la costumbre tradicional de un pueblo indígena como equivalente a la ley, es
decir, si el derecho “tradicional”, de la costumbre, sería equivalente al derecho
en su sentido moderno y tendría capacidad para sustituirlo dentro de la
comunidad.
Las autoridades y los tribunales llamados a pronunciarse sobre cuestiones
penales deberán tener en cuenta las costumbres de dichos pueblos en la
materia.
Cuando se impongan sanciones penales previstas por la legislación general a
miembros de dichos pueblos deberán tenerse en cuenta sus características
económicas, sociales y culturales. Deberán darse preferencia a tipos de
sanción distintos del encarcelamiento.
Relación entre la costumbre y la cultura: que la cultura es constituida por
costumbres – tanto en el pensamiento y en los valores, en el sentido de normas
y modos acostumbrados de pensar y juzgar, cuanto, en las prácticas, en el
sentido de acciones y formas de interacción habituales.
DESIGUALDAD DE GENERO: gran desafío para las culturas fragilizadas por el
contacto con el Occidente fue la necesidad de implementar estrategias de
transformación de algunas costumbres preservando el contexto de continuidad
cultural.
La diversidad de visiones de mundo y sistemas de valores, debemos percibir
claramente la diferencia y la distancia entre ley y moral, entre sociedad
nacional y comunidades morales
La confusión entre identidad étnica y designio nacional es todo lo que la
racionalidad de la ley debe venir a combatir.
En esta perspectiva, el texto de la ley es una narrativa maestra de la
nación, y de eso deriva la pugna por inscribir una posición en la ley y obtener
legitimidad y audibilidad dentro de esa narrativa. (Esas luchas simbólicas no
más hacen que reconocer el poder nominador del Derecho,) aborto,
casamiento gay.
Es el multiculturalismo del mundo capitalista lo que exige, en el universo
de los estados liberales, la marca, la presencia de ese multiculturalismo en sus
instituciones y opera a partir de los derechos considerados de tercera
generación: los étnicos y culturales.
En cuba la perspectiva de los derechos humanos es otra, (la discriminación
racial debe ser atacada para cumplir en primer lugar con el mandato de los
derechos de tipo económico y social)
LEY ISLAMICA: La gran diferencia aquí, por lo tanto, no es solamente que lo
público y lo privado son regidos por la ley, sino que no hay separación entre la
Iglesia y el Estado: “La ley islámica es controlada, dirigida y regulada por la
religión islámica. La teocracia controla todos los asuntos, públicos y privados
[...]. Gobierno, ley y religión son una sola entidad”
Estoy convencida de que es justamente esta forma de renegociar la unidad del
grupo a partir de la articulación entre el discurso de los Derechos Humanos e
intereses y las aspiraciones disidentes de algunos de sus miembros lo que está
por tras de la idea del teórico de los Derechos Humanos en el mundo islámico
cuando afirma que lo correcto será, en este nuevo mundo, dejar de hablar de
“resolución de conflictos” para pasar a referirnos a la “transformación de los
conflictos”