorías sobre la causa de su muerte, que incluyen envenenamiento por parte
de los hijos de Antípatro (Casandro y Yolas, siendo éste último, copero de Alejandro) u otros
sospechosos; enfermedad (se sugiere que pudo ser la fiebre del Nilo), o una recaída de
la malaria que contrajo en el 336 a. C. Se sabe que el 2 de junio Alejandro participó en un banquete
organizado por su amigo Medio de Larisa. Tras beber copiosamente, inmediatamente antes o
después de su baño, le metieron en la cama por encontrarse gravemente enfermo. Los rumores de
su enfermedad circulaban entre las tropas, que se pusieron cada vez más nerviosas. El 12 de junio,
los generales decidieron dejar pasar a los soldados para que vieran a su rey vivo por última vez, de
uno en uno. Ya que el rey estaba demasiado enfermo como para hablar, les hacía gestos de
reconocimiento con la mirada y las manos. Al día siguiente, Alejandro ya estaba muerto. Al morir
sólo dijo esto: "Preveo un gran funeral en mi honor". Y respondió la última pregunta unos minutos
antes de morir: ¿Cuál es tu testamento? ¿a quién se lo dejas?, a lo que respondió: "Al más digno".
Causas[editar]
La teoría del envenenamiento deriva de la historia que sostenían en la antigüedad Justino y Curcio.
Según ellos, Casandro, hijo de Antípatro, regente de Grecia, transportó el veneno a Babilonia con
una mula, y el copero real de Alejandro, Yolas, hermano de Casandro y amante de Medio de Larisa,
se lo administró. Muchos tenían razones de peso para deshacerse de Alejandro. Las sustancias
mortales que podrían haber matado a Alejandro en una o más dosis incluyen el heléboro y
la estricnina. Según la opinión del historiador Robin Lane Fox, el argumento más fuerte contra la
teoría del envenenamiento es el hecho de que pasaron 12 días entre el comienzo de la enfermedad
y su muerte y en el mundo antiguo no había, con casi toda probabilidad, venenos que tuvieran
efectos de tan larga duración.
Las disputas sucesorias[editar]
Diario astronómico de los años 323-322 a. C. que contiene la muerte de Alejandro, Museo Británico.

Artículos principales: Sucesión de Alejandro Magno y Guerras de los diádocos.

Alejandro no tenía ningún heredero legítimo y obvio. Su medio hermano Filipo Arrideo era
deficiente, y su hijo Alejandro nacería tras su muerte, y su otro hijo Heracles, cuya paternidad está
cuestionada, era de una concubina.51 Debido a ello la cuestión sucesoria era de vital importancia.
En su lecho de muerte, sus generales le preguntaron a quién legaría su reino. Se debate mucho lo
que Alejandro respondió: algunos creen que dijo Krat'eroi (‘al más fuerte’) y otros que
dijo Krater'oi (‘a Crátero’). Esto es posible porque la pronunciación griega de ‘el más fuerte’ y
‘Crátero’ difieren sólo por la posición de la sílaba acentuada. La mayoría de los historiadores creen
que si Alejandro hubiera tenido la intención de elegir a uno de sus generales obviamente habría
elegido a Crátero porque era el comandante de la parte más grande del ejército, la infantería,
porque había demostrado ser un excelente estratega, y porque tenía las cualidades del macedonio
ideal. Pero Crátero no estaba presente, y los otros pudieron haber elegido oír Krat'eroi, ‘el más
fuerte’. Fuera cual fuese su respuesta, Crátero no parecía ansiar el cargo. Entonces, el imperio se
dividió entre sus sucesores (los diádocos).
Todos sus familiares y herederos, tanto su madre Olimpia, su esposa Roxana, su hijo Alejandro, su
amante Barsine y su hijo Heracles, fueron mandados asesinar por Casandro, lo que llevó a la
extinción de la dinastía Argéada.
A pesar de los intentos de mantener unificado el Imperio macedónico, éste acabaría por dividirse en
varios reinos independientes que fundaron sus dinastías.

