célula
La célula es la unidad estructural y funcional de todos los organismos vivos. Constituye la forma
más pequeña y simple de organización biológica, es decir, la estructura ordenada y viviente más
pequeña que se conoce. Son ejemplos de células los espermatozoides y las neuronas.
La célula es la entidad más pequeña que se considera viva.
El tamaño de las células puede variar mucho. Una célula de tamaño promedio mide alrededor de
10 µm (micrómetros). La gran mayoría de las células son microscópicas, es decir, solo pueden ser
vistas utilizando un microscopio. Por otro lado, existen células que pueden ser observadas a simple
vista, este es el caso del óvulo humano, que mide 100 µm y tiene un tamaño similar al de la punta
de un lápiz.
El descubrimiento de la célula se considera el paso fundacional del estudio moderno de
la vida (biología), dado que permitió comprender la enorme complejidad del cuerpo de los seres
vivos y permitió el surgimiento de numerosas ciencias y disciplinas posteriores.
Ver también: Célula eucariota
Tipos de célula
Las células se pueden clasificar según si tienen o no una membrana que rodea al núcleo, llamada
“membrana nuclear”. Según esta clasificación, las células pueden ser procariotas o eucariotas.
Células procariotas
Las células procariotas tienen una estructura básica sencilla, sin membrana nuclear, por lo que su
material genético se encuentra disperso, ocupando un espacio llamado nucleoide, y que está en
contacto directo con el resto del citoplasma.
Las células procariotas son pequeñas y tienen un tamaño de entre 1-5 µm. Fueron las primeras
formas de vida en la Tierra y hasta donde se conoce, todos los seres vivos formados por células
procariotas son unicelulares.
Ver también: Célula procariota
Células eucariotas
Las células eucariotas tienen una estructura más compleja que las procariotas. Tienen el núcleo
rodeado de una membrana nuclear, por lo que su material genético queda contenido en el
núcleo. Además, estas células poseen orgánulos (también llamados “organelas”) en su citoplasma
que pueden estar delimitados por membranas.
El tamaño de las células eucariotas varía entre 10-100 µm, por lo que son más grandes que las
células procariotas. En la historia evolutiva de la Tierra, las células eucariotas surgieron después
que las procariotas.
Célula animal
Las células de los animales son del tipo eucariota.
Están constituidas por una membrana plasmática y distintas organelas (complejo de Golgi,
mitocondrias, ribosomas, lisosomas, retículo endoplasmático liso y rugoso, entre otros).
El material genético se encuentra en un núcleo envuelto en una membrana nuclear.
No tienen pared celular y presentan formas muy diversas.
Poseen lisosomas (organelas exclusivas de las células animales), que son vesículas que
contienen enzimas digestivas y se dedican a degradar ciertos compuestos químicos y
estructuras celulares.
Poseen centríolos (organelas exclusivas de las células animales), que tienen una función
muy importante en la división celular.
Célula vegetal
Las células de las plantas son del tipo eucariota.
Tienen un núcleo rodeado de membrana nuclear donde se encuentra el material genético.
Poseen una pared celular rígida compuesta principalmente por celulosa. Esta estructura le
da forma a la célula y le otorga sostén a la planta (los organismos vegetales no tienen
esqueletos como los animales).
Poseen cloroplastos (organelas exclusivas de las células vegetales), que son organelos que
llevan a cabo la fotosíntesis, proceso mediante el cual se utiliza la luz solar para sintetizar
compuestos orgánicos a partir de compuestos inorgánicos.
Partes de la célula
Membrana plasmática o citoplasmática (presente en células eucariotas y procariotas). Es
una membrana que divide la parte exterior de la parte interior de la célula. Está formada
por una doble capa continua de fosfolípidos y proteínas intercaladas o adheridas a su
superficie. Las funciones de esta membrana son dar forma y estabilidad a la célula, separar
el contenido interno de la célula del medio que la rodea, permitir la entrada y la salida de
sustancias a la célula e intervenir en la interacción entre células.
