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Ácidos Nucleicos

Los ácidos nucleicos, ADN y ARN, son macromoléculas responsables del almacenamiento y transmisión de la información genética en los organismos. El ADN contiene la información hereditaria necesaria para la síntesis de proteínas, mientras que los nucleótidos, sus componentes, tienen funciones adicionales en el metabolismo celular. La estructura del ADN se organiza en cadenas de nucleótidos que forman un esqueleto de ribosas y fosfatos, con bases nitrogenadas que sobresalen.

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Ácidos Nucleicos

Los ácidos nucleicos, ADN y ARN, son macromoléculas responsables del almacenamiento y transmisión de la información genética en los organismos. El ADN contiene la información hereditaria necesaria para la síntesis de proteínas, mientras que los nucleótidos, sus componentes, tienen funciones adicionales en el metabolismo celular. La estructura del ADN se organiza en cadenas de nucleótidos que forman un esqueleto de ribosas y fosfatos, con bases nitrogenadas que sobresalen.

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ÁCIDOS NUCLEICOS

1. Introducción
1.1. Glosario previo
Cromatina es el nombre que recibe el material nuclear durante la interfase del ciclo celular (ver
más adelante). Los componentes de la cromatina son: las moléculas de ADN, las proteínas
estructurales que participan en la organización del ADN y los productos génicos que se están
produciendo a partir de los genes (que son segmentos del ADN). La cromatina resulta
intensamente teñida por algunos colorantes, de ahí su nombre (chroma quiere decir color, en
griego).

Célula tipo procariota: Tienen la membrana externa (citoplasmática)


pero NO tienen membranas internas que delimiten orgánulos
subcelulares, ni un compartimento nuclear definido, de ahí que el
material genético se encuentre inmerso en el citosol.

Célula tipo eucariota: todos los organismos pluricelulares están constituidos exclusivamente por
este tipo de células. Son más grandes que las células procariotas, tienen compartimentos
membranosos internos denominados orgánulos y tienen una doble membrana denominada
envoltura nuclear que separa el material genético nuclear del resto
de orgánulos. Ésta permite, sin embargo, el tráfico selectivo de
materiales en ambas direcciones: de núcleo a citoplasma y
viceversa. Las capacidades funcionales de las células eucariotas
son muy superiores y más variadas que las de los procariotas.

Organismos unicelulares: están constituidos por una sola célula, que puede ser de tipo
procariota (todas las bacterias lo son) o eucariota (los protists lo son; dentro de este grupo están
los protozoos y las algas unicelulares).

Organismos multi o pluricelulares: son los seres vivos formados por miles de células de distintas
formas y funciones, organizadas en tejidos, órganos, sistemas y aparatos. Todas son células de
tipo eucariota.

Células somáticas y células reproductoras de un organismo pluricelular: denominamos


«somáticas» a todas las células de este organismo, excepto las células reproductoras (que
también se llaman germinales o gametos).

Zigot, óvulo fecundado o huevo: es la primera célula de un nuevo individuo. Se forma durante
la fecundación por la fusión de un gameta (o célula reproductora) femenino, el ovocito u óvulo,
con un gameto masculino, el espermatozoide. El ADN del zigoto contiene toda la información
génica necesaria para que ese organismo se desarrolle con sus características propias.

Proliferación y diferenciación celular: A partir del zigoto comienza un proceso de multiplicación


o proliferación celular (continuas y sucesivas divisiones celulares) y otro de diferenciación, hasta
llegar al organismo completo. Las células hijas de cada división reciben la misma dotación génica
que la progenitora, de ahí que podemos afirmar que todas las células del organismo adulto
tienen la misma dotación génica que el zigoto; sin embargo, existen diferentes tipos celulares
en cuanto a forma y función.
Ciclo celular: etapas por las que pasa una célula desde que nace (por mitosis y citocinesis) de
una célula madre o progenitora hasta que ella misma se divide o hasta que, simplemente, al
alcanzar el tamaño adulto, se man1ene realizando su función hasta su muerte. La etapa más
larga del ciclo celular es la interfase y la más corta es la mitosis-citocinesis.

Interfase: Es el periodo del ciclo celular entre mitosis y mitosis, y se describen varias fases:

• G0: Estado quiescente en el que permanecen muchos tipos celulares que ya no hacen
mitosis, durante el resto de su existencia. Éstos, simplemente llevando a cabo sus
funciones características.
• G1: Etapa en la que se sintetizan los materiales necesarios para alcanzar el tamaño
adulto, después de la mitosis.
• S: En esta fase, se produce la replicación del ADN que, como acabamos de decir, se
repartirá entre las dos células hijas durante la mitosis (M).

Durante la interfase, si se observa el núcleo de las células, se ven zonas de cromatina muy
condensada que llamamos heterocromatina y otras de cromatina laxa que decimos
eucromatina. Esta última es la forma de la cromatina que permite el proceso de transcripción
del ADN, paso inicial para la síntesis de proteínas, que veremos a continuación.

Mitosis (o división nuclear): se describen 4 subfases: profase, metafase, anafase y telofase,


durante las cuales se produce la separación y distribución del material genético nuclear materno
—los cromosomas—, previamente duplicado, en cada célula hija.

Citocinesis: Sigue la mitosis, es la distribución del contenido citoplasmático de la célula


progenitora entre las 2 células hijas.

1.2. Los ácidos nucleicos son responsables de la herencia genética


¿Qué hace posible la enorme diversidad de especies de los seres vivos? Se trata de las
diferencias que existen en el número y la composición de las moléculas del ADN (ácido
desoxiribonucleico) contenidas dentro de las células de cada individuo de estas especies.

El ADN es la molécula que contiene la información hereditaria, la información codificada que


permite sintetizar todas las proteínas del organismo. Las proteínas, en última instancia, son las
responsables de la estructura, morfología y función celular.

Como si se tratara de textos que se distinguen por las diferentes palabras que contienen, las
moléculas de ADN de cada especie están escritas con «palabras» diferentes que representan las
instrucciones necesarias para la construcción de los organismos de esta especie.