 Dinastía Tolemaica: Tolomeo se convirtió desde un primer momento en gobernante de Egipto


y se mantuvo aislado y estable desde el principio.
 Dinastía Antigónida: con centro en Macedonia y con el hijo de Antígono
Monoftalmos, Demetrio como rey; esta dinastía conquistó su reino a Casandro y ocupó también
Grecia.
 Dinastía Seléucida: Con base en Mesopotamia y Siria, Seleuco dominó después un territorio
más amplio, ya que se adueñó de Asia, que estaba en poder de Antígono.
Lisímaco obtuvo Tracia y Asia Menor pero no logró fundar una dinastía ni consolidar sus dominios.
Testamento[editar]
Algunos autores clásicos, como Diodoro, relatan que Alejandro dio detalladas instrucciones por
escrito a Crátero poco antes de su muerte. Aunque Crátero ya había empezado a cumplir órdenes
de Alejandro, como la construcción de una flota en Cilicia para realizar una expedición
contra Cartago, los sucesores de Alejandro decidieron no llevarlas a cabo, basándose en que eran
poco prácticas y extravagantes. El testamento, descrito en el libro XVIII de Diodoro, pedía expandir
el imperio por el sur y el oeste delMediterráneo, hacer construcciones monumentales y mezclar las
razas occidentales y orientales. Sus puntos más interesantes fueron:

 Completar el monumento funerario en honor a Hefestión;


 Construir «mil barcos de guerra, más grandes que los trirremes,
en Fenicia, Siria, Cilicia y Chipre para la campaña contra los cartagineses y aquellos que viven
por la costa de Libia e Iberia y las regiones costeras que se extienden hasta Sicilia»;
 Construir una carretera desde el norte de África hasta las columnas de Heracles, con puertos y
astilleros alrededor;
 Erigir grandes templos en Delos, Delfos, Dodona, Dión, Anfípolis, Cirno e Ilión;
 Construir una tumba monumental «que rivalice con las pirámides de Egipto» para su padre
Filipo;
 Establecer ciudades y «llevar poblaciones de Asia a Europa y también en la dirección opuesta
de Europa a Asia, para traer unidad y amistad al continente más extenso a través de enlaces
matrimoniales y la unión familiar».
Tumba[editar]
Artículo principal: Tumba de Alejandro Magno

El cuerpo de Alejandro se colocó en un sarcófago antropomorfo de oro, que se puso a su vez en


otro ataúd de oro y se cubrió con una capa púrpura. Pusieron este ataúd junto con su armadura en
un carruaje dorado que tenía un techo abovedado soportado por peristilos jónicos. La decoración
del carruaje era muy lujosa y fue descrita por Diodoro con gran detalle. Mary Renault nos resume
sus palabras:
El féretro era de oro y el cuerpo que contenía estaba cubierto de especias preciosas. Los cubría un paño
mortuorio púrpura bordado en oro, sobre el cual se exponía la panoplia de Alejandro. Encima, se construyó un
templo dorado. Columnas jónicas de oro, entrelazadas con acanto, sustentaban un techo abovedado de
escamas de oro incrustadas de joyas y coronado por una relumbrante corona de olivo en oro que bajo el sol
llameaba como los relámpagos. En cada esquina se alzaba una Victoria, también en noble metal, que sostenía
un trofeo. La cornisa de oro de abajo estaba grabada en relieve con testas de íbice de las que pendían anillas
doradas que sustentaban una guirnalda brillante y policroma. En los extremos tenía borlas y de éstas pendían
grandes campanas de timbre diáfano y resonante. Bajo la cornisa habían pintado un friso. En el primer panel,
Alejandro aparecía en un carro de gala, «con un cetro realmente espléndido en las manos», acompañado de
guardaespaldas macedonios y persas. El segundo representaba un desfile de elefantes indios de guerra; el
tercero, a la caballería en orden de combate, y el último, a la flota. Los espacios entre las columnas estaban
cubiertos por una malla dorada que protegía del sol y de la lluvia el sarcófago tapizado, pero no obstruía la
mirada de los visitantes. Disponía de una entrada guardada por leones de oro. Los ejes de las ruedas doradas
acababan en cabezas de león cuyos dientes sostenían lanzas. Algo habían inventado para proteger la carga
de los golpes. La estructura era acarreada por sesenta y cuatro mulas que, en tiros de cuatro, estaban uncidas
a cuatro yugos; cada mula contaba con una corona dorada, un cascabel de oro colgado de cada quijada y un
collar incrustado de gemas.
Mary Renault, Alejandro Magno, pág. 2.

Moneda que muestra en el anverso a Ptolomeo I y en el reverso a Alejandro montando un carro tirado por
elefantes, como recuerdo de sus exitosas campañas en la India.