Pared celular (presente en células procariotas y en células eucariotas de plantas, hongos y
algas). Es una capa gruesa y bastante rígida que está localizada en la parte externa de la
membrana plasmática. Le confiere resistencia y estabilidad a la célula. Su composición
varía según el tipo de célula, por ejemplo, en las plantas la pared celular está compuesta
principalmente por celulosa, mientras que en las bacterias está formada por
peptidoglicano (copolímero formado formado por azúcares y aminoácidos).
Núcleo (presente en células eucariotas). Contiene casi todo el material genético (ADN) de
la célula y está rodeado por una envoltura nuclear que contiene poros. Sus principales
funciones son almacenar la información genética, controlar las actividades de todos los
orgánulos y coordinar la reproducción celular.
Nucleoide (presente en células procariotas). Es una región en la que se encuentra el ADN,
que en las células procariotas es una única molécula con forma circular y cerrada. A
diferencia del núcleo en células eucariotas, el nucleoide no tiene envoltura nuclear.
Citoplasma (presente en células eucariotas y procariotas). Es la parte de la célula que se
ubica entre la membrana citoplasmática y el núcleo. Está constituido por una parte líquida
llamada “citosol”, que se compone de agua, iones y proteínas. En el citosol están
sumergidos todos los orgánulos. La función principal del citoplasma es servir de soporte
para los orgánulos de la célula y ayudar en los procesos metabólicos que ocurren dentro
de ella.
Algunos orgánulos son:
Mitocondrias. Están presentes en células eucariotas de animales y plantas. Son las
estructuras donde se realiza la respiración celular, proceso que le permite a la célula
obtener energía en forma de ATP. Por lo general, las mitocondrias se localizan en los sitios
de las células por donde ingresa el oxígeno. Una célula puede tener hasta miles de
mitocondrias según la actividad que realice.
Lisosomas. Están presentes en células eucariotas de animales. Son vesículas rodeadas de
membrana que se originan en el aparato de Golgi. Tienen enzimas digestivas e hidrolíticas
(enzimas que aceleran la hidrólisis de los enlaces químicos) en su interior que pueden
digerir una gran cantidad de moléculas. Por otra parte, pueden digerir otro orgánulo del
interior de la célula y devolver sus componentes al citosol para que sean reutilizados por la
célula (proceso que se llama “autofagia”, y digerir una célula entera (proceso que se llama
“autólisis”). Si los componentes que digieren los lisosomas provienen del exterior de la
célula, el proceso se llama “heterofagia”.
Ribosomas. Están presentes en células eucariotas y procariotas. Son los encargados de la
síntesis de proteínas. En las células eucariotas estos orgánulos están constituidos por dos
subunidades que se forman por separado en el nucléolo (un cuerpo ubicado dentro del
núcleo) y se unen en el citoplasma para sintetizar proteínas. Por otra parte, en las células
eucariotas, estos orgánulos se encuentran en la membrana nuclear, en el retículo
endoplasmático rugoso, en el citosol, en las mitocondrias y en los cloroplastos (en el caso
de las plantas). En las células procariotas los ribosomas se encuentran en el citosol.
Aparato de Golgi. Está presente en la mayoría de las células eucariotas. Se encarga de
transportar y modificar las proteínas que son sintetizadas en los ribosomas adheridos al
retículo endoplasmático rugoso.
Retículo endoplasmático. Está presente en las células eucariotas. Es un conjunto de
membranas que se extiende desde la membrana nuclear hasta el citoplasma. Existen dos
tipos de retículo endoplasmático:
Retículo endoplasmático rugoso (RER). Es una estructura ubicada a continuación
de la membrana nuclear. La superficie del RER está cubierta de ribosomas
(orgánulos responsables de la síntesis de proteínas).
Retículo endoplasmático liso (REL). Es una estructura que se extiende desde el
RER. La superficie del REL no contiene ribosomas, por lo que no se sintetizan
proteínas en su estructura, pero sí se sintetizan ácidos grasos y esteroides.
Centrosoma. Está presente en células eucariotas de animales. Este orgánulo está formado
por centríolos y material pericentriolar (conjunto de proteínas que rodea a los centríolos).