Las especies de seres vivos se pueden clasificar según distintos criterios: la similitud morfológica
(similitud innegable entre el gorila y el ser humano) y la similitud genética (comparando la
composición de sus ADN). En la figura de aquí abajo observamos los porcentajes aproximados
de similitud genética entre el abeto, la mosca drosófila, el gorila y nosotros, los humanos.

Cada célula de un organismo multicelular contiene un número característico de moléculas de


ADN en su núcleo (número diploide), excepto las células reproductoras que contienen la mitad
(número haploide).
En las células eucariotas hay orgánulos que tienen su propia molécula de ADN como es el caso
de los mitocondros o los cloroplastos (de las células fotosintéticas). El ADN en estos orgánulos
es una única molécula de ADN circular que, además de participar en la perpetuación de estos
orgánulos, testimonia su probable origen como procariotas primitivos independientes que en
un determinado momento de la evolución biológica establecieron simbiosis con los
precursores de las células eucariotas.

Tanto el ADN nuclear como el ADN mitocondrial está organizado en regiones codificadoras,
denominadas genes, y regiones reguladoras.

2. Estructura y propiedades generales de los ácidos nucleicos


Los ácidos nucleicos, ADN y ARN son las moléculas encargadas del almacenamiento,
transmisión y expresión de la información genética.

Son macromoléculas, polímeros muy largos formados por la unión consecutiva de


monómeros, que se llaman nucleótidos, unidos mediante enlaces fosfodiéster.
Estas moléculas son, por tanto, polinucleótidos.

En los organismos pluricelulares, la información hereditaria se encuentra en el núcleo de todas


las células, en un número característico de moléculas de ADN, y en los mitocondrios y
cloroplastos (células fotosintéticas) en forma de una molécula de ADN circular.

En los organismos procariotas la información está contenida en una única molécula de ADN
circular y en algunos pequeños plasmidios en el citosol.

En las células eucariotas, el ADN se encuentra en forma de cromatina o compactado en forma


de cromosomas, según la fase del ciclo en que se encuentra la célula.

Los diferentes tipos de ARN (ácidos ribonucleicos) realizan funciones relacionadas con la
expresión genética, y los encontramos en el núcleo, citoplasma, mitocondrios y cloroplastos de
los eucariotas, y en el citosol de los procariotas.

Veamos, a continuación, las propiedades generales y funciones variadas de los nucleótidos.

2.1. Nucleótidos: componentes de los ácidos nucleicos.


Estructura general de los nucleótidos
Los nucleótidos constan de:

• Una pentosa (véase los apuntes de generalidades del tema de los glúcidos), que puede
ser o bien una D-ribosa (en el caso de los nucleó1dos del ARN: los ribonucleó1dos), o
bien una 2'–desoxiribosa (en el caso de los nucleó1dos del ADN: los
desoxiribonucleó1dos).
• Una base nitrogenada, unida covalentemente al carbono 1 de la pentosa.
• Un grupo fosfato, unido mediante un enlace éster al carbono 5 de la pentosa. Es
precisamente este grupo fosfato el que forma los enlaces entre nucleó1dos consecu1vos
en la cadena del ARN o ADN, como veremos más adelante.

Estructura de un
nucleótido. La flecha
apunta a la diferencia
estructural entre la ribosa
y la 2'-desoxiribosa, que se
distinguen por la presencia
de un grupo hidroxilo
enlazado al carbono 2' en
la primera, y la presencia
de un hidrógeno unido al
carbono 2' en la segunda.
Por convención, ni los
carbonos ni los hidrógenos
que están enlazados se
representan en estos
diagramas.

En la figura vemos un ribonucleó1do de adenina,


pero pueden ser otras cuatro bases nitrogenadas,
que veremos en la figura siguiente. Por
convención, los carbonos de la ribosa se les añade
el símbolo prima: ' cuando se enumeran, es decir,
serán carbonos 2', 3', 5'..., para dis1nguirlos de los
carbonos de las bases nitrogenadas que se
enumeran sin prima.

En la siguiente figura, observamos las bases


nitrogenadas que podemos encontrar en los
desoxiribonucleó1dos y los ribonucleó1dos.
Las bases nitrogenadas son heterocíclicas (quiere decir que los anillos están formados por dos
1pos de átomos: N y C) y pueden ser de dos 1pos: purines o bases púricas (adenina, A; y guanina,
G, con dos ciclos y 4 átomos de N) y pirimidinas o bases pirimidínicas (citosina, C; 1mina, T; uracil,
U; con un solo ciclo y 2 átomos de N).

Los ribonucleó1dos del ARN y los desoxiribonucleó1dos de DNA, pueden contener las bases
adenina (A), guanina (G) y citosina (C), mientras que el uracilo (U) es exclusivo de los
ribonucleó1dos del ARN, y la 1mina (T) es exclusiva de los desoxiribonucleó1dos del ADN.

Las bases nitrogenadas se unen mediante enlaces N-glicosídicos con el carbono 1' de la pentosa,
según corresponda.

En los ácidos nucleicos también podemos encontrar algunas bases nitrogenadas modificadas que
cumplen algunas funciones reguladoras específicas.

Síntesis de los nucleótidos


En la siguiente figura veréis los úl1mos pasos
en la síntesis de los nucleó1dos, en concreto,
de un nucleó1do de adenina. El primer paso
(panel superior) consiste en la formación del
enlace N–glicosídico entre el nitrógeno 9 de
una purina o el nitrógeno 1 de una pirimidina
y el carbono 1' de la pentosa, con la pérdida
de una molécula de agua. Esto da lugar a una
molécula que se conoce como
NUCLEÓSIDO. Hablaremos de la
nomenclatura de los nucleósidos y de los
nucleó1dos un poco más abajo.

A con1nuación (panel inferior) se forma un enlace covalente de 1po éster entre el grupo fosfato
y el grupo hidroxilo del C 5' de la pentosa, que también conlleva la pérdida de una molécula de
agua, formando un NUCLEÓTIDO MONOFOSFATO; en este caso, adenosina-5'-monofosfato
(AMP).

Cuando la AMP gana dos grupos fosfato más (P en amarillo a la siguiente figura) se llama
adenosina-5'-trifosfato o ATP, molécula que 1ene un papel primordial en la bioenergé1ca celular.
Note que se trata de un ribonucleó1do, no un desoxiribonucleó1do.

