Entre revolución, comunismo y cristianismo, Pellicer afirma que no encuentra
ninguna diferencia, ya que son idénticos el gensamiento religioso y el pensamiento político. Lo
que le impidió afiliarse al Partido Comunista 38 , fue únicamente la propaganda del ateísmo: "los
cristianos creemos que hay palabras que fueron realmente dichas por un Dios ... el ateísmo me
deja manco, cojo, sordo, mudo, incompleto; no, no, no veo al hombre sin la concepción suprema
de Dios." Recalca que del cristianismo ama ante todo el símbolo de la Cruz, sustentar de la idea
que no puede desaparecer, aunque desapareciera el aparato burocrático de la iglesia. La Cruz
"tiene un símbolo extraordinario, es la cabeza, los brazos y el cuerpo, y los brazos están abiertos
y cuando uno abre los brazos no es para matar; sí, el cristianismo es lo único que quienes
somos religiosos nos hace sentir positivamente lo etemo ... "239 Los retratos de estos años son
de los de una vejez serena, vivida en un cuerpo fuerte y atlético; el rostro de rasgos
monolíticos y el cráneo ya totalmente lustroso, de ídolo pulimentado.
Para el gran poeta la vejez trae consigo premios y homenajes: en 1964 recibe
el Premio Nacional de Literatura; le siguen diferentes nombramientos honoríficos: Presidente
de la Asociación de Escritores de México (1966), Presidente de la Comunidad
Latinoamericana de Escritores (1967), Presidente de la Sociedad Bolivariana ( 1968) ,
Presidente del Comité de Solidaridad con el pueblo de Nicaragua (1974). En 1975 es
candidato al Senado de la República y un año después, senador electo por el estado de
Tabasco.
La pasión por el orden obedece al afán de restituir las configuraciones
originarias de las cosas, sobre todo porque como poeta confiesa ser desordenado 240y más
aún: portador de un desorden que proviene de los pantanos de la tierra donde nació: "En esos
pantanos, claro, hay de repente una garza que, por su blancura, su quietud y su verticalidad ,
no tiene aparentemente nada que hacer allí; sin embargo, sí tiene que hacer; algo parecido
ocurre en mis poemas. Algunos versos, en apariencia, están de más. Y no es cierto: cumplen
una función. Mi propósito consiste en encontrar y aclarar la vinculación de lo que yo llamo, en
lo que escribo, mis elementos de desorden." Si bien se considera a sí mismo un poeta
fracasado, que en su poesía no cree haber logrado restituir el orden de las cosas, se debe
esto a la cercanía indisoluble con la propia obra que desde en esta compenetración no le
parece perceptible.
Tras años de poesía y de viajes, la obra museística y finalmente la síntesis
franciscana y poética de los nacimientos son propicios para aquellos nuevos intervalos en que -
como escribía Vasconcelos a Reyes-tal vez ya "no es posible meditar ni gozar la belleza," sino
que es preciso cumplir una obra; una obra terrestre, una obra que prepare el camino para otros
y que nos permita seguir a nosotros mismos."241
En la propuesta del nuevo orden dinámico de_las cosas ocupa un
1u g a r
centra 1 -social y cultural- la organización de museos, una obra que el poeta
comenzó a realizar en realidad a partir de 1951 . El significado del museo es de punto de
238
lbid ., p.214
239
lbid., p.215
240
lbid., p.227
241
Fell , Op.cit., p.17
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