Los centríolos son estructuras formadas por microtúbulos rodeados de material
pericentriolar, que está formado por complejos de la proteína tubulina. Los complejos de
tubulina son los centros de organización para el crecimiento del huso mitótico (el conjunto
de microtúbulos que participan en la división celular).
Citoesqueleto. Está presente en células eucariotas y tiene una estructura análoga en
procariotas. Consiste en un conjunto de filamentos de proteínas que se extienden por el
citosol. Sirve para establecer la forma de la célula y organizar el contenido en su interior.
Además, ayuda al movimiento de los orgánulos dentro de la célula, de los cromosomas en
la división celular y de células enteras.
Cilios. Están presentes en células procariotas y en células eucariotas de animales y algunas
algas. Son extensiones de la membrana plasmática, similares a los pelos. Los cilios realizan
un movimiento parecido a un remo para mover el líquido que rodea a la célula.
Flagelos. Están presentes en células procariotas y en eucariotas de animales y algunas
algas. Tienen estructura similar a los cilios, pero son más largos. Los flagelos mueven las
células enteras, como si fuesen pequeños propulsores que les infieren movimiento. La
única célula con flagelo en el cuerpo humano es el espermatozoide.
Cloroplastos. Están presentes en células eucariotas de plantas y algas verdes. Están
formados por dos membranas que contienen vesículas, clorofila y tilacoides en su interior.
En los tilacoides ocurre la reacción que absorbe los fotones de la luz solar para realizar la
fotosíntesis. Aunque los cloroplastos son exclusivos de las células de plantas y algas, existe
un molusco llamado babosa esmeralda (Elysia chlorotica) que se alimenta de los
cloroplastos del alga Vaucheria litore. Así, utilizando los cloroplastos del alga, este molusco
es capaz de realizar fotosíntesis.
Vacuolas. Están presentes en todas las células eucariotas vegetales y en algunas de
animales. Además, pueden estar presentes en algunas células procariotas. Estos orgánulos
son vesículas formadas por membrana plasmática. Su función es almacenar agua,
moléculas y nutrientes.
Cromoplastos. Están presentes en las células eucariotas vegetales. Estos orgánulos
almacenan carotenos, que son los pigmentos que le confieren los colores a las raíces,
flores y frutos.
Leucoplastos. Están presentes en las células eucariotas de las plantas. Almacenan
sustancias poco coloreadas y contribuyen a la conversión de azúcares en polisacáridos,
grasas y proteínas.
Pili. Están presentes en células procariotas. Los pili son extensiones con forma de pelos
constituidas por la proteína pilina. Están ubicados en la superficie de ciertas bacterias y les
permiten transferir su material genético a otras bacterias.
Funciones de una célula
Las funciones de las células están determinadas por el tipo de célula. Algunas de sus funciones
fundamentales son:
Funciones estructurales. Las células pueden formar tejidos, como el tejido adiposo (grasa),
el tejido muscular y el tejido óseo (huesos), que dan soporte al cuerpo de los animales y a
sus órganos. Por ejemplo: los osteoblastos son células que se encuentran en los huesos y
forman nuevo tejido óseo.
Funciones secretoras. Las células pueden sintetizar sustancias que luego secretan al medio
extracelular, ya sea porque estas sustancias realizan funciones en el exterior de la célula o
porque son sustancias de desecho. Por ejemplo: las células epiteliales secretoras de acino,
que se encuentran en las glándulas salivales del ser humano y secretan la primera saliva.
Funciones metabólicas. Las células llevan a cabo reacciones químicas necesarias para
obtener energía y las sustancias necesarias para realizar sus distintas funciones. En este
sentido, pueden sintetizar compuestos químicos o descomponerlos. Por ejemplo: en el
citosol de las células ocurren reacciones de síntesis de proteínas y en las mitocondrias
ocurre la respiración celular.
Funciones defensivas. Algunos tipos de células contribuyen a eliminar patógenos y
combatir enfermedades. Por ejemplo: los linfocitos T son células que reconocen de
manera específica ciertos antígenos, que luego destruyen. También destruyen células
propias del cuerpo que fueron infectadas.