Los nucleótidos tienen funciones que van más allá de formar ácidos nucleicos

Aunque esto lo trataremos con más profundidad al tema dedicado a la introducción al


metabolismo intermediario, conviene recordar que hay un grupo de nucleó1dos que no sólo
par1cipan en la síntesis de los ácidos nucleicos, sino que también los podemos encontrar
par1cipando en reacciones diversas del metabolismo. También hay otros que, a pesar de ser
estructuralmente nucleó1dos, no par1cipan en la síntesis de ácidos nucleicos, sino que su papel
está restringido al metabolismo. Estos actúan como coenzimas.
Estos nucleó1dos son:

ATP. Es el mismo ribonucleó1do que par1cipa en la formación del ARN, pero que también forma
el almacén más grande de energía química de la célula, que permite energizar reacciones
metabólicas. Hay otros ribonucleó1dos, como el GTP, UDP y CTP, que también pueden aportar
energía, aunque son menos abundantes en la célula; el ATP es el mayoritario con esta función.

AMPc y GMPc. Estos nucleó1dos derivan del ATP y el GTP, respec1vamente. Estos sufren unas
reacciones que provocan la formación de una estructura circular en su molécula. De ahí que se
llamen AMP y GMP "cíclicos" (AMPc y GMPc). Tienen función como mensajeros intracelulares.

NAD/NADP, FAD y FMN. Estas son coenzimas que par1cipan en muchas reacciones metabólicas,
pero pertenecen a la categoría de derivados de nucleó1dos que nunca forman parte de ácidos
nucleicos. Par1cipan en reacciones de oxidación-reducción. Los veremos con más detalle en el
siguiente tema.

Coenzima A. Es una molécula con un papel fundamental en el metabolismo, que sirve como
transportador de grupos ace1l (derivado del ácido acé1co) o acil (derivados de los ácidos grasos).

2.2. Estructura y organización del ADN


Formación de las cadenas de ácido nucleico o polinucleótidos
La formación de enlaces de 1po fosfodiéster entre el fosfato unido al carbono 5' de la pentosa
de un nucleó1do, y el grupo hidroxilo del carbono 3' de la pentosa del nucleó1do anterior,
permite la formación de los polímeros que conocemos como ácidos nucleicos.

De esta manera se forma un "esqueleto" o "espina dorsal" (backbone, en inglés) de (desoxi) de


ribosas y fosfatos, del que sobresalen las bases nitrogenadas. En el ejemplo de la siguiente figura,
las bases son A, C, T y, como la cadena 1ene desoxiribosos y 1mina, corresponde a una molécula
de ADN. Las cadenas formadas por pocos nucleó1dos se llaman oligonucleó1dos, mientras que
las cadenas largas se llaman polinucleó1dos.

El fosfato unido al primer nucleó1do en el


carbono 5' de la ribosa, que no está implicado
en un enlace fosfodiéster entre nucleó1dos,
define lo que conocemos como extremo 5' de
la cadena. En cambio, el grupo hidroxilo unido
al carbono 3' del úl1mo nucleó1do, el cual
tampoco está implicado en un enlace
fosfodiéster entre nucleó1dos, porque es el
úl1mo, se define como extremo 3' de la
cadena (marcados como 5'-phosphate y
Grupo 3'-hidroxilo, respec1vamente en la
figura).
El gran hito que permi1ó la definición de la estructura del ADN fue el reconocimiento de que,
gracias al emparejamiento de las bases nitrogenadas púricas y pirimidínicas, se podía generar
una hélica formada por dos polinucleó,dos de ADN (o doble hélix). Estos quedan enfrentados
de manera que se pueden establecer puentes de hidrógeno entre las bases nitrogenadas de las
cadenas opuestas (vea el diagrama, más abajo). Los puentes de hidrógeno estabilizan la
estructura de la doble hélice y son responsables del emparejamiento perfecto entre las bases
púricas y pirimidínicas. El emparejamiento siempre se produce entre guanina (base púrica) y
citosina (base pirimidínica), con la formación de tres puentes de hidrógeno; o entre adenina
(base púrica) y ,mina (base pirimidínica), que conlleva la formación de dos puentes de
hidrógeno. El resultado es una molécula muy estable y resistente.

Estas parejas siempre se forman de esta manera, entre bases que se llaman complementarias.
Fijémonos en que los puentes de hidrógeno no son enlaces covalentes, y por lo tanto si se aplica
suficiente energía, por ejemplo aumentando la temperatura, se pueden romper los puentes de
hidrógeno, permi1endo la separación de las dos cadenas que forman la doble hélica. A la inversa,
si tenemos dos cadenas separadas y bajamos la temperatura, permi1remos que se formen de
nuevo los puentes de hidrógeno entre bases nitrogenadas complementarias, y se volverá a
formar la doble hélica (en presencia de condiciones adecuadas). En el diagrama de la siguiente
figura veréis que las dos cadenas se enlazan de forma an,paralela, es decir, una cadena 1ene el
extremo 5' a la izquierda (y, por tanto, el 3' a la derecha), mientras que la otra lo 1ene a la derecha
(y en consecuencia el 3' a la izquierda).

La "secuencia del ADN" es el orden de sus desoxiribonucleó1dos cons1tuyentes y es la que


marca la iden1dad, propiedades y funciones de un segmento de ADN.

Esta secuencia se puede representar como una sucesión de letras (A, T, C, G, en el orden
adecuado) que se corresponde Msicamente con el orden en que se encuentran enlazados los
desoxiribonucleó1dos de la cadena.

Fijémonos además en la complementariedad de bases enfrentadas que hemos mencionado


antes: A-T y G-C. Decimos que una cadena es complementaria de la otra por esta razón.

El surco (en castellano, surco; en inglés, groove) mayor y surco menor que aparecen en las
representaciones de la estructura 3D del ADN (véase la figura siguiente) son consecuencia de la
disposición de las dos cadenas con el fin de formar la doble hélica. La estructura ,po B es la más
estable que adopta la doble hélix del ADN.