Según una leyenda, se conservó el cadáver de Alejandro en un recipiente de arcilla lleno de miel
(que puede actuar como conservante) e introducido en un ataúd de cristal. Claudio Eliano cuenta
que Ptolomeo robó el cuerpo mientras lo llevaban a Macedonia y lo trajo a Alejandría, donde se
mostró hasta la Antigüedad Tardía.52 Ptolomeo IX, uno de los últimos sucesores de Ptolomeo I,
reemplazó el sarcófago de Alejandro por uno de cristal, y fundió el oro del original para acuñar
monedas y saldar deudas que surgieron durante su reinado. Los ciudadanos de Alejandría se
mostraron horrorizados por esto y poco después Ptolomeo IX fue asesinado.
Se dice que el emperador romano Calígula saqueó la tumba, robando la coraza de Alejandro para
ponérsela. Alrededor del 200 d. C., el emperador Septimio Severo cerró la tumba de Alejandro al
público. Su hijo y sucesor, Caracalla, admiraba mucho a Alejandro y visitó la tumba durante su
reinado. Tras esto, los detalles sobre el destino de la tumba son confusos.
Ahora se piensa que el llamado «Sarcófago de Alejandro», descubierto cerca de Sidón y ahora
situado en el Museo Arqueológico deEstambul, pertenecía en realidad a Abdalónimo, a quien
Hefestión nombró rey de Sidón por orden de Alejandro. El sarcófago muestra a Alejandro y a sus
compañeros cazando y luchando contra los persas.

El ejército de Alejandro Magno[editar]


Artículo principal: Ejército macedonio
El denominado «Sarcófago de Alejandro Magno» (Museo Arqueológico de Estambul).

El ejército macedonio bajo Filipo II y Alejandro Magno consistía de diferentes cuerpos que se
complementaban entre sí: caballería pesada y caballería ligera; infantería pesada e infantería ligera.
La caballería pesada la constituían los hetairoi o compañeros formados en escuadrones ilai de 256
jinetes con casco beocio, coraza de bronce o linotorax, equipados con xyston o lanza de 3,80 m y
una espada. Los compañeros formaban la unidad de élite de caballería aristocrática macedonia,
siendo el principal elemento ofensivo de Alejandro. En batalla, los compañeros se formaban a la
derecha de loshypspistas: los 9 escuadrones en el orden del día con el escuadrón real de 300
jinetes tomando el lugar de honor en la línea bajo el mando de Clito, cuyo deber era el de proteger
al rey en batalla; a su izquierda formaban los otros compañeros en 8 escuadrones de 256
compañeros, subdivididos en 4 unidades de 64 jinetes bajo el mando de Filotas. La infantería
macedonia actuaba de «yunque», mientras que la caballería era el «martillo» que azotaba al
enemigo.
Frente a los compañeros se formaban los arqueros y agrianos y protegiendo su flanco derecho
los prodromoi y demás caballería ligera.
La caballería aliada tesalia servía también como caballería pesada, armados y equipados como los
compañeros, presuntamente la mejor caballería de toda Grecia y cuya misión era proteger el flanco
izquierdo de la falange macedonia. El escuadrón de Farsalia servía de guardia a Parmenio. Al
principio de la campaña había 1.800 jinetes tesalios.
Éstos a su vez eran apoyados por el resto de la caballería pesada griega. Este contingente aliado
era parte de la fuerza con que contribuyó la Liga Helénica al ejército macedonio y que además
servían de rehenes para garantizar el buen comportamiento de sus respectivas ciudades.
La caballería ligera consistía de los prodromoi o exploradores con casco beocio y sin más
armadura, cuyo deber era el de reconocer el territorio enemigo que el ejército atravesaría, y en
batalla se formaban a la derecha de los compañeros. Usaban la sarissa o pica de los falangistas,
pero podían estar armados con jabalinas para reconocimiento y exploración.
Los prodromoi a su vez estaban apoyados por la caballería tracia, odrisios y paionios en su
mayoría, armados y equipados con casco tracio o, en el caso de los paionios, con casco ático sin
más armadura y blandiendo lanza y espada.
Su ejército se componía de treinta mil hombres de infantería y cinco mil de caballería, según los que
dicen menos. Los que más, le dan hasta treinta y cuatro mil infantes y cuatro mil caballos. 32

Matrimonios y sexualidad[editar]
Véase también: Teorías acerca de las relaciones personales de Alejandro Magno
La familia de Darío ante Alejandro Magno. En la obra podemos observar a Hefestión señalando a Alejandro.
Obra de Justus Sustermans conservada en la Biblioteca Museo Víctor Balaguer