Funciones de interacción o relación. Las células reaccionan a estímulos tanto internos
como externos, y generan una respuesta. Por ejemplo: los termorreceptores son células de
la piel que se activan ante cambios bruscos de temperatura.
Funciones reproductoras. Las células eucariotas se pueden dividir por mitosis (células
somáticas) y por meiosis (células germinales), mientras que las células procariotas se
pueden dividir por fisión binaria. Por ejemplo: los espermatozoides son células que se
originan de células germinales cuando se dividen por meiosis.
CICLO CELULAR
Te explicamos qué es el ciclo celular, sus fases, puntos de control y regulación. Además, su
implicancia en el desarrollo del cáncer.
El ciclo celular tiene tres etapas de la interfase y una fase mitótica.
¿Qué es el ciclo celular?
El ciclo celular es el conjunto ordenado y secuencial de eventos que tienen lugar dentro de todas
las células en general. Involucran su crecimiento y eventual reproducción en dos células “hijas”.
Este proceso es fundamental para la existencia de los seres pluricelulares.
Se inicia con la aparición de una célula joven y culmina con su maduración y división celular, o
sea, la creación de dos células nuevas. Se realiza de acuerdo a un conjunto de estímulos y
respuestas bioquímicas interpretadas por el núcleo celular, las cuales garantizan la reproducción
ordenada de los tejidos del cuerpo.
Por eso, normalmente las células inician su ciclo celular cuando las condiciones ambientales son
propicias para ello. Sin embargo, el ciclo no ocurre siempre de la misma manera, existiendo
variaciones importantes células animales y vegetales o procariotas y eucariotas. Sin
embargo, ocurre en todos los seres vivos, con fines semejantes y etapas similares.
Fases del ciclo celular
Las etapas del ciclo celular se describen de acuerdo a la fórmula:
G1. Del inglés Gap 1 o Intervalo 1
S. Synthesis o Síntesis
G2. Gap 2 o Intervalo 2
M. M-phase o Fase M, cuyo nombre se debe a que comprende la mitosis o meiosis, antes
de la división citoplasmática o citocinesis.
Las células, antes de emprender el ciclo celular, se denominan “quiescentes” (significando que
eligen estar quietas), y una vez que han emprendido el ciclo celular, pasan a llamarse
“proliferantes” (significando que se multiplican con rapidez).
El ciclo celular no es lineal, sino circular, ya que las células jóvenes pueden elegir repetir el proceso,
originando así dos nuevas cada una, según dicten las necesidades. Y a grandes rasgos, las distintas
etapas que lo comprenden se organizan en base a dos fases separadas, que son:
La interfase. Esta primera fase comprende las etapas G1-S-G2, y durante ellas crece hasta
su nivel adecuado para iniciar la duplicación de su material genético, copiándolo por
completo según su ADN.
Etapa Gap 1. La célula crece físicamente, duplicando sus organelos y las proteínas
necesarias para las etapas siguientes.
Etapa S. Se sintetiza una copia completa del ADN de la célula, así como un
duplicado del centrosoma, que ayudará a separar el ADN en etapas posteriores.
Etapa Gap 2. La célula crece aún más en tamaño, genera proteínas y organelos
nuevos y se prepara para la mitosis, la división celular.
La fase M. La fase mitótica inicia cuando la célula ha duplicado ya su material genético y
organelos, lista para dividirse en dos individuos idénticos. El inicio de la mitosis parte de la
separación del ADN en dos cadenas dobles, y los dos nuevos núcleos celulares se alejan el
uno del otro, hacia polos opuestos.
La fase M se divide en cuatro fases distintas: profase, metafase, anafase, telofase.
Así, cuando comienza la citocinesis, que es la preparación para la separación definitiva de las dos
nuevas células, queda cada núcleo por separado. Se empieza a generar una barrera entre ambas
células, que luego será parte de la propia membrana plasmática, y finalmente la separación física
ocurre.