Aparte de la estructura B del ADN, hay otras dos estructuras: A y Z, que 1enen caracterís1cas
diferentes (véase la figura siguiente). Las formas B son las más abundantes en nuestro genoma
mientras que las formas A surgen al disminuir el grado de hidratación de una muestra de ADN.
Se desconoce la función de las formas Z, pero aparecen con frecuencia en las zonas de
replicación. Las formas A y B son dextrogires y la forma Z es levogira. Mientras las formas B y Z
muestran los surcos mayor y menor, la forma A, no.

Hay medicamentos que se u1lizan en quimioterapia, como por ejemplo el cispla1no, que
interfieren en la estructura del ADN, impidiendo que se lleven a cabo sus funciones normales,
por ejemplo su replicación; de ahí su toxicidad para las células tumorales, que son células que se
mul1plican rápidamente, y replican el ADN con mucha frecuencia.
Compactación y organización del ADN
Como veremos a con1nuación, la longitud de las cadenas de ADN que componen el genoma
humano es del orden de millones de bp. Esto hace que, si estas moléculas se encontraran
completamente es1radas, fuera diMcil empaquetarlas dentro de un núcleo celular (el cual
mide, aproximadamente, 6 micrómetros). Por lo tanto, nuestro ADN se encuentra compactado,
formando un complejo de ADN y proteínas llamado croma,na (véase el glosario en el primer
capítulo de este libro), que es muy dinámico, se encuentra en con1nuo cambio, y alterna entre
estados de organización más compactos, y otros más relajados, como respuesta a las
condiciones cambiantes de las células.

Los estados cambiantes de compactación de la croma1na dependen de su organización en


varios niveles de empaquetado, como veremos a con1nuación, y también en la siguiente
figura.

Cuando una célula se encamina a la división, cada molécula de ADN que la caracteriza se
duplica (fase S del ciclo celular) y se plega con la par1cipación de proteínas estructurales
llamadas histonas. Hay diferentes niveles de plegado que se muestran en la siguiente figura,
empezando por los caracterís1cos nucleosomas. Estos plegamientos forman espirales cada vez
más condensadas, hasta dar los cromosomas que se pueden observar en el microscopio
durante la metafase de la mitosis celular. Cada uno de ellos está formado por dos cromá1das
idén1cas unidas por un punto denominado centrómero.

Los cromosomas, pues, sólo se hacen visibles en el microscopio durante la metafase, son como
dos filamentos idén1cos unidos por un pun1to que recuerda una "X" más o menos regular. Es en
este momento cuando constatamos que la célula en división ha hecho un trabajo previo de
duplicación o replicación de cada molécula de DNA. En la anafase y telofase de la mitosis, las dos
cromá1das se separan por el centrómero y migran hacia polos opuestos del citoplasma, polvo
que generarán el núcleo de cada célula hija.

Todo el ADN que se encuentra en nuestros cromosomas que hay en el núcleo forma parte de lo
que llamamos como «genoma humano». El genoma es la totalidad de moléculas de ADN de un
organismo, las moléculas que con1enen la información para conseguir la morfología y función
del organismo. Esta información se encuentra codificada dentro de segmentos del genoma que
denominamos «genes». El genoma humano con1ene entre 20.000 y 25.000 genes.

El número de moléculas del ADN en el genoma es caracterís1co de cada especie. Nuestras


células reproductoras o germinales con1enen 23 cromosomas (22 autosomas y 1 cromosoma
sexual), que es el genoma haploide o núm. haploide, y está cons1tuido por 3,1 x 109 pb, es decir,
3.000.000.000 de pares de bases (pb) o pares de nucleó1dos.

En cambio, nuestras células somá1cas con1enen 2 juegos de 23 cromosomas (un juego de


procedencia materna y otro de procedencia paterna), que quiere decir que 1enen 44 autosomas
y 2 cromosomas sexuales. Eso es lo que llamamos genoma diploide, o núm. diploide, y que
con1ene 6.000.000.000 pb.

Elcario1pode una especie se ob1ene cuando, a par1r de varias células en metafase mitó1ca de
muchos individuos diferentes de la especie, se determina el número, forma y tamaño de los
cromosomas. En las especies diploides, como la especie humana, el número de cromosomas
normal (el más frecuente) es 2n = 46, que se organizan en parejas de cromosomas homólogos.
Representación del cario1po humano. La raya punteada indica los centrómeros, que dividen los
cromosomas en brazos cortos y largos, caracterís1cos de cada uno de los cromosomas.

No nos podemos olvidar, pero que el ADN mitocondrial también forma parte del genoma
humano. Este ADN está organizado como una molécula circular, que es tes1go del pasado
evolu1vo de los mitocondros como bacterias que pasaron de ser organismos simbiontes al
interior de las células precursoras de las eucariotas, a orgánulos propios de estas células. El
genoma mitocondrial con1ene aproximadamente 17.000 pb, y 37 genes.

Los genes son la unidad de la herencia genética


Tal y como veremos en el siguiente capítulo, el dogma de la biología molecular implica que los
genes proporcionan la información para construir otras moléculas, sea proteínas o,
simplemente, ARN de diversos 1pos, que no se traducen a proteínas. En ambos casos, se trata
igualmente de productos génicos funcionales.

Los genes, que son las unidades de la herencia, cuando codifican por proteínas (que son los
casos que tenemos más presentes) son segmentos del ADN que con1enen toda la información
necesaria para sinte1zarlas. Con1enen regiones que dictan cuándo se transcribirá el gen, en
qué tejidos se transcribirá, qué proteína se hará, etc. Estas regiones del gen 1enen funciones
determinadas, que vienen dictadas por su secuencia del ADN. Muy a menudo, estas regiones
son reconocidas por proteínas que se unen mediante determinadas secuencias que se pueden
reconocer en la secuencia del ADN.

En la estructura propia de un gen (véase la siguiente figura) reconocemos, en primer lugar, una
región reguladora, que suele contener lo que se llama «promotor», y, a con1nuación, una
región estructural, que codifica una proteína o bien un ARN regulador, que no se traduce a
proteína. La expresión «que codifica», quiere decir que con1ene la información necesaria para
construir estas proteínas o ARN.
La secuencia de nucleó1dos del promotor con1ene la información necesaria para orientar las
enzimas que harán la transcripción, hacia el punto adecuado del gen donde debe empezar este
proceso. Este lugar es lo que llamamos inicio de la transcripción. El obje1vo final es conseguir el
ARN correspondiente a la región estructural del gen que codifica para el producto que interesa.