Generalmente se considera que el objeto principal de los afectos de Alejandro fue su compañero,
comandante de caballería y posible amante, Hefestión, al que probablemente se hallaba unido
desde la niñez, dado que ambos se educaron en la corte de Pella. Hefestión hace su aparición en la
Historia en el momento en que el conquistador alcanza Troya. Allí ambos amigos realizaron
sacrificios en los altares de los héroes de la Ilíada, Alejandro honrando a Aquiles y Hefestión
a Patroclo, lo que es indicativo de cómo concebían su relación: Claudio Eliano afirmaba que «de
esa manera Alejandro implicó que él (Hefestión) era su objeto de amor, como Patroclo lo fue de
Aquiles».'53
Su sexualidad ambivalente ha provocado controversia desde los mismos días del conquistador
macedonio. La carta 24 atribuida aDiógenes de Sinope —aunque escrita en el primer o segundo
siglo de nuestra era, y reflejando probablemente los chismes de los días de Alejandro— expresa
que amonestó a Alejandro diciendo «Si quieres ser hermoso y bueno (kalos kai agathos), arroja ese
trapo que tienes sobre tu cabeza y ven con nosotros. Pero no serás capaz de hacerlo, dado que
estás dominado por los muslos de Hefestión». Y Curciorelata que «Alejandro despreciaba los
placeres sensuales a tal grado que su madre estaba ansiosa por temor de que éste no le dejase
descendencia». Para agudizar su apetito por las mujeres, el rey Filipo (que ya había reprochado a
su hijo por cantar con voz demasiado aguda) junto a su madre Olimpia, trajo a una costosa
cortesana llamada Kallixeina. Pero no todos los antiguos pensaban igual. Eumenes(370-265)
afirmaba que Alejandro «no se sentía a gusto con el sexo».
Posteriormente, a lo largo de su vida, Alejandro se casó con varias princesas de los anteriores
territorios persas: Roxana, hija del sátrapa Oxiartes de Bactria, Barsine-Estatira, hija del rey Darío
III, y Parysatis, hija del rey Artajerjes III. Alejandro fue padre de al menos dos niños: Heracles de
Macedonia, nacido en el 327 a. C. de la princesa Barsine, hija del sátrapa Artabazo de Frigia,
y Alejandro IV de Macedonia, nacido en el 323 a. C. de la princesa Roxana.
Curcio mantiene que Alejandro también tomó como amante a «Bagoas, un eunuco de excepcional
belleza y en la flor de su juventud, con el cual Darío había intimado y con el cual Alejandro luego
intimaría»54 (en la antigüedad los eunucos solían ser emasculados sólo de las gónadas). Eumenes
escribe que, antes de aventurarse aún más al Este, Alejandro instaló a Bagoas en una villa en las
afueras de Babilonia y requirió a todos sus oficiales y cortesanos —ya fuesen griegos o persas— a
rendirle honores (esto es, a presentarle costosos regalos). El favor de Alejandro por Bagoas es
también obvio con el subsiguiente nombramiento de éste como uno de los trierarcas, que eran
hombres de carácter que supervisaban y financiaban la construcción de barcos para el viaje de
regreso a la patria. Su relación parece haber sido bien conocida entre sus tropas, ya
quePlutarco relata un episodio (también mencionado por Athenaios y Dicaearco) durante unos
festejos cuando regresaban de la India, en los cuales sus hombres clamaban a Alejandro que
besase abiertamente a Bagoas, accediendo a esta solicitud. Cualquiera que fuese su relación con
Bagoas, no fue impedimento para que éste tuviese relaciones con su reina: seis meses después de
la muerte de Alejandro, Roxana dio a luz a su hijo y heredero Alejandro IV. Además
de Bagoas, Curcio menciona otro amante de Alejandro,Euxenippos, «cuya joven belleza lo llenaba
de entusiasmo».55
La cuestión de si Alejandro fue homosexual, bisexual o incluso transformista (durante las fiestas
ocasionalmente se vestía con el vestido plateado de Atenea), tomando para ello su significado
moderno, es controvertida. Recientemente, muchos griegos han expresado indignación ante tales
sugerencias en relación con su héroe nacional. Ellos argumentan que los relatos históricos que
describen las relaciones sexuales de Alejandro con Hefestión y Bagoas fueron escritos siglos
después de los hechos, y que de ese modo nunca puede establecerse cuál fue la relación «real»
con sus acompañantes masculinos. Otros argumentan que lo mismo puede ser dicho respecto de
toda la información disponible acerca de Alejandro Magno.
Tales debates, de todos modos, son considerados anacronismos por los eruditos en ese período,
quienes señalan que el concepto de homosexualidad no existía en la Antigüedad: la atracción
sexual entre hombres era vista como normal y parte universal de la naturaleza humana, ya que el
hombre era atraído hacia la belleza, que era un atributo de la juventud, independientemente del
sexo. Si la vida amorosa de Alejandro fue transgresora lo fue no por su amor hacia jóvenes bellos,
sino por su relación con hombres de su propia edad en un tiempo en el que el modelo estándar del
amor masculino era el que relacionaba hombres mayores con otros mucho más jóvenes.
Ancestros[editar]