Dentro del promotor, la caja TATA presenta una secuencia de ADN del 1po 5'-TATAAA-3 ', que es
seguida generalmente por tres o más adeninas. Se sitúa normalmente unos 25 pares de bases
"corriente arriba" (en inglés, upstream), es decir, en dirección a 5' o hacia la izquierda de la
cadena con sen1do (véase el siguiente capítulo), del lugar de inicio de la transcripción. Se piensa
que esta secuencia consenso se ha mantenido prác1camente invariable a lo largo del proceso
evolu1vo, habiéndose originado posiblemente en un organismo eucariota ancestral. La caja TATA
es el lugar donde se unen unas proteínas llamadas factores de transcripción basales, que
permiten que se una la ARN polimerasa al promotor y empiece a transcribir desde el lugar de
inicio de la transcripción. Estos factores basales y la ARN polimerasa forman el complejo de pre-
iniciación de la transcripción).

En biología molecular, una caja CCAAT (también abreviada como caja CAAT o caja CAT) es una
secuencia de nucleó1dos muy conservada evolu1vamente, con la siguiente secuencia consenso:
5'-GGNCAATCT-3 ' (N quiere decir que puede ser cualquier nucleó1do, consenso se refiere a que
es la secuencia más representa1va de todas las cajas CAAT de varios genes que se han
estudiado). Esta secuencia se localiza unas 75-80 pares de bases corriendo arriba respecto del
lugar de inicio de la transcripción. La caja CAAT señaliza el lugar de unión de unos factores de
transcripción (proteínas que ayudan a que la RNA polimerasa empiece a transcribir) que
aumentan la frecuencia con que se forma el complejo de pre-iniciación de la transcripción. Esta
secuencia de ADN invariante se encuentra en torno a los 70-80 pares de bases desde el lugar de
inicio de la transcripción en muchos promotores eucariotas.

3. El dogma central de la biología molecular y la expresión génica


El «dogma» de la biología molecular
Gracias a los numerosos estudios que se pudieron comenzar tras el descubrimiento de la
estructura del ADN, se propuso el dogma central de la biología molecular, que establece que:

1. El ADN es la molécula que con,ene la información que los descendientes heredan de


sus progenitores (por fecundación de las células reproductoras, germinales o gametos)
permi,endo así la perpetuación de las especies. A escala celular, la transmisión de la
dotación génica de la célula progenitora a las dos células hijas resultante de la mitosis, requiere
un trabajo previo a la división celular que se llama duplicación o replicación del ADN, proceso que
sucede exclusivamente durante la fase S del ciclo celular de aquellas células que se dividirán.
2. El ADN es la molécula que codifica la información para la síntesis de todas las proteínas
del organismo. La expresión génica implica dos procesos moleculares: la transcripción o síntesis
en el núcleo de un ARNm (ácido ribonucleico mensajero, lo veremos más adelante) derivado del
gen que se expresa, y la traducción o síntesis de un polipép1do (proteína) a los ribosomas del
citoplasma, u1lizando como molde el ARNm, y los aminoácidos unidos a los ARNt (ARN de
transferencia, véase más adelante). El polipép1do o proteína resultante de la traducción génica
se plega, sufre modificaciones químicas, es transportado y ubicado allí donde realiza su función,
es ac1vado o inhibido por dis1ntos mecanismos moleculares y finalmente es degradado
enzimá1camente. El ciclo de expresión génica recomienza una y otra vez, durante toda la
interfase del ciclo celular, para asegurar la integridad funcional de todas nuestras proteínas.
El dogma central de la gené1ca (o biología) molecular describe el flujo de la información gené1ca
y el uso celular de esta información. En la siguiente figura podéis ver este flujo a través de los
diferentes pasos que implica el dogma: duplicación o replicación del ADN, transcripción del ARN
y traducción de proteína:

• En la duplicación (arriba a la derecha, en la figura), el mismo ADN hace de molde, y las


dos cadenas parentales (letra de color verde), se separan para permi1r la síntesis de dos
cadenas nuevas (letra de color rojo) idén1cas a las primeras. Cada una de las cadenas
nuevas se empareja con una de las cadenas parentales.
• En la transcripción (derecha de la figura, parte central), las dos cadenas del ADN que se
transcriben también se separan, pero en este caso, una de las cadenas sirve de molde
para la síntesis del ARNm, y se llama cadena «molde» o sin sen1do (letra de color verde).
En cambio, la otra cadena del ADN (letra de color rojo), se llama cadena no molde, o con
sen1do. Esta cadena 1ene la misma secuencia que el ARNm (letra de color naranja,
marcado como «ARNm»), a excepción de las T en el ADN, que son sus1tuidas por U en
el ARNm.
• Finalmente, en la traducción, la secuencia de la cadena de ARNm (en color naranja) sirve
como molde para la incorporación de aminoácidos a una cadena polipepVdica. El código
gené1co, basado en el reconocimiento de segmentos de la secuencia del ARNm de 3
nucleó1dos (o codones, secuencia subrayada en el ARNm), por parte de los ARN de
transferencia, es la clave que determina la secuencia de la proteína.

3.1. Replicación del ADN


En el proceso de replicación, las dos cadenas de ADN complementarias que conforman la doble
hélice sirven de molde para la síntesis de nuevas cadenas complementarias. Podemos
representar las secuencias de las cadenas parentales (diagrama A, en la siguiente figura)
contando que una está dispuesta de forma an1paralela a la otra. Es decir, el sen1do 5'→3' de
orientación de una cadena está inver1do en una respecto a la otra.

Durante la replicación del ADN, determinados sistemas enzimá1cos se encargan de separar las
dos cadenas que forman la hélice (diagrama B) de todas las moléculas de ADN de la célula
progenitora y u1lizan cada una de ellas como molde para sinte1zar una nueva. El sen1do de
crecimiento de la nueva cadena complementaria es de 5' a 3'.

Este mecanismo se llama replicación semiconserva,va del ADN, dado que cada célula hija
hereda una molécula de DNA en la que una cadena es del ADN progenitor y el otro es la
complementaria de nueva síntesis. Durante la fase S del ciclo celular sucede esta duplicación
masiva del ADN de la célula progenitora que poco después entrará en mitosis:
Así, el resultado del
alargamiento de las nuevas
cadenas es que se generan
dos nuevas dobles hélices de
ADN (véase la siguiente
figura) con la misma
secuencia que la doble hélice
que teníamos inicialmente:

Tal y como decíamos, el alargamiento se produce en el sen1do 5' a 3', y esto ocurre porque el
fosfato unido inmediatamente al carbono 5' de la desoxiribosa en un desoxiribonucleó1do libre
que se incorpora a la cadena (incoming deoxyribonucleo(de triphosphate, en el siguiente
diagrama), formará un nuevo enlace de 1po fosfodiéster con el hidroxilo libre que hay en el
extremo 3' de la cadena. Este es el hidroxilo que está unido al carbono 3' de la desoxiribosa del
úl1mo nucleó1do que hay en la cadena (flecha roja, en el diagrama). Fíjense que, como en la
cadena que hace de molde hay una T en esa posición (flecha naranja), dictará que se incorpore
un nucleó1do de adenina en la cadena que se está alargando.

3.2. Traducción del ARN mensajero


Tal y como hemos mencionado antes, la transcripción es el primer proceso de la expresión
génica, es el paso inicial para la síntesis de proteínas. Como símil de la transcripción, podemos
imaginar que la molécula de ARN representa una fotocopia que hacemos de una plana del libro
del ADN, y que con1ene las instrucciones de montaje de una proteína. Esta fotocopia nos la
podemos llevar fácilmente de la biblioteca que hay en el núcleo, y usarla para construir una
proteína en nuestra casa (el citoplasma).

Características generales de la transcripción


La transcripción consiste en la síntesis de una molécula de ARN a par1r de un segmento de ADN
que denominamos gen. La molécula de ARN resultante de la transcripción 1ene una secuencia
complementaria y an1paralela a la secuencia sin sen1do del gen que le sirve de molde.

La transcripción se desencadena a par1r de la intervención de señales intra- y extracelulares, e


implica la unión al ADN de proteínas denominadas factores de transcripción al promotor del gen.

Es un proceso que sucede durante toda la interfase del ciclo celular, para suministrar proteínas
a la célula. Tiene lugar en aquellas regiones del ADN genómico con una compactación baja
(eucroma1na), que son accesibles a las enzimas ARN polimerasas y al resto de moléculas que
intervienen. De estas enzimas decimos que son ARN polimerasas dependientes de ADN
(también conocidos como transcriptasas). La excepción a este proceso se da en los virus que
1enen ARN como material gené1co (retrovirus). Estos u1lizan su propio ARN como molde para
la síntesis de una molécula de ADN complementario (ADNc), mediante una enzima ADN
polimerasa dependiente de ARN (transcriptasa inversa) y toda la maquinaria transcripcional de
la célula infectada. Esta molécula de ADNc se podrá integrar dentro de las moléculas de ADN
genómico de la célula huésped.

Las células eucariotas con1enen 3 1pos diferentes de ARN polimerasas: RNApol I, RNApol II,
RNApol III:

La RNApol I sinte1za la mayoría de los precursores de los RNA ribosómicos (rRNAs), componentes
fundamentales de los ribosomas.

La RNApol II sinte1za los denominados ARN nucleares heterogéneos (hnRNAs) que maduran
posteriormente, produciendo los ARN mensajeros (ARNm).

La RNApol III sinte1za los precursores de los RNA de transferencia (tRNAs), además de un rRNA
y de los RNA pequeños nucleares (snRNAs).

Hay fármacos que pueden bloquear la ac1vidad de las polimerasas, con la consiguiente parada
del proceso que catalizan y la muerte de las células afectadas. Por ejemplo, con an1bió1cos como
la rifampicina inhibimos los RNA polimerasa bacterianos; con an1neoplás1cos como la
ac1nomicina D, la acridina y la daunomicina inhibimos todos los 1pos de polimerasas de DNA y
RNA; con venenos como la amani1na de la seta venenosa Amanita phalloides se inhiben todas
las polimerasas eucariotas.

A par1r del ARN transcrito primario producido por cualquiera de las 3 polimerasas mencionadas,
es necesaria una maduración o procesamiento post-transcripcional para obtener ARN
funcionales.

Los procariotas, con un solo ARN polimerasa, sinte1zan un ARNm que ya es funcional (no
requiere procesamiento o maduración) y puede actuar de forma inmediata como molde para la
traducción aunque la transcripción no se haya acabado; en cambio, necesitan madurar los
precursores de los ARNt y los ARNr para que sean funcionales.

Proceso de la transcripción

Como vemos en el siguiente diagrama, la transcripción consta de 3 pasos: iniciación, elongación


y terminación:

Durante la iniciación (paso 1, al diagrama), la ARN polimerasa reconoce al promotor, y prepara


la doble cadena, abriendo la estructura de la doble hélix para permi1r la síntesis de la cadena de
ARN.

En la fase de elongación (paso 2), la ARN-polimerasa avanza en sen1do 3'→5' respecto a la


cadena molde, y sinte1za el ARN en sen1do 5'→3'.
Finalmente, en la fase de terminación (paso 3), el ARNpol reconoce al ADN unas señales de
terminación (marcado en verde en el diagrama), que indican el final de la transcripción. Estas
señales son diferentes entre eucariotas y procariotas.

El siguiente diagrama os proporciona más detalles sobre cómo se genera una copia del gen en
forma de una molécula ARN monocatenaria (1ene una sola cadena) a par1r del ADN bicatenario
(1ene dos cadenas, que forman la doble hélica):

Tal y como podéis ver en este


diagrama de la transcripción,
una de las cadenas del ADN
(color rosa) que se transcribe
actúa como molde, y la otra,
no. Esta úl1ma, a pesar de no
ser la cadena molde, nos
informa sobre la secuencia de
nucleó1dos que tendrá la
molécula de ARN que se está
transcribiendo, y recibe el
nombre de cadena con
sen,do; es la que con1ene la
secuencia del gen.