8. Arrhidaeus

4. Amintas III de Macedonia


2. Filipo II de Macedonia

20. Arrabeo

10. Sirra de Lincestis


5. Eurídice I de Macedonia

1. Alejandro Magno

24. Táripe

12. Alcetas I de Epiro

6. Neoptólemo I de Epiro
3. Olimpia de Epiro

Alejandro en la posteridad[editar]

Camafeo de Alejandro Magno representado como Zeus-Amón.

Principalmente en Asia, Alejandro Magno es adjetivado Dhul-Qarnayn (‘el de dos


cuernos’),56 porque se hacía representar como el dios Zeus-Amón, llevando una diadema con dos
cuernos de carnero (el animal que representa a Amón), y por los dos largos penachos blancos que
salían de su yelmo.
La figura del rey macedonio se prestó desde la Antigüedad a todo tipo de fantasías legendarias. Así,
una leyenda neogriega recogida porNikolaos Politis presenta a Alejandro obsesionado por la
inmortalidad (como Gilgamesh) y emprendiendo en vano la búsqueda del agua sagrada que podría
proporcionársela.57
Los zoroastristas lo recuerdan en el Arda Viraf como el «maldito Alejandro», responsable de la
destrucción del Imperio persa y el incendio de su fastuosa capital, Persépolis.
Entre las culturas orientales se le conoce como Eskandar-e Maqduni (‘Alejandro de Macedonia’)
en persa, Dhul-Qarnayn (‘el de los dos cuernos’) en las tradiciones del Medio Oriente, Al-Iskandar
al-Akbar ‫ اإلسكندر األكبر‬en árabe, Sikandar-e-azam en urdu e hindi, Skandar enpashto, Alexander
Mokdon en hebreo, y Tre-Qarnayia (‘el de los dos cuernos’) en arameo, debido a una imagen
empleada en monedas acuñadas durante su reinado en las que aparece con los cuernos de carnero
del dios egipcio Amón. Sikandar, su nombre en urdu e hindi, también se utiliza como sinónimo de
‘experto’ o ‘extremadamente hábil’.
Influencia en la Antigua Roma[editar]
Al final de la República y a principios del Imperio, los ciudadanos romanos cultos usaban
el latín sólo para asuntos legales, políticos y ceremoniales, empleando el griego para hablar sobre
filosofía o sobre cualquier otro debate intelectual. A ningún romano le gustaba oír que su dominio de
la lengua griega era pobre. En el mundo romano, la única lengua que se hablaba en todas partes
era la koiné, variante de griego que hablaba Alejandro.
Muchos romanos admiraban a Alejandro Magno y sus conquistas y querían igualar sus hazañas,
aunque poco se sabe acerca de las relaciones diplomáticas que manteníanRoma y Macedonia en
aquellos tiempos. Julio César lloró en Hispania con la sola presencia de una estatua de Alejandro,
lamentándose de que a su edad no había conseguido realizar tantas cosas.58 Cuando su
heredero Augusto fue a visitar su tumba en Alejandría, le preguntaron si quería ver también el lugar
de descanso de los faraones ptolemaicos, a lo que respondió que Alejandro era el único líder que
merecía su visita.59 Pompeyo el Grande robó la capa de Alejandro, de 260 años de antigüedad, y se
la puso como símbolo de grandeza. Augusto, en su empeño de honrar a Alejandro, rompió
accidentalmente la nariz del cuerpo momificado mientras dejaba una guirnalda en el altar del
rey. Calígula, el emperador desequilibrado, robó la coraza de Alejandro de su tumba para su uso
personal.60 Los Macriani, una familia romana que ascendió al trono imperial en el siglo III d. C.,
llevaban siempre consigo la imagen de Alejandro, ya fuera estampada en brazaletes y anillos o
cosida en sus ropas. Hasta en su vajilla estaba representada la cara de Alejandro, y la vida del rey
se podía ver descrita con dibujos a lo largo de los bordes de los platos.

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