Sin embargo, mientras que esta cadena con sen1do del ADN tendrá 1minas, la cadena de ARN
transcrita (color verde), que será como ella, tendrá uracilos porque son las bases propias del
ARN, que sus1tuyen a las 1minas del ADN (fijémonos en esta sus1tución en el diagrama, donde
la indicamos con las líneas punteadas).

Como hemos visto antes en la replicación del ADN, la complementariedad de las bases
nitrogenadas también proporciona la información para sinte1zar una nueva cadena de ácido
nucleico, en este caso de ARN, con la excepción de que con las adeninas de la cadena de ADN se
emparejan uraciles en la cadena del ARN. Por lo tanto, de la cadena molde de ADN y la de ARN
que se ha transcrito decimos que son complementarias. Note que la cadena de ARN que se
transcribe se alarga también en el sen1do 5' a 3', como en la replicación del ADN, y que los ARN
eucariotas son monocatenarios (1enen una sola cadena y no hacen doble hélice). En el caso de
que el ARN que se ha transcrito codifique para una proteína, su secuencia dictará el orden de los
aminoácidos de su estructura primaria en el proceso que llamamos traducción (siguiente
sección).

Maduración del ARN transcrito hasta que se convierte en un ARNm


La producción de los ARNm eucariotas implica un proceso de maduración que consta de los
siguientes pasos (véase la siguiente figura):

Producción del ARN transcrito primario (1, en la figura): es lo que resulta directamente de la
transcripción a par1r de la cadena an1sen1do del ADN y presenta una secuencia como la cadena
con sen1do pero con U en lugar de T.
Modificación del extremo 5' del transcrito primario (1, a la figura), por adición de un residuo de
guanosina (capucha de guanina o casquete 5') pero unida por enlace trifosfato entre posiciones
5'. Es una protección contra enzimas que degradan el ARN y es el lugar de unión del ARNm al
ribosoma para poner en marcha la traducción. También implica la me1lación del casquete 5'.

Acortamiento del extremo 3' y adición de una cola de múl1ples adeninas (poliadenilación 2 y 3,
a la figura).

«RNA splicing»: consiste en la eliminación de intrones (numerosos y largos) y yuxtaposición de


los exones (más escasos y cortos), por el complejo de empalme o «spliceosoma» (4, en la figura).
En el proceso de eliminación de intrones se forma una curiosa estructura en forma de lazo (en
castellano lazada, en inglés lariado) con la capacidad incluso de catalizar su autoprocesamiento,
lo que indica que es, por definición, un ribozimo. La eliminación de los intrones debe ser, por
otra parte, muy específica y segura, ya que es un paso esencial en la maduración del ARN
transcrito primario hasta ARNm maduro y, desde luego, de la biosíntesis proteica. Por lo tanto,
condicionará seguramente de manera nega1va los siguientes mecanismos biosinté1cos si no se
hace correctamente.

Tipos de ARN principales que produce la transcripción


Los 1pos principales de ARN son los siguientes:

ARN mensajero (ARNm o mRNA en inglés)

Es el ARN que se transcribe a par1r de los genes que codifican para proteínas. En los procariotas,
la secuencia del ARNm que se transcribe es idén1ca a la del gen que lo codifica (son colaterales).
Por el contrario, en los eucariotas, el ARN que se transcribe a par1r del ADN del gen (y que se
llama transcrito primario) no es igual al ARNm que luego se u1lizará para la traducción. La
diferencia es que el transcrito primario con1ene una serie de segmentos que deben ser editados
en un proceso de maduración, y que se llaman intrones (es el ejemplo que hay en el diagrama),
y de los que hemos hablado antes. La edición o «splicing» de este transcrito elimina los intrones
y junta las regiones de ARN llamadas exones, que en el transcrito primario estaban separadas las
unas de las otras por los intrones. Los exones, una vez juntos, con1enen la información necesaria
para codificar la proteína que especifica el gen y servirán para obtener finalmente el transcrito
maduro que conocemos como ARNm. Este transcrito maduro abandona el núcleo y puede ser
u1lizado por los ribosomas del citoplasma para la traducción. Los ARNm no 1enen una estructura
caracterís1ca.

ARN ribosómico (ARNr o rRNA en inglés)

Este es un 1po de ARN que no codifica por proteína, aunque son muy necesarios para su síntesis,
pues forman parte de la estructura de los ribosomas (65% del peso total). En la figura de aquí
abajo vemos representado uno de los ARNr, que 1ene una estructura peculiar. Observe en este
ejemplo que la cadena de ARN se plega sobre sí misma y forma círculos y otras regiones donde
las bases se emparejan entre ellas porque forman parte de segmentos de secuencia que son
complementarios entre ellos. En estos emparejamientos también se respetarán las mismas
reglas que hemos comentado antes (A-U y C-G). Aunque no hay tanta variedad de ARNr como
de ARNm, representan la mayor parte del total de los ARN celulares.
ARN ribosómico (ARNr o rRNA en inglés)

Este es un 1po de ARN que no codifica por proteína, aunque son muy necesarios para su síntesis,
pues forman parte de la estructura de los ribosomas (65% del peso total). En la figura de aquí
abajo vemos representado uno de los ARNr, que 1ene una estructura peculiar. Observe en este
ejemplo que la cadena de ARN se plega sobre sí misma y forma círculos y otras regiones donde
las bases se emparejan entre ellas porque forman parte de segmentos de secuencia que son
complementarios entre ellos. En estos emparejamientos también se respetarán las mismas
reglas que hemos comentado antes (A-U y C-G). Aunque no hay tanta variedad de ARNr como
de ARNm, representan la mayor parte del total de los ARN celulares.

3.3. Traducción de proteínas


Características generales de la traducción
La traducción de los ARNm a los ribosomas conduce a la síntesis de proteínas. Hay que considerar
que:

1. La traducción genera todas las proteínas celulares.

2. El ARNm se lee desde el extremo 5 'al 3', y el polipép1do creciente empieza con el
extremo amino libre del primer aminoácido y acaba con el extremo carboxilo libre del
úl1mo aminoácido. Esta caracterís1ca fue descubierta por la cienVfica española
Margarita Salas, en los años sesenta del siglo pasado, mientras hacía sus estudios
posdoctorales en los Estados Unidos.
3. Tiene un elevado coste energé1co: (consume del 80 al 90% de la energía de la biosíntesis
celular).

4. La traducción está some1da a una intensa regulación para responder a las necesidades
celulares y al ritmo de degradación proteica de cada célula y en cada momento.

5. En la traducción par1cipa prác1camente toda la célula: núcleo, orgánulos, citoplasma y


membranas.

6. Es un proceso rela1vamente rápido en bacterias: a razón de 20 aminoácidos/ seg. En


cambio, en eucariotas es de 2-4 aminoácidos/seg.

7. Muchos compuestos y toxinas bloquean o dificultan la traducción en procariotas y


eucariotas, lo que los hace ú1les como an1bió1cos o herramientas para el estudio de las
diferencias en traducción de ambos 1pos celulares. Por ejemplo, la eritromicina impide
que la cadena polipepVdica naciente se separe del centro ac1vo de las pep1dil-
transferasas y, por tanto, bloquea la incorporación de nuevos aminoácidos. La
estreptomicina se une al ARN 16S y estabiliza una conformación errónea del ribosoma
bacteriano.

8. La traducción implica la par1cipación de mucha energía proveniente del ATP y GTP, y de


muchas macromoléculas diferentes:

• Un mRNA específico para cada polipép1do que es sinte1zado.


• Un tRNA-unido al aminoácido me1onina para la iniciación.
• 31 1pos o más de ARNt portadores de un aminoácido, lo que denominamos
aminoacil-tRNA y un buen almacén de los 20 aminoácidos proteinogénicos libres
al citoplasma.
• Enzimas aminoacil-sintetasas ,para ac1var los aminoácidos y otras enzimas
auxiliares
• Ribosomas (aprox. 20.000 / célula), formados por diferentes ARNr asociados a
proteínas ribosómicas.
• Factores proteicos diversos para las fases de inicio, elongación y terminación.

En el ribosoma podemos reconocer diferentes regiones donde 1enen lugar las reacciones que
permiten alargar la cadena polipepVdica en formación:

• Lugar A: punto de entrada del tRNA-aminoácido.


• Lugar P: punto de unión del pep1dil-tARN al mARN.
• Lugar E: punto de salida del tARN.

Proceso de la traducción
El siguiente diagrama
representa las principales
etapas en el proceso de la
traducción:

El código genético
El código genético es el conjunto de combinaciones de bases nitrogenadas del ARNm que
permiten pasar de nucleótidos a secuencias de aminoácidos; es la traducción de un lenguaje de
4 letras o nucleótidos, a un lenguaje de 20 letras: los 20 aminoácidos proteinogénicos.

Matemáticamente, la única combinación de bases nitrogenadas que permite este cambio de 4


a 20 es la combinación de 3 bases nitrogenadas; sería el cálculo de variaciones con repetición de
4 bases tomadas de 3 en 3, expresado matemáticamente: VR4,3 = 64. Es cierto que con las
variaciones de 3 elementos, el número 64 es superior a 20, pero si calculamos variaciones de 4
elementos cogidos de 2 en 2, VR4,2 = 16 tendríamos un número inferior al número de
aminoácidos, de manera que no podría reflejar la diversidad de los aminoácidos.
Las características del código genético son:

1. El código es universal. El código gené1co se comparte prác1camente por todos los


organismos de manera que cada codón siempre llama al mismo aminoácido. Esta universalidad
indica un origen evolu1vo común. No obstante, hay excepciones como las mitocóndrias o
algunos protozoos.

2. El código es degenerado. La mayor parte de los aminoácidos, a excepción de la me1onina y


el triptófano, están codificados por más de un codón.

3. Este código no presenta imperfección. Quiere decir que cada codón llama a su aminoácido
específico. Ningún codón puede llamar a más de un aminoácido.

4. No hay superposición. Los tripletes de bases están dispuestos lineal y con1nuamente. No se


superponen en su pauta de lectura (o marco de lectura).

5. Hay codones STOP. Estos no conllevan la adición de un aminoácido, sino que, allí donde se
encuentran en la secuencia del ARNm, determinan el fin de su lectura por el ribosoma durante
la traducción, y son 3: UAA, UGA y UAG.

En la siguiente ilustración tenéis representado el código genético. Se


trata de una tabla donde se encuentran ordenadas las correspondencias
entre los codones posibles y el aminoácido que aporta el aminoacil-tRNA
que reconoce cada codón. Para leer la tabla, hay que considerar la
primera, segunda y tercera base del codón. Encima de la mesa encontré
la representación esquemática de dos aminoacil-tRNA, que transportan
los aminoácidos serina y tirosina, respectivamente, así como los codones
al ARNm que reconocen. Recuerde que los tRNA tienen en su secuencia
un segmento de tres nucleótidos llamado anticodón, que presenta
complementariedad de bases con los nucleótidos del codón. Esta es la
base de la lectura del código genético.

La expresión génica y las diferencias en la traducción entre procariotas y


eucariotas
Expresión génica es el nombre que recibe el proceso de transmisión genética desde genes a
proteínas que describe el dogma central de la biología molecular. Este proceso está muy bien
regulado, de manera que las células pueden variar qué proteínas se producen, qué cantidad se
produce y en qué momento se fabrican. La regulación de este proceso se lleva a cabo mediante
proteínas que funcionan como interruptores, y que controlan la expresión de otros genes.

Las células eucariotas y procariotas tienen sistemas diferentes para la expresión génica, aunque
comparten parte de los mecanismos de replicación del ADN, transcripción y traducción. Como
podéis ver en la siguiente figura, en los procariotas, la traducción es simultánea a la
transcripción; se dice que hay co-traducción. Es decir, mientras se está acabando de transcribir
el extremo 3 'del ARNm, el extremo 5' libre se asocia a un ribosoma y el ARNt iniciador,
comenzando la traducción que lleva a la producción de la cadena polipeptídica.

En cambio, en los eucariotas (véase la figura de aquí abajo), la envoltura nuclear y la maduración
que sufren los ARNm impiden su traducción inmediata. El ARNm es «leído» después de que haya
abandonado el núcleo a través de los poros nucleares. La traducción es, por tanto, post-
transcripcional.

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